samsam Samantha Hirszenberg

❝Vanther no era un héroe... Vanther era un hijo de puta❞ En el universo de super héroes que todos conocemos, existe un malhablado ermitaño que se mueve por sí mismo, ignorando a la moral en su actuar irreverente...; Los tropiezos de su mecanismo perfecto, le harán perder la poca paciencia que posee, en una noche en la que los errores, están a la orden del día. ፧ ੈ Categoría: Acción | CiFi ፧ ੈ Pareja: TaeKook ⚘TaeHyung Top! ⚘JungKook Bttm! ፧ ੈ Maravillosa e increíble portada por: Aby Bae (@Shiroabyryuu) © Samantha Hirszenberg 2020


Hayran Kurgu Bands/Singers 13 yaşın altındaki çocuklar için değil.

#chicoxchico #lgbt #kimtaehyung #jeonjungkook #boyxboy
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Un héroe complicado

❝ᴇsᴄᴜᴄʜᴀʀ, sᴏɴʀᴇɪ́ʀ, ᴇsᴛᴀʀ ᴅᴇ ᴀᴄᴜᴇʀᴅᴏ, ʏ ʟᴜᴇɢᴏ ʜᴀᴄᴇʀ ʟᴏ ϙᴜᴇ ɪʙᴀs ᴀ ʜᴀᴄᴇʀ ᴅᴇ ᴛᴏᴅᴏs ᴍᴏᴅᴏs❞

(ɪʀᴏɴ ᴍᴀɴ)


𖥸··𖥸


—No. Yo tampoco estoy seguro de lo que estoy haciend... ¡Cállate de una maldita vez! Si ves algo en el cielo lo agarras y punto!... ¡Maldición! Me voy, no puedo seguir perdiendo el tiempo contigo...


Si buscáramos un diccionario, en el estante más cercano al que podamos llegar, podríamos encontrar la definición de un héroe: buenas cualidades y valor... Mucho valor.


Si vamos a la definición de villano, necesitaríamos a un individuo de actuar ruin o cruento...


Clasificar a Vanther en alguna de estas dos categorías era un poco, por no decir bastante, complicado. ¿Cómo describirlo, sin recurrir a su indiscutiblemente provocativa apariencia?, ¿Cómo describirlo sin caer en perspectivas demasiados subjetivas como para ser confiables? Por eso, creo bastante pertinente, comenzar con lo que Vanther «no era», para poder entender el fin de un encuentro. Porque un inicio, siempre marca un fin y un encuentro, el fin de una ignorancia. Vanther no era un héroe. No era noble, ni desinteresado. Nada más lejos de su profesión, nada más lejos de su realidad.


Vanther era un hijo de puta.


Sí y uno muy cabrón. Porque, no estamos hablando de una persona con el sentido común suficiente (o llámese nobleza) suficiente, para poner al servicio de la humanidad, sus poderes e intelecto —la mayoría de los hombres con poder, solían ofrecer sus servicios por el bien común, ahí estaban los Vengadores, no me lo estoy inventando—. El «un gran poder conlleva una gran responsabilidad», se escurría de sus dedos como desecho tóxico al que no se le conoce la fórmula para tratarlo.


No solía moverse durante las catástrofes que tanto hacían sufrir a la humanidad con más frecuencia de lo normal. Salvar la vida de la gente nunca fue una prioridad y, por lo general, el bienestar común le importaba lo mismo que las hormigas que pisaba al caminar.


Por eso, cuando tuvo este pequeño sentimiento extraño dentro de su pecho, a causa de un aún más pequeño incidente, se sintió... furioso. Una creciente ira se revolvió en su estómago, como si en su torrente sanguíneo corriera lava, ardiente y arrasadora contra todo pensamiento coherente y contra todo indicio de una valoración justa hacia sí mismo.


Porque había cometido un error y él odiaba los errores. Por eso, alguien debía pagar. ¿Qué importaba si un inocente estaba atrapado en la trampa de su más reciente cliente?... ¿Qué importaba que los demás idiotas cometieran errores y cobraran vidas por ello?


¡Al diablo, no era su culpa!


No era como si no hubiera pasado antes, los imbéciles de arriba tropiezan y quienes obtienen los moretones son los de abajo. Así había sido siempre. Lo sabía a la perfección desde que esos malditos se habían llevado a su honorable padre a una misión especial.


Por eso, cuando vio a los ojos suplicantes de ese cervatillo en la mirilla de su rifle, sintió una furia que no sabía, añejaba en la boca del estómago, cual predador resentido que está dispuesto a desollar a su presa.


Pero esta no era su presa, ¿Podría acaso atreverse a desollarla?


Miró las fotografías de nuevo, en el archivo que le entregaron. El sistema inteligente le mostró de nuevo las imágenes junto con los documentos.


Parker JiMin, 18, M.


Un rubio de mirada triste apareció silencioso en su pantalla.


Quiere recapitular en el mecanismo, qué es lo que ha fallado, pero los gritos de ayuda de ese niño no le dejan concentrarse como es debido. Sabe que su trabajo es importante y que no quiere problemas con su cliente, porque él nunca los tiene, él es perfección y eficacia, como si se tratara de una parte clave del traje y el renombre.


Todos saben que Vanther nunca falla.


Todos saben que Vanther siempre apunta al corazón (o a la cabeza, depende del caso).


Pero por más que reiniciaba el sistema en su cabeza, no cuadraba. No coincidía, ¡nada parecía estar en orden!


Ni el cabello rubio, ni los ojos azules, ni la edad.


Nada coincidía con este niño de cabellos negros y ojos verdes. Sus labios dulces y pequeños, temblorosos ante la incertidumbre de tan terrible situación, sus facciones no cuadran, por más que Vanther quiere creer que el mecanismo está fallando. No. No es el mecanismo. Fue «él».


—¡Maldición! —susurra.


Eso pone en alerta al cervatillo.


Él cometió un error y un inocente estaba por pagar el precio. Pero, ¿Qué más se le iba a hacer? Los habían quienes jodían y quienes eran jodidos, no era como si pudiera cambiar algo de la noche a la mañana. Él solo era un peón, una herramienta letal a la que le podías llegar al precio con unos cuantos millones.


—Tienes una muy mala suerte, pequeño Parker...


Le habló de pronto al niño. Observó como el cervatillo lo miraba con una furia interna bastante bien reprimida. Sin soltarle la mirada y con un temblor casi imperceptible. De no ser porque él está acostumbrado a ver los signos del miedo a la muerte en sus víctimas, cualquiera diría que le está retando.


«Vaya, tiene huevos» pensó. Estiró la mano, para tocar su cabello... y casi suelta una risotada cuando el niño se estiró cual contorsionista para que no le tocara.


Solía hacer eso con las «mercancías», platicar, burlar, jugar. Era una manera gratuita de entretenimiento, una forma en la que los enormes viajes de las entregas se hacían menos tortuosas y más amenas.


—¡Yo no soy ningún Parker, ya se lo dije! —gritó el cervatillo —, ¡Mi apellido es Boseman!, ¡Usted está en un error, mi nombre es JungKook Boseman!


TaeHyung se quedó dubitativo, había escuchado tantas veces esas negaciones, que casi suelta una carcajada socarrona, pero algo dentro de la mirada del cervatillo le hizo reprimirse un poco antes de mostrar los dientes.


—Si eres o no eres lo que el jefe busca, ese ya no es mi problema. A mí me pagan por adelantado, siempre.


—Eres un secuestrador, ¡maldito desgraciado!, ¡Mis padres no te pagarán un centavo!


—Yo utilizaría el término... Buscador de tesoros. —Vanther se aproximó al rostro entiznado de JungKook. Dejándole ver el brillo en su ojo izquierdo. Ese al que la esclerótica le había sido modificada desde hacía años, para fines bélicos. Fines en los que Kim TaeHyung pereció en la plancha de un quirófano clandestino, dejando atrás cualquier indicio de memoria nítida de un hogar, una familia, o siquiera un propósito; Para cuando despertó, «ese hombre», se había declarado su creador, su padre y por sobre todo... su jefe.


No tener memorias ayudaba mucho al momento de decidir sobre su moral, extrañamente. Las cuestiones de si el hombre era bueno por naturaleza, como diría en su tiempo Rousseau, o si, por el contrario, nacemos podridos, diría Maqui, se iban por el caño para Vanther, pues, las corrientes híbridas en su mente, eran un despliegue de caminos que se confundían irremediablemente unos con otros, de manera casi infinita.


Pero, ojo, no crean que estoy tratando de que empaticen con un secuestrador, niños, los secuestradores son malos, sin importar qué tan lindo te traten manteniéndote en una jaula o (en estos casos) qué tan provocador resulte mirarles.


Quizá no era bueno, quizá no era malo... Quizá solo era un cabrón.


—¿Qué quieres?, ¿Quién te pagó para que hicieras esto?


Estaban bajo los techos de uno de los rascacielos más grandes en toda Carolina del Sur. Más concretamente, en una bodega improvisada en el penúltimo piso, ignorada por la policía gracias a la generosa cantidad de dólares que Vanther les desembolsa de dos a tres veces por semana.


Por eso no importó cuanto gritara el joven Boseman, tampoco importó si uno que otro oficial escuchó sus gritos como el llamado de una virgen... Los billetes verdes decían que allí nunca sucedió nada.


Pero... Volvamos al mecanismo. Sí, ese que estaba fallando.


Ese no era Parker.


Y estaba por entregarlo de igual forma, conociendo su destino, sin remordimiento alguno. Por supuesto, él no se siente incómodo con esos ojos enormes que lo miran con súplica disfrazada de orgullo y valentía, tampoco con el ligero temblar que se esfuerza tanto en ocultar. Vanther podría solo sacar el arma y... Y...


Claro que podía, lo había hecho cientos de veces, esta no iba a ser la excepción. Pero, ¿para qué perder la calma? Lo único que tiene qué hacer es esperar al comprador y largarse por la más reciente orden de papas en Burger King.


Se quedó mirando al muchacho, por unos largos segundos, tiempo en que claro, unas cejas furiosas le daban batalla entre pestañeo y pestañeo. Había dejado de forcejear hacía unos cuarenta y cinco minutos, pero nada parecía doblegar su espíritu.


Lo había interceptado fuera de su universidad, no podía haber error, estaba llevando esa chamarra horrible que le vio puesta a Parker en la mañana, la misma estatura, (junto con un mecanismo fallido), terminaron en Vanther sacando de la escuela a quien no debía. Lo tomó en medio de los pasillos y saltó al techo, sin hacer ningún ruido. Lo había dormido con una ligera dosis de cloroformo en un paño y se lo había llevado cual costal de papas sobre el hombro. Sencillo.


—Dime niño... —dijo Vanther. —¡¿Qué demonios haces con esto puesto?!, ¿Nunca te dijo tu madre que no tomaras lo que no es tuyo?, ¡En la mañana, ese tal Parker traía esto puesto!, ¿Lo sabías, eh, niño idiota?


—¿En serio quiere... apelar a mi madre, señor secuestrador? —dijo, JungKook, entre asustado y entre enojado —. Esta es la chamarra de mi amigo. Se la quité porque tenía frío.


El niño tenía un punto. Robar, matar, secuestrar... No eran el tipo de acciones que una madre le recomienda cometer durante la cena a su hijo. Había sido error suyo, siempre, todo era error suyo. ¡Estúpido mecanismo, estúpido! Ahora el verdadero problema, sería convencer a Min de dejar vivo al muchacho. Nada de lo que dijera le garantizaría una vida próspera. Y por más que quiso convencerse de que no era su problema, bueno, ahí estaba el cervatillo para recordarle que... Igual y un poco de corazón había sobrevivido de aquella vez en el quirófano.


El hombre, con la mirada furiosa volvió hacia JungKook... Fue entonces cuando el joven Boseman cayó en cuenta de su situación, de nuevo ahí estaba jugándose la vida por bocón y altanero. Maldición, ¡maldición!


Bueno, había tenido una buena vida, quizá hubiera preferido unos padres menos despreocupados, pero, tampoco se quejaba; papá y mamá siempre habían sido complacientes con él... Pobre mamá... Seguro que lloraría a mares al ver su cuerpo envuelto en una bolsa y, al ver en el espejo su maquillaje corrido, lloraría un mar más. Papá seguro que estaría allá, sosteniendo la mano de su mujer, mientras le daba palmaditas con esa mirada impasible de siempre.


No pensó mucho más. Maldita sea la hora en la que se puso una prenda que no era suya. (Porque maldecir a la vida, era una manera más común de lo que se creía, de recibir a la muerte).


Por otro lado, Vanther estaba en una encrucijada. ¿Podría robarse al muchacho para salvarle de las garras de Min?, ¿Podría simplemente saltarse toda su fama y protocolo por unos ojos bonitos? Ni siquiera podría decir que se había enamorado. Con suerte y habían salido diez palabras de la boca del pequeño hombre, como para adjudicar su estupidez a la dopamina. No... Debía tratarse de algo más. Pero... ¿qué?


Para entonces, Vanther estaba reiniciando el mecanismo: Un sistema de pensamiento artificial incrustado en la base del hipotálamo, en donde se encontraba la conciencia. Podía controlarlo con cierta libertad, sin embargo, habían encrucijadas como estas, en las que a veces no tenía una resolución coherente.


Desde que despertó, el sistema ha hecho todo por él. Vanther solo tiene que pensar en un propósito y lo logrará, sin tomar en cuenta las distracciones y debates morales que solían embargar a los hombres comunes, su única arma contra el sistema que lo había convertido en monstruo, era esa... ¿Cómo era posible que la más grande tecnología del mundo no podía codificar cosas como ojos brillantes y miradas de temor?


—¿Qué hará... —lloriqueó pronto el muchacho. El encierro poco a poco parecía desquebrajarle la moral. Y su coraza de orgullo se iba deteriorando con el pasar de las horas.


De pronto, escucharon el estruendo de unos portones abriéndose. Vanther asomó entonces la cabeza por el gran ventanal, con la espalda muy recta y el corazón casi muerto, asegurándose de que él había llegado. El automóvil negro estaba aparcado y de allí bajó el guardaespaldas principal, un muchacho muy guapo que podría convertirse en un problema si no actuaba con ligereza. Detrás del joven guardaespaldas... Apareció Nam Joon Osborn... mejor conocido como... el duende verde.


Él había pedido por el niño Parker, JiMin Parker, el de las telarañas molestas. Y, ahora, por un error del mecanismo, estaba por asesinar a quien le viera el rostro.


Pero no...


Vanther no iba a permitir que un inocente pagara el precio por el error de alguien más, y no lo hacía por benevolencia o heroísmo, estaba seguro de que había una razón —razón que implicaba una incertidumbre extraña hacia las acciones del joven Boseman, que le hacían querer tirarse sobre su cuerpo para protegerle de las bombas y las balas—, pero, ante todo, ahí estaba, con las manos que le hormiguean tremendamente, el sudor frío que le recorre en la nuca... y ese reciente tic de mover con brío los archivos del mecanismo. Miles de imágenes que se abren en su mente y se cierran, solo para asegurarse de que están en orden y que no olvida nada, que no ha cometido otra equivocación. Bien. Era tiempo. Si iba a cometer una estupidez, más valiera que fuera la más grande de todas.


—Niño —le llamó.


—¿Sí?... —susurró JungKook.


—¿Tienes huevos?


—¿Disculpa?


—¿Qué si tienes las malditas agallas para hacer lo que te voy a ordenar?, ¡porque este maldito sistema defectuoso no deja de repetirme que quiere que te salve!, ¡Y no creo que salgamos vivos si solo estás ahí sentado esperando que te ponga a salvo el trasero!


JungKook tragó saliva, estupefacto. Asintió temblorosamente, poniéndose de pie, aún con las piernas entumecidas. Vale, si ya era tiempo de morir, lo aceptaba, pero... ¿Por qué la desesperación de su secuestrador? Igual y había cambiado de opinión y ahora le estaba a ayudando... una extraña esperanza se instauró en el aura imaginativa de JungKook; sin embargo, sus esperanzas cayeron del rascacielos cuando Vanther lo puso al filo de la ventana ordenándole que saltará.


—¿Qué?


—¡Qué saltes, maldita sea!, ¡¿Estás sordo o qué!?


JungKook apretó los dientes. Ya había suplicado con anterioridad sin una pizca de resultados, nada le aseguró que lloriquear y escupir plegarias le salvarían la vida... y ahí estaba, rezándole a un Dios que no conocía y al que, ahora, ofrecía toda su devoción.


No le dio tiempo. El mecanismo de Vanther gritaba que lo salvara, que NamJoon estaba llegando con sus hombres en busca del niño Park. Y que cuando se diera cuenta del error, el niño de ojos bonitos terminaría con la frente llena de plomo. El cerebro repleto de balas, o el cráneo reventado al pie de un edificio... ¿Alguno parecía mejor? Para el mecanismo, tirarlo era la única oportunidad de una supervivencia.


—Todos saben que Vanther nunca falla —le dijo, antes de empujarlo al vacío.


𖥸··𖥸


Cuando NamJoon Osborn entró por la puerta del penúltimo piso, Vanther estaba allí, de pie, observando a la luna.


—¿Qué hiciste con el muchacho?


—Lo tiré al vacío —admitió. NamJoon frunció el cejo muy levemente.


—Hiciste... ¿Qué?


—Lo tiré al vacío. El estúpido de tu contacto, se equivocó. Y me pusieron en la mira a un niño que no tenía nada que ver con Spiderman —espetó— ¿Tienes idea de lo furioso que me encuentro?


—¿Tú estás furioso?


—Sabes que no me gusta cargarme inocentes.


NamJoon soltó un suspiro pesado, antes de ordenar a sus guardias revisar el edificio. No encontraron nada. Uno de ellos, asomó por el ventanal buscando el cuerpo del chico que debió caer.


—Jefe, aquí no hay nada.


—¿Se puede saber qué hiciste con el cuerpo, TaeTae?


—Lo mandé a recoger. Hace media hora. La policía nunca será un problema, pero nunca se sabe cuándo habrá un boca suelta dando un paseo nocturno, ¿No es así, NamJoon? Tú más que nadie debería saber los riesgos de no tomar precauciones.


NamJoon se quedó muy callado e irritado. El estúpido de Kim TaeHyung nunca perdía la oportunidad para recordarle sus errores y eso solo le hacía rechinar los dientes.


—Si está muerto, no veo por qué evitar que continúes tu carrera para conseguir lo que te pedí. No habrá pago extra. El error fue tuyo.


—Sí, señor. —claro que no lo era. La palabra bastardo retumbaba en la mente de Vanther una y otra vez. Pero, en ocasiones como estas, valía más apelar a la prudencia que la impulsividad.


NamJoon tomó a sus hombres y salió. Uno de los guardias, el último en salir, el lindo Kim, le miró de reojo. TaeHyung solo le mantuvo la mirada sin perturbarase ni un poquito.


—Sabes —dijo SeokJin —nunca había visto un cuerpo caer por un edificio de diez pisos y no dejar ni una sola gota de sangre... —una sonrisa burlona asomó en las comisuras de Kim—. Tendrás que enseñarme a hacer eso algún día, TaeTae... —una risa extraña, de esas que se mantienen en suspiros, fue lo último que le ofreció antes de seguir a su jefe.


Por su parte, Kim TaeHyung, Vanther, esperó a que se fueran por completo, para preguntarle al mecanismo si no habían dejado espías o micrófonos. El mecanismo había dicho que no. Entonces, tomó el intercomunicador y le llamó a él.


—¿Lo tienes?


—Está pesadito tu cachorro, ¿Eh?, ¡Casi me da una patada en el cráneo! Está durmiendo con los dulces que le di. Pero ya no quiero que me anden golpeando ni viendo feo. Sabes que soy sensible; —lloriqueó en la línea—. Vendrás por él o...


—No puedo hacer visitas, HoSeok, necesito terminar con una cosa, antes de ir a verlo. Y.. también necesito otro favor.


—Con este ya serían cuatro, Tae.


Un cuerpo. De veinte, rubio, ojos azules. De preferencia que haya muerto al caer de un edificio.


—¿Para cuando?


—Para ayer.


Si buscáramos en un diccionario... ¿Qué palabra podría describir ese latir incesante en el corazón de Vanther al pensar en el joven Boseman? Ese fue, a partir de ese día, la obsesión más reciente en el mecanismo de Vanther.


ᴛʜᴇ ᴇɴᴅ

23 Temmuz 2020 17:42:26 11 Rapor Yerleştirmek Hikayeyi takip edin
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Son

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İleti!
Kae Ghost Kae Ghost
¡Maravilloso! Las descripciones, tu forma de narrar, la cantidad de referencias que he encontrado dentro de la historia. Tu obra sin duda es el paraíso para una fan de Marvel como yo. No he podido despegar la vista de la lectura en ningún momento y ver a TaeHyung como un anti-héroe fue bastante épico. Imaginar tu relato fue increíble. ¡Me pasaré por el resto de tus historias! <3
January 31, 2021, 15:21

  • Samantha Hirszenberg Samantha Hirszenberg
    Woooahhh, qué alegría leer eso ajskahs ❤️❤️❤️ muchas gracias por la oportunidad. No soy experta en marvel, pero amo las vibras y las historias individuales de sus héroes (y no tan héroes jsjjs). Espero puedas disfrutar de las aventuras de Vanther durante un rato más uwu. Gracias por hacerme saber que te gustó, me alegraste la tarde ajska ❤️❤️❤️ February 01, 2021, 02:55
Vakira Valadez Vakira Valadez
Me encanta, totalmente digno de un cómic. Yo percibo a Vanther como un especie de antihéroe.
November 18, 2020, 04:36
Taetatf Taetatf
Me maravilla la imaginación que tienes y la diversidad de tus obras, como puedes tantas obras a la vez y no perder el hilo? 🧐jeje por favor sigue escribiendo y está en concreto espero que se sea más larga. Gracias 😉
November 10, 2020, 15:37

  • Samantha Hirszenberg Samantha Hirszenberg
    Awñ, muchas gracias por pensar eso ajsk. Eh, de verdad me alegra mucho que te gusten las historias. Poco a poco iré pasando todas mis ideas por acá, so, eres bienvenida a leer si alguna te llama la atención ♡ ¡Pasa bonito día! November 10, 2020, 19:56
Moon Moon
Vanther es como una especie (version) de ironman(? Si es así ¡me encanta! Y si no pues... ¡también me encanta! Morí con "Jimin Parker" lo siento no podía tomarlo enserio me daba risa leer eso xd pero bueh. Me encantó, aunque lo veo más como una especie de prólogo o introducción y una historia más larga sería muy cool, en fin, ¿ya había dicho que me encantó? ¿No? Bueno, ¡ME ENCANTÓ!
October 26, 2020, 20:20

  • Samantha Hirszenberg Samantha Hirszenberg
    Jaja, lo sé, tenía que usar ese nombre porque a mí me mata de la risa también. Jajaja. Eh... No sabría decirte qué clase de súper héroe/no villano es Vanther... —sin duda sería uno raro—, jaja. Lo que sí, me he inspirado mucho en mis súper héroes (y antihéroes) favoritos, entre ellos Venom, Deadpool; Iron Man, Black Panther y tal. ¡Es todo un embrollo! No soy una experta del MCU, pero soy fan y esto es divertido de hacer uwu. Me anima mucho que te haya gustado. ¡Regresaré con mucho entusiasmo en diciembre, que ya casi llega, ahhhhh!! ♡♡ Gracias por pasarte a comentar y leer. Lo aprecio mucho. ¡Que estés bien! ♡ October 26, 2020, 21:00
jinsaa jinsaa
Me encantó,cuidate mucho escritora por favor❤❤😳
October 26, 2020, 03:14

  • Samantha Hirszenberg Samantha Hirszenberg
    Ohhh, me alegra mucho que te encantara. ¡Cuídate mucho, tú también! ♡ October 26, 2020, 20:47
Nami Kim Nami Kim
Ya me había gustado ;-;
October 21, 2020, 23:48

  • Samantha Hirszenberg Samantha Hirszenberg
    Vanther está en proceso de escritura jsjs. Su publicación oficial estaría programada para inicios de diciembre ^^ por si aún la recuerdas para entonces y quieres regresar a leer una historia más larga con estos personajes. ¡Gracias por comentar! ♡ October 21, 2020, 23:58
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Golden Universe
Golden Universe

ALTO CONTENIDO DE SPOILERS. Golden Universe es un espacio de creación y planeación. En los siguientes apartados, se presenta un poco más a los personajes que conforman el mundo de "Vanther". Aprovecho entonces para explicar todo cuanto tenga para decir acerca de El Mecanismo, Vanther y su historia. Por ahora, me reservo un poco de la información en las fichas de personajes, hasta tener un poco más avanzada "Misiones Fallidas", pero también les comparto una serie de artículos y lecturas interesantes para entrar de a poco en este mundillo de redadas y corajes. ¡Bonita lectura! Nota; Referencias puntuales de los Cómics de Marvel, sobre todo cualquier cosa que tenga que ver con Corea del Sur o la tecnología Wakandiana. Hakkında daha fazlasını okuyun Golden Universe.