Короткий рассказ
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El inicio

Me encuentro, en mi hogar, en Florencia, leyendo plácidamente la obra''El infierno de Dante''.


Los sirvientes de la mansión ajetreados andan de arriba a abajo por lo que curioso dejo el libro sobre la cama y decido salir de mi habitación, un lugar amplio con muebles de madera refinada de una excelente calidad pero mas allá de esos trastos para mi inútiles, el resto está completamente vacío.


Una vez salgo de la habitación encuentro a varios de estos pasar por delante de mi puerta mientras cargan platos, cubiertos y varias cosas más rápidamente en dirección de la planta inferior.


- Espere un momento ahí, buen siervo- indico a una de las apresuradas mujeres. Esta al escuchar mi voz se para en seco y girándose bruscamente se dirige a mi. Esta agachando su cabeza responde a mi pregunta - El señor recibirá visita esta tarde, joven amo-


Yo extrañado por esta repentina visita me dirijo hacia la oficina de mi padre en busca de él para preguntarle. Los pasillos de la mansión se ven radiantes y limpios aunque mi mente vuelve a la lectura que antes procesaba<<Dante fue un gran autor, es una pena que no se encuentre tan seguido obras como las de él. Trata de manera tan directa sus problemas, me pregunto si de verdad existirá el infierno. Todos dicen que sí ciegamente, pero al caso¿alguna vez lo vieron como para poder asegurar con tanto fervor el hecho de que exista?>> entre pensamientos llego a la oficina de mi padre por lo que llamando a la puerta pregunto -Padre, ¿Puedo pasar?-


La voz de mi progenitor suena en el interior- Adelante- por lo que abro la puerta y entro en la habitación.

Al fondo de la habitación sentado en una silla con una pluma en su mano está mi padre mirando en mi dirección. - ¿Qué ocurre, hijo mio?- me pregunta mirándome por encima de sus gafas.


- Vengo a preguntarte por que hay tanto movimiento en casa- digo al mismo tiempo que me acerco y lo observo.

Él volviendo a mirar a su escritorio responde indiferente - El director del nuevo hospital - comienza a mover la pluma firmando unos folios con caligrafía refinada.


Con mi curiosidad satisfecha decido marcharme de la habitación pero en cuanto me doy la vuelta para dirigirme a la salida, mi padre me habla- espero que te comportes, es un importante contribuyente-


Algo molesto con la forma que me habla me doy la vuelta y poniendo una risa forzada hago una leve reverencia para de seguido salir de la habitación.


Me dirijo a mi cuarto y en este busco la ropa más elegante de la que dispongo. Unos pantalones negros de seda fina, una camisa blanca con volantes de encaje en el corsel y en las mangas, y un jumbo rojo sobre este. Una vez vestido me miro al espejo de cuerpo completo y satisfecho con mi atuendo, ato mi cabello, una larga y oscura melena atada con un lazo azul a la mitad de su longitud y coloco una horquilla en los mechones cruzan mi cara, dejando las hebras recogidas.Ya arreglado recojo el libro y me siento en la silla junto a mi escritorio y vuelvo a la lectura.


El tiempo pasa volando y las líneas que me enfrascan comienzan a llegar a su fin. No obstante, alguien llama a mi puerta y me levanto para abrirle, siendo mi madre quien está tras la esta . Ella se encuentra completamente sola con sus comunes prendas de alta clase extravagántemente caras y sobrecargada de adornos . Ella entra rápidamente en mi cubículo y cierra la puerta tras de si, comenzando a hablar en voz baja con rostro de preocupación - Últimamente he escuchado a los siervos hablar sobre una maldición que se cierne sobre la población de la firenze. Al parecer si te corrompe esto, tu sino estará decidido, por lo que como mi más preciado hijo he decidido a espaldas de tu padre preparar nuestra propiedad de primavera para que te refugies allí hasta que todo este problema llegue a su fin- pequeñas gotas de sudor recorren su frente a la vez que tapa mi boca con su mano sin dejarme hablar - Por lo que quiero que te lleves a tu hermano menor junto a ti y busquéis refugió - Destapa mi boca y se va al instante pronunciando unas últimas palabras - ¡Es una orden! -


Confundido y un tanto emocionado salgo del aposento y me encamino aprisa a la reunión de padre pero justo antes de tocar la puerta con la intención de entrar, escucho un poco de la conversación que tienen sorprendiéndome más aún.


- Todo el trasmite está hecho, solo resta que dejes tu firma en este documento y estarás financiado - la voz de padre indica con tono serio y calmado.


- Lorenzo, estos intereses son demasiado altos, no se si será posible que logre pagártelos-


- ¿Pero que estás diciendo, Bruno? Es nuestra oportunidad, podremos ganar mucho dinero de las personas contagiadas. Son muertos, los muertos no necesitan el dinero - golpea la mesa padre con ímpetu.


Sin dudarlo, antes de pensarlo si quiera, voy en busca de mi hermano menor con intención de ir a la villa a refugiarnos.


El tiempo pasa y hostigaconstantemente por siete años ni más ni menos, y aquíme encuentro, caminando entre pilas de cadáveres, todos estos pestilentes, con una túnica raída que esboza todo mi cuerpo acompañado por una mascara con forma de pico de ave en la que introduzco ciertas hierbas que anulan el olor putrefactos y me protegen de enfermar.


Al no ver muy bien con estas prendas me veo obligado a usar un bastón el cual lleva en su extremo inferior una pequeña estaca de hierro que permite no perder el equilibrio al pisar cualquier extremidad desparramada sobre la tierra del suelo.


Como un recipiente vació traspaso la multitud caótica en la búsqueda de la salvación en Dios y La Iglesia, aferrándose a esa falsa fe con el fin de escapar de la dura realidad por la que estamos cursando. Sin embargo, siento como algo se agarra a mi pierna a duras penas por lo que pongo la mirada en mis pies desnudos encontrando ahí a un joven que se arrastra a duras penas con sus últimas fuerzas buscando clemencia.


Repentinamente, al ver el cabello y la espalda del chico recuerdos azotan mi mente sin cesar.... Las imágenes del día en el que huí junto a mi hermanito , pensábamos que todo iba a estar bien ya que estábamos alejados de los demás, pero ese no fue el caso, antes de darnos cuenta, a los 3 años, él y yo nos quedamos solos en esa sombría villa. Nuestra familia cortó los lazos con nosotros en el momento que escribí la carta en donde citaba la situación de mi familiar, piel pálida, bubones alrededor de su cuello y axilas, altas fiebres y perdida del apetito. Desde ese día no recibí ni una sola carta más junto a la detención de las entregas de suministros mensuales para cubrir nuestras necesidades y caprichos. En ese momento, estaba solo en este mundo. Tras meses de sufrimiento, por fin él pudo descansar al sucumbir. Cargué su cuerpo empapado en sudor hacia la puerta con delicadeza para que los aclamados doctores pájaros se llevaran el cadáver y se desasieran de él ya que al parecer estos no podían ser enterrados en tierra de Dios al estar contaminados, por lo que ellos se los llevaban a cambio de un par de monedas. Empleando mi limitada fuerza, coloqué al fallecido en el jardín y yo caí derribado sobre los escalones de la entrada observando como unos traslucidos rayos de luz golpeaban el rostro suyo. Esta escena rompió mi corazón dejando correr las ultimas lágrimas.Lloré y lloré hasta quedar inconsciente por el hambre y cansancio acumulado. Mis recuerdos de ese momento son vagos, pero lo único que se con seguridad es que una sombra me cargó entre sus delgados brazos y me llevó hacia Venecia. Allí aprendí sobre el oficio de doctor.


Minutos pasan al pensar sobre esto, pero el joven ya no habla, este queda en silencio sin hacer ningún sonido que llame la atención, simplemente está aferrándose a la vida como fuerte agarra mi pierna, sin dejarme ir, sin dejarme dar un solo paso.


Tal como me habían cargado a mí. Lo sostengo entre mis brazos, notando el poco peso de este. Decido buscar un sitio donde poder resguardarlo y cuidar de él. Por tanto me dirijo a las afueras del pueblo, encontrando un pequeño almacén. Al entrar, todo está en la penumbra, cerrado y polvoriento con tan solo un poco de paja cubierta de insectos y ratas. Sin embargo, al dar un par de pasos dentro, algo liquido de color negro cae sobre el vidrio de mi mascara, viéndome obligado a quitármela y alzar la mirada para por sorpresa apreciar a duras penas la planta de los pies de un cadáver desnudo, goteando este inmundo liquido fétido.


Indiferente, recuesto al chico sobre la paja y me siento a su lado aprovechando la recuperar algo de fuerzas con algo de carne seca que guardaba en mi bolsa y un poco de cerveza a temperatura ambiente. Cuando acabo de comer, mi cuerpo se relaja y inmediatamente caigo rendido al cansancio, durmiéndome.

Un fuerte estruendo me despierta y abro los ojos rápidamente, viéndome envuelto e un incendio. Trato de levantarme lo mas apurado que puedo, pero al estar confuso, tropiezo y caigo al suelo, aterrizando mi rostro sobre el charco de residuos del ahorcado.


Levanto la mirada para orientarme pero las sorpresas no dejan de venir, el chico no está así que decido salir del lugar lo más apresurado posible derribando la puerta de una carga. << Debes estar de broma>> abrumado contemplo el paisaje, todo está en llamas. El fuego ha consumido todos los cultivos y todas las tierras de los alrededores , formando altos muros de calor quedando libre solo un camino en linea recta , el cual sigo corriendo sin dudarlo.


Al instante de llegar a una zona más abierta, encuentro a mis pies el chico sentado en el suelo jugando con una pequeña llamita entre sus dedos como si fuera una moneda. Este al percatarse de mi, deja de jugar con esta ,lanzandola hacia un lado y crea un circulo alrededor de nosotros evitando que pueda escapar. Lentamente levanta la mirada permitiéndome ver su rostro por primera vez , un rostro que carece de ojos, que carece de nariz , una aberración digna de tal termino. Espantado caigo de espaldas y me arrastro tratando de alejarme de él.

- ¡Me duele, hermanito ! - una voz grotesca pronuncia desde el interior del chico a la vez que se ríe. -¿¡ Me vas a dejar otra vez solo!? -


Trato de huir, siendo un esfuerzo en vano trayendo como consecuencia que mi ropa acabe ardiendo fácilmente. Me veo obligado a quitarme la ropa mientras grito sin parar desesperadamente en busca de ayuda. Pero nadie acude a mi llamado, siendo lo único que se aproxima a mí el grotesco ente, paso a paso, cayendo su piel con cada paso.

Con tan solo unos pocos metros de distancia entre nosotros, él se detiene y extiende su mano en mi dirección señalando mis ojos y boca , en ese momento todo su cuerpo se descompone en una masa de fluidos y insectos, deslizándose en mi dirección. Por lo que sin dudarlo me arrastro entre las flamas, abrazando por completo cada rincón de mi cuerpo. Grito, grito y grito, la agonía y desesperación de ser quemado vivo es una tortura.

No pierdo el conocimiento, al contrario, estoy más sensible que nunca, siento como cada uno de mis órganos y huesos están a temperaturas inimaginables. Pero esto acaba pronto, el éxtasis llega en forma de descomposición entrando por todos y cada uno de mis orificios calcinados.


Desde ese momento no siento nada más, solo escucho y siento el movimiento de miles de insectos acompañado del chisporroteo del fuego en mi ser y una cálida voz que me repite una y otra vez la misma frase.


- La humanidad es una plaga, debes erradicarla -

19 апреля 2020 г. 23:27:29 0 Отчет Добавить Подписаться
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