andypfrench Andy P French

Entré a almorzar a un restaurante donde celebran un cumpleaños sin imaginar que iba a ser testigo de una de las mayores sorpresas que puede recibir alguien en una fiesta.


Mizah Yalnızca 21 yaş üstü (yetişkinler) için. © Todos los derechos reservados

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Capítulo Único


Era un 28 de Abril, todo en las calles parecía tan normal como siempre, los carros pasaban uno tras otro, cruce la calle y entré al mejor restaurante que encontré en una zona que no frecuentaba nunca. Observé en su interior, una familia sonreía y se divertía al tiempo que comían helado en una mesa junto al bar, una pareja se besaba apasionadamente en una mesa más discreta mientras una mesera de cabello violeta trataba de mostrarles la cuenta. El administrador peleaba con otro de los meseros por un plato crudo mientras yo esperaba impaciente que me dejaran entrar.


—Señorita solo tenemos una mesa disponible, pero es junto a una reunión familiar… Si no le importa la acompaño —dijo apenado el anfitrión.


—No hay problema —respondí sin ponerle mayor problema.


—¿Segura? Puede que haya mucho ruido…


—Segura.


Tenía tanta hambre que si esperaba un poco más, me desmayaba. Me giré a mirar un poco hacía atrás donde vi cuán lleno de bombas azules y doradas estaba el lugar. Un enorme aviso de “Feliz Cumpleaños Número 40 al mejor esposo y papá del mundo” adornaba la parte superior de un espejo gigante. Una mesa para unas veinte personas en su total decorada, estaba preparada para recibir a los invitados.


Me giré hacía la mesera de cabello violeta que me sonreía esperando mi pedido, me limité a ordenar un buen filete de carne de res, término medio, acompañado de chimichurri, anillos de cebolla y una cerveza negra, mientras vi como tres mujeres muy encopetadas pasaban detrás mío y se sentaban justo en las sillas que daban contra el espaldar de mi mesa.


—¡Esto y más es lo que merece mi Gordo hermoso! —exclamó una mujer con voz tremendamente chillona.


—Me alegra tanto que seas tan feliz amiga, te mereces ese matrimonio tan bonito —dijo una mujer con voz mucho más dulce.


—No es un matrimonio bonito, es un matrimonio perfecto —replicó la mujer de la forma más arrogante posible.


—Pues perfecto perfecto… —soltó otra mujer, esta vez con voz ronca.


—¡Ay Fernanda! No le dañes a Gaby el día, si ella quiere creer que es perfecto, está en su derecho —rió con gusto la mujer de voz dulce.


—¿Para qué las traje? Si me iban a tratar así, eso es pura envidia de ustedes, saben que mi Gordito hermoso y yo tenemos un matrimonio perfecto, algo que ustedes no tienen idea que es —soltó “Gaby” mientras las otras se reían.


«Si a mí me hubieran dicho eso, ya estaría acabando las amistades», pensé mientras veía como otras personas llegaban a la celebración, al parecer sentándose lejos de las tres amigas.


—Fernanda, tu estas envidiosa porque mi Gordito hermoso es un toro en la cama y Hernando no alcanza ni a borreguito…


Me atoré con un pedazo de la carne que acababan de traerme al oír a esta mujer siendo tan sincera, sin filtro.


—Tu no te rías Manuela, que tu también estas envidiosa de mi Gordito hermoso, tan detallista, tan buen papá, tan fiel, tan leal, no es capaz de ver a otras mujeres ni por asomo, mientras Julián voltea a ver a cualquier piernona que se le atraviesa.


«Qué amigaza», pensé mientras reía para mis adentros.


—No te decimos nada…. Nada más porque es la fiesta de Pablo y al fin y al cabo tú la organizaste, pero Pablo no es un santo Gaby, por favor —soltó Manuela entre risas.


—¿Tú cómo sabes que Hernando no alcanza ni a borreguito? —preguntó Fernanda con un tono mucho más serio que el de Manuela.


«¡Carajo, se armó la gorda!».


Me había desconectado de mi celular, de todos mis problemas diarios para concentrarme en tan fascinante conversación.


—No creas que yo me voy a fijar en Hernando, que además de estarse quedando calvo, está panzón y trae ese look hipster de ahora que nada que ver… Justo por eso mismo lo digo, no tiene pinta de buen amante amiga, o sea no hay sino que olerle esa colonia que usa para saberlo, deberías ya divorciarte y conseguirte alguien como mi Gordito hermoso…


—Por dios santísimo Gaby, tampoco es que la cojas contra Hernando solo para enaltecer a Pablo.


No entendía porque estas mujeres a pesar de hablarse tan feo se reían como si nada, yo estaría poniendo el grito en el cielo.


«Nunca había conocido mujeres tan desinhibidas con todos los temas».


Me imaginé hablando así de algún hombre y no pude recrear el escenario en mi mente, no sería capaz de hablar de mis intimidades así.


«¿Qué tal diciendo… Será toro o borreguito?».


Estaba completamente inmersa en mis pensamientos, cuando escuché gritos y vi al “Gordito hermoso”, para mi parecer lo que menos parecía era un toro, pero su mujer lo recibió con un millón de besos, seguido de varios ridículos aplausos de parte de familiares y amigos.


—Faltan sus maridos para estar completos… ¿Qué no pueden llegar de manera cumplida como la gente normal? —preguntó Gaby mirando hacia la puerta.


—Vienen juntos, hubo problemas en la agencia, además les tocó traer al nuevo socio que viene de Medellín —dijo Manuela.


—Encima traen un pato* a la fiesta, que bonito —dijo Gaby.


«¿Cómo se aguantan a esta mujer?».


—¿De Medellín? —preguntó el cumpleañero con preocupación.


—Sí, oye tú te la pasas yendo a Medellín, de pronto lo conoces…


—No creo… ¿Socio de una agencia? —preguntó con curiosidad.


«Uy, esa pregunta está rara, ¿qué pasa “Gordito hermoso”? ¿Cuál es la preocupación?»


Se me soltó una pequeña risa que traté de disimular mientras volvía la algarabía de la llegada de los tan esperados malos maridos de Fernanda y Manuela, según Gabriela.


—¿Amor? —preguntó un hombre de voz ronca, retumbando por todo el lugar mientras un silencio espeluznante llenaba el lugar.


Esta vez sin poder resistirme volteé mi cabeza como si de la chica del exorcista se tratara y me giré a ver quiénes eran los involucrados, jurando que el hombre le había hablado a una de las mujeres, pero vi como tres hombres estaban parados frente al cumpleañero, dos se notaba que eran los tan mentados Hernando y Julián, en medio un hombre calvo, fornido y perfectamente vestido miraba con angustia al cumpleañero, al “Gordito hermoso”, a Pablo.


—¿Te dijo amor, Gordo? —preguntó Gaby.


—¿Te dijo Gordo, amor? —preguntó el hombre de voz ronca.


—Lo puedo explicar, les juro que les puedo explicar…


*Nota de la autora: En Colombia “pato” se le dice a las personas que no son invitadas.



10 Aralık 2020 05:52:05 5 Rapor Yerleştirmek Hikayeyi takip edin
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Son

Yazarla tanışın

Andy P French ✍🏻Escritora 🖌️Diseñadora 🖍️Ilustradora 🧩Mercadologa y Publicista 🏆 Campeona 2020 de La Copa de Autores Políglota en proceso 🇨🇴🇮🇹🇺🇲🇯🇵🇧🇷

Yorum yap

İleti!
Vanessa Aleman Vanessa Aleman
Jajajajaja muy buena! Que se iba a imaginar ese hombre que en ese lugar le iban a descubrir el romance!!! Bien dijo la amiga: "él no es ningún santo"!
December 28, 2020, 14:33
𝓜𝓮𝓵 𝓥𝓮𝓵𝓪𝓼𝓺𝓾𝓮𝔃 𝓜𝓮𝓵 𝓥𝓮𝓵𝓪𝓼𝓺𝓾𝓮𝔃
Jajajajajajaja omg omg omg!!! Espere de lodo menos ese desenlace jajaja woooo!!
December 10, 2020, 15:37

Jonathan Sanchez Jonathan Sanchez
Jajajaja ya necesitaba algo de humor en esta noche. Me rre siento identificado con el que presenció todo el lío jajaja Esta muy buena la historia, me encanto y me divertí 😉
December 10, 2020, 06:09

  • Andy P French Andy P French
    ¡Hey, muuuuchas graciaas! Me alegra sacar sonrisas con lo que escribo ☺️ December 10, 2020, 06:11
~