96
3.3k ПРОСМОТРОВ
Завершено
reading time
AA Поделиться

[01]

El incesante sonido de la alarma es lo que me despierta del profundo sueño. Estiro mis músculos, mis pies sobresaliendo de la sábana y mis manos tocando el respaldar de la cama. Tanteo con una de mis manos la mesita a un lado de la cama y sostengo el celular. Abro uno de mis ojo muy a mi pesar, casi que manteniéndolo cerrado. Apago la alarma y vuelvo a dejar el celular en su sitio.

Dejo escapar un suspiro cargado de frustración y pereza. Me siento y bajo mis piernas de la cama. Obligo a mi cuerpo a dirigirse al baño para tomar una buena y duradera ducha.

Una vez listo, salgo del cuarto de baño con una toalla alrededor de mi cintura mientras con otra seco mi cabello. Tiro la toalla a la cama y abro de par en par las puertas del armario. Pienso las opciones que tengo, las cuales son varias, y al final me decido por una simple camisa con unos jeans ajustados. Cuando termino de vestirme, bajo al comedor donde prendo la cafetera. Dejo escapar un pequeño sonido de frustración al saber que deje mi mochila olvidada en mi habitación. Una vez de vuelta, sostengo mi celular con la mano mientras bebo del café con la otra.

Jiminnie~💞

despierta perra

06:35 a.m

sabes que hoy es día de examen~

06:36 a.m

Ruedo los ojos por los mensajes de mi amigo y decido contestarle luego de darle un último sorbo al café.

ya se perra


06:45 a.m


te veo donde siempre


06:45 a.m


A los segundos escucho el celular vibrar en señal de respuesta. Agarro unas galletas de la alacena y las meto descuidadamente dentro de la mochila. Fijo de no dejar nada enchufado en el apartamento en mi ausencia y cuelgo la mochila en mi hombro. Agarro las llaves que estaban colgadas a un lado de la puerta y abro.


Cuando llego al lugar acordado con Jimin, lo veo en una mesa apartada de todos y me acerco a él con una sonrisa. Levanta la mirada cuando me siento frente suya y me sonríe.


—Al fin llegas.


Ruedo los ojos.—Ni que hubiera tardado tanto.


Se ríe y saca su libro de anotaciones para colocarlo sobre la mesa.


—¿Otra vez te quedaste soñando con tu amor?


Me sonrojo hasta las orejas cuando utiliza ese nombre para referirse a Jungkook. Hago un puchero y asiento con la cabeza.


—No pierdo la fe, Jiminnie.—mi atención se desvía a cierto pelinegro pasando por un lado de nosotros, llevando su cámara colgada como siempre.—Él va a ser mío.


Mi amigo lo único que hace es negar con la cabeza y reírse por mi infortunio de poder conseguir la atención de Jungkook.


—Tienes a toda la facultad detrás tuya, Tae. Pero tú estás encaprichado con Jeon.


Frunzo el ceño.—No estoy encaprichado.


—Claro, porque no has estado babeando por él desde hace casi un año.


Vuelvo a sonrojarme con fuerza y golpeo el brazo de mi amigo. Se queja en voz alta y llamamos la atención de los que están alrededor. La mayoría comienza a lanzarnos de esas miradas.


A ver, me disgustan. Pero no puedo decir que en más de una ocasión no me aproveche de ello para conseguir un poco de sexo espontáneo con alguno de ellos. No habia ningún problema con satisfacer mis necesidades. El problema venía cuando querían más de lo que yo podía darles. Por lo que en vez de hacerme sentir bien, me hacen sentir disgusto por el simple hecho no entender el no.


Ignoro por completo las claras intenciones de cada uno que se encuentra cerca de nosotros y me levanto después de Jimin. La acción llama la atención de nueva cuenta, pero se mantienen en sus lugares. O al menos lo hacen cuando estamos un par de pasos alejados para que no sea tan notorio que nos siguen. Caminamos a paso rápido y llegamos al aula donde tomarían el primer examen del cuatrimestre.


[♡]


Salgo de forma precipitada del aula, dejando a un Jimin con una ceja alzada. Le pido disculpas con la mirada y continuo con mi camino hacia la biblioteca. Entro apresurado y la señora me riñe con un dedo en sus labios. Vuelvo a pedir disculpas y saco de mi mochila el libro de historia que tome prestado el otro día. Me pide que me acerque a ella y me susurra que si por favor puedo ir a dejarlo de donde lo saque.


Aguanto mis ganas de rodar los ojos, pensando para mi mismo que ella tiene el doble de trabajo que yo y con esta buena acción del día la estoy ayudando. Camino por el pasillo hasta que encuentro la fila de estantes del que tome el libro. Cuando estoy por devolverlo a su sitio, siento una mano detener la acción tomando el libro.


Miro sorprendido el rostro del pelinegro frente a mí.


—¿Me lo das?


Alzo una ceja en su dirección y atraigo el libro a mi pecho, dejándolo con una mirada que no sé descifrar.


—Se dice por favor.


Agradezco que mi voz no tiemble el momento de hablar, que mis piernas nos conviertan en gelatina y que mis ojos de mantengan en los suyos, resistiendo el impulso de mirar más allá.


Se cruza de brazos, dejando que los músculos se tensan y que la camisa haga un muy buen trabajo marcando todos esos músculos para mi vista.


—El libro no es tuyo.


—Ni tuyo.


Nuestras miradas no se separan y él comienza a acortar la distancia entre nuestros cuerpos. Y, contrario a lo que sucede en las películas, me planto firme y espero su próximo movimiento. Se acerca tanto a mi que tengo que levantar la mirada para poder mirarlo directo a los ojos, de no ser así me quedaría viendo su pecho trabajado por toda una eternidad.


—¿De que vas, Kim?


Frunzo el ceño.—No voy de nada, Jeon. Es algo simple lo que pido, un por favor. No va a morirse nadie porque lo digas, para que sepas eh.


Su lengua golpea el interior de su mejilla y se que soy un loco por ver como eso consigue calentarme en un milisegundo.


Alzo una ceja expectante y sostengo más firme el libro contra mi pecho.


—Estoy esperando.


Deja salir un suspiro resignado de sus labios. Veo como su nuez de Adán balancea y no puedo evitar que mis ojos vayan en esa dirección por unos segundos. Rápidamente vuelvo la vista y lo encuentro con un amago de sonrisa.


—¿Me das el libro, por favor?


La manera en que lo dice me hace querer estamparle el libro en toda la jodida cara. Parece burlarse de mí y eso no lo voy a permitir. No mientras pueda evitarlo. Así que dibujo una sonrisa en mi rostro, logrando que el suyo se llene de confusión.


—Mmm, no.—ahora mismo parece un pez fuera del agua.


—¿Qué?


—Creo que todavía me faltan unas cincuenta páginas del libro que no revisé.—comienzo a retroceder en dirección a la puerta.—Supongo que vas a tener que esperar para tenerlo. Ups.


Digo antes de verlo una última vez y encontrarme fuera de la biblioteca.


Una sonrisa se pinta en mi rostro y continuó sosteniendo el libro contra mí. Una vez llego donde esta Jimin, este me mira con reproche.


—¿No dijiste que ya tenías que devolver ese libro?


—Surgió... algo.


Su mueca se transforma en una de confusión y cuando lanza una mirada detrás de mi, niega con una sonrisa en el rostro. Tira de mi brazo en dirección a nuestra próxima clase.


Me giro para ver a Jungkook mirándome. Le lanzo un beso con mi mano. Veo como niega con la cabeza y se va por la otra dirección.


Oh si, me vuelve loco.

4 апреля 2021 г. 20:59:04 1 Отчет Добавить Подписаться
31
Прочтите следующую главу [02]

Прокомментируйте

Отправить!
Alejandra Calderón Alejandra Calderón
Qué es ésto? Psicología a la inversa? Ay Tae!!! Bueno, mejor a que sepa que nos trae de un ala 😁
~

Вы наслаждаетесь чтением?

У вас все ещё остались 34 главы в этой истории.
Чтобы продолжить, пожалуйста, зарегистрируйтесь или войдите. Бесплатно!

Войти через Facebook Войти через Twitter

или используйте обычную регистрационную форму