erendidemonai Erendi Demonai

LA CHICA DEL INTERIOR ROTO es una historia que pertenece a la Trilogia Valgs. Esta historia explica algunos sucesos que ocurren dentro de la historia principal, pero debido a la extensión de la historia original he decidido escribir esta parte como un "Cuento Corto ó Especial" para que no se alargue aún más la historia central. Sin embargo este relato puede ser leído de forma independiente y tal vez pique tu curiosidad para que leas la historia principal que comienza con "VALGS" y que puedes encontrar en mi perfil. Sin más que decir, espero te agrade mi escrito.


Bilim Kurgu Tüm halka açık.

#alienigenas #relaciontoxica #rencores #concecuencias #noviazgotoxico #problemascomunes #maltratoemocional
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La Chica del Interior Roto

Mucho Antes de que Iniciara Valgs...


Lúlu, o mejor dicho Lulú (por que recuerden que Triagle fue quien cambió el acento en el nombre de la morena al no tener una clara fonética del idioma humano) llevaba ya cuatro años de haber salido de una relación desastrosa. Sus familiares habían resultado heridos, y un "ex novio" había perdido la vida al quererla ayudar con todo este embrollo. Se sentía aún temerosa de salir a cualquier lado sola pensando que en cualquier momento podría toparse con aquel desalmado hombre que le arruinó no solo su vida, si no la convivencia entre familiares y amigos, la confianza con los suyos y las ganas de relacionarse sentimentalmente con alguien más.


Lulú, para este entonces, ya no pensaba en futuras aspiraciones, se sentía abatida, vacía, sola, pues ya nadie confiaba en ella debido a la relación tóxica a la que fue sometida por su ex. Nadie en su familia entendió que ella deseaba de todo corazón apartarse de ese hombre, que intentó tantas veces alejarse de él, pero éste la amenazaba de muchas maneras para que no lo dejase y cuando intentó hacerlo, las concecuencias fueron graves. El muy maldito orquestó situaciones donde él era el autor de dicha situación, pero terceros fueron pagados para realizar la acción.


Recapitulemos un poco:


El hermano de Lulú había sido "asaltado" un día después de que Lulú tuvo una discusión con el susodicho y le picaron dos veces el vientre con arma blanca sin perder nada de sus pertenencias personales, curiosamente. Sin embargo el dador de vida es realmente benevolente y las heridas no habían tocado un punto vital permitiéndole vivir. En esas horas de angustia total, Lulú recibía la llamada de el tóxico novio preguntando si eso era suficiente para que ella tomara enserio sus amenazas, o si debía de aumentar el grado de daño para que ella nunca se apartara de su vida, ella lo ignoró y las concecuencias no se hicieron esperar.


Tres días después, Servicios Infantiles acudían al hogar de Lulú con una orden de un juzgado para llevarse a sus pequeñas primas (dos en total) por que según su madre las maltrataba y había testigos que lo aseguraban. En lo que sus tíos de ésta se movían para aclarar el mal entendido y pagaban abogados moviendose de un lado a otro, Lulú de nuevo recibía la llamada de su tóxico novio preguntando por la situación.


Cinco días después de esto, y aquello que hizo que Lulú se sintiera acorralada, fue cuando su madre camino a su trabajo fue secuestrada por una camioneta que se la llevó hasta el estado de Morelos y la dejaban en un terreno baldío inconsciente y en situaciones que sugerían que habían violado su espacio personal.De nuevo Lulú recibía la llamada de el tóxico hombre preguntando si su "suegra" se encontraba bien, obvio con dejo de burla ya que él había planeado todo.


Y después de la muerte de Marco, su ex que intentó ayudarla con todo este embrollo, y fue víctima de la cólera del hombre desalmado al sentir que Lulú ya lo había cambiado, la pobre morena ya no sabía que hacer ¿cómo acusar a alguien de todo lo sucedido cuando él no puso ni un solo cabello en todo esto? Ella intentó denunciarlo, pero las autoridades se burlaron al creer que era ella la toxica y que quería vengarse de su novio por dejarla.


Abatida y destrozada ya a estas alturas, no comía, no dormía, su estado anímico se desmejoraba y siempre sentía temor por lo que pudiera pasar. Su familia al ver el estado en que se encontraba preguntó el motivo y ella al no poder más cargar con esto, tuvo que contarles sobre lo sucedido esperando que la ayudaran de alguna forma, pero, recibió todo lo contrario.


Todos a excepción de la madre de Lulú dejaron de hablarle (y podemos asegurar que su madre también lo pensó) la trataban como un puto mueble del lugar. Para estas alturas ya tampoco Lulú tenía amigos, pues el imbecil de nuevo se encargó de arruinar su relación con ellos.


Depresiva, Lulú tuvo que dejar la Universidad y seguir trabajando para costear sus gastos. Había aumentado su jornada de trabajo de cuatro, a ocho horas diarias ya que las cosas habían cambiado drásticamente en su hogar. Ahora le cobraban renta (que no era mucha) tenía que pagar servicios como agua, luz, internet. Ya casi no hablaba con sus pequeñas primas que eran las únicas que la hacían sentir como un ser vivo, pues cada vez que lo hacía y sus tías miraban a sus hijas con Lulú, metían a sus casas a las niñas como si la morena fuera alguien indeseable y mala influencia.Así que a estas alturas Lulú estaba sola.


De no ser por que su mejor amiga se tomaba unas vacaciones y regresaba de Vallarta a la Ciudad de México a visitar a su familia, Lulú no habría tenido algunos momentos de paz. Momentos de sentirse un ser humano y alguien normal.


Un día por la mañana el celular de la morena sonaba con esa canción que siempre le gustó, Personal Jesús de Depeche Mode, la chica adormilada buscaba su celular extendiendo su brazo y contestaba.


—¡Despierta!— le gritaron tan fuerte que tuvo que separarse la bocina del oído.


—¿Quién habla?— pregunto Lulú


—¿Cómo que quién? ¡no me digas que ya ni te acuerdas de mi!— la chica del otro lado del teléfono reclamaba.


—¿Elian?— dijo dudosa la chica en la cama.


—¡Si!— exclamó con emoción la chica


—¡Elian!— alzo la voz con un dejo de sorpresa la morena que se levantaba de cama


—¡Hola Elian! ¿Cómo estás?—pregunto como cortesía.


—Yo bien, pero creo que tu no estás nada bien—su amiga se notaba preocupada— ya no has posteado nada en facebook, ni en Instagram, no contestas los whatsapp, no contestas mis llamadas por Skype o por celular, ya no has escrito nada en la plataforma desde hace cuatro meses ¿esta todo bien?— era obvio que conocía a su amiga.


Lulú no quería a hechar a perder el buen ánimo de la contraria, sabía también que ella tenía ya muchos problemas que habían sido la causa de que se fuera a vivir lejos de su familia, así que fingió.


—Elian, los finales me traen hecha loca, luego el trabajo, llego cansadisima a casa y solo quiero dormir— se sentía mal por mentir— Mi lap se descompuso, veo que tu número no es el mismo y por ello no contestaba las llamadas, casi no he tenido tiempo de nada.


—¡No me mientas!— gritó su amiga con cierta molestia— supe lo de Marco, Thais me lo contó. Ella cree que tu tuviste que ver con lo que le pasó a su hermano, ya que dice que una carta misteriosa apareció en su buzón donde "alguien" te inculpaba— Lulú guardaba silencio y no entendía por qué ese hombre aún no paraba—fue Alexander ¿no es así?


La morena no supo que decir, aún lidiaba con la culpa y al recordar todos los sucesos sus ojos se cristalizaban y lágrimas comenzaban a fluir por sus mejillas. Apretó los labios, le dolía el pecho y eran esos justos momentos donde pensaba que su existencia era innecesaria.


—Yo...— se le quebraba la voz


—¡Hay amiga!—se lamentaba Elian— te veo en una hora donde siempre.


Colgaban la llamada haciendo que Lulú llorara amargamente en su cama. Miró el reloj, entraba a darse un baño y se cambiaba para ir donde Elian, ya no tenía que avisar a nadie a donde iba, cuanto se tardaría o si regresaría; ya nadie en ese hogar le importaba.


Una hora después, Elian ya la esperaba en la parada de combis como cuando iban a la secundaria.


—¡Lulú!— la abrazaba—Vamos por un café y platicamos.


La morena no respondió, más si asintió. Le hacían la parada al transporte e iban a la plaza comercial como cuando estaban en preparatoria en la cual mataban el tiempo.


Fueron hasta un Starbucks, pedían sus bebidas y se dirigían a la terraza que tanto les gustaba.


—Te ves mal—decía la china de cabellera abundante— ¿por qué no me llamaste?—la cuestionaba.


—¿Qué te iba a decir?—contestó la contraria con un dolor tremendo—todos creen que yo lo ayudé, que soy una pendeja por no dejarlo antes, pero nadie vio que lo intente muchas veces.


—¿Trataste de hablar con tu familia antes sobre lo que te pasaba?—preguntaba la china a la vez de que se sentía culpable por haberse ido lejos de su amiga.


—Mi mamá ya tenía muchos problemas en casa y trabajo, como para darle más pesares conmigo. Mis tías son un puto hígado que siempre le iban a encontrar lo malo al asunto, ya sabes, para ellas si salías con un chico es que te ibas a putear— Elian entendía ese punto, pues por casi nueve años conoció a la familia de Lulú—intenté Elian, intenté muchas veces dejar a Alexander y cuando creí triunfaba, él se aparecía haciéndome saber que no iba a ser así de fácil — la chica comenzaba a llorar— mi familia no sabe esto, pero el mes que no llegué a casa, no fue por que me hubiese ido voluntariamente con el novio, había peleado con Alexander y le dije que terminaba todo. Él no pudo lidiar con la idea y me obligó a subir a su carro,no después de dos tremendas bofetadas y me llevó a su casa para encerrarme por un mes ahí— ella lloraba y lloraba— en ese tiempo me obligaba a tener sexo con él, si me negaba, me golpeaba, y las últimas veces me inyectaba no se que cosa que me hacía portarme estupida y desorientada—le enseñaba su brazo derecho donde había unas cicatrices— intentó matarme una vez, yo me armé de valor y discutí con él, pelie por quitarle las llaves de la puerta, pero él era más fuerte y de un golpe me puso contra el suelo, tomaba una almohada y trató de ahogarme. De no ser por que uno de sus amigos tocaba el timbre, ya no estaría aquí Elian.


La china escuchaba y también comenzó a llorar llena de furia e impotencia al escuchar lo que le estaban contando.


—¿Por qué cuando te escapaste de él no lo denunciante?— era lo más lógico preguntaba Elian.


—Lo intenté, traía aún los moretones en la piel, pero la violencia familiar no era un delito como tal. Además su familia sabes que es adinerada e intervino haciéndome ver como la puta loca ardida— sí, en México, como en todos lados, aquel que tiene dinero es el que gobierna al que no lo tiene—resulta que me mandaron al psicólogo quien iba a dar su veredicto si debía ser encerrada en un hospital mental. Pero Alexander hizo un trato donde me dijo que si volvíamos a ser una pareja, retiraría los cargos y como si nada hubiera pasado; cansada, dolida,derrotada, acepte.


Lulú se hunde en sus recuerdos y llora en silencio.


—La última vez trataste definitivamente alejarte de él y sucedió todo esto ¿no?— dijo la china.


—Si, Marco apareció, me dio el valor para tajar el asunto y me respaldó tanto moral, fisca y monetariamente; por ello acepté— siguió recordando— pero cuando todo se empezó a poner serio y ya no solo Alexander se metía conmigo, si no con mi familia también importandole muy poco si los mataba, me hizo reconsiderar todo y es cuando traté de suicidarme de nuevo por segunda ocasión.


Elian recordaba entonces que tres años atrás su amiga había intentado quitarse la vida debido a un problema familiar, caprichos de una adolescente. Ahora que sabía lo había intentado de nuevo, se dio cuenta que la situación no era la misma y que esta vez podría ser justificable al sentirse acorralada.


—¿Eso cuando pasó?— preguntaba algo confusa su amiga.


—Tengo quince días de haber salido del hospital— dijo Lulu con una sonrisa lastimera.


—¡Pero mujer! Esto es reciente— sono sorprendida la china—yo pensaba que después de lo de Marco hace dos meses había pasado.


—Mi interior ya no lo soportó, el dolor es enorme y siendo un puto mueble en casa, todo ayudó a que llegara a tal situacion—aquí Elian abrazaba muy fuerte a su amiga—¿pero sabes que fue lo bueno de todo?— decía un poco más animada.


—¿Que bueno ha de haber en algo así?—dijo la china sarcástica.


—Durante el tiempo que dormí en esa cama de hospital tuve un sueño muy debrayando ¿tu crees?— se alejaba Lulu de los brazos de su amiga y la miraba— soñé que estaba en un Castillo de luces blancas en un torbellino enorme que destrozaba todo,menos ese castillo. Adentro vivía una niña que parecía muñeca de porcelana, con su piel blanca y su cabello plateado en rizos. La madre de la niña era una mujer altísima y muy bella. El padre de la chiquilla era un ser ¡wow! Una cosa espectacular con ese cuerpo bien definido en cada musculo, sus cabellos se ondeaban como si estuviera en agua y sus ojos llenos de una luz blanca;todo un dios poderoso.


—¿Perdiste mucha sangre verdad? Yo no veo lo bueno, estabas agonizando y por ello de tu sueño ¡te nos estabas yendo!— dijo Elian al escuchar el sueño loco de su amiga.


—Tal vez, pero me gustó mi sueño— recordar eso parecía haberla hecho sentir mejor— había seis hombres que ¡uff! Ni a cual irle para quedarse embobada. Había un rubio bonito, su apariencia era andrógina, pero era muy bello. Otro tenía el cabello verde, el más demente de todos, pero justo eso lo hacía ver interesante. Otro, era rubio con cara de pocos amigos, creo que era como el mayor de todos. Otro de cabello negro y apariencia vampírica, babeo al recordarlo, sabes como me gustan ese tipo de personas. Otro tenía una apariencia más joven, uno de cabellos azules cortos, pero su juventud no le quitaba lo guapo con ese aire de maldito hijo de puta...


—Te recuerdo que un hombre así fue quien te arruinó la vida—dijo la china con una leve sonrisa.


—¡Dejame terminar! Fue tan solo un sueño que disfruté mucho— reclamaba la morena— el último hombre era todo un deleite, un hombre alto de piel blanca y cabellos rojos como fuego. Su mirada era tan penetrante e intimidante que pedías no lo hiciera más por que despertaba mis mas oscuros deseos perversos.


—¡Ja,ja,ja! —se burló la contraria— ¿te estabas muriendo y pensabas en cogerte a tu fantasia?


—Era una buena forma de morir ¿no crees?— completo la chica destrozada.


—¡Hay contigo! Por más que quiero enojarme por tus desastrosos pensamientos no puedo. Eres tan dulce cuando te lo propones que me empalagas con la miel que escurres por todos lados— dictó la amiga


—Ojalá esos hombres hubiesen sido reales—suspiró lamentando no fuera así.


—Olvida a los hombres por ahora, mejor enfoquemos en curar tu ser.


A partir de aquí, Elian permaneció por tres meses en la Ciudad cuidando de su amiga. Quería irse y verla tranquila, que su luz volviera de nuevo y así irse a Vallarta sin preocupaciones.


Los meses pasaron rápido, noventa días que Lulú disfrutó mucho y donde había aprendido a quererse de nuevo, a andar en el exterior sin miedo. Alexander desapareció y esto agradeció la morena haciendo las cosas más fáciles.


Era Septiembre, las fiestas patrias comenzaban a festejarse y tanto Lulú como Elian andaban en el centro de su ciudad tratando de divertirse.


—Hay mucha gente mujer ¿por qué mejor no vamos a tu casa?— se quejaba Lulú


—¡Hay no seas aguafiestas!— exclamaba la china— vamos a divertirnos un rato.


Su amiga llevaba a Lulú a la zona de bares y miraba alguno que le gustase para pasar el rato. Ambas chicas entraban y pedían una mesa en la parte de la terraza.


—Solo un rato he, recuerda que más noche ya no hay transporte— decía la morena al tiempo que miraba el paisaje que ofrecia la terraza. Sus ojos andaban de un lugar a otro como si buscara algo.


—¿Sucede algo?— preguntaba la china al tiempo que miraba la carta para ver que bebida iba a pedir.


—Vas a decir que estoy loca, pero desde que compramos esos helados siento como si alguien nos vigilara— comentó


—¡Calaro que nos ven! Pasa mucha gente por aquí Lulú— resolvía rápido la contraria.


—No Elian, hablo enserio, alguien nos sigue.


Los presentimientos de la morena no estaban mal infundidos, alguien si las seguía desde algún momento y el sentido arácnido de Lulú ya la había alertado.


Sin embargo, no solo era una persona, había alguien más vigilando a todos los involucrados al rededor de la morena y pronto se haría visible solo para uno de ellos...


Continuará...

04 Mart 2021 00:28:31 0 Rapor Yerleştirmek Hikayeyi takip edin
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Sonraki bölümü okuyun LA Oferta que no Pudo Rechazar

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