Espinela Подписаться

galaxydiamond Luke Galaxy

Una espinela escogerá el destino de dos chicos, descubre esta emocionante historia.


LGBT+ 18+.

#lgbt #gay
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I

Soy Adel, tengo 15 años, estoy en primero de preparatoria, y soy gay, un inadaptado completamente... Siempre se me ha dificultado integrarme a la sociedad, muchos me toman por, raro...

Pero bueno, ese no es el punto, estamos saliendo de la escuela para poder dirigirnos a una ciudad que está a unas tres horas de aquí, se planeó esto entre compañeros, es una especie de viaje grupal que se está haciendo para celebrar la posada de navidad, una manera bastante curiosa este año de haber hecho este evento, oh vaya, pero bueno, como realmente tengo algo mejor que hacer...

Nos subimos al camión, me sitúo hasta el fondo de este, en aquellos lugares a los cuales nadie presta atención, el bullicio está presente en todo momento, voces de mis compañeros por todos lados, gritos de emoción de algunas chicas, otros discutiendo por un motivo estúpido, en veces siento que por esto no me puedo acomodar con facilidad entre ellos, tal vez realmente tengan razón el lo que dicen y realmente soy una persona rara...

El camión arranca, todos ya están sentados, pero el bullicio no se ha detenido del todo, le doy la menor importancia a esto y coloco las manos dentro de mis bolsillos, me recuesto en el asiento y me pongo a pensar durante un rato, ¿Qué se supone que iremos a hacer? Como no conozco a nadie, no se me ha informado que es exactamente lo que se ha planeado como tal, en todo caso no termina de interesarme, realmente, me da igual, supongo. Saqué mis audífonos de los bolsillos, los conecté a mí celular y me los coloqué, empecé a escuchar música, el tiempo así se me pasa volando.

Después de tres horas por fin llegamos, estaba cansado de tener que ir sentado de esa manera tan incómoda, tenía las piernas demasiado inquietas y no me podía poner en una posición realmente cómoda, se abren las puertas traseras, y sin prestarle la más mínima atención a los demás bajé del autobús y miré los alrededores, aparentemente era un lugar, eh, ¿Para picnics, creo? Aquí está todo nevado, y la nieve es tan blanca que me arden los ojos, hay varios bancos para sentarse, mesas y otras cosas que se encuentran en este tipo de lugares, además de algunas cabañas, seguro no somos los únicos aquí, y en todo caso ni me interesa, no me acomodo con nadie.

He decidido ir a caminar por los alrededores, mientras que los demás alistan las cosas, me dirijo hacia un lugar que se ve bastante lejano, una cabaña pequeña, en sí, en pocos minutos llego ahí, y me meto detrás de la cabaña, hay un banco para que me pueda sentar, le retiro la nieve y me recuesto sobre este, cierro los ojos, me retiro los audífonos y los guardo, estoy lo suficientemente lejos como para que no pueda escuchar el ruido, solo el silencio, las hojas de los árboles moviéndose, tranquilidad absoluta al fin...

Me quedo unos minutos, hasta que... Ese sentimiento de soledad comienza a invadirme de nuevo

-¿Por qué ahora...?- Dije en voz baja

Abrí mis ojos, vi como la nieve caía, era hermoso, más sin embargo, eso no evitó que mis ojos se llenaran de lagrimas que luego caerían por mis mejillas, efectivamente, estaba llorando

-¿¡Por qué demonios tengo que ser así!? ¿¡Por qué debo de ser un jodido inadaptado social?!- Grité con fuerza, pero parecía que nadie me escuchaba.

Me senté en la banca, coloqué las manos sobre mis ojos y empecé a llorar más fuerte, de una manera sumamente silenciosa, y fui abriendo mis manos poco a poco, y entre mis dedos, y con la vista borrosa logré visualizar algo entre la nieve, me limpié los ojos y miré nuevamente, era, ¿Una espinela?

-O-oh, pequeña y hermosa espinela, te ves igual de sola que yo...- Dije mientras me levantaba y me dirigía hacia ella para recogerla, y al agacharme para tomarla, sentí como mi mano tocó con otra, miré hacia arriba, y oh sorpresa, ahí estaba otro chico, se veía un poco mayor que

-Oh, discúlpame, creo que encontraste primero esta espinela- Dijo el chico

-No, no te preocupes, no es mía y, creo que no la necesito, puedes quedártela- Le respondí al chico

-Oye, eh, ¿Estás bien...? Se te ven los ojos, demasiado llorosos, ¿Te sientes solo, verdad?- Dijo aquel extraño chico

-Bueno, creo que así es, disculpa por verme así de mal- Le respondí ocultando mi rostro con las manos

-¡N-no! No te preocupes- Decía retirándome suavemente las manos de mí rostro -Yo te haré compañía, no me gusta ver a la gente llorar- Dijo con un tono cálido que me calentó el alma

El chico se sentó conmigo en la banca, comenzamos a conversar, por primera vez en mí vida, alguien me estaba haciendo compañía

-Por cierto, soy León, tengo 18- Dijo aquel chico

-Y-yo soy Adel, tengo 15...- Le respondí de una manera tímida y un poco cortada

-¿No eres de por aquí verdad? Es la primera vez en la vida que te veo- Me dijo un poco extrañado

-No, soy de otra ciudad, solo estoy aquí por un viaje grupal que hicimos para celebrar la posada decembrina...- Dije un poco nervioso, tocándome las manos constantemente

-Oh, ya ya, yo hace rato que no voy a una, he salido de la preparatoria y bueno, ya no tengo con quien asistir a estos eventos, jaja- Dijo sonriéndome

Nos quedamos conversando unos minutos más, realmente estaba cómodo, me sentía... Acompañado, desde que el apareció mí sentimiento de soledad desapareció por completo, hasta que...

-¡Adel, Adel!- Escuché a la distancia

-Demonios, deben ser los de mí grupo, espera...- Revisé la hora, habían pasado casi cuatro horas, ¿¡De verdad esos minutos en verdad eran horas!? No me lo podía creer -Lo siento León, debo irme- Dije tomando mis cosas y levantándome deprisa para correr hacia dónde estaba el grupo

-¡Espera!- Me dijo León tomándome del antebrazo, evitando así que me fuera -Antes de que te vayas, quiero darte algo...-

León metió una de sus manos en su bolsillo, y sacó de ahí... ¿La, mitad de la espinela?

-Cuando tomé la espinela, estaba partida en dos, así que, quiero que te quedes con esta mitad, y que me jures algo-

-¿Y q-qué es ese juramento...?- Dije bastante nervioso

-Que algún día nos volveremos a ver, y que esta espinela será una sola cuando eso suceda, cuídate mucho, y guarda bien la espinela-

Tomé la espinela, y la guardé, León me abrazó fuertemente, podía sentir como su calor corporal incendiaba mí alma de una manera hermosa, terminó, y salí corriendo hacía dónde mis compañeros, León, eres el único que se ha preocupado por mí, y te prometo, que un día, juntaremos nuestra espinela.

Pasaron otras tres horas, llegué a mí casa después de un largo viaje, tomé la espinela y la guardé dentro de una cajita que puse dentro de mí armario, como un tesoro de alguien que espero volverme a encontrar.

11 сентября 2019 г. 4:26:47 0 Отчет Добавить 2
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