Straight Boy #0.5 Taekook//Vkook Подписаться

hanii_12 Hanii Taekook

Joven, castaño y apuesto, Jungkook atrae atención no deseada en la cárcel. Cuando su compañero de celda le ofrece protección, Jungkook acepta la oferta, aun cuando él no confía en el hombre. Poco sabe él sobre cuánto esto cambiará su vida. Cuando es liberado de la prisión, Jungkook se encuentra a sí mismo necesitando y queriendo cosas que no debería desear. Jungkook es heterosexual. Él Lo es. Él tiene una novia. Lo qué pasó en la prisión se quedó en la prisión -O eso Jungkook se dice a sí mismo. Hasta que se encuentra con su ex compañero de celda de nuevo. Taehyung. El hombre al que odia y anhela. ⚠️ ADAPTACIÓN SIN FINES DE LUCRO HECHA DE FANS PARA FANS. ⚠️ ADAPTACIÓN De La Saga Chicos Heterosexuales De Alessandra Hazard. ⚠️ TODOS LOS CRÉDITOS A LA AUTORA Y RESPECTIVOS TRADUCTORES.


Фанфик Книги 18+. © Alessandra Hazard.

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Capítulo 1

Deshecho en la prisión






La madre de Jungkook solía decirle que un día su rostro lo metería en problemas.



Parecía que hoy era el día. 



Manteniendo sus ojos hacia abajo, Jungkook siguió al guardia a su celda, sintiéndose incómodo y extraño en su mameluco nuevo. Como un criminal.



Jungkook casi se rió de sí mismo. Él era un criminal ahora, después de haber sido condenado a un año en prisión por conducir bajo influencia y herido a otra persona. Había sido un accidente, pero a nadie le importó. Bueno, a él sí, y a Heejin -su novia- también lo hizo, y su madre había llorado cuando la sentencia fue leída.



Jungkook tragó, recordando la expresión impactada de su mamá. Ella se veía tan pequeña y vieja de repente, y fue su culpa. Ella siempre se preocupó demasiado por él. 



Empujó el pensamiento lejos, tratando de ignorar a los otros prisioneros golpeando contra las barras y mirando de reojo mientras él pasaba. Ellos gritaban obscenidades que hicieron a su estómago girar en nudos y a la bilis subir a su garganta. Esperaba que no fuera obvio lo asustado que estaba. Él no era exactamente delgado y bajo -era alto, y tenía algunos músculos decentes- pero no era de ningún modo tan grande como algunos de esos chicos. Fueron construidos como tanques. La verdad sea dicha, Jungkook estaba completamente aterrorizado, y una vez más, quería patearse a sí mismo por emborracharse y terminar en este lío. Cuando saliera de aquí, él nunca, nunca, se emborracharía otra vez -si es que saldría de aquí en absoluto. Él estaría compartiendo su celda con alguien que muy probablemente era más rudo, más duro y más malo que él, un criminal real. 



El guardia lo empujó dentro de la celda. La puerta se cerró y trabó detrás de él, con un alto y de algún modo indiferente. Clic.



Jungkook se humedeció los labios, mirando a su compañero de celda. 



El chico estaba tumbado en la litera inferior, sus ojos cerrados, por lo que Jungkook tuvo la oportunidad de estudiarlo. Era alto y aunque delgado, estaba en forma y tenía unos hombros anchos. Pelo oscuro y ligeramente largo, nariz respingona, cejas gruesas, piel naturalmente bronceada. Parecía un chico casi decente, pero no del todo. Él estaría probablemente alrededor de los treinta, como máximo.



––¿Has terminado de mirar? ––El tipo dijo, sin abrir sus ojos.



Jungkook se estremeció. ––Um, sí. Lo siento.



––La litera de arriba es mía.



Jungkook quería preguntar por qué él estaba acostado en su litera entonces, pero tuvo que morderse la lengua. Ser un culo-ingenioso no era probablemente una buena idea. 



––Soy Jungkook.



El chico abrió los ojos. Eran marrón oscuro y extrañamente intensos. Su mirada recorrió a Jungkook antes de lamerse los labios. 



––Encantado de conocerte, Jungkook. ¿Qué tan bien chupas la polla?



Jungkook se sonrojó, dando un paso atrás. ––Soy heterosexual.



El hombre levantó las cejas, mirando vagamente divertido. ––Todo el mundo es heterosexual aquí, conejito.



––¡Tengo una novia!



El tipo no parecía impresionado. ––La mayoría de nosotros tenemos esposas y novias de regreso a casa. ––Él salió de la litera. Un depredador. 



Parecía un depredador. 



Con su corazón en la garganta, Jungkook dio un paso atrás. Pero en lugar de abusar de él, el hombre extendió su mano para un apretón de manos.



––Soy Taehyung.



Desconcertado, Jungkook estrechó la mano con cautela. 



––Probablemente ha sido un largo día para ti, ––dijo Taehyung. ––Ve a dormir. Nadie deambula durante la noche.



––Sí, está bien, ––dijo, inmensamente aliviado. El tipo había estado probablemente sólo bromeando cuando dijo eso de chuparle la polla. Por supuesto que estaba bromeando.



––Yo no voy a follarte esta noche, ––dijo Taehyung. ––Buenas noches.



Jungkook parpadeó. ––¿Pero qué? ¡No me estarás follando, amigo!



Taehyung sonrió. Fue una sorprendentemente bonita y rectangular sonrisa, sus dientes blancos y parejos. Se acercó más a él hasta que no estaban siquiera a una pulgada de distancia. Jungkook tragó, muy consciente de que el hombre era un poco más alto que él y mucho más amplio de hombros. 



––Vamos a cortar por lo sano, ––dijo Taehyung suavemente, mirándolo a los ojos. ––Voy a follarte. Va a pasar y es mejor que tú te acostumbres a la idea. Tienes suerte de que estás conmigo. Yo no te voy a lastimar, no te obligaré a tomarme, y te protegeré de los demás -si chupas mi polla bien.  Créeme, otros chicos no serían tan agradables como yo. 



––Si no me vas a obligar, no pasará, ––dijo Jungkook, tratando de mantener su voz firme. ––Lo siento, pero realmente soy heterosexual. Tengo una novia que amo. 



Por alguna razón, eso hizo que Taehyung riera. ––Tienes suerte de que aquí es aburrido como el infierno y me gusta un buen desafío. 



Antes de que Jungkook pudiera decir nada, Taehyung se subió a la litera de arriba y al ratito estaba dormido. 



Jungkook se quedó inmóvil, mirando a la nada por un largo tiempo. 



Apenas durmió esa noche. 



La mañana siguiente llegó demasiado rápido para su gusto. Pero no fue tan malo como él había esperado -y temido.



El día transcurrió suficientemente normal. Sí, él recibió más miradas lascivas y fue más manoseado de lo que había sido nunca en su vida, pero no fue tan malo. Nadie trató de atacarlo. Nadie intentó... cualquier otra cosa. Cuando su día de trabajo había terminado, era la hora de la ducha -algo que había estado temiendo todo el día. 



Una vez en las duchas, Jungkook no sabía para que lado girar. Él no quería que otros reclusos comieran con los ojos su polla, pero no quería darle la espalda a nadie tampoco. Así que se lavó, torpemente cambiando y girando.



Había chicos manoseándose entre sí y algunos haciendo más que eso, pero los guardias no parecían interesados en detenerlos, mientras pareciera mayormente consensual. E incluso si no lo era, no parecían demasiado deseosos de hacer nada. Había un tipo grande en la esquina opuesta forzando su polla en la garganta de otro tipo. Jungkook intentó duro no mirar en esa dirección. Su corazón latía tan rápido que pensó que iba a vomitar. Vio a muchos otros chicos mirándolo con interés, pero nadie intentó nada. Jungkook sospechó que tenía algo que ver con Taehyung, quien se quedó cerca de él, en silencio y con cara de piedra.



Decidiendo que nadie iba a atacarlo, Jungkook se relajó un poco. 



Fue un error.



A mitad de la ducha, lo sintió: una gran mano en su culo.



Jungkook se congeló y luego miró a Taehyung. ––Mantén tus manos para ti mismo, ––dijo entre dientes. 



Él era lo suficientemente inteligente para no hacer una escena. Jungkook podría no saber mucho acerca de la jerarquía en la prisión, pero sabía lo suficiente. Él sabía que Taehyung tendría que demostrar quien estaba a cargo aquí si Jungkook le hacía parecer débil.



Taehyung lo miró con calma, ojos oscuros ilegibles. ––Tengo que demostrar a todos que eres mío ––dijo en voz baja. ––Si no lo hago, otros chicos tendrán ideas. Tu no quieres eso, ¿verdad?



Jungkook le clavó la mirada, pero por mucho que lo odiaba, el chico tenía razón. Si tuviera que elegir entre ser considerado el juguete de su compañero de celda y ser jodido a repetición, él sabía lo que elegiría. 



Así que no se alejó, dejando a Taehyung mantener una mano de propietario en su trasero. Su rostro estaría probablemente de color rojo brillante -era un duro golpe a su masculinidad. Se preguntó si así era cómo las mujeres se sentían cuando los hombres las trataban como objetos.



Cuando el tiempo de la ducha hubo finalmente terminado, sacó la mano de Taehyung fuera, se vistió y se dirigió de nuevo a la celda rápidamente.



Taehyung no regresó de inmediato. 



Cuando lo hizo, Jungkook se tensó involuntariamente, apretando el libro que estaba tratando -y fallando de leer.



––Relájate, Labios Sensuales, ––Taehyung dijo con un bufido. 



––No me llames así.



––Te llamaré lo que yo quiera.



Jungkook sintió una oleada de rabia impotente, pero no dijo nada. La verdad sea dicha, Taehyung lo ponía nervioso. Él era diferente de otros internos: tranquilo e intenso de un modo extraño. Él no levantó su voz, no alardeó como otros reclusos hicieron, pero por lo que Jungkook había visto ese día, Taehyung parecía muy respetado, incluso temido.



––¿Por qué estás tú aquí?, ––Preguntó Jungkook, incapaz de reprimir su curiosidad.



––Mate ocho personas en un centro comercial, ––dijo Taehyung mirándolo a los ojos.



Jungkook parpadeó. ––Estás bromeando, ¿verdad?



Taehyung hizo un gesto de encogimiento que podría interpretarse en ambos sentidos. Jungkook realmente esperaba que él estuviera bromeando.



––¿Cuántos años tienes?, ––Taehyung dijo de repente, mirándolo. 



––Veintitrés.



Taehyung lo observó durante unos momentos antes de meterse en su litera. Qué tipo extraño.




  


                         * * *





Los días pasaron, y la vida de la prisión no era nada como Jungkook imaginó.



Por un lado, era mucho más aburrida de lo que había pensado nunca. No podía hacer nada de lo que quisiera. Todo lo que hacía era controlado y regulado, y estaba comenzando lentamente a volverlo loco. A veces estaba tan aburrido que sentía como si tuviera que hacer algo drástico sólo para escapar de la monotonía. Ahora podía entender por qué había tanta violencia en la cárcel: la gente tenía que entretenerse. Le alteraba y le daba miedo el que estaba empezando a identificarse con esos criminales. 



Los otros reclusos mayormente lo dejaban solo, pero Jungkook no se hacía ilusiones sobre eso. Vio las miradas que otros hombres le dieron. Él era castaño, de ojos color miel y demasiado malditamente "bonito" para no llamar la atención. Tanto como él odiaba tener que depender de Taehyung, el tipo era lo único que mantenía a otros lejos. 



Para el final de la segunda semana, Jungkook estaba ya tan acostumbrado a la mano de propiedad de Taehyung sobre él en las duchas que simplemente la ignoraba. 



Pero a pesar de que él sabía que todo el mundo pensaba que era la puta de Taehyung, ser llamado así en su cara era una cosa totalmente diferente. 



––Yo no soy su puta, ––espetó cuando Yugyeom, el hombre con el que había formado una amistad tentativa de algún tipo, lo llamó así en tono de broma. ––Él no me está follando.



Yugyeom le dio una mirada extraña y no dijo nada. 



Jungkook no pensó nada de eso hasta que regresó esa noche a su celda y encontró a Taehyung esperando por él. Y él estaba enojado como el infierno, sus oscuras cejas dibujadas en una línea, con los labios apretados juntos. 



Taehyung estaba sobre él antes de que pudiera parpadear. Él empujó a Jungkook contra la pared, presionando su brazo contra su garganta. ––¿Quieres que te mate? Me hiciste quedar como un jodido mentiroso. ¿Es esa tu gratitud?



Jungkook se humedeció los labios. ––Lo lamento. No pensé que Yugyeom le diría a nadie. 



Taehyung se burló. ––Tú eres un bebé tan ingenuo. Nunca confíes en nadie.

 


––¿Y debo confiar en ti?



Taehyung sonrió. ––Tú no deberías confiar en mí, tampoco. ––Su sonrisa desapareció tan rápido como apareció. Su rostro era sombrío ahora. ––Si las personas te llaman mi puta, tú dices que eres mi puta. ¿Lo tienes?



––Jódete ––Jungkook intentó empujarlo fuera, pero sólo terminó frotándose contra Taehyung. 



––Lo haré, ––Taehyung murmuró en su oído, mordiéndolo. 



Jungkook se sonrojó. ––Vete a la mierda.



––Tú estarás rogándome pronto, ––dijo Taehyung, presionando cada vez más contra él. Su peso, su fuerza, su olor... Estaba abrumando los sentidos de Jungkook en un extraño e inquietante modo. 



––Nunca.



Taehyung se empujó alejándose. Jungkook exhaló.



––Bien. Si tú no quieres mi protección, eres libre de hacer lo que quieras. Voy a dejar que la gente sepa que me importa un carajo si alguien te toca. 



Jungkook tragó al recordar las miradas que otros reclusos le dieron en las duchas. Siendo pasado su culo de uno a otro no era su idea de diversión. Podría odiar a Taehyung, pero al menos era poco probable que el tipo lo forzara. No porque él fuera tan buen tipo -Taehyung era un idiota, pero era un idiota al que le gustaba jugar juegos mentales y que estaba dispuesto a esperar hasta que Jungkook le rogara que lo follara. Y ya que nunca iba a pasar, él estaba más seguro con Taehyung. Probablemente.



––Espera-no.



Taehyung no se regodeó, pero Jungkook realmente no lo había esperado.



Taehyung solo asintió y dijo: ––Ahora ve a dormir.



––Tú no eres mí jefe, ––Jungkook murmuró, frunciendo el ceño.



Pero él hizo lo que le dijo.



                       * * *



La siguiente vez en las duchas, el dedo enjabonado de Taehyung se deslizó entre sus nalgas. 



Jungkook se congeló. ––Tu dijiste que no me forzarías, ––dijo entre dientes.



––No lo estoy haciendo y no lo haré, ––dijo Taehyung, empujando el dedo dentro de él lentamente. ––Tengo que tocarte para asegurarnos de que los demás me ven tocándote. Si no lo hago, ellos van a empezar a pensar que tú me has envuelto alrededor de tu dedo meñique. 



Jungkook resopló él ni siquiera podía imaginar eso -pero se obligó a relajarse. Taehyung estaba en lo cierto, maldito sea.



El dedo empujó más profundo. No hacía realmente daño, pero se sentía extraño. Muy extraño.



El dedo salió, luego de nuevo se movió dentro. El rostro de Jungkook se volvió caliente. Tenía el dedo de otro hombre en su culo. No podía creer que tenía el dedo de un hombre en su culo.



El dedo rozó algo dentro de él, y los ojos de Jungkook se ampliaron, su boca cayendo abierta mientras un rayo de placer disparó a través de él. 



––Dile hola a tu próstata, ––dijo Taehyung contra su oreja por detrás, cepillando ese lugar de nuevo. 



––P-para, ––Jungkook susurró, odiando lo insegura que su voz sonaba. En contra de su voluntad, su polla empezó a endurecerse. 



––Esto es lo único que voy a hacer, ––dijo Taehyung. ––Tu puedes masturbarte.



––Que te jodan, ––Jungkook dijo débilmente mientras Taehyung movió el dedo dentro y fuera lentamente. Se cuestionó cómo muchas personas estarían viéndolos. Él no miró. 



––Te gusta esto, ––dijo Taehyung en su oído. 



––No lo hace.



––Lo hace, ––dijo Taehyung, frotándole la próstata de nuevo. 



Jungkook no pudo contener un gemido. ––Soy heterosexual.



––Por supuesto que lo eres. ––Taehyung empezó a mover el dedo rápidamente. ––Solo te gusta tener mi dedo en el culo.



Jungkook se mordió el labio para evitarse a sí mismo gemir. ––No.



––¿No? Bien. ––Taehyung le lamió la oreja y sacó el dedo fuera. ––Vas a estar rogándome por esto pronto.



Jungkook cerró los ojos. Se sentía extraño. Vacío. 



––Te odio, ––dijo, volviendo la cabeza para mirar a Taehyung. Trató duro de no mirar la erección de Taehyung. 



––Por supuesto que sí, Bonito.






                        * * * 





Al día siguiente, su novia fue a visitarlo.



Jungkook la miró a través del cristal que los separaba y trató de encontrar algo que decir. Heejin se veía adorable, como de costumbre, su cara en forma de corazón muy bonita y muy femenina. Ella también parecía muy fuera de lugar.



––¿Cómo... cómo estás?, ––Dijo al teléfono.



Jungkook sonrió con ironía. ––¿Cómo crees?



––Tú... te ves bien, ––dijo Heejin después de un momento.



Casi se echó a reír. Si ella sólo supiera. Si ella sólo supiera lo mucho que le hubiera gustado no verse bien. Si hubiera sido feo, nadie le habría regalado una segunda mirada. Si hubiera sido feo, Taehyung... 



Jungkook empujó el pensamiento lejos. No; no iba a pensar en ello. No ahora, no con su novia aquí.



––Gracias, ––murmuró, con torpeza. ––¿Cómo va la escuela?



––Bien, ––respondió Heejin.



Un incómodo silencio se extendió entre ellos.



Jungkook la miró fijamente, evaluándola. La echaba de menos, echaba de menos su vieja vida antes de todo esto. Él la amó. Y sin embargo... Se sentía tan desconectado de ella. Ella pertenecía a otro mundo. Un mundo en el que él era sólo un chico promedio, que no obtenía manoseos públicos y folladas con los dedos de otro hombre.



Con su rostro caliente, Jungkook desvió la mirada y miró hacia abajo. ––Tú no tienes que visitarme, ya sabes, ––él dijo sin mirarla. ––Tú no tienes que esperar por mí. Un año es mucho tiempo.


 

Silencio. 



––¿Tu… tu quieres que te espere?



Suspirando, Jungkook se pasó una mano por la cara. ––No tengo derecho de pedirte eso. Yo la cagué, ahora estoy pagando por mi estupidez. ––Él le dio una sonrisa torcida. ––Tú no tienes que esperarme -solamente si tu realmente lo quieres.



Sus ojos claros brillaban con lágrimas contenidas. Despacio, ella asintió.



––Su tiempo se ha terminado, ––dijo el guardia, caminando hacia él.



Jungkook colgó y dejó que el guardia lo guiara alejándose, con el corazón pesado. 



Se dijo a sí mismo que era lo mejor. Heejin no lo habría querido de todos modos si se enteraba lo que había estado sucediendo.



Era lo mejor.







                           ∞








Se convirtió en una rutina. Cada vez que estaban en las duchas, Taehyung  deslizó un dedo en él, y para finales del mes, Jungkook estaba tan acostumbrado a ello que el dedo de Taehyung no encontró ninguna resistencia. En realidad... él había empezado a sentir como si un dedo no fuera suficiente. Él como que quería más. Y él realmente quería venirse, pero se negó a masturbarse con el dedo de Taehyung en él. Se negó a darle a Taehyung la satisfacción.



Jungkook lo odiaba. Lo odiaba y odiaba que últimamente había llegado al punto de tenerla medio-dura cuando ellos iban a las duchas. Odiaba que a él se le pusiera dura como piedra al momento en que el dedo de Taehyung tocaba el agujero de su culo. Odiaba que él comenzaba a retorcerse en el dedo de Taehyung.



Odiaba querer más.



Jungkook estaba tan frustrado sexualmente últimamente que se sentía como a punto de golpear a alguien. Preferiblemente a Taehyung.




Se rompió dos semanas más tarde.



Estaban en las duchas de nuevo. Jungkook tenía la frente apretada contra la pared, mientras que Taehyung empujaba su dedo dentro y fuera de su agujero. Era demasiado lento y Jungkook no podía soportarlo. Él empujó hacia atrás, gimiendo cuando el dedo de Taehyung frotó con fuerza contra su próstata. Personas los estaban mirando, pero Jungkook no pudo obligarse a que le importe. Él estaba demasiado ido para que le importara.



Él gimió cuando Taehyung empujó otro resbaladizo dedo dentro y comenzó a follarlo con ellos. Se sintió bien. Tan bien. Jungkook cerró los ojos y, envolviendo su mano alrededor de su polla, comenzó masturbarse. Trató de pensar en su novia, pero la gran mano de Taehyung acariciando su estómago y culo lo hizo imposible. Tenía los dedos de un hombre en su culo y le encantaba. Pero en ese momento, no le importaba cuan malo y sucio -y gay- era.



Jungkook gimió cuando los dedos de Taehyung comenzaron a moverse más rápido. Él quería venirse. Él estaba ardiendo con ello. Acarició su polla, pequeños gemidos escapando de sus labios mientras Taehyung torturaba su próstata. Él no era gay. No lo era. Pero Dios, se sentía tan bien.



Taehyung metió un tercer dedo en él, y la quemadura hizo a Jungkook gritar y correrse, temblando con todo su cuerpo, sus rodillas apenas sosteniéndolo.



Cuando Jungkook abrió los ojos, la realización de lo que acababa de suceder lo golpeó duro: Se vino con los dedos de Taehyung dentro de él. Otro hombre le había hecho acabar. Y todo el mundo lo vio.



Aturdido, Jungkook saltó alejándose de Taehyung. Se enjabonó todo, tratando de ignorar los silbidos.



Se negó a mirar a Taehyung.






                       * * * 




Ellos no hablaron sobre ello.



Jungkook ignoró a Taehyung, y Taehyung le dejó ignorarlo.



La próxima vez que estuvieron en las duchas, Jungkook se tensó, esperando que Taehyung empujara sus dedos dentro de nuevo, pero no lo hizo.



Eso desequilibró a Jungkook. 



Se dijo a sí mismo que se alegraba -y lo hacía. Ser penetrado con dedos en público iba más allá de lo mortificante.



Él se alegraba. 






                            ∞






Algunas semanas pasaron, y todo lo que Taehyung hizo fue acariciarlo un poco. A veces, manoseó el culo de Jungkook y masajeó su agujero, pero nunca empujó los dedos dentro de nuevo. La peor parte fue, que Jungkook todavía tenía una erección, incluso cuando la mano de Taehyung apenas tocaba su culo.



Eso lo confundió y le hizo enojarse - con sí mismo. Y le molestaba que Taehyung constantemente caminara alrededor sin camisa. Un fanfarrón.



––¿No tienes una camisa? ––Jungkook rompió una noche.



Taehyung solo lo miró por un largo rato, con los ojos brillantes. ––Nunca te molestó antes.



Jungkook frunció el ceño.



La mirada evaluadora que Taehyung le dio le hizo sentirse incómodo.



––¿Qué?, ––Dijo Jungkook.



––¿Quieres algo, Jungkook?



Jungkook. 



Su propio nombre sonaba extraño. Taehyung generalmente lo llamó por algún nombre ridículo, sabiendo lo mucho que le molestaba.



––No sé lo que quieres decir. ––Jungkook se giró sobre su estómago, decidido a ignorarlo.



Pero Taehyung no le dejó ignorarlo.



Se tensó cuando sintió a Taehyung sentarse en su litera junto a él. Una gran mano tocándole el culo.



––¿Quieres que te toque? ––La voz de Taehyung era tranquila.



Jungkook se humedeció los labios. ––No.



Un dedo se deslizó bajo sus shorts y le acarició entre sus mejillas suavemente. ––¿Estás seguro de eso?



––Soy heterosexual.



––¿Quieres que te toque? ––Repitió Taehyung, como si no hubiera dicho nada.



Jungkook se mordió el labio y se quedó quieto.



Probablemente tomándolo como un sí, Taehyung empujó sus pantalones hacia abajo.



«Esto no está sucediendo» Jungkook se dijo a sí mismo. No podía estar pasando. Él no estaba acostado en una litera de la cárcel mientras que su compañero de celda manoseaba y extendía sus nalgas. 



Estaba realmente sucediendo.



Jungkook mordió el interior de su mejilla cuando el dedo de Taehyung rodeó su contraído ano. Luego hubo algo húmedo presionando contra su agujero. 



Jungkook se puso rígido. Una lengua.



Taehyung estaba lamiendo su agujero.



Sonrojándose, Jungkook susurró: ––¿Qué estás haciendo? -es asqueroso-...Y gay.



Jungkook trató de empujar la cabeza de Taehyung lejos de su culo, pero Taehyung simplemente agarró sus nalgas con fuerza y, separando sus mejillas, forzó su lengua dentro.



––¿Estás Loc-mmm... ––las protestas de Jungkook se convirtieron en un largo gemido, mientras Taehyung follaba su agujero con su lengua, profundizando más y más, una y otra vez, hasta que no fue lo suficientemente profundo. Jungkook  gimió y comenzó a empujarse atrás a la lengua, queriendo más, necesitando más, su agujero palpitando hambrientamente alrededor de la lengua. Él gimió, empujando su culo más alto. Era sucio y obsceno, y tan malo en varios niveles, pero le encantó. Lejanamente, se preguntó qué diría Heejin si ella lo viera ahora, retorciéndose en la lengua de un tipo como una... como una puta. Se sonrojó ante la idea, pero no podía dejar de hacerlo -Así como no podía parar los gemidos necesitados.



––Por favor. ––Él quería venirse. Quería algo más profundo en él. La  lengua se sentía increíble, pero no era suficiente. ––Más.



De repente, la lengua se había ido. 



Jungkook jadeaba pesadamente, frotando su polla con fugas contra el colchón, su agujero palpitante y vacío. Finalmente, dos dedos lubricados empujaron en su agujero, y su culo inmediatamente apretó alrededor de ellos.



––Tú jodidamente naciste para esto, ––dijo Taehyung con voz ronca, bombeando los dedos dentro y fuera de él. Jungkook gimió mientras que repetidamente rozaron suavemente contra su próstata -demasiado brevemente; él lo quería más fuerte.



––Más fuerte, ––dijo, empujando atrás contra los dedos de Taehyung.



Taehyung se rió entre dientes. ––Te daré mi polla en un momento.



Los ojos de Jungkook se agrandaron. ––Yo no soy gay.



Taehyung sacó los dedos, y Jungkook se quejó, su agujero palpitando convulsivamente. 



Tan vacío. Él nunca pensó que era posible sentirse tan vacío.



Se retorció, anhelando.



Taehyung rodeó con sus dedos sobre su agujero. Jungkook intentó empalarse a sí mismo en ellos, pero Taehyung retiró los dedos, riendo suavemente. Al momento siguiente, Taehyung rodó encima de él y Jungkook sintió algo resbaladizo y romo tocar su agujero.



––Esta es mi polla, ––dijo Taehyung roncamente. ––Si tú lo deseas, vas a pedir por ello. No voy a follarte si no quieres pedirlo.



––Tengo una novia, ––susurró Jungkook. 



Pero ¿lo hacía? ¿Tenía una novia?



Taehyung chupó su cuello, su aliento caliente contra su piel. ––No me importa. Tú puedes tener una novia, pero ahora mismo quieres mi polla dentro tuyo.



La cabeza de la polla acarició su agujero, pero no empujó dentro. Jungkook reprimió un gemido. Él lo quería. Él quería una polla dentro suyo. Él lo deseaba tanto que estaba temblando por ello. Quería que Taehyung lo follara. Él quería abrir sus piernas como una puta y mendigar. Dios, en realidad era la perra de Taehyung. ¿Qué le había hecho esta prisión?



––Te odio, ––dijo, con sentimiento.



––Seguro, ––dijo Taehyung, colocando besos por todo su cuello y haciendo que su cuello cosquilleara. ––Ahora pídelo.



Jungkook negó con la cabeza, pero su cuerpo tenía mente propia y ya estaba empujando contra la polla. Él abrió la boca cuando la cabeza violó su esfínter. No dolió tanto como él esperaba, por lo que empujó de nuevo, gimiendo cuando la polla de  Taehyung se deslizó todo el camino hasta el fondo.



––Se suponía que lo pedirías ––Taehyung dijo entre dientes.



Jungkook sonrió. ––¿Sí?



––Descarada pequeña mierda, ––dijo Taehyung entre dientes antes de comenzar a moverse. Él impuso un ritmo rápido, jodiendo en él sin restricciones. 



Jungkook cerró los ojos. No podía creer lo bien que se sentía. Él estaba gimiendo y jadeando mientras empujaba contra la polla de su compañero de celda, su propia polla goteando por todo el colchón.



––Eso es todo, ––dijo Taehyung contra su oreja, lamiendo y besándola. ––Eres mío ahora. Mío.



Jungkook gimió, empujando de nuevo en la polla de Taehyung, deseándolo más profundo.



Sus gruñidos y gemidos hicieron eco en la celda mientras se movían juntos, follando cada vez más rápido.



Jungkook sabía que cualquiera podría verlos, cualquiera podría oírlos, pero el pensamiento lo encendió aún más.



No le importaba, no ahora.



Empujando una mano debajo de él, Taehyung envolvió la mano alrededor de su pene y comenzó a masturbarlo. Era demasiado de una sola vez y el orgasmo golpeó a Jungkook duro. Él se vino con un largo gemido ronco. Lo dejó sin huesos, y él simplemente se quedó quieto mientras Taehyung  golpeó en él un par de veces más antes de venirse con un gemido.



Descansaron así por un largo tiempo, todavía respirando con dificultad. Taehyung era demasiado pesado, pero Jungkook no quería que se moviera. Se sentía bien. Tan bien. Todavía podía sentir a Taehyung dentro suyo, pero su esperado enloquecerse no llegó. Todavía no, al menos. 



Por fin, Taehyung salió y se puso de costado, tironeando a Jungkook contra su pecho. Probablemente parecía como que estaban haciendo cucharita, pero por supuesto que no lo estaban haciendo. Simplemente la litera era demasiado estrecha. Pero pero Jungkook tuvo que admitir que se sentía bien sentir a alguien tan cerca después de meses de sentirse solo.



Tal vez estaba hambriento de contacto.



Tal vez así era como el síndrome de Estocolmo se sentía.



Puede ser.



Por ahora, Jungkook se negaba a preocuparse.



Él enterró su rostro en el brazo de Taehyung y respiró.



––¿Todavía heterosexual? ––Taehyung murmuró a su oído, tironeando de él más apretado contra sí.



––Síp ––dijo Jungkook, cerrando los ojos.



Pero no lo empujó lejos.



Él absolutamente lo haría.



Luego.


6 ноября 2018 г. 2:43:35 1 Отчет Добавить 16
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Gin Les Gin Les
Hola, Soy Gin, embajadora de Inkspired y verificadora de las historias en la plataforma. Las adaptaciones son otro nombre para plagio. Estas historias no son adaptaciones como tal ya que solo cambian el nombre de los personajes, por esta razón infringes las normas de Inkspired. Las historias serán borradas ya que es la segunda vez que se te dice. Lo siento.
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