alexfrompluton Alex FP

Taehyung toda su vida pensó que Jungkook terminaría convirtiéndose en su omega. Sin embargo el destinto era cruel, y se empeño en separarlos. A sus trece años, Jeon Jungkook se presentó como alfa, borrando todas las posibilidades de que entre ellos existiera una relación. Enamorarse de alguien de tu misma casta era imposible, entonces ¿Por qué Taehyung sentía mariposa en su estómago cada vez que Jungkook le sonreía?


Фанфик Группы / Singers 21+.

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001.

Jungkook se encontraba de pie delante del altar, sus manos temblaban y sus nervios eran demasiado notorios. Para todos los invitados era algo normal, todos los novios el día de su boda lucen así ¿cierto? Sin embargo el hecho de que estuviera a punto de casarse no era la única razón de sus nervios. Él sabía estaba a punto de cometer el mayor error de su vida, era consciente de eso. Pero ¿Qué podía hacer? Era su destino como único heredero de la familia Jeon: Casarse con una hermosa omega, hacer que la fortuna

de los Jeon creciera y tener hijos que pudieran heredar dicha fortuna.


Era un círculo vicioso, del cual no podía escapar aunque quisiera.


Dio un vistazo rápido a los invitados, arrepintiéndose al instante cuando sus ojos se encontraron con aquellos ojos atormentados, que parecían querer perforarle el alma. Taehyung lo miraba atentamente, el dolor y la angustia eran visibles en aquellos hermosos ojos que tanto amaba. No había ni pizca de aquel brillo juguetón que tanto caracterizaba a su mirada, no había rastro de alegría en su rostro, ya no quedaba nada de aquel Taehyung alegre y cariñoso que tanto le gustaba.


La culpa comenzó a atormentarlo. Taehyung le había entregado su corazón y él no lo pensó dos veces antes de destrozarlo. Se sentía la peor escoria del mundo por haber destruido a la única persona que en verdad a amado, sentía que no merecía el amor que Taehyung le profesaba.


Una suave melodía de piano y arpa comenzó a escucharse y posteriormente la novia tomando el brazo de su padre apareció. Todos los presentes se pusieron de pie y dirigieron su atención a la hermosa omega. Jisoo vestía el típico vestido blanco que usaban las novias en las bodas, su largo y obscuro cabello estaba recogido, dejando a la vida su cuello limpio y virginal, donde se suponía que pronto habría una marca.


Jungkook intentó sonreír, en serio se esforzó por hacerlo, pero cualquiera que viera su sonrisa sabría que esta era fingida y que no había felicidad detrás de ella.


—Ahora que la novia ha llegado, podemos dar inicio a la ceremonia.


Jungkook miró una última vez a su mejor amigo, Taehyung permanecía con la mirada agachada y sus puños apretados de la impotencia... realmente todo iba a terminar ese día.

Años atrás

La primera vez que Taehyung vio a Jungkook, fue en su fiesta de cumpleaños número ocho. Le sorprendió que, mientras los otros niños jugaban con los payasos o correteaban por el jardín, el pequeño pelinegro se mantenía escondido en el pecho de su padre. Conocía al señor Jeon desde hace algunos años, era uno de los socios más importantes de su padre y también un buen amigo de la familia, no era la primera vez que el señor había visitado su casa, pero si era la primera vez que llevaba a su hijo con él.

Taehyung era, por naturaleza, demasiado curioso, por lo que no tardo mucho tiempo en acercarse para conocer a su tímido invitado. Corrió para llegar lo más rápido posible, tropezando unas cuantas veces en el trayecto, pero no se detuvo hasta estar en frente de su objetivo. El señor Jeon sonrió cuando el pequeño Taehyung se detuvo delante de ellos, noto como la atención del niño estaba centrada en su hijo, por lo que no dudo en hacer salir a Jungkook de su escondite para poder presentarlos.

—Hey Kookie, saluda a Taehyung. Él es el hijo de mi amigo. —Jungkook se separó del pecho de su padre para mirar al otro niño. Sus mejillas se colorearon de rojo y volvió a su escondite demasiado apenado —. Lo siento, Tae. Jungkook es algo tímido —le dijo, acariciando la negra cabellera del pequeño, el cual sonrió feliz por los mimos.

Taehyung no pudo evitar pensar que ese era el niño más lindo que alguna vez había visto. Su corazón comenzó a latir con fuerza acompañado de unas extrañas cosquillas en su estómago. Era demasiado pequeño para saber que esas cosquillas las provocaban las pequeñas mariposa, que revoloteaban en su estómago. Era demasiado chiquito para entender que se había sufrido un flechazo.

Le costó algo de trabajo, pero al final logró hacer que el pelinegro se separará de su padre. Taehyung tomó la mano del menor y lo arrastró hasta su habitación, ya que se negaba a compartir a su nuevo amigo con el resto de los niños de la fiesta. Jungkook se limitó a seguirlo, sin rechistar. No estaba acostumbrado a interactuar con otros niños de su edad, así que mantuvo su cabeza agachada, limitándose a escuchar la voz de Taehyung.

Kim Taehyung se caracterizaba por ser un niño demasiado insistente, cuando quería algo lo conseguía a toda costa. Y aunque en un principio fue algo complicado, al final consiguió hacer que Jungkook dejará de lado su timidez y comenzará a interactuar con él, hasta que llegaron al punto de ser inseparables. Allá donde estuviera Taehyung, estaría Jungkook y viceversa. El estar juntos para ellos se volvió una costumbre inquebrantable. Y el paso del tiempo solo ayudo a que esa amistad se fortaleciera y que nuevos sentimientos comenzaran a florecer en sus jóvenes corazones.

—¡Más rápido, Tae! —gritó el pelinegro, aferrándose a la cintura de su mejor amigo para no caer de la bicicleta.

Ambos niños se encontraban sobre la bicicleta del mayor, dando vueltas sin sentido por el jardín de la casa de Taehyung. Kim, motivado por las exigencias de su compañero de juegos, comenzó a aumentar la velocidad de los pedaleos. Por un largo rato solo se pudo escuchar las carcajadas escandalosas de los dos, se estaban divirtiendo, eso era evidente para cualquiera que los viera o escuchará. Se encontraban tan sumergidos en su diversión, que no notaron cuando Soonshim comenzó a correr cerca de ello hasta interponerse en su camino.

Taehyung, en un intento de evitar golpear a su mascota, giro bruscamente, provocando que Jungkook y el cayeran al suelo. Kim ni siquiera se preocupó por sus heridas, su atención se enfocó en el pelinegro, el cual había empezado a sollozar. El mayor se levantó con rapidez y fue a auxiliarlo, demasiado preocupado por el estado del menor. Jungkook se había hecho un corte en su pómulo derecho y algunos rasguños en sus rodillas y brazos.

Taehyung no dudó en abrazarlo cuando el llanto del menor incremento. Sintió sus ojos picar, no le gustaba que Jungkook llorará, verlo en un estado tan vulnerable le rompía el alma y hacia que el también tuviera ganas de llorar.

—¡Taehyung! ¡Jungkook! ¿Qué sucedió? —gritó el señor Kim, mientras corría junto a su esposa y los padres de Jungkook hasta llegar a los pequeños para socorrerlos.

Jungkook se soltó de los brazos de Taehyung y se aferró a su papá, intentando tranquilizarse con las hormonas maternas que empezaba a desprender.

—Es-estábamos a-andando en la b-bici y… nos ca-caímos —dijo Taehyung, con mucha dificultad debido al nudo que empezó a formarse en su garganta.

El señor Kim agarro a su pequeño, desprendió hormonas maternas para calmarlo. Taehyung escondió su cabeza en el cuello de su papá, sollozando silenciosamente. No se atrevía a mirar a Jungkook o a sus padres, demasiado apenado por haber lastimado al menor. Había sido un accidente, eso era cierto, pero parte de la culpa era suya por no haber tenido cuidado.

La señora Kim se acercó a su hijo, y tironeo de su oreja.

—Te dije que cuidaras a Jungkook y que no jugaran juegos peligrosos. ¿Cuántas veces te he dicho que Kookie es un omega y que no puede jugar los mismos juegos que tú, porque podría lastimarse?

Los regaños de su mamá no estaban ayudando mucho al estado del pequeño Kim, todo lo contrario, estaba empeorándolo todo. Taehyung se apretó contra el cuerpo de su padre, el cual le gruñó a su esposa por hacer sentir mal a su cachorro. Se removió después de un rato, indicándole a su padre que quería bajarse. Con los ojitos llenos de lágrimas y su cuerpo temblando se acercó al señor Jeon y a Jungkook. El padre de Jungkook se agacho para quedar a la altura del Kim más pequeño, le dedico una pequeña pero tranquilizadora sonrisa, demostrándole que no se encontraba molesto con él.

Taehyung acarició, con delicadeza, cabellera azabache del pequeño. Jungkook se alejó lo suficiente de su padre para poder ver el rostro preocupado del mayor.

—Lo siento, Kookie… —murmuró Taehyung, besando la mejilla lastimada del pequeño, imaginando que con sus besitos desaparecería esa fea herida.

—No importa, Tae. No fue tu culpa. —Jungkook le sonrió. Taehyung se sonrojó al ver la hermosa sonrisa de conejito del menor, su estómago no tardo en llenarse de mariposas demasiado revoltosas.

¿Kookie, también sientes mariposas en el estómago cada vez que me ves? Quiso preguntar, sin embargo decidió callarse esa pregunta, pensando que tal vez en el futuro sabría la respuesta.

2 марта 2021 г. 2:12:26 0 Отчет Добавить Подписаться
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