wingsntear J. Harrison

Taehyung toma el vuelo equivocado a Nueva York... ¿Será que alguien le pueda ayudar a salir de ahí, para llegar a tiempo a casa para Navidad? "Quizás el boleto no fue un error" ✓ Omegaverse ✓ inspirado en "Ven a mi casa esta navidad" de Luis Aguilé ✓ +10 k palabras (10179) ✓ Portada por -vvante ✓ Publicado: 05/12/20


Фанфик Группы / Singers Всех возростов.

#bts #jungkook #omegaverse #kookv #taehyung #boyslove #yoonmin #kooktae
Короткий рассказ
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serendipia

Serendipia


Término que hace referencia al descubrimiento, de forma accidental, de algo positivo


"Por eso y muchas cosas más, ven a mi casa esta navidad"

Luis Aguilé

▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬


Las fechas decembrinas han llegado desde hace dos semanas y media, y Kim Taehyung es testigo de ello al admirar como las ramas de los árboles ahora secas, se mueven al compás del ligero viento del este.


Su mejilla derecha descansa sobre su palma del mismo lado, sus cabellos rojizos se enredan entre sus largos dedos, su mirada es profunda y seria al estar tan atento a la calle de enfrente.


Su tic de lamer sus labios es tan sensual y perfecta, que hasta un pintor podría afirmar que el chico es el muso perfecto para volver a recrear a David.


"Tae" llaman desde el umbral, pero el susodicho no hace caso alguno. La tranquila calle de afuera es tan relajante que le seduce hacia la perdición de la misma "Oye, estoy hablándote"


El pelirrojo sale de su repentina ensoñación para virar hacia donde su nombre provino. Suspira, regalando una sonrisa gigante y hermosa, al peligris omega que abre enormemente sus pequeños brazos para abrazar el casi escuálido cuerpo de su amigo pelirrojo.


"Jackson me dijo que no estabas aquí" su abrazo era demasiado fuerte para un omega de su tamaño "¡Estoy tan feliz de verte otra vez, TaeTae!"


Y estaba en lo cierto.


Park Jimin y Kim Taehyung era mejores amigos desde que tan sólo eran fetos, pues las madres de ambos también eran dueñas de una amistad que peleaba contra el tiempo y las adversidades, al igual que los pequeños y traviesos de sus cachorros -ahora adultos- que de igual manera llevaban una hermosa y fuerte amistad.


"Jackson es un idiota, Jiminie" comentó rodando los ojos divertido "Además, por culpa de ese alfa que tienes, no has venido a verme"


El peligris niega mientras observa como el omega pelirrojo va hacia la cocina.


Ahí, Jimin se percata de la cálida estancia que el departamento de su menor emana, pues puede admirar los distintos arreglos y cosas navideñas que adornan las paredes, los barandales de las escaleras, los electrodomésticos y hasta el pequeño Yeontan que ladra al verlo de nueva cuenta.


"¿Dónde dejarás a Yeontan?" respondió acariciando el pelaje suave del Pomerania hiperactivo "Te extrañará"


"No te preocupes" su abrigo negro pronto cubrió ese suéter rojo que había sido regalo de Jimin hace dos años "Jisoo lo cuidará. Vendrá por Tannie en treinta minutos y no hay de qué preocuparse ¿Verdad, chiquito?"


El Pomerania ladra y brincotea provocando que el lindo omega de olor primaveral, lo cargue y comience su famosa serie de mimos que es dedicada especialmente al pequeño animal.


Mientras tanto, Jimin sigue realizando y analizando hipótesis tras hipótesis en su cabeza, además del posible resultado de su pequeño plan algo maquiavélico.


Roer sus uñas no es de ayuda, pues sólo aumenta su nerviosismo y sabe que en un descuido, todo podría salir mal aunque... es obviamente que se ganará dos buenos gritos al final; uno por parte de su novio y otro por parte de su mejor amigo quien ahora, sale con él hacia el Ford negro que es rodeado por un grupo de chicas que exige fotografía, grabación o firma alguna de parte del gran actor de doramas: Kim Taehyung.


"Las niñas son un revuelo, ¿No?" inquiere Taehyung al haber arrancado el motor y haberlo puesto en el carril correcto.


"Eres un actor juvenil muy importante y famoso, Tae" responde el peligris mientras desliza sus cabellos hacia atrás con ayuda de su mano derecha "Cualquiera podría reconocerte y alocarse por ti"


El pelirrojo hace un puchero enternecedor.


"Siento que no vayas a pasar la navidad con nosotros en Busan, Jiminie" da vuelta a la derecha pero esta vez dejando de lado el momento intenso de sus fanáticas "En serio quería que la pasaras con nosotros, junto con tu familia, la mía y los chicos. No puedo creer que Min te haga eso"


Y ahí estaba nuevamente, ese apellido que no quería recordar por el resto del mes.


"No te preocupes, Taehyung" su voz no se tuerce y lo agradece "Haré un facetime en navidad y en año viejo"


"Claro" rodó sus ojos mientras soltaba un pequeño suspiro con claro signo de tristeza en ello "Al menos tú y yo nos iremos del aeropuerto juntos"


"Pero tomaremos vuelos separados, Tae" contestó el omega de mofletes rosas "Y yo marcharé tres horas después de ti y te veré hasta quizás en San Valentín. Yoonie me prometió que esta vez sí estaremos en Busan"


"Pero ¿Quién se cree?" estaba enojado con el novio rapero de su mejor amigo "Créeme que si tuviera al famoso 'Agust D' frente a mí, lo mataría a golpes por llevarte tanto tiempo y tan lejos"


Jimin carcajeó ante el comentario de su amigo pelirrojo.


"¿Tú? ¿Golpear a mi Yoonie? Tae, perdón pero aunque Yoongi tenga menos estatura que tú, no significa que puedas golpearlo, mucho menos matarlo tan fácilmente"


Carcajearon ante tal respuesta que en realidad, no sonaba tan ficticia. Pues el cuerpo del actor no era de músculos con un six pack en el torso, sino de brazos algo escuálidos con una pequeña y suave barriguita que era sin lugar a duda, uno de los mejores atributos -y según sus fanáticas de él- que le hacían ver tierno y encantador.


Mejor ni hablar de la parte de atrás, aunque en ese aspecto, su mejor amigo era completa y eternamente dueño del puesto.


El camino constó de anécdotas graciosas que ambos vivieron en sus estadías: uno en la capital -Seúl- y otro en Daegu.


Hablaron de la entrevista que el pelirrojo haría en Busan y según Taehyung, era algo que podría incrementar sus proyectos en la pantalla chica y por qué no, tener un proyecto en la pantalla grande.


Ah, Jimin se sentía horrible, en serio.


Entre aquellas pláticas finales, congeniaron en que la vía más digna para la paz mental, era el escuchar música hindú y cero violencia cual Mahatma Gandhi.


Y sí, luego de bajar del auto del pelirrojo, no supieron por qué comenzaron a hablar de un revolucionario que fue capaz de salvar a su país de una potencia sin acudir a la violencia.


Iban tan pensantes que ni cuenta se dieron del tumulto de niñas, adolescentes y mujeres coreanas que gritaban detrás de ellos.


Jimin al percatarse, tomó de la muñeca al pelirrojo que en plenas escaleras eléctricas, tiró su boina color vino hacia el piso de abajo.


'Ah... regalo de mamá en cumpleaños'


Jimin llevaba tres maletas mientras que Tae llevaba dos. Las maletas del pelirrojo iban dando brincos y por accidente... sí, por accidente, una se escapó de la mano de Jimin quien por inercia, trató de recogerla pero un desesperado y angustiado Taehyung, le haló para volverse a incorporar y seguir hacia la línea de despegues a Busan.


La maleta tirada, dejó a un montoncito de chicas atrás pero la mayoría seguía corriendo hacia la persecución de Kim Taehyung. El peligris fue ahora quien comandó al pelirrojo hacia su zona de seguridad y huida sin embargo, Jimin no tomó la dirección hacia el avión que despegaba a Busan...


El pelirrojo no se percató de ello gracias a que se encontraba muy ocupado volteando su mirar hacia atrás, por si las chicas locas seguían detrás de ellos.


"¡Rayos! ¡Lo siento, mucho!" el omega pelirrojo había tirado los boletos que la chica recibía de los pasajeros.


"No importa, pero por favor suba que estamos a punto de despegar" pronunció la chica beta mientras recogía los boletos esparcidos en el suelo.


"Vale, gracias" volteó hacia Jimin quien le tendía las maletas "Sólo llevaré estas dos, puedes quedarte con ellas y dejarlas en mi casa ¿sí?"


"Claro, Tae"


"Te extrañaré" le abrazó y el peligris se aferró a ese abrazo sintiéndose peor que la mierda "Feliz navidad, Jiminie"


"Feliz navidad, Tae"


El omega arribó al avión, buscó su número de asiento y sonrió al tomar lugar en el.


Sintió una ataraxia sumir sobre él y pronto, se halló colocándose los cascos para poder gustar de una bella melodía, Green Eyes de Coldplay.


Relajante y reflexiva para el chico que se supone que estaría viajando a Busan y no a...


"Disfruten su viaje con destino hacia Nueva York, pasajeros"


Claro, el pobre omega no pudo ser oyente de ello.


▬▬▬▬▬▬🎄▬▬▬▬▬▬


Vale, ¿Qué se supone que bebió o tomó para que ahora estuviera viendo a tanto afroamericano, a americano y a latinoamericano? Porque... en serio quisiera saberlo para poder gritar hacia seguridad coreana por alimentar a los pasajeros con droga LSD.


"Sir... Do you have a problem?"


'Mierda... Es inglés'


Ahora se odia por no haber prestado atención a las clases que Namjoon daba gratis en su hogar. Espera... ¿Por qué le hablaban en inglés cuando él era un ciudadano coreano?


"Sir" volvió a llamar el beta de ojos claros y piel blanca, al pelirrojo que seguía en shock al ver a mucho americano en un aeropuerto de "Busan".


"Espera... en Busan solo hablan inglés cuando se trata de un extranjero, no a un coreano" susurró para sí y luego, volteó a ver al oficial.


"Where are you from?"


'Vale, me sé esa'


"Korea"


"Mhm... maybe we have a big problem because I don't speak in korean" el beta sonrió amablemente y luego preguntó "Can you talk in english?"


'Gracias, pero entendí lo más importante'


"No... n-no very well"


"Ok... wait a few minutes, please"


El beta llamó por el intercomunicador, cosa que por cierto Taehyung no entendió ni una mierda pero trato con su inglés vago de entender aunque sea una palabra. Pero vaya palabra que entendió.


'Policía... ¿Por qué llaman a la policía? Mierda, mierda, mierda... me iré, sí es mejor irme. Si iré preso, será a mi Corea y no a la cabeza del capitalismo y la antimigración'


El beta ni cuenta se dio cuando el omega pelirrojo salió de su vista.


"Uh... sir?"


Taehyung miró a su alrededor. Observó cada detalle que a través de la ventana mostraba, como la bella ciudad de enfrente que era iluminada por nubarrones rojos con toques naranjas.


Lamió sus labios en un acto de pánico porque si mas recuerda, es que en Busan, esos edificios gigantes y ese lago que sirve como intermedio entre la ciudad y el aeropuerto, no son característicos de ella.


Suspiró tratando de esclarecer qué es lo que había pasado ¿Acaso Jimin se equivocó? ¿Compró el boleto equivocado? ¿Alguien le intercambió el boleto? ¿Se equivocó de viaje? Era lo más seguro.


Cogió su móvil del bolsillo; llamaría a cierto pequeño omega de mofletes rosas para averiguar qué es lo que había pasado y por qué rayos se encuentra en una ciudad que desconoce totalmente.


Pero oh, maravillas de la vida.


"¡Oye! ¡Tú!" gritó en coreano y gracias al cielo que no estaba equivocado. Ya sabes: simio conoce simio... o algo así "¡Hey!"


Un pelinegro volteó extrañado al oír a alguien hablarle en su idioma madre. Crispó el entrecejo al ver semejante imagen: un niño resaltando el color rojo tanto en su cabellera como en su suéter navideño. Pantalones de mezclilla azules, zapatos negros, dos maletas en una mano y ojos cafés con cierto temor.


"¿Nos conocemos?" inquirió al no obtener palabra alguna del chico.


"¿Eres coreano?"


"Sí" contestó algo intrigado "¿Por qué? ¿Eres de ley de antinmigrantes o algo así? Tengo pasaporte y papeles que me legalizan norteamericano si es lo que quiere" su rostro se tornó serio mientras se cruzaba de brazos.


"¡No!" el pelirrojo negó rápidamente y más aun al percatarse de un olor a chocolate provenir de aquel hombre.


'Lo que me faltaba... un tío alfa'


"L-lo siento mucho" dijo, apretando las agarraderas de su mochila "E-es que... me confundí de vuelo y acabé en- En dónde estamos, por cierto"


Sus ojos miraron inmediatamente al pelinegro que vestía totalmente de... negro. El alfa suspiró apartándose de ese sitio -cosa que Taehyung también hizo-. Demasiada gente pasaba golpeando su hombro pues la hora en la gran potencia mundial, era oro y estaba obstruyendo el camino de aquellas personas.


"En Nueva York, niño"

'

¿Ni-niño?... Espera ¿Nue-nueva York? Oh, por los cojones... ¡Jimin!'


El alfa se impresionó al ver como el chiquillo salió corriendo de ahí porque... venga, ¿A quién demonios deja con la palabra en la boca a Jeon Jungkook, eh?


Ah por cierto, el señor Lee se quedó varado en los asientos del aeropuerto con un cartel inscrito "Yoongi's Jimin"


▬▬▬▬▬🎄▬▬▬▬▬


"¡¿POR QUÉ?!"


"¡L-lo siento mucho, Tae! ¡No quise hacerlo, en serio!"


"¡AGH! ¡TE ODIO!" el puente de su nariz tal vez ya tendría un color rosa o rojo "Se supone que debería estar ahora en Busan con los chicos y no a la vuelta del mundo" musitó mientras veía como la nieve comenzaba a caer.


"Lo lamento, Tae. Pero, tuve una pelea con Yoongi y yo en serio quería pasar Navidad con ustedes pero Yoongi quería que la pasáramos solos en Nueva York pero... pero no. Yo quería a mi familia, pero también a Yoongi, a-así que decidí ir a casa-"


"O sea Busan" el frío comenzaba a calar sus dedos.


"Exacto, decidí estar en Busan con los chicos y mi familia. Pero me siento terrible por no estar con mi Yoonie"


"¡¿Entonces por qué intercambiaste el boleto?! ¡O mejor! ¡¿Por qué no compraste un boleto?!" gritó exasperado, colocando su mano izquierda en su cintura "¡Soy un omega solitario en la Gran Manzana! ¡Sabes perfectamente que soy un asco hablando en inglés! ¡¿Cómo se supone que sobreviviré?!"


"Puedo hablar... o no, no, no- ¡Ay, no sé! ¡Yoonie vigila todo mi dinero gastado! ¡Lo siento, Tae! En serio, pero no puedo hablar con Yoongi para que pueda ayudarte. Sigo enojado con él, además si llego a llamarle, me reclamará por no estar en Nueva York"


Taehyung quería morirse.


"Olvídalo" bufó adentrándose a un callejón "Compraré otro boleto y llegaré mañana. Llegaré a tiempo para navidad, o eso espero"


"Sí, Tae. Te esperaré en el aeropuerto, y mañana cuando regreses iremos a las compras navideñas y celebraremos navidad al anochecer"


"Vale"


"Adiós, Tae"


Colgó la llamada. Su Chim le había jugado una mala pero muy mala pasada. Suspiró tratando de armonizar su tarde-noche en la gran manzana sin embargo, su estrés aumentó al no encontrar su billetera en la maleta café.


Tal como alguien haría, el omega pelirrojo vació su maleta con cuidado de no manchar sus ropas. Suéteres, sudaderas, camisas, jeans, playeras, bufandas fueron a parar a sus hombros.


Taehyung quería morirse al no encontrar su billetera negra en la maleta y sus nervios se alteraron al tampoco hallarla en la mochila pequeña. Suspiró tratando de calmarse o sino, sus feromonas comenzarían a inundar el lugar con su olor.


"Me pagarás esta, Jiminie"


Guardó todo en su lugar. La noche amenazaba con llegar y el cielo negro con algunas estrellas en el, era prueba de ello.


Sacó su pequeño gorro café, aquel que fue regalo de Namjoon al ser elegido como el protagonista de un dorama que prometía éxito y el cual, estuvo más que bien.


Mentiría si su corazón no palpitaba con fuerza y velocidad al encontrarse con dos tipos a la salida del callejón. Tragó con fuerza mientras lamia nerviosamente sus delicados belfos.


Suspiró tratando de apaciguar su omega que exigía protección inmediata, pues pudo deducir que se trataban de alfas robustos y peligrosos.


Su pituitaria se encargó de hacerle deducir que no le habían visto pero, todo cayó a la borda al percatarse de cómo se acercaban. Por inercia, retrocedió hasta que su espalda pudo chocar con la fría y dura pared. Sus cosas cayeron al suelo y sus manos, no dudaron en cubrir su pecho como un intento de seguridad.


La cabeza del omega se vio acariciada tenuemente y gracias a la cercanía que los alfas tenía con Taehyung, él pudo oler lo horrible que las feromonas que las feromonas de los alfas desprendían.


Tragaba fuertemente mientras el miedo se adentraba dentro de sí y rompía contra toda barrera de fortaleza y fuerza, dejándole totalmente lánguido y sumiso al escuchar como los alfas hablaban entre ellos.


Supo entonces que esa voz varonil entrometerse entre el dúo de alfas, le salvó de una posible extracción de órganos, trata de blancas o de una violación.


"What are you doing, guys?" Taehyung era incapaz de subir la mirada ante tal voz de mando "If you don't know it, he's my omega and you're scaring him"


Escuchó como las pisadas se alejaban un poco de él. No subió la mirada, pues con tan sólo ver el rostro de sus "secuestradores", quedaría traumado de por vida.


Entonces sintió cómo era despojado de aquella pared de una manera muy suave. Esa persona que había ido a salvarle, le tomó del brazo para arrinconarlo hacia su cálido pecho.


Por instinto, se apegó a este sin siquiera subir la mirada y encontrarse con su salvador. Ese exquisito olor a chocolate penetraba sus fosas nasales y su omega, joder, su omega ansiaba apegarse aún más y se sentía a salvo.


"You're scare him, please stay away" Taehyung pudo sentir como la garganta del alfa vibraba dando a escuchar a una voz tan varonil y... hermosa.


Abrazó al alfa por el torso al sentir como los secuestradores se acercaban a ellos.


"Did you see it?" habló de nuevo produciendo que Taehyung apretara con fuerza sus párpados "So... go away if you don't wanna stay in prission this Christmas"


Tal vez pasaron diez o quince minutos aferrado al torso del alfa, pero el toque en su brazo le hicieron alejarse de esa cálida sensación.


"Oye"


Cual centella, Taehyung se separó del hombre para poder verle.


"Nos volvimos a ver, niño" era el alfa del aeropuerto.


"No soy un niño" contestó tomando una adecuada distancia "Tengo veinticinco años"


"Ah, mira que yo tengo veintiocho y mi madre sigue tratándome como un niño"


"¿En serio?" el omega yacía sorprendido.


"Mi madre murió hace años, niño" respondió cogiendo su maletín en la mano derecha.


Y es ahí entonces cuando el pelirrojo frunció el entrecejo al percatarse de que la actitud del alfa seguía siendo la misma con la que se encontró en el aeropuerto.


Pero dejando eso de lado, Taehyung volvió hacia la parte de atrás para meter con rapidez sus cosas en la maleta, tomar de nueva cuenta sus valijas y salir de aquel lugar para volver al exterior con el alfa a su lado.


"¿Qué se supone que hacías en un callejón a las ocho de la noche?" preguntó el ébano.


"¿Checar mi billetera?"


Un Santa Claus pasó entre los chicos moviendo una pequeña campana dorada y saludando con un pequeño feliz navidad. Taehyung sonrió maravillado ante ello y el pelinegro a su lado solo rodó los ojos.


"¿En un callejón? Esto no es Corea, chico" el pelinegro negó "Y al parecer no sabes que estás en Nueva York, ¿verdad?"


"Tomé un vuelo erróneo" Taehyung moría de vergüenza al contarlo "O bueno, intercambiaron mi vuelo... ¡Pero yo no debería estar aquí! sino en Busan"


"¿Busan?" el alfa comenzó a dar zancadas pidiendo perdón con cualquiera que chocara.


"Sí" contestó siguiendo al pelinegro "No encontré mi billetera en mis cosas y... bueno, no tengo dinero para volver y pasar la navidad con mi familia y mis amigos"


El alfa detuvo su paso antes de cruzar hacia el otro extremo. Miró al pelirrojo que le miraba con cierto temor, mira que salvarse de una probable violación, era traumático para muchos y en especial, para un chico omega y extranjero que al parecer no entendía ni el verbo to be.


Sintió lástima por el chico omega que apretaba con fuerza su maleta café.


"Pues que te vaya bien y de nada"


Contestó preparándose para cruzar la calle pero una mano, se aferró a su brazo.


"Se-señor-"

"No me digas señor" se alejó del agarre del omega "¿Qué es lo que quieres?"

Taehyung jugó con sus dedos evitando mirar al alfa frente a él. Sonrió nervioso y sus feromonas inundaron ese lugar acumulado de personas. El alfa reaccionó ante ello y se alejó con el omega hacia un lugar más seguro: la entrada del Burger King.


"¿Podría por favor-?"


"No te daré dinero para comprar ese boleto"


"Oh... no, no era eso" miró a los ojos al alfa y este, sólo alzó las cejas al percatarse lo brillantes que estaban "¿M-me daría asilo e-en su casa esta no-noche?"


¿Darle asilo? Eso sonaba muy mal, pues su departamento no es ningún centro de ayuda para extranjeros que pierden su billetera y no tienen el recurso para regresar a su hogar.


Además, no sólo por tener esa linda carita y esa actitud dulce y tierna, no significaban que el pequeño omega pudiera ser un asesino.


"Puedes ser un asesino y alguien te ha mandado a matarme" respondió el alfa.


"¿Yo? Pero... pero sólo lo hice una vez" contestó pensativo.


El pelinegro frunció el entrecejo al escuchar aquello.


"¡Oh, no! ¡No en la vida real!"


"¿Vida real?"


"Soy un actor de doramas" habló Taehyung sintiéndose emocionado por contar su hermosa profesión "Soy Kim Taehyung, un gusto conocerle"


Dudoso, el alfa aceptó el agarre de manos.


"Jeon Jungkook"


"¡Oh! ¡Entonces es coreano natural!"


"¿Qué?"


"Olvídelo" dijo mientras soltaba la mano de Jungkook "Pero... acerca de mi petición, ¿podría hacerlo? ¡Le juro que mañana mismo en la tarde me marcho! Sólo necesito buscar a alguien aquí mañana en la mañana, le pediré dinero y me iré inmediato"


Jungkook podría pensarlo pero... ese trato no sonaba interesante.


"Si quiere, podría limpiar su casa" ofreció "Lo haría al despertar y podría hacerle el desayuno"


'Mas le vale aceptar porque es lo único que tengo y no pienso prostituirme, por favor'


"Vale" contestó "Sólo hoy en la noche y mañana en la mañana. Mi empleada se ha tomado las vacaciones por fiestas decembrinas y necesito que alguien me ayude en el departamento"


"¡Gracias!";es instinto del omega pelirrojo aventársele a alguien que ha acatado su petición.


Jungkook sólo pudo sonreír nerviosamente a todo aquel que pasaba por ahí. Mientras que el pequeño omega, abrazaba con amor y felicidad al alfa guapo que se ofreció a darle techo.


Sonrió en sus adentros al comparar esa vieja historia de posadas que su abuela siempre contaba.


▬▬▬▬▬🎄▬▬▬▬▬


Si en ese momento no fuese navidad, Taehyung se hubiese impresionado ante semejante departamento que tenía frente a él. Porque claro, al ser actor, Taehyung podría darse sus propios lujos sin embargo, no llegaba a tal límite de adquirir una suit tan especial.


Pero bueno, ese no era problema. El problema, era que en ese casi hostil, negro, gris y frío departamento, no había rastros navideños.


Escrutó el departamento buscando aunque sea una pequeña flor roja, un pino pequeño adornado con listones rojos y bonitos, o la chimenea adornada con calcetines y esferas... pero no, no halló nada de aquello.


'Apostaría lo que sea a que es un grinch'


"No esperes encontrar algo navideño" el chocar de la puerta alteró al omega pelirrojo que seguía de pie delante de aquella sala.


"No esperaba hacerlo"


Jungkook dejó de lado su gabardina negra y el maletín del mismo color. Se adentró a su cocina, encendiendo los focos de ese gigantesco lugar y la televisión aún sin quitarse la gabardina negra.


Taehyung en cambio, sentía que el ambiente estaba más frío y solitario, más aun al percatarse de que los sonidos de cascabeles y villancicos a las afueras del hogar del pelinegro, hacían ecos tremendos en esa solitaria cueva aislada del espíritu navideño.


"Ah, otra vez esos niños" suspiró el alfa, yendo hacia la ventana para cerrar la cortina "Qué no saben que algunos debemos trabajar en silencio" murmuró con un leve toque de enojo en su voz.


"E-es lindo... Son niños, ya sabes, lo que hace navidad" Taehyung sonrió, recordando las veces en las que iba a cantar afuera de las casas en Daegu para recibir un pan o un rico chocolate caliente.


El alfa volteó a verle con la confusión plasmada en su rostro.


"¿Lindo?" frunció el ceño, provocando que Taehyung se encogiera por la mirada que el pelinegro le da "Que niños sin hogar salgan a cantar para pedir sobras ¿Es lindo para ti?"


Taehyung nunca en su vida pudo sentirse tan intimidado como en aquel momento. La última vez que pudo sentirlo a flor de piel, fue el día en que rompió el premio de su Chim porque ¿A quién demonios se le ocurría romper el famoso premio de primer lugar en una competencia nacional de baile?A nadie, sólo un idiota como Taehyung o eso, fue lo que escuchó de Jimin.


"Bu-bueno-"


"¿Papi?"


'Espera... ¿Dijo papi? ¿Daddy King? Mierda, no'


"¿Papi? ¿Estás en casa?"


El omega pelirrojo abrió en demasía sus orbes al ver a un pequeño niño con pijama gris salir del oscuro pasillo, tallándose el ojo derecho, balbuceando algo y tratando de caminar hacia al parecer su papi.


Su impresión fue tanta al percatarse de que el pequeño tenía un parecido inmenso con su progenitor, pero una duda volvió a consternarlo antes de ir y apretarle sus abultadas mejillas.


'¿Su mamá? ¿Estará durmiendo y estaré interrumpiendo la comodidad de la familia?'


"No preguntes nada" el alfa se apresuró a hablar y Taehyung, sólo tuvo cabeza para pensar cómo es que ese hombre con un niño hermoso en brazos leía sus pensamientos "Ella nos abandonó"


Crispó el entrecejo al oírlo ¿Por qué lo diría tan banalmente? Mas aún teniendo a su cachorro en brazos y con la mirada enfocada en él.


Había tenido una situación similar: los padres de Jimin se divorciaron cuando apenas el pequeño tenía cinco años, sin embargo, fue hasta los once cuando decidieron contar sobre su separación y fue así, como el pequeño se convirtió en nómada por diez años.


"Papi" la voz del pequeño le sacó de sus recuerdos "¿Quién es él?"


"Un amigo" contestó bajando al pequeño "Preséntate, hijo. Iré al despacho"


Jungkook se marchó por el pasillo oscuro. Así que el omega y el cachorro del alfa quedaron solos en esa sala.


Los grandes orbes negros del niño se enfocaron en el omega pelirrojo. Escudriñó el aspecto del hombre frente a él, desde esas manos que apretaban con fuerza las cuerdas del bolso, hasta los ojos cafés que viraban por su casa.


"Soy Kwan, mucho gusto" el pequeño estiró su mano hacia el pelirrojo.


"Taehyung, igualmente" recibió el saludo del cachorro.


"Tu mano es suave y bonita" comentó con una sonrisa sin soltar el agarre de manos "Las manos de papá son más grandes, pero no son suaves y bonitas"


Taehyung rio enternecido y Jungkook, sólo frunció el ceño al escuchar aquello mientras se colocaba contra la pared y esperaba a que el omega prosiguiera hablando.


"Eso es muy halagador. Muchas gracias, Kwan" respondió "Pero tal vez, tu papá también tiene las manos suaves"


"¿En serio? Pero... ¿cómo sabes eso?"


"Tal vez las he tocado" dijo tomando asiento a lo que el pequeño Kwan, hizo lo mismo sentándose a su lado "Y no son feas. Nadie en el mundo es feo, mucho menos tu papá"


Jungkook en el instante en que escuchó aquello, tragó duramente mientras un calor se aglomeraba en sus mejillas.


"¿Mi papá no es feo?" Taehyung sonrió en cuanto notó la mirada brillante del cachorro.


"No. Porque si tu papá fuese feo, tú, mi pequeño amigo serías igual" comentó apretando la nariz pequeña de Kwan "Serías feo, feíto, muy feo"


Kwan rio tomando entre sus pequeñas manos, la muñeca de Taehyung.


"¿Y-y tú? T-tú eres muy bonito también" el omega dejó de apretar la nariz del cachorro "Entonces... ¿tus papás también son bonitos?"


De pronto, el omega dejó de lado su sonrisa, cambiándola por un mohín al recordar a sus padres. Él debería estar en Busan, no en Nueva York con el hijo de un alfa al que conoció en el aeropuerto y le salvó de una posible violación.


Suspiró tratando de alejar aquello, pero a su mente llegaron Namjoon, Hoseok, sus amigos, familiares y también al tonto de Jimin en su casa, comenzando con los primeros preparativos para la cena navideña.


"¡Papá! ¡Pa-papi!" se sobresaltó al oír los gritos de Kwan y al ver las primeras lágrimas deslizarse sobre sus mejillas algo sonrojadas "¡Papaaaaá!"


"No, por favor. No llores. No tengo en donde quedarme"


"¿Qué pasa, Kwan?" el alfa salió alterado del pasillo, como si no estuviera escuchando la conversación de hace un rato.


Hace un momento, él y Taehyung se hallaban felices platicando y de repente, su cachorro se echó gritar sin razón aparente.


"¿Kwan?" preguntó teniendo al pequeño en brazos "¿Qué le pasó?" miró al omega con el ceño fruncido.


"N-no lo sé" Taehyung estaba espantado y Jungkook, podía sentirlo "So-"


"Pa-papi" musitó el pequeño pelinegro a su padre "Ta-tae... Tae... es-está triste"


'¿Yo?'


"¿Por eso gritaste?" preguntó el alfa a su pequeño, quien asintió mientras quitaba sus lágrimas con ayuda de sus puños pequeños "Claro que no, Kwan. Taehyung no está triste ¿Verdad?" inquirió al omega que sentía culpa por haber preocupado al cachorro.


"No" contestó enseguida "No estoy triste, Kwan. So-solo un poco mal"


Su sonrisa no era la típica que mostraba, pero no podía regalarle la usual a Kwan porque en sus adentros, Taehyung si estaba triste y extrañaba a su familia.


"¿No?" inquirió el cachorro limpiando sus lágrimas traviesas "Pero... tus o-ojos n-no estaban fe-felices"


"Oh" sonrió con pena "Recordé que mi mascota está sola en casa y que pasará navidad solo"


"¿Navidad?" sus ojitos brillaron al oír aquello "¿Qué es navidad, papi?"


'¿En serio, alfa? ¿No le has dicho a tu cachorro qué es la navidad?'


Se abstuvo de rodar los ojos y miró al alfa que cargaba a su cachorro y que para su desgracia, le miraba con la ceja alzada.


Quería morirse, literal.


"Una celebración" contestó.


"¿Qué es eso?"


"Una fiesta"


"¿Y por qué no la celebramos, papi?" inquirió. Su padre suspiró cerrando sus párpados y miró al omega "¿Tú celebras navidad, TaeTae?"


El susodicho asintió.


"¿Puedes cargarme?" estiró sus brazos al omega que tragó con fuerza al oír a Kwan pedir aquello "Cárgame, papi está cansado y ya no quiere cargarme"


Y Jungkook no tuvo otra opción que dejar a su hijo junto al omega extraño mientras volvía a su despacho a terminar asuntos de empresa.


Taehyung y Kwan, platicaron en la sala todo acerca de la navidad. Desde Santa Claus, hasta la cena que se hace para poder festejar en familia. Además, de que el omega pudo saber que el pequeño con tan sólo cinco años, cuenta con una gran inteligencia.


"¿Estás durmiéndote?" Kwan yacía en el regazo del omega o mejor dicho, recargado en el pecho del mayor.


Jungkook luego de haber acabado sus deberes, bajó para ver si su pequeño estaba cansado y listo para irse a dormir. Pero lo que no se esperaba, era ver a Taehyung de pie, con su pequeño cachorro en brazos, siendo arrullado por su profunda voz y con una sonrisa que a su consideración, podría ser única en el mundo.


"Shh" musitó el omega sin quitar su sonrisa cuadrada "Eres un niño muy inteligente y bonito. No puede ser que no sepas qué es navidad, pero algún día espero llevarte a mi casa para que puedas verla y- ¡Oh! Hola"


"Me llevaré a Kwan" Taehyung tendió al cachorro a su padre pero instantáneamente, sus lloriqueos comenzaron a retumbar en el silencio del hogar.


Demonios, el pequeño Kwan ahora no querrá alejarse de Taehyung.


Y el alfa, con tal vez toda la pena del mundo, le pediría al lindo omega de cabellos rojos un pequeño favor.


"Vale, entonces" rascó su nuca en un acto de nerviosismo "... do-dormirías con-"


"Claro" sonrió pegando de nueva cuenta a Kwan a su pecho "Sólo dime en dónde"


"Verás... esto" sus dedos comenzaron a enredarse.


'Un alfa nervioso, vaya'


"Kwan tiene cinco años. N-no precisamente tiene que dormir so-solo"


'Oh'


Y aquella vez, por primera vez Taehyung tuvo con quien platicar en una madrugada del veinticuatro de diciembre.


Generalmente, sus días previos a nochebuena y navidad, eran de entrevistas, ensayos y más trabajo adicional.


Recuerda que cada noche y madrugada del veinticuatro, eran de mera memorización de líneas para especiales de navidad pero ahora, estaba en una cama matrimonial, platicando con un alfa acerca de anécdotas y con un cachorro de intermedio que no hacía más que acurrucarse a él, tal y como si fuera su propio cachorro.


No duda que se sonrojó.


Sus tres horas en cama junto a Kwan y Jungkook, fueron de completa relajación al oír las travesuras del cachorro que dormitaba tranquilamente a su lado.


Cada que tenía opción, besaba y pellizcaba sus esponjadas y rojas mejillas, causando una mirada de ternura por parte del alfa serio que vestía aun el traje pero sin saco y corbata.


Escuchó al alfa hablar del día en que la mamá del pequeño desapareció en navidad y por consecuencia, generó su odio a tal festividad. También oyó cuando Jungkook tuvo que sobresalir adelante con su cachorro recién nacido y con tan sólo veinte años, cuando pudo obtener un trabajo a base de su titulación tres años después y cuando finalmente, logró tener un trabajo bien remunerado para dar todo a su pequeño amor.


De igual manera, el alfa escuchó los trabajos del joven actor. Rio al enterarse de cómo su tinte se colocó amarillo mostaza en vez de un castaño lindo y brillante.


Taehyung no se midió y soltó un golpe al hombro de Jungkook, pero el segundo puño que iba a parar de nueva cuenta a su hombro, logró detenerlo con su mano derecha.


Una corriente eléctrica pasó por sus falanges, lo que causó que ambos se vieran instantáneamente a los ojos pero que inmediatamente, lograran soltarse por el quejido del pequeño que había sentido el repentino vacío de Taehyung.


Entonces, el omega pelirrojo pudo darse cuenta del cambio tan drástico que tuvo Jungkook en el aeropuerto que en esa comodidad del hogar. Ya no era el engreído y serio magnate que sólo pensaba en dinero y en trabajo, ahora era un hombre de hogar con la gran necesidad de cuidar de su hijo contra viento y marea.


"Creo que nos excedimos platicando ¿no crees?" preguntó Taehyung, sin alejarse del cachorro que exigía un abrazo que por cierto, no fue negado "Ya es veinticuatro y... dos de la mañana"


"Dicen que las tres es la hora de los enamorados" el alfa pelinegro miró al techo, dejando de lado ese latir molesto de su corazón.


"¿Ah? ¿Cómo sería eso posible? -rio bajito, llamando la atención de Jungkook "Tengo entendido que es la hora de las confesiones, no del amor"


"¿En serio?" el omega asintió "Entonces fui engañado"


No hubo más plática, sólo el oír de sus respiraciones en la penumbra y luminiscencia de la luna traspasar las cortinas azules.


El ruido de sus corazones palpitando con fuerza, provocó que sonrieran tenuemente. No sabían el porqué de pronto se sentían de esa manera es decir, sólo habían tenido una pequeña platica que resultaba banal y que podría ser cotidiana pero esto era... distinto, muy distinto.


De pronto, lo único que pudo oler —además de las flores que descansaban al lado del ventanal— era el olor del omega. La vainilla resaltaba entre aquel olor rodeado de especies frutales y flores exóticas y Jungkook, no tuvo el valor para resistirse ante ello.


Olisqueó el dulce aroma que rodeaba el cuarto y sus sentidos, así que sin refutarse, comenzó a ser víctima de ello causando un acto espontaneo.


Se sentía cual polilla a la luz, un carnívoro a la carne, las abejas al polen.


Nunca —desde la madre de Kwan— tuvo el valor para buscar a un acompañante, pero ese omega cuidando de su cachorro con un olor tan suave para él, logró sacarlo de su primitiva cueva.


Su "yo" racional, pensaría que sonaba estúpido pero no... no era estúpido el querer acostarse detrás de ese pelirrojo que mantenía la respiración apaciguada, con el brazo izquierdo rodeando a su pequeño y con sus labios entreabiertos.


Lo olisqueó, desde su nuca hasta el cuello.


Vainilla y un toque de claveles frescos y café, rodeaban a Taehyung quien siguió durmiendo tan tranquilamente a pesar de tener a un alfa detrás suyo, inundando su nariz entre sus cabellos y su cuello, colocando su palma derecha sobre su estómago y dejando pequeños besos en su nuca.


De repente, Jungkook sonrió al sentir como los dedos delgados y hermosos del omega, se enredaban con los suyos.


Ambos vieron el reloj que marcaba tres de la mañana: tal vez Jungkook tenía razón, era la hora de los enamorados.


¿Pareja predestinada? Podría ser ¿Verdad?


▬▬▬▬▬🎄▬▬▬▬▬


Jungkook despertó feliz y con feliz, fue gracias a una imagen hermosa que encontró en la cocina: Taehyung cocinando y cantando junto a su pequeño apludiendo, quien yacía en la silla alta y que a cuestas lograba sentar- cantando algo infantil que salía del móvil del omega.


Se recargó en el marco de la puerta, teniendo una buena vista de los movimientos del omega.


El pequeño Kwan se percató de la presencia de su padre y Taehyung, inmediatamente detuvo su bailar.


Se sintió apenado al saber que posiblemente —si es que no lo había visto, lo cual sonaba estúpido— lo había visto bailar.


Sin embargo, no se esperó con un halago del alfa que provocó un arrebol en sus mejillas y más aún, al ver como el pelinegro se acercaba a él para dejar un pequeño beso en su mejilla y un gracias.


"Papi" llamó Kwan desde la silla "TaeTae dice que hoy en la noche viene un hombre gordo"


"¿Ah?" contestó Jungkook aún con la mano en la cadera del omega.


"Santa Claus" dijo el pelirrojo quitando la mano del pelinegro de su cintura "Así que debemos ir a comprar cosas ¿verdad, Kwan?"


"¡Si! ¡Yo quiero, papá!" Kwan aplaudió cuando Taehyung se colocó al lado de él "¿Sí? ¡Vamos, papá! ¡TaeTae nos ayudará!"


"Recuerda que es bueno seguir adelante" aconsejó el omega "Las cosas malas pasan por algo... o eso me dijo mi abuela. Además, yo sé que gracias a ellas, tenemos momentos únicos, agradables e inolvidables" sonrió con confianza.


Ceder era símbolo de debilidad parar el gran Jeon Jungkook pero... mira que negar a su cachorro y a ese omega de aroma dulce no sonaba tan mal que por consecuencia, aceptó.


Bañados, cambiados y abrigados, salieron por la compra de artefactos navideños.


Quizás Taehyung tenía razón: era momento de olvidar lo malo y que lo demás viniera con su curso.


Taehyung se percató de que el pequeño casi no salía de casa pues sus ojos se abrían enormemente al ver cada artefacto brillar y moverse.


Se detuvieron cuando Kwan quiso ver a ese personaje que allanaba las moradas con regalos para los inquilinos. Jungkook nunca había visto a su pequeño reír tanto y todo gracias, a esas botargas y a Taehyung que preguntaban en inglés lo que el pequeño quería.


"I-I wanna have a fa-father" habló y la persona vestida de Santa rio ante aquello "Taehyung has to be my-my dad be-because he love me and he lo-loves my dad Jungkook" el cachorro se aceró al oído de Santa "I saw when my-my dad kissed TaeTae.


"Oh, that's so cute, honey" el beta sonrió con ternura y palmeó la cabecita del pequeño que mantenía un gorro rojo "He will be your father. I promise it" señaló al omega que le cargaba y que no entendía nada de la conversación.


Se sintió ajeno cuando halló detrás de él a Jungkook que sonreía al ver como Santa le señalaba.


"Thank you, Santa"


Jungkook comenzaría a dejar entrar a Santa a su hogar.


▬▬▬▬▬🎄▬▬▬▬▬


Pasearon por los alrededores de Nueva York. Comieron en un restaurante que para suerte de ambos, aun habían lugares disponibles a pesar de ser época navideña.


Compraron juguetes para el pequeño que seguía en los brazos del omega pelirrojo y que, comenzaba a engatusarse más a él ya que no permitió que su padre alfa le cargara.


Sonrieron ante ello y aunque el alfa no lo dijera, Jungkook se sentía bien con esa imagen frente a él: Taehyung con Kwan en brazos mientras enseñaba al pequeño los distintos pinos y adornos navideños y mientras besaba su mejilla y le arrullaba.


Si alguien le hubiese dicho que un día antes de nochebuena se encontraría a un omega en el aeropuerto, que dormiría en su hogar, que durmieran casi abrazados y que cuidaría con cuidado a su hijo, lo tacharía de loco e idiota por vagar en una idea tan quimérica.


Quizás todo iba tan bien, a no ser por aquella llamada que interrumpió a Taehyung y que causó, que el pequeño Kwan fuera cargado por su padre.


"Ta-TaeTae" puchereó el pequeño al no tener cerca el olor dulce del omega.


"Sólo contesto ¿vale?" el pequeño asintió y como regalo, besó sus mejillas.


Jungkook admiraba lo mucho que Kwan quería al omega.


"Taehyung"


"¿Qué pasa, Jimin?" preguntó, mientras de lejos observaba como Jungkook y Kwan miraban con detenimiento los adornos navideños.


"Adivinaa. Te tengo que decir algo muy importanteee~"


"No me jodas ahora con tus descubrimientos de los virus, por favor"


"Oye, eso fue muy cruel. Sabes que con eso, tal vez pudiera trabaja de un científico y-l"


"¿Qué quieres? Tengo un árbol que comprar con Jungkook-"


"¿Jungkook? Venga que hasta ya tienes pareja ahí, eso no me lo esperaba"


"Jimin"


"¡Papi TaeTae!" ni cuenta se dio cuando el cachorro comenzó a llamarle de esa manera "¡Quiero ese árbol grande de ahí! ¡Vamos!" gritó.


"¿Papi? Joder, Taehyung ¿en qué demonios estás metido?"


"En nada" suspiró cansado "¿Qué quieres?"


"Perdón pero, vas a agradecerme al escuchar que ahora... ¡Ya puedes regresar a casa!" un silencio apareció entre ellos "Después de aclarar la situación con Yoongi, pudimos llegar a un acuerdo y está dispuesto a traerte a Busan para celebrar navidad. Sólo dime en dónde estás y mandará a alguien para llevarte a su avión porque los vuelos están cancelados por hoy, así que vendrás con él. ¡Fácil y sencillo! ¡No arruiné la navidad, TaeTae! ¡Ahora estaremos todos juntos disfrutando de la cena que por cierto, está quedando de maravilla!"


"Pero... no podremos llegar a la cena" comentó mordiendo sus labios "Llegaremos hasta el veinticinco, Chim"


"Ah, no importa. La familia dijo que la cena será el veinticinco en la noche, así el espíritu navideño estaría en su mayor éxtasis. Tomarían el vuelo a las cinco de la tarde y llegarían a Busan de nuevo en la tarde y ¡Tadá! ¡Todos felices!"


¿Volver? ¿Volar con Yoongi? ¿A Busan? ¿Con sus amigos y familiares? ¿Pasar a la navidad y cenar con ellos?


Sus problemas existenciales fueron superados por esas preguntas que hace apenas veinticuatro horas, sonaban como su salvación de la Gran Manzana.


"¡Papá! ¡Papi TaeTae no viene!"


"En serio, Taehyung, comienzo a preocuparme del porqué un niño te llama papi"


Su preocupación comenzó a tener olor y Jungkook, inmediatamente con su cachorro en brazos se acercó al omega que estrangulaba en móvil entre sus manos.


Por culpa de su alfa, Jungkook acarició su cabello rojo de forma descendente, permitiendo que Taehyung se relajara y le permitiese responder a Jimin que le llamaba exasperadamente del otro lado de la línea.


"¿Estás bien, Tae? ¿He dicho algo malo?"


"Estoy bien, Jiminie" respondió alejándose un poco de Jungkook y Kwan "Te avisaré si tomaré el vuelo ¿vale?"


"¿Eh? Pero... ¿Por qué? Es lo que querías hacía apenas veinticuatro horas... además, es navidad, TaeTae"


"Adiós, Jimin"


"Tae-"


Miró la hora en el móvil, apenas una de la tarde y ahora, sólo le quedaban cuatro horas con el pequeño Kwan y con el alfa.


Su dilema incrementó al escuchar como el cachorro gritaba su nombre mientras se acercaba corriendo hacia él y dejaba a Jungkook.


Su omega, anheló querer ir hacia ese alfa y abrazarlo pero, ese pequeño que alzaba sus manitos hacia él para que fuera cargado le hacia bien al sentir su corazón sentirse cálido.


Sonrió aceptando y se dirigió a Jungkook que de nueva cuenta, vestía de negro a diferencia de su camisa gris.


"¿Estás bien?"


"Sí" sonrió virando a la tienda de regalos "Tenemos que comprar. Andando"


Un pino y cajas de esferas eran cargados por Jungkook mientras que Taehyung cargaba con el pequeño Kwan, con moños en una bolsa y el cachorro con la famosa estrella.


Llegaron al hogar en eso de las dos y media de la tarde, así que era hora de iniciar con la remodelación del hogar y que mejor hacerlo, que comenzando con una pieza primordial en épocas navideñas: Jingle Bells.


Para el alfa, fue interesante admirar como el omega y su cachorro adornaban la chimenea, la cocina, los barandales y los ventanales.


Si bien, el alfa no podía ayudarlos, pues varios papeleos esperaban por ser resueltos en su despacho, pero escaparse a ver como su pequeño corría por los pasillos, tratando de huir del omega que soltaba rugidos tiernos y corría detrás del pequeño mientras Jingle Bells sonaba de fondo, era el precio que pagó para no acabar con su deber e incluirse a adornar el árbol tan mencionado en todos lados.


El árbol terminado y el departamento colorido hicieron sonreír al pequeño que brincoteaba alrededor del árbol diciendo que era lo mejor que le había pasado en su joven vida.


Mientras tanto, Jungkook agradecía al omega, tomando su mano, acariciando su dorso y admirando el bello arrebol de sus mejillas.


No esperó a que el omega dijera algo, pero se atrevió a besar de nueva cuenta su mejilla.


El dulce aroma a vainilla y a claveles de Taehyung, se enredó en las fosas nasales de Jungkook, tanto fue así, que su alfa brincoteó de felicidad que anhelaba con fuerza al omega pelirrojo sobre él, tanto fue así, que volteó su rostro causando que los belfos del mayor besaran su nariz.


Pensó que era temprano para haber un "clic" pero, joder, ese pequeño niño y ese alfa que a pesar de tener sólo un día con ellos conviviendo, le hacían creer que había más de diez años juntos.


"Papi TaeTae" llamó el pequeño sin despegar su mirada del árbol. He ahí otras de las razones que confundían al omega "¿Puedo escribir mi carta? Pienso que Sa-santa olvidará lo que pedí"


"Claro que sí, cariño" besó su cabellera negra "Te ayudaré ¿vale?"


"¡Sí!" miró a su padre que le sonreía "¿Papá Jungkook también puede?"


El omega suspiró mirando al alfa que mantenía sus manos en los bolsillos del jean negro. Taehyung le sonrió provocando que el pelinegro negara y se dirigiera a su despacho.


"¿A dónde crees que vas Jeon Jungkook?" habló el omega.


"A terminar lo que resta de mi trabajo" contestó "Puedes escribir con Kwan si quieres"


"Hey" corrió hacia el alfa, tomándole de la camisa gris "Vas a quedarte con nosotros para escribir esa carta. Recuerda que es tu hijo y debes enseñarle lo hermoso que es navidad"


"¿Por qué debería escribir una carta a alguien que no exis-?" las manos del omega taparon la boca del alfa quien fue casi aventado a la pared.


"¡Shh! ¡Nunca digas eso! ¡Es horrible para un niño!" Regañó en susurros sin alejarse del alfa.


Sin embargo, Taehyung no se esperó que el alfa quitara sus manos y le tomara de la cintura para pegarlo a la pared.


Miró que en sus orbes negros una pizca de necesidad y deseo se encontraba mezclada y por una vez en su vida —luego del idiota de Bogum—, deseó ser besado de una manera salvaje y atroz por un alfa.


Esos brazos fuertes rodeaban con delicadeza su cintura y esos falanges diestros acariciaban su mejilla sonrojada provocando un tenue suspirar.


Sentía como su órgano de vida palpitaba como motor en tiempos de prisa y como poco a poco, su omega tenía la necesidad de estar con ese alfa para toda la vida.


No refutó al sentir los belfos del mayor sobre los suyos ni cuando comenzó a sentir como se movían en compás de lado a lado tratando de sentir algo más que el sabor del café con leche.


Sus dedos se enredaron en esa cabellera negra y sedosa, tratando de no alejarse ni un milímetro de ese alfa que le rescató de una posible violación y de una noche fría.


Era su héroe y eso, estaba más que sellado desde que le habló en el aeropuerto al no saber qué hacer en la ciudad de la Gran Manzana, y desde que le ofreció asilo en su hogar junto a un cachorro amoroso.


Mierda, estaba enamorado o bueno, estaban enamorados: enamorados tan extrañamente.


"¿Papi? ¿Papá?" el momento amoroso se vio arruinado por el cachorro que les miraba desde la salida del pasillo "¿Qué hacen?"


Limpiaron sus belfos sintiendo pena por haberse mostrado así ante el pequeño que no entendía por qué sus papás se besaban de esa forma.


"¿Por qué ustedes se-?"


"Amor, por qué no mejor vas y te quedas en la sala" propuso Jungkook al ver que el omega de dulces labios les daba la espalda "Iremos en un momento"


"Pero... pero van a volver a ha-hacer eso y-"


"Ve" habló Taehyung agachándose a la altura del pequeño "Sólo vamos a platicar ¿vale?"


"Bueno" accedió alejándose.


Taehyung suspiró al ver como el pequeño tomaba asiento en la mesita que era especial para él.


Ahora cómo demonios miraría al alfa y- joder, cambiaría el tono de llamada eso era un hecho.


"¿Qué pasa, Jimin?"


"¿En dónde estás? Yoongi quiere tu dirección ahora"


"¿Eh? ¿Por qué?" preguntó y Jungkook, quería hacerse una idea de quién era ese Jimin "Son apenas casi cuatro de la tarde y dijiste a las cinco"


"El vuelo se adelantó. Los meteorólogos dicen que habrá una tormenta por nieve y por eso se adelantó. Así que mueve ese culo y dime en dónde estás. Le diré a Yoongi y en veinte minutos estarás sentado en un avión privado"


No supo qué decir. Por un lado se encontraba su familia que le esperaría con los brazos abiertos luego de estar en Seúl por cuatro meses separados y por el otro, estaba Jungkook con su cachorro que celebrarían por primera vez navidad.


"¿Tae? Vamos, pregunta y dime que el vuelo se retrasará y Yoongi y tú ya no estarán para celebrar navidad"


Yoongi no estaría con Chim y no podía hacerles eso. Pero...


"¿Qué dirección es esta, Jungkook?"


Confundido e intrigado, entregó la dirección al omega que seguía al teléfono.


El alfa olisqueó como el nerviosismo de Taehyung se presentaba de nuevo, su olor era agrio y amargo, la vainilla y los claveles se habían ido: ansiaba tocarlo y decirle que todo estaba bien a pesar de no saber qué es lo que atormentaba al pelirrojo.


"¿Qué pasa?"


"Vol-volveré hoy a Corea"


Quizás si Taehyung se hubiese mostrado como un cretino y excéntrico inquilino en su hogar y con su hijo, le hubiese parecido la mejor noticia del mundo pero ahora, esa respuesta le jodía a él y a su alfa y... y no sabía el por qué.


"Vaya"


"Lo sé" contestó tratando de que su omega no le permitiese hacer algo estúpido "Así que aprovecharé mientras llegan por mí"


Salió de ese pasillo dirigiéndose a Kwan que sonrió al ver que de nueva cuenta volvía Taehyung a él.


Sin embargo, Jungkook seguía sin razonar aquello: su pequeño Kwan se había encariñado con ese omega que en pocos instantes, se iría para no volver.


¿Qué haría? ¿Qué haría cuando su pequeño se diera cuenta de que Taehyung, el chico que había salvado se iría para nunca volver?


"Pueden venir conmigo" habló Taehyung cuando el alfa estaba con él en la sala y el cachorro en su habitación trayendo crayones "Iremos a mi casa a pasar navidad ahí y, tal vez Kwan ame conocer Corea"


Sonrió tenuemente al alfa que no respondía a esa sonrisa como hace apenas unas horas. Taehyung en cambio, se sintió mal al notarlo.


"No" contestó "Tengo una reunión mañana y, la nana de Kwan regresa mañana a cuidarlo. No tenemos tiempo para ir a pasar la navidad con personas extrañas"


El omega no respondió a ello. Si estuviera en los zapatos del alfa, haría lo mismo con la persona que ilusionó a su cachorro pero, es que ni cuenta se dio cuando comenzó a tratar de esa manera a Kwan solo, pasó.


"Lo siento"


"No arreglarás nada con eso" respondió "Te vas a ir y... y no sé qué es lo que haré cuando Kwan no te vea venir con el tiempo"


Maldijo la hora en la que el timbre sonó y se encontró en la entrada de la puerta al alfa pálido de cabellera negra y con un aspecto duro.


¿Por qué demonios su mochi se había enamorado de un alfa tan... tan, tan así?


"Trae tus cosas y vámonos, que mi avión tiene las horas contadas" habló Min.


Se quedó varado en el umbral de la puerta, esperando a reaccionar ante ello.


"¿Taehyung, verdad?" el susodicho asintió "Vale, entonces mueve ese culo y ve por-"


"Oye" interfirió el dueño del hogar colocando a Taehyung detrás de él "No le hables de esa manera"


"¿Y tú quién eres? ¿Su novio o algo así?" se mofó "No me jodas que puedo demandarte si quiero"


"¿Y tú quién eres para hablarle así? Te recuerdo que estás en mi casa-"


"Soy el novio de su amigo y su boleto para volver a Corea" suspiró tomando el móvil "Además, me vale una mierda si estoy o no estoy en tu casa"


"Papi" llamó el pequeño abrazando la pierna del omega quien por cierto, le cargó "¿Qué pasa, papi Tae?"


El alfa de menor estatura frunció el entrecejo al ver a un cachorro en los brazos del omega. ¿No se supone que Taehyung estaba en Nueva York desde ayer no hace siete o cinco años?


"¿Mochi? ¿Cariño?"


"Yonnie ¿Qué pasa, cielo?"


"Me dijiste que tu amigo era soltero, pelirrojo, sin alfa y sin cachorro" habló mirando al trío de confundidos "Y lo que encontré en la dirección que me entregaste, es que Taehyung tiene un alfa y un cachorro"


"¿Qué? ¿Taehyung tiene un alfa y un cachorro? Pero si sólo estuvo un día perdido en Nueva York. Debe ser un error- oh, ya veo. ¡Es él, amor! ¡Dile que deje al cachorro y ven que extraño abrazarte!"


"Yo también, Jiminie" miró de nueva cuenta al trío y tosió "Vale, adiós cielo"


"¡Adiós! ¡Saluda a Tae por mi!"


"Vámonos. Trae tus maletas que mi chofer también tiene que celebrar navidad. Te esperaré cinco minutos que el avión partirá en veinte"


Lamió sus labios sintiendo la pesadez en sus hombros.


El pequeño Kwan tembló ante ello ¿Por qué su papi TaeTae se iría con ese hombre malo?


"¿A dónde vas, papi?"


Vale, aquí vamos.


"Verás... y-yo no vivo aquí Kwan" se sintió estúpido al ver como el pequeño jugaba con su camisa "Vi-vivo muy lejos y... y necesito ir a casa"


"Pe-pero... ¿y na-navidad?"


"Podrás festejarlo con papá Jungkook"


"¿Mi-mi regalo?"


"Santa te lo traerá en la noche. Eres un buen niño y te lo dará"


Las lágrimas del cachorro aparecieron en sus mejillas.


"N-no -sollozó-. No t-te vayas..."


"Taehyung" llamó Min "Muévete, despídete y apúrate que tengo necesidades de alfa"


¿Qué más podía hacer?


Tenía en brazos a un cachorro lloriqueando por su próxima partida de la que nunca volvería.


Además, si se quedara... ¿qué haría? Es decir, su único empleo se basa en memorizar y actuar —tal vez modelar— pero en la Gran Manzana ¿qué haría?


No habla inglés y desde su punto de vista, lo odia por ser algo difícil y no podría actuar, y aunque se tratara de extra, casi no generaría una ganancia jugosa para una buena calidad de vida en la Gran Manzana. Pero lo más importante es:


¿Quedarse con el alfa? Tal vez por el pequeño Kwan pero... ¿con Jungkook?


"Taehyung" habló Yoongi con e móvil en la mano "Quiero... que... te... apures"


"Yoongi" llamó al hombre que seguía recargado en el umbral desde hace diez minutos "Creo que... creo que no iré"


La impresión fue para todos.


"¿Qué?"


"Escucha" miró al pequeño que ya no lloraba "Navidad es para dar amor y alegría y qué mejor que hacerlo en familia. Además, pienso que mi familia está feliz a pesar de que no esté con ellos porque, sé que saben que los amo y que no pienso dejarlos nunca"


Un silencio sepulcral apareció entre los alfas, el omega y el cachorro que había dejado de llorar.


Jungkook no tenía ni idea qué es lo que el omega pelirrojo quiso decir. El ruido de la calle y los gritos de felicidad que del otro hogar emanaban, causó que Min hablara recordando el porqué se hallaba en ese lugar.


"Vale" accedió colocando sus lentes de sol de nueva cuenta "Mandaré tu mensaje diciendo que tienes nueva familia y que tal vez vayas a vernos mañana u otro día"


Palmeó el hombro del alfa y del omega. Miró al cachorro sobre los anteojos que estaban a la mitad del puente de su nariz, le sonrió removiendo los cabellos negros de Kwan lo causó que riera y atrapara sus dedos pálidos.


Fue así entonces cuando el pequeño Kwan accedió a estar en los brazos del rapero más frío y serio de todo Corea quien por cierto, dejó de lado esa imagen para convertirse en una persona muy diferente a la usual.


"¿Vas a quedarte?" preguntó sintiéndose confundido ante tal revoloteo de estómago.


"A menos que no quieras" contestó sonriendo al ver como el novio de su mejor amigo y el cachorro jugueteaban con los juguetes esparcidos en la alfombra, mientras que el pequeño Kwan seguía preguntando si era verdad que no se llevaría a su papi TaeTae.


"Min será un buen padre"


"Claro que quiero" respondió inmediatamente, logrando que Taehyung admirara el arrebol de sus mejillas "Bu-bueno, y-yo-"


Tragó duramente al sentir los dedos de Taehyung enredarse con los suyos.


Y de nueva cuenta, olisqueó el dulzón aroma del omega al acercarse para dejar un beso en su mejilla roja.


Vainilla y claveles mezclados inundaron a su alfa que anhelaba enterrarse en la curvatura del cuello del omega y besarlo con fuerza y amor.


Sin embargo, al tener a un invitado en casa y tener de frente a su hijo, se conformó con abrazarlo, deteniéndose en su mejilla para dejar un beso ahí y luego... bajar a sus labios y sellarlos en un beso delicado y suave.


"Aquí apesta a sexo"


"¿Qué es eso, señor?"


La pareja se separó, lamiéndose los labios pero sin alejar su agarre de manos.


"¿Ya te vas?" preguntó el omega.


"Acuérdate que tienes un nuevo hijo, Taehyung" contestó colocándose de pie "Debes educar a tu cachorro, no inducirlo a un mundo como en el que nos encontramos. Pero bueno, ya me voy yendo que parece que quieren estar solos"


Se despidió del cachorro regalándole un billete de 100 dólares. Palmeó el hombro de Taehyung y Jungkook, dejando un pequeño "feliz navidad" que pronto le fue devuelto además de un mensaje del omega pelirrojo para su mejor amigo.


Sabía que su familia le mataría pero bien su abuela le decía cada que finalizaba con el cuento clásico navideño de la familia Kim: Regalar navidad para quienes no lo conocen, es el mejor regalo que se puede dar y Taehyung, pudo descubrirlo al hallarse en el sofá: disfrutando de una película navideña, recostando su cabeza en el hombro del alfa, abrazando al cachorro que se encontraba en su regazo y dejando besos tanto el cabello del cachorro como en los belfos del alfa.


"Crees que es temprano para decir que te quiero" murmuró el omega al sentir besos en su coronilla.


"Y yo pensando que era temprano para el te amo" sonrió al sentir como el menor enredaba sus dedos con los del mayor "Pero no es tarde, ese viaje que tomaste mal... sirvió de mucho ¿no crees?"


"Le agradeceré a Jimin en cuanto vuelva" susurró al sentir la nariz del alfa acariciarle en su oído "No hagas eso... me da cosquillas"


"Kwan está dormido" comentó "Debemos dejar su regalo debajo del árbol e ir a dormir"


"Quedémonos" habló cuando sintió que Jungkook comenzaba a levantarse "Disfrutemos de esto... yo lo hago cuando todos en mi familia se van. Nadie se toma el tiempo de quedarse y admirar el árbol, nadie lo hizo. Sólo mi abuela pero... desde hace tres años que no lo hace"


Navidad es para recordar lo hecho en un año, pero a veces, es doloroso hacerlo.


"Desde hoy yo lo haré" respondió Jungkook cuando todo se volvió silencioso "Hoy y para siempre"


Oh, bendita navidad.


▬▬▬▬▬🎄▬▬▬▬▬


Sí fueron a Corea y el pequeño Kwan conoció a su nueva familia.


Los padres de Taehyung al principio no pudieron creerlo porque... ¿quién demonios conseguía pareja e hijo de la noche a la mañana? Taehyung solamente.


Sin embargo, eso no fue impedimento para que fueran amorosos con el cachorro de sonrisa encantadora, al igual que su padre que por cierto, fue muy bien recibido. Una que otra amenaza de parte de parte del omega de mofletes rosas que casi muere de ternura al saber lo que su mejor amigo había traído de Nueva York. Cabe decir, que Kwan quedó más encantado con Yeontan, su nueva y primera mascota.


Si bien, la cena que se supone debería ser en navidad, se atrasó hasta el cumpleaños del omega quien con un regalo mañanero de sus ahora dos amores, pudieron degustar de una buena cena coreana.


Y como especial, Min Yoongi pidió la mano del omega peligris para colocar un anillo de compromiso. He ahí, el porqué el alfa quería que ambos pasaran navidad juntos, además de otras cosillas. Claro, no se salvó de los golpes de su ahora próximo esposo.


Entre aplausos y gritos, llegó el último día del año en donde la joven y nueva pareja, yacía en cama fundidos en un abrazo y en un beso un tanto subido que provocaba chasquidos en la antigua habitación del omega.


"¿Podemos tener un cachorro?" inquirió restregando su nariz en el cuello del omega.


"Y-ya tenemos uno" las manos del alfa se enredaban entre las prendas del omega.


"Quiero otro"


"Convénceme"


Jungkook le abrazó susurrando muchos te amo sinceros, amansando a su alfa para que se tranquilizara al oler la vainilla y el clavel desprender de su cuerpo.


Sonrió cuando Taehyung rio, dejando un beso en su mejilla, regalándole un pequeño te amo y una invitación para salir a pasear con Kwan al parque al que solía ir con su abuela fallecida.


Kim Taehyung, actor de doramas, padre de un cachorro y futuro padre de otro, pareja y pronto modelo, nunca esperó celebrar navidad con nuevos integrantes a su familia por culpa de un regalo equivocado.


*

5 декабря 2020 г. 22:47:35 8 Отчет Добавить Подписаться
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J. Harrison Escritora de tiempo indefinido. Amante de los claveles, Bangtan & TXT. Remember, life goes on & all things must pass

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k karina
Hermoso, de verdad te quedo hermoso, me gusto mucho como redactaste aun las pequeñas cosas, gracias por esta bonita historia.👏🥺❤

  • J. Harrison J. Harrison
    me alegra que te haya gustado y gracias por leer 🥺❤ April 28, 2021, 22:50
nap nap
FUE TAN ASJÑFALFAÑ{ AMOOO
Taetatf Taetatf
Me encantó!!!

  • J. Harrison J. Harrison
    me alegra escuchar eso, muchas gracias por leer ❤ February 10, 2021, 21:13
lesley lesley
Releyendo de nuevo💜
lesley lesley
Amo esta historia por fin la encontre😍😊 muchas gracias

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