thvmic 𖥻𝙈𝘼𝙉𝙐 ִ ۫ ּ

彡 𝙏𝘼𝙀𝙆𝙊𝙊𝙆 𝙎𝙊𝙉𝙂𝙁𝙄𝘾 OO3 ִֶָ ▔▔▔▔▔▔▔▔▔▔▔▔▔▔▔▔▔ Me encantaría verme desde tu punto de vista. 读 | 𝗹𝗲𝗲𝗿 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗮𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗮𝗿𝘁𝗲 OO1 ִֶָ taekook one-shot OO2 ִֶָ angst ; 8k+ palabras OO3 ִֶָ inspirado en pov | ariana grande OO4 ִֶ songfic au ¡! OO5 ִֶָ no copiar, ni adaptar sin permiso OO6 ִֶָ historia original deseesaw ©


Фанфик Группы / Singers 13+.

#BTS #angst #vkook #taekook
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pov

Les recomiendo escuchar la canción si no lo han hecho antes y entender la letra antes de leer.


pdsta. Tenía un separador lindo para el shot pero inks no me deja colocarlo, agranda la imagen un montón :'|


................


“Maldita sea Taehyung no puedes irte de un momento a otro, ¿Estás consciente de lo que pudo haber pasado?” Escuchó como el mayor le gritaba por la radio, no le prestaba atención en lo absoluto, tratando de esquivar los carros que tenía por delante para llegar lo más rápido que podía a su departamento.


“¿Me estás oyendo al menos?” La voz del contrario ahora sonaba diferente, con cierta preocupación en ella, ya estaba acostumbrado de igual manera así que esperaba al menos unos gritos de más por parte de Seokjin.


—Ya estoy llegando Hyung, me demoré demasiado esta vez, espero no le haya sucedido nada... —respondió luego de pasarse una luz roja, oyendo a lo lejos como las bocinas de los carros se hacían presentes en la calle; importándole poco las consecuencias del imprudente acto...


Solo quería llegar lo antes posible, no podía dejarle solo.


Un suspiro se pudo escuchar del otro lado, seguido de unos silenciosos segundos que al menos Taehyung agradecía tener dentro del auto, permitiéndole pensar y al mismo tiempo tratar de calmarse.

Odiaba, realmente odiaba sentir como sus emociones se intensifican cada que el pelinegro se encuentra involucrado de por medio. Y sobre todo se odiaba por permitir volverse vulnerable frente a él.


"Me avisas que tal se encuentra, trataré de cubrirte con el jefe... de nuevo". Terminó la comunicación luego del ya esperado regaño, sabiendo que el mayor se encargaría de aguantar los gritos del jefe hasta que él llegase a dar la cara.


Estacionó el carro como pudo sobre la acera y corrió lo más rápido que sus piernas le permitieron escalera arriba, buscando llegar al piso cuatro con desesperación.

Pudo divisar a Jimin, su vecino, golpeando la puerta de su departamento reiteradas veces mientras gritaba por respuesta del otro lado.


—Por favor Guk, di algo, al menos trata de gritar... dame una respuesta —El de baja estatura intentaba recibir algún indicio de que el contrario lo estuviese intentando. Lastimosamente no logrando nada en su cometido, estaba a punto de entrar en desesperación puesto que nunca antes el menor se había encerrado sin permitirle la entrada.


Se calmó un poco cuando divisó al castaño corriendo hacia su dirección con las llaves del departamento en una mano, haciéndose a un lado para evitar ser tacleado por el fornido cuerpo de este... si él se sentía cruzado de manos no podía imaginar a su vecino, literal estaba pálido del susto y nervios que se denotaban con solo ojearle un poco.


—¿Qu-qué pasó, Jimin? Realmente no pude entender nada de lo que decías en la llamada luego de oír que Guk se encerró —hablaba lo más claro que la situación se lo permitía, metiendo la llave en la cerradura con rapidez para poder abrir la puerta.


—Yo vine como siempre, a cada hora pasé por aquí para saber como se encontraba, la última vez que entré comía unas galletas, pero todo parecía normal y... —Tomó un poco de aire para poder ordenar sus ideas—. Cuando me di cuenta que no podía entrar lo único en que pensé fue llamarte, realmente no sabía que hacer.


—Tranquilo, es más te agradezco... imagina si no hubieses estado atento. Yo en serio... —Cuando el alto dio las tres vueltas a la llave que necesitaba para poder sacar el seguro, y al empujar la puerta esta seguía sin permitirle la entrada, el miedo nuevamente se esparció por todo su cuerpo... nublando la poca cordura que tenía en el momento.


Golpeó con la palma de su mano creando ruido en el pasillo, —El picaporte de arriba... solamente se puede sacar si hay alguien dentro... —empezó a gritarle al menor que abriese la puerta, sabiendo que en su estado era prácticamente imposible que el contrario le hiciera caso, o siquiera escucharle al menos.


—¡Jeongguk abre por favor! Todo estará bien... pequeño, ¡Por favor Jeonggukie! —Colocó su oreja derecha apegada a la puerta, pudiendo oír los sollozos del pelinegro... sabiendo al menos así que estaba consciente dentro del departamento.


Suspiró unos segundos, haciendo puño sus manos para luego retroceder paso a paso, —Disculpa Jimin, cuidado te golpeo... —le pidió al contrario en un tono sutil, viendo la reacción rápida de este al alejarse y caminar unos metros hacia un lado con una expresión de asombro.

Tae se remojó los labios pasando su lengua por estos, viendo con odio la puerta de su propio hogar; la que ahora lo separaba del pequeño.


Tomó aire y lo contuvo dentro de sus pulmones mientras prácticamente se aventaba con todo su peso hacia la puerta, la cual venció en ese primer intento... cayendo al piso por la fuerza usada, y llevándose consigo parte del marco que ahora ya no se veía ni un poco parecido a uno.


Sintió un gran dolor en su brazo izquierdo al haber dado aquel impacto, el mismo que se intensificó cuando este soportó todo su peso al caer.

Sin importarle un poco, se levantó rápidamente como pudo y corrió hacia el otro lado del departamento seguido por Jimin, dónde el pelinegro se encontraba hecho una bola mientras lloraba.


Sabía que lo siguiente sería difícil, como de costumbre, pero necesitaba hacerlo para calmarle.

Acercó su mano hacia el contrario lentamente; hasta que pudo tocarle el hombro con la yema de sus dedos...

El simple roce ocasionó que este comenzara a gritar sin control, lanzando patadas hacia Taehyung y mientras le golpeaba el pecho con sus puños lo más fuerte que podía, mantenía los ojos cerrados... dejando escapar las lágrimas de un llanto que pedía ayuda con cada segundo que transcurría.


—¡Déjame, no te atre.. no te atrevas a tocarme nunca más! —No dejó de forcejear con el mayor hasta que este cubrió su cuerpo entero en un movimiento rápido, permitiéndose olfatear el ya conocido aroma contrario, calmándose en el instante.

Cuando pudo reconocer que se trataba de Tae, el pelinegro se separó unos centímetros para verle y luego abalanzarse a devolverle el abrazo.


Comenzó de nueva cuenta a llorar, buscando protección en aquellos fornidos brazos en los cuales sentía que encajaba a la perfección con su menudo cuerpo.

Escondió el rostro entre el pecho y cuello del castaño, intentando mantenerse estable aunque el dolor de cabeza le estaba matando, y las lágrimas no paraban de aparecer en sus mejillas por más que él les rogaba que parasen.


—Estoy aquí Jeonggukie, no luches más por favor, ya estoy aquí... —Taehyung mantenía firme el cuerpo contrario contra el suyo, con el miedo de soltarle y sentir que este se desvanecería al ya no poder protegerle.


—Can-canta para mí, Tae... por favor hazlo. —Colocó la palma de sus manos sobre las mejillas contrarias, mirándole fijo hasta el momento en el que sus oídos pudieron escuchar al mayor...



“Es como si tuvieras super poderes...

transformas mis minutos en horas,

sin duda eres mas que 20/20, cariño...

Ves a través de mí como si fuera cristal.”


“Me conoces mejor que yo,

parece que no puedo ocultarte nada.

La forma en la que tocas mi alma desde fuera,

a través de mí ego y mí orgullo...”


“Quiero amarme... de la manera en la que tú me amas...

A toda mi belleza, y a toda mi fealdad también...”


“Me encantaría verme desde tu punto de vista.”



Jimin suspiró con una sonrisa en el rostro, contento de saber que el incidente no había pasado a mayores... viéndoles aislarse en aquella conocida burbuja en la cual los dos suelen meterse cuando buscan consuelo y paz.

En silencio se fue alejando del par, yendo hacia la entrada para tratar de calmar a los demás vecinos que salían de sus departamentos angustiados por el ruido.


Taehyung se permitió llorar cuando vio que el pelinegro cayó dormido entre sus brazos luego de cantarle aquella canción que tanto le gusta.



................



—¡Demonios Kim! ¿Qué mierda te sucede? Es la quinta vez que cometes un error en dos meses... —Golpeó con fuerza el escritorio sin importarle los objetos y papeles que se cayeron al piso, colocó su mano derecha en su cien... cerrando los ojos mientras trataba de calmarse antes de lanzarse a golpear a su oficial.


—Jefe no pasó a mayores esta vez, dejé a aquel imbécil herido, no podía moverse cuando le pedí a Seokjin que me cubriera... y así fue, pudimos arrestarlo. —Taehyung mantenía la mirada hacia abajo, permanecía sentado en frente de su inspector... con el brazo izquierdo inmóvil para que no doliese más de lo que ya lo hacía.

Había sido llamado de inmediato por Namjoon cuando se enteró lo que había hecho, Seokjin hizo su trabajo al tratar de calmarle pero era en vano, sabía que la había cagado y peor en una misión tan importante como lo era la de hoy.


Suerte la de él que incluso con tal error, el criminal efectivamente herido no pudo escapar y se encontraba tras las rejas en estos momentos.

—¡No me interesa si salió mal o no! Aunque claramente ya estuviese colgándote de las bolas si el maldito ese hubiese logrado escapar, ¡¿Por qué le sigues dedicando tanto de tu tiempo a aquel muchacho?! Taehyung, —suspiró, realmente estaba enojado, y aunque consideraba al castaño algo más que un compañero; no podía no reprenderle— entiendo el lazo que formaste con el niño hace meses luego de rescatarlo... y claramente no me incumbe en lo absoluto tu vida personal o amorosa; pero si eso interfiere con tu desempeño en el trabajo... se convierte en mi problema por completo.


Tae mordió su labio, nervioso y enojado porque las palabras de Namjoon eran correctas, alzó la mirada un poco encontrándose con la de Seokjin, quién había estado al lado de su jefe todo este tiempo escuchando todo; por orden de Nam claramente... compadeciéndose de él pero sin poder hacer algo de igual forma.


—Estas suspendido por una semana entera, Taehyung... —dijo el de tez canela luego de varios minutos en silencio, aún preguntándose internamente si aquello era suficiente para que el menor reflexione—. Y cuando regreses, no le darás órdenes a nadie, ¿Me oíste? Jin se encargará de los operativos por un mes completo y le obedecerás específicamente a él; estás a prueba... pobre de ti Kim Taehyung que suceda algo parecido después de esto, porque así seas mi amigo fuera del trabajo, tendré que reportarte si no estás por completo concentrado.


Este asintió rápido y se levantó de la misma manera al oírle, casi corriendo a la salida mostrándose eufórico por la decisión del contrario, seguido por Jin mientras se apuraba para salir de la comisaría.

—Estás molesto con Namjoon... —mencionó el pelinegro mientras trataba de seguirle el apurado paso.


El castaño chasqueó su lengua irritando, aún tratando de inmovilizar su brazo izquierdo hasta llegar a casa. —No con Nam, Jin... estoy enojado conmigo mismo; Y lo volvería hacer incluso sabiendo las consecuencias... Y es lo que más me enoja.


—Pero Tae, te lo he dicho... —Se inclinó rápido para saludar a un superior mientras seguía al contrario— Te lo dije hace meses y lo repetí varias veces también. Debiste dejar que se encarguen de Jeongguk cuando podían, ahora está muy apegado a ti emocionalmente como para separarte de él...


—Hyung yo no quiero separarme de él, no es algo que entre a decisión, yo no voy a dejarlo solo... —respondió sin dirigirle la mirada.


—Es que ese es el problema, fuiste la primera persona que vio y a la que le pudo tener verdadera confianza luego de aquel infierno en el que vivió por años, debiste dejar que protección infantil se haga cargo de su caso desde el inicio.


—No les compete y lo sabes, Jeongguk es mayor de edad... sería ilógico que hayan tomado su caso.


Seokjin colocó su mano derecha en el hombro de Tae para detenerle con cuidado de no lastimarle, dándole aquella mirada que al castaño no le gusta para nada.

La de “Sabes que tengo razón pero te compadezco y estoy aquí para ti”

—Taehyung-ah, yo te he apoyado incluso no gustándome la idea de que ese pequeño, y si... sé que no es un niño pero él piensa como uno y no me puedes decir que no es así... —suspiró, dándose unos segundos para continuar ya que no quería herir a su amigo—. Pero en serio debes resolver como solucionar las situaciones de Guk, de lo contrario no llegarás a ningún lado.


Tae tragó fuerte, intentando no llorar pero de igual forma dejando que un par de lágrimas silenciosamente se colen por sus mejillas. —Yo en serio lo quiero Hyung... en serio, no sabes cuánto —Sintió como los pulgares del contrario se encargaban de que sus lágrimas no terminen todo el trayecto y caigan sobre su ropa—. Y sabes que lo intenté, tu mismo estuviste en el momento que trataron de llevárselo y él se aferró a mi con fuerza. Claro que es mi culpa también...


—Lo sé, lo sé... se portó reacio y le dieron la opción de escoger un tutor, y aceptaste...


—Lo llevo al psicólogo dos veces por semana pero claramente el progreso es lento, e incluso si superara lo que le sucedió; me indican que quedarán secuelas... No sé que hacer Jin, dejarlo solo no es una opción.


—Claramente no, pero bueno, por el momento ve y descansa... espero alguna solución se te ocurra en esta semana que no estarás trabajando, yo también trataré de idear algo —Jin frunció el ceño al caer en cuenta que el menor no había tratado su brazo golpeado.

—Vamos a enfermería para que te revisen eso antes de irte, ¿Cuánto tiempo llevas ya con el brazo hinchado, has tomado algo para el dolor?


—No hace falta, por eso me estoy apurando... Jeonggukie me dijo que él precisamente quería colocarme una venda y darme un masaje así que necesito ir al departamento cuánto antes.


El mayor emitió un sonido en desaprobación pero sin decir nada, lo dejaría pasar por el momento.

—De acuerdo, me llamas cualquier cosa por favor Taehyung... te mantendré al tanto de los operativos durante estos días.


—Gracias Hyung, —Colocó su mano en el hombro de Seokjin, apretando este en son de agradecimiento— gracias por todo.


—No hay de que Tae, no hay de que...



................



Acarició el mentón del menor una y otra vez, jugando con la piel de su cuello al no tener respuesta por parte de este, solo una mueca triste. —Oh vamos Jeonggukie, deberías estar contento... ¡Me tienes una semana completa para ti solito! —mencionó con entusiasmo mientras trataba de despojarse de su camiseta, sentado en la cama del dormitorio que comparte con el pelinegro.


Guk, que se encontraba sentado sobre el mullido colchón de igual forma, a unos centímetros del mayor, mantenía su cabeza agachada mientras jugaba con el envoltorio de las vendas que colocaría en el brazo al contrario.

—No me mientas Tae, no son vacaciones... me dijiste que tenías una importante misión hoy, y cuando esas pasan no sueles llegar muy temprano —Comenzó a morder su labio inferior, pensando si su berrinche valía tanto la pena como para preocupar al castaño de esa forma—. Dejaste tu trabajo botado por venirme a ver... y ahora es probable que ya no tengas trabajo, ¡Todo por mi culpa! De nuevo...


—Hey hey hey, tranquilo... —dijo Kim alzando la voz un poco, tomándose unos segundos para pensar en las palabras que usaría sin que estas lo hagan sentir mal al menor. —Es cierto, no son vacaciones... Me suspendieron por una semana.


Los ojos de Jeongguk comenzaron a llenarse de lágrimas al oírle, tratando de no comenzar a llorar porque sabía que luego de eso no podría parar.

Taehyung se acomodó mejor, y estando frente a él tomó con sus manos las del pelinegro apretándolas un poco a modo de caricia.


—No llores Guk, te lo he dicho muchas veces... Tú lo vales, cualquier cosa que suceda, tu vales lo suficiente como para poder soportarlo... —Llevó la mano derecha hacia el rostro contrario; pasando su pulgar sobre los párpados de este, borrando rastro de lágrima presente en ellos— Mañana iremos donde la psicóloga Jung y aquí en casa podemos ver una película y comprar comida para pasar el rato... ¿Qué te parece?


Jeongguk asintió vagamente en silencio con una expresión seria, para luego mirarle fijamente antes de otorgarle una triste sonrisa.

—¿Cómo le haces Hyungie? —indicó el menor, colocando sus suaves manos sobre las mejillas contrarias lentamente— ¿Cómo haces para querer a una persona tan rota como yo..? Necesito... necesito verme con tus ojos, tu perspectiva, porque no entiendo cómo puedas quererme de la forma en la que lo haces.


Taehyung sonrió apenado, sintiéndose triste al ser empático con el menor al saber que, como Jin decía, aunque Jeongguk sea alguien mayor... seguía pensando cómo un pequeño.

Más todo lo que le ha tocado vivir durante años; las palabras que usa... puede percibir el dolor que siente al decirlas.


—Porque así funcionamos las personas Jeonggukie... uno no puede controlar lo que sentimos por los demás.

Los dos comenzaron a mirarse fijamente, no necesitaron demasiadas palabras para expresar lo que en ese momento compartían.


—Yo siento que te quiero mucho Hyung, desde el primer instante en el que te vi y me salvaste... no he podido parar de quererte desde ese momento.


Sus respiraciones empezaron a escucharse dentro de la habitación al volverse más profundas a medida que seguían hablando, sus cuerpos se acercaban cada vez más sin darse cuenta hasta el momento en el que pudieron sentir en sus rostros el cálido aliento que emitía el contrario.


El menor cerró los ojos, esperando aquella caricia que no llegó en ningún momento... Taehyung besó castamente con un pico su nariz, para luego alejarse de nueva cuenta; agarrando el ungüento que usaría para su brazo.

—Eso está bien Guk, querer a las personas está bien... y si tienes sentimientos por las personas también lo está; significa que estás mejorado —Le sonrió sinceramente tratando de disipar el cúmulo de cosas que habían pasado en un par de minutos.


El pelinegro mordió su labio cuando se dio cuenta que el contrario había besado nuevamente su nariz, como muchas veces ha hecho ya anteriormente pero con su frente, mejillas...

Terminó de colocar el frío líquido sobre el bícep de Tae casi quitándole de las manos el ungüento, dando un suave masaje en este esperando que aquello le ayude a bajar la hinchazón rápido.


Se dio el tiempo de acariciar la piel de este en el trayecto, siempre preguntándose en silencio por qué al entrar en contacto con el mayor, varias de esas veces siente una corriente que me provoca cosquillas viajando por todo su cuerpo desde sus manos...


—Listo —indicó al terminar de colocar la venda, no tan fuerte para que no duela ni tampoco tan holgada como para que al amanecer despierte sin ella...


—Te lo agradezco conejito, ahora vamos a dormir, de seguro has de estar exhausto por todo lo que pasó hoy.

Guk organizó todo y dejó la cama libre de cualquier objeto para que pueda acostarse a dormir. Ayudó lentamente a que el mayor se recueste sin que su brazo izquierdo se mueva demasiado.


—Será mejor que durmamos separados esta noche, sabes que me muevo demasiado... no quiero causarte más dolor del que ya te provoqué hoy Tae —dijo mientras salía del baño recién cambiado de ropa a una más holgada para dormir cómodo.


—No, ni loco Jeonggukie ven aquí —Tocó el lado derecho del mullido colchón varias veces, dejando un gran espacio para que el contrario pudiese acostarse sin tener que estar separados.

El menor sonrió entusiasmado que casi corrió para subirse a la cama, abrazando al castaño tan fuerte como pudo; alegrándose de poder sentir aquella seguridad indescriptible cada que sus cuerpos entran en contacto.


Su mejilla izquierda la posó en el pectoral derecho del mayor, con la otra mano en el otro lado del pecho para sentir los latidos de su corazón; siempre tan calmado, tan sereno...

—Tae por favor cántame de nuevo, dormiré mejor si lo haces...


El mencionado se dedicó a acariciar el sedoso cabello contrario mientras le susurraba aquella canción que tanto le gustaba...



"Quiero confiar en mi...

De la forma en la que tu lo haces,

Porque nadie me amó nunca como tú..."


"Me encantaría verme desde tu punto de vista"


"Me estoy acostumbrando a recibir,

aún volviéndome bueno en no irme...

Te amaré aunque esté asustado,

aprendiendo a ser agradecido conmigo mismo."


"Conoces mis labios porque ellos dijeron eso,

cosas de las que siempre hemos tenido miedo...

Puedo sentir que empieza a asfixiar,

aprendiendo a creer en lo que es mío.."



Cuando Tae pudo sentir que el menor dejó de abrazarle con la misma intensidad paró, dejando un par de silenciosos besos sobre su cabellera. Sintiendo un nudo en la garganta terrible y amenazándole con hacerle llorar.


—Yo me encargaré de que te veas a través de mis ojos Jeonggukie... te amarás tanto que no podrás ni siquiera soportarlo, porque es como yo me siento cada que te veo...



................



—No debes por qué tener vergüenza, es algo completamente normal Jeongguk... —La rubia le indicó al menor, el cual tenía de frente todo nervioso y asustado al por fin haberle contado algo de lo que ella se dio cuenta desde el inicio de las sesiones que mantiene con el pelinegro.


—Escucha, quiero que pienses en cómo te sientes cada que eso sucede, si efectivamente como me dijiste hace minutos... se siente bien, o si no es así tampoco es problema, necesito que empieces a expresarte mejor; eso te ayudará en el futuro a relacionarte de mejor forma —Arregló sus lentes y comenzó a escribir sobre el pequeño cuaderno que tenía en manos, debía mantener presente cada progreso del menor.


—Mírame Guk, —Le pidió, haciendo que este alce la cabeza y le enseñe aquella mirada de preocupación que suele llevar cada que se suelta un poco más— todo está bien, lo que has hecho hoy es el avance más grande que hemos tenido en meses. Debes estar contento, comienza a sonreír más Jeongguk ya que tienes una linda sonrisa.


Este asintió con la cabeza cambiando el semblante que tenía a uno más alegre. —Eso es, ahora necesito que esperes afuera unos minutos por favor, y pídele a Taehyung que entre ya que necesito realizarle unas preguntas a él también.


Guk se levantó y dio las gracias con una reverencia, saliendo rápido del consultorio de su psicóloga y diciéndole al mayor que entre... no sin antes pedirle que por favor no se demore demasiado ya que sin él cerca las cosas se vuelven incómodas con los demás.


—Eunha-ssi, gracias por recibirnos de nuevo, ¿Cómo sigue Jeonggukie? —preguntó de inmediato al pasar por el marco de la puerta, saludándole con una reverencia antes de sentarse donde minutos atrás lo estaba el menor.


—Muy bien en realidad, como se lo dije a él... hoy hizo un progreso muy grande, me indicó que tiene sentimientos por ti y no sabe como expresarlos o si son correspondidos...


Tae frunció el rostro, dándole una mirada de decepción a la doctora. —Pero eso ya lo sabemos desde hace tiempo Eunha, yo... yo necesito ver que mi chico está realmente avanzando, siento que no podré estar con el al cien por cierto como se lo merece... porque sigue para mi siendo un niño dentro de su adulto cuerpo.


—Ya hablamos de esto la vez pasada Taehyung, —La pequeña de estatura se levantó de su sillón, dirigiéndose hacia la pizarra que tiene en el centro de la habitación. —Lo que le sucedió a Jeongguk fue realmente horrible, es por completo algo inimaginable... y que de aquello le quedaran muy pocas secuelas o problemas mentales pequeños es increíble.


Empezó a crear un resumido diagrama en el cual especificaba las etapas que el menor tendría que pasar de a poco... dejando en el centro un espacio en grande dejando con intriga al castaño.

—¿Y el espacio en grande para qué es, por si acaso todo sale mal y Guk no logra recuperarse de todo lo que le pasó?


La rubia suspiró, cansada de que el contrario sea tan ingenuo como para no darse cuenta. —Ese espacio... —empezó a escribir en la pizarra— es para tu nombre, Taehyung. ¡Claramente lo más importante y lo que nos ayudará a que él se recupere de todo esto, eres tu!


Siguió explicándole al ver que no comprendía del todo. —Mira, puede ser que para nosotros, los sentimientos de él hacia ti sean demasiado obvios... pero eso es porque nosotros somos personas externas, lo vemos desde otra perspectiva. Jeongguk no se da cuenta de lo mucho o poco que expresa porque no está acostumbrado... —Dejó el marcador con el que escribió y se acercó de nueva cuenta hacia Kim—. Que él empiece a abrirse sentimentalmente con otra persona que no seas tú, es un gran avance...


—Quieres decir que... ¿Puedo soltarme más y permitirme ser cariñoso de... forma amorosa?


—Exacto, Taehyung eres el único que puede ayudarlo a superar todo esto... fuiste la primera persona en la que pudo confiar de forma sincera; y aunque sé que parece otro tipo de situación... realmente está enamorado de ti —Se tomó unos segundos para poder continuar—. No eres una figura masculina que reemplazó por la otra para poder sentirse bien, ni su método de escape a la realidad... en serio se enamoró de ti; puedo sentirlo por como se expresa cada que le pregunto o menciono tu nombre en la conversación.


Taehyung restregó sus ojos un poco con la palma de sus manos, no sabía como lidiar con toda la información que la rubia le soltó de un momento a otro.


Eunha le miró fijamente dándose cuenta de lo que debía hacer, —Taehyung-ah, quiero que me repitas con lujo de detalles nuevamente lo que sucedió el día que rescataste a Jeongguk... y cómo te sientes a medida que me relatas lo que sucedió.


El castaño la miró confundido, —¿No? No me gusta contar eso... ni siquiera recodarlo, lo único bueno de aquel día es Jeongguk y nada más.


—Ese es el problema también, solo nos centramos en él, solo tú te centras en que él se encuentre bien... ¿Pero qué hay de ti? Toda esta situación es realmente estresante y estás dejando de lado muchas cosas; entre esas tu salud mental —indicó con tono fuerte, dio un par de pasos y se volvió a sentar en el cómodo sofá—. Vamos, quiero oírlo... no dejaré que te vayas hasta haber culminado esta sesión.


Tae suspiró, la pequeña rubia era demasiado testaruda como para negársele a algo. Sonó un poco su nariz, tragó fuerte el poco de saliva que tenía en la boca para asegurarse que no se quede sin voz y comenzó...

—Hace año y medio... mi compañero y yo habíamos sido asignados a un caso...



................


FLASHBACK



—Ya te dije que no subas tus zapatos sucios ahí, no es el sillón reclinable de tu casa Taehyung... —Seokjin le miró de reojo unos segundos viendo como este se reía divertido por su acción, regresando su mirada al frente para evitar chocarse con el resto de automóviles.


—Oh vamos Hyung, estos días el trabajo ha estado demasiado aburrido... déjame recostar mis cansadas piernas por un momento al menos, aquí el aire acondicionado de tu camioneta me llega a la perfección... —Tae cerró los ojos un momento disfrutando del viaje hasta llegar a su destino, sintiendo un manotazo luego de unos minutos que lo hizo asustar.


Jin aparcó la camioneta veinte metros alejado del domicilio al cual iban a ingresar —Esa es la casa, alista el documento para poder entrar rápido y acabar de la misma forma...


El menor divisó una casa de dos pisos, algo despintada y con el césped casi sin color y todo seco... por instinto su mano tocó su pantalón de lado derecho, sintiendo su pistola dentro del mismo.

—Si, lo tengo en el bolsillo trasero, ¿Por qué Nam nos envió para acá? Esto es trabajo de primer año, apuesto que revisaremos el interior y no encontraremos nada...


—Era esto o quedarte a limpiar el lugar y sentarnos a archivar casos antiguos... al menos salimos a la calle, si fuese tú me sentiría contento. —dijo mientras colocaba un pie afuera, tampoco estaba feliz con el caso asignado pero no podía hacer nada de igual manera.


Taehyung colocó sus ojos hacia arriba denotando molestia sin que lo viera, imitó la acción del contrario y apresuró el paso cuando se dio cuenta que este le llevaba ya unos metros de delantera.

Al estar frente al domicilio trataron de verificar si existía algo que les pudiera dar indicios de los reportes que les entregaron.


Todo aparentemente normal, las dos ventanas a cada lado de la puerta principal dejaban ver un comedor y una sala, nada lujoso y hasta se podría decir que básico si comparasemos el resto de fachadas de las casas cercanas...

Taehyung se acercó a tocar el timbre mientras Seokjin se asomaba un poco más sobre las ventanas para irse familiarizando con el ambiente.


Se escuchó luego de dos minutos un “¿Quién es?” detrás de la puerta, una voz grave de un señor mayor podían deducir con solo oírle.


—Señor Jun Jae Hwan, somos la policia del distrito... —Antes de que Tae pudiese culminar su discurso la puerta se fue abriendo de a poco, dejando ver a la persona que buscaban frente a ellos.

Para esto Seokjin ya había caminado de vuelta hacia la entrada para no dejar solo al castaño.


—¿Qué quieren conmigo? ¿Por qué tengo a la policía tocando mi puerta? —El alto hombre les fruncía el ceño, con las manos ocupadas secando lo que parecía era un frasco... frotando su interior con un pañuelo delgado.


Taehyung se apresuró en sacar el papel de su bolsillo, colocándolo a unos centímetros de la cara del señor... —Recibimos varios reportes por sonidos extraños en este domicilio; y no específicamente fiestas o bulla normal... El juez nos permitió revisar su hogar, solo para asegurarnos que no esté sucediendo nada malo.


Jae Hwan paró de secar el cilindro transparente y se quedó estático por al menos unos treinta segundos, no pestañeaba... no movía un solo músculo ni siquiera parecía respirar; asustando un poco a los dos policías.

Tensó su mandíbula y siguió secando mientras se hacía a un lado. —Que sea rápido, no tengo mucho tiempo...


Jin y Tae entraron dando pasos lentos, siempre con una mano cerca al bolsillo de la pistola por si necesitasen usarla... se hicieron señas con los ojos, dejando que Seokjin suba por las escaleras para revisar todo el primer piso, dejando a Tae en la planta baja seguido a todos lados por el señor.


Meticulosamente recorrieron cada espacio que les pudiera dar algún indicio de que tuviese a alguien encerrado... los reportes eran bastante específicos para ser verdad.

—Puedo preguntar... a qué se debe su visita y de qué me acusa la gente hipócrita del barrio —indicó el dueño mientras se adentraba a la cocina, por fin dejando solo a Tae, que ahora al culminar de sondear todo el comedor... abría la puerta que le llevaría al patio de la casa.


Empezaron a hablar el uno con el otro aligerando el ambiente, —Señor Jun, la gente se queja y sobretodo se preocupa porque escuchan gritos de ayuda viniendo de aquí dentro en varias ocasiones...


El castaño comenzó a ojear todo a su alrededor, extrañándole dos puertas adheridas al piso en una esquina; ¿Por que tenía un sótano específicamente en la parte trasera de su domicilio?

Escuchó como abría la llave del lavadero, dejando caer el chorro de agua sobre el delgado metal del mismo...


—Los únicos que gritan aquí son mis nietos cuando me visitan, que suele ser muy seguido... ya sabe, son varoncitos, sus juegos son bruscos... gritan demasiado. —Se le podía oír la voz sobre el característico sonido que creaba el agua al impactar con la vacía textura del lavabo.


Taehyung se cubrió el rostro con una mano para que el sol no le cayera de frente en los ojos, acercándose a pasos lentos a aquello que le tenía demasiado intrigado...

Se agachó de frente a las desgastadas puertas de madera que podía ver con claridad ahora que las tenía bastante cerca.


Intentó forcejear un poco con ellas, más que nada con el candado -el cual por cierto a la lejura se veía que este si era nuevo- que las mantenía cerradas y le impedía siquiera ver lo que se encuentra detrás...


No se precipitó ni sacó conclusiones a la ligera, retomando la conversación que mantenía con el señor de la casa. —¿Me podría decir que guarda aquí Sr. Jae Hwan? —Y aunque quiso, y realmente intentó hasta el final no pensar mal sobre el contrario, lo que sucedería en los siguientes minutos le iba a dejar una experiencia nunca antes vivida.


El mismo no respondió, volviéndole a realizar la misma pregunta cuando transcurrieron varios segundos... solo se escuchaba el agua fluir dentro de las cuatro paredes de la cocina, y en ese momento su mente entendió todo.


Alzó la mirada rápidamente, cayendo en cuenta lo que el viejo había hecho para mantenerle ocupado.

—¡El lavadero está vacío! Abrió la llave para que no se escuchara... —dijo mientras giraba su cabeza hacia atrás, viendo al contrario correr con una hacha en dirección hacia el; usando sus pulmones lo más fuerte que podía para gritarle un "Maldito bastardo los mataré a todos".


Kim reaccionó muy lento para su gusto, casi sintiendo el resplandeciente filo del arma chocando contra su rostro... tiró su cuerpo hacia un lado, viendo de reojo como el hacha caía encima de la entrada del sótano; rompiendo esta por la gran cantidad de fuerza usada por el viejo.


Este se levantó en un abrir y cerrar de ojos, queriendo cumplir con su cometido a como fuese lugar...

Tae sacó su pistola y apuntó certeramente a la pierna izquierda de Jae, disparando sin pensarlo antes de que este pudiese lastimarlo... derribando al sospechoso y dejándolo sobre sus rodillas.


Cuando Seokjin llegó a la primera planta y salió hacia el patio sorprendido por el ruido, se encontró a Taehyung dándole un puñete al viejo y derribándole para esposarle.

—¿Pero qué mierda..?


—¡Ven y esposa a este desgraciado! De seguro debe tener a alguien aquí debajo... —Dejó que Jin se encargara del que ahora estaba seguro iría a la carcel por varios delitos.

Enojado se acercó nuevamente a las puertas del sótano que ahora se encontraban partidas por la mitad pero no lo suficiente como para poder entrar, con una fuerte patada de su bota derecha terminó de romper estas, bajando rápidamente por las polvorientas escaleras y húmedo ambiente hasta llegar al final.


Se encontró ahora con una puerta de tamaño regular, trató de abrir esta pero tampoco se lo permitía... irritado de toda la situación volvió a usar su arma, disparando a la cerradura y empujando nuevamente con su pie a la espera de que se oyese algo dentro.


El lugar apestaba a demonios, tanto así que le provocaba arcadas solo al intentar dar más pasos hacia dentro...

Sacó una pequeña pero potente linterna de la parte trasera de su pantalón; alumbrado lo que sea que se coloque en frente suyo.


Frunció el ceño al divisar varias bandejas casi vacías con un poco de arroz en ellas y un contenedor transparente con lo que parecía ser agua, aunque esta se hallase de un color amarillento... escuchó del otro lado un pequeño sollozo casi silencioso; moviendo su linterna rápidamente en aquella dirección.


Un delgado muchacho con cabello negro se hallaba casi retorciéndose del miedo en una esquina debajo de la cegadora luz, parpadeando muchas veces para tratar de acostumbrarse a la misma.

—Jae... Jae Hwan no dijo que vendría otra persona... —Trataba desesperadamente de cubrir su desnudo torso, puesto que vestía únicamente ropa interior para no mostrarse por completo desnudo ante la gente que le “visitaba”.


A Taehyung se le escaparon unas cuantas lágrimas al ver el estado en el que se encontraba el contrario, no encontró por ningún lado alguna fuente de luz que le permitiese ver con claridad todo el dormitorio...

Fue acercándose poco a poco estando seguro de no asustar al menor, acuclillándose a una distancia razonable para poder dialogar.


—¿Cómo te llamas pequeño? —preguntó con sutileza, esperando que el otro no sé portase reacio por la deliberada situación.


—Jeo-Jeongguk... ese es mi nombre, señor...


—Bonito nombre Jeongguk, no sé que cosas atroces te haya hecho ese hombre, pequeño... pero yo vine a ayudarte; soy un agente de la policía. He venido a salvarte... Guk.



................



Usó las mangas de la camisa para secar las lágrimas de su rostro, intentando continuar con la historia.

—Él... él no podía creerlo, cuando entendió que aquel tormento había acabado, se apresuró a abrazarme y después de eso no quiso soltarme.


Tragó fuerte, intentando soportar el molestoso nudo que sentía en su garganta conforme continuaba hablando. —Yo lo duché, di de comer y expliqué todo lo que vendría después ya que sería demasiado difícil para él. El problema fue que no quiso, no quiso nada que no me involucrase a mi en ello...


—Muy bien, el comportamiento de Jeongguk era algo de esperarse... fuiste la primera persona que le quiso ayudar verdaderamente en años; su apego hacia ti era algo que debió verse venir... pero aquí me formulo yo esta pregunta, Taehyung... ¿Qué te hizo a ti, una persona sin traumas al menos por lo que me has contado, en sus cabales completos y sin algún tipo de suceso inimaginable trágico, encariñarse de la forma en la que lo hiciste con Guk?


—Yo... no sé, realmente no sé que me hizo cometer el impulso de pelear por él, me convertí en su tutor... me estoy haciendo cargo por completo... —Se quedó en silencio unos segundos, tratando de recopilar cada uno de los momentos vividos con el menor; suspirando con una sonrisa en el rostro, la misma que le entregó a la psicóloga antes de agradecerle. —De lo único que estoy seguro, es que amo a ese chico con mi vida, y no me importa no tener un justificativo para validar mis sentimientos por él... porque yo sé que son reales.


"Para este momento, es lo único que en realidad si sé... amo a Jeongguk con mi vida; y a este punto yo tampoco puedo vivir sin él así que daré lo mejor de mi para que pueda... podamos salir adelante".



................



4 Meses después.



Cerró la puerta empujándola con el pie tratando de no generar demasiado ruido al hacerlo.

Acomodó mejor el somnoliento y cansado cuerpo de su novio en sus brazos, dónde este yacía agarrado similar a un mono... como si su vida dependiese de ello.


—Mi vida ya llegamos... quiero saber cómo te encuentras. —mencionó el castaño, dando caricias sobre su espalda.


—Mhm... —Jeongguk murmuraba cosas sin sentido mientras despertaba, dio una última olfateada al cuello del mayor aunque ya el aroma de este se hallaba impregnado en su piel.

—Lo siento Taehyungie, no quería arruinar la fiesta... —respondió, afianzó un poco más el agarre que mantenían.


Taehyung empezó a caminar de esa forma, sacando su billetera y demás cosas personales de sus bolsillos para dejarlas en la mesa del comedor, mientras le hablaba al menor... —Al contrario mi vida, deberías estar contento; fue tu primera fiesta, ¡Y lo hiciste increíble! —Besó el sedoso cabello de este dándole ánimos.


Se dirigía lentamente al dormitorio, conversando con Guk para estar seguro de que se encontrase seguro.

Le aterra en demasía cada que sufre aquellos ataques de pánico, aunque este lo veía venir -Eunha le dijo que era bastante probable de que ocurriese-, así que debía estar pendiente para encontrarse ahí junto a él cuando sucediese.


—Armé una escena horrible en medio de esa fiesta, todos tus compañeros de trabajo me vieron... que vergüenza Hyung... —Retregaba su nariz contra la tibia piel del mayor, dejando silenciosos picos en esa parte.


—Eso no es lo que importa Jeonggukie, ¿Es que no lo ves? Estuvimos los dos, juntos, fuera de casa... por más de una hora —Abrió la puerta del cuarto y encendió la luz de este para ver con claridad—. Entablaste conversación con mis amigos, y aunque no bailamos... tenerte a mi lado con esa hermosa sonrisa fue suficiente para convertirme en el hombre más feliz de esta noche.


Le sacó los zapatos a Guk y de igual forma hizo lo mismo con los suyos, dormirían con aquella ropa que traían puesta, no quería mover demasiado al contrario.

—Mañana le contaré todo esto a Eunha-ssi, de seguro estará contenta al igual que yo —mencionó mientras se metía a la cama con Jeongguk encima de él, como regularmente suelen dormir juntos.


—Mañana viene al departamento Jimin Hyung, recuerda que lo invitamos a comer... no demores mucho en tu trabajo por favor.


—¡Es cierto! Lo había olvidado por completo... bueno traeré pizza a lo que salga; mientras llegue puedes recibirlo y ven algo juntos —Le encanta mucho la confianza que Guk ha empezado a tenerle a su vecino, conforme transcurría el tiempo aquel miedo de que sucediese algo mientras no esté dentro de su departamento ha ido disminuyendo bastante.


Tae preguntó nuevamente si se sentía bien, usualmente luego de los ataques se presenta decaído y desanimado, pero esta ocasión se comportaba diferente... incluso podía asegurar que se recuperó del mismo bastante rápido.


Suponía que eso debía alegrarle, pero simplemente algo lo encontraba fuera de lugar si se ponía a pensar por completo.

Jeongguk alzó la cabeza de imprevisto, con un puchero formado en sus labios y parpadeando muchas veces para acostumbrarse a la casi por completa oscuridad dentro del dormitorio.


—Deja de preocuparte Hyungie, me encuentro bien...


—Pero... ¿Cómo sabes que?


—Tus latidos no son calmados, por eso lo sé.

Guk sonrió, acercando su rostro y juntando sus labios con los del mayor en un pausado y significativo beso.


Lo que realmente le tomó por sorpresa al castaño fue escuchar a Guk comenzar a cantar, específicamente aquella canción especial... pero que siempre había cantado para él; no al revés.



“No podía creerlo, ni verlo por mí mismo...

sé que soy impaciente, pero ahora solo

estoy cayendo, cayendo por ti...”


"Estaba congelado, y ahora lentamente

me descongelo... me entiendes tan bien”


“No te haré esperar... Todo mi equipaje

se desvanece con seguridad,

Y si mis ojos me engañan, no les dejaré

alejarse demasiado lejos...”


“Quiero amarme... de la manera

en la que tú me amas...

A toda mi belleza, y a toda mi fealdad también...”


“Me encantaría verme desde tu punto de vista...”



—Ahora lo entiendo Hyungie, ahora comprendo todo... —susurró aquellas palabras, no dejando que se notara su pensar volvió a sonreír; mostrándole aquella imagen al contrario.


Taehyung aún más confundido que nunca se atrevió a preguntar, esperando una respuesta válida por parte del menor.

—¿A qué te refieres Jeongguk-ah...


Este besó su nariz por un segundo, —Por fin he podido verme con tus ojos Taehyungie, de la forma y perspectiva con la que me miras... —Recostó nuevamente su rostro sobre el pecho contrario—. A dormir Tae, debemos despertar temprano y luego no querrás levantarte.


El mencionado trató de no darle importancia a la rareza de la situación, supuso se comportaba de aquella manera por el ataque que sufrió.

Cerró los ojos esperando dormir, abrazando al pelinegro para conseguirlo y dejar de sobre pensar las cosas.



................



“Claro con tu vecino si tienes tiempo, pero cuando el gran Seokjin quiere tiempo de calidad con su mejor amigo y el novio de este; siempre andan ocupados..."


Taehyung rio ante la escena de celos que el mayor le estaba haciendo por teléfono.

—Solo fue un fin de semana Hyung, y no fue algo preparado ni nada parecido... —Estacionó su vehículo debajo del edificio donde vive, fue un día realmente cansado así que solo quería acostarse con su enamorado en brazos—. Aparte, nunca tenemos los mismos días libre y lo sabes, no sé por qué te quejas...


“Eso no tiene nada que ver, podemos ir comiendo en mi camioneta, y si arrestamos a alguien en el camino podemos darle también; no hay que ser mal educado...”


Los dos rieron por la ocurrencia, prometiendo acordar un día en específico para poder comer algo o simplemente pasar juntos sin ser interrumpidos.


Taehyung caminó a través del marco de su puerta cuando hubo abierto esta al llegar a la entrada.

Esperó recibir como ya es lo usual desde hace unas semanas, a un desesperado Jeongguk corriendo hacia sus brazos y diciéndole cuánto lo extrañó en el tiempo que estuvo fuera de casa...


Dejó su celular y las llaves del carro en la mesa, llamando al pelinegro para poderle preguntar cómo se encontraba.

—¡Jeonggukie he llegado! ¿Qué has hecho en el tiempo que estuve ausente?


Se dirigió rápidamente a su cuarto, algo preocupado al no tener ni un sonido como respuesta por parte del contrario...

—¿Jeongguk-ah? —preguntó al ingresar, calmando un poco sus nervios cuando escuchó el sonido del agua caer dentro del baño; suponiendo que se estaba duchando.


Encontró una carta encima del colchón con un grande "Te amo" al inicio de esta, extrañado por el detalle... dejando esta a un lado ya que primero quería verle.

Tocó la puerta del baño un par de veces, consultando si podía entrar; pero así mismo... sin recibir respuesta alguna.


—Mi amor voy a entrar... en serio, dime que estás bien al menos para no ponerme nervioso —las manos le temblaban, la inusual situación le descolocaba en demasía—. Lo siento Gukie, entraré en este momento.


Lo encontró recostado dentro de la tina, vestido solamente con un boxer que lo cubría de la desnudez... sonriéndole con los ojos entrecerrados; se le veía tan feliz.

—Llegaste antes Taetae, no quería que me vieras así... pero bueno; supongo que es el destino.


El rostro del mayor se hallaba cubierto de lágrimas, las cuales no parecían querer detenerse rápido. —Déjame llamar a alguien, yo yo... yo debo hacer algo, llamaré a emergencias, tengo que sacarte de ahí... yo yo ¡Debo salvarte! —Se agarraba el cabello con las manos, comenzando a estirar este debido a la desesperación.


—No lo hagas, te lo ruego por favor... —Guk movía su cabeza de un lado a otro, pidiéndole con los ojos que le permita irse—. Ven aquí, tenme en tus brazos hasta que logre irme Taehyungie... —Botó la pequeña navaja que había usado minutos antes para realizar varios cortes a través de sus brazos... por los cuales la sangre salía a chorros. Dejando la blanca tina ahora de un color rojo intenso mientras el tibio líquido de su cuerpo se escurría por el drenaje combinado con el agua.


Trató de limpiarse con las pocas fuerzas que le quedaban, volviendo a dirigir la mirada hacia su enamorado... haciendo su cuerpo a un lado y dejando ese espacio para que el mayor pueda entrar.

—No perdamos más tiempo Hyung, necesito tus besos y abrazos ahora...


Taehyung se quitó los zapatos y apresuradamente entró a la tina con el menor, agarrando el menudo y frágil cuerpo suyo para colocarlo encima de él; como suelen dormir siempre... dándole caricias en la espalda y cabeza.


—Canta para mí una última vez, tu voz realmente es la única que puede calmarme...


Cumplió su última petición, empezando a cantar tanto como su llanto se lo permitía, hipando a cada segundo pero al fi y al cabo dándose a entender en cada oración...



“Me conoces mejor que yo,

parece que no puedo ocultarte nada.

La forma en la que tocas mi alma desde fuera,

a través de mí ego y mí orgullo...”


“Quiero amarme... de la manera en la que tú me amas...

A toda mi belleza, y a toda mi fealdad también...”


“Me encantaría verme desde tu punto de vista.”


"Quiero confiar en mi...

De la forma en la que tu lo haces,

Porque nadie me amó nunca como tú..."


"Me encantaría verme desde tu punto de vista"


"Me estoy acostumbrando a recibir,

aún volviéndome bueno en no irme...

Te amaré aunque esté asustado,

aprendiendo a ser agradecido conmigo mismo."


"Conoces mis labios porque ellos dijeron eso,

cosas de las que siempre hemos tenido miedo...

Puedo sentir que empieza a asfixiar,

aprendiendo a creer en lo que es mío.."


“Quiero amarme... de la manera en la que tú me amas...

A toda mi belleza, y a toda mi fealdad también...”


“Me encantaría verme desde

tu punto de vista.”



Jeongguk levantó su cabeza con lo último que le quedaba, juntando sus morados labios con los del castaño... agarrando sus mejillas y dándole aquella risa que tanto le encanta, alejando las incontenibles lágrimas que seguían saliendo de sus ojos...


Se inclinó un poco y abrió la ducha también, dejando que la helada agua cayese de arriba sobre ellos... esperando así que su amor se enfríe lo suficiente como para no sentirse peor y dejar a Taehyung sufriendo con aquel irreparable dolor.


—Yo no mentía cuando dije que pude verme a través de tus bellos ojos Taehyungie... lo decía realmente en serio —Se detuvo unos segundos cuando empezó a toser de la nada, tomando aquel tiempo para reponerse—. Y es por eso que hago todo esto mi vida...


—Esa noche... pude sentir tu amor hacia mi como nunca antes, y se sintió tan bien; pude palpar tu incontenible amor como siempre he querido hacerlo... —dijo mientras empezaba a llorar, gritando por el desenlace que él mismo le había puesto a su triste historia— Soy una persona rota Taehyung... no puedo dejar que tu amor sea tan grande como para aguantar por los dos. Mereces a alguien mejor...


—¡¿De qué hablas?! No puedes dejarme simplemente así como así... ¡No me hagas esto, no dejes de luchar por los dos!


—Te prometo que volveré... cuando sepa amar mejor y sienta que nuestros sentimientos están a la par, cuando no tengas que estar pendiente de mi... —Agachó de nueva cuenta la cabeza cuando empezó a sentir que ya no podía respirar, escuchando los acelerados latidos del contrario retumbar en su oído.


—Volveré cuando tú puedas verte a través de mis ojos, y no puedas soportar el cúmulo de sentimientos al lograrlo...


“Cuando desde mi punto de vista, puedas sentir el mismo amor que tú me diste...”



.

.

.




Espero les haya gustado mucho

( ꈍᴗꈍ) conmigo no esperen que las

cosas acaben bien así que, si gustan

leer más pueden seguirme ya que

seguiré escribiendo angst y lemon ^^


insta. @deseesaw

Estaré compartiendo en reels historias taekook así que si gustan pueden seguirme ^^



12 октября 2021 г. 19:49:00 10 Отчет Добавить Подписаться
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𖥻𝙈𝘼𝙉𝙐 ִ ۫ ּ Hi I'm ⨳ 🖇️ Manu • 𖥻 𝗹♡𝘃𝗲𝗹𝗶𝘃𝗲 𝐊𝐕 𖦹 he/him © depressed but well dressed

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Mely . Mely .
¿Era necesario herirme de este modo? Buena historia, pero cuando por fin tenía estabilidad emocional.... 😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭
María Viña María Viña
Jamás pensé que una historia me haría llorar, sin embargo aquí me encuentro con mis ojos llenos de lágrimas.
🥕 gguk 🥕 gguk
WN KSKDJEJE LLORO BAI no estoy llorando es agua para las piscinas lo que sale de mis ojos 🤙
MC Maria Chaire
NOOOO NOOOO NOOOOO *se mata*
jkirae02 02 jkirae02 02
Me morí , quedé 😃🔫
MK Meiyoi Kim
Eso si que no me lo esperaba.
VN Victoria Nicolle
👁️💧👄💧👁️ IVA bien PENSÉ QUE ACABARÍA BIENN

Mil Thv Mil Thv
Todo iba tan bonito y ... bueno, me voy totalmente rota. Muchas gracias

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