weirdtae lilith 🔹

Cuidar a un demonio recién convertido es más difícil de lo imaginado. La situación empeora cuando eres un ente irresponsable que en sus cien años de vida jamás ha encontrado una motivación. O, bueno, puede que esa motivación se llame Park Jimin: el torpe demonio sexi que acaba de meterse con un humano: Tu humano.


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01| bored

Es difícil sentir algo diferente cuando ya lo has sentido todo. El mundo es una puta mierda cansada y repetitiva y eso me jode como no tienes una idea. En verdad. Pensé que estaría bien justo ahora, pero no. Estoy harto, no siento nada y me jode no sentir nada porque acabo de gastar más de mil dólares en esas cuatro porquerías que están inyectadas en mi brazo izquierdo.

La música está muy ruidosa. YoonGi me mira enojado, él siempre se ve de esa forma cuando le pido ayuda, pero si no lo hago esta mierda nunca hará efecto. Si me inyecto la heroína de una en una simplemente se disolverá en mi sistema de la misma manera en que los sedantes lo hacen, de la forma más inútil, patética y… estoy harto de todo.

En fin, YoonGi parece enojado. No quiero mirarlo porque sé que va a regañarme y se va a ir, así que miro mi brazo, notando que nunca he estado más pálido. Creo que necesito salir más. Sí, eso vendría bien, pero justo ahora es de noche así que...

—¿Qué mierda, Tae?

¿Cuándo fue la última vez que fui a la playa? Creo que hace treinta años...

—Taehyung, te estoy hablando, puta madre. ¿Tú crees que disfruto estar aquí contigo cuando podría estar con Hobi?

Le miro. Luce enojado, sus pequeños ojos cafés me fulminan con hartazgo mientras que su ceño está fruncido.

—Sí, Hoseok no te quiere. No es como que tengas más opciones.

—Oh, claro que las tengo.

—Pero estás aquí.

—Porque me obligaste a hacerlo. Ahora, ¿puedes apurarte?

Asiento. No quiero razonar. Solo abro la jeringa número cinco, localizo una de las arterias de mi brazo y la hundo en mi piel, cerca de las otras cuatro que se encuentran en la misma posición.

—Ya.

Vuelvo a asentir mientras mis dedos presionan el émbolo de dos, a la vez que YoonGi hace lo mismo con las otras. Hay segundos de diferencia para que la heroína entre a mi cuerpo. Algo me dice que no funcionará, pero cada sábado lo hago y cada sábado funciona. Entonces la paranoia de persona que no debería hacer eso está ahí y me gusta que esté ahí porque es gratificante sentirla.

Las jeringas se han vaciado, YoonGi las extrae de mi piel sin ningún ápice de cuidado mientras dice:

—Puto drogadicto de mierda.

Cierro los ojos y sonrío, dejándolo de escuchar. Sé que sigue diciendo algo. También siento que me patea cuando sale del baño, pero no duele, así que no me quejo y recargo la cabeza en la cerámica de la tina donde me encuentro, dejando que los sonidos del exterior lleguen a mí. Es una canción que habla sobre una nave espacial. No lo sé, no le estoy prestando atención.

Me hundo en el sentir. Es extraño, porque me siento muy caliente y a la vez como si no sintiera nada.

A esa sustancia le toma varios segundos atravesar mi cuerpo, viajando con lentitud y extendiendo su calor. Incluso siento que quema, pero a mi cerebro le gusta. Mis articulaciones se están relajando y mis músculos por fin están sintiendo algo. Es extraño. Cálido y bonito y sin espacio para pensar, por eso me gusta. Siento que nada está en su lugar, pero a la vez lo está. Solo estoy ahí, sin ser consiente de nada ni de nadie.

Existiendo sin existir, es asombroso.

Pasa un rato, quizá diez minutos. Entonces, la sensación se va de la misma forma en que llegó: rápido y sin pausa. Ahora vuelvo a estar vacío. Abro los ojos y parpadeo un par de veces.

La musica es más fuerte que antes, ahora no habla sobre una nave espacial, es algo como “Reconoce un don real cuando lo veas”. No tiene sentido, pero me hace pensar en el don que la gente cree que tengo: ser un demonio inmortal, porque todo es genial cuando apenas estás por tenerlo, pero ya que lo tienes se vuelve en una cosa repetitiva y cansada como el bajo en esa canción.

Estoy harto de nuevo.

—¡Jimin! —le grito a mi mascota.

Al contrario de lo que me gustaría, mi mascota no es un perrito. Quizá sí es una perra, pero no una bonita y tierna, Park Jimin solo me mira desde la puerta del baño con una expresión harta. Sé que me escuchó desde que lo llamé pero que esperó cuatro minutos afuera para joderme. Solo levanta una ceja y me ve de arriba abajo.

Estoy tan cansado que no tengo ánimos de regañarlo por eso, además, sé que no me obedecerá si lo hago, a pesar de que sea menor a mí por casi setenta años.

—¿Qué quieres?

—¿Puedes bajarle a la música? no me deja pensar.

Sonríe levemente y después gira para mirarse en el espejo.

—No.

—¡Minnie!

El pelirrosa suspira, abriendo los cajones del tocador y rebuscando entre estos por varios segundos. No le digo nada y él no dice nada mientras saca un brillo de labios y se inclina contra el espejo.

A pesar de que sé que debería evitarlo, me detengo a verle el culo, es como… mierda, uno bueno. Sí, lo sabe, por eso ha decidido usar una falda corta y un top lleno de pedrería que está abierto por la espalda. Sabe que está precioso, por eso lleva esos tacones tan altos que no hacen más que tonificar sus piernas.

Levanta la mirada y me mira cuando ha terminado.

—Se supone que ibas a tomar una ducha hace veinte minutos —escruta regresando la vista al espejo, pasa un dedo por el contorno de sus ojos, revisando que ese maquillaje natural no esté fuera de lugar—. Se supone que hoy es el día en donde decido qué haremos, ¿por qué mierda no tomaste una puta ducha si estamos por irnos?

—Estoy por hacerlo.

—Muévete.

—No me digas qué hacer —me quejo, deteniendo mis manos cuando apenas comenzaba a quitarme los zapatos.

Jimin suspira.

—Lo digo en serio, Taehyung. ¿Sabes lo difícil que fue entrar a ese lugar?

—Gracias, pero nunca te pedí que nos organizaras una cita.

—No es una cita, tonto. No estoy tan desesperado.

—¿Entonces?

—Vamos a ver a tu humano —dice con una mano sobre su cadera mientras me mira, está impaciente y yo también, porque la palabra: mi humano me ha generado algo, ese término no se repite muy seguido—. Considéralo un regalo de cumpleaños. Un buen regalo de cumpleaños porque estás cumpliendo cien.

Solo puedo mirarlo, en otra ocasión rodaría los ojos y le mandaría a la mierda porque no me interesa cumplir años desde que pasaron cuarenta. Todos han sido una mierda repetitiva desde que pasó la intriga, siempre se celebra lo mismo.

—¿Mi humano?

—Sí, tu bebito cantante va a estar en esa fiesta, por eso conseguí meternos. ¿Estás contento?

—Mierda Mimi, pero… llevo años sin verlo, yo… él debe estar todo grandote y…

—Buenísimo. Jeon Jungkook está buenísimo.

Paso saliva, bajo la mirada a mi cuerpo adentro de la tina y me detengo a pensar. Llevo cerca de diez años sin ver a Jeon Jungkook, desde que el humanito era un niño de trece que cantaba en una calle con una guitarra en las manos y una voz hermosa.

Han pasado diez años, le hice un favor y lo dejé a su suerte, sabiendo que le iría excelentemente bien. Muy bien, pero… mierda, ¿verlo es algo bueno?

—Verlo es bueno porque quizá folla igual de bien a como canta. Ahora, levanta el culo y toma una ducha. Ya tengo suficiente contigo oliendo a hierba. No entiendo por qué fumas tanto si esa mierda nunca te ha hecho efecto.

—Es costumbre.

—Sí, bueno, no me importa. Tú dúchate y yo elijo tu ropa, anciano. Ahora.

Se mira en el espejo antes de salir del baño. Cuando cierra la puerta escucho que la música baja un poquito de decibeles. No me toma tanto desnudarme y abrir los grifos de la tina.

Como no me interesa demasiado, abro el primer frasco de sales aromáticas. Huele a banana. Supongo que eso es mejor que oler a mariguana de mala calidad porque YoonGi es un idiota que siempre consigue cosas baratas y se roba mi dinero.

Como sea, me ducho, salgo de la tina y me seco con una toalla. Conozco a Jimin lo suficiente para salir con ésta en una mano mientras la paso por mi cabello.

Camino hasta la habitación y veo al teñido frente al grandísimo armario que compartimos. Está de su lado del closet, así que casi puedo leer sus pensamientos y no dudo en quejarme:

—No usaré un vestido.

Él rueda los ojos, lanza la prenda que sostenía al suelo y sigue buscando entre los ganchos.

—Creo que lo necesitarás, Tete. Fue difícil meternos a esa fiesta, ¿sabes?

—¿Qué? ¿No solo pagaste?

—Claro que no, se necesita más que dinero para colarte en un evento de esos. Jungkook es una estrella internacional, ¿sabes? No es tan fácil.

—¿Y qué se supone que somos nosotros?

Jimin da media vuelta con una camisa en la mano. Es blanca de manga tres cuartos y de una tela muy fina. Es bonita y puedo admitir que me gusta.

—Bueno, lo que ahora se denomina escorts.

Le miro sin entender, desconozco la mayoría de los conceptos modernos y menos cuando vienen de otro idioma. No es como que las palabras hayan llegado a mí al vivir tanto, menos cuando toda mi existencia en los últimos cinco años se basa en estar quejándome y drogándome porque creo que nada va a cambiar; así que solo puedo estar encerrado viviendo la fantasía universal de ser un desperdicio sabiendo que algún día me levantaré, decidiré que estoy harto, me iré a otro lugar y comenzaré de nuevo.

—¿Escorts? ¿Qué es eso?

—Bueno, en tus tiempos se denominaría como personas para entretenimiento masculino… o no sé.

—Personas de entrete... ¿Putas? ¿Seremos putas? —le miro confuso y enojado.

—No le digas así, es ofensivo en el mundo moderno emplear ciertas palabras, Taehyung. Ya te lo he dicho. Van a cancelarte si no eres una persona decente, es cultura básica.

—¿Qué? Pero eso… es que… ¡Jimin!

—Oh, vamos. Es un trabajo digno y mira qué bonito me veo.

Solo ve entre los cajones hasta sacar unos pantalones ceñidos de color negro. Da media vuelta con las cosas en la mano y me las entrega con una sonrisa.

—Será divertido, Tae. Por favor.

—¿Por qué mierda, Jimin? ¿No podíamos ser solamente personas ricas y ya?

—No, le quitas lo divertido a todo. Además, no todos los días puedo verme así —se señala a sí mismo, se ve hermoso, los dos sabemos y solo puedo negar con la cabeza—, y sabes cuánto me gusta. Por favor, cámbiate, que veremos a tu humano.

Me acerco a los cajones y cojo ropa interior limpia, entonces Jimin chasquea la lengua y me la quita de las manos, yendo hacia su lado del armario.

—Debes meterte bien en el personaje. Aunque no quieras, sé que disfrutarás pasar tiempo con el humano. Así que hazlo quedar atónito.

Estira unas bragas de encaje hacia mí, son pequeñas y negras y muestran de más, pero solo puedo mirarlas y después subir la vista a su rostro.

—Estoy seguro de que ni siquiera le hablaré, mis planes son verlo a la distancia.

Jimin me ve con ternura, sé que está pensando que soy una cosa inocente pero no atrevo a hacer nada con un humano porque no puedo conseguir un orgasmo tan fácil. Es difícil encontrarlos. Entonces, las personas están prohibidas para mí. Diría que para nosotros, pero Jimin la pasa perfecto en las orgías y eso… no es cosa mía.

—Ya lo sé, Tae, pero debes causar una buena impresión, ¿recuerdas? Tú mismo lo dices.

—Pero no haré nada con él, ni con nadie en ese lugar.

—No hables sin saber, todo podría ocurrir esta noche y esto —Apunta a las bragas—… les pone demasiado a los hombres, créemelo.

—Pero yo no quiero...

Rueda los ojos y se acerca a mí.

—Además, queda bien con el outfit.

—¿Con el qué?

—Con la ropa, Taehyung. ¿Vives en una caverna? Idiota.

Hace un puchero y no encuentro más solución que tomar la prenda, no es como si no las hubiera usado antes. Vivir tantos años incluso te saca del concepto de mente cerrada, es solo que pensar en que veré a ese chico me pone nervioso y mi yo nervioso es un terco.

No puedo hacer nada después, me da pereza tomar el cepillo. Como Jimin ama esas cosas y es mejor que yo en esto, simplemente me siento frente al tocador y dejo que me haga lo que quiera, es mi cumpleaños, así que debe controlarse. Los dos sabemos que todas las veces que intenta ponerme máscara de pestañas acabamos siendo un desastre, así que solo lo veo con un delineador de ojos en color café oscuro, le siento colocándolo en la esquina exterior de mis pestañas y no me quejo ni siquiera cuando me pone algo de bálsamo de labios.

Después da media vuelta y busca un grueso y delicado collar de diamantes que ata alrededor de mi cuello. No es algo que usaría, pero decido confiar en él. Incluso dejo que me peine, aunque no hay mucho que hacer porque el tinte azul casi sale en un ochenta por ciento, entonces se ve algo rubio, café y azul, él dice que está bien y nuevamente le creo. A veces siento que no tengo criterio, pero es que nada importa lo suficiente cuando lo has hecho miles de veces. Sin embargo, ver a Jeon Jungkook es algo que no se repite con frecuencia, así que dejo que me contagie con su interés.

Luego solo puedo seguirlo cuando me he puesto los zapatos. Lleva una bolsa con sus cosas y yo ese teléfono que me ha obligado a usar, pero que no uso porque no le entiendo demasiado. Es aburrido.

Bajamos las escaleras. Veo a Hoseok y a Yoongi en una de las salas de esa enorme casa en donde estamos viviendo. Están hablando mientras Hoseok mira a Yoongi emocionado. Nunca nos notan cuando están juntos, no sé si YoonGi le hizo algo a ese chico para que fuera de esa forma, pero Hoseok no nos ve y no me he detenido a pensar en el motivo. Solo los pasamos y salimos de la gran casa mientras Jimin dice que vamos tarde.

Me acomodo en el asiento del copiloto del Mercedes, Jimin enciende el motor y me mira antes de comenzar a conducir.

—¿Emocionado por ver al humanito?

Me alzo de hombros, fingiendo desinterés, pero no lo siento en realidad. Estoy bastante interesado en saber sobre el niño de la guitarra. Me juré no investigarlo porque no quería agobiarme, normalmente las estrellas de rock se convierten en unas mierdas cuando conocen la fama, las drogas y el sexo. Me conozco lo suficiente para saber que me enojaré si descubro que eso le pasó a mi humano. Lo ayudé porque era un chico con un futuro brillante que no estaba siendo visto.

—Sí, lo estoy, pero si me trata como si fuera un objeto por lucir de esta manera voy a matarlo.

Jimin se ríe, antes de estirar su mano para tomar la mía y murmurar:

—Siempre será un gusto ayudarte a hacer eso.

7 сентября 2021 г. 0:12:50 12 Отчет Добавить Подписаться
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Emjo Emjo
Cuando no sé que es lo que no me apoya: El wifi, el phone o mi paciencia.
Gabriela Franco Gabriela Franco
Me intrigó.... Quiero más

Emjo Emjo
Soy un desastre, pero bueno.

  • lilith 🔹 lilith 🔹
    esta app está toa rara jajajsj September 08, 2021, 12:41
  • Emjo Emjo
    Mucho September 09, 2021, 00:46
Emjo Emjo
Soy un desastre, pero bueno.
Emjo Emjo
Ahhh, amo
Emjo Emjo
Ahhh, amo
Emjo Emjo
Vengo a darte apoyo en esta App, escribes arte.

  • lilith 🔹 lilith 🔹
    eres un solecito 🌻❤🧡 tqm, gracias por estar acá. pero aaaah, como que no me acostumbro a esta app, me gusta más wattpad :c September 08, 2021, 12:39
  • Emjo Emjo
    Sip, en definitiva enredo demasiado en esta app September 09, 2021, 00:43
~

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