mymemoriesdied_ Vodka ♡

“Please Sir, don’t you walk away don’t you walk away”. Donde encontrar a tu alma gemela es la experiencia más grata y sublime que te puede ocurrir, un Ceo y su secretario tienen una angustiosa carrera contra el destino. ・❀ Romance. ・❀ Friends to lovers. ・❀ Almas gemelas. ・❀ Lenguaje explícito, si no te gusta no leas. ・❀ Historia original/ No copies ni adaptes. ・❀ ESTE FIC ESTÁ ENTERAMENTE DEDICADO A MI PRECIOSA CINTHY, REINA FELIZ CUMPLEAÑOS MEGA ATRASADO. GRACIAS POR TANTO PERDÓN POR TAN POCO, TE AMO TT. VODKA.


Фанфик 18+.

#romance #drama #kookv #oficina #kooktae #soulmates
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If I could take you away...

— ¿Señor Kim?

Su atención pasó de estar en los documentos sobre su escritorio, a la Señorita Hye, que le sonreía amablemente escondiendo un mechón de su corto cabello color miel detrás de su oreja cuando este se apresuró a regresarle el gesto, enderezándose en su asiento.

—Hye —saludó con suave voz—. Lo siento, ando un poco distraído, ¿tiene rato llamándome?

—Parecen ser importantes, así que no se preocupe —señaló los papeles y Taehyung suspiró, cerró sus ojos y se permitió relajarse un poco luego de toda la jornada. Necesitaba un descanso—. ¿Aún no se va?

— ¿Irme? ¿Qué hora es? —Inquirió viendo su propia muñeca, sólo para recordar que jamás ha usado un reloj. Escuchando una suave risa, buscó su teléfono—. Oh… No me percaté de que era tan tarde.

—Lo es, la oficina está casi vacía —La mujer echó un vistazo a su alrededor y él la imitó, percatándose de que en efecto, toda el área parecía tan desierta como pasillo de hospital por la noche. Estuvo tan sumido en su trabajo que no fue consciente de las personas despidiéndose de él una por una, emprendiendo su camino a casa. Ni siquiera recordaba haberles devuelto el saludo—. ¿Tiene horas extras hoy? —Preguntó con interés.

—No, de hecho el Señor Jeon debe de estar por salir. Quería entregarle estos documentos antes de eso.

Hye pareció sorprendida por un momento—. ¿Es así? Supongo que al Señor Jeon realmente le gusta su trabajo; mis jefes anteriores raramente estaban en sus oficinas, una vez eran Ceos, la mayoría de sus trabajos pasaban a manos de sus secretarios.

Una pequeña sonrisa estiró sus labios cuando dijo—: El Señor Jeon no es cualquier Ceo.

Ella sonrió también—. Eso puedo ver, así como usted no es cualquier secretario tampoco —Golpeteó sus arregladas uñas sobre el escritorio y procedió a alejarse un poco y estirarse, haciendo un sonido bastante gracioso. No entendió a qué se refería con eso, aunque probablemente podría tratarse del desempeño laboral que poseía—. Bien, está ocupado así que no creo correcto seguir tomando de su tiempo, supongo que le invitaré a cenar en otro momento, Señor Kim. ¡Hasta mañana!

Se quedó un poco perplejo cuando Hye se fue luego de aquello, si hubiese podido, con gusto se habría ido a cenar con ella, pero los tediosos documentos lo observaban desde su escritorio con burla. Dejó salir un profundo suspiro antes de sumergirse en el trabajo una vez más, y al cabo de cuarenta minutos el último cuadro de cálculo ya estaba finiquitado y pudo respirar con alivio, eso, hasta que el teléfono de su escritorio sonó. Aclaró su garganta y contestó luego de la segunda timbrada, no tuvo oportunidad de dar el saludo cuando aquella voz inundó su audición.

Ven a mi oficina.

Hubo silencio en la línea después de eso, pero podía saber que él aun no colgaba y seguramente estaba aguardando su respuesta.

—Claro.

Terminó la llamada, guardó el documento y lo envió antes de ponerse de pie, aflojando un poco su corbata y guardando sus pertenencias. Apagó la computadora y caminó hacia la puerta de la oficina con su maletín en mano, dio unos dos golpes y sostuvo la manilla. Su jefe lo esperaba sentado en su amplio escritorio con el entrecejo fruncido hacia unos papeles que sostenía. Cerró la puerta con cuidado detrás de él y pasó el seguro, aunque era innecesario ya que a esas horas lo más seguro es que fuesen los únicos en la empresa, ignorando a los empleados del servicio.

— ¿Ocurre algo?

La mirada de este inmediatamente cayó sobre él, su flequillo oscuro y dividido a la mitad cayendo sobre sus ojos como risos. Estaba tan silenciosa la habitación, que sus pasos resonaban por todo el sitio.

—No… —respondió el pelinegro segundos después, cuando Taehyung ya estaba parado a centímetros de su escritorio—, creo que hay un error en esta hoja, pero no logro entender qué está mal.

—Uhm, ¿me permite?

Jungkook le tendió la hoja y él la aceptó, liberando una baja risa tan pronto encontró el problema. Rodeó el escritorio y se inclinó a su lado colocando el documento en frente de ambos—. Observe —De reojo podía ver que tenía su cejo fruncido, sus brazos cruzados sobre su pecho con obstinación. Giró el papel, y rápidamente las facciones en su rostro se suavizaron, ocultándose con su mano ante la vergüenza.

—Estaba… al revés.

Taehyung se enderezó, dándole una mirada cargada de comprensión y riendo—. Necesita descansar, ¿quiere que prepare un poco de té antes de irnos? Aunque el chofer ya de debe estar esperando.

—Nah. Salgamos a cenar, muero de hambre —Se puso de pie estruendosamente y alcanzó su abrigo para enfundarse en él, miró la hora en el costoso reloj de su muñeca—. Y para con las formalidades, ya no estamos en horario laboral.

Soltó una risilla, procediendo a apagar las luces de la oficina y salir de allí caminando a su lado—. Y bien, ¿qué cenaremos esta noche? ¿Bibimbap?

— ¿Quieres Bibimbap? —Taehyung asintió, en sus ojos una mirada brillante que hizo sonreír levemente al pelinegro—. Entonces será eso.

—Buscaré un buen restaurante.

Tomaron el ascensor, Taehyung buscaba un restaurante en internet mientras que Jungkook lo observaba fijamente, no parecía consciente de estar tarareando una de la canciones que el pelinegro le recomendó días anteriores y que este había dicho era mala. Sonrió, unas castas arrugas formándose en las esquinas de sus ojos.

—Ah, olvidé mencionarlo, pero terminé el trabajo que me pediste hoy mismo.

Silbó—. Vaya, qué competente, ¿lo enviaste a mi correo?

—Por supuesto, sólo falta que lo revises y me des tu aprobación para hacer las impresiones.

—Lo haré mañana a primera hora.

Una vez afuera, efectivamente el chófer ya estaba a la espera por ellos. Tomaron asiento en la parte trasera y el conductor condujo mientras esperaba que se le diera indicaciones.

— ¿Vamos a este? El ambiente luce agradable, y los precios son muy buenos —Inquirió el castaño enseñándole una imagen del restaurante en su teléfono.

—Uhm… —Se cruzó de brazos y apoyó su cabeza de su hombro—. Quizá, no parece estar muy lejos de aquí así que es buena opción. Minhoo, ¿qué tal está el tráfico a esta hora? —Se asesoró con su chófer.

—Agotador, si le soy sincero. Seúl tiene vida propia, pero usted no se preocupe y dígame a dónde necesitan que los lleve, Señor Jeon.

Ambos en la parte de atrás intercambiaron miradas—. ¿Y si pedimos delivery? —Sugirió Taehyung—. No tomé en cuenta el tráfico, podríamos ir a mi apartamento y cenar allí, está más cerca que el tuyo.

—Me parece genial. Minhoo, ¿recuerdas la dirección del Señor Kim?

— ¿Por quién me toma, Señor?

Jungkook sonrió y volvió a posar su cabeza sobre el hombro de su secretario y amigo más cercano que tenía, cerrando sus ojos y rodeando la cintura de este con sus brazos—. Avísame cuando lleguemos, descansaré un poco mis ojos —murmuró sólo para él, y Taehyung pudo ver la sonrisa ligera en sus labios.

Asintió a pesar de que no era visto, y desvió su mirada hacia la ventana del vehículo esperando concentrar su mente en la movida ciudad al otro lado del cristal, sin embargo se vio a sí mismo en el reflejo de este con sus pensamientos de vuelta al hombre a su lado: Jeon Jungkook, Ceo de una de las más grandes e importantes compañías de toda Corea cuyo nombre no parecía serle de importancia al castaño, sólo el hombre, aquel tan conocido, siempre visto en las portadas de revistas importantes y en televisión, tan extraordinario en tantos sentidos que por más que tres años estuvieran abrazando su amistad, Taehyung no dejaba de sorprenderse. Tres años atrás cuando fue aceptado para trabajar en esa compañía como el secretario del hijo del antiguo Ceo, el tío de Jungkook. Todavía recordaba con claridad como lucían en aquel entonces, sus cabellos mínimamente largo luego de haber prestado servicio militar, sus ojos rebosantes de energía por el empleo y la nueva vida que le esperaba, mientras que Jungkook escasamente mostraba sus emociones, a pesar de ello desde un principio tuvo la sensación de que se llevarían bien, y su presentimiento se le hizo más asertivo cuando aquella corriente eléctrica lo recorrió en el momento en que estrecharon sus manos por primera vez.

Jeon Jungkook, 22 años y futuro Ceo de la empresa de su familia, aquel que parecía mantener la guardia y la distancia con la gran mayoría a su alrededor, hizo sentir especial a Kim Taehyung como nunca nadie jamás cuando lo dejó entrar a su vida sin el más mínimo problema, en la imaginación del castaño, fue como si con ese estrechón de mano Jeon tiró de él amablemente y le dio un nuevo lugar a donde pertenecer. Ambos eran jóvenes, uno de ellos dos años más que el otro y sin embargo esa diferencia parecía bastante insignificante. Ahora, tres años después, sin duda esa cantidad de tiempo les había sentado bastante bien, física y mentalmente hablando, eran más maduros, con más conocimientos y experiencias sobre la vida, también habían cambiado un poco a su manera pero eso no afectó en nada la relación que construyeron, ni su confianza, ni su comodidad.

Eso sólo lo había vuelto más hermoso.

Lo sintió removerse a su lado, afianzando un poco el agarre que mantenía en su cintura hasta aflojarlo nuevamente. Taehyung lo observó, apartando un poco de su cabello de su rostro, usualmente lo llevaba peinado hacia atrás con un poco de gel, pero al final del día terminaba con su cabello cayendo sobre sus ojos con un aspecto un tanto desaliñado, o mejor dicho, más sencillo. Rozó sus hebras con sus dedos, deteniendo entonces su mano sobre su mejilla. Le acarició sin pensarlo mucho, consciente de que este podría estar despierto, pero no era como si estuviese haciendo algo malo.

¿O sí? Él era sólo su amigo, uno de los más cercanos amigo de hecho, su confidente y persona de mayor confianza que también respetaba.

—Taehyung —Contempló el movimiento de sus labios al decir su nombre, el rostro de ambos a poco centímetros del contrario. Sus ojos continuaban suavemente cerrados, pero ahora uno de sus brazos estaba destrabado, sintiendo el calor de su mano cuando sostuvo su muñeca.

Relamió sus labios—. ¿Sí?

El colisionar de sus miradas se sintió bien, se sintió cálido como de costumbre. El vínculo que habían construido durante ese tiempo reflejándose en ellos y brotando en sus sonrisas, ambos de acuerdo en que aquella cercanía era perfecta, o al menos se sentía de esa manera.

—Hay algo que he querido conversar contigo desde hace bastante tiempo.

Taehyung indagó en aquel color oscuro de sus ojos, buscando algo que no sabía qué era—. Claro, soy todo oídos.

—Pero no aquí, no ahora —Se apresuró a aclarar manteniendo su voz baja sólo para ellos dos—, no hoy.

La mano que había mantenido en la mejilla de este, se deslizó provocando que aquel contacto se rompiera. Recostó su cabeza contra la del azabache—. Está bien —fue su respuesta totalmente despreocupada, porque cualquier cosa que Jungkook tuviese para decirle, sabía que no se trataría de nada malo o que llegase a afectarle de manera negativa.

Él lo sabía.

—Llegamos.

Jungkook aflojó su corbata cuando salió del vehículo y colocó su saco por sobre su hombro, Taehyung lo escuchó reír detrás suyo al despedirse de Minhoo, él se hizo camino hacia el modesto complejo de apartamentos donde residía, ingresó su código de seguridad y entró dejando la puerta abierta para el más joven quien no demoró en pasar y ponerse cómodo en el sitio, arrojando su abrigo en el sofá y retirando sus zapatos.

—El perchero está para usarse, sabes —Se deshizo por completo de su corbata y desabrochó un botón de su camiseta.

—Lamento que no hayamos podido ir a cenar, parecías entusiasmado —Lo observó tomar su chaleco de regreso y colocarlo en el perchero. Lucía como que este se había percatado de que realmente le apetecía ir a ese restaurante, así que no conseguiría nada negando que estaba un poco desilusionado.

—Siempre podemos ir en otra oportunid-

—Pero —interrumpió, acercándose a él hasta rodear sus hombros con un brazo, hablándole contra su mejilla—, personalmente pienso que esto es mejor.

— ¿Y por qué es mejor? Si se puede saber —Alcanzó a poner un poco de distancia, y no porque se sitiera incómodo; él siempre se sentía cómodo con Jungkook encima suyo, por más que pudiesen malinterpretarse sus palabras, pero conversar de esa manera no funcionaba. Sólo eso.

Pero eso no pareció agradarle al pelinegro, que volvió a tirar de él hacia sus brazos hasta abrazarlo por completo, sus cuerpos presionados con bastante fuerza. Una excusa perfecta para Taehyung para justificar su repentina falta de aliento—. No huyas —mordió su labio inferior cuando el murmullo llegó directamente a su oído, podía adivinar que Jungkook estaba haciendo puchero—. Estoy tan cansado… Sólo déjame abrazarte.

—Tú eres el que está huyendo en este momento, no cambies de tema y responde a mi pregunta —replicó con un tanto de diversión. Con esto el azabache se separó para observarlo con ojos estrechos.

—Qué obstinado te pones cuando tienes hambre. Ordenaré la cena.

Estaba más que claro que él no le respondería, así que decidió no gastar energía en interrogatorios. Se alejó de él mientras terminaba de retirar los botones de su camiseta, caminando hacia la habitación—. No pidas nada de alcohol, ¿sí? Voy a tomar una ducha primero, la ropa que dejaste la última vez la lavé y la dejé en el armario junto con las demás.

Se tomó su tiempo en el baño, permitiendo que la tibia agua relajara sus músculos. Cuando salió con su pijama puesta, el timbre estaba sonando y no veía a Jungkook por ningún lado, supuso que se trataba de la comida por lo que fue salió a recibirla. Dejó las bolsas en la mesa y encendió la televisión.

—Lo siento, creí que estaría a tiempo para recibir la comida —Lo vio salir del baño con una toalla en su cabeza, su cabello húmedo hacia abajo y vestido totalmente cómodo con una playera blanca y pantaloncillos, aunque la playera parecía un poco ajustada probablemente por la secadora.

—No te preocupes, sentémonos a comer.

—Sí, muero de hambre.

Ellos no comieron, devoraron todo el Bibimbap. Jungkook es del tipo conversador para todo, incluso durante la comida, y Taehyung siempre lo escuchaba con atención. Ciertamente el ambiente en casa distaba de cómo era en la oficina todo mucho más formal y planificado, pero ahí sentado en su sala de estar y mirando la televisión, Jungkook no parecía un importante Ceo. Quiso poner de pie para recoger las cosas y limpiar los platos, pero el pelinegro se lo impidió alegando que esa era su casa y él se encargaría de la limpieza. Pero Jungkook había pagado por la comida así que no se sentía justo, sin embargo se sentía tan cómodo donde estaba que simplemente lo dejó ser.

Creyó haberse quedado dormido unos pocos minutos, porque cuando abrió sus ojos y recuperó el sentido de la realidad, su cabeza estaba apoyada sobre el hombro de Jungkook y la mano del mismo reposaba en su nuca mientras veía televisión, jugueteando con su mullet. Parecía entretenido con aquel documental random que atraparon cuando cambiaban los canales—. ¿Estás pensando en cortarte el cabello en algún momento?

El castaño se volteó a mirarlo con un poco de somnolencia, Jungkook mantenía sus ojos fijos en la televisión—. No… —Llevó su propia mano hacia los mechones de cabello en su nuca y los acarició, rozando con la mano de este. Pudo sentirlo detener su movimiento tan pronto entraron en contacto—. ¿Por qué? ¿Crees que deba?

Los dedos del pelinegro atraparon los suyos fugazmente—. No —contestó en un suspiro, apartando su mano entonces y llevándola a su regazo—. Luce bien.

Continuó viéndolo unos segundos más y regresó a contemplar el documental, aunque su atención se mantenía en el hombre a su lado. Jungkook estaba actuando extraño, a pesar de que su actitud fuese la misma de siempre, había algo que se sentía fuera de lugar. Quería creer que eran ideas suyas que toda la cercanía de ese día parecía tener un motivo oculto, era algo normal para él que Jungkook invadiera su espacio personal por un abrazo o para juguetear con su cabello, pero algo en cada movimiento y cada palabra en ese momento le decían que algo sucedía. No tardó en recordar lo ocurrido en la oficina antes de salir, y ahora que se detenía a pensarlo este le había dado una mirada bastante extraña cuando ingresó, y él atribuyó todo ese ambiente al cansancio que podría estar teniendo por la jornada, pero claro él fue un estúpido.

¿Cómo aquella expresión cargada de ansiedad podía ser a causa del trabajo?

Sí, es bastante posible que cosas así ocurran, pero no a Jungkook, y no lo decía sólo porque sí; tantos años conociéndolo y trabajando a su lado eran pruebas suficientes de que su deducción era correcta. Jungkook no era cualquier Ceo, él no se dejaba pisotear mentalmente por el trabajo, para eso lo tenía a él.

—Sabes, si hay algo molestándote siempre puedes contar conmigo, si necesitas hablarlo.

Ellos han sido amigos y compañeros de trabajo por varios años, Jungkook es su jefe y él el secretario de este, su mano derecha. Son cercanos y bastante sinceros el uno con el otro, al menos hasta donde podían serlo, por eso no se sorprendió de escucharlo reír con aparente vergüenza luego de sus palabras, frotando su cuello.

—Vaya… Creía que lo estaba ocultando bastante bien —Quiso decirle que estaba sorprendido así como conflictivo consigo mismo, puesto que le tomó tiempo percatarse—. ¿Recuerdas a Namjoon Hyung?

—Lo hago.

Kim Namjoon, un Sunbae de Jungkook de la universidad y ex novio de una de sus primas. Era lo único que sabía de él, aparte de que es un buen amigo con el que mantiene contacto y pocas veces ha ido a la empresa buscándolo.

—Recibí un mensaje suyo poco antes de salir del trabajo, “la encontré” me dijo. ¿Puedes adivinar a qué se refería?

—“¿La encontró?” —dudó. Jungkook alcanzó su gaseosa y bebió un sorbo, asintiendo—. Uhm, sólo se me ocurre que encontró a esa persona, aquella con la que podemos llegar a toparnos una vez más en esta vida con un 50% de probabilidades. Tu alma gemela, persona predestinada, aquel individuo que tu alma reconocerá tan pronto sus ojos se encuentre aún en medio de una multitud. El título varía —Lo contempló, sus miradas uniéndose en ese instante—. ¿Acerté?

Jungkook suspiró, una sonrisa floja guindando en sus labios cuando clavó su vista en la alfombra sobre la que estaban—. Suena más tenebroso cuando tú lo dices.

Sonriendo, chocó sus hombros juntos—. ¿Es eso lo que te tiene así? Oh, ¿estás celoso de que tu Sunbae encontró su alma gemela antes que tú? —Dijo risueño.

— ¿Qué estás diciendo? Por supuesto no es nada como eso. Estoy… feliz por él, ¿supongo? Es sólo que…

— ¿Es sólo que…? No necesitas buscar palabras adecuadas para expresar lo que sientes conmigo, tan sólo suéltalo tal y como está en tu mente. Soy sólo yo.

Le sonrió, viendo que él en serio parecía mortificado.

—Ah… Probablemente sea el único que piensa de esta manera, dado que el asunto de las almas gemelas suena de ensueño para todo el mundo, pero en mi caso… el sólo pensamiento me produce una sensación desagradable en el estómago —Miró hacia el techo en busca de confianza, mientras que Taehyung alcanzó el control remoto y bajó el volumen de la televisión—. Es absurdo, esa clase de destino en el que estás con una persona sólo porque la vida así lo dictó alguna vez… Lo odio, y saber que algo como eso le ocurrió a alguien cercano a mí me hizo dar cuenta de lo real que es.

Taehyung se dio cuenta de que las manos del pelinegro estaba hechas puños sobre su regazo, sus venas marcándose furiosamente. Jamás se le cruzó por su mente que un tema de esa índole que para él era bastante inofensiva, pusiera a alguien como Jungkook de los nervios. Parecía un mal chiste.

Suspiró un poco, volviendo a colocar su cabeza en el hombro de este al meditar sus palabras—. Así que es eso… Suena difícil de creer, cómo tú dijiste la mayor parte de las personas anhelan el encuentro con su persona predestinada, desean experimentar aquello aunque no en todos los casos será así. ¿Pero acaso no es eso amor también? Las personas solitarias se aferran a ello porque buscan desesperadamente que el amor llegue a sus vidas, ¿no crees que es por eso?

—No lo sé —dijo con honestidad—, no puedo darme el lujo intentar indagar en el corazón de las demás personas. Lo que sí sé es que para mí, Jeon Jungkook, algo como eso no puede ser amor. No lo siento así —recostó su cabeza junto a la de él, su mirada caída—. ¿Por qué debería volver a entregar mis sentimientos a alguien con quien ya tuve una vida en un pasado remoto? Me niego a aceptar esa lógica, ese “anhelo”. Si voy a estar con una persona será porque así lo quiero y decidí, porque me gusta en esta vida y no por un absurdo concepto sobre el destino y vidas pasadas. No estaré atado a algo como eso.

Las palabras de Jungkook iban con una fuerte determinación, y Taehyung estaba sorprendido por ello, por la extraña calidez que sintió en su pecho al oírlas. Él desearía tener una voluntad como esa.

—No es por invalidar tu opinión o refutarla, pero quiero que sepas que hace un par de años conocí a alguien con el mismo pensamiento que tú —Su voz salió y poco baja pero como estaban tan cerca del otro y tan sumido en el otro, no fue problema—. Decía que no sería ningún “títere” del destino, eso hasta que conoció a su alma gemela, y lo recuerdo diciéndome poco tiempo después de eso que en ese punto ya no alcanzaba a comprender el porqué de su empeño por escapar de ello, si era algo indescriptiblemente hermoso.

Él hizo un bajo ruido, descontento—. Quiero pensar que antes de que eso ocurriera, él no tenía a nadie lo suficientemente importante en su vida como para darle una patada en el trasero al destino y sus mañas.

Aquello llamó considerablemente la atención del castaño, así que lo miró—. ¿Y tú sí?

Se encogió de hombros—. No —Taehyung frunció el ceño—. Tan sólo creo que es sólo una posibilidad, mayormente las personas luchan porque tienen un motivo por el cual hacerlo, algo o a alguien, en este caso podría no ser estrictamente necesario.

—Bueno, eso es verdad…

No estaba seguro de si Jungkook le había mentido en su respuesta, pero aunque fuese ese el caso, a él no tenía que importarle, ¿cierto? Dado que no tenían el derecho de saber absolutamente todo de la vida del otro.

Exacto.

—Supongo que te toca esperar a que tu alma gemela no decida aparecer frente a ti pronto. Quién sabe, quizá pertenezcas al 50% que no la encuentra —Intentó consolarlo.

—Estoy deseando que así sea. Ya tengo veinticinco años, supuestamente tienes hasta antes de los treinta para saber si la encontrarás o no —le dio una mirada al castaño—, ¿qué opinas tú de todo esto? ¿Eres parte de los que aguardan por ese encuentro de ensueño?

Fue obvio para él que Jungkook estaba bastante interesado en su respuesta.

—Este año cumpliré veintisiete, y honestamente pienso de que no hay tal persona para mí. Y ya sea que antes de los treinta la encuentre o no, realmente carece de importancia para mí —Cerró sus ojos—. He vivido bien mi vida sin detenerme a pensar en eso, ¿qué sentido tiene hacerlo ahora? Tú deberías hacer lo mismo e intentar restarle importancia, ya que el mundo no gira en torno al destino sino en nuestras decisiones.

Jungkook guardó silencio unos segundos, alcanzando su bebida para terminar lo que quedaba—. Sí, quizá… deba hacer eso —suspiró y rodeó el cuello del castaño con su brazo—. ¿Qué haría sin ti? Me siento más tranquilo ahora que lo saqué de mi pecho, realmente es malo mortificarme por pequeñeces como esta.

—Mientras no afecte tu salud o tu desempeño laboral, todo está bien, después de todo me tienes a mí para ayudarte —Sonrió antes de colocarse de pie y estirarse—. Bien, es suficiente por hoy. Mi jefe es un poco estricto así que necesito estar mañana temprano para el trabajo, tú puedes seguir despierto un poco más si quieres, pero yo debo irme a dormir.

— ¿En serio? Tenía entendido que eras amigo cercano de tu jefe —Jungkook se levantó también con el control remoto en mano y apagando la televisión—, muy conveniente, creí que tenías ciertos beneficios por eso.

—Si de beneficios te refieres, podría decirse que comida gratis es una buena respuesta, Señor —contestó con una cálida sonrisa adornando su rostro. Jungkook se quedó mirándole por un buen rato.

Se hizo camino hacia su habitación –sí, la misma que iba a compartir con su “jefe”- y una vez llegó a la puerta fue detenido por unos brazos que lo envolvieron. Sintió la respiración apacible de este sobre su cuello—. ¿Y te conformas sólo con eso?

Le costó más de lo pensando en responder, dado que su cuerpo fue traicionero y no pudo suprimir la grata sensación de estar de esa manera, ser abrazado de esa forma y siendo el blanco de atención del pelinegro—. Deja de molestar, ¿quieres? —Posó sus manos sobre aquellos brazos, pero fue incapaz de retirarlos—. No soy exigente, lo que sea que una persona tenga para dar es bienvenido.

—No te vendría mal ser un poco ambicioso de vez en cuando —fue lo que dijo antes de propinarle una nalgada amistosa y liberarlo. Él se limitó a suspirar.

Fue el primero en ir al baño y lavarse los dientes, por lo que se quedó contemplando la oscuridad en el techo mientras yacía acostado en la amplia cama –que compró por las recurridas visitas de su “jefe”- cuando fue el turno del otro de usar el baño, él podía ir al otro, pero sus cosas estaban en el de la habitación. Se preguntó en ese momento cuánto más durarían de esa forma, ya eran tres años… y él sabía perfectamente que por amor, a veces una cantidad de tiempo como esa podía reducirse a nada. Y también sabía que tarde o temprano, ese amor se llevaría a su amigo junto con todas estas costumbres suyas lejos de él.

Se metió debajo de las frazadas y cerró sus ojos cuando lo escuchó salir y la luz fue apagada, acurrucándose en su lado de la cama lo escuchó desearle las buenas noches antes de quedarse dormido muy pegado a él. Esperó y esperó hasta que creyó ya podía darse la vuelta y mirarlo, permitiéndose sonreír ante la imagen frente a él, acariciando los oscuros mechones en su frente.

Sólo quedaría rezar por su felicidad.

[♡]

Cinthy este fic va dedicado a ti uwu Te amo. También hago una breve mención a los Sad killers por el apoyo moral que me han dado a, tkm. En fin, ¡espero les guste!

29 декабря 2020 г. 23:34:58 16 Отчет Добавить Подписаться
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aurobelle aurobelle
¿Terminan juntos y termina bien? Por favor alguien dígame. .  ̯.
Luz Alvitres León Luz Alvitres León
Pensé que este fic era aburrido, menos mal que me metí en arroz. AAMOOOO ESTE COMIENZOO RUJXKG💗💕💗

  • Goëthia D Goëthia D
    "me metí en arroz" ajajaj JAAJAJAJAJ 2 weeks ago
🎀Anaís 🎀 🎀Anaís 🎀
Voy a sufrir pero pienso disfrutarlo 🤧❤
Mica Irigoitia Mica Irigoitia
Preparada para sufrir
lizcy⁷ 🥺 lizcy⁷ 🥺
:((((( ckskska odio el destino, pero amo la historia unu skzksk weno a llorar y amar mas al tk u.u
V.R V.R
sinceramente, en una parte ansiosa de mi tiene miedo por el simple echo que el titulo es igual a una canción y eso me pone de los nervios "todos dicen que no puedo ser tu amor" me da escalofríos -.-

  • V.R V.R
    pd: no se si se refiere a esa canción, pero aun así me pone de los nervios December 30, 2020, 19:09
  • Vodka ♡ Vodka ♡
    Sip! En parte la historia tiene que ver con la canción de Rachael Yamagata, pero la verdad es por un par de cosas nada más. Lo más relacionado que tiene es el título xd no sabía qué nombre ponerle a esto hasta que recordé está canción, la escuché y quedé :0 porque podía relacionarse uwu December 30, 2020, 19:12
Julianny Enid Julianny Enid
La historia me pareció realmente interesante y la relación que tienen Jungkook y Taehyung muy linda tengo intriga de que pasará en los siguientes capítulos y tengo miedo también.
春; 𝐀𝐝𝐨𝐫𝐞††𝐞 春; 𝐀𝐝𝐨𝐫𝐞††𝐞
me enganche con la historia y ahora tengo miedo d lo q pueda pasar aaa
Kole Pad Kole Pad
Ya se por donde va esto y me aterra lo que se viene pero ehh ojalá tenga un final feliz ahhh muchas gracias por escribir esto...
lesley lesley
Yo no quiero sufrir 😭 se siente como una historia lindaaa
Sheeem Sheeem
Vamos a sufrir?:((

  • Vodka ♡ Vodka ♡
    Quizá un poquito nomás uwu December 30, 2020, 19:00
Cecilia Justiniano Cecilia Justiniano
Algo me dice que voy a sufrir, pero lo vale<3
~

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