mymemoriesdied_ Vodka ♡

"Tú eres mi pasajero esta noche". ・❀ Twoshots. ・❀ Smut. ・❀ Lenguaje explícito, si no te gusta no leas. ・❀ Historia original / No copies ni adaptes. VODKA.


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#taekook #kookv #boyslove #smut #kooktae #passenger #twoshots
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Passenger.

La carretera estaba oscura y semi desolada.

Pocos eran los autos que recorrían aquella vieja ruta en altas horas de una noche como aquella. El cielo, minado de relucientes estrellas, era una preciosa vista para disfrutar. Un espectáculo.

Y un fiel testigo de un desenfreno nocturno.

Altos arboles desapareciendo con un poco de lentitud, negándoles ser parte de algo que llegaría hasta el final de un abismo. Al descarrilamiento.

Haciendo leve presión con sus manos en el volante de cuero, Jungkook se mantenía concentrado en la carretera, su cabeza inundada de buenos recuerdos de aquella noche: la tan esperada boda de sus amigos había sido increíble. A pesar de los percances que los novios habían sufrido con respecto a los preparativos, todo salió tal y como ellos deseaban, y era de esperarse, teniendo contratado al mejor planificador de bodas de toda la cuidad y mejor amigo de unos de los novios: Kim Taehyung. Jimin y Yoongi habían quedado más que encantados con su trabajo.

Su novio era realmente pulcro y meticuloso cuando de su trabajo trataba. Siempre tranquilo, sereno ante cualquier adversidad. No era de perder la cabeza rápidamente.

Sus amigos les habían pedido a ambos con mucho entusiasmo que se quedaran a disfrutar durante toda noche en aquella celebración. Cuando los novios le hicieron aquella propuesta, ambos chicos se miraron y sonrieron, disculpándose por no poder cumplir aquel deseo.

"No podemos quedarnos, Jungkook. Planeo llevarte a dar una vuelta", fue lo que el chico de piel acanelada le susurró.

La noche iba a terminar, y ellos no podían permanecer en aquel lugar.

Pequeñas luces se acercaban con un poco de rapidez desde el carril contrario. Disminuyendo la velocidad un poco, dejó que una de sus manos se deslizara del volante hasta caer en el muslo del chico a su lado, dando una leve caricia y apretón. Taehyung, quien desde hacía rato miraba las estrellas desde su ventana, estando sumido también en sus pensamientos, se giró para encontrar su mirada pero eso nunca pasó. El pelinegro tenía una sonrisa de satisfacción en su rostro mientras continuaba con su vista fijada hacia el frente cuando el castaño le tomó su mano y le regresó el apretón. Jungkook era muy cuidadoso al conducir.

—Aún falta mucho para llegar a casa, ¿no? —Taehyung había vuelto a lo que hacía antes: mirar los arboles pasar a su lado con velocidad. Las estrellas y la luna fielmente siguiéndolos.

—Así es —Y no era sorpresa: la boda se había celebrado al otro lado de la ciudad.

Acariciando la mano que reposaba en su muslo, el castaño volvió a dar otro apretón a esta, más fuerte esta vez. Su propia mano subiendo por esta hasta llegar a aquellos fuertes bíceps, acariciando a su antojo. El pelinegro suspiraba felizmente por las pequeñas caricias que aquella cálida mano le brindaba, hasta que...

Taehyung abandonó su brazo y comenzó a toquetearle el muslo. Su juguetona mano, subiendo, bajando... y luego subiendo mucho más, sus finos y largos dedos delineando la entrepierna del pelinegro.

Entonces Jungkook dejó de sonreír. Sus oscuros ojos fijos al frente, la sangre corriendo hacía la parte sur de su cuerpo. Su chico quería jugar, eso estaba más que claro.

Sólo bastó que sus miradas chocaran un milisegundo. Sólo eso fue suficiente para que Jungkook rodara un poco su asiento hacia atrás y comenzara a separar más sus piernas, y que Taehyung comenzara a desabrochar su cinturón de seguridad para salir afuera de su asiento.

Una declaración silenciosa con una respuesta inminente.

El auto se sacudió un poco cuando Taehyung pasó por sobre la palanca de cambios y se arrodilló con cuidado entre los tensos muslos del pelinegro, con cuidado de no tocar los pedales. Jungkook estaba ahí, con sus manos fuertemente aferradas al volante mientras el sonido de su propio cinturón de seguridad siendo desabrochado llenaba sus oídos.

La hebilla de su pantalón fue removida con lentitud, al igual que el botón. El cierre siendo bajado tortuosamente lento.

—Ya estás duro... —El castaño susurró, adentrado su mano en el oscuro bóxer—. Adoras mucho que te la chupe mientras conduces, ¿cierto, cariño?

Su mandíbula apretada y su garganta seca. Quieto y sin aliento contra el acolchado asiento. Sus ojos viajaron por un momento hacia los espejos laterales, autos se aproximaban.

— ¿A quién le importa lo que hay detrás? —Aquellas suaves manos acariciaban con parsimonia su ya libre miembro. Cuando bajó su mirada por un mini segundo, divisó a aquel castaño que yacía entre sus piernas, con la boca abierta y su lengua afuera, lista para lamerlo como aquellos grandes chupetines de feria. Sus ojos fijos en él—. Déjame probarte.

Mierda. No podía desconcentrarse, estaba conduciendo.

Tampoco podía detener el auto, o Taehyung lo mataría.

Apretó fuertemente el volante cuando el resbaladizo musculo trazó un camino desde la base de su polla hasta la hinchada cabeza. Dios santo, sus piernas temblaron.

—Bebé... Sólo te he lamido una vez y ya estás goteando —Su pulgar frotaba la punta mientras su lengua se encargaba de atrapar el líquido pre seminal que escurría. Taehyung sonrió aun teniendo su lengua contra él, cuando el pelinegro gruñó bajo.

Una de las fuertes y venosas manos de Jungkook, abandonó el volante para posarse en la palanca de cambios, haciendo un movimiento con ella para nivelar la velocidad. Luego de esto, la dejó caer en aquella cabellera castaña, alborotándola y como si fuera posible acercando más la cara del chico a su erección. Dejó salir aire de los pulmones.

—No me hagas pedírtelo —Silbó y apretó sus dientes cuando Taehyung volvió a lamerle. No necesitaba mirarlo para saber que el castaño tenía una sonrisa de suficiencia en el rostro—. Yo...

—No es necesario —Volvió a lamer, sus miradas encajando por unos cuantos segundos—, este grandote de aquí ya está diciendo mucho. No es necesario que gastemos saliva... en palabras.

Taehyung jadeó cuando Jungkook levantó un poco la pelvis.

Lo próximo que Jungkook supo, mientras volvía a mirar la oscura carretera, fue que la boca húmeda y caliente de Taehyung estaba alrededor de su miembro. Aquella lengua haciendo círculos mientras su cabeza bombeaba de arriba hacia abajo en aquel grueso y largo falo palpitante. Pequeños y eróticos sonidos que el castaño liberaba, que ponían todos los vellos de Jungkook de punta.

Sus ojos se entrecerraron, su vista nublándose con excitación. Si no fuera por las tenues luces de las farolas de afuera, podría jurar que sus ojos estaban completamente cerrados.

Jesús. Se sentía como drogado, adormecido, creyendo que en cualquier momento perdería el control y mandaría el volante a la mierda. Los sucios y húmedos sonidos de succión que su novio hacía le taladraban los oídos, la mente. El juicio. Taehyung estaba siendo sumamente vulgar esa noche y Jungkook no necesitaba verlo para saber que el chico parecía desesperado por su polla. Él lo sentía, y eso era peor para su jodido lívido.

No era la primera vez que hacían cosas en el auto; una que otras masturbadas entre ellos mismo habían sido más que suficiente para saciar aquel sucio deseo mezclado con la adrenalina de la velocidad.

Pero ellos esa noche querían más.

Taehyung subiría la apuesta. Sus manos comenzaron a recorrer los fuertes muslos de Jungkook, acariciándolos y luego las subió hasta su abdomen, introduciéndolas por debajo de la blanca camisa de vestir, puesto que sabía que Jungkook adoraba que delineara sus abdominales. Segundos después, se aferró al dobladillo de su ropa y tomó más profundo su polla, gimiendo cuando la punta rozó su garganta. Qué bien se sentía tomar a su Jungkookie y hacerlo perder el control. Abrió sus ojos y levantó la mirada, viéndolo a través de sus pestañas y sus húmedos aguados. Jungkook apretaba de vez en cuando los ojos, abriéndolos rápidamente para mirar hacia el frente, sus dientes aferrados aterradoramente a su labio inferior. Las manos en el volante temblando.

Jungkook ya no lo podía manejar. Sus manos picando por soltar el volante y dejarlas caer sobre aquel hermoso rostro lleno de lujuria, acunarlo y sacudir sus caderas contra aquella deliciosa boca de labios rojizos he hinchados.

Taehyung sacó la polla de su boca, respirando agitadamente mientras le masturbaba con una mano, la otra desabrochando sus propios pantalones.

Su novio ya no podía, así que Taehyung tomaría las riendas y conduciría todo al abismo de la desesperación. Él también lo quería.

— ¡Mierda! — Jungkook maldijo cuando sintió la lengua de Taehyung jugar con sus bolas. Sentía que se arrancaría el jodido labio inferior por la fuerza con la que lo mordía. Bajó la mirada por más tiempo de lo que acostumbraba, Taehyung le miraba desde abajo con ojos inocentes que no hacían nada más que echarle leña al fuego.

De repente Jungkook perdió el control del auto por instante, autos haciendo sonar el claxon, pero le importó poco cuando a través de la oscuridad del interior del vehículo notó lo que Taehyung hacía con su mano libre.

Jodido Jesucristo.

Su chico se estaba preparando.

La mirada en el rostro del castaño, le decía que iba en serio y no pretendía detenerse hasta el final. Y el paseo apenas comenzaba.

—Quiero más —Supo que Taehyung dio con la palanca del asiento, echándolo un poco más hacia atrás, lo suficiente como para él subir sin golpear su cabeza con el volante—. Lo siento, no puedo calmarme, Kookie.

Botones cromados, cinturones de seguridad y superficies de cuero con otros afortunados testigos, serían los espectadores aquella colisión nocturna.

—Maldición... —murmuró con voz ronca cuando sintió las manos de Taehyung recorrer su torso mientras se levantaba lentamente. Sus ojos perdiéndose en aquellas acaneladas y esponjosas nalgas que rozaban con la parte inferior del volante. Aquellos brazos abrazando su nuca cuando el castaño se sentó en su regazo, sus pollas rozándose.

El calor comenzaba a hacerse insoportable. Todo se sentía tan lejano mientras miraba la autopista por sobre el hombro de Taehyung.

—Tócame, Jungkook —rogó contra su cuello mientras sacudía suavemente sus caderas—. Por favor... Deja ese volante y trae tu fuerte mano a la necesitada polla de tu novio.

Con un gemido lamentable, Jungkook cumplió sin rechistar la petición de su sucio chico. Llevó su mano derecha a la goteante glande y apretó con controlada fuerza. Taehyung repartía besos y lamidas por todo su cuello, jadeando cuando sintió el pulgar de Jungkook frotarse descaradamente contra su sensible cabeza.

En el auto todo estaba oscuro, pero podía sentir la piel de Jungkook arder terriblemente. Sin duda alguna, debía de estar completamente rojo. Y él quería verlo.

Estirando su mano, Taehyung dio con el pequeño botón que encendía una tenue luz dentro de carro. Cuando estuvo a punto de presionarlo, Jungkook liberó su erección y llevó su mano a una de sus nalgas, donde apretó y dio una fuerte nalgada. Taehyung gimió.

—No te atrevas —advirtió.

Taehyung sonrió. Abandonó el botón y tomó la mano que reposaba en su dolorido glúteo, deslizando aquellos dedos en su resbaladiza entrada.

— ¿Tanto temes que nos vean? —Introdujo un dedo. Jadeando, logró encontrar su voz de nuevo—. ¿Tan cobarde eres a lo desconocido, beb-

Sus palabras fueron remplazadas por un largo gemido, cuando dos dedos más comenzaron a estirarlo deliciosamente. Con su rostro escondido en el sudoroso cuello de Jungkook, pudo sentirlo tenso debajo de él. Lo había provocado al máximo.

Más este no dijo nada, simplemente siguió con sus ojos fijos en la oscuridad de la noche mientras continuaba conduciendo, su mandíbula apretada y los dedos de su mano entrando y saliendo rápidamente del interior de Taehyung, girándolos y torciéndolos, siendo implacable al encontrar su próstata y frotarla sin piedad.

Taehyung pataleaba incesantemente sobre él, gemidos de placer y lloriqueos abandonando su organismo. Jungkook ya había perdido el control de su mente, y estaba a punto de perder el del coche.

— ¡Jungkookie! —Lloriqueó el lindo desastre de chico que estaba sobre él.

Sacó sus dedos y se aferró fuertemente al volante cuando Taehyung se levantó un poco y alineó su polla contra su entrada.

Maldición, maldición.

Una llamarada le recorrió de pies a cabeza cuando el castaño se dejó caer lentamente, llenándolo de calidez y apretándolo con sus estrechas paredes. Jungkook ya había caído en el abismo.

Una vez más perdió el control por un momento del auto, haciendo un movimiento brusco pero recomponiéndose con rapidez. Todo era intenso, todo era sofocante. Sentía que no podía respirar correctamente. Probablemente era el instinto de conducir correctamente lo que lo mantenía consiente todavía.

—Jungkookie... —Lo llamó Taehyung entonces contra su oreja, mordiendo el lóbulo en el trayecto. Toda su piel se erizó—, no puedo calmarme... Aún necesito más —Jungkook liberó nuevamente una de sus manos del volante y comenzó a acariciar la espalda baja de su amante, creyendo que así podría lograrle tranquilizar. Taehyung ya estaba ido.

Aferrándose a los fuertes hombros del pelinegro, comenzó a dar leves brincos sobre su polla, encontrando un ángulo sumamente placentero.

Jungkook le apretó más contra sí, regalándole también una fuerte mordida en el cuello con sus oscuros ojos fijos en la carretera.

—A-amor —Taehyung gimió mientras que aumentaba la velocidad en que lo montaba—. Bebé... ¿p-podrías manejar más rápido?

El pelinegro volvió a morder aquel cuello y apretó ambas manos con fuerza en el volante, sus nudillos tomando un color blanco. Entonces el pedal del acelerador fue duramente presionado cuando Jungkook levantó rudamente sus caderas para propinarle una jodida estocada a Taehyung.

— ¡D-dios, Jungkook!

Se abrazó más al pelinegro con uno de sus brazos, con el otro se apoyó de la empañada ventana. La velocidad aumentó y los movimientos de pelvis de Jungkook también. Sus respiraciones eran irregulares, les costaba la poca cordura que tenía el poder tomar una bocanada de aire en aquel asfixiante y caluroso lugar.

Taehyung llevó su mano a uno de los botones al costado y abrió la ventanilla hasta la mitad, dejando la fría brisa curiosa azotarlos.

Cualquiera que pasara por la vía contraria podría verlos, pero les valía una mierda. Que disfrutaran la vista.

Ambas manos frente al volante, temblando y hormigueando. Jungkook se sentía drogado y Taehyung era aquella droga que lo tenía mal. Sus gemidos y jadeos se calaban por entre sus venas como el mejor afrodisiaco que alguna vez pudo probar. Se sentía tan mal. Necesitaba con urgencia detener el auto y poder consumir completamente al hermoso chico sobre él. Necesitaba besarlo, hacer colisionar sus bocas y empezar a comerse con necesidad, pero sobre todo necesitaba lanzarlo a la parte trasera del auto, desnudarlo completamente y clavarlo duramente contra los finos asientos de cuero, tan fuertes como para amortiguar el peso de sus rodillas y así joderlo sin piedad. Adorándolo como era debido, lamer sus sensibles pezones y morder el interior de sus muslos. Chuparlo.

Inconscientemente, comenzó a reducir la velocidad y a girar el volante. El aire atascado en sus pulmones a causa de sus propias fantasías. Su corazón golpeando fuertemente contra su pecho.

Observó la castaña cabellera de chico sacudirse frente a él antes de sentir aquella cálida lengua recorrer su cuello y rota voz hablarle entrecortadamente su oreja—. N-no te orilles.

Maldijo internamente cuando sintió su propio miembro hincharse más en el interior de Taehyung, mientras este comenzaba a apretarle en su interior. Jungkook sólo pudo quedarse ahí y tomarlo todo. Alcanzó la erección de su novio y comenzó a masturbarle ferozmente. Podía sentir el orgasmo cerca. El sonido de los autos a su lado tocando el claxon, fue una muestra clara de que a pesar de haber tenido la mayor parte del viaje sus manos sosteniendo el volante, él no había sido quien conducía esa noche.

— ¿Lo entiendes ahora, cariño? —Musitó Taehyung contra su cuello, enviando escalofríos por toda la sonrojada piel del azabache—. Tú eres el pasajero aquí. Mi pasajero, Jungkook.

Y él supo que había sido así, que Taehyung estuvo conduciéndolo toda la noche, enviándolos a ambos al borde de aquel dulce abismo, al borde de la locura. Jungkook simplemente había sido el suertudo pasajero de aquel excitante viaje.

—Lo soy —Elevó con fuerza sus caderas una vez más, haciéndolo estremecerse—. Soy tú pasajero, dulzura.

Con un fuerte gemido, Taehyung se dejó caer fuertemente una vez más en Jungkook, sintiéndose tan lleno de él al punto de gotear mientras se liberaba hacia el exterior en blanquecinas tiras que mancharon la ropa de ambos.

Se quedó ahí, con su jadeante rostro escondido contra el exquisito cuello del pelinegro impregnado de sudor y caro perfume. Tomando un poco de aire y recomponiéndose del arrasador orgasmo que le azotó, giró su rostro hasta dar con la entreabierta ventana, sacudiendo su mano a un auto que pasó con los vidrios abiertos a su lado, mirándolos. Luego, se acomodó de tal manera que podía apreciar las finas facciones del hermoso rostro de su novio. Se encontró con ojos oscuros que miraban hacia la carretera, la velocidad ya baja. Demonios, Jungkook sí que merecía su licencia de conducir.

Entonces lo notó un poco molesto, su ceño fruncido. ¿No lo había disfrutado como él? No, espera. Él se había corrió dentro de él -y mucho- ¿no? Entonces sí debió gustarle… ¿cierto?

Mordiendo su labio inferior, Taehyung le murmuró con voz ronca.

— ¿Estás... molesto?

Jungkook no respondió aquello. Palmeó suavemente su espalda y le hizo gesto de que viera hacia el frente. Cuando lo hizo, notó a la distancia una pequeña estación policial. Oh, tenía que bajarse de encima de Jungkook. Eso no le gustaba ni un poco, y menos estando en la etapa post-sexo.

Con un leve puchero en sus labios, se pasó torpemente al asiento del copiloto, se acomodó lo más que pudo la ropa y se abrochó el cinturón. Observó a Jungkook y este ya se había guardado completamente con ayuda de una sola mano y con su propio cinturón puesto.

La velocidad era normal ahora, controlada y legal, por lo que pasaron sin problemas la estación policial.

Luego de unos minutos en silencio, Taehyung decidió que tal vez había sido muy imprudente de su parte hacer aquello. Cuando estuvo a punto de disculparse, vio como Jungkook comenzaba a orillarse a un lado de la carretera.

Taehyung como que entró en una especie de pánico, ¿le dejaría tirado ahí?

—Jung- — No pudo terminar de hablar cuando el cinturón de seguridad de ambos ya estaba desabrochado, su asiento reclinado completamente hacia atrás y Jungkook se hallaba encima de él, aflojando su corbata.

Se sintió temblar cuando Jungkoook lamió su cuello y se acercó a su oreja, donde lamió también y sopló antes de murmurar con una sonrisa. Sus manos colándose bajo la ropa hasta dar con aquellos sensibles botones de carne.

—Llévame a dar otra vuelta.

11 декабря 2020 г. 21:34:03 11 Отчет Добавить Подписаться
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Jk Sam Jk Sam
Que buena historia! 😍 Hay que susto por un momento ya me parecía un final trágico. Jk llévatelo al Baja 1000 😁
Vante Evie Vante Evie
Pensé que se iban a morir 👩🏻‍🦲

  • nose o nose o
    X2 jajajss August 25, 2021, 16:04
Suhail ♡ Suhail ♡
Estoy que grito ayuda. Estoy acelerada, necesitl dar una de esas vueltas
A Agus
Dos cosas.. 1ra: Estoy borracha y recien veo esto 2do: la emocion que manejo me hizo llorar, y por equivocación, me tomé el vodka puro (válgame la redundancia) ay pero ayy jajaj
春; 𝐀𝐝𝐨𝐫𝐞††𝐞 春; 𝐀𝐝𝐨𝐫𝐞††𝐞
LWNDBFNX PENSÉ Q IBAN A CHOCAR AYUDA-
kim vante kim vante
Pero que adrenalina, me encanto.✨
nick tk nick tk
Chacho vOLAO VINE

nick tk nick tk
EL SEÑOOOOOR ME HA MIRADO A LOS OJOOOOS
nick tk nick tk
EL SEÑOOOOOR ME HA MIRADO A LOS OJOOOOS
~

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