Los Seis Héroes: Yang Подписаться

raffs Rafael Campos

Roy vive como un chico normal que está a punto de entrar a la preparatoria, sin embargo, pronto se ve envuelto en una guerra entre dos diosas. ¿Podrá soportar la presión de ser Rey y estudiante? ¿O será que sucumbirá ante la desesperación?


Приключения 13+.

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Bienvenido A Zanthem

El día empieza muy normal, me levanto a desayunar, hago un poco de quehacer, hago de comer y termino sentado en el sillón viendo tele o jugando videojuegos en la computadora.

Hoy están pasando una película que me gusta mucho, va a la mitad, pero igual es la parte interesante.

Así han sido casi todos mis días de vacaciones, no salgo porque no tengo los suficientes amigos para armar algo padre… o el dinero suficiente para salir de manera constante. La otra opción es estar en casa de mi abuela, pero es prácticamente lo mismo que en la mía, con la única diferencia que tengo que compartir casa con todos los primos que llegan por vacaciones a ser cuidados por mi abuela.

Amo a mis primos, me gusta estar con ellos… pero son como los rayos de sol… el contacto constante con ellos puede llegar a hartar.

La película está ya en la parte donde los protagonistas están en la punta del barco gritando como locos y riendo.

“Su llamada será transferida al buzón” me responde la voz algo robótica del celular y cuelgo, intenté llamar a un amigo para ver si quería hacer algo el fin de semana, pero como siempre, está ocupado.

“Siempre es así ¿eh?” suspiro y vuelvo a ver la tele, pero algo raro está pasando, la chica era pelirroja, no rubia… y definitivamente el pelo no era tan largo…

“Hola Roy” me dice la muchacha con voz suave y aguda.

… creo que la carne que me comí estaba echada a perder…

“…Hola… eh… ¿Rose?” pregunto un poco confundido “¿Disfrutando del viaje?” la muchacha camina hacia mí mientras ríe.

“Yo no soy Rose, me llamo Zadina” responde poniendo un pie fuera de la televisión.

“Ah…” me levanto espantado del sillón y miro alrededor, nada se mueve, todo parece indicar que lo que está pasando es real…

“Soy la Diosa de la Luz de Zanthem” dice haciendo una pequeña reverencia “He venido por ti”

“¿Por mí?” pregunto sorprendido “Pero… ¿qué quiere una diosa de un mundo que no conozco conmigo?” alzo una ceja mirándola con desconfianza.

“Quiero que vengas a mi mundo para que seas Rey” me responde sacando un libro del estante que tenía cerca.

“¿Rey?” pregunto riendo un poco “Creo que te equivocaste de persona” le digo incrédulo “Tengo apenas 15 años, no soy muy sociable que digamos, tengo demasiadas inseguridades y definitivamente no tengo madera de Rey” le respondo un poco asustado.

“El tronco puede ser tallado para ser un palillo o una escultura, todo depende del ebanista” responde Zadina sonriendo “Escucha, date la oportunidad ¿No deseas ser como los héroes de estos libros?” me pregunta aun sonriendo.

“Pues sería… sería interesante” le respondo suspirando “Pero no tengo idea de lo que es la política en mi mundo” camino a la ventana y miro a mi calle.

“Te prometo que juntos, llevaremos a Zanthem a un lugar mejor” cuando dice esto la miro, ella sonríe y me da la mano.

No estoy seguro de si tomarla o no, es decir, es la diosa de la Luz… pero no me da una respuesta concreta a mi pregunta ¿Qué quiere conmigo? Es decir, ser Rey y eso suena bien… además… ¿qué tanto mal puede hacer la diosa de la Luz? La luz en buena, representa bondad y seguridad ¿cierto?

Tomo su mano con cierta duda y poco a poco una luz empieza a tragarse todo a mi alrededor y cuando esta se disipa, estamos en un curto de mármol blanco.

El cuarto es amplio, como una casa pequeña, varias columnas llegan al techo, dichas columnas sostienen una cúpula de cristal que deja pasar la luz del Sol y dibuja en el piso una hermosa flor, gracias a las barras de metal de la cúpula. Varias estatuas de Zadina adornan el cuarto y hay varias ventanas muy grandes y amplias, imagino que los candelabros de oro son para la noche donde no haya luna.

“Wow” miro alrededor “Que… blanco…” el color apenas está presente, solo un poco de oro aquí y allá, nada de malo en ello, pero en mi casa hay muchos colores, demasiados para ser honesto y esto me desconcierta un poco.

Todo está ordenado, simétrico e inmaculado, hasta parece que las motas de polvo que flotan en el aire están ordenadas, eso me desconcierta aún más, creo que me estoy empezando a sentir un poco incómodo.

“Bienvenido al Palacio de la Luz” volteo a ver a la chica que acaba de hablar “Me llamo Lorelei, un placer conocerte” hace una leve reverencia y sonríe.

“Soy Rogelio, pero puedes llamarme Roy” respondo intentando sonreír.

La chica es hermosa, delgada, un poco alta para el promedio, pelo atado en una coleta que le llegaba por debajo de la cintura con hilos que parecen de oro y seda. Camina como si se tratara de un baile, grácil y dulce.

“Por aquí por favor, tenemos que prepararte para la ceremonia” me dice caminando hacia una puerta, blanca para variar, que es del doble de mi tamaño y eso que soy alto.

“Así que…” digo después de pasar por varios corredores blancos y dorados “Lorelei ¿cierto?” pregunto sonriendo un poco.

“Así es, Suma Sacerdotisa de Zadina, Primera Dama de la Reina de los Elfos del Norte, Invocadora Maestra, Bailarina de la Luna Creciente y Señora de las Joyas” responde con orgullo “Pero puedes llamarme Lorelei” rio un poco y suspiro de alivio.

“Entonces… si eres su Alta Sacerdotisa… quiere decir que tú sabes por qué me eligió ¿no?” le pregunto dando mi mejor sonrisa.

“… No lo sé” me responde secamente y se adelanta dejándome detrás.

La calidez y hospitalidad se desvanecieron de ella en cuanto le pregunté la razón de que Zadina me escogiera, lo cual me hacía sospechar mucho más y sentirme peor en este lugar. Quiero hacerle más preguntas, pero en cuanto me acerco ella acelera el paso o toma una vuelta por un corredor.

“¡Llegamos!” dice triunfante “Vístete y prepárate, estarás frente a una diosa” y de un portazo cierra el cuarto dejándome dentro.

Como es de esperarse el cuarto es amplio y con todo blanco… excepto… una figura en la esquina.

“Hola Roy” la voz de la figura es femenina, grave y estoy seguro que intenta seducirme con solo hablar “Felicidades, fuiste elegido por una loca para ser su peón”

“¿Quién eres tú?” pregunto mirando alrededor buscando una salida, pero hay otra figura bloqueando la única puerta disponible.

“No puedo decir mi nombre, de lo contrario, una alarma sería activada y no estoy de humor para huir” responde con una pequeña risa “Soy la hermana gemela de Zadina, Diosa de la Oscuridad y vengo a darte un consejo” le figura se acerca “No comas nada de este lugar, de lo contrario caerás poco a poco en las garras de mi hermana” se quita la capucha que la escondía y revela a Zadina pero… pero en negro.

Igual de alta, piel igual de blanca, pero definitivamente más descubierta. Lo único que cubre sus pezones son dos mechas de cabello negro azabache que parecen serpentear y una falda negra que le llega a los talones, pero igual podría estar usando un pedazo de aire obscurecido.

“¿Cómo sé que no me estás mintiendo?” pregunto alzando una ceja “Eres diosa de la oscuridad, bien podrías-”

“Sí, te quiero de mi lado” me dice la diosa suspirando “Solo te advierto, no comas nada de aquí” me pasa un traje gris con camisa blanca y corbata azul “Así logrará controlarte, si cambias de opinión, sólo llámame” sonríe y me da un papel con un nombre “No lo menciones aquí, suerte, Roy” ambas figuras desaparecen y el cuarto queda en total silencio.

“…Gracias por el consejo…” respondo a la nada y me empiezo a desvestir para cambiarme.

El traje me queda muy grande, creo que fue pensado para alguien más musculoso que yo…

“¿Estás listo?” Lorelei entra sin preguntar y mira el desastre que tengo puesto “Estás listo”

“¡¿Qué acaso no ves que no me queda?!” le digo un poco desesperado, la visita de Zadana, la gemela de Zadina, terminó de alimentar el terror que siento, tengo un grito aún más grande que el que acabo de dar atorado en el pecho.

“Tranquilo” con un chasquido de dedos, el traje se ajusta perfectamente a mi cuerpo “Ahora ya estás listo” me da unos zapatos negros y unos calcetines grises “La ceremonia empezará en breve, te sugiero que te des prisa” me pongo los calcetines y zapatos y camino detrás de ella.

De nuevo, miles de ventanas, mármol blanco, marcos de oro, estatuas de la diosa, pero todo eso que me asombraba antes, ahora me da miedo, me causa pánico…

“Lorelei… tengo… tengo miedo” le digo con la voz un poco temblorosa “Es decir-”

“No sé por qué te eligió” me responde secamente otra vez, mi miedo ahora es insoportable ¿por qué tiene que ser tan cortante? ¿Qué tiene que ocultarme? ¿Estoy paranoico?

“No estás paranoico” responde Zadana en mi cabeza “Es normal, algo dentro de ti sabe que algo anda mal” ella suspira y poco a poco ese miedo se va disipando “Tranquilo, significa que no eres tan idiota como mi hermana cree que eres, este palacio es así, aleja a todo aquel que crea que es indigno”

“¿Cree que soy indigno?” pregunto en mi mente “¡Pero Zadina me invocó!”

“Pero escuchaste mis palabras, las razonaste, estás cuestionando las razones de Zadina, definitivamente es algo que jamás aceptará, pero tranquilo, yo te protegeré, solo debes de actuar natural” me dice Zadana mientras camino “Por el momento, solo respira hondo y no preguntes nada más”

Seguimos caminando pasillo tras pasillo hasta llegar a un auditorio donde varias decenas de personas están sentadas, Zadina está en un podio y yo estoy en una plataforma un tanto alta.

“¡Guerreros míos!” grita Zadina abriendo los brazos “¡Hoy hay que llenarnos de júbilo, pues el Rey decidió unirse a nosotros!” los presentes aplauden, silban, gritan y celebran.

“Realmente no fue así, para que te decidieras a quién servir debías conocer a ambas” rezonga Zadana en mi mente “Maldita mentirosa”

“¡Él nos ayudará a destruir la oscuridad y maldad de Zanthem! ¡Por fin, traeremos la luz que tanto se necesita!” sigue Zadina eufórica “¡Hoy empezamos con una gran celebración y mañana empezará su entrenamiento, dejo en sus manos la creación de un Zanthem mejor!”

“Mira su cara…” al verla, siento un escalofrío “Esa es la mirada de la locura” Zadana tiene razón, los ojos de su hermana están tan abiertos que parece que se le van a salir, la sonrisa en su cara es maniática, con cada palabra que dice mueve sus manos de forma violenta y cuando alza sus brazos, escucho el rugir de todos los presentes “Bienvenido a Zanthem, Roy” susurra Zadana.

La fiesta es todo un banquete donde todos comen de todo, pero si Zadana tiene razón en lo que veo en Zadina, es muy posible que comer su comida también sea peligroso.

“Escucha Roy” me susurra Zadana luego de estar ahí unas horas “Tu madre pronto volverá a casa, lo mejor que puedes hacer ahora es irte, irás con mi hermana y dirás que aún tienes responsabilidades en tu casa, por lo que necesitas volver, mañana hablaremos con más calma, solo síguele la corriente y cuando llegues a casa, intenta quitarte el anillo”

Asiento suavemente y empiezo a caminar entre la multitud a la diosa.

“¿Zadina?” le digo un poco nervioso “Tengo que regresar a casa, hay cosas que debo hacer”

“Pero si apenas va empezando todo” Zadina me mira decepcionada “¿No te quieres quedar?” Mi impulso de decir un rotundo no se traba en mi pecho.

“Mi madre espera encontrarme en casa” respondo lo más tranquilo que puedo.

“Bien, en ese caso” aplaude una vez y hace aparecer un anillo de oro blanco con un diamante engarzado en el centro “¿Juras servirme por siempre?”

“No digas que sí, solo asiente, no hagas ningún sonido” Zadana me susurra nerviosa.

Hago lo que me dice y Zadina sonríe.

“En ese caso, te nombro mi caballero” el anillo aparece en mi dedo y de la nada aparezco en mi casa, recostado en un sillón, llevo mi ropa anterior y no el hermoso traje… pero el anillo sigue ahí y como Zadana me dijo lo intenté quitar, pero no sale.

“¡Amor!” el anillo desaparece en cuanto mamá abre la puerta de entrada “¡Ya llegué!”

“Hola” respondo un poco nervioso “¿Todo bien?”

“Sí” responde sonriendo y cerrando la puerta “¿Y tú?”

“Bien” miro mi mano y trago en seco “Eh… mamá… si un anillo no sale es que no debía entrar en primer lugar ¿verdad?”

“Así es” responde asintiendo mientras se sienta a mi lado “Y si entró, normalmente corta la circulación” me mira las manos y sonrió “Pero parece que no llevas uno” luego, me mira preocupada y me aprieta la mano “¿Todo bien? Estás pálido”

“Es la luz mamá” respondo falsificando una sonrisa.

¿Qué es lo que se hace con el animal preciado? Se marca para que nadie más lo tome, se tiene en estricta vigilancia y peor aún… se usa como uno lo desea, para exhibición o para sacrificio.

Yo soy el animal preciado de Zadina…

Y ahora, estoy marcado…

5 января 2018 г. 22:09:00 0 Отчет Добавить 0
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