mymemoriesdied_ Vodka ♡

Taehyung está flechado por Jungkook, un caballeroso barista, desde que abrió su propia floristería cerca de la cafetería de este. Siempre le ha entregado flores y notas como prueba de sus sentimientos, pero este no parece notar su enamoramiento... ¿Habrá una razón para ello? ・❀ Mini-fic. ・❀ Romance. ・❀ Drama. ・❀ Historia original / No copies ni adaptes. VODKA.


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#boyslove #drama #romance #kookv #taekook
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I

—Taehyung-ah, verte trabajando en un lugar como este igual de precioso que tú, es algo realmente maravilloso para mis ojos —Park Bogum sonreía soñadoramente con su mentón apoyado en la palma de su mano desde su puesto de trabajo, observando al aludido, su jefe, quien reía tranquilamente por sus palabras, acostumbrado.

—Dices lo mismo todos los días desde que te permití trabajar acá, Gumie, ¿no te cansas de ello? — El peligris arreglaba con calma un pequeño ramo de hortensias, apreciando su bello color con una sonrisa.

— ¿De alabarte como te lo tienes merecido? Nunca —contestó este con total seguridad.

Riendo una vez más, Taehyung dejó las hortensias a un lado y se dispuso a quitarse su delantal, dejándolo en el perchero mientras sacaba de su bolsillo una pequeña nota azul pastel con un corto mensaje, y la ponía en el ramo.

—Tengo mi hora libre, así que te encargo la tienda.

La expresión de decepción del castaño pasó desapercibida por el peligris, dejando escapar un suspiro—. Irás a la cafetería, ¿no?

¿Siquiera por qué estaba preguntando? Era así todos los días a la misma hora.

—Síp —Afirmó el contrario con una sonrisa, saliendo por la puerta—. Te traeré algo dulce.

Bogum le miró salir con ramo en mano, su impecable y ondeante cabello moviéndose con sus pasos al avanzar y alejarse de la tienda. El chico parecía ser feliz con lo que hacía, y a pesar de todo lo que el castaño creía no saber darle a entender a ese chico –ejem, sus sentimientos, ejem- le gustaba verle así. Sin embargo, él sabía de primera mano lo atolondrado que su jefe era para darse cuenta de muchas otras cosas, por lo que temía su reacción ante las que fueran más 'perjudiciales' para él una vez se percatara de ellas. Mirándole desde lejos, sólo podía esperar a que no todo fuese tan difícil.

Mientras se desplazaba tarareando una canción que escuchó en la mañana durante su trayecto al trabajo, Taehyung sintió su teléfono vibrar en su bolsillo y leyó el mensaje de su mejor amigo.

Jiminie:

Dentro de un rato pasaré por tu tienda a molestarte un poco ;)

Taehyung:

Justo estoy yendo a la cafetería~

¿No te importará esperarme en compañía de Gumie?

Jiminie:

Ah… ¿Vas a la cafetería de Jeon?

Taehyung:

Yeah, ¡tengo otra de mis entregas especiales! ♡

Jiminie:

¡Ah! Hablando de entregas, recordé algo importante que hacer :(

Supongo que pasaré otro día a verte, Taehyungie!

Taehyung:

Oh… Bueno, está bien Jiminie ♡

La conocida campana de la entrada sonó una vez guardó su teléfono y empujó la puerta para entrar, sus fosas nasales se embriagaron del delicioso aroma que el lugar impregnaba; café, caramelo y dulces, el contraste con el olor a flores frescas de su tienda hacía pequeñas cosas en él. Cierta cantidad de personas yacían en el lugar, algunas sentadas en soledad y otras en compañía, cada quien inmerso en su propio mundo. Sus ojos recorrieron el lugar mientras avanzaba y rápido dieron con aquella persona que quizá no era su mundo, pero le hacía olvidar el mismo.

Su corazón dio un vuelvo cuando aquello ojos le miraron de regreso y fue recibido con aquella brillante sonrisa, que hacía a Taehyung querer apretar fuertemente su pecho porque las sensaciones eran simplemente demasiado.

— ¡Taehyungie! —Jungkook le saludaba con ánimo.

Jeon Jungkook, el atractivo y dulce como malvavisco dueño y barista de la cafetería que estaba ubicada frente a floristería, Taehyung llevaba un muy buen lapso de tiempo enamorado de él, específicamente unos tres años y unos cuantos meses, ¿pero quién llevaba la cuenta de eso? Taehyung carraspeó.

Una vez llegó al mostrador, la pesada mano de Jungkook palmeó su cabello con amabilidad como de costumbre—. Lindo.

Él sabía que se refería a su brillante y cuidado cabello, no obstante él estaba sonriendo felizmente porque esa palabra seguía siendo hacia su persona—. Vine por lo de siempre y para lo de siempre.

—Por lo de siempre son las dulces donas de crema, y para lo de siempre son esas preciosas flores que traes, ¿no? —Acordó el pelinegro con una amplia sonrisa.

Taehyung podía adivinar que se estaba sonrojando -como siempre- pero él ya estaba extendiendo las hortensias hacia Jungkook con su pobre corazón a punto de salir disparado de su pecho, y este las aceptó cuidadosamente como siempre. Las olió y tomó una de ellas, poniéndosela a Taehyung detrás de su oreja—. Deberías ponértelas siempre, te quedan muy muy bonitas.

Sin atreverse a decir nada, Taehyung sólo sonrió mientras Jungkook tomaba la pequeña nota en las flores y la guardaba en su bolsillo, no sin antes darle una mirada que el peligris no logró descifrar, luego, este se alejó para poner las flores en un lindo y menudo jarrón sobre su mostrador.

—Adoro tener tus flores aquí, Taehyung. Tanto olor a café a veces llega a cansar, y el aroma de las flores que traes siempre son aliviadores, es como tener una parte de ti en la tienda —Fue lo que dijo cuando regresó con una bolsa grande de donas en mano, las favoritas de Tae.

El enamorado florista se haya buscado el dinero de las donas cuando aquella confesión lo hizo tirar torpemente varias monedad por todo el suelo—. Ah y-yo, lo siento…

Con prisa se agachó para recoger su desastre, siendo ayudado por el barista, quien no dudó en salir de su puesto de trabajo. Este le entregó su dinero, recibiendo una mirada llena de extrañeza por parte de Taehyung, y él sólo rio.

—Yo las invito.

Taehyung pestañeó repetidas veces—. ¿Qué? No puedo aceptar eso, yo-

—Uhm —El pelinegro negó con su cabeza y se cruzó de brazos cuando Taehyung quiso insistir en que tomara el dinero—, no aceptaré nada de peros tampoco, ¿crees que puedes traerme esas preciosas flores y todavía pagar lo que tengo para ti?

Él quería decirle que no era necesario, pero Jungkook parecía decidido a no aceptar el dinero—. Míralo como un agradecimiento por las flores —Habló este una vez más mientras sacudía su cabello—. Muchísimas gracias por ellas.

—No... No hay de qué —contestó con una sonrisa mientras tomaba sus preciadas y dulces donas. Le dio una última mirada a aquel brillante rostro, sintiendo sus dedos cosquilleando por querer tocarle.

Siempre era así, Taehyung no era de muchas palabras y acciones cuando se trataba de su enamoramiento, deseaba poder estar durante toda su hora libre conversando con Jeon, pero no era lo suficientemente bueno como para establecer una conversación larga con él. Sinceramente seguía sorprendiéndose de sí mismo, atreviéndose a entregarle al barista desde hace más de un mes diversas flores con aquellas pequeñas notas que contenían fragmentos de sus sentimientos, un pétalo de su alma. Taehyung llamaba eso el poder de las flores, su único refugio.

Recordó que la primera vez que lo hizo, había sido con la intención de declararse de una vez por todas, sin embargo ninguna respuesta llegó por parte de Jeon, ni negativa, ni positiva, por lo que insistió e insistió, hasta que comenzó a hacerse costumbre enviarle lindas palabras.

Se preguntaba si realmente Jungkook había llegado a leer una de ellas, o si él simplemente estaba pasándole de largo. Ambas cosas eran dolorosas.

Él se sentía bien consigo mismo dando lo mejor de sí cada día, pero en el fondo él realmente deseaba una respuesta.

Sonrió antes de hacer una pequeña reverencia, caminando a paso lento hacia la salida mientras pensaba en qué haría con los restantes cincuenta y cinco minutos libres. Quizá simplemente seguir trabajando era la mejor opción, eso hasta que unas pisadas detrás de él y una conocida voz le llamó.

—Espera, Taehyung —Jungkook lo había detenido, sosteniendo suavemente su brazo y mirándole fijamente. El peligris comenzaba a sonrojarse, porque algo como eso definitivamente no era parte del guion—, mañana... ¿Mañana puedo ir a tu tienda? Es algo... un poco importante.

Relamiendo sus labios y mirando el lugar donde Jungkook le tenía tomado, asintió.

—Claro, no hay problema.

—Genial —Jungkook le sonrió y le liberó—. Nos vemos mañana, entonces —Acomodó un cabello gracioso del peligris, y luego regresó a su trabajo.

Taehyung salió de ahí rápidamente, cruzando la calle descuidadamente pero afortunadamente no había nada de tráfico. Llegó a la tienda y dejó las donas en el mesón frente a su empleado mientras este atendía a un cliente, y se encerró en el cuarto de baño.

Cuando se miró en espejo era un completo desastre; su cabello totalmente alborotado por correr y sus mejillas de un color escarlata. Se aferraba débilmente al lavabo, acariciando luego su brazo sintiendo aún la calidez de los dedos de Jungkook.

Sus ojos se cristalizaron ante el mal presentimiento.

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Lilo jeon Lilo jeon
ay no me hagas llorar xfavor
Ariko Ayto Ariko Ayto
Me encanta uwu De verdad amo lo que escribes 💕
kim vante kim vante
La historia es muy linda🥺, pero... Fin?

  • kim vante kim vante
    Ay no ya entendí, ignórenme jajajs December 15, 2020, 21:31
Luisa Luisa
WIIIIII VODKA ES MI HISTORIA FAV 😭😭😭 CREI QUE NO VOLVERIA A LEERLA JAMAS. GRACIAS 💜
~

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