Los Guardianes: El regreso del Nigromante Подписаться

andres-wegner1555524306 Andres Wegner

Alexander es un joven de 20 años que fue reclutado para unirse a los Guardianes debido a sus capacidades sensitivas. Ellos protegen nuestro mundo de espectros y otros peligros de universos paralelos o que se entrecruzan con él. Ahora la "Legión" deberá enfrentar una guerra en contra de Cabot, heredero de Ulrich el nigromante, que hace más de 200 años intentó hacerse del poder necesario para gobernar todos los mundos existentes a su antojo y Alexander deberá probarse así mismo, no sólo como Guardián, sino que además tendrá que tomar decisiones que pueden ser las adecuadas o que por otro lado podrían llevarlo a sucumbir ante la tentación. ¿Podrán los guardianes salir airosos de este conflicto? Las enseñanzas recibidas en el Instituto Superior de Guardianes y sus habilidades únicas darán a los defensores de los limites interdimensionales las armas necesarias para resguardar la paz y el orden, pero... ¿Será suficiente?


Фэнтези Всех возростов.

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Allanar el camino

Las últimas noticias que Alexander había escuchado en el comedor de los guardianes aquella mañana eran bastante alarmantes. Según Boris había oído por casualidad al Rector Tremeview conversando con la Decana Fogel acerca de una amenaza que pronto "cambiaría mucho las cosas".

—Los oí mientras caminaban hacia el salón de evaluación anoche, cuando me dirigía a los dormitorios.

— ¿Qué fue lo que escuchaste?—Preguntó Oscar.

—La decana señalaba la necesidad de apurar el reclutamiento de este año y de tomar resguardos frente a lo que se avecinaba.

— ¿Pero no explicó de que se trataba?

—No—contestó Boris— la verdad es que hablaban casi en clave y en voz muy baja

—No hay que sacar conclusiones apresuradas—dijo Alexander.

Lo mejor es estar atentos—Agregó Oscar— todos sabemos que las cosas no van bien. Hay filtraciones a diario y por lo que me he enterado los Centinelas tuvieron hace unos días una situación grave generada por una Ouija... Si sólo pudiéramos hacer entender a la gente común lo que arriesgan.

—Y el trabajo que nos dan, replicó Boris.

Mantener a los espectros confinados más allá del vórtex fugazi nunca fue fácil, sobre todo a partir del siglo XVII, cuando muchos, en especial la gente de la clase alta, no encontraba nada mejor en sus largos días de ocio que realizar tontas sesiones espiritistas, que al principio no tenían muchos resultados más allá de las patrañas de falsos médiums, pero que con el tiempo habían logrado generar pequeñas fisuras en la frontera lo suficientemente problemáticas como para obligar a los guardianes a buscar la manera de afrontar la amenaza.

Hasta ese entonces, los guardianes no eran más que una legión de unos 5 centenares, lo suficiente para contener cualquier intrusión derivada de accidentes interdimensionales normales o de algún intento aislado de infiltración individual. En realidad, el Consejo había tenido siglos de tranquilidad, hasta que la moda de contactar a los "seres del más allá" comenzó a extenderse. Al principio no eran sino un pasatiempo inocuo que no pasaba de sesiones llenas de sugestión o simples triquiñuelas de algunos inescrupulosos, que engañaban con espejismos a personas que buscaban nuevas emociones o contactar a algún ser querido.

La legión de Guardianes se dividía en Exploradores, Guardadores, Reclutadores y Centinelas, cada grupo, denominados cofradías, con funciones específicas encomendadas según sus características y aptitudes. Alexander era un reclutador, y aquella noche fría de invierno volaba con ligereza sobre las copas de los árboles para cumplir con su misión, buscar a un elegido y revelarle su destino, un trabajo a veces muy complicado y que exigía una elocuencia y prudencia sobresaliente.

Los últimos acontecimientos habían obligado a acelerar el reclutamiento de nuevos aspirantes para engrosar las filas de la legión. Venían tiempos oscuros y todos lo sabían. Durante los últimos 200 años las posibilidades de enfrentar una crisis habían crecido de manera exponencial, algo que paulatinamente se había ido haciendo más evidente. Los centinelas, cuya misión era mantener a raya a los espectros más belicosos, habían logrado un relativo orden, a pesar que era cada vez más común la ocurrencia de "eventos marginales", como les denominaba el Consejo, y que el común de la gente denominaba apariciones, fantasmas, espantos, casas embrujadas, o como llamaban "últimamente" a los fenómenos más violentos, "poltergeist".

La verdad es que las realidades multidimensionales estaban siendo recién exploradas en términos científicos, pero los guardianes sabían que eran un hecho y que el frágil equilibrio entre mundos paralelos más que nunca pendía de un hilo.

Alexander llevaba 2 años como reclutador luego de su instrucción de 5 años en el Instituto Superior de Guardianes, la escuela encargada de formar a los elegidos para que pudieran cumplir con éxito su misión. Su abrigo gris de cuello alto flotaba contra el viento y su cabello negro se revolvía mientras avanzaba hacia la casa de Abril, la joven que debía ser contactada.

Unirse a esta legión representaba renunciar del todo, a la familia y a una vida normal. Sólo en fechas importantes y cuando la situación estaba bastante controlada, los guardianes eran autorizados para visitar el mundo donde habían nacido, donde la gente vivía con la tranquilidad que otorga la ignorancia sobre algunos temas que sólo algunos llegaban a comprender y conocer.

La lluvia arreciaba y se acercaba la medianoche cuando Alexander vislumbró desde lo alto el perfil de la casa de Abril. Una vez más debería ser cauto y abordar a la nueva elegida con la tranquilidad necesaria para no alarmarla... era pura rutina.

Hacía ya 8 años que Alexander había recibido la visita de su Reclutador, Nelson, un Guardián que sobrepasaba los 40 años y que en aquella lejana mañana de primavera lo abordó en el parque aledaño a la escuela. No era primera vez que lo veía, en los últimos meses se había topado con él en la calle, o lo había visto sentado alimentando a las palomas en la plaza que se extendía al otro lado de la avenida que cruzaba la escuela. Un par de veces lo saludo con una sonrisa al pasar, siempre con la misma ropa, un poco fuera de lugar.

— ¿Alexander?

Sin decir nada el niño de 10 años miró al extraño hombre que lo interrumpió cuando caminaba hacia la parada del bus.

—Alexander—dijo el individuo, el mismo vagabundo que el niño había visto en varias oportunidades merodeando por allí.

—Me gustaría que pudiéramos hablar si tienes un minuto.

—Lo siento señor, pero tengo prohibido hablar con gente que no conozco.

El hombre lo miró con sus penetrantes ojos verdes que destacaban sobre un rostro muy pálido, al que no ayudaba el cabello largo y enmarañado. Era un sujeto de extraña vestimenta gris, un largo abrigo y una camisa abotonada hasta la mitad del cuello. Las botas negras y altas como su dueño tampoco ayudaban a generar cercanía.

—Alexander ¿Hablarías conmigo si te digo que se cuál es tu secreto?

El joven lo miró con un gesto de curiosidad.

— ¿A qué se refiere usted?

—A las cosas que puedes ver y sentir y que otros no ven ni sienten.

El niño lo miró sin entender, pero sintió algo familiar en el rostro de Nelson. De pronto se sentía muy confuso.

—No comprendo lo que quiere decirme señor.

—Déjame ver... ¿Recuerdas el rostro de una mujer de cabello dorado y grandes ojos pardos?

Alexander quedó pasmado. Desde pequeño había tenido sueños en los que parecía una mujer como la que acababa de describir el extraño hombre.

—Vamos chico, contesta... Aunque no lo creas te conozco mejor de lo que imaginas, sé de lo que estoy hablando, ¿o me equivoco?

— ¿Cómo podría usted saber algo de mi si nunca nos habíamos visto antes?

—Antes de venir revisé muy bien los informes de tu guardadora.

—¿Mi guardadora?

—La mujer que te mencione, Elizabeth ¿Has escuchado hablar de los ángeles de la guarda?

—Todo el mundo ha escuchado hablar de ellos—Respondió al chico cada vez más aturdido.

—Es cierto. La gente siempre ha buscado alguna forma de explicar lo que no entienden, si antes era la religión ahora es la ciencia, pero la verdad es muy distinta.

—Señor, estoy intentando entender lo que dice, pero sólo me pierdo más con cada frase.

Nelson esbozó una sonrisa.

—Es normal Alexander... veamos... Mi nombre es Nelson, soy un reclutador, Elizabeth, la mujer que veías en lo que creías eran tus sueños es una guardadora, la encargada de allanar el camino para este día. Tú eres especial. Hablemos con la verdad, ambos sabemos que desde pequeño tuviste una sensibilidad distinta respecto a algunas cosas, sensaciones sobre algún sitio en particular, quizás haber visto de reojo algo o alguien que no estaba allí, un susurro, alguna sombra deslizándose por la ventana...

Alexander miraba estupefacto. No comprendía como este extraño podía conocer algo que sólo él y su madre sabían, un secreto que trató de enterrar durante toda su niñez hasta convencerse a sí mismo que tenía una imaginación demasiado prolífera.

—Escúchame atentamente—Continuó el hombre— ven caminemos.

El niño se quedó paralizado y vio como el extraño daba media vuelta y avanzaba lentamente por la acera.

—En primer lugar debes entender que el mundo en que vives no es el único que existe...Vamos, creo que necesitas que te aclare algunas cosas—dijo Nelson mirando sobre su hombro.

Ambos avanzaron lentamente alejándose de la escuela.

—Tengo mucho que explicarte, pero intentaré ser lo más claro posible. Como te decía, el mundo en que vives no es el único, existen infinitas dimensiones, otros planos de existencia. Intenta imaginar un tejido. En él, cada hilo es un mundo distinto, algunos corren de manera paralela, otros se tocan sólo de manera tangencial, y como imaginarás, los que corren de manera paralela tienen más en común entre ellos que con aquellos que sólo se cruzan en un punto... ¿me sigues?

—Creo que si—Respondió Alexander, aunque en verdad apenas lograba entender aquellas palabras llenas de metáforas extrañas.

—Muy bien –Retomó Nelson—Estos hilos paralelos se tocan en muchos puntos, dependiendo claro de que tan distantes estén, pero en este caso imagina un tejido muy tupido. Sin embargo también hay espacios, vacíos donde los hilos no se tocan. Esos vacios pueden ser sólo eso, espacios huecos, sin tiempo ni materia, o en algunos casos pueden ser una suma de pequeños fragmentos de esos mundos, o reflejos de alguno. Este mundo es uno de esos hilos, y hay hebras paralelas que se relacionan con él pero en planos diferentes. La esencia de las personas, lo que llaman el alma, atraviesa estos planos, la muerte no es el fin, es sólo otra etapa, la vida no acaba con ella, sino que se transforma y pasa a otra realidad, a una paralela. Pero aquellos que no han tenido una vida plena, que mueren aquí dejando cosas pendientes o tienen mucho odio en ellos se pierden en el camino, no han evolucionado lo suficiente como para pasar a la siguiente etapa y quedan extraviados en estos espacios, intentando volver o esperando que alguien o algo los ayude a avanzar, muchas veces no son siquiera consientes de que han muerto en este plano.De la misma forma en esta dimensión hay seres como tú, que son más evolucionados y pueden ver más allá de este mundo, tienen atisbos de otras realidades.

—Lo que me está diciendo me parece un cuento terror. ¿Me está hablando de fantasmas?

Nelson soltó una carcajada y se detuvo, giró sobre sí y colocó sus manos sobre los hombros de Alexander.

—Si así quieres llamarlos está bien, pero eso es sólo la superficie. La mitología Alexander—Dijo retomando la marcha—es una forma que ha tenido el hombre para explicar lo que no entiende. Las leyendas, las historias fantásticas transmitidas de generación en generación, la religiosidad de antiguas civilizaciones, todo ello tiene base en algo real, algo que existe.

Caminaron pausadamente mientras el hombre observaba de reojo al chico para ver como reaccionaba. Guardó silencio por un momento para permitirle asimilar la información antes de detenerse frente a una tienda.

Mira Alexander— Dijo Nelson mientras apuntaba la vitrina de la librería que exhibía una gran lámina del sistema solar— Hay muchos mundos muy lejanos, pero que al mismo tiempo están a solo un par de pasos. Los científicos siempre han soñado con viajar a otros mundos, imaginado sistemas de propulsión infinitamente veloces, que alcancen la velocidad de la luz, para visitar nuevas constelaciones, nuevas galaxias... Pero ese no es el camino, sólo algunos hombres han tenido la sabiduría para imaginar otras maneras de viajar por el universo, o más bien dicho por "los" universos.

Alexander seguía atentamente las palabras del reclutador, y a cada momento se sentía más confiado y al mismo tiempo intrigado, ahora quería saber más.

—Pero eso ya lo irás conociendo en el camino—Retomó Nelson— Lo que ahora me interesa que entiendas es que hay muchos mundos que existen de manera paralela al tuyo, y que en esos mundos hay nuevas formas de vida, y también otros a donde avanzan los seres humanos, y otros donde se estancan. Cuando nace un niño con tus características, capaces de ver más allá del plano tridimensional, el Consejo de Guardianes, que administra el lugar de donde vengo, se entera a través de un sistema que ya te explicaré que ha nacido otro elegido o elegida, donde vive y con quien. Entonces se asigna un guardador que irá preparando al elegido a través de experiencias más bien etéreas, o como dirías tu, entre sueños, para en el futuro enfrentar su destino...Sujétate bien amigo, creo que no hay espacio para más preámbulos dijo Nelson estirando uno de sus brazos.

Alexander dudó.

—Vamos, juro que no te pasará nada.

Lentamente cogió la muñeca del reclutador, alcanzó a ver en su rostro una sonrisa. En una milésima de segundo sintió un fuerte tirón desde arriba y antes de alcanzar a digerir lo que sucedía se vio rodeado de colores y luces que corrían frente a él con una inmensa velocidad. Sólo podía sentir la muñeca de Nelson pero no lo veía. De pronto, y con la misma rapidez sintió que sus pies se posaban sobre algo sólido, y antes de alcanzar a reaccionar se vio sobre una colina de pasto alto que miraba sobre un lago rodeado de montañas. Sintió que Nelson movía su brazo para que lo soltara.

—Alexander, puedes soltarme, estas en tierra firme.

—Do... ¿Dónde estamos, que sucedió?

—Cálmate, estamos a sólo unos metros de la calle de tu escuela.

—Pues esto no me parece familiar.

—Estamos en una mundo paralelo, un mundo muy parecido al nuestro, hemos viajado a través de una singularidad espaciotemporal.

—Señor quiero volver a casa.

—No te asustes chico. Vamos mira a tu alrededor, este lugar no puede ser malo, ¿No crees?

—Ven le dijo dándole unos golpecitos en la espalda— quiero que veas algunas cosas antes de regresar.

Lado a lado caminaron sobre la colina. Alexander miró al cielo, se veía distinto, estaba atardeciendo y las estrellas comenzaban a asomar, pero eran distintas, como si su posición hubiese tenido un cambio, como si estuvieran al revés de como el las conocía.

—Este universo—Continuó Nelson— se denomina Limes Terrae, la tierra de los límites, y se encuentra entre nuestro mundo y los que vienes más allá, es el más cercano al que tú conoces. Es una especie de frontera protectora que aísla nuestra dimensión de otras, por lo que es fundamental para mantener el orden establecido. Si este mundo no existiera, se produciría una permeabilidad en nuestra realidad que permitiría permanentes intrusiones e intercambio de materia con otros planos, a lo que me refiero es a visitas indeseables—Dijo sonriendo— Es por ello que se convirtió en el hogar de la legión de los guardianes, cuya misión es evitar accidentes inter dimensionales que pudieran provocar consecuencias irreparables.

—El Limes Terrae—continuó— tiene la particularidad de albergar seres más bien inofensivos, aunque hay excepciones. Casi todas las criaturas de las que has escuchado hablar en libros del género fantástico, como los seres elementales, es decir los que usualmente se han llamado hadas y duendes habitan aquí, además de animales que aunque semejantes a los que conoces en esta realidad han sufrido variaciones, como por ejemplo los unicornios de las leyendas. Antes de la formación de la legión existían puertas que estaban permanentemente abiertas entre esta dimensión y la nuestra, es por eso que aun existe conciencia de la existencia de estos seres, aunque ahora se cree que no son más que una fantasía. Pronto verás que son muy reales.

Alexander se sentía sobrepasado con tanta información y pensaba que probablemente estaba en un sueño y que pronto despertaría.

—Como te decía, la Legión decidió en un momento determinado que las circunstancias obligaban a separar al hombre de estas especies, por la seguridad de ambos. Atrás quedaron algunos seres elementales que lentamente sucumbieron ante el avance de los humanos y hoy son sólo recuerdos, aunque no para nosotros. Con paciencia entonces se buscaron todas las aberturas y se sellaron, y todo estuvo en calma por miles de años. Sin embargo siempre ha habido cruces e intrusiones imposibles de evitar, ya que el sistema no es perfecto. Sin embargo, estas intrusiones generalmente se deben a una irregularidad provocada desde dentro, es decir desde nuestro mundo, o como lamentablemente pasa desde hace un tiempo, al interés principalmente de espectros por pasar al otro lado, y te aseguro que sin buenas intenciones.

—Todo esto es muy complicado, además de difícil de creer.

—Está bien, no quiero abrumarte, sólo trato de prepararte para lo que conocerás. Mira hacia el valle—dijo Nelson apuntando hacia debajo de la colina.

Allí se veía un rio que brillaba como la plata bajo los rayos del sol que comenzaba a caer, un hermoso bosque tupido de coníferas que se descolgaban desde una de las montañas hacia el valle y lo que parecían ser casas en los pocos claros que se observaban. Al final de estos bosques había un gran puente de piedra que conducía a una pequeña ciudadela rodeada de un gran muro, al interior de la cual se adivinaban grandes construcciones y torres que emergían desde varios puntos, coronadas por banderas de color rojo con vivos amarillos.

—Ese es el instituto Alexander, allí es donde deberás ir, pero no aun, todavía falta terminar de allanar el camino...

15 октября 2019 г. 18:47:50 7 Отчет Добавить 6
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J.K  Dharia J.K Dharia
Tiene muy buena pinta, el concepto de las dimensiones alternativas siempre me ha parecido fascinante. ¿Acabarás metiendo algo de ciencia?
4 ноября 2019 г. 5:21:04

  • Andres Wegner Andres Wegner
    si, de hecho en eso se basa la historia, para hacer la diferencia con otras sagas fantásticas. Poco a poco irás notando que todos los artefactos utilizados por los guardianes y toda la concepción que hay detrás se basa en eso. Gracias por leer! 4 ноября 2019 г. 5:40:07
  • J.K  Dharia J.K Dharia
    Yo también estoy escribiendo una historia del mismo palo, utilizando conceptos científicos y, especialmente médicos, para explicar el sistema por el cual funciona la magia. 4 ноября 2019 г. 6:42:29
  • J.K  Dharia J.K Dharia
    Te lo comento por el mero hecho de que tal vez podría gustarte cuando en un futuro haya sacado más capítulos. 4 ноября 2019 г. 6:45:47
  • Andres Wegner Andres Wegner
    Claro, me mandas el link para verlo, saludos 4 ноября 2019 г. 8:51:28
Joel Paz Joel Paz
magnifica historia
31 октября 2019 г. 20:13:22

~

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