louvant Winifreda

Amar y ser amado, parecía algo demasiado difícil para Jungkook y Taehyung. ▲ One Shot. Inspirado en la canción "Mejores amigos" de Morat. Mención de Morat en medio de la historia.


Фанфик Всех возростов.

#kook #bangtan #bts #taetae #taehyung #jungkook #kooktae #vkook #taekook #kookv
Короткий рассказ
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Parte única.

❝Tu voz me deja como bajo cero

Cuando le cambia el tono a ese te quiero

Me enreda

Me enreda❞







Era un ritmo lento que lograba hacer que sus cuerpos se rozaran entre sí.


El chico tocaba sus caderas con una devoción casi religiosa y acariciaba la curva de su cintura por encima de la ropa, sentía como disfrutaba de su cuerpo. Sabía que el muchacho estaba en medio de una fantasía que iba a tener que romper en cualquier momento.


Odiaba el vacío instalado en su pecho, aquel hoyo profundo que se había quedado a vivir en su corazón, tan incrustado como una espina dentro de su pecho.


"¿Te gusto?", preguntó mirándolo a los ojos. El muchacho le sonríe de lado, es sexy, pero no completa la necesidad de Taehyung.


"Mucho", le susurra queriendo parecer interesante. El hálito alcohólico vuelve a traer a la realidad a Kim, sonríe sin mostrar sus dientes y reconoce que es una de las pocas noches en que desea irse antes de que apaguen la música y las bebidas se acaben.


Escucha la voz de Jungkook a lo lejos, y lo divisa mirándolo desde la barra con los brazos cruzados y su lengua golpeteando contra su mejilla.


No me hagas falsas ilusiones, mi amor. Porque no tengo ganas de jugar hoy.


Observa al muchacho que se roza contra sus muslos y toma su rostro en medio del éxtasis de una mentira, y pega sus labios, escondiendo el asco que se posa en su garganta. Quiere vomitar, porque odia estar besando a alguien por despecho.


Deja de besarlo luego de unos segundos y se limpia la boca. Está ebrio y lo sabe, porque no puede mantenerse caminando por una dirección y mucho menos sin tambalearse.


"Vámonos", ordena quitándole el chupito de la mano y bebiéndolo al instante. Toma de la mano a Jeon después de haberse tomado su trago y camina arrastrándolo por el pasillo lleno de gente.


"¿Tu casa?", el muchacho pregunta al sentir el frío de la madrugada en su piel.


"No puedo ir a mi casa, Jungkook. Papá estará furioso", le responde con una sonrisa burlona. Peina su cabello con sus dedos, pero nunca logra que este quede totalmente parejo.


"Si no te quisiera, Taehyung, estarías en la calle", responde el menor con una sonrisa.


"Yo también te quiero, Jungkook", responde. Con una pizca de amor en los labios y un dolor tortuoso en su corazón. "Pero no voy a agradecerte por quererme, lo merezco", sus palabras son lentas y dudosas, pero Jungkook sabe que tiene razón.


No me digas eso, porque sé que no te merezco.


El auto está igual de frío cuando entran. Pero la calefacción hace que, en medio del camino a su departamento, la temperatura se eleve y Taehyung deje de abrazarse a sí mismo.


"Prende la radio, por favor", Taehyung sabe que el trayecto al hogar del menor es largo. Por eso prefiere que el incómodo silencio sea apagado por la música.


Pronto la melodía aparece inundando sus sentidos, y quiere llorar.


"Me prometiste revivir tu corazón de piedra, si yo te daba todo lo que quisieras", susurra cantando. Quiere mirar a Jungkook, pero no se siente digno. "Que te alejara de todos tus problemas", se salta ligeras partes de la dulce canción y baila en su lugar con lentitud, moviendo sus hombros. "Y es que, al fin, si te casas con un loco, vas a ver que la magia poco a poco no podrás distinguir".


"Entre besos y palabras, un te quiero no me alcanza, dame todo. Di que sí", canta Jungkook con sus manos en el volante. Moviendo sus hombros al igual que su hyung.


"Odio las canciones que me hacen triste", murmura cambiando de estación. Sin embargo, otra canción de la misma banda aparece y odia su suerte, porque quizás es solo el destino diciéndole que no debería estar ebrio por el chico que maneja a su lado, además, su mente le dice que no debería amarlo.


"Morat no te hace triste, Morat te dice la verdad", responde el menor con una sonrisa fingida.


"Voy a dormir, Jungkookie", le susurra recargando su cabeza sobre la ventana del auto.


"Te avisaré cuando lleguemos", le contesta el chico con rapidez. "No creas que voy a bajarte en brazos como la vez anterior", antes de darse cuenta, su hyung ya está durmiendo, con la boca entreabierta y la saliva escurriéndose por su mejilla.


A Jungkook le gusta conducir de noche. Pero le gusta más cuando su hyung está a su lado, durmiendo o despierto, siempre es una buena compañía, aunque jamás lo diga.


Tampoco puede admitir que sus manos pican por acariciar la suave mejilla del mayor, porque eso sería sinónimo de confirmar un amor que va a retener hasta siempre. Porque tiene miedo, de todo.


La sociedad, sus amigos, Taehyung.


Cuando los minutos pasan y hacen una hora, la llegada a su casa se acerca. Intenta despertar a su hyung, pero este no responde y solo frunce el ceño en medio del sueño que lo abraza.


"Hyung", lo llama. Oye un ronquido de parte de este y pega su frente al volante. No quiere bajarlo en brazos, porque no quiere acercarse tanto.


Baja del vehículo y da la vuelta. Entonces abre la puerta con cuidado de no dejar caer al mayor. Sostiene su cabeza y lo acomoda para poder soltar su cinturón de seguridad y tomarlo en sus brazos.


Pasa su mano derecha por debajo de los muslos del chico, y su otra mano sostiene la espalda, entonces Taehyung se remueve y pasa sus brazos por detrás del cuello de Jungkook y se eleva para darle un besito en su mejilla.


"Hyung, no me beses", le dice alejando su rostro. Taehyung sin saberlo recarga su cabeza sobre el hombro del menor y se queda allí, abrazándolo como a un precioso regalo.


No te acurruques contra mí, porque siento que me quieres como yo te quiero a ti.


Entra a su casa, su madre está sentada en el sillón y lo ve llegar con el mayor en brazos.


"¿Está ebrio?", pregunta ella al ver a Jungkook con Taehyung en los brazos.


"No lo está, solo estaba triste y se quedó dormido. Sabes que tiene el sueño pesado", le susurra en respuesta. Besa la frente de la mujer con una sonrisa y camina paseándose con el chico en brazos.


Sube la escalera en unos segundos y ya está en su habitación, recostando en su cama al mayor con lentitud para no despertarlo.


"Gracias por no decirle a mamá que estoy ebrio", le murmura el mayor entre sueños.


"Tienes una costumbre demasiado pegada, Kim Taehyung", le regaña.


"Soy tu hyung, debes respetarme", le responde dándose la vuelta y sonriendo mientras abre un ojo. "Gracias por no decirle a mamá que soy un tonto idiota".


"No eres un tonto idiota", Taehyung ríe, con sarcasmo en aquella carcajada.


"Soy un idiota porque te quiero, Jungkookie", se da la vuelta y ríe a carcajadas mientras se acomoda contra la almohada.







❝¿Por qué jugar a quién pierde primero?

Admito que el desorden de tu pelo

Me enreda

Me enreda ❞







La mañana es cálida, como siempre en la casa del menor.


Taehyung se da la vuelta al sentir una mano en su cintura. Jungkook está con la cara enterrada en medio de dos almohadas. Sonríe al ver que parece estar dándole un medio abrazo sin darse cuenta.


Se levanta observándose en el espejo a un lado de la cama y ve sus ojos oscuros, llenos de maquillaje corrido. Su cabello igual de desordenado que siempre. Corre hacia el baño personal de su mejor amigo y limpia con agua su rostro. Limpia sus dientes con el cepillo sobrante que Jungkook siempre tiene para él y quita un poco del perfume de Jeon desde el mueble.


Va hacia el clóset del muchacho y saca un pijama desde un cajón. Corre al baño para ponérselo y al salir abre la puerta de la habitación para bajar hacia la cocina.


Se le hace una actividad casi rutinaria y normal el invadir la casa de Jungkook. Llamarle mamá a la madre de su mejor amigo y comer de lo que sea que haya en el refrigerador.


Se encuentra con la mujer cocinando en la encimera y dos platos con cereal y leche a su lado.


"Hola, mamá", la llama acercándose a ella y abrazándola desde atrás.


"¡TaeTae!", saluda ella dándose la vuelta y abrazando al muchacho con sus brazos apretándolo. El chico besa la mejilla de la mujer y le sonríe. "¿Te sientes mejor? Jungkook me dijo anoche que estabas triste".


"Lo estaba, pero ya no", niega con una media sonrisa. "¿Ese es mío?", apunta al pocillo rojo y ella asiente. Taehyung camina hacia la mesa y se sienta par luego servir el cereal y seguidamente la leche.


Los pasos en la escalera le avisan que su amigo está bajando desde la segunda planta. No dirige su mirada hacia él, el cereal sabe muy bien, y le ayuda a despegarse de aquella sensación burbujeante y dolorosa en su pecho. Con cosas pequeñas a veces logra dejar de pensar en el muchacho que logra hacerlo caer en esa tentación tan maligna, en ese amor tan pasional que desea no sentir.


"Hola, mamá", Jungkook abraza por la espalda a su madre y le besa la mejilla, tan parecido a él que Kim no hace más que sonreír de lado y volver a su plato.


"Dejé tu plato ahí, mi amor", ella le dice, apuntando hacia atrás. Jungkook lo mira y asiente, se sienta a un lado de su cuerpo y le da un golpecito en el hombro. Taehyung se ríe y lo mira con los ojos en blanco.


"¿Cómo dormiste?", pregunta el menor, sin mirarlo y comenzando a comer.


"Bien", asiente. "Me duele la cabeza", susurra observando a la madre de Jungkook deseando que no lo escuchara.


"Eso te pasa por beber el doble de tu peso, Taehyung", le reprocha, como cada vez que están en aquella situación.


"Soy tu hyung, respétame", lo regaña, aunque la realidad de las cosas es que adora no ser tratado como un mayor, sino que como un igual. Eso le hace sentir aún más en confianza, si eso era posible.


"No me importa", niega el muchacho con una media sonrisa, llevando la cuchara a su boca y comiendo al instante. "De igual forma parezco más adulto que tú", se encoge de hombros.


"Ya quisieras, larva de mosca", Jungkook hace cara de asco y Taehyung se ríe.


"Qué asco", observa su plato, imaginando que los cereales son larvas nadando en la leche. Siente repulsión, su estómago no es muy fuerte y su imaginación es demasiado poderosa. "¿Por qué me haces esto cada vez que como cereal?", le extiende su plato.


"Porque quiero más", responde y comienza a comer el cereal del menor con una sonrisa, elevando sus mejillas mientras come y repitiendo aquellas acciones que hacen al corazón de Jungkook sentir que va en una carrera con una mochila de sesenta kilos en la espalda.


Jeon observa sus grandes ojos mirarlo con diversión, y sabe que no puede estar más enamorado. Pero también se siente roto, y tiene miedo. Cree que Taehyung no está sintiendo lo mismo. No está al tanto de que aquellas expresiones tan cariñosas no son por nada más que amor, y mucho menos se da cuenta de que el mayor le extiende su mirada con tanta dulzura y tantos sentimientos, que no puede siquiera medir lo mucho que le gusta aquel muchacho de cabellos oscuros.


"El negro es tu color", Jungkook escucha en medio de su trance y sabe que debe responder, porque lleva mucho tiempo observándolo. "Pero te ves lindo con el cabello de colores, también".


"Yo creo que el negro es mi color", asiente. "Me gustaría dejar pasar tiempo antes de teñirlo otra vez", se revuelve el cabello. "En cambio a ti, cualquier color que uses te sirve", murmura encogiéndose de hombros.


"Me divierten los cambios", asiente. Terminando el cereal del menor. "Listo", le extiende el plato con una sonrisa, sus labios están húmedos y Jungkook decide mirar hacia otro lado, porque eso es demasiada presión para su cerebro. "Te quedaba lindo el rubio, Kook".


Taehyung se levanta, arrastrando sus pies hasta el lavaplatos y comienza a limpiar los que habían usado. Jungkook en tanto guarda la leche y el cereal en sus respectivos lugares. Cuando terminan hay un silencio bastante extraño. La madre de Jungkook se ha ido hacia su habitación, probablemente a trabajar como normalmente hacía.


Ambos se quedan allí, dejando que algunos minutos pasen. Escuchan la puerta cerrarse y Jungkook corre hacia allí, observando a su madre salir con su cartera en el brazo.


"Ella jamás se despide", pucherea. "Tiene las mismas malas costumbres que tú".


"Se va apurada, la semana pasada dijo que hoy debía ir a la conferencia de Daesung", le contesta Taehyung, acercándose. A veces pareciera que el mayor supiera más de la vida y familia de Jungkook que él mismo.


Odia sentir que pierde la amistad con aquel muchacho que está a su lado. De ojos grandes y preciosos. Odia sentir que debe cambiar aquel amor que está acomodado en su pecho. Convertirlo en el amor de hermanos que siempre habían tenido.


"Daesung se vuelve cada vez más exitoso, y aun así ni siquiera es capaz de invitarme", se encoge de hombros el menor. Taehyung lo abraza desde atrás, acariciando su abdomen con ternura y recostando su cabeza dando pequeños besitos en su cuello.


Jungkook realmente desea dar la vuelta y estampar sus labios contra los del mayor. Pero no está listo para ser odiado, no ahora.


"Tú hermano solo está enojado", le susurra. "Lo siento mucho".


"No tienes la culpa de que se enamorara de ti", responde el pelinegro.


No tienes la culpa porque yo también lo estoy.


"Pero los alejé, y de eso sí tengo la culpa", Taehyung se siente triste, porque desea explicarle que el amor que su hermano deseaba, ya tenía dueño y era él.


"Él ni siquiera ha sido parte de mi vida, hyung", contesta Jungkook. "No fue importante ni siquiera cuando vivíamos juntos. Él realmente se comportaba como un imbécil".


"Pero es tu hermano, Jungkookie", Taehyung sigue sintiéndose culpable. "Debería quererte. Tú no tienes la culpa de que yo no sienta nada por él".


"Él cree que tú no lo quieres porque estás enamorado de mí", suelta Jungkook, en medio de una risa que duele en el fondo de su pecho. "¿Puedes creerlo? Ese idiota", se ríe, con el corazón partido.


"Quizás", se encoge de hombros el mayor. Jungkook lo mira dándose la vuelta. "Quizás es idiota", corrige.








❝Espero que nunca olvides que somos mejores amigos

Y ya empezaron los rumores entre los vecinos

No quiero darte falsas ilusiones❞







El sonido del auto de Jungkook hace que Taehyung se estremezca. Siempre ocurre eso de sentirse agobiado porque su mejor amigo pase por él a la universidad y juntos paseen por toda la ciudad antes de llegar a casa.


Se sube al auto y suspira antes de acercarse al menor y besarle la mejilla, como era de costumbre. Un tanto extraño para el resto de sus amigos, y tan normal para ambos, que realmente dejaron de escuchar lo que su grupo pensaba sobre aquellas acciones tan genuinas y llenas de cariño.


"¿Cómo estás hoy?", el mayor le pregunta cuando observa su semblante serio. "¿Pasó algo?".


"Daesung me llamó, quería hablar conmigo", dice mirándolo de frente ahora. "¿Es verdad que le dijiste que no podías estar con él porque estás enamorado de alguien más?", cuestiona, con sus ojos observándolo tan repentino y misterioso como siempre. "¿Por qué no me has contado? Se supone que nos decimos todo", Jungkook desea reprenderse a sí mismo por hablar de eso con el mayor, porque también le está mintiendo cuando asegura no querer a nadie, cuando asegura que no hay ojos que lo hagan sentir como en medio de aquellas tardes de invierno que suelen pasar juntos. Tan dulces y bellas, que no conoce otro pasatiempo más feliz que ese.


"Yo... En realidad, Jungkook", suspira mirando hacia el frente. Su cuerpo se hace pequeño en el asiento y sus ojos se llenan de lágrimas. "Creo que no puedo decirte, porque si te digo, entonces no querrás seguir siendo mi amigo. Y yo no quiero que dejes de ser mi Jungkook", el menor suspira con sus manos en el volante. Está aún estacionado y Taehyung siente los nervios aflorarse.


"Ni siquiera podría dejar de ser tu amigo si me dijeras que estás enamorado de Eunwoo", Jungkook se ríe, con liviandad. Sin notar los ojos llorosos de su mejor amigo, quien no puede soltar el aire sin sentir que se está cayendo por un abismo. "O Yugyeom", Taehyung niega, repetidas veces, sin mirarlo. Jungkook se asusta porque no sabe de otra persona que pueda hacer que su corazón se rompa un poco más, si tan solo había tenido dos novios en su vida, chicos maravillosos que lo habían hecho muy feliz en su debido tiempo.


"Tú", Taehyung suelta, junto al aire de su pecho, y toma la manilla de la puerta del auto y la abre. "Eres tú, estoy enamorado de ti".


Es como un sonido ensordecedor el que hace que Jungkook no pueda moverse. Taehyung comienza a correr, con todas sus fuerzas para lograr perderse de vista.


Observa que el bus que lo lleva a su casa se va, por lo que sabe que ya no puede hacer nada más que caminar.


Camina con la vista nublada, observando los grupos de adolescentes y universitarios. Se limpia las lágrimas y sonríe a los pocos que conoce. Sigue caminando con su mochila a cuesta.


"¿Quién me manda a decirle?", se cuestiona a sí mismo cuando la lluvia comienza a caer por la ciudad. "Lo que faltaba", toma su mochila, abrazándola para que los cuadernos que hay en ella no se dañen. Sigue caminando.


El sonido de un auto aparcando lo saca de sus pensamientos, pero sabe de quién se trata.


"Vamos", escucha un grito desde atrás. Se da la vuelta, y se siente enojado, porque Jungkook parece estar completamente normal. "Sube, hyung", le dice nuevamente. Asiente, porque no quiere resfriarse.


Entra en el auto, suspira observando hacia el frente y suelta un poco el agarre en su mochila. Observa la mano de Jungkook entregarle una bolsa.


"Deja tus cuadernos dentro, hyung. Se humedecerán si los dejan en la mochila", el muchacho no lo mira, pero sabe que lo observa de reojo, por lo que asiente y abre su mochila.


"¿No me dirás nada?", cuestiona. Su pregunta hace reír a Jungkook.


"Te hablaré cuando te calmes", le responde. "Por lo pronto solo puedo decir que eres demasiado apresurado, ¿por qué te bajaste del auto? Podía llevarte a casa de igual forma, hyung".


"Porque tenía vergüenza, aún tengo vergüenza", mira hacia la ventana. "Estoy calmado, podrías simplemente hablarme, y ¿Qué es eso de hyung, hyung, hyung?".


"No estás calmado, tus labios tiemblan y tienes las orejas rojas", le dice el menor. "Hablaremos mañana, hyung", sonríe ahora mirándolo de frente, y Taehyung quiere morir por lo bello que es su mejor amigo. Sonríe de lado, porque al menos nada ha cambiado, y sabe que, aunque Jungkook no siente lo mismo, podrá seguir siendo su hermano, como siempre. "¿Cómo te fue hoy, hyung?", se siente extraño bajo el comportamiento tan normal de Jungkook.


"Bien", responde, porque no sabe qué más decir. Jeon siente la presión en su pecho, porque está feliz y sabe que su hyung lo nota, pero de cierta forma, sabe además que Taehyung es demasiado ingenuo para no darse cuenta de que la causa de su felicidad es la repentina confesión. "Estuve hablando con Hoseok", responde. "Estaba triste porque Seokjin no le ha hablado", suspira.


"Seokjin tiene vergüenza", le contesta el menor. "No todos los días te enteras de que tu mejor amigo de toda la vida está enamorado de ti", suelta con una sonrisa y frunce sus labios, divertido.


"¿Estás molestándome, Jungkook?", pregunta, sintiéndose triste, porque el amor que siente no es un chiste y jamás ha sido del todo bueno para comprender los mensajes indirectos del menor. "No es gracioso", responde. "Debe sentirse horrible, simplemente debería decirle si sí, o si no, y ya está, se ahorra la incertidumbre".


"Si tiene vergüenza, entonces probablemente no pueda responder, hyung", esta vez Jungkook sabe que sus dichos pudieron molestar a Taehyung, y lo comprende, porque es doloroso pensar en que quizás el chico al que amas, no corresponde tus sentimientos. Y está impaciente, porque quiere decirle, pero también desea sentir ese amor adolescente que jamás pudo disfrutar. Planea coquetear, y hacer enrojecer a su hyung cuando el tiempo justo para declararse llegue.


"Quiero bajarme", dice Taehyung mirando hacia el frente. "¿Puedes detenerte? Quiero caminar", Jungkook ríe. "Detén el auto, ahora", el menor se detiene y seguidamente, Taehyung se baja con la bolsa y la mochila a cuestas.







❝Soldado advertido no muere en guerra

Por algo Cenicienta nunca se queda

Tu corazón peligra a media noche

Si te lo rompo quien lo cose

Espero que no te enamores

No te enamores❞







Jungkook observa a su hyung, bebiendo de su café con total seriedad mientras Jimin los mira a ambos, con el ceño fruncido y una expresión de horror en su rostro.


"¿Están peleados, o algo?", cuestiona el muchacho.


"No", niega Taehyung.


"No, pero parece que él está enojado", responde Jungkook. "Y ni siquiera sé por qué".


"¿No sabes por qué?", cuestiona el mayor con molestia. "Te tomaste a risa mi confesión, Jungkook. No fue lindo", responde.


"No me lo tomé a risa, hyung", niega el menor. "Tú pensaste que sí lo hice, pero no fue así", le contesta con total diversión. "Además, si sigues enojado entonces tampoco puedo hablarte con normalidad, sabes que me da nervio cuando la gente se enoja y hablo como su estuviera riéndome".


"Lo sé, pero te lo tomaste a broma, Jungkook", le responde con enojo aún. "Quiero irme", Taehyung se acerca a Jimin y se despide. "Adiós", dice hacia el menor con una sonrisa fingida. Jungkook se ríe y se levanta siguiendo a su hyung.


"Hyung", lo llama. Taehyung sigue caminando, enfurecido.


Es cierto que siente un amor gigante por el muchacho que lo estaba siguiendo, pero también es cierto que no está del todo apto para dejar que las burlas lo rodearan, mucho menos después de haber confesado aquello que lo mantenía en medio de una encrucijada casi humillante por tanto tiempo.


"Hyung, ¿puedes parar?", Jungkook le toma de la mano, y se siente sofocado, pero de una forma bastante buena. Es como un calor que lo recorre en un mar de vergüenza. "Tienes que escucharme", le dice, como si no hubiera tenido el bastante tiempo para hablar antes. "Estoy demorándome mucho en hacer esto, y es todo porque crees que me estoy riendo de ti, cuando realmente llevo riéndome de mí mismo desde ayer".


"No juegues ahora, Jungkook. No tengo ganas de esto", responde sin siquiera mirarlo.


"No estoy jugando, y no voy a hacer este maldito cliché en donde te beso y te das cuenta de cuánto me gustas por eso", Taehyung eleva las cejas y se vuelve a observarlo a los ojos. Tan fijamente que Jungkook no puede retener la media sonrisa que aparece en su boca. "No sabía que tú también gustabas de mí, y me callé por años, hyung", se encoge de hombros y siente el apretón en la mano que sigue sosteniendo la de Taehyung.


El mayor está completamente en shock. Es repentino, tanto que no sabe cómo reaccionar.


Son años de esa supuesta mala suerte, de querer tenerlo cerca veinticuatro horas, los siete días de la semana. Años de llorar por un amor no correspondido.


"¿Estás hablando en serio?", cuestiona Taehyung. Jungkook asiente con calma. Puede sentir en su pecho al corazón palpitante que le indica lo muy avergonzado y emocionado que está, incluso más que cuando supo sobre los sentimientos del mayor.


Kim Taehyung se acerca, seguro y conciso al cuerpo del menor y toma sus labios en un beso repentino. Uno que congela los sentidos de Jungkook con la fiereza de un tsunami. Es como un terremoto en su interior que no acaba nunca, como mantenerse por siempre mareado.


Sabe a algo que es complicado de explicar, porque nada es como Taehyung. Nada es como Jungkook, tampoco, y el mayor está al tanto de que la razón es que está tan enamorado que no puede consigo mismo. En el momento en que dejan de besarse, sus ojos se vuelven a encontrar y entrelazan ambas manos mientras se mantienen cerca, respirando justo frente a frente.


Sus estaturas permiten que sus narices se rosen a la misma altura, y se sonríen.


"No sé si va a ser para siempre, pero sé que eres mi mejor amigo ahora y incluso cuando quiero besarte, cuando quiero que me quieras de la misma forma en que llevo queriéndote siempre, Jeon", la mano derecha de Taehyung golpea el hombro de Jungkook, y el chico la toma en el aire para tirar de él y volver a juntar sus labios, acariciando su mejilla mientras prueba el exquisito sabor de Kim.


Es lindo verlo así de cerca, es incluso más espléndido, porque se siente ciego y le gusta pensar que es porque no necesita ver al mayor para saber lo que su corazón está dictándole. Se separan cuando ambos ya no pueden respirar con normalidad y se ríen a la par, casi a carcajadas.


"Somos unos idiotas", Taehyung se carcajea y sostiene su estómago por la risa. "Quizás a esta hora ya seríamos novios, Jungkook", Jeon asiente y se ríe, mientras se agacha un poco a causa de las risas estridentes de ambos.


"¿Por qué se están riendo así?", Jimin aparece observándolos con extrañeza. Los chicos están casi muriendo de la risa y él realmente no comprende, porque hace unos minutos estaban enojados el uno con el otro.


"Porque a mí me gusta Jungkook, y yo también le gusto a él. Y me gusta desde los dieciocho, y si le hubiera dicho antes, entonces seríamos novios", Taehyung suelta acercándose al muchacho y tomando su mano.


"¿Es una broma?", cuestiona Park con los ojos abiertos de par en par. Observa las manos entrelazadas y sus manos van a su cabeza con sorpresa.


"No", responde Jungkook. "Hyung, no me digas que eres homofóbico o una mierda así", Jimin lo mira aún más extrañado, casi disgustado.


"Mis padres me criaron con mucho amor, así que dime que no crees que podría ser un imbécil tan grande", le dice con sus cejas fruncidas. "¿Y por qué nunca me contaron que se gustaban?".


"¿Entiendes que somos el mejor amigo del otro? Yo al menos sabía que si te decía algo entonces podrías decirle a Jungkook, y me daba mucho miedo, Jimin", Taehyung se encoge de hombros.









Es de noche, y el cielo está estrellado, incluso más precioso que lo normal. O quizás se trata de que las sensaciones son mucho más perfectas ahora que Jungkook puede sostener la cintura de Taehyung, y acariciar su piel desnuda debajo de las sábanas. Es casi como un sueño hecho realidad.


"No sé si será para siempre, Jungkookie. Pero te amo mucho", el mayor recuesta su cabeza en el pecho del menor y besa la piel cercana. Sonríe mientras lo observa y le guiña un ojo.


"Yo te amo también", asiente el chico dándose la vuelta, y ahora ambos están a la par.


Cuando los minutos pasan y el calor de sus cuerpos provocado por el encuentro pasional los abandona, hay un poco de frío, y Taehyung se levanta para poder tomar una manta y ponerla encima de la cama. Jungkook está dormido, sus ojos cerrados y su respiración tranquila estremecen el corazón de Kim.


"Quiero amarte para siempre", susurra el mayor acariciando el rostro descansado del chico. "Y si algún día dejo de sentir amor por ti, entonces le pediré al cielo que me lleve a tu lado nuevamente, justo como ahora", besa su frente con tranquilidad y cierra los ojos. "Quiero amarte hasta que seamos muy viejos y nuestros hijos digan que somos unos cascarrabias. Quiero ser un anciano enojón contigo, Kookie", Jungkook se remueve, pero aún así no despierta. "Y quiero que me ames tanto como yo te amo, así jamás podría sentirme triste ni cansado de tenerte a mi lado, porque si me amas como yo te amo, entonces viviremos muchos años juntos".


Pasan varios minutos, tantos que Jungkook puede ahora sentir como su hyung está dormido en sus brazos, abrazado como un koala a su cuerpo y abre sus ojos para poder observarlo. Le besa la mejilla son una sonrisa, porque cada vez que Taehyung le habla cuando cree que está dormido, le hace saber que su amor es tan real y tan completo, que no hay nada que lo llene más que estar a su lado.


"Cuando era pequeño, quería ser tan divertido como tú. Hacer amigos como tú", se carcajea en silencio. "Pero cuando crecí me di cuenta de que no quería ser como tú, sino que me gustaba observarte ser feliz, y creo que ahí fue cuando me di cuenta de que te amaba de una forma distinta a la de un amigo, te amo de una forma distinta", corrige mirándolo. "Y cuando mi hermano te confesó que te quería, creí que iba a morir porque tú siempre estabas en mi casa, y si respondías que también lo querías, entonces confirmaría que estabas cerca de mí por él", suspira deslizando sus dedos por la nariz de Taehyung. "Pero le dijiste que no sentías eso por él y fuiste tan amoroso, lo consolaste mientras lloraba y te quedaste allí, eso me enamoró mucho más, porque eres tan humano, hyung.


Tan tú, que no sé que haría sin poder observarte ser lo que eres", ahora está llorando, porque su corazón no puede con todo el amor que amenaza por salir en una explosión. "Y te amo tanto, porque soy muy feliz a tu lado. Y prometo que jamás voy a dejar que te canses de mí, y si entonces no depende de mí, seré feliz mientras estés feliz, no me importa si es amando a alguien más, porque prefiero pensar en que ahora mismo te tengo junto a mí, y estoy cerca de ti, y me tienes".


Minutos después el sueño lo vence, y la noche se vuelve más oscura, y sus corazones se abrazan, y sus almas crean una fiesta en medio del frío. Irradian calor, y ambos saben que se aman.


Y cuando los años pasan, Jungkook sigue amando a Taehyung, incluso más que antes. Y Taehyung sigue sintiendo que cada vez que el menor lo observa a los ojos, va a morir por una ingesta de azúcar en su sistema, porque claramente también lo ama mucho.







Gracias por leer ❤.




15 декабря 2020 г. 2:14:56 2 Отчет Добавить Подписаться
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Об авторе

Winifreda I love, I love, I love myself.

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🎀Anaís 🎀 🎀Anaís 🎀
Que alguien me diga como le doy mil corazones a esta historia.... Estuvo muy hermosa 🤧💜

  • Winifreda Winifreda
    Graciaaaas ❤️❤️ December 15, 2020, 23:07
~