mithzah Mithzah 23

"Yo no elegí amarte, mi amor... pero si tuviera que elegir, te elegiría a ti... una y otra vez... siempre a ti... sólo a ti..."


Фанфик Всех возростов.

#drama #bts #kimtaehyung #jeonjungkook #jungkook #vkook #taekook #taehyung
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My Prince

— ¡Jeon JungKook! —TaeHyung entra a la habitación intempestivamente, está furioso, su voz se escucha por todo el nosocomio, ha espantado a algunas enfermeras e inclusive se ha ganado miradas reprobatorias de algunos doctores, pero eso a TaeHyung lo tiene totalmente descuidado. TaeHyung entra como si fuese un huracán sin importarle las enfermeras o el simple hecho que está en un rodeado de personas enfermas, él sólo está pensando en una persona, así que entra llamando en un solo grito a su pequeño novio de cabellos castaños oscuros, quien lo mira desde la pulcra cama del hospital con una sonrisa en el rostro, mostrando dulcemente sus dientecitos delanteros.

— ¡TaeTae! —JungKook estira sus manos hacia adelante, abriendo y cerrando sus puños. Muy feliz de ver a un enojado TaeHyung, no le alegra verlo enojado, pero tenía mucho miedo no volver a verlo. Le alegraba volver hacerlo.

— ¡JungKook! —TaeHyung se lanza a sus brazos, deshaciéndose de algunas enfermeras que evitaban su entrada a la pequeña habitación. —Mi amor—. Susurra abrazándolo con cuidado contra su pecho.

—TaeTae—. JungKook coloca su mentón sobre el hombro de su novio, y oculta su rostro en su cuello. Aspirando el agradable y sutil aroma varonil de TaeHyung. —Te extrañé muchísimo, cariño—. Confiesa y sus ojitos se llenan de lágrimas al sentirse nuevamente seguro entre sus brazos.

—Bebé hermoso… ¿Por qué me haces esto? ¿No te había pedido que cuidaras de ti mismo? ¿huh? JungKook… —TaeHyung se aferra a él, apretando su agarre apenas para no lastimarlo.

Las enfermeras deciden interrumpir, no tienen idea de quién es ese hombre ya que TaeHyung ni siquiera se ha identificado, y no pueden permitir que cualquier extraño entre a una habitación del hospital a molestar a algún paciente.

—Señor, tiene que retirarse—. La joven enfermera habla suavemente, pero manteniendo aun la autoridad en su voz. —El paciente Jeon tiene que descansar y es muy tarde para permitir visitas, además, usted no se ha presentado en recepción.

TaeHyung suspira, tras haberla escuchado decide separarse de JungKook por un brevemente momento. —No me iré, bebé, no te preocupes amor—. Susurra cuando JungKook lo ha vuelto a tomar de su traje negro.

—No me dejes sólo, por favor—. Suplica, apretando su agarre con fuerza.

TaeHyung mira el agarre de su novio y sonríe de lado, él jamás permite que alguien arruine su vestimenta, pero es JungKook, su pequeño novio, el amor de su vida, y a él le permitiría hacer lo que él más quisiera, así quiera teñir sus costosos trajes, cosa que si lo ha intentado, él le permitiría absolutamente todo a JungKook —Sólo dame, dos minutos, tengo que hablar con ellas. ¿Si, mi vida?

—Señor…

—Sólo dos minutos ¿cierto? —Pregunta JungKook inseguro.

—Sólo dos minutos, mi amor—. Promete. JungKook asiente y lo deja ir, sin perderlo de vista desde que suelta su traje.

—Señoritas—. TaeHyung se pone de pie ante las dos enfermeras, ellas lo miran un poco nerviosas, ese hombre impone con su sola presencia. — ¿Puedo preguntar porque no puedo hablar con JungKook, mi novio?

—Se-señor… no es hora para visitas—. Responde una de ellas distraída.

TaeHyung sonríe de lado y metiendo sus manos en los bolsillos dice. —Pienso que tal vez ustedes no me conocen, soy Kim TaeHyung y a mí nadie me dice que hacer—. Expresa con voz firme y baja, no quiere que JungKook le escuche.

—Señor, tiene que entender que no son horas de visitas… —decide hablar la otra enfermera de una larga trenza negra. —Es muy tarde, tiene que regresar mañana si quie-

—Señorita Chang—. Un joven doctor entra a la habitación y les sonríe a ambas enfermeras. —Por favor, retírense, yo me ocuparé del señor Jeon y sus visitas. —Ambas jóvenes asienten ante las órdenes del doctor. —Kim TaeHyung, por favor, deje de intimidar a mi personal, se lo ruego—. Pide con una sonrisa.

—MinJae—. Saluda TaeHyung con una sonrisa sutil, abraza a su viejo amigo y le da pequeños golpes en la espalda a modo de saludo, el joven galeno le devuelve el gesto con amabilidad.

—TaeHyung, sabía que vendrías volando en cuanto YoonGi me llamó—. MinJae camina acercándose hacia JungKook, quien lo mira con una sonrisa en el rostro.

—No me digas, él vendrá ahora—. TaeHyung se cruza de brazos, mirando con una ceja alzada a su amigo de la infancia. — ¿No estuvo aquí cuando JungKook fue ingresado?

—En dos minutos aparecerá—. Asegura y se gira para saludar a JungKook con una mano. —Y si, si estuvo, pero solamente fue unos cinco minutos, recibió una llamada y dijo que volvería—. Dice mientras le da un leve apretón a JungKook. —Buenas noches, JungKook, ¿ahora qué travesura hiciste? ¿Eh? —Pregunta intentando sonar despreocupado.

—Hola MinJae hyung—. JungKook le saluda dándole una mano, se mira la pierna derecha sobre las sábanas, se lleva una mano hacia la cabeza y con un dejo de inocencia, continua hablando. —Solamente me caí—. Murmura con las mejillas rojizas.

— ¿Cómo que sólo te caíste? —TaeHyung se acerca a la cama, nuevamente el gesto enfadado regresa a su rostro. —Esto no es sólo una caída, JungKook ¡casi pierdes la maldita pierna! —Exclama alzando la voz.

—TaeHyung no grites, recuerda que estás en un hospital—. Le dice MinJae con paciencia, y es en ese momento que la puerta de la habitación vuelve a abrirse y apresuradamente, dejando pasar a YoonGi y Jin, los mejores amigos de JungKook y Taehyung, respectivamente. —Se han tardado mucho, chicos—. Les regaña en un suspiro.

—Lo siento, fue difícil manejar en toda esta neblina—. Se disculpa Jin saludando a todos con una leve venia.

— ¡YoonGi hyung! ¡Jin hyung! —JungKook exclama, muy contento de verlos otra vez.

YoonGi saluda fugazmente a TaeHyung y MinJae y corre directo hacia su mejor amigo, comienza a regañarlo suavemente. —Oye, pequeño cabezota. —Dice sonriendo abiertamente.

—Jin—. TaeHyung dice con los dientes apretados, no dudaría en darle un buen golpe en toda la cara a su mejor amigo en ese momento.

—Será mejor, conversar afuera chicos—. MinJae toma a ambos jóvenes del brazo y los empuja rápidamente fuera de la pequeña habitación. JungKook está totalmente distraído con YoonGi como para darse cuenta del comportamiento de los demás, ni que están saliendo de la habitación.

— ¡Se supone que ibas a cuidarlo! ¡Maldita sea, Jin! —TaeHyung toma del cuello de la camisa de Jin y lo alza con fuerza. Una vez que la puerta se ha cerrado tras de él y ellos están afuera.

— ¡Ya! ¡TaeHyung! —MinJae se apresura a separarlos, aun cuando se gana unos insultos por parte de TaeHyung— Recuerda que este es un hospital, no me hagas sacarte y prohibir tu entrada, Kim—. Amenaza.

—No, MinJae, él tiene razón, es mi culpa todo esto. —Jin admite bajando la mirada, sus ojos se vuelven rojizos y cristalinos, ver al pequeño JungKook en ese estado lo lastimaba mucho, y más porque pasó cuando él estaba a su cargo.

TaeHyung respira pesadamente, se lleva ambas manos al rostro y decide calmarse, Jin se siente culpable, es evidente y no quiere hacerle sentir aún peor. —Está bien Jin… —Susurra, respira lentamente tomándose largos minutos para calmarse. —JungKook me dijo… él me dijo que fue una caída…

—Y así fue—. MinJae toma la carpeta amarilla colocada en el vidrio de la puerta, lo abre y comienza a decir que fue lo que sucedió, o al menos como JungKook lo relató y cuáles fueron los resultados de sus exámenes. —JungKook se cayó-

—Eso ya lo sé, MinJae. —Interrumpe TaeHyung impaciente.

— ¿Me dejas terminar de hablar o te prohíbo venir en horarios de visita también? —Amenaza nuevamente.

—De acuerdo, de acuerdo… sigue hablando—. TaeHyung se cruza de brazos, molesto aún, pero decide escuchar con atención.

—Bien, lo que pasó con JungKook, es algo común en realidad, a todos los jóvenes hoy en día les pasa. Una caída les pasa a todos y-

— ¡Se ha molido la pierna! ¡Esto no es simplemente una caída, MinJae! —Esta vez es Jin quien se altera.

—Jin, te callas o te saco junto a TaeHyung—. MinJae suspira pesadamente.

— ¿¡Qué!? ¡Pero si yo estoy callado! —. TaeHyung se resiente, pero luego de ver la mirada de MinJae decide no seguir hablando.

—Ah, en serio… chicos… —MinJae le extiende los resultados a TaeHyung. —JungKook se ha roto el hueso, él chocó contra un árbol viejo, y este cayó sobre su pierna rompiéndolo en tres partes ¿está bien? —Ambos jóvenes abren los ojos en sorpresa. —Es algo normal que sucede cuando las personas van a esquiar, claro es muy mala suerte, pero sana con una operación.

—Aquí dice injerto ¿Cómo es que necesitan un injerto para una fractura? —TaeHyung pregunta sin dejar de leer la carpeta.

—No es sólo una fractura, TaeHyung. —MinJae busca palabras simples para explicarles la situación del pequeño chico aventurero. —JungKook se rompió la pierna, su hueso está realmente lastimado y necesita un reemplazo para su tibia derecha. Es un trozo pequeño, pero si no hacemos la operación, JungKook no volverá a caminar… no correctamente, no podría correr o...

—Espera, espera—. TaeHyung le interrumpe nuevamente, viendo como Jin se horroriza ante ello. —No, JungKook no puede no caminar ¿entiendes? Apenas tiene 18 años, no puedes decir que él no volverá a caminar.

—TaeHyung, por eso necesitamos operar.

— ¿Necesitas una autorización? —La voz de Jin tiembla al momento de preguntar.

—Necesito un responsable… si en caso… bueno sólo si en caso… —MinJae guarda silencio al ver como TaeHyung se revuelve el cabello, preocupado.

— ¿La operación es de riesgo? —Pregunta con un nudo en la garganta.

—No… no lo es… sólo necesito un responsable y JungKook podrá caminar nuevamente en un par de meses.

TaeHyung voltea a mirar a Jin, preguntándole con la mirada, él niega con rapidez. —No, tú sabes que sus padres lo lanzaron lejos de casa cuando se enteraron de su relación… él no cuenta con sus padres, TaeHyung.

—MinJae ¿Dónde firmo? —Pregunta con los dientes apretados, mirando entre las cortinas a su alegre y jovial novio.

18 meses después

— ¿Por qué estamos aquí? —HoSeok pregunta con el ceño fruncido, confundido al caminar al lado de su amigo.

—Vamos a ver a Jin—. Responde NamJoon sin detenerse.

—Pero es el piso oncológico del hospital, NamJoon ¿Qué hace Jin en un lugar como este? —. HoSeok sigue preguntando con curiosidad, pero NamJoon se limita a negar con la cabeza. —No deberíamos estar aquí… no somos médicos.

—Escucha, HoSeok, se supone que Jin y yo estamos de vacaciones ¿sí? Sin embargo, nos siguen necesitando en la oficina, nos llaman una y otra vez, no hemos podido tomarnos ni un solo día, y si quieres que trabajemos contigo en este caso, nos vas a seguir, así sea hasta el fin del mundo ¿de acuerdo? —. NamJoon habla con rapidez, su compañero sonríe antes de asentir.

—De acuerdo, les seguiré hasta el fin del mundo entonces, señores Kim—. Acepta él sin dejar de sonreír.

—Y no quiero que hagas ni un comentario cuando entremos ¿entiendes? —Dice con seguridad, pero no le da oportunidad de preguntar el por qué, abre la puerta y entran en silencio al ver cuatro jóvenes en ella.

—NamJoon—. Jin se pone de pie y camina apresurado a saludar a su pareja, con un simple abrazo le da a entender lo aliviado que se siente al tenerlo a su lado.

—Jinnie… ¿Cómo está JungKook? —Pregunta en voz baja.

—Yo estoy bien, NamJoon hyung—. Responde alzando una mano, saludándolo con una sonrisa cansada.

—JungKook…— NamJoon se acerca a la cama y le desordena el cabello cariñosamente. —Él es HoSeok, trabaja para mí en la oficina de investigación. —Lo presenta.

—Un cerebrito, genial—. Dice con burla.

—Oye, yo también estoy aquí—. Se queja YoonGi, se recuesta sobre su sillón fingiendo indignación.

—Tú no eres un cerebrito, hyung… eres un nerd de computadoras—. JungKook habla con libertad, pero la mirada de TaeHyung lo calla de inmediato.

—No seas irrespetuoso, JungKook—. Ordena TaeHyung, se mira cansado.

—Lo siento, hyung—. Se disculpa el pequeño joven bajando la cabeza, avergonzado.

—No seas cruel con el niño, TaeHyung—. Reprocha Jin, sin embargo, decide cambiar de tema. Se gira hacia HoSeok y pregunta. — ¿Sabías que NamJoon y yo estamos en días libres?

—Lo siento, solamente quería que revisaran estos documentos y me den su autorización para proceder—. Se disculpa HoSeok, extendiéndole una libreta negra. Jin lo toma soltando un bufido, se sienta sobre un mueble extremo de la habitación. NamJoon lo sigue en silencio, se acomoda a su lado para leer el documento.

HoSeok sonríe apenas y tomando la carpeta de JungKook comienza a leer.

—No tomes las cosas sin permiso—. TaeHyung se pone de pie y le retira la carpeta de las manos.

—Lo siento, pero leí… ¿Él tiene cáncer pulmonar? —Pregunta imprudentemente.

—HoSeok—. Jin levanta la voz, previniéndolo de sus palabras.

—No te preocupes, hyung… si a mí no me molesta, ¿Por qué debe molestarles a ustedes? —JungKook pregunta con una sonrisa aparente. —Sí, me lo detectaron hace dos meses… pero estoy bien, en serio lo estoy—. Asegura moviendo algunos cuadernos que estaban a su alrededor.

HoSeok asiente, pero las líneas de su frente se acentúan aún más. —Disculpa que vuelva a preguntar, pero ¿Cuántos años tienes?

—Mira, no quiero que te metas en esto—. TaeHyung se pone delante de él y con los puños apretados se muestra amenazante, separándolo con su cuerpo a JungKook de los demás. Sobreprotector con su pequeño novio.

—TaeHyung—. NamJoon se pone de pie de inmediato, tratando de evitar una pelea.

—Tengo 20 años—. Responde JungKook aun con esa sonrisa irreal en sus labios. —Y no, nunca en mi vida he fumado, y TaeHyung tampoco fuma, y yo vivo con él, sólo él y yo en casa… así que no he sido un fumador pasivo tampoco, por si te lo preguntas.

— ¿Han revisado la casa donde vive? ¿Tal vez algún rastro de asbesto? —HoSeok camina alrededor de la habitación, sin darle importancia a la postura amenazante de TaeHyung.

—Hemos revisado todo, la casa, la academia, el teatro… absolutamente todo—. Jin lo sigue con la mirada, sabe que HoSeok hará más preguntas, y tal vez el tacto no es lo suyo, así que no sabe a qué preguntas futuras atenerse.

—Es extraño, el asbesto es el único motivo para contraer ese tipo de cáncer, claro descartando el hecho de fumar o ser un fumador pasivo… y ya dijiste que no lo eres… —HoSeok mira a TaeHyung y vuelve a preguntar, arriesgándose a un recibir un golpe por parte de este. — ¿Ha sufrido algún accidente?

La pregunta es suficiente para desencajar a TaeHyung, quien lo mira con el semblante airado. —S-Si… —Tartamudea, extrañado por la pregunta.

— ¿Y ha tenido alguna cirugía? ¿Algún injerto tal vez? —Sigue indagando.

—HoSeok, ya basta—. NamJoon lo calla tomándolo del brazo.

—Es que solamente… esto es muy extraño… —le dice ignorando el rostro de JungKook.

—No, déjalo NamJoon—. TaeHyung vuelve a acercarse a ambos jóvenes y le extiende el fail de JungKook nuevamente. —Hace un año y medio, JungKook se fue a esquiar con Jin y unos amigos… él chocó con un árbol, fue un accidente y él terminó recibiendo un injerto—. Explica tronándose los dedos, nervioso.

— ¿Me permites revisar la radiografía? —HoSeok pregunta sin dejar de leer el documento. YoonGi se pone de pie y se lo extiende casi de inmediato.

— ¿Sabes de medicina? —JungKook se acomoda sobre las almohadas, curioso de ese joven.

—Algo así—. HoSeok toma el sobre y sacándolo con cuidado, revisa la radiografía a contra luz. — ¿El injerto… lo han hecho en este hospital? —. Mira a TaeHyung asentir. — ¿Puedo hablar con el director, o al menos con quien realizó el injerto por favor? —Pide volviendo a guardar las radiografías en su enorme sobre.

—HoSeok… —Jin lo mira con desconfianza, pero el chico sólo se limita a asentir. —Ah, está bien, vamos—. Acepta, tomándolo del brazo y saliendo de la habitación, olvidando despedirse de los demás. Tanto NamJoon como YoonGi lo siguen de inmediato.

JungKook ríe bajito cuando está solo con TaeHyung. — ¿Qué? ¿Por qué ríes? —Pregunta TaeHyung sentándose a su lado, acomodándose para no maltratar los cuadernos de dibujos de su novio.

—TaeHyung, tienes amigos muy raros—. Dice susurrando. Recostando su cabeza sobre el pecho de su novio.

—Ese chico no es mi amigo—. Se defiende acariciando los cabellos de su pequeño.

—Lo sé, pero Jin y NamJoon hyung, si lo son… y ellos son una pareja rara… —Dice entre pequeñas risitas. —Y ellos son amigos de ese chico extraño.

—Tu mejor amigo es YoonGi, y yo no digo nada…—TaeHyung habla bajito, disfrutando la calidez del cuerpo de JungKook, trazando líneas imaginarias por sus brazos descubiertos.

—Oye, YoonGi es cool, es genial y no lo niegues—. JungKook lo golpea sin fuerza sobre su pecho, TaeHyung se deja sin defenderse si quiera.

—Tienes razón, él es genial—. Dice besando la cabeza de JungKook, él se queda quieto ante su tacto. — ¿Me muestras de nuevo tus dibujos, mi amor? —Pregunta acomodándolo sobre su dorso.

—Claro que sí—. JungKook toma un cuadernillo al alzar y lo abre para que ambos puedan verlo. —Este lo dibujé para ti, TaeTae—. Confiesa tímido. TaeHyung acaricia el dibujo con sus dedos, con suavidad.

—Es hermoso…

—Lo es, es el Castillo Hohenzollern en Alemania—. Dice siguiendo con la mirada en las grandes manos de su novio sobre su dibujo. —Algún día iremos ahí ¿verdad? Podremos ir y estar sobre las nubes… seremos los príncipes de ese hermoso castillo, TaeTae…

—Iremos ahí, mi príncipe, lo prometo—. TaeHyung comienza a llorar en silencio, las lágrimas caen por sus mejillas, y mojan el cuello de JungKook, él cierra los ojos al sentirlas.

—Estaremos sobre las nubes, sólo tú y yo… el mundo no existirá más para nosotros ¿verdad? —Pregunta con la voz rota, él tampoco puede evitar llorar. —Nuestras vidas serán hermosas y serán largas, nuestro amor perdurará en el tiempo ¿verdad? Como ese castillo… seremos eternos, ¿verdad TaeTae? —Pregunta entrelazando sus dedos, sintiendo como TaeHyung lo abraza con fuerza contra su pecho.

—Seremos eternos, mi amor… nuestro amor será eterno, mi príncipe—. Promete TaeHyung llorando, tomando a JungKook entre sus brazos. —Vivirás en el castillo más hermoso que pueda existir… serás mi príncipe por toda la eternidad, mi amor…

JungKook sonríe con calidez al escucharlo, colocando su cabecita sobre el pecho de TaeHyung, escuchando como su corazón latía con fuerza, sintiendo su calor, su aroma, cerrando los ojos para sentirlo mucho más cerca a él.




×××




—No, no… el hospital me dijo que el hueso del donador era de un chico de 24 años, era de alguien joven, no que tenía 60 ¡El hospital me dijo muy claro que era de alguien joven! —TaeHyung golpea la mesa con fuerza al escuchar a NamJoon, era claro que su amigo estaba equivocándose. — ¡Los documentos que firme, eran de un donador de 24 años!

—Es claro que no es verdad—. HoSeok se cruza de brazos al refutarlo. —El donador era una persona mayor, no me estoy equivocando.

TaeHyung camina con fuerza hacia HoSeok, dispuesto a golpearlo para poder callarlo, pero es NamJoon quien se interpone entre ambos. —Cálmate, tienes que calmarte TaeHyung, por favor—. Suplica.

— ¿Estás escuchando lo que él me está diciendo? ¿Si quiera sabes lo grave de sus palabras? —Suelta con fuerza, deshaciéndose del agarre de NamJoon. Se pasa ambas manos por la cabeza y trata de calmarse, intentando respirar, sabe que, si sigue alterándose, NamJoon y Jin ya no le informarán sobre el estado de JungKook.

—Lo sé TaeHyung, y mi equipo está trabajando en eso ahora mismo. —NamJoon dice con los dientes apretados, viendo como su amigo comienza a desmoronarse ante él. —TaeHyung… —Susurra más suave, pero TaeHyung camina alejándose de él. —Voy a encontrarlo, TaeHyung, encontraré al maldito que le hizo esto a JungKook, lo prometo.

—No será necesario, sé muy bien que lo hizo—. TaeHyung toma el picaporte de la puerta y se gira a mirarlo, sus ojos brillan con intensidad y la determinación se refleja en su rostro. —Voy a matarlo, NamJoon, voy a matarlo con mis propias manos—. Jura, saliendo del pequeño despacho de NamJoon.

HoSeok se coloca frente a NamJoon, quien mira la puerta totalmente confundido. —JungKook está en el mismo hospital que lo operó ¿verdad? —Pregunta seriamente, NamJoon asiente sin comprender la pregunta. — ¿Sigue siendo MinJae doctor de ese hospital? El amigo de la infancia de él ¿no? —. Lo mira asentir nuevamente. — ¿Acaso no fue MinJae quien consiguió el injerto?

Y es cuando NamJoon reacciona. — ¡Oh, mierda! —Maldice por lo alto, tomando su abrigo, sale con prisa de su despacho, HoSeok lo sigue corriendo sin demora.




×××




— ¡Esto es tu maldita culpa! —TaeHyung tiene sujeto a su amigo por el cuello, manteniéndolo en alto y apretando sin misericordia, el joven galeno se retuerce entre sus manos sin entender que sucede, y a TaeHyung tampoco parece importarle el daño que le está causando. — ¡Te voy a matar ahora mismo! ¿Me escuchas? ¡No me importa si eres mi amigo! ¡No me importa!

— ¡TaeHyung, suéltalo! —NamJoon entra con prisa al consultorio de MinJae y de un par de grandes zancadas, se acerca a ambos, coloca sus manos sobre los brazos de TaeHyung e intenta separarlos, pero TaeHyung no cede ni un centímetro. — ¡TaeHyung lo vas a matar!

—Eso es lo que haré, eso es lo que quiero hacer…

HoSeok chasquea la lengua y acercándose a TaeHyung, logra golpear un punto bajo en su espalda, haciéndolo gritar de dolor y terminando de soltar a MinJae, quien cae al piso sin dejar de toser.

— ¿Qué mierda quieres? —TaeHyung se queja, sin moverse, pues le sigue doliendo aun cuando HoSeok no está tocándolo más.

—Jin siempre pide pruebas fehacientes de los hechos, y el análisis del hueso es mi observación, para que NamJoon pueda abrir el caso de investigación, necesitarán comprobar que mi observación sobre el hueso, es verdad. —Explica con paciencia. Mira a su jefe y él asiente, su mirada regresa a TaeHyung, que ha empezado a masajear la zona donde él lo lastimó. —Lo siento, pero lo ibas a matar—. Dice, ve a TaeHyung abrir la boca para decir algo más, pero él lo interrumpe de inmediato. —Al parecer MinJae es el único que puede darnos los datos del donador, lo investigaremos, a él, al hospital y a la asociación que provee huesos, tejidos, órganos, lo que sea que proveen. Si matas ahora a MinJae no van a tener como comprobar lo que digo es verdad, y mucho menos tendrás la información completa.

— ¿Cómo van a confirmar que el donador no es la persona que se dijo en un primer momento? —Pregunta TaeHyung, un poco más calmado al oír la coherente explicación de HoSeok.

—Necesitamos hacer una biopsia a JungKook —. Responde encogiéndose de hombros.

NamJoon toma a MimJae de la bata de doctor y lo obliga a ponerse de pie. —Y tú, MinJae, vas a hacer esa biopsia ¿me escuchaste? —Ordena con autoridad en la voz.




×××




— ¿Me va a doler mucho? —JungKook observa el rostro de TaeHyung, en todos los largos minutos que ha estado con él, no ha sonreído, ni un solo segundo. Solamente le había oído decir que le harán un procedimiento, y él no entendía que sucedía.

—JungKook, cariño… estamos aquí ¿sí? No tienes que tener miedo—. Jin intenta calmarlo, pero es muy evidente que él mismo se encuentra alterado.

— ¿Me pueden decir de nuevo que es lo que me harán? —Pregunta mirándolo con los ojos acuosos, el matiz de su voz impregnado de miedo.

—JungKookie… —Jin comienza a hablar, pero es interrumpido por TaeHyung.

—Mi amor, vamos a descartar que estés mal por el injerto —. Susurra agachándose a su altura, acariciando sus cabellos negros y con una sonrisa en los labios. JungKook asiente pasando saliva ruidosamente, ahora que lo ve sonreír, el miedo se ha ido un poquito.

— ¿Cómo lo harán? ¿Me operarán de nuevo? —Intenta prepararse mentalmente. Pero busca la mano de TaeHyung y al encontrarla, la aprieta con mucha fuerza al ver entrar a MinJae junto a NamJoon, HoSeok, y una enferma, todos con el rostro oscurecidos y serios, y la última empujando una pequeña mesa con ruedas y un equipo médico. JungKook observa los instrumentos y comienza a temblar sobre la cama. —Me va a doler mucho ¿verdad? —Pregunta al borde del llanto.

—Claro que si dolerá mucho, una biopsia no es sencilla, tienen que escarbar en tu piel hasta llegar al hueso y puedan tomar una mues- —. HoSeok comienza a explicar, pero Jin lo silencia de un grito.

—Sácalo, NamJoon—. Ordena con el rostro enrojecido, su novio se encoje de hombros y sujeta a HoSeok del brazo.

—MinJae, si haces algo para alterar los resultados, si haces la mínima cosa para esconder algo, te pudrirás en la cárcel por el resto de tu vida—. Amenaza, MinJae no se atreve a levantar la cabeza. —Te juro MinJae, que haré que te arrepientas tu vida entera de haber estudiado medicina si haces algo que no nos ayude a averiguar qué es lo que sucedió. —Termina de decir, para luego salir del lugar, sin dejar de jalar del brazo de HoSeok.

JungKook esconde su rostro sin parar de llorar, sin dejar de sujetarse del brazo de TaeHyung ni dejar de hacer presión sobre él. Su cuerpo entero se sacude ante el miedo, no quiere hacerlo, no quiere hacer ese procedimiento.

—Quiero irme a casa, TaeHyung—. Ruega sin dejar temblar.

—Mi amor…

—Llévame a casa, por favor… vámonos, no quiero hacer esto… por favor, sácame de aquí… —Solloza con fuerza e intenta alejarse lo más que puede cuando MinJae se acerca a él.

—JungKook—. TaeHyung quiere calmarlo, intenta hablarle, pero el nudo en su garganta se lo impide.

Jin suspira con pesadez, y acercándose por el otro extremo de la cama, se agacha también para poner su rostro a la altura de su pequeño amigo.

—JungKookie—. Susurra con suavidad, JungKook niega con la cabeza ahora sujetando el brazo de TaeHyung con dos manos, abrazándolo con fuerza. —JungKookie, cariño, necesitamos que te hagan la biopsia, sólo así podremos hallar la causa de… de t-tu enfermedad, cariño… por favor…

—N-No… yo quiero ir a casa… p-por favor sácame de aquí, TaeHyung… p-por favor hyung… —Llora escondiendo su rostro entre su fuerte abrazo.

—JungKookie, la terapia podrá funcionar si encontramos la raíz de todo esto, podremos ayudarte—. Susurra, acariciando los cabellos de JungKook, intentando calmarlo. —Por favor, déjanos ayudarte. —Suplica.

—JungKookie, mi amor… —. La voz de TaeHyung se escucha muy ronca debido al llanto, pero sabe que si no es él quien se lo pide, JungKook seguirá negándose. —Bebé…

—TaeTae, sácame de aquí ¿sí? —Ruega.

—Mi amor, nos iremos de aquí… pero necesito que nos permitas ayudarte… te llevaré a casa ¿de acuerdo? —Dice, JungKook suelta muy lentamente su fuerte agarre. —Iremos a casa, pero por esta vez, por favor… permite que te hagan la biopsia… por favor, mi amor…

JungKook se separa completamente de su abrazo y observa a TaeHyung llorando en silencio frente a él, baja la mirada y observa sus manos, él también está temblando, toma una mano de su joven amante y entrelaza sus dedos con los de TaeHyung, sonríe al ver la diferencia de tamaños.

—Nos iremos después a casa ¿verdad? —Pregunta con miedo.

—Nos iremos a casa, mi amor.

—B-Bien… entonces está bien… que lo hagan ahora entonces… —Acepta, aun con mucho miedo, TaeHyung cierra su mano alrededor de la suya, inclinándose siente los labios de su novio sobre su frente.

—Gracias, mi amor… eres mi príncipe muy valiente—. Halaga, y aun a pesar del miedo, JungKook siente sus mejillas enrojecer con velocidad.

—Bien, MinJae, tu turno—. SeokJin se coloca a la misma distancia del galeno, quien asiente y remueve un poco las sábanas de la cama. —No olvides, que no sólo yo te estoy vigilando —. Le advierte, muy consiente que su novio está observando todos los movimientos de la enorme ventana que da a otro pasillo, tras la luna, NamJoon y HoSeok observan cada uno de sus movimientos.

—De acuerdo—. MinJae asiente y colocando una manta pequeña bajo la pierna de JungKook, comienza a limpiar y desinfectar para abrir nuevamente la herida hecha hace meses atrás. Sobre la cicatriz que se estaba volviendo menos notoria, y que volvería a crecer después del nuevo procedimiento. Anestesia ese lugar, pero JungKook es una persona sensible, no puede evitar sentir miedo.

JungKook esconde su rostro contra el vientre de TaeHyung, evitando mirar como el cuchillo quirúrgico abre su pierna derecha, ahogando el grito de dolor, que late con furia aun a pesar de la anestesia local. TaeHyung acaricia con suavidad la cabeza de su novio, pero sin quitar los ojos de las manos de MinJae, sin pestañear, con los ojos rojos y la mandíbula apretada, como si estuviera esperando algún movimiento estúpido por su viejo amigo de infancia para poder acabarlo con sus propias manos.





×××




—Oh vaya en serio esto es realmente grande, JungKook—. YoonGi adula a su pequeño mejor amigo al observar sus dibujos en los cuadernillos. —Esto es realmente bueno, es excelente.

—Sólo son dibujos, hyung, no son tan buenos—. Dice con las mejillas sonrojadas y la mirada clavada sobre la hierba.

—No son sólo dibujos, tienes talento, mocoso testarudo.

— ¿Tú crees? —Pregunta esperanzado. Sonriendo en un dulce gesto, mostrando sus dientes de conejito.

—Por supuesto, en especial éste de aquí—. Observa la hoja dura pintada a acuarela. — ¿Es un castillo? —Pregunta incrédulo, JungKook asiente sin borrar su sonrisa. —Parece un paraíso ¿sabes?

—Ah… no… no… es el Castillo Hohenzollern en Alemania… es hermoso ¿verdad? Parece que hubiese pertenecido desde siempre a las nubes…— Se sonroja aún más al seguir hablando. —Viviré con TaeHyung ahí, algún día…

YoonGi despega los ojos del dibujo y mira a su mejor amigo, su sonrisa se borra y su semblante triste se muestra al verlo de esa manera, JungKook sigue siendo el pequeño niño que conoció hace más de diez años, sigue siendo esa personita dulce e inocente que siempre quiso y cuidó como hermano menor.

Lo observa por eternos segundos, segundos donde no puede evitar sollozar al verlo tan débil, tan delicado, tan deshecho. Pero la sonrisa crece en sus labios automáticamente cuando JungKook levanta la cabeza y le devuelve la mirada, frunce el ceño al verlo llorar en silencio, ladeando la cabecita, intenta sonreírle.

—Hyung, estás llorando…

—Tu lado aventurero sigue ahí ¿verdad? —YoonGi golpea su hombro con suavidad, ignorando las palabras de su pequeño amigo.

—Hyung… ¿Por qué lloras? —JungKook observa su rostro a detalle, y no puede evitar ver reflejado el dolor en él.

—Pero yo no sabía que querías ser todo un príncipe ¿eh? —YoonGi sigue bromeando, haciendo caso omiso a sus palabras.

—Hyung…

—Ah tan rápido creces, ahora quieres ser el príncipe más guapo en este mundo ¿verdad? —Bromea, y JungKook se queda en silencio ante sus preguntas. —No, tú ya eres el príncipe más guapo en este mundo, JungKookie… lo eres realmente… —YoonGi sigue hablando, su llanto poco a poco va aumentando, sus manos vuelven a tomar el dibujo y lo levanta ante los ojos de JungKook. —Y has escogido este castillo como tu castillo ¿verdad? Quieres vivir aquí con TaeHyung ¿es así? Este castillo… el castillo de Hohen-no-sé-qué…

—Castillo Hohenzollern en Alemania. —Corrige JungKook, sonriendo ante la mala pronunciación de YoonGi. —No sé si pueda vivir ahí, pero oí que hacen recorridos a los turistas, sería bonito visitarlo algún día—. Dice encogiéndose de hombros.

—Ese mismo—. Observa el dibujo y levantando el rostro, promete sin dejar de sonreír. —Te prometo JungKook, que, si lo vas a conocer, lo verás todo a detalle, te lo prometo—. Asegura y JungKook asiente con una sonrisa en el rostro. —Te lo prometo, cariño—. Dice sosteniéndolo en un abrazo.




×××




— ¿Negligencia del hospital? —. TaeHyung no da crédito a lo que oye, niega con la cabeza y sus puños se aferran sobre la mesa, sus uñas clavándose a su piel. — ¿Me están jodiendo?

—TaeHyung—. Jin intenta calmarlo con suavidad, pero NamJoon niega con la cabeza, indicándole con la mirada que no lo toque, TaeHyung está a punto de explotar.

—Me dices que es negligencia del hospital ¿verdad? Todo esto es su culpa—. Aprieta los dientes y se pone de pie, NamJoon y Jin lo imitan. — ¡TODO ESTO ES MI MALDITA CULPA TAMBIÉN! —Y explota, sus grandes manos logran lanzar la pesada mesa de madera por el lugar, cayendo a varios metros de ellos. — ¡NO DEBÍ AUTORIZAR ESTO JAMÁS! —Vocifera, muchos transeúntes quedan observando la situación.

—TaeHyung, cálmate—. NamJoon intenta calmarlo, pero TaeHyung lo empuja con una sola mano.

— ¡Voy a matarlo, voy a acabar con él y esa cara bonita de doctor, lo voy a matar! —Amenaza.

— ¡No vas a hacer eso, TaeHyung! —Jin lo detiene, esquivando el golpe que TaeHyung le intenta dar. — ¡No vas a hacer nada!

— ¿No me crees capaz? —Sonríe con desafío, peor Jin no suelta su agarre en su muñeca.

—Hemos arrestado a MinJae, ¿me escuchas? Él está bajo las leyes de este país ahora, no puedes entrar a la delegación para simplemente matarlo.

— ¡Entonces sácalo, vamos, sácalo de ahí para matarlo ahora mismo!

—Escúchame bien, ahora mismo escúchame bien, Kim TaeHyung. —NamJoon logra empujarlo hasta sentarlo nuevamente sobre la silla, TaeHyung hace el ademán de levantarse, pero NamJoon lo retiene sobre su sitio. — ¡No! ¡Tú te quedas ahí hasta que me escuches! ¿Entiendes? —. Vocifera, pero TaeHyung prefiere no decir nada más. —JungKook no necesita que tú te pongas de esta manera, él no necesita a un novio homicida ahora ¿entiendes? JungKook necesita que tú estés a su lado, necesita que seas su fuerza, necesita que seas a lo que aferrarse para seguir vivo, por favor tienes que escucharnos.

— ¿Qué voy a hacer? —TaeHyung pregunta en voz alta, mirándose las manos. Sintiéndose impotente.

—TaeHyung, tienes que ser fuerte, sé fuerte para él—. Pide Jin colocando una mano sobre su hombro, intentando demostrarle que no está sólo.

—JungKook se está muriendo… y yo no puedo hacer nada, Jin… —Susurra bajando la cabeza, clavando la mirada sobre el camino de piedras.

—Tienes que ser fuerte, él va estar bien si tú estás a su lado—. NamJoon también intenta reconfortarlo, pero TaeHyung niega con la cabeza.

—Ahora que… ustedes dicen que el hueso injertado en la pierna de JungKook pertenecía a un viejo que murió de cáncer… ahora que sabes cómo se originó, podremos ayudarlo ¿verdad? —Pregunta sobándose los ojos, ante el picor del llanto. —Ahora la quimioterapia ayudará ¿verdad? —. Sigue preguntando, pero ambos jóvenes se quedan en silencio. —Vamos, díganme que ahora que sabemos todo esto, podemos sanarlo, porque si podrá sanar ¿verdad? Por favor, díganme que si… por favor—. Ruega.

—TaeHyung, la quimioterapia le podrá dar un par de meses más—. Jin habla en un murmullo, su voz rompiéndose ante el dolor.

—No, no es cierto, la quimioterapia hace milagros, sana a muchas personas, lo va a sanar a él también… —TaeHyung niega con la cabeza, sacudiéndola de un lado a otra sin parar.

—TaeHyung…

—JungKook es fuerte, y podrá sanar con la quimioterapia, yo estoy seguro… yo…

NamJoon suspira, y colocándose al otro lado de la silla, le directamente, mirándolo a los ojos. —TaeHyung, lamentablemente el cáncer fue detectado muy tarde en JungKook, la quimioterapia le dará sólo dos meses más… no podemos hacer nada para salvarlo, TaeHyung.

El joven los mira a ambos, sus ojos nuevamente se han cristalizados, negando con la cabeza, fija sus ojos sobre su mejor amigo, Jin, quien sigue llorando sin dejar de mirarlo. —Jin, dime que lo que dice NamJoon no es verdad… por favor, dime que no es verdad… por favor, te lo ruego, niégamelo todo, por favor, Jin… dime que esto es una pesadilla, es un mal sueño, por favor, dime que no es cierto…

—Lo siento mucho, TaeTae… en serio, lo siento tanto…




×××




Sus enormes ojos negros miran la larga fila delante a él, sus piernas se sienten débiles, pero él se niega a usar la silla de ruedas, quiere probarles a todos que él está bien, que puede caminar y no necesita una estúpida silla, tal vez las muletas, sólo las muletas y eso es porque los últimos días tiende a cansarse más rápido de lo usual, pero él está bien, él puede caminar, con ayuda tal vez, pero él sigue caminando, si estaría tan mal como escuchó hablar a los doctores, él no podría ni ponerse de pie ¿verdad? Él no estaría ahí, husmeando donde lo tiene prohibido.

—No deberías estar aquí—. HoSeok se para ante él y cruzándose de brazos lo mira desaprobatoriamente.

—Ellos… todos ellos… —JungKook señala con la cabeza a las personas detrás de HoSeok, niños, jóvenes y algunos adultos haciendo fila para entrar a la cámara de rayos X.

—JungKook, debes regresar a la cama.

— ¿Entonces es verdad? ¿El hospital me puso un hueso enfermo? ¿Un hueso con cáncer? —Pregunta aferrándose a las muletas.

HoSeok alarga una pesada respiración, y asiente con la cabeza ante sus preguntas. —JungKook…

—No… ¿Cómo pueden hacer eso? ¿Cómo pueden jugar con la vida de las personas de esa manera? —Lanza las preguntas, cada vez alzando más y más la voz. — ¿Por qué lo hacen? ¿Por qué me están lastimando de esa manera? ¿¡Por qué!? —Exclama, exigiendo explicaciones.

—NamJoon y Jin se están encargando de la investigación, están rastreando quien le vendió los huesos al hospital, aún estamos investigando, JungKook…

— ¡Sáquenmelo! ¡Quiero que me lo saquen! ¡No quiero ese hueso! ¡No lo quiero! ¡SÁQUENMELO AHORA! —. Implora, las lágrimas bajando de prisa por sus mejillas, y muchos pacientes volteando a verlo.

—JungKook, esto no funciona de esa manera, así se remueva el hueso de tu pierna ahora, es tarde, el cáncer se ha extendido por tu cuerpo, sería en vano hacerlo…—HoSeok intenta explicar, pero JungKook parece no querer entender, se niega a escucharlo.

— ¡Me estoy muriendo por la culpa del hospital! ¡Por la culpa de un error humano!... Me estoy muriendo… y yo no quiero morir… no ahora…

—JungKook, posiblemente le has salvado la vida a todas esas personas de ahí—. HoSeok señala la larga fila detrás suyo. —Todas esas personas recibieron el injerto del mismo donador… probablemente les has salvado la vida a todos ellos…—Intenta animarlo, pero sus palabras duelen mucho más al pequeño joven frente suyo.

— ¿Y mi vida qué? —JungKook tiembla sobre su lugar, observando la fila de personas que bajan la mirada a sus ojos, oyendo cada palabra, cada pegunta desesperada. — ¿Mi vida no importa acaso? —Pregunta observando como todos se quedan inmóviles ante sus palabras.

—No digas eso, JungKook…

— ¿Entonces qué? ¿Mi vida no interesa? ¿Es eso? —Sigue preguntando, aun con la voz en alto, sus ojos se posan en un joven de bata celeste y cabellos rojizos, él chico está en medio de la fila, tiene la cabeza baja, pero está llorando, ahogándose al escuchar las preguntas de JungKook, pero él se encoge de hombros y decide volver a mirar a HoSeok. — ¿Y mi vida qué, HoSeok? ¿No interesa? ¿No vale la pena? ¿No lo valgo, acaso?

—Tu vida es la que más valiosa en este universo, mi amor—. Escucha la voz ronca de su novio a sus espaldas, él se encoge mucho más en su sitio, y sigue mirando hacia adelante, mordiéndose el labio inferior para acallar su llanto. —Tu vida, es lo más preciado en este asqueroso mundo, bebé—. TaeHyung está susurrando en su oído, se ha acercado hasta él en pasos silenciosos.

—TaeTae…

—Tú vales más que cualquier otro ser en el mundo, mi bebé—. TaeHyung sostiene el cuerpo de JungKook cuando ha pegado su pecho contra su espalda, JungKook al sentirlo tras suyo, simplemente se deja desmoronar.

—Mi amor—. JungKook le sonríe cuando TaeHyung pasa una mano tras sus rodillas y su espalda, alzándolo en peso en el aire, sujetándolo con fuerza contra él. —TaeTae… —Susurra al mismo tiempo que ambas muletas caen hasta chocar con fuerza contra el piso.

—Aquí estoy… aquí mi príncipe… —TaeHyung sonríe cuando los dedos de JungKook dibujan el contorno de su perfilado rostro, su tacto es tan dulce y suave.

—Quiero ir a casa… por favor llévame a casa…—Pide susurrando, cerrando los ojos cuando siente que poco a poco su cuerpo deja de sentir, se adormece lentamente y se desmaya entre los brazos de TaeHyung.




×××




TaeHyung observa el rostro calmado de su pequeño, JungKook sonríe entre sueños, fundido entre sus brazos, ambos acostados en la cama del hospital. Ambos deseando que el tiempo parase por la eternidad.

—TaeTae… —JungKook susurra aun dormido, y TaeHyung no puede evitar sonreír al escuchar sus murmullos. —Te amo, TaeTae…

—Yo también te amo, mi pequeño príncipe—. Susurra besando su frente y haciendo presión en su abrazo, JungKook se queja en voz bajita y abre los ojos lentamente.

—TaeTae… —Dice levemente desorientado. TaeHyung lleva una mano hacia su rostro y aparta los mechones de cabello de su carita, dejándole ver su soñoliento. —TaeTae—. Vuelve a repetir con una sonrisa de conejito en su rostro.

—Hey, príncipe—. TaeHyung le devuelve la sonrisa y suelta su fuerte agarre. — ¿Dormiste bien, bebé? —Pregunta con suavidad.

JungKook asiente sin dejar de sonreír. —Si estoy entre tus brazos, no podré hallar mejor lugar para dormir, mi amor…— dice con las mejillas sonrojadas.

—JungKook—. TaeHyung vuelve a adoptar una postura seria, sentándose correctamente se vuelve cara a cara a su joven novio. —JungKook, necesito que me escuches, bebé.

—Claro, dime… ¿qué sucede TaeTae? —JungKook coloca ambas manos a cada lado de la cama e imita la postura de TaeHyung, lo mira preocupado, aun así, su sonrisa sigue intacta en su bonita cara.

—JungKook, no volveremos a casa, mi amor… —Le dice mirándolo a los ojos, JungKook abe la boca para refutar, pero TaeHyung se lo impide. —Sé que quieres regresar a casa, pero JungKook, necesitas hacer la quimioterapia, bebé.

— ¿Qué? ¡No! ¡Ya lo habíamos conversado! —JungKook se exalta y empuja a TaeHyung fuera de la cama, él se pone de pie en un salto. — ¡Quiero irme a casa, TaeHyung!

—JungKook, la quimioterapia nos dará tiempo, bebé, por favor entiende… —TaeHyung intenta hacerle entender, pero JungKook niega con fuerza, se cubre el rostro para no llorar.

—Tú me prometiste… tú me lo prometiste… dijiste que volveríamos a casa… debemos regresar a casa… quiero regresar a casa, por favor… —pero no puede evitarlo, no puede evitar llorar con desespero entre sus manos.

—JungKook, quiero que tengas una oportunidad, la quimioterapia nos dará tiempo…

— ¿Tiempo para qué? —Pregunta quitando las lágrimas de su rostro con furia. — ¿Es que no escuchaste lo que HoSeok dijo? ¡La quimioterapia no me servirá a mí! —Exclama, intentando bajarse de la cama, pero sus brazos están conectados a sondas y el moverlos de arriba abajo lo lastiman.

— ¡HoSeok no sabe de lo que está hablando! —TaeHyung responde en un chillido. — ¡Él no es médico!

—Los demás médicos también… ellos también están de acuerdo que esto no me ayudará… la quimioterapia no me va a salvar… —JungKook se vuelve a sentar al filo de la cama, observa el rostro lloroso de su novio y es cuando entiende sus palabras. —Tú quieres retenerme aquí… tú estás siendo un egoísta…

—No JungKook…

—Esto también me duele ¿sabes? Me duele muchísimo… sé que no quieres dejarme ir… lo sé, pero duele, mi cuerpo siente dolor todo el día, todos los días… mi cabeza explotará… mi corazón… mi corazón… —JungKook baja la mirada, ambas voces se apagan y la habitación vuelve a estar en silencio.

—JungKook…

—Yo voy a regresar a casa, TaeHyung—. JungKook habla decidido, su voz se escucha en murmullos, pero es perfectamente clara para su novio. —No quiero hacer la quimioterapia…

—Por favor, JungKook…

—Entiéndeme por favor… —TaeHyung intenta hablar, pero al alzar el rostro y ver el de JungKook, vuelve a romperse por dentro, se desmorona ante él, cae de rodillas ante su novio e intenta esconder su rostro sobre sus piernas, pero las manos suaves y delicadas de JungKook lo obligan a mirarlo al rostro, aún arrodillado ante él.

—TaeTae, tengo miedo… tengo mucho miedo, por favor volvamos a casa, mi amor…

—Tengo fe de que la quimioterapia puede funcionar, sé que nos va a ayudar, podrás estar fuerte y viajaremos a ver un especialista, luego de ello podremos ir al Castillo Hohenzollern, te lo prometo. —Susurra acariciando la mano de JungKook, él sigue tomando su rostro para mantenerlo en alto.

—Aprendiste a decirlo bien, TaeTae—. Bromea entre las lágrimas, TaeHyung niega con la cabeza, pero JungKook no quita las manos de su rostro.

—Por favor, hagamos la quimioterapia…

—No, no la haremos… tengo mucho miedo, TaeTae… y el dolor… el dolor ha aumentado, cariño… —JungKook intenta hablar calmadamente.

— ¿Qué? JungKook… ¿Qué es lo que…? —TaeHyung se pone de pie, sosteniendo las manos de JungKook intenta entenderlo. — ¿Por qué tú nunca… por qué tú nunca me lo dijiste? Me habías dicho que estabas bien… que tú estabas…

—Mentí, mentí, TaeTae… mentí, porque no quiero que sepas cuanto me duele… no quiero que sepas lo mucho que me duele dejarte sólo, cariño…—JungKook suspira bajando la mirada. —No quiero que sepas cuánto duele…

TaeHyung se lanza a sus labios y acaricia delicadamente el contorno de su cintura con sus manos. JungKook sonríe ante las delicadas caricias. —Iremos a casa, te cuidaré ahí, te amaré ahí… nadie podrá hacerte daño… calmaré tu dolor, las voy a curar… mi príncipe. —Promete y JungKook asiente sin dejar de sonreír.

JungKook se separa de TaeHyung, lo observa a detalle y acaricia su mejilla con las yemas de sus dedos. —Iremos a casa ¿verdad?

—Iremos a casa, iremos a donde tú desees, mi bebé…

—Gracias, muchas gracias, TaeTae—. Agradece colocando ambas manos alrededor de su cuello. TaeHyung lo levanta en brazos sorprendiéndolo en el acto. —Oh, TaeTae…

—Nos iremos hoy, pero antes avisaremos al hospital... ¿de acuerdo? Sacaré tus papeles y nos iremos hoy mismo.

—O tal vez mañana, ya está por anochecer, TaeTae—. Dice con un puchero, sin dejar de sonreír.

—Claro, pero iremos a hacer el papeleo ahora ¿de acuerdo? —TaeHyung acomoda el atril que sostiene el suero a un lado, con cuidado de no jalar las sondas y dañar a JungKook. — ¿Quieres ir conmigo, bebé? —Pregunta, el menor asiente sin demorar. —Pero antes, vamos a dar un pequeño paseo ¿de acuerdo?

JungKook asiente y TaeHyung empuja la silla con cuidado, salen por los pasillos, y a pesar que el día comienza a acabar, ninguna enfermera los detiene. Caminan un poco por el extenso parque detrás del hospital, y TaeHyung comienza a cantar entre susurros, sin importarle que las personas lo oyesen y sonrían al oírlo cantar.

—Me gustan mucho estas flores—. JungKook estira la mano hacia algunos arbustos de flores blancas, las acaricia con cuidado, sin tener la intención de arrancarlas.

—Son muy bonitas, tienes razón.

— ¿Sabes cómo se llaman? —TaeHyung niega con la cabeza y puede ver el brillo en sus ojos, ese pequeño brillo que reluce cuando JungKook sabe algo y TaeHyung, su novio sabihondo no. —Son Alforfón—. Dice sonriente, TaeHyung coloca la silla a un lado de una banca y acomodándose a su lado, lo escucha atentamente. —De esta planta, se saca el trigo sarraceno, en su mayoría se hace pan o fideos, con él, lo más común es pan, es muy rico y sano, deberíamos comprar pan de esta flor, Jin come mucho de esto—. Dice sonriendo, mostrando sus dientecitos con ternura. — ¿Me comprarás pan de trigo de sarraceno? ¿Por favor? —Pide.

—Por supuesto, claro que sí, príncipe.

—TaeTae… también quiero pedirte algo más—. Habla bajando la voz, su sonrisa se transforma en una tímida. —Cuando me visites TaeTae, cuando vayas a verme… yo quiero… yo deseo que vayas con estas flores…

—JungKook…

— ¿Sabes que estas flores significan la promesa de amor entre dos amantes? —Pregunta, sin poder mirar los ojos castaños de TaeHyung.

—Bebé…

—Se parecen mucho a las flores “velo de novia” las que se usan en las bodas… en ceremonias muy importantes… son muy hermosas, y son una promesa…

—JungKookie… bebé, no… por favor…

—Sé que lo harás, sé que me regalarás estas flores cuando yo me haya ido ¿verdad?

—Yo… JungKook… —TaeHyung lo mira sollozar en silencio.

— ¿Me lo prometes? Prométemelo por favor… —Implora.

TaeHyung sonríe, tomando un pequeño tallo de Alforfón, las flores blancas se esparcen en su puño cerrado. —Te llenaré de flores, te idolatraré cada día, te vestiré con ellas y podrás ver lo hermoso que eres, mi príncipe.

JungKook sonríe en respuesta, asiente en aprobación, extiende los brazos y TaeHyung se inclina hacia él para poder corresponder su abrazo. —Te amo, TaeTae.

—Te amo también, mi bebé hermoso—. Afirma, besando la frente la JungKook, bajando suavemente hacia la punta de su nariz y dejando un suave beso en él, y terminando por delinear sus dulces labios, con un beso delicado, JungKook se deja hacer ante sus labios.

—Gracias, TaeTae…

—No, todo esto, es sólo por ti, haré hasta lo imposible, sólo por ti… —TaeHyung vuelve a besar sus labios.

—Hola—. YoonGi llama tras de ellos, esperando el momento en que ambos se separen, y cuando lo hacen, él da un paso hacia adelante, llamando su atención. —Hola chicos. —saluda levantando una mano en alto.

— ¡Hola YoonGi hyung! —JungKook saluda con efusividad, estirando una mano para darle un abrazo, YoonGi no demora en responder el abrazo.

—Hola, Min—. TaeHyung, sin embargo, lo saluda palmeando su espalda.

—Eh TaeHyung…. —YoonGi sonríe y mira con intensidad a TaeHyung, quien siente la incomodidad de querer. — ¿Tienes un minuto, por favor? —Pide arrugando el ceño. TaeHyung se queda en silencio, mirando de reojo a su pequeño novio.

—Anda, TaeTae… no pasa nada, sólo no demores ¿sí? Pronto volverá a hacer frío y debemos arreglar mis cosas para irnos mañana—. JungKook da un pequeño apretón en su mano, animándolo a ir con su mejor amigo.

—Sólo será un minuto, bebé—. Dice, volviendo a besar su frente. Se gira hacia YoonGi y ambos se alejan a pasos rápidos del pequeño chico en sillas de ruedas.

JungKook suspira y vuelve su mirada hacia las flores, sonríe al acariciar el ramo que sostiene entre las manos, sabe que TaeHyung cumplirá su promesa, a pesar de todo, él cumplirá su promesa.

—Hola, disculpa… —Una voz suave y ligeramente aguda habla tras de él. JungKook se gira y mira al joven de cabellos rojizos que camina hacia él. También lleva el mismo pijama blanco del hospital.

—Sí, hola—. JungKook se extraña al ver al extraño acercarse.

—Hola, disculpa… —Vuelve a decir, nervioso. —Yo soy Park Jimin—. Saluda con una ligera inclinación.

—Yo soy JungKook—. Se presenta él al verlo tímido. — ¿Te conozco, Jimin?

—No, yo creo que no… no… —Jimin niega con la cabeza y con un ligero temor, se sienta a su lado, tomando el lugar desocupado de TaeHyung.

—Qué raro, parece que si te conozco… —susurra llevándose una mano hacia la cabeza, rascando detrás de su oído.

Jimin sonríe apenas y bajando la mirada, comienza a jugar con sus manos. —Estoy aquí por ti—. Confiesa y JungKook asiente, lo recuerda, claro que sí, es el mismo chico que estaba haciendo cola días atrás, para entrar a la sala de rayos X.

—Lo siento… —Murmura, imaginando lo peor también.

Pero Jimin niega con la cabeza. —Yo pude escucharte ese día… cuando hablabas con ese chico—. Comienza a decir. —Tú preguntaste… tú querías saber…

—No importa ahora…

—No, si importa, quiero que sepas que sí importa… —Jimin suelta un suspiro y volviendo a alzar la mirada, continúa diciendo. —Por ti estoy aquí… tú me has salvado la vida, JungKook…—Anuncia, y JungKook arruga el ceño en señal de confusión.

—Yo no entiendo…

—Yo también recibí un injerto de ese tipo… hace dos semanas… en el brazo—. Le informa alzando su brazo izquierdo vendando aún. —Yo estoy empezando a desarrollar cáncer… pero lo han detectado a tiempo, se comunicaron con mis padres y venimos directo aquí, también tengo cáncer pulmonar, pero con una quimioterapia agresiva, podré sanar… tú me has salvado, JungKook…

— ¿Te estás burlando acaso? —JungKook cuestiona agresivo, a pesar de que algunas lágrimas escapan y comienzan a rodar por sus mejillas sonrojadas. — ¿Por qué me dices todo eso?

—No, no, claro no—. Jimin intenta responder de inmediato, negando con la cabeza ante sus palabras. —Por supuesto que no… no intento hacerlo, nunca… —Cierra los ojos continúa agradeciendo. —Tú le preguntantes a ese tipo, de que pasaba con tu vida… tú piensas que tu vida no importa, pero por favor, tienes que entender que, si lo vale, eres muy importante.

—Me estoy muriendo…

—Pero le has salvado la vida a seis personas, incluido a mí, todos hemos desarrollado este cáncer y lo han detectado a tiempo… podremos salvarnos gracias a ti…

—No quiero escucharte, vete—. Ordena, girando la silla, pero maldiciendo por lo bajo al chocar con el atril del suero.

—Por favor, no deseo que piense que su vida no importa, porque si lo hace, es muy importante, de verdad muy importante… eres un ángel ¿no lo ves? Eres un ángel que nos está dando una segunda oportunidad.

—Por favor, vete—. JungKook pide entre dientes, volviendo a sollozar en silencio. —Vete…

—Sólo quería darte las gracias… me has salvado la vida, de verdad lo has hecho—. Jimin se pone de pie e inclinándose ante JungKook lo más que puede, no deja de pedir perdón y agradecer. —Me has devuelto la vida, y realmente quiero agradecértelo.

JungKook niega nuevamente, intenta volver a hacer rodar la silla de ruedas, pero vuelve a enredarse con las sondas. —Déjame sólo.

—JungKook—. TaeHyung se acerca a su novio, detrás de él está YoonGi, cargando una mochila, pero él prefiere hacer caso omiso a ello. JungKook se abraza por la cintura cuando al fin lo tiene a su lado. —Bebé.

—Yo debo irme—. YoonGi anuncia, ajustando los tirantes de la mochila. Sus dos amigos asienten sin romper el abrazo. Sin embargo, sus ojos se dirigen hacia el pequeño joven de cabellos rojizos, con una sonrisa ladina, suelta. —Tú también debes irte, ahora—. Dice con autoridad. El pequeño jovencito asiente y comienza a caminar alejándose de ellos. YoonGi vuelve a suspirar y con un último vistazo, se aleja por completo de la joven pareja.




×××




— ¿Cómo está JungKookie, TaeHyung? —Jin pregunta con la voz temblorosa, apretando su agarre con NamJoon, quien intenta calmarlo y pedirle que deje de llorar.

TaeHyung sonríe con tristeza, llevándose la copa de whisky a los labios antes de responder. —No puede ponerse de pie siquiera—. Responde con amargura. —Ya no quiere comer, y no quiere hablarme tampoco, lo escucho gritar de dolor todo el día… todas las noches… no me deja dormir a su lado…

—TaeHyung—. Jin alarga su mano y acaricia el brazo de su mejor amigo, intentando darle apoyo, sin embargo, él también rompe a llorar.

—Y-Yo hice algo para él—. YoonGi intenta hablar, soltando su mochila de su espalda. —Yo pienso… yo pienso que tal vez le guste… no lo sé…—. Abre su mochila y muestra un casco blanco.

—YoonGi—. NamJoon intenta reprenderlo, pero su amigo niega con la cabeza.

—Es una realidad virtual, yo… yo he recreado el Castillo de Hohenzollern en un mundo virtual para JungKook… para que él pueda caminar por sus pasillos, como siempre lo quiso…

—Yo sé que le va a gustar—. Jin se pone de pie y todos lo imitan, sus ojos se posan en TaeHyung. — ¿Podemos ir a verlo? —Pregunta, el joven asiente de inmediato.

—TaeHyung—. NamJoon lo toma del brazo, demorando su salida, su amigo lo mira confundido. —TaeHyung, no vuelvas a tomar por favor—. Pide, pero TaeHyung rueda los ojos en respuesta, y NamJoon se limita a soltar un bufido. —Yo quería decirte… que nuestro equipo de investigación logró hallar al culpable, a la oficina distribuidora y a toda esa gente detrás… —Informa.

— ¿Atrapaste a quien lo hizo? —TaeHyung pregunta incrédulo.

—HoSeok ayudó mucho, destruimos toda una organización armada… y MinJae nunca tuvo la culpa—. Revela, TaeHyung se muestra aún más asombrado. —MinJae, él… siempre fue ajeno a toda esa red… él simplemente creía que estaba ayudando, por eso aceptaba a… él aceptaba…

—Ya no me interesa—. TaeHyung vuelve a acercarse a su mesa de centro e intenta tomar la botella de licor nuevamente, pero la mano de NamJoon se lo vuelve a impedir. —NamJoon…

—No dejaré que te hagas esto, eres mi amigo TaeHyung…

—JungKook morirá, a veces simplemente ni me reconoce ¿sabes? JungKook sufre, sufre mucho… él está muriendo y yo no estoy haciendo nada, aun cuando prometí cuidarlo y protegerlo…

—Le estás dando amor aun en sus últimos días… tú estás amándolo a pesar de todo… tú lo amas, y es lo más hermoso que podría recibir ¿no lo ves?

—No veo una sonrisa en sus labios desde hace muchos días… y yo no estoy algo útil… ¿no lo entiendes?

—Lo estás haciendo feliz, a pesar de todo, él es feliz estando a tu lado, amigo—. Asegura, TaeHyung vuelve a dejar la copa sobre la mesa y sin decir algo más, se aleja en camino a su habitación, NamJoon siguiéndolo muy de cerca.

—TaeTae, mira—. JungKook sonríe al verlo entrar a su habitación, a la habitación que compartió con TaeHyung desde hace más de siete años. TaeHyung camina directo hacia él y acaricia su mejilla, su piel es áspera y fría. Pero estaba sonriendo, y él extrañaba en demasía su hermosa sonrisa.

— ¿Un casco, mi príncipe? —Pregunta sin dejar de observarlo, olvidando por completo que sus amigos también están en la misma habitación.

—No es sólo un casco, TaeTae—. Refuta riendo bajito, girando el objeto para mostrarle a su novio. — ¿Verdad YoonGi? No es sólo un casco…

—Por supuesto que no, cariño… —Asegura YoonGi viéndolo sostener su regalo con emoción.

—YoonGi hyung construyó el Castillo de Hohenzollern para mí, dice que si me pongo esto podré caminar por sus pasillos, hasta correr por sus jardines… podremos pasear juntos por ahí, TaeTae… —Su voz suena cada vez más bajita, sin embargo, la emoción sigue impregnada en ella.

—Eso suena maravillo, ¿lo quieres probar ahora? —le anima, y JungKook asiente de inmediato. Con ayuda de Jin y YoonGi, logran conectar el casco a la laptop de YoonGi, y sin demorar más, logran mostrarle el castillo de las nubes al pequeño JungKook.

— ¡Esto es genial! En serio puedo caminar por sus pasillos… puedo ver todo, TaeTae—. Lo escuchan hablar y cada uno de los presentes comienzan a llorar en silencio, hace mucho que no lo veían de esa manera, hace mucho que el pequeño JungKook se escuchaba extasiado de energía. —Este castillo, es hermoso… no me equivoqué… es espectacular… —Sigue diciendo, extendiendo apenas sus brazos hacia el frente.

TaeHyung es el único que ha mantenido su rostro sereno, con una sonrisa pintada en sus labios, disfrutando de la voz de su pequeño novio.

—TaeHyung… yo… yo debo irme… —Jin susurra muy bajito, intentando no ser escuchado por JungKook, su rostro empapado y rojizo, demuestra que no podrá soportar esto más. TaeHyung no responde, se limita a asentir y Jin tiene que salir corriendo hacia el jardín, comienza a vomitar una vez afuera de la casa. Seguido de NamJoon.

—Yo… yo regresaré por la laptop, ¿de acuerdo? Yo regresaré pronto… —YoonGi ni siquiera espera respuesta para salir de prisa de la habitación de su mejor amigo.

Dejándolos solos nuevamente, dejando que TaeHyung observe con devoción a JungKook, dejando que JungKook viva su última aventura.

—Esto es muy genial, hyung—. JungKook habla entusiasmado mientras se quita el casco, sus ojos hundidos y sus mejillas amarillas destrozan un poco más a TaeHyung. —Oh ¿Qué pasó con todos? —Pregunta al notar que solamente está él y TaeHyung en su habitación.

—Ya sabes cómo son los de la oficina, basta una llamada y todos tienen que salir corriendo. —Miente.

—Ah… ¿tú no fuiste? Deberías ir también, debes pedir que te vuelvan a reintegrar a tu puesto de trabajo TaeTae—. Regaña JungKook mientras termina de quitarse el casco y lo coloca sobre la mesa a su lado.

—Tal vez luego, ahora estoy en algo mucho más importante, mi príncipe. —Dice sonriendo, JungKook asiente levemente y asiente como sus mejillas comienzan a arder poco a poco.

TaeHyung aparta la mesa junto a la laptop y el casco. Con cuidado y agilidad, se sube también a la cama, colocándose detrás de JungKook, él sonríe ante los movimientos de su novio.

— ¿Qué haces, TaeTae? —Pregunta cuando TaeHyung ha rodeado su cintura con sus manos y coloca con gentileza su mentón sobre su hombro.

—Pasando tiempo de calidad con el mejor novio del mundo… con mi novio…—Susurra acariciando sus manos.

—TaeTae, deberías ir con los chicos y volver a tu antiguo trabajo, eso te hará bien—. Pide JungKook, pero él niega con la cabeza. —Sabes que tienes que hacer eso, así no quieras ¿verdad? —Pregunta insistente.

—Tal vez, pero no ahora—. Susurra besando el cuello de JungKook, quien suelta risitas por el cosquilleo del beso. —Te amo, JungKook…

—TaeHyung, ¿te puedo pedir algo, por favor? —JungKook coloca su mano sobre la de TaeHyung, su mano cubre por completa la suya.

—Lo que desees, bebé.

—Dejarás de beber—. Pide, sintiendo como TaeHyung se tensa atrás de él. —Sé que lo has empezado, y tienes que parar. —Escucha silencio por parte de su novio. —Tampoco fumarás ¿verdad? No lo harás… no vas a fumar… y dejarás de beber ¿verdad? —Implora, su voz baja lentamente, rompiéndose poco a poco.

—Lo haré, si tú me lo pides lo haré… haré cualquier cosa por ti—. Promete en un susurro, besando la mejilla de JungKook, quien asiente satisfecho. La mano que tiene libre la lleva a su bolsillo, y vuelve a susurrar en su oído. —Pero yo quiero que me prometas algo… promete algo por favor…

—Claro que sí, lo que sea TaeTae… —Responde con la voz débil.

—Prométeme Jeon JungKook, que te casarás conmigo—. Ruega, deslizando suavemente un anillo dorado sobre el dedo anular de JungKook.

—TaeHyung—. JungKook gira su cuerpo de pronto, haciendo caso omiso al dolor que le recorre, ahogando los sollozos de dolor. —TaeTae…

—Te casarás conmigo ¿verdad? —Pregunta TaeHyung, sus ojos húmedos se niegan a llorar frente a él.

—Pero TaeTae… —JungKook intenta negarse, pero su corazón se oprime ante la sola idea de negarse ante él.

—Por favor, cásate conmigo, mi príncipe—. TaeHyung levanta la mano de JungKook, y besa el dedo donde ha colocado el anillo.

—Lo haré, me casaré contigo TaeTae… me casaré contigo—. Acepta, cerrando los ojos y dejando libre las lágrimas que corren por sus mejillas.

—Te amo, mi pequeño príncipe—. Recita besando sus labios, acomodándolo sobre sus brazos, intentando no lastimarlo cuando sostiene su cabeza, el cuerpo de JungKook se siente de muy ligero.

—Te amo, TaeTae—. JungKook apenas murmura, dejándose besar y acunar entre los cálidos y seguros brazos de TaeHyung.

—Después de la boda, iremos a vivir al Castillo de las nubes, iremos a Alemania y viviremos en tu Castillo de Hohenzollern, te lo prometo, bebé…— TaeHyung acomoda los cabellos de JungKook, sin dejar de observar su rostro, tan apacible tan sereno.

—Seremos muy felices ahí ¿verdad? —Pregunta al sentir el aliento de TaeHyung contra su rostro.

—Seremos muy felices ahí, mi príncipe hermoso…

—Lo siento mucho, TaeTae—. JungKook comienza a disculparse, su agarre cada vez más débil y su voz más lejana. TaeHyung no puede hablar más, se limita a negar con la cabeza, siente su garganta seca y el nudo crece cada vez más dentro de él. —Gracias por haberme elegido, mi amor… yo siempre te voy a amar… siempre, TaeTae —Es lo último que dice, terminando de desvanecerse entre sus brazos.

TaeHyung lo acuna con mayor fuerza, estrechando el rostro de JungKook cerca de su corazón, intentando que escuche sus latidos. —Yo no elegí amarte, mi amor —Susurra, comenzando a llorar con fuerza, ahogándose en su llanto. —... pero si tuviera que elegir, te elegiría a ti... una y otra vez... siempre a ti... sólo a ti, JungKookie...

6 февраля 2021 г. 23:03:46 3 Отчет Добавить Подписаться
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Mithzah 23 Gracias por leer lo que escribo ♡

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𝖘𝖆𝖒 𝖜𝖔𝖑𝖋 𝖘𝖆𝖒 𝖜𝖔𝖑𝖋
Y cómo se me puede olvidar City Lights aaahh ❤️❤️❤️
𝖘𝖆𝖒 𝖜𝖔𝖑𝖋 𝖘𝖆𝖒 𝖜𝖔𝖑𝖋
Mithzah! Yo no sé si lo recuerdes pero desde hace muchísimo tiempo siempre que puedo te comento cuánto amo esta historia (en Wattpad) así como todo lo que haces, pero My prince, Under your Skin y El Doncel siempre serán mis favoritas, les guardo un espacio enorme en mi corazón. Ahhh gracias por seguir con tu arte, admiro mucho lo que haces. Un beso para ti.❤️

  • Mithzah 23 Mithzah 23
    Muchas gracias Samantha, es un honor saber que te gustan mis historias! Realmente lo aprecio y que me escribas me hace feliz ^^ por favor cuidate mucho. Te acabo de buscar en wattpad aunque me da la impresión que escribes más por aquí, de igual forma estaré leyendote también. Muchas gracias de verdad <3 March 02, 2021, 04:34
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