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roly-nogales1536022217 Roly Nogales

(Esta es mi primer historia original, en un mundo completamente nuevo y fantasioso. Todas las imágenes usadas en este cuento son temporales hasta que pueda conseguir un ilustrador. Todos los créditos van para sus autores.) VOLITION: Relata las aventuras de un joven huérfano de nombre Gauch. Gauch posee una pasión muy fuera de lo común a cualquier otro animado y extrovertido infante, y ese es saber todo sobre el mundo el cual esta pisando. En el momento que en su infancia se cruza con el mayor líder de toda su nación, es el único momento de su vida que puede y ha contado a sus cercanos, con orgullo. Cuando este actual jefe visita el pueblo donde se ubica nuestro protagonista, enciende nuevamente esa llama de ambición y adoración. Intentará acercarse lo mas posible a Roy Herman, actual archiduque de todo el continente de Maximos, para poder sacarse muchas de las dudas que tiene. Jamas pudo imaginar la clase de peligro que embarcaría esa noche, pues la llegada de Herman al pueblo se ve interrumpida por nada mas y nada menos que su hermano, el cual por alguna razón posee un odio sin igual por su hermano.


Фэнтези эпический Всех возростов.

#animales #pandas #guerra #magos #magia #caballeros
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La bienvenida en Sarah

Y ahí estaba corriendo el muchacho, con una sonrisa dibujada en su rostro, la exaltación se hace presente en su rostro con tan solo pensar en aquello, lo que estuvo esperando durante meses. Mide aproximadamente 1,65 cm, sus ojos son celestes y su pelo totalmente oscuro, demasiado. Parece estar en forma para correr y evadir persona con tal agilidad, pero la ocasión lo amerita. Tal vez hoy sea el día que siquiera pueda verlos, a solo un par de centímetros, pero al fin y al cabo él quiere verlos en persona, para sentir esa sensación de adrenalina que alguna vez sintió. A medida que corre las personas y comerciantes de las calles le saludan, nunca lo han visto tan entusiasmado.


A él le gusta leer, demasiado. Estudiar los mapas e historias, hasta los mas simples rumores son deleitados por sus oídos y ojos. Siempre quiso saber mas de como es estar allí arriba, la vida de la realeza, la vida de los salvajes, que es lo que hay mas allá del lejano océano. Es una ambición que esta justificada por el simple hecho de encontrarse en su niñez a lo que seria una de las mayores celebridades de hoy en día, ahora quiere presenciar su llegada a su humilde pueblo para ver que otra información puede recolectar de todo ello. A sus amigos ya les ha dicho, quiere dedicarse a saberlo todo, y eso parece imposible, pero no hay día por el cual no se interese aun mas del mundo que pisa.


-¡Apúrate!- Dice la panadera con una sonrisa sincera.


-¡No vayas a llegar tarde!- Grita desde lo lejos el guardián del pueblo.


-¡Claro que no!- Con esa sonrisa dibujada en su rostro, corre con exaltación, con una hoja antigua que guarda siempre consigo en su bolsillo bien sujeta para que no se caiga ni de casualidad.


Es de noche, pero para el evento que transcurre en las calles de Sarah pareciera que fuera de día, una gran bienvenida por el archiduque Roy Herman esta sucediendo en esta hermosa velada. Las luces iluminan con exageración y la gente esta ansiosa por ver a tal celebridad y su simpático soberano, pero sobretodo ese muchacho, ese muchacho agitado que logra colarse entre todo el publico y subirse arriba de un puesto de diarios. Busca con ansias donde estará el archiduque, la ultima vez que lo vio era un niño con poca memoria, alardea sobre haber podido ver en persona al ahora figura mas importante de todo el reino de Maximo.


Nunca le creyeron, en el pueblo de Sarah no existe persona con un nivel económico suficiente como para siquiera estar cerca de la realeza. Pero él insiste, siempre estuvo fascinado con lo que es la realeza y como es que son en realidad, mas allá de lo que aparentan, y con presenciar esto el día de hoy, sería un material mas para sus relatos y anécdotas. Hoy, parte de su objetivo es preguntar varias cosas al archiduque de la nación, preguntas que solo Gauch sabe y no ha compartido con nadie. Necesita tener mas respuestas que preguntas.


Y finalmente llegan, la realeza junto con sus allegados personales. Toda una alfombra roja es desplegada desde la entrada hasta el edificio mas grande de toda la zona de Sarah, que funcionaria como un hogar temporal durante la estadía de la realeza en el pueblo. Con el reciente nombre de "Archiduque" asumido, Roy Herman ha decidido que al menos una vez al año hará presencia en las zonas pobres del continente, con el fin de que con su presencia subir la moral de su gente y brindar una ayuda financiera. A su vez, dejaría las famosas "Reliquias de la paz" en cada pueblo que visite, como un atesorado recordatorio.

Roy Herman.


Junto a la Orden de Caballeros Maximista a su lado en la caballería, el archiduque Roy Herman, su esposa, hijos y sirvientes por fin salen de sus carruajes. El primero en pisar tierra de Sarah es el mismísimo Herman, con su elegante abrigo de invierno heredado de su padre Roy Gerl, aquel hecho a mano por los mejores costureros. Sus botas doradas, única parte de la armadura que permanece reluciente, el resto esta compuesto de un material de nombre "metal gris", el único acero mas resistente que el "metal negro" en el mundo. Su pelo llega hasta los hombros, su barba es en forma de cadena y posee una ligera cicatriz en el ojo izquierdo. Su corcel es Ozo, actual semental de una larga familia de potros, exclusivamente propiedad de los Roy. El archiduque sonríe ante su gente la cual le da una cálida bienvenida por su gran entrada al pueblo. Aplausos y ovaciones hacen que la gran mayoría tengan que levantar la voz para poder hablar. Aquel muchacho ahora esta sonriendo de nuevo, tan solo tenia 4 años cuando lo vio por primera vez y en ese entonces Roy Hermann era barón de una gran alianza de la corona, pero ahora lo ve otra vez, justo en frente de sus ojos ve esa evolución en ambos, él ha crecido, y Herman también. Con esa felicidad, no puede hacer otra cosa mas que gritar.


-¡Archiduque! ¡Roy Herman!- Saluda con su mano inocente y apurada, intentando llamar la atención de su figura favorita.


-¡Roy Herman!- Gritando y bajando de ese puesto de diarios para acercarse mejor. No iba a rendirse hasta que el archiduque siquiera le devuelva el saludo, y en el mas optimista de los casos, poder hablar con él.


-¡HERMAN!- Otra voz asesina e iracunda que se acerca como una serpiente, con una pistola en manos, apuntando a la cabeza del archiduque.


Todo se torna una impecable cámara lenta, entre tanta conmoción y euforia por este gran suceso, aquel acto de rabia había interrumpido por completo el ambiente. Aquel hombre paso justo por al lado del muchacho, al cual tuvo que empujar como a otros para poder hacerse espacio suficiente y disparar.


¿Lo ha logrado? No mientras la orden de caballeros este presente. Con un rápido movimiento y anticipando la llegada de aquel hombre, uno de los caballeros lanza una daga a una velocidad fulminante, la cual se clava de lleno en el hombro del extraño hombre iracundo. Este cae al piso con fuerza y con el arma incrustada en el hombro del brazo el cual iba a ejecutar el disparo. La gente sale disparada por el susto, Roy Herman abre los ojos preocupado sobre aquel atentado. Los caballeros lo rodean para protegerlo, tanto a él como a su familia, mientras que el caballero protector se acerca caminando con una inmensa tranquilidad.


Un acto fallido de asesinato, ¿quien era el responsable? La capucha antes no ha dejado ver su rostro, pero en cuanto el caballero se acerco a ver al atacante pudo confirmarlo; es el duque renegado Roy Konrad, hermano menor de Roy Herman. Aquel duque lastimado gruñe por la herida, y mira con la misma rabia de antes al caballero, el cual lo desprecia desde las alturas. Con un simple ademan con la mano, ordena que se retire al príncipe de aquel lugar y llevarlo directo al calabozo del pueblo. Ya despojándolo de su arma y herido, es puesto de pie por los guardias de la realeza y su hermano mayor no puede lucir mas sorprendido por ver su rostro, una mezcla de tristeza y angustia es lo que siente y expresa, al vivir como su propia sangre intento arrebatarle la vida.


Ahora, aquel chico no esta enfocado en el archiduque de Maximo, sino en su hermano el duque, estuvo a unos pocos metros de él cuando todo sucedió y vio perfectamente su herida, su caída y como se lo llevaban. Roy Konrad cruza miradas con el pequeño, le dedico un segundo mas que a los demás, tal vez la adrenalina del momento, pero aquella mirada fue suficiente para quedar por siempre en la consciencia del muchacho. El pregonero del pueblo intenta calmar todo y da por terminado el evento de bienvenida, y de a poco las personas van desalojando las calles, confundidas por lo sucedido y con miedo.


Ya con pocas personas en el área, algunas charlando por lo sucedido y comentando por debajo, el muchacho se encuentra en frente del arma del caballero; la daga. Una daga completamente dorada y reluciente, manchada en sangre real. Se vio atraído por sujetarla en sus manos, y justo cuando estuvo por hacerlo el caballero se hace presente ante él. El casco negro le hace parecer un ser sin emociones, simplemente se queda mirando, mientras el chico esta asombrado por la simple presencia de ese hombre. Él de rodillas, y el hombre de armadura de acero de pie y autoritario.


-¡Aquí estas! Gauch- Una voz gruesa interrumpe ese incomodo momento.


Cuando el chico escucha esa voz se alivia y se voltea, se trata de Tashiro, su adulto responsable. Un hombre de avanzada edad, calvo, barbon, robusto y sobre todas las cosas, enorme, aun mas alto que aquel caballero.


-¿Que es lo que paso? Todos corren. Esto es un verdadero lió- Inocente ante lo que sucedió hace unos pocos minutos.


Aquel caballero ahora enfoca su mirada en el pelón.


-Señor caballero, lamento lo sucedido, nos vamos justo ahora- Extiende su mano hacia el pequeño, el cual la toma para poder levantarse.


El viejo intenta no hacer contacto visual con el caballero, pues saben de la gran autoridad de estos y que es mejor no involucrarse si no se los pidieron. El caballero aun sin expresar o decir nada, dedica una mirada a ambos y finalmente se voltea para marcharse, probablemente ir al edificio y reencontrarse con los demás, pues todo este suceso es algo que debatirán en la familia real. Aquel caballero de la capa roja entra a la edificación, dejando solos al hombre y su protegido.


Ambos observando como el guerrero se aleja de a poco, sin hacer un solo ruido para no llamar su atención, cuando ya no estaba en su zona de vision ambos exhalaron aliviados, Gauch porque jamas ha vivido una experiencia como esa, y Tashiro porque no quería involucrarse con la realeza ni ninguna autoridad.


-Tengo demasiado trabajo como para preocuparme en venir a buscarte hasta aquí. Quedamos en que no asistiríamos, ¿recuerdas?- Con cansancio en sus palabras y expresándose de la mejor manera, el gigante de blanco se toma la cabeza con su mano en gesto de estrés. Finalmente, ya cuando solo quedan ellos en la calle, se percatan que la noche cada vez se hace mas fría, y es hora de irse a su hogar donde los demás le están esperando.


Mas tarde esa misma noche llegan al lugar denominado como "El Santuario", hogar de estos dos compañeros.


Justo en medio del bosque, el santuario es una edificación antigua que pertenece a la familia de sangre del viejo Tashiro. Justo a unos metros hay un gran rió que conduce hasta el centro del pueblo. El santuario es considerado como parte del pueblo, ya que esta muy cerca de este y a su vez es reconocido por todos los habitantes como un lugar preciado en Sarah. Los animales como zorros, aves, ranas y hasta liebres descansan y duermen alrededor de este, como si fuera un árbol mas del montón, se sienten a gusto con la presencia de los humanos en ese lugar en especifico. El aroma es a tierra mojada por el roció de la mañana y al agua de la corriente del rió, acompañado de piedras grandes y rocosas, que muchas veces sirven como asiento o guía para alguien que no conoce bien el bosque. El rió es hermoso y brillante, la luna en estos momentos se refleja como si fuese un espejo, el agua mineral sirve para que tanto los animales como las personas puedan hacer uso de ella. Fue mejorada con el pasar de los años, por manos del propio Tashiro y su hermana. La gran construcción pertenece a la familia de los hermanos, la cual se dice que nació y se crió desde generaciones en Sarah. El lugar es viejo, tiene tres pisos aunque ambos muy amplios en metros cuadrados. La decoración es muy distinta a lo que se puede encontrar en cualquier otra ciudad, pueblo o lugar que este bajo el predominio de la realeza. Es entrar el hogar y encontrarse con un mundo totalmente distinto. En vez de ladrillo o madera en el piso, hay algo llamado "tatami", muy poco conocido en lo que es Maximo, bastante común en lo que es las Islas Qidaos y la nación independiente de Ken Yiju. En vez de puertas tradicionales hay puertas muy sensibles, movedizas y casi transparentes. La forma de todo el edificio en sí es cuadrada que va en subida, desde el mas grande hasta la mas pequeño de los pisos. Los tejados tienen forma de "A" con esquinas puntiagudas, algo muy característicos del otra vez, estilo Ken Yiju. El jardín esta bien decorado, lleno de diversas plantas, rosas, flores, jazmines y a medida que se avanza se van topando con los arbustos que llevan al bosque.


En definitiva, el esquema del santuario rompe completamente con todo el estilo que se ve comúnmente en los reinos de Maximo.


De repente un joven de la misma edad de Gauch abre la puerta, creyendo que ha escuchado algo aproximarse y en efecto, eran ellos, llegando a su hogar.


-Ya llegaron- Dice sonriente y sujetando la puerta para que los demás salgan a recibirlos. No es común para ellos salir tan tarde del hogar, y mucho menos que Don Tashiro vaya en busca de ellos, nunca se le pierde uno de vista.


Gauch corre rápido hacia su amigo, al cual llama Douglas. Con una risa orgullosa y con un aire de grandeza, empieza a presumir de todo lo que ha sucedido en la bienvenida al archiduque. Parece ser que se ha olvidado completamente de aquel joven que se encontraba incapacitado de moverse por los nervios, y contaba todo como si hubiese sido una gran hazaña, haciendo referencia a que pudo tener a un caballero de la orden cerca de él.


Atrás de Douglas salen otros chicos, unos mas grandes que otros, y atrás de estos finalmente sale una señorita con un estilo delicado de ropa, un gran vestido blanco que recubre todo su cuerpo, pelo corto y castaño y unos ojos marrones intensos. Su cuerpo es delgado y de baja estatura comparado con alguien de su edad, esta se dirige directamente hacia el hombre mayor, quedando a la altura de su pecho, ambos observando a los chicos que quedaban sorprendidos y expectantes con el relato de Gauch.


-¿Donde estaba?- Pregunta casi seria y curiosa en el interior.


-En la bienvenida a Roy Herman, justamente como dijiste- A esto ultimo le agrego una risa amigable, notable confianza entre ambos.


-Es que era obvio, pero te gusta insistir con el bosque. Hay que empezar a pensar un poco como ellos y no tener tanta confianza- Niega con la cabeza, se nota una actitud autoritaria y guardián en ella. A todo esto Tashiro solo ríe por no haber tenido la razón en eso, decide olvidar todo el asunto y que ya es hora de entrar al santuario.


Aquella mujer no era nada mas que la hermana menor de Tashiro, Naioubi. Como familia, aquella antigua edificación le pertenecía a ambos, aunque el legitimo propietario sería Tashiro, siempre estuvo al lado de su familia. Desde que él ha pasado a ser la cabeza del lugar lo ha convertido en un albergue para jóvenes huérfanos y en condiciones extremas.


Todos reconocían al barbon por su gran hospitalidad y bondad, siempre sonriente y con un carácter agradable. Al pasar los años ya ha albergado a mas de 100 personas en su techo, en la actualidad hay cerca de 20. La incorporación de Naioubi al hogar fue repentina, por años Tashiro estuvo él solo a cargo, pues se sabe que su familia vivía con él y los huéspedes en el santuario, pero por razones desconocidas se distanciaron. Con la incorporación de Naioubi ahora los niños tienen una ropa mas decente y mas atención de un adulto, pues ella es alguien muy habilidosa a la hora de tejer y hacer ropa con sus manos, toda su vida se ha dedicado a ello. El gran saco blanco que posee su hermano mayor fue hecho por ella. Por otro lado, Tashiro se encarga de la comida, recursos y educar como puede a sus queridos chicos. Les enseña sobre el bosque y su naturaleza, a cocinar, el arte de la pintura, meditación y caminatas largas que los llevan a pueblos mas recónditos. El estilo de vida de Tashiro es muy peculiar y pacifico, algo que trata de enseñar como pueda a, como el denomina, sus alumnos. Pero no todos siguen ese programa, algunos tienen sus propios planes y son mas solitarios que el resto.


-¿Un arma de fuego? Yo nunca vi una-


-Yo tampoco- Los chicos que estaban escuchando con atención el relato de Gauch quedaban asombrados sobre sus camas, a la luz de las velas y no pudiendo dormir, ya que es mas interesante que es lo que paso en esa bienvenida.


-Paso justo al lado mio, sentí como me empujo con su cuerpo y gritó el nombre de Roy Hermann. Pero antes de que pudiera hacer algo, uno de los caballeros de la orden lo derribo con su daga- Desde la cama de arriba, con las piernas cruzadas y contando todo moviendo sus manos, entusiasmado de poder contar como por fin pudo ver al archiduque y toda otra secuencia especial.


-¿Los caballeros de la orden?- Pregunta la joven Lisa.


-También se les conoce como caballeros templarios, o la guardia real. Ellos son... únicos- Contesta Gauch, sin encontrar otra palabra para describirlos. Mas allá de poder ver a la figura que tiene para idolatrar, el también siempre anhelo ser uno de esos caballeros, ya que es el claro titulo que se le da a los mas fuertes en el reino de Maximo.


-Escuche de ellos. Según cuentan las leyendas cada uno es muy fuerte y hábil, poderosos es muchos sentidos. Cada uno equivale a un dragón de las leyendas, o eso decía mi papa- Contesta Douglas desde la cama de abajo de Gauch, con las manos entrelazadas detrás de su cabeza y recordando los relatos de su padre, un escritor.


-A no ser que seas un familiar directo, príncipe o archiduque, ser un caballero de la orden es el puesto mas alto en todo Maximo, y solo lo poseen los mas fuertes. ¿Cuantos eran Gauch?-


-Vi a 4 con cascos oscuros y una capa roja con el símbolo de la familia, supongo que eran ellos, los demás caballeros parecían normales- Piensa Gauch para aclarar la duda de su amigo Douglas.


Y una voz que no ha hablado en toda la noche, suave y fría a la vez, se hace oír

 por primera vez.


-Originalmente eran cinco caballeros templarios, de la orden, como quieran decirle- Exhala aire, como si ya hubiera contado eso muchas veces antes. Todos se voltean hacia una cama solitaria en el rincón de la gran habitación, con poca iluminación, el misterioso Bardomin.


-Siempre fueron cinco caballeros, pero ahora son solo cuatro. Se dice que el quinto templario murió en la ultima guerra de Maximo hace muchísimos años- Bardomin esta totalmente tapado con su sabana listo para dormir, pero escucho todo el relato de Gauch con mucha atención. Se acomoda un poco mas para estar caliente y sigue contando luego de exhalar algo cansado. Todos se preguntan de que guerra habla, generalmente esos datos son de conocerse.


-Y como no hay otro digno para que ocupe su lugar, y ademas, él era alguien muy importante para la guardia real, decidieron dejar ese puesto vació en su memoria. Pero, bueno, no es una historia muy interesante después de todo, él esta muerto, resulto no ser tan fuerte como dicen-


-¿Como se llamaba el quinto caballero?- Con los ojos bien abiertos, Gauch quedo mas impresionado por las palabras de Bardomin que por su propio y tan ansiado relato de lo ocurrido en el centro del pueblo.


Fue finalmente cuando Bardomin piensa en contestar a esa pregunta, pero la puerta interrumpe la escena.


-¡Bueno bueno! Creo que ya es hora de dormir chicos. Mañana van a estar cansado y con los ojos caídos, tenemos que ir a las montañas a visitar a la matrona- El siempre contento Tashiro se dirige hacia sus alumnos, quienes luego de un berrinche por lo bajo hacen caso omiso y apagan las velas, listos para soñar con el archiduque, los caballeros y la supuesta guerra de hace muchos años.


-Descansen- En voz muy baja y apagando la ultima vela, el hombre calvo se despide y cierra muy despacio la puerta.


Douglas murmura a Gauch que mañana seguirán con el relato, este ultimo simplemente se lo confirma con un "si", pero muy dentro suyo no puede dejar de pensar en todas las cosas que desconoce. Si bien es joven, el espíritu de Gauch es el de un aventurero. Decir que en su niñez pudo ver con sus propios ojos al archiduque era uno de sus grandes orgullos, y cuando finalmente pudo verlo otra vez, ahora, se da cuenta de los factores que directa o indirectamente afectan a su vida. 

¿Y si ese día no hubiera asistido? Tal vez no se hubiera interesado tanto en la realeza ni en la historia de Maximo.  Tal vez es porque no sabe tanto de si mismo que se interesa en saber tanto sobre ajenos, sobretodo sobre aquella figura como lo es Herman.


Gauch.

Él es Gauch. Un huérfano que ha interpretado como un motor a su ambición el encuentro que tuvo con el ahora archiduque en su niñez. Su orgullo esta justificado, pues nadie que haya conocido en su vida siquiera pudo acercarse una sola vez a la realeza, y el a una temprana edad si pudo. Y ahora, para mejorar su ilusión, lo ha visto por una segunda vez, en el pueblo de Sarah, el primer pueblo afortunado en recibir a tal figura política de tanta importancia. Junto con lo sucedido con su hermano en el intento de asesinato, su cercano encuentro con el caballero y la charla que tuvo con sus compañeros, él lo tenia decidido; quiere ser un historiador. Aquella persona que sepa a la perfección la historia de su tierra y sus figuras relevantes, y la primer pagina de su libro sería nada mas ni nada menos que la hoja que siempre llega en su bolsillo.


Cuando termina de pensar y tomar su decisión, desenvuelve con cuidado aquella hoja, en medio de la oscura habitación, para que esta misma le ilumine la cara, pues de una forma fantástica y mágica, sus dibujos y letras están brillando, y de lo poco que puede entenderse dice;


"La sangre real, será la tinta que escriba en este pergamino. Los ojos de la verdad, podrán leer con certeza su destino."


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El calabozo es improvisado, pues es un cuarto del subsuelo del edificio donde se esta hospedando el archiduque y su familia. Es muy antiguo, pero los habitantes junto con el guardián de Sarah tuvieron mucho tiempo de anticipación para re-acomodar un par de cosas y dejar todo presentable para la llegada del Roy Herman. Específicamente hecha para la visita de la realeza al pueblo o para los burgueses quienes raramente pudieran visitar o toparse por la aldea un par de días. No había sido usado en años, es por es que la llegada del archiduque le dio mas vida a ese abandonado lugar. Su estética es de pinturas, el mas refinado roble tanto para el piso como para los muebles. Las camas grandes y con un diseño muy particular, casi excéntricos, los colchones son los mejores que Sarah puede ofrecer. Cortinas, ya algo que algunos en el pueblo no disponen. Una tina de baño enorme en el subsuelo que ahora se encuentra con escombros de la invasión. Tres pisos con cinco cuartos en los dos primeros y solo dos en el ultimo. Un balcón con una gran vista a todo el pueblo y mas allá, el verde bosque. 230 vinos en la bodega y ventanas llenas de vinilos que representan los 10 mandamientos que reclama el santo grial. Y por supuesto, la insignia de la realeza y el rey de todo Maximo en cada uno de los pasillos, siendo el mas grande el que esta en el gran salón.


Aun a pesar de la excentricidad que cubre a tal edificación, Roy Hermann es reconocido por ser bastante humilde, su historia surge de los suburbios de Maximo, y es por eso que muchas de las poblaciones de bajo recursos se sienten identificados con él. Es la demostración de esperanza que todos alguna vez necesitamos, aquel que dice "es posible". Entonces, ¿porque intentarían matar a alguien como Roy Herman? Y la sorpresa incrementa cuando el sicario es nada mas y nada menos que su hermano.


El caballero de la orden mas grande de todos, Bertrand de Blanquefort, es el encargado de que el encierro de Roy Konrad se lleve a cabo. Al igual que su compañero de las dagas voladoras, este gigante de acero no muestra emoción alguna, ninguna expresión puede verse en aquel casco negro, su capa tapa cualquier signo de movimiento en su cuerpo y simplemente pareciera enfocar su atención en el hermano traidor, mientras los caballeros que están a su disposición terminan de enganchar la ultima cadena en el ultimo tobillo restante. Ahora estos soldados salen de la celda y cierran la puerta haciendo un lúgubre sonido metálico, condenando el futuro del joven Konrad. 


-Hagan guardia, y que no haga ni siquiera un gesto- Una voz gruesa como la de un gigante da la orden a los caballeros de vigilar la prisión del criminal.

-Ja sir- Una forma de decir "si señor" en un lenguaje común entre la orden de caballeros.


Roy Konrad aun mantiene esa furia en sus ojos, contenida ahora que esta encarcelado y que su plan de asesinato ha fallado. Levanta su cabeza un poco para cruzar miradas con aquella armadura negra, la cual lo mira desde arriba y se voltea para retirarse a pasos pesados. El prisionero baja su mirada de vuelta, pensando en cuanto tiempo mas tendría que aguantar esta vergüenza, aquello es plasmado en su rostro, pero nadie puede verlo por su pelo lacio y rubio, similar al de su hermano.


-


En la sala principal del antiguo edificio se lleva a cabo una reunión donde se juzga nada mas y nada menos que al caballero que salvo la vida del archiduque, aquel que se llama Eudes de Saintmand. En los 10 mandamientos de la realeza que comparten junto a la orden de caballeros, se dicta que nunca se verá perjudicada la sangre real bajo ningún concepto, y que la daga de Eudes se haya incrustado en el hombro de Konrad no ha pasado desapercibido. El caballero maximista se presenta ante la sala y la corte, corte compuesta por 3 consejeros que siempre acompañan al archiduque y su familia, los que se encargan de la diplomacia en la familia, y este asunto es perfecto para que ellos puedan meter sus narices. Son sabios, inteligentes y siempre con la palabra a favor de la familia.


El inexpresivo Eudes camina con tranquilidad ante el centro de la sala. Fue citado pocos minutos antes, aunque él ya lo sabia. Con el archiduque en un asiento que funciona como trono, su hija y los consejeros al lado, ya están listos para comenzar. En cualquier otra circunstancias, cualquier caballero debería inclinarse ante el archiduque, pero el de la familia Saintmand es inteligente y se sabe las tradiciones, en estos momentos esta siendo juzgado, debe permanecer firme y con la frente en alto. Sus compañeros de la orden de caballeros maximista están como espectadores, rodeando al juzgado, a su compañero, a su hermano.

Es en este momento donde con calma y misterio se des-equipa de su casco negro. Ahora ubicado a un lado de su cintura sujetado por brazo derecho, Eudes revela la apariencia de un hombre mayor de aproximadamente unos 30-35 años de edad, con barba algo crecida, piel morena, ojos marrones y pelo corto castaño. Pero, al igual que antes, su rostro no dice absolutamente nada, es como si en ningún momento se hubiera desecho de esa cubierta metálica en su cabeza, inexpresivo y silencioso hasta el final. Ahora solo le queda oír pacientemente el veredicto de la corte.


-Eudes de Saintmand, hijo de Odon, caballero de la orden maximista, octavo grandmaestre y el reconocido "Tempestad de acero". Hoy, estas ante una corte de emergencia en el pueblo de Sarah, en las montañas del hermoso continente de Maximo. En el día de hoy, el caballero Eudes ha osado atacar y dañar de gravedad a un miembro de la gran familia real, Roy Konrad, en el intento de este ultimo en asesinar a su hermano mayor, el actual archiduque- Como si estuviera recitando un poema, viejo, de ojos cansados y con un cabello canoso, el consejero Sandro es el que lleva a cabo el juicio y a la vez el veredicto.


Cuando debe llevarse a cabo una sentencia con menos de 24 horas de anticipación, se debe llamar a una "corte de emergencia", que funciona como una corte que hace cumplir las leyes y castiga el incumplimiento de estas. Las diferencias entre una corte común y una de emergencia es que el veredicto de esta ultima puede ser modificado a futuro, o sea, puede cuestionarse la decisión tiempo mas tarde. Esto se debe a que muchos factores se deben tomar en cuenta en muy poco tiempo. También, hay una "corte elegida", compuesta por buenos ciudadanos y notables figuras en el continente, estas son las que dictan el veredicto final. En la de emergencia, los sabios deben tomar las riendas en el asunto.


Tomándose su tiempo, el sabio empieza a mirar a todos lados, como si fantasmas le estuvieran dando ideas para el veredicto. Cabe decir que estos ancianos no están en sus completos cabales, pero de todas formas siempre fueron muy ciertos y acertados en sus palabras.


-Ah... si- Murmura.


-¿Valentía, o impertinencia? Pues si no hubiera sido por Sir Eudes, hoy estaríamos lamentando la perdida de nuestra majestad. Sin importar de quien sea el cuerpo del delincuente, el archiduque debe ser protegido bajo cualquier circunstancia. Pero...- Una larga pausa. -Los 10 mandamientos deben ser respetados, bajo cualquier escena y bajo cualquier termino. Estos son los que nos guían, este es el deseo del santo grial, ignorar tales sagrados pergaminos sería una mala orientación para las almas de los pobres que queremos salvar. Es por eso, que con esta corte de emergencia, hemos decidido que Sir Eudes sea excomulgado a las fronteras de bronce, en el norte de Maximo-


El mismísimo archiduque, que estaba algo preocupado por todo lo sucedido y la tristeza se nota por todo lo que piensa sobre su hermano, hasta él se impresiona al escuchar tal noticia. Su hija es demasiado joven para entender, y su esposa se da una bizarra idea de lo que ello significa. Eudes no hace mas que afilar su mirada ante el veredicto, entrecerrando los ojos como si en el fondo le fastidiara, pero aun así, cierra los ojos, respira hondo y solo deja que todo siga fluyendo.


-Aun asi, no es correcto excomulgar de por vida a tal caballero que ha hecho tanto junto con su familia por este reino. La excomulgacion será de 5 años, estará supervisando las tropas y campamento del barón Ambiorix. Su llegada estará fundamentada como un... "acto de caridad" de parte del archiduque, al ceder a uno de sus preciados guardias reales a tal tarea. De esta forma, no profanamos los 10 mandamientos, tampoco manchamos la reputación y nobleza de Sir Eudes, y a su vez, todos los presentes que son los que importan, saben que se hace justicia con la mano de Maximo-


Apariencias, todo lo que les importa a los manipuladores e inteligentes consejeros. Ellos son los que en parte guían todo acto y presencia política en la realeza. Deben mantener una imagen, establecer un régimen en el cual la gente este satisfecha y a su vez crear una falsa realidad necesaria para que las malas ideas y pensamientos no empiecen a cultivarse. "La sangre real fue derramada y no hubo una muerte en respuesta" ¿Que clase de mensaje dejaban estos meticulosos ancianos? No, deberían hacer respetar las reglas y a su vez no dar pie a una distorsión del pensamiento que han forjado en base a la realeza.


-Su viaje empezará mañana cuando salga el sol. Con ello, la corte de emergencia termina-


Inmediatamente los presentes, que eran los consejeros, el mayor de los Roy y su familia, la guardia real y los caballeros a disposición de estos, empiezan a dispersarse y así abandonar aquel salón. Herman dedica una ultima mirada de tristeza a su siempre fiel caballero maximista, la decisión es severa, pero nunca se supo como cuestionar a los consejeros.


Bertrand junto a otro caballero maximista custodian a un desencadenado Eudes hasta su habitación. Él no seria tratado como criminal, sino como un invitado distinguido en el viaje del archiduque, el cual no tendría ningún beneficio y debe seguir las ordenes sentenciadas por la corte de emergencia. Una difícil decisión que aceptar, pero Eudes es conocido por ser sincero, nunca titubear y ser fiel a los mandamientos como a la voluntad del santo grial, aquel tesoro en el cual se basa toda religión, creencia y esperanza del continente maximista. Los nueve caballeros de la orden tienen su propia historia con el santo grial y los diez mandamientos, es por eso que su vinculo es mas fuerte e importante que el de cualquier otro, algo que el hijo de Odon esta recordando en estos momentos con cada paso que da dirigido hacia su habitación.


Una vez llegados a la puerta, Eudes esta a punto de entrar, cuando el gigante Bertrand le detiene con una mano en su hombro, una mano ridículamente grande y pesada.


-Tu sigues siendo mi hermano, tu valentía nunca será cuestionada. Su majestad sigue con vida y los mandamientos son respetados, es lo que importa- Retira su mano luego de unas palabras a su fiel compañero. Las palabras han sido cautivantes como para provenir de una voz tan gruesa y feroz como la de Bertrand. Los otros dos caballeros se quedan en silencio, parece ser que el mas expresivo es el que se acaba de despedir de Eudes, el silencio es algo común entre ellos. En su mente siguen asimilando tal noticia, es duro ver partir a un compañero, pero es mas duro seguir la vida que ellos mismos eligieron. La puerta se cierra, el caballero se va mañana al atardecer.


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Apenas es madrugada y el prisionero no ha cerrado los ojos para dormir, concentrado aun en su propósito en el pueblo de Sarah. Roy Konrad ha fracasado en el intento de homicidio a su hermano, pero lo mas importante es el porque de sus acciones. Ahora de rodillas y en el medio de la improvisada celda, tiene muchas cosas para meditar, tanto que no alcanza a descansar su cuerpo. No hay luz, por lo tanto no es una molestia para dormir. Es silencioso y el bosque esta lejos como para oír a su fauna cerca, el único sonido que puede llegar a perturbarlo es el metal chocando de la armadura de los soldados que cambian de turno para custodiarlo. Sus manos ni siquiera están sujetas con tanta fuerza como para cortar la circulación en sus muñecas y tobillos. Una bola de piedra enorme esta atada con cadenas a su cuello, amordazado en cualquier posible extremidad, y aun así eso no debería ser motivo suficiente para que no pueda dormir. Entonces, lo que el duque traidor de Maximo esta haciendo, es esperar.



Cambiando de plano a unos ojos que parecen idénticos a los de Konrad, ahora se trata de Herman, él no puede dormir tampoco. Algo a resaltar de toda la velada es que el archiduque no esta tan impresionado como muchos esperarían, que tu propia sangre quiera matarte de una forma tan pretenciosa como esa es algo que impacta a cualquiera, pero no, él también lo sabe, sabe las razones del porque de su hermano, sabe que él tampoco puede dormir. Una pelea interior sucede en su majestad, tentado a hablar con él, tentado a siquiera dar la orden para liberarlo, pues sigue siendo su familia, pero por otro lado a aceptado una responsabilidad; ser parte de la realeza de Maximo. 


Respetar los mandamientos y su titulo es algo que debe hacer. Junto con el vaso de vino con el reflejo de su esposa durmiendo, toma el ultimo trago de este, y una vez que lo apoya de nuevo en la mesa es la copa mas pesada del mundo. Junto con sus intenciones de ir a la celda de su hermano para hablar, caen unas intenciones aun mas fuertes en el techo del edificio. Los ojos de Konrad se abren y este sonrie con malicia, ha llegado su rescate.


Un temblor que agita con rudeza todos los muebles posibles dentro del edificio. La hija, la esposa, los consejeros, todos despiertan y sienten ese gran terremoto que se aproxima. Como parte de la rutina, toda infantería se dirige hacia la puerta de la habitación de su majestad, lo mas rápido posible. Los consejeros en su habitación compartida se sujetan de las maderas del armario como pueden, son débiles y ese temblor es un golpe rotundo en todo su cuerpo. Bertrand con su enorme martillo es el primero en estar presente cuando Roy Hermann abre la puerta.


-Manténganse adentro su majestad, no sabemos que puede ser aun- Casi como si fuese una orden, la petición del gigante es escuchada por su superior. Herman mira con preocupación los pasillos y decide hacer caso omiso al caballero. Pero antes de cerrar la puerta tenia que decirle algo muy importante.


-Mi hermano, vienen por él- Con seriedad y preocupación en sus ojos, es lo único que pudo decirle, ya que con ello Bertrand ha entendido como debe actuar y enviar a los soldados a reforzar la seguridad del duque traidor.


Eudes estaba descansando, mañana tiene un gran viaje por delante, pero el estruendo lo despierta y se ubica en posición de alerta en cuestión de segundos. No puede salir de su habitación, pero su pijama no es seguridad suficiente en caso de peligro. Como si fuese magia, las dagas que resguarda en su capa y armadura empiezan a flotar a su alrededor, con una mirada decidida a matar al primero extraño que se acerque. No era su mejor día


En la puerta de la habitación del excomulgado, se encuentran los dos caballeros maximistas restantes; Gerard de Ridefort y Evrard de Barnes. Ambos con esa aura de misterio y silencio que tanto los distingue, uno mirando para un lado del pasillo y el otro hacia el lado opuesto con suma tranquilidad. Movimientos lentos y calculadores, estudiando cada posible escenario que este sucediendo en el edificio del archiduque.


-El techo- La voz es grave,de alguien mayor, avisando a su compañero de donde proviene el sonido. Es Evrard.


-Ja- Metálico y una voz mas joven se oye en la escena, afirmando su presencia en las alturas del edificio. Es Gerard.


Otro golpe mas azota al edificio entero, y aun nadie sabe que esta pasando. Los ladrillos que sostienen a la estructura poco a poco empiezan a caer en el gran salón, haciendo un ruido mas escandaloso que el de antes, perturbando toda mínima tranquilidad que había entre pausas de silencio. Ahora una gran tanda de soldados y el gran Bertrand custodian y cuidan la habitación del duque, el cual esta preocupado y expectante de lo que sucede. Una mezcla de ira e impotencia en su cabeza; su hermano quiso asesinarlo, uno de sus caballeros esta partiendo, todo en su primer día de visita en el "tranquilo" pueblo de Sarah. Respira cada vez mas hondo, a ojos bien abiertos y un ceño furioso, mirando para todos lados, finalmente abrazando a su hija, asustada por todo lo ocurrido y corriendo a brazos de su padre.


-¡QUIERO QUE DETENGAN YA MISMO ESTA LOCURA!- Con una mucha potencia y enojo, el archiduque se hace escuchar claro y fuerte para que de una vez termine esta noche impertinente.


Cambiando radicalmente de plano, finalmente los soldados llegan a las afueras para ver de que se trata. Pero no puede ver con claridad, solo se puede distinguir que no se trata de algo ni de alguien, sino de varias personas, o eso se muestran en las siluetas de la noche. Un comandante de las tropas da la orden y los arqueros disparan flechas en dirección al cielo, mas concretamente, a esas siluetas oscuras de la noche que amenazan con entrar al edificio y poner en peligro la vida del Roy Hermann. Muchos disparos fallan, pero algunos parecen estrellarse contra algo duro y pesado, que repele las flechas como si fueran simples juguetes.


-¡Una mas, y....!- Una voz femenina se escucha entre todos extraños que están golpeando el tejado.


-¡ABAJO!- Un golpe contundente derriba por completo la superficie y logran penetrar en el edificio, cayendo varias "personas" al gran salón. Un agujero del tamaño de una gran roca ahora esta presente en el techo, y las piedras caen alrededor formando una nube de polvo que envuelve todo el salón. Los soldados rápidamente se ponen en guardia, pues estaban esperando atentos en el cuarto, sabían que allí es donde caerían en caso de que logren destruir la edificación. Por esta nube de polvo nadie puede ver nada, pero al dispersarse, puede distinguirse a ellos, los osados y valientes que se atrevieron a invadir de aquella forma la tranquilidad del archiduque Hermann, que están dispuestos a enfrentar a la orden de caballeros maximistas y sus tropas, sin importar las grandes desventajas. Ellos son nada mas ni nada menos que; un lobo humanoide y su cachorro, ambos con una lanza en sus manos. Una mujer corpulenta con un enorme ariete de acero en sus brazos, montado en la nuca de ella, una persona de color muy claro y orejas puntiagudas. Un caballero con una acorazada armadura blanca, escudo y hacha, y finalmente un joven de túnica amarilla con un libro en manos. Todos ellos en posición defensiva frente a los soldados. Su misión, rescatar a Roy Konrad.



Ellos son Los Guerrilleros de la Paz.


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-¿Eso es un perro gigante?- Tartamudeando uno de los soldados por la gran impresión que le causa ver a estos extravagantes invasores en el castillo de la realeza.

Los Guerrilleros de la paz es una asociación indiferente de razas que apoyan la libertad en todos los continentes del mundo, teniendo como principal objetivo a Maximo y todo su gobierno, el rey, los archiduques y los caballeros de la orden. Estos nuevos guerreros se unen para derrocar a la, ante sus ojos, tiranía, y mediante esto reclutar a toda persona, animal, elfo o ser vivo posible, liberando así aldeas, pueblos y ciudades a su paso. Si bien son considerados como fugitivos criminales, la huella que están dejando a lo largo de los reinos es suficiente como para considerarlos una amenaza. No son bienvenidos en Maximo ni en ninguna de sus capitales, al igual que en otras tierras donde los soberanos no quieren interrupciones en sus gobiernos. No se sabe cuantos son exactamente, pero la variación de especies en sus filas los hacen impredecibles ante cualquier acto, como el de ahora. Aun no se explica como llegaron al techo de esa forma y lograron destruir con tal facilidad el techo donde habita Roy Hermann. Pero el archiduque no es su objetivo ahora, sino su hermano, Roy Konrad, quien resulta ser uno de los miembros destacados de los guerrilleros.


Una mujer corpulenta es la que parece ser la fuerza de este equipo. Nanna Lilja, con unos 2,10 cm se mantiene firme ante todos los soldados que la rodean. Posee el arma mas grande en estos momentos, RompeGrietas, un enorme pedazo de acero de mas de metro y medio, con dos mangos al principio de su estructura, solo alguien con la fuerza de Nanna puede movilizar tal abominable objeto, y mas aun golpear con él. Cubierta por una vestimenta polarizada, trenzas a un costado de su cabello y un tatuaje de color azul en forma de triviales en su rostro, dejan a la vista que se trata de una guerrera de Viggo, el continente helado. Muy raro ver a alguien de tal descendencia en un lugar tan lejos de su hogar como lo es el pueblo de Sarah, pero como se ha mencionado antes, los guerrilleros son impredecibles por sus tropas.


La persona que cuelga de la nuca de la guerrera Nanna es nada mas que un elfo, sus orejas, ojos claros y pelo rubio brillante le delatan. Romariel es su nombre, porta consigo un arco muy desgastado y aparentemente viejo, mal construido y con la apariencia como si estuviera hecho con las ramas arrancadas de un árbol. Pero esa es la especialidad de su especie, los elfos tienen una conexión con la naturaleza, esta le brinda el apoyo tanto físico como mental. El elfo es tu peor enemigo cuando se trata de los bosques, no hay nada que pueda tomarlo por sorpresa, y ese arco en sus manos es igual de peligroso que uno bien calibrado y hecho por carpinteros profesionales. Su presencia en la nuca de la gigante parece ser porque ambos hacen un buen equipo en conjunto, o tal vez algo mas. Su vestimenta es delgada, de tela fina, marrón y verde, para pasar desapercibido en el bosque.