ponyopon Ponyo PON

HoSeok es un estudiante cualquiera, pero sus compañeros de clase no creen que todo esté bien con él, pues inusualmente solía irse temprano de las clases y demasiado puntual a un lugar en específico. La curiosidad llega a ellos, al punto de seguirlo tal cual como acosadores, pero lo que descubren está muy lejos de su imaginación. Adv. JiHope (Jimin top, Hobi bttm) Kinks, Fetiches, one-shot.


Эротика 18+.

#bdsm #parafilias #oneshot #hoseokbottom #jimintop #kinks #jihope
Короткий рассказ
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Merintofilia

Merintofilia: Atracción por estar atado.

Adv. Relación BDSM.

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[Narrador]

En el mundo, existe toda clase de personas, desde las más normales, hasta las más perversas y disfuncionales. La mente de cada persona es todo un enigma que nadie ha logrado descifrar con exactitud, puesto que cada persona posee un pensamiento distinto. Los gustos, la forma de ser, los placeres, etc. Cada uno tiene uno distinto y algunos, algo nuevo.

Mayormente, uno de los rangos más extraños que se puede encontrar, es en el ámbito sexual, las parafilias son algo de lo más común encontrar, hay quienes gustan del sexo vainilla, mientras otros quieren probar algo más, como los juegos de rol, hacerlo en alguna parte de la casa, en público, mientras hablan, después de una discusión, etc.

Y de eso no se libraba HoSeok. Él era un muchacho común a vista de todos, aplicado, con mucho dinero, no salía más que para sus clases de la universidad y baile. Era un buen amigo con el cual podían pensar para que te ayudara en lo que necesites, pero no podías salir con él, no iba a aceptar, siempre estaba ocupado y era tan importante aquello que nada le podía hacer cambiar de opinión.

Muchos de sus compañeros tenían dudas sobre lo que estaba pasando. Siempre luego de salir de clases, un auto lujoso de color negro lo esperaba para recogerlo.

Creían que se trataba de alguna mafia o algo por lo parecido, considerando que HoSeok se daba todos los lujos que se le apetecía, desde comidas hasta ropa, incluso decían que vivía en una gran mansión y tenía un auto, aunque aún no aprendiera a conducir y siempre lo llevaban desde la puerta de la universidad.

También, por la misma incertidumbre, muchos habían intentado ir a visitarlo en casa, muy pocos habían entrado, en donde HoSeok supiera con anterioridad que vendrían, ya sea por proyectos o por una pequeña y corta reunión de compañeros. La casa era normal, bastante espaciosa y lujosa.

Pero cuando llegaban de improviso, era prohibido pasar.

Se decía que HoSeok no vivía solo, que siempre había alguien con él y que era el verdadero dueño de la casa, algunos se debatían si era su padre, su tío o su hermano. Pues era un hombre que era mayor al muchacho, pero no lo suficiente como para considerarlo algo más que un padre, lo cual dudaban por la forma en que este se comportaba, tan posesivamente frente al pelirrojo.

Eran muchas dudas, demasiadas, que un grupo se decidió a investigar un poco sobre el acompañante de HoSeok.

Encontraron que no era cualquier persona.

Park JiMin, un empresario millonario, dueño de varios establecimientos para el entretenimiento público, como bares, clubs, discotecas, etc. Era conocido por su reservada postura pública, nada de entrevistas, buena organización en sus lugares de control, distanciado de problemas judiciales, todo documentado y en orden, un hombre bien organizado y poderoso que sabía jugar sus cartas.

Se decía que solía visitar con constancia su club privado, que se decía era como un prostíbulo, en donde la gente iba a pasar un rato con los sexoservidores, donde también había bailes en tubos y presentaciones de sexo en vivo, un lugar algo alejado de la ciudad y oculto entre uno de los bosques donde necesitabas el doble de permiso para ingresar ahí, al igual que dinero para siquiera una bebida y la respectiva entrada.

Entre ahorros en el grupo haciendo diversidad de cosas, lograron reunir lo suficiente para entrar y poder quedarse toda la noche. No iban exactamente por los bailarines o bailarinas o los actos que se daban al público, iban para comprobar si de verdad Park JiMin estaba en ese establecimiento, y en caso de que estuviera, ver si HoSeok formaba parte de ello, ya que dudaban mucho por el bonito cuerpo de HoSeok y su habilidad para bailar.

Esa noche entraron, miraron por todo lado a ver si encontraban algo, pero no había especialmente algo relevante para ellos, aunque si les sorprendió ver la cantidad de gente que había, entre personas semidesnudas ofreciendo licor a la gente en las mesas, hasta lugares especiales de personas bailando eróticamente sin ropa y un escenario donde aún no había nada que mostrar.

Se quedaron pensando sobre la gente que trabajaba, pero se dio el caso de un pervertido queriendo tocar de más a una de las bailarinas haciendo a esta ponerla incómoda, fue cuando se escuchó un chasquido y pronto ese tipo fue golpeado por un guardia hasta quedar noqueado y ser sacado del lugar.

Ahí pudieron verlo, estaba Park JiMin con un traje color plomo y una mirada bastante seria.

—No quiero ver más a ese tipo de gente asquerosa...—

El guardia asintió para retirarse.

—Micaela, ¿estás bien? ¿Necesitas un descanso tal vez? —

La mujer negó con una sutil sonrisa.

—Estoy bien señor Park, no se preocupe —

JiMin asintió para poder seguir su camino.

El grupo de compañeros miró con sorpresa, e incluso con admiración ante los actos del contrario ante la situación.

Lo vieron irse por medio de la gente que le daba paso hasta un lugar en medio que parecía ser privado ya que había cortinas moradas y dos guardias.

Pero viendo desde un lado había una ventana en dirección al teatro y los bailarines, tal vez desde ahí controlaba que esas situaciones como había pasado con la bailarina, no pasase otra vez.

Al intentar acercarse, los guardias se lo impidieron, pues era propiedad privada y que solo si tenían alguna reunión con él, podrían pasar. Caso contrario, no.

No sabían que excusa meter solo por saciar su curiosidad, pensaron en que no valía la pena y se irían, al final no parecía ser un mal tipo después de todo.

Pero cuando estaban por retirarse vieron a un apresurado HoSeok ir corriendo desde el ingreso hasta aquel lugar privado y los guardias dejarle entrar sin preguntar nada.

Se quedaron con la boca abierta, pero luego analizaron que él tendría acceso porque JiMin era su cuidador, pero ¿por qué llegar a estar con Park hasta en aquel lugar? ¿Esto era lo que le mantenía tan ocupado? ¿Por qué se veía tan agitado por querer llegar a tiempo? Era todo un caos en sus mentes.

Ya lo habían descubierto, así que mañana HoSeok sería entrevistado por ellos.

¿Qué estaba pasando en realidad?

—Llegas tarde —

—L-Lo siento, mis clases demoraron más de lo que pensé y hasta ducharme se me hizo tarde... —

HoSeok respiraba con dificultad por haber corrido a gran velocidad desde que se había bajado del auto. JiMin le ofreció un vaso con agua para que estuviera más estable.

—Siempre me dices lo mismo, a ti te gusta ser castigado ¿no? —

HoSeok desvió la mirada avergonzado causando una ligera sonrisa en el rostro de JiMin.

Dos palmadas en su pierna hicieron a HoSeok espabilar e ir donde estaba el mayor y sentarse en su regazo.

—Te castigaré de la forma en que siempre te gusta, mi pequeña mascota —

—S-Sí, Amo —

JiMin sonrió y con suavidad fue subiendo las manos por el cuello del chico hasta colocarle un collar negro con pinchos pequeños de metal, llegó a la argolla y colocó la cadena que se fue deslizando por el pecho contrario.

Fue con suavidad abriéndole la camisa que este traía acariciando el pecho hasta los pezones donde empezó a sobar por encima hasta tomarlo y pellizcarlo causando un gemido en su menor.

Fue abriéndole la ropa poco a poco hasta llegar al filo del pantalón, empezó a deshacer el cinturón hasta legar a la cremallera e ir bajando el cierre exponiendo el bulto del bóxer. Tocó la punta viendo como esta se humedecía poco a poco.

Sonrió mientras con su mano libre buscaba en la mesa alado suyo unas sogas que siempre tenía a su disposición ya que su pequeño esclavo tenía un gusto demasiado grande por ser amarrado en cada acto que tenían.

Miró de reojo a la ventana revisando que nada ocurriera que pudiera molestarlos, y al ver que todo estaba tranquilo decidió por continuar.

Con algo de brusquedad lo hizo levantar y arrodillarse en el suelo, tomó los cabellos contrarios para hacer que la mejilla del menor reposara en sus muslos.

—Quieto pequeño —

Susurró para tomar sus muñecas y colocarlas detrás en la espalda y empezar a amarrarlas con pereza.

Lo incorporó viéndolo jadear sin siquiera haberlo tocado demasiado y como su miembro parecía doler por estar prisionero en el bóxer.

Se incorporó de donde estaba sentado para ir atrás del menor y deslizar la camiseta por los brazos de este hasta que se quedó trabada en el nudo de sus brazos, hizo un desastre con esa camiseta para que lograra quedarse ahí reforzando más el amarre en ese lugar.

Lo tumbó al suelo haciéndolo caer de costado, lo acomodó de forma que quedara boca abajo para poder retirarle el pantalón y el bóxer.

Lo acomodó de forma que se sostuviera en sus rodillas y el pecho estuviera en el suelo, así pudiendo hacer que revelara más su trasero a él.

Un sonido retumbó el lugar, una fuerte nalgada fue instalada en los glúteos de HoSeok haciéndolo gemir bastante alto.

-Has sido una perra mala, me has estado desobedeciendo mucho últimamente, haciendo trabajos en grupo con esos chicos metiches que de hecho estaban afuera, no sé cómo han entrado-

Mencionó viendo el cuerpo del menor tener un ligero espasmo.

— ¿No te gustaría enseñarles lo que haces cada día? Ser mi pequeño esclavo que le encanta ser humillado por su amo —

Otra nalgada resonó por el lugar.

—Solo mírate, tan ofrecido a mí, dispuesto a todo lo que te ordene, tan obediente a seguirme, porque eres una puta, que le encanta ser amarrado, expuesto a mí, ser sumiso a tu amo y señor, el dueño de toda tu vida, siendo un niño consentido —

Un gemido hizo reír a JiMin mientras tocaba suavemente por los muslos suaves del menor donde aún había marcas del último amarre del día anterior.

—La próxima que traigas a tus amigos, te voy a poner sogas por tu lindo pecho y un pug en tu ano que solo yo pueda controlar, para que sepas a quien debes obedecer —

—A-Amo —

JiMin sonrió bastante orgulloso de su pequeño acariciando.

—Voy a hacer que uses tus mejores cualidades cuando estas amarrado así, después te colgaré para poder follarte a mi gusto —

Un gemido de parte del menor hizo que la sonrisa nuevamente se formara en el rostro de JiMin. No tardó en darle la vuelta e incorporarlo, tenía la ventaja de que el menor no fuera muy pesado y él tuviera la suficiente fuerza para manipularlo a su antojo.

Lo logró sentar en la mesa y casi al borde. Tomó la cadena del collar para jalarlo y que no perdiera equilibrio.

—Vamos cariño, compláceme con tus bonitos pies —

HoSeok jadeó mientras alzaba sus piernas y colocaba sus pies en el miembro ajeno que ya estaba afuera para su gusto. Empezó a moverlos llegando a masturbarlo con bastante precisión que hacía a JiMin amarlo más por la flexibilidad y experiencia que había acogido con el tiempo.

Sabía que HoSeok era perfecto para él y no lo iba a cambiar por nada, lo amaba mucho como para no complacerlo en lo que quisiera.

Podía ver muy bien el miembro de HoSeok estar duro y rígido desbordando líquido pre-seminal y sabía bien que era por lo fetichista que le había resultado su pequeño, tanto con las palabras sucias, el jugueteo, los castigos, la sumisión y demás, pero sabía que lo que más le encantaba, era el bondage, el ser amarrado o colgado, así que cuando le tocaba castigarlo de verdad decidía por no amarrarlo haciendo el menor quejarse durante todo el sexo.

Miró la carita sofocada de su menor en pleno de la agonía por las ideas que él mismo se generaba y eso le causaba risa, ya que el simple hecho de hablarle sobre estar amarrado podía ponerlo duro en un solo momento.

JiMin no tardó mucho en correrse con algo de fuerza de solo ver a su pequeño sumiso disfrutarlo, le encantaba.

HoSeok se separó lo necesario para poder besarlo, una recompensa bien merecida por su gran trabajo. El beso fue sucio, con sus lenguas bailando y explorando la cavidad del otro, entre gemidos y toques obscenos que los hacía salivar.

Al separarse JiMin acarició la barbilla del menor para delinear los labios de este y meter su pulgar dentro para que lo chupara.

—Te has ganado tu recompensa, mi pequeña perra —

Mencionó tras separarse e ir por sogas.

Empezó los amarres poco a poco, solía tener mucho cuidado al tratar a su pequeño, no quería herirlo en medio del acto y que todo se arruinara, además que tenían una palabra clave en caso de que algo molestara a alguno de los dos.

Al terminar miró su obra de arte, HoSeok tenía cuerdas por todo el cuerpo de forma especial, dignas de un buen bondage. Su cuerpo estaba inclinado, con las manos atrás aun amarradas, sosteniéndose con un solo pie mientras el otro estaba levantado y amarrado a uno de los ganchos de la pared exponiéndolo más.

— ¿No te sientes ligeramente emocionado? Estas colgando para mí, tus muslos sobresalen con las sogas ahí que me dan ganas de morderlos, tu pectoral está algo inflamado en los pezones que me dan ganas de ponerte el succionador para hacértelos más grandes y disfrutar de la sensibilidad de eso, ¿sabes qué? Voy a ponerte una venda en los ojos y una mordaza... —

Atinó a decir cuando lo vio tan libre en su rostro.

Tomó el filo de la cadena para engancharla en uno de los ganchos de la pared lateral y fue a colocarle una venda negra y la mordaza con una bola roja que le estaba haciendo salivar a montones.

—Eres tan perfecto... —

Jadeó JiMin al ver como su amado estaba tan expuesto a él, tan manipulable y sumiso, que no le sería difícil volver a ponerse duro.

—Señor —

Escuchó la voz de uno de sus guardias en la puerta, suspiró, por eso prefería hacerlo en su casa en la sala especial que tenían.

Tomó un dildo vibrador para acercarlo a la entrada contraria, pero se lo pensó un poco.

Le colocó lubricante primeramente llegando a dilatarlo con caricias superficiales y metió el dildo que no era muy grueso, era un grosor como de un dedo y medio, lo suficiente para dilatarlo como inicio.

Lo metió suavemente escuchando al contrario gemir. Lo aseguró con una cinta especial y finalmente lo prendió escuchando los ahogados gemidos del contrario ante la nueva sensación.

—Ya vengo cariño, no te alteres si no me escuchas, estaré afuera, espérame aquí —

Soltó una risa por lo estúpido que había sonado lo último.

Abrió las cortinas y se encontró con los amigos de HoSeok que se habían quedado con la boca abierta, supuso que habían visto un poco de lo que pasaba adentro con lo que había abierto la cortina para salir, bufó.

— ¿Qué quieren? —

Nadie supo decir nada, habían diseñado una "estrategia" para intentar colarse, pero al ver a su amigo con amarres colgando una pierna arriba sosteniéndose solo con un pie se les reseteó su plan.

— ¿Buscan a su amigo? —

El grupo asintió por inercia.

—Está conmigo, no tienen que preocuparse —

—P-Pero... —

— ¿No lo saben? Su amigo en mío, y no está en contra de su voluntad por si se lo están pensando, él es como mi novio, es más, voy a pedirle matrimonio, ¿alguna objeción? —

Todos negaron rápidamente, pues el mayor se veía enfadado, y con claros motivos ya que lo habían interrumpido por una estúpida curiosidad juvenil.

—Si no van a disfrutar el show, entonces lárguense —

Todos volvieron a asentir y se marcharon rápido, pensando en que no se meterían en la privacidad de la gente otra vez.

JiMin suspiró.

—Que nadie me interrumpa, si alguien causa problemas lo sacas sin pedir explicaciones, estoy con mi pareja y no quiero interrupciones —

—Sí señor Park, no se preocupe —

—Bien, buen trabajo —

Mencionó y volvió a ingresar.

Miró a su pequeño jadeando y gimiendo, salivando y bastante sonrojado o acalorado.

—Ya volví mi pequeño —

Sonrió viendo como este se estremecía, le encantaba como le recibía.

Se acomodó para estar atrás de él y retirarle la cinta viendo como HoSeok mismo botaba el dildo de su interior haciéndolo caer al suelo, JiMin lo tomó solo para apagarlo y dejarlo a un lado.

—Estas ansioso por que te folle ¿verdad? —

Sonrió y con sus dedos fue rozando la entrada palpitante de su menor, lo acarició viéndola hinchada y rojiza por la necesidad, metió tres dedos de golpe viendo a su sumiso curvar la espalda y salivar más.

—Umh, sabes, tus amigos me molestan mucho... demasiado —

Comentó mientras empezaba embestido con los tres dedos.

—Te voy a cambiar de universidad, no los quiero cerca de tuyo, tú no necesitas esa clase de gente a tu alrededor, necesitas buenos amigos que no se metan en tu vida privada... —

Murmuró moviendo más fuerte su mano embistiéndolo a gran velocidad.

—Te llevaré donde YoonGi algún momento, después de todo es tu mejor amigo, ¿no es así? —

HoSeok asintió mientras se retorcía ante cada embestida a su próstata.

—Que buen chico eres, te amo tanto —

Besó el muslo de este y mordió empezando a dejar marcas nuevas de las que ya había tenido antes.

Sacó sus dedos de golpe cuando sintió que su pequeño se iba a correr. HoSeok se retorció en su lugar al ver que se detenía de golpe dejándolo con las sofocadas ganas de correrse.

JiMin se acomodó de forma en que pudiera direccionar su miembro a la entrada del contrario, de verdad le alegraba que su pequeño tuviera mucha flexibilidad como para tener un pie tocando el suelo y la otra pierna hacia arriba en un ángulo perfecto de 180 grados.

Tomó las cuerdas que pasaba por la cintura del menor y metió su miembro de golpe haciendo a HoSeok dar un quejido ahogado, esperó pacientemente alguna señal, pero no había nada, así que supo que su esclavo estaba bien.

Empezó a moverse con rapidez desde el principio dando fuertes golpes de su pelvis contra las regordetas nalgas de su amado, una y otra vez.

Lo vio finalmente correrse y apretarlo, pero no se detuvo ahí. Siguió embistiéndolo hasta dar con su punto una y otra vez escuchando los delirios de su pareja hasta que lo vio tener un orgasmo más grande y soltar un squirt constante en cada embestida.

JiMin miraba maravillado el cómo HoSeok alcanzaba la plenitud que siempre amaba.

Hasta que finalmente él también terminó corriéndose dentro de su amor.

📷

HoSeok estaba recostado desnudo a un lado de JiMin quien estaba semisentado en la cama viendo la televisión, estaban en su habitación después de una buena ronda de sexo tras las clases del menor.

—Amo... —

— ¿Mh? ¿Qué pasa? —

—Gracias —

Mencionó viendo el anillo que portaba en su dedo, JiMin se acomodó para abrazarlo y besarlo.

—Gracias a ti por aceptar ser mi esposo, HoSeok... te amo —

HoSeok no pudo evitar sonreír y abrazarlo de vuelta bastante feliz por su compromiso actual.

—Te amo, JiMin —

FIN.

📷

Hai!

Aquí PonyoPON que está en hiatus pero quiso publicar un oneshot alv(?

Este fic es parte de una serie de kinks del squad al que pertenezco, asi que si lo ven en Ravenclawn bo se asusten (si lo ven en otro lado es plagio, asi que me lo notifican porfavor :c )

Yyyy pues no saben como me encanta Jimin top, mi fic fav de JiMin top ya no existe :c y estoy sad alv

Bueno! Espero les guste! Y espero venir con otro one-shot y esta vez de mi ship fav <3

Muchas gracias de antemano! Por el recibimiento~ por las leídas, votos, añadidas y los siempre bellísisisismos comentarios!

Recuerden que los jamo!!!

Bai~

PD: Mamen! La portada de este fic lo amé ajshakaj lol

20 апреля 2021 г. 18:44:26 0 Отчет Добавить Подписаться
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Конец

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Ponyo PON ¡Hai! 🐣 Soy PonyoPON 🐤 y estas viendo Inkspired chanel(?) ¡Sé bienvenido! 💜 ICON hecho por: Xopas Mis historias son básicamente: 🌞Hobi bottom(BTS) (Allhope) 🌜Levi bottom (SnK) 🐻 Rubius bottom (Karmaland) 🌍Uk bottom(APH) ⚠¡Aquí se respeta todas las ships! ⚠ Temáticas usuales: Angst, Psicológico y Violencia. Muy poco fluff y demasiada tóxicidad 👀 💜¡Los amo mucho!💜 ¡Recuerden ser muy felices y amarse a si mismos! I 💜 U

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