Para siempre, juntos. Подписаться

u15432753591543275359 Anamaría Beltrán

Para siempre juntos, es una historia de amor que cuenta cómo se formó una familia desde que sus protagonistas tenían 12 y 15 años de edad, es un legado que poco a poco con la aparición de nuevas generaciones se va a ir extendiendo de tal manera que nuestra historia no tiene un final. Con todo el amor del mundo para ustedes, familia.


Любовные романы исторический Всех возростов.

#familia
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Desde aquel 2010



Este libro se escribe desde el año 2016, cuenta la historia de amor de Ana María y Darwin, con el único objetivo de demostrar que el amor real, SI EXISTE, y lo vivimos día a día con la persona que tenemos al lado. 

Va dedicado principalmente a nuestra familia, futuros hijos y lejanos nietos, como un legado que decidimos dejar plasmado en estas páginas. Nuestra historia no se cuenta aquí solamente, cada ser que tenga nuestra sangre en sus venas, lleva un pedacito de este título, por lo que no tiene fin, lo heredamos como la mayor muestra de amor por nuestra familia. Siempre lo más importante para nosotros, serán ustedes. 

Actualmente tenemos 20 y 24 años, ambos universitarios a punto de culminar la carrera, con muchos sueños por delante, entre esos vivir juntos, viajar, casarnos, tener una familia hermosa y sobre todo ser muy muy felices. 

Al final encontrarán cartas que le he hecho desde hace algún tiempo al hombre que más amo: Darwin. 



La historia comienza en Toledo Norte de Santander, Papá Darwin y yo vivíamos muy cerca (de por sí en un pueblo no hay nada lejos), exactamente a unas dos cuadras y media de distancia; yo con doce años y miles de aventuras en la cabeza, el día a día consistía en ir a donde Juliana a hacer trabajos, jugar, ayudarle al Tío Rafa con las tareas... en fin, todo, menos enamorarme. 

Una tarde recuerdo que salí a hacer una de las tantísimas cosas que dejaban en el colegio (en realidad no eran muchas, solo por exagerar), llegué donde Juli, estábamos a punto de empezar con los dibujos que debíamos terminar ese mismo día cuando de la nada llegan dos personas, una de esas Javier ("Chavelo"- "Pepe") que es el segundo hermano mayor de Juli, y el otro era alguien que veía seguido porque se la pasaba allá también pero no tenía ni idea de quien era, sólo que alguno de sus nombres era Jahir. Este día no sucedió nada trascendental, ¿o si? mejor dicho, me di cuenta que empecé a detallarle la sonrisa a alguien que antes se me hacía muy común y corriente, como cualquier otro muchacho. 

Él y yo poco a poco fuimos entablando conversaciones muy cortas, básicamente no pasaban del:

- Hola Ana, ¿Cómo está?

+Bien, Jahir. ¿Qué más?

-Bien, igual. Gracias

Era entendible este tipo de parafraseo porque a decir verdad la edad se marcaba con una diferencia de tres años y medio, a cuatro. Yo, como les dije, tenía doce años y él de quince casi dieciséis, yo en séptimo grado y él en décimo, a punto de graduarse. 

Con el paso del tiempo las visitas se volvieron muchísimo más frecuentes en la casa de Javier y Juli, ambos íbamos por nuestros amigos, pero una pequeña partecita de mi quería ver a Jahir todos los santos días; en una de estas tardes pasó algo totalmente inesperado, nos encontrábamos él y yo en la sala y por un momento quedamos a solas, pronunciamos las mismas frases de siempre, pero esta vez este muchacho hizo algo muy diferente: empezó a hacerme reír. A decir verdad, mis amores, poco (o más bien nada) me acuerdo de los temas que abarcamos en esa conversación, lo que sé es que de un momento a otro nos tomamos de las manos y no sé si fue un impulso mío o de ambos pero, nos BESAMOS!  (Él dice que fui yo quien se lanzó, peeeero algo en mí dice que fuimos los dos), algo de lo que sí me acuerdo exactamente fue la sensación que tuvo dentro de mí ese beso, al ser mi primera vez jamás jamás me lo imaginé así, fue mágico, lleno de adrenalina por el temor a ser descubierta por mi mejor amiga quien se encontraba a una distancia no muy difícil de recorrer en tres minutos, pero, siendo muy sincera, repetiría millones de veces ese momento. Ahora que ya han pasado muchos años puedo entender a uno de mis escritores favoritos cuando describe el beso, Julio Cortázar lo diría así: "Las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio". El poder besarlo y darme cuenta que, efectivamente estaba empezando a sentir cosas muy fuertes por él, me llenó de pánico, de emoción y de ganas de detener el tiempo y que solo él y yo estuviéramos en la faz de la tierra.

Jahir y yo poco a poco nos volvimos amigos, estoy segura que hasta hoy, él, así como yo, no le habíamos contado a nadie nuestro secreto de esa tarde, como estamos en familia es necesario que entre nosotros no exista nada que no conozcan... 

Retomando, este año fue el inicio de la inmensidad inexplicable que es ahora, todo comenzó siendo nada, para convertirse en todo; si se lo preguntan, no, no volvió a pasar nada de esto, por lo menos en este año, fue una época donde ambos teníamos claro que éramos únicamente amigos y ninguno de los dos tenía intenciones de modificarlo ( bueno, tal vez yo si las tenía, un poquito, pero mi realidad no me daba para pedir tanto). 









27 ноября 2018 г. 22:18:09 0 Отчет Добавить 0
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