angelicabyss Angel Valbuena

Proyecto-Unknown (2020) -LIBRO II- Lidiar con un asunto que tiene rostro y nombre ajenos a tu día a día es, según parece, la manera favorita con la que el ‘amor a primera vista’ suele hacer sus trucos de magia. Lidiar con una verdad es, en cuestión, el asunto más dulce que suele poblar una mentira, sobre todo cuando viste y calza, tal cual, los colores de una bandera que pretendes evitar. Porque ser joven no parece suficiente si al enamorarte a primera vista de alguien en un autobús se convierte, luego, en toda una aventura sin fin. Código de registro en SafeCreative:2004293813536


LGBT+ 13+. © Todos los derechos reservados

#novelaligera #introspección #amor #adolescencia #romance #escolar #narrativa
0
116 ПРОСМОТРОВ
В процессе - Новая глава Каждый понедельник
reading time
AA Поделиться

Intro

Su mirar, su sonrisa, su rostro avergonzado. Señales notorias que representan mi, siempre, inesperada presencia. Permanecer, entonces, en silencio se vuelve, en él, una costumbre levemente forzada. ¿Y yo? Solo le sonrío.

Jamás pensé que aceptaría, de buenas a primeras, mi diaria compañía. Claro está, fui un poco intenso al decirlo a modo de advertencia, pero no podía perderme la oportunidad de conocerlo más, conocerlo mejor.

Ni pensar que llegaríamos a este punto, que nos toparíamos con la oportunidad de las oportunidades, con el momento de todos los momentos. Ni pensar que podría enamorarme tan cretinamente de un muchachito que aparenta tantas cosas sin ser, casi, ninguna.

Pero todo cuanto aparenta es, a su vez, su más grande fragilidad. Porque es rudo, hay admitirlo. Y cualquiera podría notarlo ni bien abre la boca, ni bien empieza a disparar, sin pensarlo demasiado, palabras indiscriminadas en todas direcciones, cosa que me causa un poco de gracia.

Todo cuanto aparenta, es, en realidad, el disfraz de su disfraz. Su manera de mirarme, de permanecer atento a cuanto le digo, sus reacciones cuando le rozo el brazo, las manos, incluso cuando me atrevo a acariciar su cuello, todo ello lo desarma.

Entonces espabila y reacciona con la más explosiva de todas sus bondades: se hace el fuerte, el indomable, el rústico e inflexible. Pero la clara piel de su rostro no engaña a nadie, ni siquiera podría engañarlo a él mismo.

Seguro te preguntarás a dónde pretendo llevar todo esto. Pues, no lo sé. Creo que intento llevarlo a cualquiera de dos extremos posibles: uno donde soy irremediablemente rechazado, u otro donde el sonrojar de su piel le dibujará sonrisas estúpidas a mi rostro cada mañana, cada tarde y cada noche.

Pero soy un iluso bastante idiota.

¿Cómo podría, siquiera, un muchacho como él, pensarse enamorado de otro tipo, sobre todo, de uno como yo? Quizá, según diría mi hermana, el romance solo anda jugueteando con ustedes por diversión.

Y la calle se alarga en nuestras narices mientras el ardiente sol insiste en rostizarnos en plena vía. Él sonríe cada tanto, porque no puedo mantener cerrada mi boca de payaso de circo.

Estupidez tras estupidez retozan sobre mi lengua, formando toda una serie de indirectas bien elaboradas para, así, hacer también el papel de súper villano. Y es que no pretendo no coquetearle, eso sería una estupidez más de mi parte.

Se descuida y yo lo aprovecho. Su mano intenta alejarse, pero es demasiado tarde: paseo mis dedos sobre su suave piel y, en su rostro, el nerviosismo atenta contra la seguridad nacional.

No puedo evitar reírme un poco. No puedo evitar tampoco ser la versión más idiota de mí mismo y decirle, en voz alta, que me parece lindo. Entonces la bomba hace explosión y él, simplemente, se arroja hacia la calle a toda velocidad. El semáforo, por suerte, está en rojo.

Ni bien lo alcanzo volvemos, entonces, al principio: su mirar, su sonrisa, su rostro avergonzado. Aquellas notorias señales que representan mi, siempre, estúpida actuación. Permanece, entonces, en silencio mientras me devuelve, cada tanto, una miradita asustadiza.

Sé dónde vive. Sé dónde dejarlo para, así, continuar de largo hacia la vida que todavía no comparto con él. Sé que, después de despedirme, su sonrisa se quedará conmigo hasta el día siguiente que pueda reescribirla en mi memoria como un recuerdo nuevo.

Perdona si, después de tanto hablar, no he sido capaz de presentarme como es debido: mi nombre, sin duda alguna, es Gabriel.

4 мая 2020 г. 0:10:47 0 Отчет Добавить Подписаться
0
Прочтите следующую главу I - Amor a primera vista

Прокомментируйте

Отправить!
Нет комментариев. Будьте первым!
~

Вы наслаждаетесь чтением?

У вас все ещё остались 8 главы в этой истории.
Чтобы продолжить, пожалуйста, зарегистрируйтесь или войдите. Бесплатно!

Войти через Facebook Войти через Twitter

или используйте обычную регистрационную форму