louvant Winifreda

JeonGguk adora a Kim TaeHyung, y no hay mejor cosa que hablar de él y su vida con pequeños detalles que solo un apasionado podría explicar.


Фанфик Группы / Singers Всех возростов.

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Короткий рассказ
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Parte única.

La primera vez que te vi fue tan espléndida y magnífica. Igual que cómo le había contado a mamá que quería conocer a quién me hiciera suspirar y sonreír sin necesidad de hablar.


Llevabas unos pantalones de chándal, una boina en la cabeza; jamás creí, antes de conocerte, que alguien podía verse bien sin tener cuidado de su apariencia.


Siempre fui un chico vanidoso.


Me gustaba cuidar de mi apariencia sea lo que el resto dijera, me gustaba mi rostro. Pero entonces cuando me sonreíste supe que no había nada más mágico que tu existencia, que todo lo que yo antes creía era pisado y masacrado en el piso por ti.


Te convertiste en aquel que me enseñó, que nada de lo que tenemos, material o intelectual, sirve cuando te enamoras.


Me dijiste "¿Quieres un poco de café?", luego lo pensaste bien y volviste a hablar. "No sé por qué te ofrezco café si no tengo aquí, YuGyeom tardará, Kunpimook lo estaba esperando".


"¿Kunpi qué?", realmente era un nombre que no había escuchado jamás.


"Kunpimook. Eres su mejor amigo, quizás te dijo algo sobre BamBam", entonces entendí, mi amigo no volvería.


"Quiero ese café", sonreíste ante mis dichos y tomaste tus llaves, sacaste una chaqueta del perchero que cubrió toda tu ropa, el pijama que usabas quedó tapado por la gran prenda, calzaste tus zapatos y te veías simplemente hermoso.


Aquella vez bebí café y tú pediste un té de Manzanilla, dijiste que tenías problemas estomacales. Más tarde, tú y yo llegamos a un hospital, tenías algo así como Gastroenteritis, y debías guardar reposo. Fue mi momento de brillar y me quedé contigo, en mi casa por los insoportables ruidos que había en la tuya.


Kim TaeHyung. Tan precioso como siempre, dijiste gracias con una sonrisa, cuando saliste de la ducha fue la primera vez que pude besar tus labios, sin embargo, nos separamos cuando mis manos se sobrepasaron con tus piernas, te pedí disculpas, pero tu respuesta fue tan hábil y desvergonzada que una vez más supe que eras perfecto y todo lo que yo quería.


"No te disculpes, no paré de besarte por tu mano, de hecho, estaría feliz de tenerte tocándome de esa forma, Ggukie, pero... Debe ser especial, contigo quiero algo distinto".


Quedé enamorado, de ti, de nosotros, de todo lo que nos estaba pasando, porque fuiste increíble al decirme que querías algo conmigo, fuiste valiente en soltar algo como eso con alguien como yo. Y creíste en mí, y no te defraudé.


Lo primero que pensé cuando te pedí ser mi novio, fue que de verdad no quería defraudarte, quise confiar en mí y logré encontrar la forma de darte todo lo que deseabas de mí, sin embargo, creí que era poco, dejaste en claro un día que me querías y que no era poco, que era todo lo que deseabas.


"Eres todo lo que quiero, Ggukie. Una vez mi mamá me dijo que no debía ser capaz de perdonar a alguien porque lo volvería a hacer, siento que ella estaba tan equivocada. Desde que te conocí supe que yo podía lograr amarte y que me amaras, parecía tan difícil hasta ese día. Eres lo único que deseo y gracias por darme la oportunidad de ser el primero en tu vida. No importa quién hayas sido antes, sólo lo que eres ahora, y ahora eres el chico sexy, hermoso, tierno y bebé que me hace sonrojar con una sonrisa y una mirada, ¿Entiendes? ", yo sabía a lo que te referías.


Antes de ti, era un simple chico buscando amor. Pero también lo perdía porque no encontraba a alguien que completara mi espacio. Cerca de ti, pude entender, TaeHyung, que tú y yo estábamos hechos el uno para el otro, tú para amarme y yo para amarte a ti.


La primera vez que hicimos el amor, traspasé con mis manos la tela de tu ropa, coloreé con mis dedos cada rincón de tu cuerpo y besé cada lugar con ganas de jamás terminar de recorrerte. Lo hicimos lento, pero también con prisa, porque teníamos miedo de que nuestro núcleo se rompiera, de que nuestro paisaje se manchara. Sin embargo, después de todo, besé tus labios con tal devoción que cada vez que te miro recuerdo aquel momento, y sigue siendo, después de cinco años, lo mejor que me ha pasado.


Sigues siendo lo mejor que me ha pasado, Kim TaeTae. Mi hyung, aquel que parecía tan puro, aquel que después de todo lo que hemos pasado, sigue siendo mi bebé pequeño e inocente. Tú.


"Oye, JeonGgukie", me llamas, te miro como siempre, con todo lo que tengo.


"¿Sí, cielo?", me sonríes mostrando todos tus dientes, eres lo único que quiero ver todo el día, sin cansarme.


"Quiero casarme contigo", respondes. Mis ojos no aguantan el peso de las lágrimas.


Cuando te conocí, luego de dos años de tenerte conmigo, cambié mi forma de ver la vida, a pesar de callar mis deseos por tres años, esto que siento ahora, mientras tu sonrisa se ensancha y me envuelves con tus brazos, es más magnífico de lo que imaginé.


No creía en el casamiento, no hasta conocerte. Y sin duda alguna ahora, parece ser uno de mis mayores deseos.


"¿No quieres casarte conmigo, Ggukie?", y me río porque no hay cosa que yo quiera más.


"No hay nada que quiera más en la vida, mi amor, que tenerte en un altar diciendo sí. Juntos, tú y yo", te sonreí y besaste mis labios castamente.


"Y podríamos tener bebés, adoptar uno o dos, quizás tres o cuatro. Yo, quiero tener una familia contigo, JeonGgukie", y te levanto en mis brazos mientras atrapo tus labios con los míos, tu lengua juega con la mía en el emocionante vaivén y una vez más, repito que no hay mejor cosa que esto.


Aprieto tu cintura con mis dedos, tan menudo y delicado que no quiero parar jamás de verte, de sentirte y tocarte. Quiero estar junto a ti hasta que mi corazón deje de latir y solo entonces entender el por qué la muerte separa a las personas, porque incluso allí, en mi lecho, quiero estar contigo.


Tengo veinticinco años. Desde hace cinco que te conozco, hace uno salí de la universidad. Desde hace cuatro meses vivimos juntos y hoy, después de todo ese tiempo en el que parecía ser un inicio, siento que aún no comenzábamos, que quizás todo eso que pasamos fue la prueba de que tú y yo estamos hechos para estar unidos siempre, Hyungie. Y solo ahora puedo decir, que mi vida contigo recién comienza.


Te encanta el olor a flores, te encanta el aroma a jabón. Te encuentro en mis sueños a veces y en ninguno de ellos eres más hermoso que ahora, recostado a mi lado nuevamente, con la respiración tranquila y tus hermosos ojos cerrados.


Tienes un amor hacia los tintes de cabello, que acoplaste a mí desde que llegaste con el cabello rojo, dijiste que no era rojo y nombraste un color que ahora no recuerdo, sólo sé que es el color que se ve hermoso en tu piel canela, aquel que es dueño de mis mayores fantasías y que se lleva mis suspiros cada día.


Tienes cuatro fotos mías en tu billetera, junto a la primera carta que te di, cuando quería conquistarte luego de ser tan directo y dejarme llevar. Dijiste que no había nada más tierno que yo, pero ¡sorpresa!, sí lo hay y eres tú.


También dijiste que me amarías siempre, y te ruego, Kim. Ámame todo el tiempo que puedas, lejos, cerca, no me importa, pero ámame como yo te amo. Te amo, con cada parte de mí, sin pertenencias y sin celos. Te amo en mi locura y en mi cabalidad. Te amo con mi alma y con mi cuerpo. Te amo de todas las formas posibles.


Adoro tu forma de ser, una muy tierna a veces y que deja escapar a ese hombre salvaje a veces. Cuando me sonríes y muerdes tu labio para provocarme, cuando me sonríes y muestras el rectángulo, en esos momentos el aire se va de mis pulmones y tus ojos me lo devuelven.


Adoro cuando tus manos son demasiado rápidas y tomas las mías. Cuando tus ojos se pierden en las líneas de mis manos y hablar sobre cosas que para el resto parecen extrañas, pero para mí son exactamente lo que amo de ti.


Adoro tus ojos brillosos, tus pasos suaves y lentos, tan calmados. Adoro el movimiento de tus caderas al bailar y adoro cuando tu pelvis se pega a la mía, elevando al cielo aquella danza celestial que solo puede embriagarme más y más de ti.


Cuando bailas para mí en la intimidad, y decido correr hacia ti porque te quiero cerca, a pesar del tiempo y los años.


Adoro que me escribas cartitas de amor en la lonchera cuando voy al trabajo y necesito almorzar. Adoro la sensación de orgullo que me deja abrir la mochilita y sonreír mientras escucho al resto diciendo "Ojalá mi novio hiciera eso". Porque no hay otro como tú. Porque no hay nadie más que tú en mi corazón.


Cuando dibujas algo en mis libretas y pones un simple "KTH" con un corazón al lado. Luego sonríes para mí y dices "Lo siento" con ojos de bebé, y no puedo enojarme contigo porque eres un jodido bebé hermoso que me llena el alma.


Adoro recordar que cuando éramos más jóvenes yo no era el ser más cariñoso del mundo, pero tus pucheros pidiendo atención lograron que cada minuto y segundo del día fuera para ti. Y sin duda alguna, Kim, eres y serás cada segundo de mi vida, con los que vendrán y los que se irán. Adoro tus ideas extravagantes. Como cuando me dijiste que quería pintar la casa de todos colores y terminaste haciendo un hermoso arcoíris en la pared de la cocina.


Adoro tus ideas locas como cuando quisiste saltar conmigo en bungee y gritaste que me amabas a todo pulmón mientras me abrazabas.


Adoro, adoro, mierda; adoro todo de ti. Lo malo, lo bueno, lo mejor y lo peor. Todo.


Amo los hoyuelos al final de tu espalda. Cómo cada vez que bajas de peso se marcan más y cuando subes un poco desaparecen y grasita queda en tus caderitas. Tan suaves y redondeadas que no logro parar de amarlas.


Adoro besar tu belfo inferior cuando un puchero se crea allí, y dices que has comido de más cuando nada de lo que hagas estará mal.


Cuando decides hacer ejercicio conmigo y terminas dormido encima de mi espalda mientras intento hacer flexiones de brazos, luego sonríes y dices que lo hice bien, pero solo porque tú estuviste allí logré terminar mi rutina. Cuando tocas mis brazos y elevas tus cejas pervertido, me sonríes como sólo tú sabes hacerlo y termino haciéndote el amor en alguna pared cercana porque no logro aguantarme las ganas de ti. Aquellas que no se van y que crecen cada día.


Amo que seas tuyo, propio, porque entre nosotros no hay sentimiento de pertenencia y solo somos Jeon JeonGguk y Kim TaeHyung, enamorados el uno del otro.


Y, por sobre todo, TaeHyung. Amo nuestro amor, el que me tienes y que te tengo. Nos amo, a los dos. Juntos.


Te amo.



15 декабря 2020 г. 1:50:02 0 Отчет Добавить Подписаться
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Winifreda I love, I love, I love myself.

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