jung-hoby jung hoby

Todos los días un joven castaño se lamenta la perdida de su amor... ...y un joven pelinegro se preguntaba, porqué ese joven provocaba tanto en él. ➳ Two-shot ➳ Pareja principal: Vkook ➳ Parejas secundarias: Yoonseok, Namjin ➳ Historia completamente mía. ➳ Prohibido las copias y adaptaciones.


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Eres idéntico a la él, tienes la misma apariencia, la misma voz e incluso la misma calidez, pero estoy seguro de que no eres la persona que amo y por más que lo intente, no estoy seguro si algún día lo serás o al menos si volverá...





Desde un lado de la ventana, la cual permitía admirar como los rayos del sol llegaban a cada rincón de la ciudad, una fuerte brisa hacia bailar a las hojas de los árboles y a lo lejos ver a las personas caminar a su destino, indiferente de las vidas de los demás.

Eso era la vida.

Sin embargo, del otro lado de ese material se encontraba un joven sentado en una camilla, al igual que todos los días desde que está ahí, sin saber cuando paso o el porqué, ni siquiera sabía lo que tenía, para estar internado durante tanto tiempo en el hospital.

Solo viendo con melancolía, como la gente ingresaba preocupada a visitar a su conocido que estaba internado y llorando de felicidad al enterarse de que se habían recuperado.

¿Era codicioso de su parte, por desear eso también?

Si durante las varias puestas de sol y apariciones de la luna que pudo ver, ninguna persona estuvo ahí esperando por él, ninguna persona trato de calmar ese malestar que crecía cada vez más dentro de su pecho y es que lo único que quería, era que, aunque sea una, una sola persona lo hubiera ido a visitar y así dejar de sentirse tan...

Solo.

Abandonado.

Acerco suavemente sus piernas a su pecho y con ayuda de sus brazos lo sujeto, mostrando una máscara de fingida tranquilidad, puesto a que todo su interior exigía gritar hasta que su garganta se desgarrara, a pesar de eso, el pelinegro reprimió todas sus emociones. Las cuales aparecer fueron demasiadas, dado que una pequeña y cálida lágrima paseó lentamente por su mejilla.

- Buenos días, Jungkook – el mencionado seco disimuladamente esa pequeña gotita salada, para así poder alzar su vista y poder contemplar al joven rubio, doctor Kim.

No pudiendo ignorar el rostro del contrario tenía grandes manchas negras, justo debajo de los ojos, una piel pálida, más de lo normal y una apariencia totalmente descuidada, algo muy inusual en él.

- ¿Cuántos turnos vas realizando? – dejando caer sus piernas y así poder sentarse al borde de la camilla, preocupado por su hyung, puesto a que las pocas personas que conocía y se podría decir que les tenía un cierto aprecio, eran los doctores que solo venían a realizar su chequeo diario.

- estoy aquí desde hace tres días – revisando lo que se supone es el expediente médico de Jeon.

- ¿No tenías tu descanso ayer? – el otro solo asintió, mientras rellenaba algunas cosas – ¿Discutiste otra vez con Namjoon hyung?

Un silencio fue dado, lo cual, el paciente lo tomo como una afirmación a su pregunta. Pasando unos segundos y el mayor decidió romper el silencio.

- estoy como voluntario en la prueba de las 72 horas – sobándose el lado lateral de la cabeza y es que era notorio el cansancio de doctor – según el director dice que "Un doctor debe ser eficiente, incluso si pasa días sin dormir".

Un suave suspiro fue soltado y Jeon decidió meterse en la vida personal del doctor Kim, algo en lo que no estaba muy acostumbrado, gracias a que siempre se limitaba.

- aunque no te pagan lo suficiente por trabajo extra – Jungkook se paró y con calma se dirigió hacia la otra persona que estaba en el cuarto – no es necesario llenarse de trabajo, para olvidar una discusión, Jin hyung.

Observando como los ojos cafés del contrario lo miraban fijo, con un brillo de sorpresa, como si hubiera visto un fantasma o un milagro. Algo que lo extraño, ya que mayormente el rubio se mantenía sereno.

- ¿Y qué me recomiendas, doctor Jeon? – mostrando una pequeña sonrisa.

– supongo que descansar – sujetó suavemente los hombros de Kim y así dirigirle a la camilla – duerma un rato y luego regresará a sus labores.

- ya acabo mi turno, así que puedo dormir en paz – dejándose llevar, en dirección a la camilla.

-entonces usted descanse – sentándolo en la camilla – yo saldré un rato – el contrario solo pudo sonreírle y así comenzar a echarse, para poder dormir cómodamente.

Jungkook no espero más, para salir de lo que era su habitación y así caminar rumbo a su pequeño refugió, ese que, aunque paraba vacío, era una gran compañía.

Durante el camino no pudo evitar encontrarse con unas enfermeras, ni practicantes que llevaban algunos papeles o simplemente paseaban tranquilamente, pacientes caminando y saludándolo con respeto, unos cuantos familiares de estos y unos cuantos doctores corriendo de aquí para allá.

Pasaron unos minutos de un tranquilo recorrido, que culminaron al llegar a su destino, la biblioteca del hospital, un lugar especial para los niños, adolescentes y algunos doctores, su refugió.

Una vez dentro de ese cuarto, el cálido aire de los libros lo rodeo, era poco decir que no estaba maravillado por esto, puesto a que la simple acción de sentir un libro es sus manos lo hacía feliz y estar rodeado de estos es...

Mágico.

Paseó inevitablemente por el ambiente, mirando los estantes y admirando cada libro que se encontraba, sabiendo a la perfección la ubicación y la trama de cada uno de ellos, se podría decir que Jeon Jungkook es un ratón de biblioteca.

No pudiendo evitar sonreír ante los recuerdos de como algunas escenas lo hicieron llorar, otras veces enojándose y con...

-Taehyung – el cuerpo del pelinegro se tensó – creo que es lo mejor, para ambos – Jungkook estaba sorprendido por dos cosas, uno que alguien más estuviera aquí y dos, ese nombre – sé que es doloroso, pero estarás mejor.

Taehyung.

Ese nombre que hacía eco en su cabeza y que parecía que se iba a quedar ahí, ese nombre que llenaba de tantas sensaciones extrañas su pecho y unos dolores en la cabeza, ese nombre que le era raramente familiar.

-Yoongi, quiero estar cerca de él, pero...

Min Yoongi, unos de los doctores que había seguido la enfermedad del pelinegro a fondo, aunque se la pasaba la mayor parte del tiempo ocupado, por no decir, evitando a Jeon. Ahora se encontraba reunido con otra persona.

Una idea fugaz paso por la cabeza de Jeon.

Si decidía seguir al doctor, quizás sepa que es lo que tiene, así por fin tendría una respuesta a todo su mar de preguntas.

-aunque la última vez casi lo perdemos, Jungkook se ha estado recuperando muy bien.

El cerebro de Jungkook espero unos segundos para procesar lo dicho con anterioridad y una vez listo, se sorprendió de una manera inexplicable.

¿Qué tenía para que casi lo matara?

Con total seguridad y deseoso de una respuesta a sus preguntas, camino en dirección del origen de esas voces, cuidando que cada pisada emitiera en mínimo ruido posible, de manera que esas dos personas no se dieran cuenta de su presencia.

-supongo que no me equivoqué al dejarlo – un fuerte pinchazo en la cabeza hizo que soltara un pequeño quejido, no obstante, no decidió detenerse, el pelinegro dio cada paso a costa del aumento de su desequilibrio y es que su cabeza parecía ganar peso, al mismo tiempo que sus preguntas.

¿Dejarlo ir?

Ayudándose de los estantes, siguió su recorrido hasta que por fin pudo contemplar ese par de chicos que estaban reunidos.

-me preocupa lo que hará después de salir de acá, Hoseok quiere darle un cuarto alquilado, pero no puede tener emociones fuertes por su embarazo, Jimin se fue al extranjero y Jin parece no estar teniendo un buen momento con su pareja.

Observando como un pelinegro con bata le hablaba a un castaño que no podía reconocer, debido a que estaba de espaldas.

-solo cuídenlo – escuchar tan claro esa voz provocó que el pecho de Jeon sea apretado – vuelvan a pertenecer a su vida – se sentía como si alguien estuviera queriendo apretar su corazón, a tal punto de querer matarlo.

Como si eso no fuera suficiente los dolores de cabeza se hicieron más intensos, tan intenso que, si no fuera porque se estaba sujetando del estante, caería como peso muerto en el suelo.

Lo mejor que podía hacer ahora era quedarse quieto, resistiendo el peso de su cabeza y las ganas de gritar de dolor.

-po-por favor... pro-protéjanlo – el joven pelinegro, aun con su visión acuosa y con todo el dolor de mundo, levanto la cabeza, para así mirar como el castaño era abrazado por el Doctor Min – ¡Es todo lo que tengo! – dando inicio un llanto desalmado.

Jungkook solamente llevo una mano a su boca, con el objetivo de silenciar su voz, mientras sus ojos cansados de oprimir sus lágrimas, lo dejaron salir.

Tan doloroso era el dolor de castaño que por más raro que parezca, Jeon lo sentía como si fuera propio.

¿Y si lo era?

El pelinegro ya no podía resistir más los malestares, a causa de que se estaban volviendo intolerables.

Necesitaba salir de ahí, ya no importaba si era descubierto por ese par, el aire le estaba comenzando a faltar, el cuerpo pesando y la cabeza queriendo estallarle.

No importaba nada ahora, solo salir.

Con las pocas fuerzas, que ni el pelinegro sabe de dónde saco, corrió entre tropiezos hasta la salida, ignorando por completo su estado.

Corrió como pudo, sin saber a dónde, solo lejos.

Nuevamente el dolor de cabeza se intensificó y ahora sí, el cuerpo de Jungkook no lo resistió e impactó contra el suelo, soltando un grito desgarrador, que resonó por todo el pasillo, más por el dolor de cabeza que por la caída.

En toda su desesperación, cerró los ojos con furia, sus manos fueron dirigidas a su melena, para intentar arrancarse todo el cuero cabelludo y golpearse la cabeza contra el suelo, si así al menos podía calmar una pequeña fracción de todo ese dolor que estaba sintiendo.

- ¡Yoongi, vaya a buscar un calmante! – esa voz tan familiar, se escuchó tan lejana.

Entre todo este caos, dentro de la mente de Jeon varios recuerdos llegaban a su cabeza, para nada nítidos, se veían como si una cámara de mala calidad lo hubiera grabado.

Se escuchaba unas risas a lo lejos, gritos desesperados a su espalda y entre tanto recuerdo vio uno que lo dejo impactado.

Un cuerpo siendo llevado en una camilla, dentro del hospital y ese castaño que se encontraba llorando desesperadamente.

Gritos de furia, llantos desgarradores, cosas rompiéndose fueron lo que se escucharon por todos lados, se tapó los oídos para así aliviar todas esas voces.

Todo empeoro.

Los gritos mostraban como un pelinegro era golpeado cruelmente por ese castaño, los llantos dejaban ver como un pelinegro lloraba en la esquina de una oscura habitación y las cosas rompiéndose, la imagen de un castaño lleno de furia rompiendo todos lo que estaba a su alrededor.

Basta

Seguían golpes que no tenían ni una pisca de piedad.

Basta

Las súplicas de Jeon, para que se detuviera

Paren esto.

Las noches de llantos desgarradores.

¡Qué alguien detenga esto!

-esta noche~ – una melodiosa y grave voz se escuchó a lo lejos – si coloco mi mano junta la tuya~ – las voces se calmaron y las imágenes dolorosas fueron cambiando, por un par de jóvenes sentados en el pasto – ¿Puedes sostener mi mano? – otra, de Jungkook llorando en los brazos de... Taehyung – me convertiré en ti~ – otro recuerdo de como este se encontraba llorando al costado de su camilla – solo tienes que mirar mis galaxias~ – Kim Taehyung, la persona que siempre amo – ser bañado en todas esas estrellas~ – la persona que siempre lo cuido – te entregaré todo mi mundo~.

El pelinegro, con una leve dificultad, a causa de la luz, abrió sus ojos, para encontrarse con el rostro húmedo del castaño.

Ese tonto y hermoso castaño.

-las... luces... que ilu-ilu...minan... – soltó con un hilo de voz – tus... ojos... – lentamente Jeon alzo uno de sus brazos y aún tembloroso, llego a acariciar con total delicadeza el rostro del contrario – no llores... – Taehyung con desespero comenzó a buscar calor en la palma del contrario – te ves... feo así...

Ambos soltaron una sonrisa, uno más débil que la otra.

- calla – las lágrimas de felicidad, no se hicieron de esperar.

Esto era un nuevo comienzo, para ambos.

Jungkook y Taehyung, reencontrándose y al fin tener ese final feliz que tanto deseaban o eso se suponía y es que por más que este par quisiera que este momento haya durado para siempre, no se podría.

La vida es así, después de todo.

-Kook... – el tono de alegría cambio a desesperación – ¡kook! – la poca fuerza que Jungkook ejerció en su mano se desvanecía como el aire – ¡Jungkook, despierta!

Así termina.

Jungkook con el último rastro de fuerza, sonrío, porque al menos pudo ver y reconocer a la persona que más amo.

La persona que siempre estaría en su corazón.

[...]

Abrió los ojos y miro el mismo techo de todos los días, se sentó, como normalmente lo hacía, solo que esta vez sintió un peso extraño a su lado.

Un chico castaño.

Jeon al estar más consciente de su alrededor se dio cuenta de que tenía una intravenosa es su brazo, una máquina de pulso y otras cosas.

Regreso su mirada al desconocido que estaba junto a él, para encontrarse con la sorpresa de que este estaba despierto observándolo.

Ese desconocido se paró bruscamente y salió de la habitación, minutos después el doctor Min, ingreso.

-buenos días, Jungkook – dijo el doctor, mientras rellenaba el expediente médico – ¿Cómo te encuentras?

-bien – estando un poco nervioso, algo que no le había pasado desde que estuvo por primera vez en ese lugar.

- ¿Recuerdas algo? – concentrándose en el informe, Jungkook trataba de recordar como acabo así. Si lo único que recuerda es estar en medio de los estantes.

-solo que estaba en biblioteca, creo que me quede dormido leyendo un libro – soltando la respuesta más obvia que se le pudo ocurrir, pero no respondía nada de lo que pasaba.

-gracias, te dejo descansar – terminando de escribir algunas cosas más, se retiró.

El joven paciente no sabía que había pasado.

Observando el reloj que colgaba en una de las paredes de su habitación y se percató de que lo último que recordaba había pasado hace dos semanas.

Volteo en dirección a la ventana, donde a través de ella busco la tranquilidad necesaria en las nubes que se pintaban de un color rojizo, mientras el sol parecía ocultarse detrás de unas montañas, ignorando completamente los suaves sollozos que se encontraban detrás de esa puerta.


12 марта 2021 г. 15:34:08 0 Отчет Добавить Подписаться
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