mymemoriesdied_ Vodka ♡

"Compañeros de grupo bastante unidos, pero que en algún momento comenzaron a distanciarse sin saberlo. Por eso cuando determinado suceso los pone a dormir juntos por las noches, comienzan a entender que hay algo de lo que se han estado perdiendo. O mejor dicho, ignorando. ¿Hasta cuándo durará la farsa?" ・❀ Twoshot. ・❀ Canon AU. ・❀ Romance. ・❀ Smut, ・❀ Angst. ・❀ Contenido explícito, si no te gusta no leas. VODKA.


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#bts #smut #romance #boyslove #kooktae #taekook #kookv
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Primera parte.

— ¿Dónde está Hyung?

Dejando de lado las actividades que hacían, los cuatro mayores que estaban allí se giraron a ver al maknae—. ¿Cuál de los dos que están ausentes? —Fue Hoseok quien preguntó mientras ignoraba los codazos que Jimin le daba, ambos reían por dios sabrá qué.

—Taehyung —contestó el más joven con un poco de obviedad.

Sus Hyungs fingieron sorpresa cuando aquel nombre salió de sus labios y Jungkook tardó nada en notarlo. ¿Por qué siquiera preguntaron a cuál de los Hyungs restantes él buscaba? Todos sabían que él, Jeon Jungkook, siempre iba detrás de Kim Taehyung como un patito bebé.

—Está con Yoongi en el estudio —Finalmente el líder le proporcionó una respuesta.

Pensaba que habría sido más sencillo que le dijeran que los dos estaban juntos desde un principio—. Gracias. Iré a buscarlo.

—Diles que pronto nos vamos —Pidió el moreno antes de echarse en el sillón donde estaba—, no queremos tener que ir por ellos a último momento.

Con un asentimiento, Jungkook emprendió su camino hacia el estudio.

Él realmente no tenía alguna razón de porqué buscaba al castaño, no era como si lo necesitara para alguna cosa, era sólo que la idea de no tenerlo en su campo de visión se le hacía… extraño, por lo que en cuanto no lo vio junto a los demás miembros, naturalmente preguntó por él. Al menos gracias a su líder ahora sí tenía una buena excusa.

Caminó en silencio, vagando entre el montón de pensamientos que tenía cuando se trataba de Taehyung hasta que llegó al estudio de Yoongi donde ambos debían estar. Podría haber sido extraño eso antes pero hace pocos días el castaño había comenzado a componer y producir, así que iba donde los mayores por consejos. De lo que sí se extrañó al llegar, fue que el estudio de máxima seguridad de su Hyung tuviera la puerta entre abierta. Le hizo cuestionarse si habían salido un momento, probablemente alguno de ellos teniendo que ir al baño. Abrió la puerta con cuidado, notando que las luces estaban un poco bajas y no había ruido alguno proviniendo de adentro.

Ahí en el pequeño sofá que su Hyung tenía en su estudio, logró divisar primero a Taehyung. Estaba dormido, y a su lado casi cayéndose estaba Yoongi, al parecer dormido también y abrazado al castaño.

Se quedó sin saber qué hacer ante la escena; no quería molestarlos, pero…

Suspiró, y creyó mejor simplemente no entrar. Dejó la puerta tal y como estaba antes, y se quedó afuera apoyado contra la pared, pensativo. No era algo que no hubiese visto antes; varias veces encontró al castaño durmiendo abrazado a Jimin y Seokjin, incluso con Hoseok así que no debería sentirse… decepcionado en cierta forma por no ser él la persona que lo abrazaba en ese momento. De igual forma ello han dormido de esa manera también antes, así que no tenía sentido esos sentimientos que lo embargaban, no debía estarse sintiendo excluido por esa parte, sencillamente estaba siendo estúpido y egoísta.

Como le gustaría dejar de ser de esa forma cuando se trataba de Taehyung, pero era que… estaba profundamente enamorado de él, y sus ridículos sentimientos siempre lo traicionaban.

Suspiró, jugando con sus pies y meditando nuevamente sobre qué hacer. Podría regresar donde los demás y decir que no los encontró, pero eso sería una mentira bastante mala. Se acercó para dar otro pequeño vistazo y se sorprendió cuando se encontró frente a Yoongi.

— ¿Qué estás haciendo? —La ronca voz del mayor resonó en sus oídos, y él sólo pudo observar cómo se frotaba un ojo hasta que finalmente su cerebro procesó la sorpresa y retomó su labor.

—Pronto vienen por nosotros. Nam Hyung me pidió que les avisara, así que vine —No era mentira, pero tampoco era completamente la verdad.

Yoongi dio un bostezo antes de asentir—. Iré al baño primero, los alcanzaré en un rato.

—Está bien.

Cuando quedó solo en la entrada del estudio, ingresó con más confianza y fue directamente donde su Hyung.

El castaño seguía plácidamente dormido, sólo que ahora abrazaba un cojín. El más joven se colocó de rodillas y apoyó su mentón sobre sus brazos cruzados en el sofá, muriéndose por tocar el suave rostro de su Hyung, acariciar su mejilla y nariz con sus dedos, peinar sus largas y lindas pestañas. No se resistió mucho, y asegurándose de que Yoongi aún no llegaba, colocó una de sus manos sobre su mejilla, acariciándole con su pulgar.

Si tuviera más tiempo y no tuviera que preocuparse de que alguien más llegara, sin duda se encargaría de reemplazar aquel cojín.

Pestañeó con sorpresa al verlo removerse con somnolencia hasta que lentamente abrió sus ojos. Jungkook no pudo evitar sonreír al verle parpadear hacia todos lados con su mirada desenfocada por el sueño—. ¿Jungkook? —La profunda voz sólo le hizo sonreír más. Era preciosa y sensual—, ¿Qué haces aquí?

—Quería verte, Hyung —A diferencia de su respuesta a Yoongi, no pudo simplemente quedarse sin decir lo que realmente quería en ese momento. Esa necesidad de serle sincero a él era demasiado latente y no la podía aplastar con nada, ni siquiera con la vergüenza—. Te estaba buscando.

Taehyung soltó una suave carcajada, tomando la mano que Jungkook –sin darse cuenta- todavía no apartaba de su mejilla—. Ya me encontraste, ¿qué harás conmigo ahora?

Esa era una broma, Jungkook lo sabía, y si Yoongi no hubiese entrado en ese preciso momento para anunciar que debían irse, le habría dicho allí mismo que quería hacerle saber cuánto lo adoraba y que quería llenarle esa adormilada cara de suaves besos.

Quiso ir en la misma camioneta que el castaño, pero por razones que no entendía, le tocó ir en otra junto con Hoseok y Seokjin. Durante el corto trayecto se dedicó a mirar por la ventana, la oscuridad de la ciudad sólo aumentaba la incomodidad de no estar cerca de Taehyung cuando lo quería. Llegaron al amplio dormitorio y cuando se encontró con el castaño, fácilmente podía asegurar que este se había dormido de nuevo en la camioneta.

—Estuviste a punto de babear mi hombro, Taehyung —Y con eso Yoongi se lo confirmó.

Cada quien se alistaba para ir a la cama luego de otro largo y agotador día. Jungkook estaba en el baño cepillando sus dientes cuando Taehyung entró, y luego de sonreírle, empezó a hacer lo mismo—. Casi me voy a dormir sin cepillarme —rió.

Se enjuagó antes de responderle—. Es sorprendente que sigas teniendo tanto sueño luego de haber dormido en el estudio de Yoongi Hyung —Lavó sus manos y dejó su cepillo de dientes en su puesto. Se quedó de pie a su lado esperando que terminara también.

—Uhm… No recuerdo cómo fue que me quedé dormido ahí, sinceramente, sólo sé que hubo un momento en que sentí a Hyung acostándose a mi lado y abrazándome —Una vez terminó, secó sus manos y rodeó los hombros de Jungkook—. Me sentí cómodo, así que no pude evitar seguir durmiendo, Jungkookie.

Lo entendía; si Jungkook hubiese estado en la misma situación y se tratara del castaño, él definitivamente seguiría durmiendo sin importarle nada más. De todas formas, ¿por qué sentía que Taehyung le estaba dando justificaciones? Él no estaba pidiendo explicaciones ni nada por el estilo.

—Debes descansar más. Sé que has estado trabajando en tus canciones, pero no te trasnoches, Hyung —Dijo, caminando a su lado.

Ambos se quedaron de pie y mirándose en el pasillo. Lo siguiente que venía, era que cada uno se fuese a su respectiva habitación, pero la cosa era que Jungkook no quería separarse de Taehyung aun, más él mayor parecía más dormido que despierto.

—Esta noche descansaré adecuadamente, lo prometo —Le aseguró con un abrazo con el que se despidió de él por esa noche e irse a su habitación, pero Jungkook lo retuvo por un poco más de tiempo, rodeándolo también con sus brazos mientras se recortaba de la pared, aquella necesidad de prolongar cada pequeña oportunidad que tuvieran.

Porque no era suficiente.

—Duerme bien, Jungkook-ssi.

Se sintió vacío cuando el abrazo se rompió y Taehyung se fue junto con ese día.

[♡]

Taehyung estaba agotado. Sabía a ciencia cierta que tan pronto su cama esa noche, se dormiría de inmediato por todo el cansancio en su cuerpo. Se sorprendió cuando no fue así. Tardó más minutos en conciliar el sueño de lo que esperó. Fijó su vista en el oscuro techo de su habitación e hizo una lista mental de las cosas que estaban programadas para el siguiente día, más recordó que era su día libre. Escuchó algunos ruidos afuera que probablemente venían de los demás miembros que aún estaban despiertos.

Se preguntaba si Jungkook era uno de ellos.

Habría mentido si dijera que no notó una actitud extraña en el maknae durante ese día. Se veía como si se estuviera aislando de los demás, sin embargo lo buscaba a él y sólo a él. Taehyung se sentía nostálgico al recordar los tiempos antes de su debut como un grupo, donde él era la persona en la que Jungkook más confiaba.

Pero que eso estuviera presentándose de nuevo no estaba bien, ¿qué estaría pasando por la cabeza del menor como para que aquello se repitiera? Quizá debió hablar más con él antes de irse, preguntarle y no simplemente meterse a su habitación. Él era el mayor, su Hyung, se suponía que debía ayudar a su querido dongsaeng en lo que pudiera.

Se removió en su cama.

No. Él no era el único en quien Jungkook podía confiar o depender, ya no era un pequeño y tierno chico con ojos de bambi; era un hombre adulto, capaz de buscar apoyo en sus otros Hyungs o incluso amigos si tenía problemas.

Pero…

Cerró sus ojos con fuerza, aquel sentimiento en su pecho era completamente erróneo y no podía permitirse que llenara su cabeza con libertad. Él no debía sentirse tan bien pensando en que él era el Hyung favorito de Jungkook, la dependencia era algo de doble filo y en ese momento sentía que el pelinegro volvía a depender de él. ¿Por qué era todo tan contradictorio? De seguro sólo le estaba dando vueltas innecesarias al asunto; quizá Jungkook en realidad no tenía nada y sólo estaba sacando conclusiones basadas en sus sentimientos, pero definitivamente ese abrazo que el más joven le dio minutos atrás, era de alguien que no quería despedirse aún.

¿Cómo debería interpretar eso?

¿O acaso siquiera debía hacerlo?

Dios, ¿por qué todo se sentía tan confuso cuando se trataba de él?

No supo en qué momento se había quedado dormido, sólo estuvo consciente de sobresaltarse al escuchar un ruido en su habitación. Se sentó en la cama, bostezando y sintiéndose sin fuerzas. No lograba ver nada por todo el sueño que tenía, sin mencionar que todo estaba completamente oscuro, ni siquiera la luz del pasillo se filtraba lo cual significaba que todos estaban durmiendo.

O al menos eso creyó, hasta que aquella suave voz llegó a sus oídos.

—Hyung…

De inmediato reconoció la voz de Jungkook, así que alcanzó la lámpara de noche con la intención de encenderla, pero para su mala suerte había olvidado reemplazar el foco—. ¿Jungkook? —Llamó en su susurro, pero no recibió respuesta. Extendió sus brazos a ciegas hacia donde escuchó la voz antes y logró atrapar su brazo—. ¿Jungkookie?

Tomó su mano y se recompuso en la cama apoyándose con sus rodillas—. ¿Sucede algo? ¿No puedes dormir? —Jungkook continuó sin responder, a lo que Taehyung rió—. Al menos di algo, me estás asustando sabes.

A pesar de que siguió sin obtener una respuesta por parte del pelinegro, este se movió, sintió como era empujado suavemente de regreso a la cama, y antes de que pudiera decir algo, Jungkook ya estaba acostado a su lado, abrazándolo y sintiendo su tranquila respiración contra su cuello.

— ¿Eh? ¿Jungkook?

Bien, ¿Jungkook era sonámbulo o algo parecido? Nunca había ocurrido eso antes, y él alguna vez leyó que muchas veces podía suceder a causa del estrés, así que si lo meditaba bien, no era de extrañar; sus días son bastante duros. Suspiró mientras se acomodaba mejor, enredó sus dedos en la suave cabellera del maknae.

—Conque sonambulismo… —musitó arropándolos—, ¿Hacía cuánto no dormíamos juntos?

¿Debería despertarlo? Aunque sería un maldad hacerlo, si era honesto estaba cómodo teniéndolo casi encima suyo como un koala, pero no podía ignorar que la condición del menor le preocupaba. Subió una de sus piernas a la cintura de Jungkook y lo abrazó fuerte, esperando que al menos de esa forma consiguiera apaciguar un poco lo que sea que le pasara.

[♡]

— ¿Deberíamos ver una película juntos? —Sugirió Jimin mientras alcanzaba la caja de cereales de la lacena. Ya era de mañana y varios de ellos seguían durmiendo. Taehyung se había levantado más temprano de lo previsto, y se sentía de buen ánimo.

—Me gusta la idea, ¿aunque no crees que es muy temprano para pensar en eso? Apenas nos estamos levantando y los demás están dormidos —Alcanzó el Yogurt de fresa y lo vertió en su vaso.

—Les plantearé la idea cuando despierten —espetó—. Dame un poco de eso.

—Buenos días… —Los mayores se giraron a ver al adormilado maknae con su sudadera y pantalones de dormir grises, rascaba su cabeza y evitaba el contacto visual directo con el castaño.

—Oh, buen día Jungkook-ssi —Saludó Jimin con entusiasmo.

—Buen día, ¿vienes a tomar el desayuno? —respondió Taehyung con una suave sonrisa.

Jimin le dio una mirada a Taehyung, y luego se marchó a su habitación a terminar su desayuno. Taehyung conversó con él sobre lo que había pasado con Jungkook la noche anterior, y su respuesta fue que debería conversar con él, después de todo Jungkook lo buscó a él.

En silencio lo observó buscar su desayuno y tomar asiento frente a él en la mesa. Había un aire denso entre ellos, eso comenzaba a molestar al mayor.

—Hyung —Se estremeció cuando lo oyó llamarle. Lo miró y este tenía su vista clavada en su plato, moviendo la cuchara—, respecto a haber despertado en tu habitación…

Taehyung apoyó su mentón en su puño—. Probablemente no recuerdas, pero en la madrugada te apareciste en mi habitación. Parece que eres sonámbulo ahora.

El pelinegro le dio una mirada llena de sorpresa, y sí, si le dijeran algo como eso él también estaría sorprendido.

— ¿Sonámbulo?

—Estoy tan sorprendido como tú —admitió con una sonrisa.

—Lo siento, Hyung…

—Aw, ¿por qué actúas todo avergonzado? Haces que yo también me avergüence —bromeó con una risa—. No tienes que disculparte por nada; no has hecho nada malo, tampoco me molestó. En todo caso, ¿dormiste bien aunque sea? Ayer fue un día agotador y sé que a veces puedo moverme mucho.

—Lo hice —respondió casi de inmediato, bajando su mirada hacia su plato de nuevo—, dormí estupendo.

—Eso es lo que importa —dijo complacido—. Yo también dormí bien, me hizo recordar los viejos tiempos cuando casi todas las noches dormíamos juntos en una pequeña cama. Creo que extrañaba hacerlo —Sonrió con nostalgia cuando Jungkook le dio una mirada—. ¿Por qué habíamos dejado de hacerlo?

El pelinegro murmuró con un ápice de desánimo—. Pd-nim.

¿Era así? Taehyung no lo recordaba. Sin más que decir, procedió a terminar su desayuno junto al menor, poco después los demás miembros se unieron a la mesa y todo se sintió más animado. Hablaron sobre las cosas que tenían planeadas hacer ese día, y la idea de la película en la noche fue bien recibida, las horas pasaron volando y cuando menos lo supieron, estaban todos reunidos en la sala con una película reproduciéndose en la TV y ellos comiendo variedades de snacks.

— ¡Taehyung-ssi! ¡Te volviste a quedar dormido en la mejor parte! —Jimin acusó al castaño mientras le arrojaba una palomita—. Eres un caso serio.

—Es que la película está muy aburrida —Se frotó los ojos y comió la palomita que cayó en él—, ¿Quién la escogió?

—Jungkook lo hizo —dijo Namjoon con una risa.

—Si tienes sueño simplemente puedes irte a dormir, no te preocupes —El pelinegro le miró con ojos comprensivos y una sonrisa.

—Gracias, y realmente lo siento, pero me muero de sueño —Se puso de pie y se estiró.

—Yo también me iré a dormir —anunció Yoongi poniéndose de pie también.

—Los chicos de Daegu son perezosos —acotó Hoseok con una risa ruidosa, llevándose palomitas a la boca.

Y así fue como Taehyung se fue junto con Yoongi, molestándolo un poco antes de despedirse y meterse en su habitación. Se dio un baño y se alistó para ir a la cama, el día había sido bastante tranquilo y se sentía bien por ello. El descanso les hacía bien a todos. Estaba quedándose dormido cuando escuchó que abrían la puerta. Se quedó sin moverse atento a los suaves pasos que se aproximaban hacia la cama, pronto sintió al intruso meterse en ella como si fuese lo más normal del mundo, una de las piernas de este ahora enganchada en su cadera.

Un suspiro se le escapó cuando Jungkook hundió su rostro en su cuello. Quiso decir algo, pero cuando abrió su boca la suave voz del menor retumbó por todo su cuerpo, una vez sus labios se rozaron en su piel al hablar.

—Hueles bien, Hyung.

Taehyung contuvo la respiración por dios sabrá cuánto tiempo, pero él lo sintió como una eternidad—. Jungkook, despierta.

Lo zarandeó un poco, pero la tenue respiración del pelinegro y lo pesado que sentía su cuerpo, le indicaba que estaba más de allá que de aquí. Tal y como en la noche anterior se dispuso a acariciarle el cabello, y su otra mano la llevó a su espalda, frotándole—. Te atrapé, intruso —susurró.

Ahí estaba de nuevo aquel sentimiento de nostalgia, ¿por qué sentía que en cualquier momento lloraría? Con su trémula mano acarició la piel de su espalda cuando la camiseta de Jungkook se levantó un poco, sintió su piel caliente, y no tan suave como había esperado. Era muy diferente, definida.

Entonces Jungkook se removió, y él retiró su mano—. Hyung… Te quiero.

Apenas entendió lo que había dicho, pero fue más que suficiente para hacer su corazón latir con plenitud, como si lo necesitara—. Sí… También te quiero, Jungkookie —Sonrió, cerrando sus ojos mientras se acurrucaba a él—, durmamos.

Y eso hicieron.

[♡]

—Perdiste la apuesta, Tae —Hoseok sonrió mientras que Taehyung chasqueaba la lengua—. Ya sabes lo que harás esta noche.

— ¿No puede haber revancha, Hyung? —pidió.

—No hay revancha —este rió—. Jimin y yo apostamos que serías parte de la dance line y tú apostaste que no. Perdiste.

— ¡Es que lo creía imposible! —El castaño se cruzó de brazos, y a pesar de haber perdido esa apuesta, en realidad estaba increíblemente feliz por esa noticia—. Pero bien, soy un hombre de palabra así que cumpliré con la penitencia, ¡pero sólo será por esta noche, eh!

Hoseok aplaudió contento—. Magnifico. Iré a decirle a Jimin~

Taehyung se tiró en el sofá, y aprovechando que los demás miembros estaban ocupados con sus propias cosas, abrazó con fuerza un cojín y ahogó un grito de emoción en él. Estaba sumamente contento y agradecido de aquella noticia, una de las mejores que había recibido en todo el año, sentía que finalmente reconocían todo su esfuerzo.

— ¿Hyung?

Taehyung se recompuso rápidamente para mirar con un poco de vergüenza al maknae, estaba claro que había sido visto. Jungkook le sonreía mientras sostenía una lata de coca-coca—. Jungkook, ¿no te cansas de darme sustos? —Le arrojó el cojín que antes abrazaba y el menor detuvo el impacto con su mano libre.

—Se vuelve divertido hacerlo —confesó risueño.

Todavía refunfuñando, tiró del brazo del pelinegro e hizo que tomara asiento a su lado en el sofá. Si Jungkook no derramó la bebida en sus pantalones por el brusco movimiento, probablemente lo hizo cuando Taehyung se acercó a su oreja y susurró sonriente.

—Soy parte de la Dance Line.

El menor se apartó con cuidado mirando la mano de Taehyung que estaba casualmente sobre su rodilla, tamborileando suavemente sus dedos. Esperaba no estarse sonrojando sólo por eso—. Lo sé, estaba jugando con Jimin-ssi cuando Hobi hyung nos avisó —Dejó la bebida en la mesa—, habló de una apuesta también ¿perdiste?

Taehyung se giró y se acostó sobre las piernas del maknae, sonriendo mientras le miraba desde abajo—. Sí, pero no es nada importante. Nunca creí estar tan feliz por perder una apuesta, siendo sincero.

—Es bueno verte feliz, Hyung. Realmente lo mereces —Jungkook tocó su frente y sonrió.

El mayor estiró su mano, trazando con sus dedos unas suaves líneas en el mentón de Jungkook. Eso causó que este riera y lo apartara, acostumbrado a que su Hyung hiciera eso la mayoría del tiempo. El castaño acunó una de las mejillas de Jungkook, y se levantó sin apartar su mano de ahí sino hasta que lo envolvió por completo con sus brazos. Jungkook no tardó en corresponder el abrazo aun cuando lo tomó por sorpresa, su corazón latía fuertemente contra su pecho, y temía que por el estrecho contacto este llegara a notarlo. Cerró sus ojos fuertemente cuando Taehyung le abrazó con más fuerza.

—Gracias, Jungkookie.

Luego de un momento, el castaño hizo ademán de separarse pero el menor se negó a dejarle ir todavía. Rió suavemente volviendo a posar su barbilla en el hombro del chico y cerrando sus ojos, acariciando su cabello.

— ¿No tienes suficiente con abrazarme todas la noches, uhm?

Fue ahí que Jungkook puso distancia, cosa que le pareció extraña al mayor cuando este parecía a gusto hasta hace segundos. Taehyung pensó en lo que había dicho y recordó que se suponía que Jungkook no sabía de las cosas que hacía mientras era sonámbulo. Bien, no sabía nada de los abrazos.

Se avergonzó, y sabía que posiblemente se estaba sonrojando producto de ello—. B-bueno, los abrazos no cuentan mientras estás sonámbulo, ¿no? —rió. Jungkook sólo lo miraba, mordisqueando su labio inferior.

—Hyung, la verd-

—Taehyung-ah, creo que ya es hora de… Ah —Seokjin se detuvo en seco cuando entró a la sala y miró a Taehyung prácticamente a horcadas del pelinegro en el sofá, con sus brazos cruzados alrededor de su cuello y su rostro un poco sonrojado. Carraspeó—. Hoseok y Jimin me dijeron que ya es hora de que cumplas con una penitencia o algo así.

El castaño se levantó rápidamente una vez se percató de la posición en que estaban. Jungkook por su lado se sonrojó por ser atrapado de esa forma con Hyung, en una situación que era fácil de malinterpretar. Tomó un cojín y lo colocó disimuladamente en su regazo sin decir nada.

—Ah, bien. Iré donde ellos, entonces. Buenas noches.

Se marchó sin mirar atrás, demasiado avergonzado para su gusto, ¿pero por qué lo estaba exactamente? Ese tipo de contacto con Jungkook no era algo nuevo, ellos solían ser demasiado cercanos y empalagosos con el otro desde siempre, entonces, ¿por qué?

¿Por qué comenzaba a sentirse diferente?

Estaba cansado.

Cuando Taehyung estuvo fuera del área, Jungkook suspiró y recostó su espalda del sofá mientras frotaba su rostro con ambas manos. La carga de conciencia se lo estaba devorando vivo por estarle mintiendo a su Hyung más preciado, ¡parecía un estúpido adolescente!

Escuchó la risa de su otro Hyung detrás de él, destapó su rostro y se giró para verle. Seokjin había alcanzado una botella de agua del refrigerador.

—Lamento si llegué a interrumpir algo, y como disculpa y por ser tu Hyung, es mi deber darte consejos en situaciones difíciles —Sonrió y dio un trago—. Una buena ducha bastará.

Suspiró.

Una semana había transcurrido desde que se iba a dormir a la habitación de Taehyung, teniendo una excusa tan pobre como la de ser sonámbulo sólo para dormir con él. No sabía cuánto había extrañado ese contacto físico entre ellos cuando volvió a tener de nuevo. Lo abrazos de su Hyung eran la gloria, y él deseaba dale más cariño. Tenía esa fuerte necesidad de hacerlo bombeando en su ser, queriendo también tener más atención de este, ser querido.

Que todo fuera mutuo.

¿En qué momento las cosas habían cambiado? ¿Cuándo se alejaron? Ni siquiera se había percatado de ello.

Pero aun así, por más que quisiera todo esto y estuviera feliz con la situación, era consciente de que no era correcto conseguirlo a base de pequeñas mentiras que luego podrías desatar cosas negativas. Tampoco se sentía capaz de ser sincero, porque era muy seguro de que Taehyung no se sentía al igual que él. Su Hyung le miraba con los mismos ojos desde el debut; como a un pequeño hermano.

—Hey… —La burbuja en la que estaba reventó cuando Seokjin apretó suavemente su hombro, no supo cuándo el mayor se le había acercado, pero el toque fue reconfortante—, anda a descansar.

—Hyung… —Volvió a llevarse las manos al rostro, sintiéndose agobiado—, me siento un poco asustado por… todo esto.

—Todos lo estamos, honestamente, pero no de la manera en que posiblemente debes creer —Se apresuró a aclarar cuando el menor le dio una mirada lastimera—. Queremos que las cosas vayan bien para ustedes, ¿no crees que ha pasado mucho tiempo ya? Sólo eso nos preocupa.

Para nadie en el grupo era un secreto. Nadie.

Jungkook se puso de pie, queriendo irse de allí así que lo hizo. Seokjin sólo suspiró, él y los demás no podían intervenir de ninguna otra forma más que esa; aconsejando, el resto dependía de ellos. El cómo manejarían las cosas si en dado caso todo iba bien, era algo para después.

[♡]

Eran las dos de la madrugada cuando Taehyung se despertó sobresaltado y sudoroso. Intentó alcanzar la lámpara de noche y se sintió en el limbo cuando dio con otra cosa. Se sentó, haciendo esfuerzo por regular su respiración cuando recordó que no estaba durmiendo en su habitación. Recordó la apuesta, y que si él perdía le tocaría intercambiar habitación con Hoseok y Jimin, aprovechando que el castaño era el único con habitación individual y con más espacio que podrían utilizar para divertirse de alguna forma que Taehyung realmente desconocía.

Por algún motivo no se sentía bien, algo faltaba y no podía buscar algo más que no fuera su propio espacio en su habitación, sus cosas y demás. Se sentía agotado pero no podía dormir se sentía a gusto consigo mismo, pero estaba inseguro también. Dio con su teléfono y miró la hora.

Era claro que esa noche no tendría la compañía de Jungkook dado que no estaba en su habitación, pero más que por eso, esperaba que fuera porque Jungkook finalmente haya podido lograr dormir tranquilo en su propia cama, sin andar sonámbulo por ahí. De pronto se encontró incómodo con aquella situación; “Jungkook ya no dormiría con él”, cayó realmente en cuenta. Todo eso había sido porque Jungkook estaba sufriendo sonambulismo; los abrazos cálidos, acurrucamientos… no fueron algo a voluntad.

¿Por qué le molestaba?

¿Acaso pretendía seguir con la misma rutina por siempre? Ni siquiera había intentado ponerse en el lugar de Jungkook, quien despertaba todas las noches en la habitación de alguien más, eso debía ser tremendamente incómodo y estresante y él sólo podía prestar atención a la maraña de sentimientos que tenía. Sólo en sí mismo, como todo un egoísta.

Abrazó sus piernas, hundiendo su rostro entre las sábanas. Se sentía patético al no poder controlar nada de lo que ocurría con Jungkook ni con sí mismo. Sólo había pasado una semana, ¿tan solitario era él como para acostumbrarse tan rápido a ello? Qué lamentable…

Un ruido proveniente de la puerta le hizo sobresaltarse. Creyó que Hoseok y Jimin estaban ahí para molestarlo, pero él no tenía ánimos de nada. Sintió un peso hundir la mediana cama que le correspondía a Jimin, y cuando cálidos brazos los rodearon y aquella característica fragancia que conocía con toda certeza llegó a su nariz, él contuvo el aliento.

Era Jungkook.

No necesitaba ver su rostro o escuchar su voz para asegurarse de que era él, sólo con la familiar en que lo sostenía bastaba.

Pero él no podía estar allí. Se suponía que esa no era su habitación, así que, ¿cómo?

Entonces quiso reír. ¿Acaso era una broma? No era como si el menor hubiese ido sonámbulo a su habitación, encontrado a Hoseok y Jimin ahí y que estos le dijeran que él estaba durmiendo en otro lugar. Jungkook no sabía de la penitencia por la apuesta tampoco, y en dado caso de que eso último fuese verdad, los chicos debieron de despertarle para hablar con él.

Dios… ¿Jungkook era estúpido? ¿Había estado… fingiendo durante todo ese tiempo?

En todo caso había sido él quien sacó el tema de sonambulismo, no el menor, aun así debió haberle corregido y dicho la verdad.

Taehyung quería golpearlo en la cabeza. Golpearlo y-

—Taehyungie…

Demonios.

Sin decir nada se acostó, creyendo que su corazón comenzaba a ser ruidoso a esas alturas. Jungkook se metió bajo las cobijas junto a él, abrazándole de nuevo tan pronto pudo y hundiendo su rostro en el pecho de Taehyung.

El castaño no sabía qué hacer, o si quiera si debía decirle algo, seguía sorprendido por el descubrimiento. Se sentía mareado y perdido.

Ahora que sabía que Jungkook no era sonámbulo, sino que iba donde él y le abrazaba con tanto cariño estando consciente, sólo provocó que sus ojos se cristalizaran. Él acarició su cabello como cada noche, queriendo confortarlo realmente esa vez cuando le sintió llorar.

Su dulce chico…

—Hyung… —El menor volvió a susurrar contra su cuello esta vez, sus labios rozándole con suavidad al plantar un minúsculo beso.

—Estoy aquí, cariño —Aun teniendo sus ojos cerrados, una lágrima se deslizó por su mejilla—. Aquí estamos.

Al siguiente día ninguno de los dos mencionó nada respecto a la noche anterior, como acostumbraban hacer. Desayunaron de prisa como cada mañana, yendo de un lado a otro para cumplir con los horarios y esforzándose para que el tiempo no les pasara por encima. En el transcurso del día pocas veces hablaron, pocas veces se dieron miradas y pocas veces llegaron siquiera a estar cerca del otro. Cuando habían momentos para descansar y todos los miembros se reunían por varios minutos, eran llamados por separado para cumplir con otras cosas.

Era como cualquier día en sus vidas, o al menos se suponía que lo era, porque de cierta forma comenzaba a ver la situación muy extraña. ¿Acostumbraban a estar así de separados al cumplir con eventos? En sus mentes creían que era así, pero el malhumor en ellos crecía. Para los demás no pasó desapercibida la incomodidad que había alrededor de los dos menores, y lo peor del caso es que esta no era como si estuviese a punto de reventar, sino que se hacía más gris y densa, como si estuviese fundiéndose en ellos para nunca salir y jamás reclamar.

Era sofocante ser espectador de todo aquello que seguía sin tener nombre. De algo que no podía pronunciarse en voz alta o siquiera modularse, pero mucho menos esconderse. Era terrible, irritante y agotador, pero no podían hacer nada más que esperar que las luces se fueran.

Cuando todo se cumplió por ese día y los siete chicos caminaban exhaustos hacia las camionetas para ir a casa, el aire frío de la noche pareció llevarse un poco de la pesadez en sus hombros. Quizá mucho más tarde llovería.

Taehyung estaba distraído, por lo que algunos miembros ya habían subido antes que él al vehículo frente suyo. Suspirando y agradecido de que finalmente regresarían a casa, se acercó para subir, y unos brillantes ojos se encontraron con los suyos en un instante que se congeló.

Se sentía como si se estuvieran mirando realmente –realmente- durante ese día, como si no se hubiesen visto al desayunar o al cumplir con ensayos y grabaciones. Y quizá, era porque sinceramente era así.

El maknae fue el primero en reaccionar, estirando su mano lentamente al castaño con una sonrisa para facilitarle subir a la camioneta a pesar de no ser necesario, él simplemente quería sostenerlo, tocarlo aunque sea por un efímero momento. Taehyung sonrió también, queriendo alcanzar, pero alguien lo apartó.

—Joven, le corresponde la camioneta de atrás —Fue lo que le dijo aquel hombre que le sostenía del brazo.

—Ah…

—Aquí hay espacio aun, Hyung puede subir en esta —Jungkook miró al hombre con severidad, su mano todavía extendida hacia Taehyung.

—Nosotros podemos subir en la de atrás —El líder apoyó junto con Hoseok.

El sujeto parecía incómodo con la situación, sin embargo su postura era firme y no pretendía ser descortés—. Me temo que no puede ser posible, son órdenes —Miró a Taehyung—. Por favor, suba en la siguiente camioneta.

—Pero-

—Descuida, no hay problema —Taehyung intentó sonreír, dándole una última mirada al rostro del menor, cayendo luego por un segundo en aquella mano que todavía se le extendía hasta que finalmente miró el suelo, apretando sus labios cuando comenzó a alejarse de ahí.

Subió a la camioneta, viendo que en esa no había ningún otro miembro. Probablemente todos entrarían en sólo una, no había necesidad de dos cuando eran grandes. Esperó que Namjoon y Hoseok –quienes faltaban- subieran. La puerta se abrió y el líder ingresó sonriente, cuando miró detrás de él, se sorprendió de ver al maknae subiendo a la camioneta también. Su pulso se disparó cuando Jungkook le sonrió.

—Hoseok intercambió con Jungkook-ah y subió en la otra —Namjoon palmeó su hombros, tomando asiento en medio de ambos y relajándose.

El vehículo se puso en marcha. Ninguno de los dos supo qué hacer o decir la sensación amarga de lo que había ocurrido seguía allí. El líder los rodeó a ambos con sus brazos, y ellos se tensaron cuando este no los miró como esperaban, estaba cabizbajo cuando murmuró.

—Lo siento, chicos.

Ellos en el fondo sabían porqué se disculpaba.

[♡]

Jungkook estaba acostado en su cama mirando hacia el techo. En la cama contigua podía escuchar los suaves ronquidos de uno de sus hyungs –Seokjin- al estar plácidamente dormido. Su mente y pensamientos se mantenían detenidos en los acontecimientos de la noche anterior. Con sólo cerrar sus ojos, podía traer de regreso las suaves caricias de Taehyung sobre su cuerpo, las suaves palabras dichas con tanto sentimiento que le hacían estremecer. “Cariño”, fue como este le había llamado cuando inevitablemente lloró en sus brazos.

La vergüenza estaba tiñendo sus mejillas en ese momento, ¿se había dejado ir sólo porque Taehyung pensaba que era sonámbulo, o que quizá estaría teniendo un mal sueño? Él ya no podía soportar más el peso de estarle mintiendo.

Quería desenterrar su voz y susurrarle al oído con la fuerza que le tomara lo mucho que lo necesitaba y que quería ser necesitado por él. No más engaños, porque fingir ser sonámbulo no había sido la única mentira. No más engaños hacia sí mismo. No más ojos ciegos y oídos sordos. No importaba si todo terminaba resultando en decepción, no quería seguir caminando hacia el futuro llevando consigo el pensamiento de “qué habría pasado si…”. La vida puede brindar varios rumbos; muchos los construyes, otros los construyes, ¿por qué no intentarlo? Ir a por más.

Esa sería la última vez; lo sabía. No seguiría con la farsa que logró ser la base de donde se encontraba ahora, si quería que las cosas fuesen distintas, tendría que acabar con ella; destruir para construir. Sus descalzos pies dieron con el frío suelo cuando trazó rumbo donde Taehyung.

En silencio y con cuidado como todas las noches anteriores, él entró a la habitación del castaño. Esa vez no diría nada, sólo se dejaría llevar por el momento, disfrutándolo por si llegaba a ser el último luego de lo que ocurriera mañana, grabándolo cada respiro que daría. Su rodilla aún no terminaba de estabilizarse sobre la suave superficie de la cama, cuando firmes brazos ya estaban tirando de él hacia abajo, abrazándole con unas ansias que volvieron miel su tembloroso corazón.

No lloraría. No podía hacerlo de nuevo.

Cuando hundía su rostro en el cuello de quien más adoraba, inhalándolo profundamente el aroma tan familiar y confortante y estremeciéndose un poco por las trémulas manos que le acariciaban por debajo de su camiseta, se preguntaba si las cosas serían diferente si no hubiese mentido en un principio.

No lo serían, porque Taehyung sólo estaba siendo dulce y comprensivo con él porque seguía viéndole como un niño y no como el hombre que ya era. Sólo por eso era sostenido de esa forma por él, y aunque en el fondo no lo deseara así, era lo púnico que tendría.

—Jungkook-ah… Te atrapé —Aquellos dedos se paseaban con suavidad por sus oscuras hebras. Sus piernas estaban entrelazadas una de sus manos fue capturada por el mayor, haciéndole recordar cuando más temprano los separaron antes de que pudieran tomárselas. Taehyung besó su palma—, mi Jungkookie.

Jungkook suspiró, conteniéndose lo más que podía para no desbordarse una segunda vez. Con sus ojos cerrados, llevó su brazo a la cintura del mayor, dando una floja caricia a voluntad para pasar desapercibido. Delicadamente, fugazmente como si fuese el sueño más dulce de todos. Podía sentir los temblores en el cálido cuerpo contrario que eran resultado de sus acciones. No pretendía nada de eso, pero mentiría si dijera que no le gustaba, era como una pequeña luz de esperanza en el foso de inseguridades en el que estaba.

Su cabeza reposaba sobre el pecho del mayor. Cuánto adoraría que aquellos rápidos latidos que retumbaban contra su oreja se fundieran con los propios, pero no podía dejar que estos fuesen escuchados. Quería tanto abrir los ojos y apreciar el rostro de Taehyung en ese momento, ¿sería algo bueno lo que encontraría?

Todo era bueno si se trataba del hombre en sus brazos, su más grande anhelo. Un suave beso fue plantado en su frente y con eso él supo que era la hora de ir a por él al día siguiente.

La vida tiene muchos rumbos; algunos los construyes, otros los destruyes.

Y otros no van como deseas.

[♡]

Durante todo ese día, Jungkook lo había estado evitando “sutilmente” más sin embargo él pudo darse cuenta de ello bastante rápido. Se sintió nervioso y hasta un poco dolido por ello cuando había esperado estar más relajados y compartir un poco al tener el día libre. No recordaba haber hecho algo que pudiera alejarlo, pero en su mente estaba aquel miedo e inseguridad de que el menor estuviese incómodo con lo que había ocurrido la noche anterior. Él no tenía claro aún cuales eran las intenciones de Jungkook con lo que hacía.

Fingía ser sonámbulo para dormir con él, darle cariñosas caricias que él adoraba porque le hacían sentir bien, seguro, y le ayudaban al buen dormir, y ahora que él había decidido mostrarle un poco de sus verdaderos sentimientos –sin que este lo supiera- todo se tornó confuso.

—Estúpido Jeon Jungkook —murmuró con malhumor mientras salía del baño sin esperar tropezarse con alguien en el pasillo—. Ah.

—Alégrate de que no soy Jungkook —dijo Yoongi con una sonrisa—. ¿Qué te hizo ahora? ¿No te dejó ganar algún videojuego?

Taehyung rió y se hizo a un lado para dejarlo pasar—. Nada. Sólo es un tonto —respondió restándole importancia. El mayor le miraba con atención—. Buenas noches, Hyung.

—Hasta mañana —contestó este todavía sonriendo, y Taehyung se fue a su habitación.

Se tiró en su cómoda cama, abrazando una almohada mientras suspiraba. No tenía sueño y ni siquiera se había colocado su pijama. Dormir era lo último en lo que pensaba hacer, quería hablar con Jungkook, que este fuese sincero con él y quitara las dudas que tenía. Sentía que si seguía esperando durante más tiempo, viviendo de esos acurrucamientos nocturnos indecisos y efímeros, se volvería loco. Pero al parecer esperar era su única opción.

Se preguntaba si Jungkook iría a su habitación esa noche, y por primera vez comenzó a dudar de ello.

Se despertó en medio de la noche por el frío. Se había quedado dormido sin arroparse bien y su cuerpo temblaba producto de ello. Bajó un poco la intensidad del aire acondicionado, y encendió la luz de noche para colocarse su pijama. Miró la hora y era mucho más tarde de lo que Jungkook acostumbraba a ir “sonámbulo”. La tristeza y decepción era aplastante en su interior.

Apagó la luz y se envolvió entre las sábanas, sin saber que Jungkook estaba de pie afuera en el pasillo, con su espalda apoyada en la pared afuera de la habitación de Taehyung. Tenía sus ojos fuertemente cerrados, como si eso fuese a disminuir el nerviosismo en su cuerpo. Estaba aterrado.

No había estado evadiendo a su Hyung porque así lo quisiera, pero era sólo que no lo podía evitar. Durante todo el día los nervios y la ansiedad lo habían estado persiguiendo y torturando, llevándolo a creer que cualquier movimiento sería un paso en falso para él. Estar cerca del mayor ponía las cosas peor. No podía pensar con claridad ni concentrarse cuando lo único que quería era fundirse en él con un abrazo, necesitando que las cosas fuesen más sencillas que no fuesen necesarias las explicaciones ni cosas así. Pero no, no podía ser tan iluso y exigente.

Quiso ir un poco más temprano donde el mayor, pero le fue inevitable paralizarse frente a la puerta, sin estar seguro sobre si estaba bien lo que hacía, o si todo realmente saldría bien. No quería que Taehyung lo odiara después de todo.

Estuvo así durante bastante tiempo, yendo de un lado a otro en el pasillo sin hacer ruido, o a veces regresando a su habitación para luego volver frente a la puerta de Taehyung. Incluso se encontró con Jimin, quien se había levantado para ir al baño; este casi lo empuja a la habitación del castaño.

Cuando finalmente consiguió tranquilizarse un poco y estaba decidido a entrar, escuchó sonidos desde adentro de la habitación del mayor. La luz de la lámpara de noche se filtró por debajo de la puerta y logró reconocer el sonido del armario, ¿se estaba cambiando a esas horas? Tuvo que esperar de nuevo, cerrando los ojos y recordando lo precioso que era estar abrazado a ese hombre, adorándolo y amándolo como lo hacía desde hace mucho tiempo ya. Sólo pensar en eso, y en afecto que sabía que Taehyung tenía hacia él –independientemente del tipo que fuera- ayudaban a calmarle.

Cuando todo, incluso su mente, estuco en silencio, abrió la puerta con cuidado y la cerró detrás de él sin apartar los ojos del bulto sobresaliente en la cama. Se metió en esta con cuidado, extrañado al no ser recibido por las brazos del mayor esta ocasión. Se metió bajó las sábanas, entrelazando su esfuerzo sus piernas con las de él y admirando su rostro cuando se acostumbró a la oscuridad. Taehyung estaba profundamente dormido. Trazó una fina línea con su dedo desde el pómulo hacia el mentón, suavemente, y las pestañas del castaño se agitaron pero siguió durmiendo.

El menor sonrió, justo esa noche había decidido ir a ver a su Hyung, conversar con él y abrazarle sin fingir estar sonámbulo, sino yendo como el enamorado que era. Y ahí estaba su enamoramiento, fielmente dormido antes él.

Acarició su fría mejilla para luego pegarse más a él.

Con su mano escabulléndose por el pijama del mayor Jungkook acarició delicadamente su cintura, frotando su tembloroso pulgar en círculos sobre la piel. Sus ojos comenzaron a pesar, pero quería admirar a su Hyung por más tiempo, apreciar su rostro como si fuese la primero y última vez que lo vería.

Más pronto sintió como su mano era capturada, dedos entrelazándose con los suyos cuando Taehyung llevó sus manos juntas hacia su pecho. Jungkook contuvo la respiración, sus latidos resonando en todo su cuerpo cuando aquellos brillantes ojos se abrieron lentamente. La otra mano del mayor acarició su mejilla.

—Estás aquí otra vez —Sus miradas estaban conectadas, sus rostros cerca del otro. Taehyung lucía como si fuese a caer dormido de nuevo en cualquier momento—, creí que no vendrías, ¿sonámbulo de nuevo? —Inquirió con suavidad, llevando su mano hacia la nuca de Jungkook para acariciarle.

En su pecho su corazón martillaba fuertemente, su garganta adolorida por querer hablar, por querer decirle que no, pero le estaba costando mucho. En silencio, Taehyung regresó la mano de Jungkook hacia su cintura, incitándole a continuar con las caricias anteriores. Jungkook temblaba.

El mayor le abrazó de forma que el mentón de Jungkook quedó apoyado sobre la castaña cabellera. El aliento de Taehyung sobre su cuello era suave. Si no decía algo, este tomaría su silencio con que efectivamente estaba sonámbulo de nuevo cuando no era así. Cuando nunca lo fue.

—Hyu-

—Jungkook-ah… —El roce de esos fríos labios no debió sentirse tan bien contra su piel. Estaba en problemas ahora, y la idea de posponer todo para otro día no sonaba mal. Pero eso sería imposible—, ¿Hasta cuándo seguirás fingiendo?

De inmediato detuvo las que caricias que le daba, sintiendo como todo un peso se iba de sus hombros y era reemplazado por un balde de agua fría. Quiso desaparecer, enterrarse a sí mismo en algún lugar cuando Taehyung le alejó para mirarlo con ojos bien abiertos esta vez. El castaño sólo lo miró sin decir nada, esperando. Jungkook sabía que él estaba aguardando a una respuesta, pero ¿cuál era esta? Seguía sin sentirse preparado para hacer frente a la situación entre ellos.

— ¿Desde… cuándo lo sabes? —Atinó a preguntar, apenas pudiendo escuchar su propia voz.

—Desde la vez… que lloraste —contestó con timidez, puesto que seguramente era algo que Jungkook no quisiera recordar o que al menos él se lo recordara. El más joven retiró las sábanas y se incorporó, abrazando sus rodillas y escondiendo su rostro.

—Maldición…

Taehyung tocó su hombro sin saber qué hacer—. No esto molesto…

—Debiste haberme detenido en cuanto supiste, Hyung. Yo… Dios, estoy muy avergonzado —Salió de la cama, poniéndose de pie listo para irse de ahí cuando Taehyung apenas consiguió detenerlo sosteniendo su brazo.

—Espera. Jungkook-ah… hablemos, ¿sí? —El pelinegro no le miraba, sólo mantenía su mirada hacia abajo con una de sus manos sosteniendo su rostro.

— ¿Por qué no dijiste nada? —Quiso saber, a pesar de que no debería ser él quien estuviera interrogando.

Taehyung pasó saliva, asombrado por el tono que Jungkook había usado—. ¿P-por qué luces molesto tú? El engañado aquí fui yo.

Jungkook se giró, mirándole con mortificación—. Porque… tengo miedo, Hyung —El castaño le tomó de los hombros al ver las lágrimas en sus ojos—. Justo ahora estoy avergonzado a morir y enojado conmigo mismo. Yo no sé qué es lo que pasa por tu mente sobre todo esto y me aterra saberlo también, ¿acaso fue divertido verme hacer el ridículo durante estos días?

Taehyung apenas se movió cuando Jungkook se apartó de él y salió de la habitación. Fue tras él, pero este ya había huido hacia su propio cuarto y cuando él quiso tocar la puerta, recordó que compartía habitación con Seokjin y no quiso molestar.

Se quedó de pie frente a la puerta de la habitación, ignorando que algunon de los miembros se habían despertado por el ruido y ahora se asomaban a ver qué ocurría.

—No es así, tonto… —musitó cabizbajo, lágrimas comenzando a derramarse hasta caer a sus pies mientras regresaba.

Por supuesto que no era así.

[♡]

Aquí está la primera parte de Sonámbulo, la segunda la estaré subiendo luego de transcribirla (es agotador así que demoraré un poco akjas) Si hay errores los corregiré algún día uwu.


Hasta acá el shot de Vodka.

21 января 2021 г. 2:00:27 15 Отчет Добавить Подписаться
263
Прочтите следующую главу Segunda parte (FINAL).

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k karina
Me quede pensando en la parte de que Nam los abrazaba y les decia lo siento chicos y ellos en el fondo sabian por que se disculpaba🥺🥺
tae ggukie tae ggukie
me duele el corazón
Francis Espi Año' Francis Espi Año'
ME ENCANTOOOOOOOOOO
sueñoskj sueñoskj
Ojala publiques pronto la segunda parte.
jane's side  jane's side
Joer, tengo unas terribles ganas de leer la segunda parte, haces arte we

Pero que hermosoooo, necesito más ♡♡
Yesica Guadalupe Yesica Guadalupe
Dios, fue increíble, sentí tantas emociones que casi lloro junto con Tae.
Fernanda Padilla Fernanda Padilla
Me encanta 🥺 Es sumamente precioso 😭❤️
春; 𝐀𝐝𝐨𝐫𝐞††𝐞 春; 𝐀𝐝𝐨𝐫𝐞††𝐞
Que precioso joder, me encanta tanto como escribes ya que todos los sentimientos que plasmas se logran transmitir una vez estás leyendo. Voy a esperar la segunda parte con ansias♡
Nana Nava Nana Nava
Hermoso 💝💝 Espero ansiosa la siguiente parte...
Alejandra Calderón Alejandra Calderón
Muchas gracias!!! La historia es tan linda!!! Borahae 💜💜💜💜💜💜💜
Moni Purple Moni Purple
Está genial, gracias por tu esfuerzo ! 🥺 Espero la siguiente con ansias 💕
kim vante kim vante
Me gusto mucho, espero con ansias la segunda parte.🥺✨
v vangguk
OMG NO SABES CUANTO ESTUVE ESPERANDO LA PUBLICACIÓN DE SONAMBULO Y DE "PIECES" JAJSJAKSJ VALIO LA PENA CADA INSTANTE GRACIAS VODKA 🥺💜💜💜💜💜
~

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