ignarodriguez Ignacia Rodríguez

El Nuevo Imperio es un planeta desconocido y potencialmente peligroso para los terrestres. Lena decide embarcarse a escondidas en un viaje directo al peligro en su afán de terminar con los problemas que aquejan a su familia. ADVERTENCIA: Esta historia pertenece al mismo universo de Limbo y está directamente vinculada a esa novela. Posibles spoilers.


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Miró atrás por última vez. Se estaba adentrando en un mundo completamente desconocido para ella, tal vez necesitaba algo más de entrenamiento o quizás debía hablar por lo menos con su hermana antes de tomar una decisión tan precipitada.

—Lena, ¿y si mejor volvemos?

Sabía que su compañera de viaje solo la acompañaba porque no quería dejarla a su suerte, era clarísimo que Reiko no tenía ningún ánimo de cruzar el portal que acababan de activar. Veía la duda en los ojos azules de la chica, su rostro lucía más pálido de lo habitual y su usual postura relajada ahora era casi tan rígida como la de un tronco.

—¿Por qué? —preguntó, esperando obtener una respuesta que le ayudara a disipar sus propias dudas. Lena tampoco estaba segura de seguir adelante con su pequeña aventura, nunca se había embarcado en nada peligroso sin su hermana cubriéndole las espaldas.

—Porque… Bueno… Esto… Es… es peligroso. Si nos topamos con esa tipa no la vamos a contar.

—Eso si descubre lo que queremos hacer —respiró profundo—. Sé que es peligroso, pero creo que quiero intentarlo. Además, tengo curiosidad por ver cómo es ese lugar. Si quieres puedes volver.

Le sonrió y cruzó, desapareciendo entre los destellos azulinos de aquel portal antiguo que habían conseguido activar. Reiko se quedó en su posición un momento, luego hizo ademán de correr en dirección contraria, sin embargo, su consciencia no la dejaría dormir tranquila sabiendo que Lena estaría sola en ese mundo. Se maldijo a sí misma por darle la idea, cerró los ojos y saltó al portal antes de tener tiempo para arrepentirse. Sintió un cosquilleo seguido de una brisa gélida y abrió los ojos.

—¿Una montaña? ¿En serio? —preguntó Reiko incrédula.

—Quizás nos equivocamos de portal —respondió Lena, revisando su libreta. Luego tomó su celular—. No tengo señal, parece que el GPS tampoco funciona.

—Bueno, mejor vamos de vuelta y revisamos —comentó Reiko, con una sonrisa de oreja a oreja. Nada la hacía más feliz que saber que habían cometido un error, ahora regresarían y Lena podía entretenerse investigando en vez de buscando panoramas letales. Lamentablemente, cuando volteó para cruzar de vuelta, el portal parecía muerto.

—No creo que podamos usarlo —dijo Lena revisando la estructura—. Este no tiene el sistema de inyección de energía que usamos para cargar el otro. Creo que este no es de ida y vuelta, vamos a tener que explorar y encontrar una forma de volver más común.

—¿No puedes hacer eso que hace tu hermana? Ya sabes, esa cosa de cruzar al otro plano y aparecer dónde se le venga en gana.

—No, no puedo… Además, aunque lo hiciera, tú te quedarías aquí porque no tienes sangre de demonio como yo. Si quieres me esperas aquí.

Lena envolvió sus piernas en oscuridad y avanzó por lo que parecía la vía más rápida para descender, Reiko la imitó de mala gana. No le parecía la idea de estar en medio de la nada a mitad de la noche, mucho menos si se trataba de una montaña nevada en donde podía haber animales salvajes que podrían intentar comerlas, y terminarían muertos cuando ellas se defendieran. Detestaba la idea de destruir la naturaleza, la humanidad era la que debía desaparecer, sin embargo, tampoco tenía deseos de convertirse en la cena de un oso. El estrellón que se dio contra Lena la hizo regresar a la realidad, su compañera se había detenido de pronto sin siquiera avisar.

—¡¿Qué…?! —Su protesta fue interrumpida por una mordaza de sombras. Siguió quejándose en silencio hasta que vio los ojos claros de Lena tornarse de ese color rojo carmesí, no la miraba a ella, su vista estaba fija abajo.

—Hay algo ahí. No hagas ruido —susurró y la soltó solo después de asegurarse de que Reiko iba a obedecer.

En efecto, algo se movió en la oscuridad, acompañado de un suave gruñido. Presa de la curiosidad, Lena dio un par de pasos en dirección a ese bulto apenas visible gracias a la nieve y a la noche, si podía reconocer al animal podría determinar más o menos en dónde las había dejado el portal… En realidad, lo que más le interesaba era saber si seguían en la Tierra o si habían conseguido llegar al llamado Nuevo Imperio.

Sus ojos le permitían ver más o menos bien en medio de la oscuridad, pero se le hacía difícil darles crédito. El bulto se deslizaba bajo la nieve incrementando su velocidad a cada segundo, también aumentando su tamaño: cuando lo divisó no era más grande que un perro de raza mediana, ahora era del tamaño de un oso. No quería moverse pese a que todos sus sentidos le decían que huyera, Reiko también la tiraba insistentemente de la chaqueta, en un intento de arrastrarla lejos de allí. Lena no se movió sino hasta que el animal se mostró. Su compañera dio un grito de terror y la arrastró lejos del lugar envolviéndolas a ambas con sus sombras.

—¿Qué es eso? —preguntó Lena maravillada. Nunca había visto una criatura así—. Es…

—¡No me vengas con tus comentarios de exploradora! ¡Si dices que es bonita te lanzo para que la conozcas por dentro! —interrumpió Reiko furiosa. Nunca iba a entender esa curiosidad enfermiza de Lena, ni su afán de encontrar belleza donde no la había.

La bestia rugió, consiguiendo que Lena también escapara de forma voluntaria, pero no podía dejar de mirar a esa criatura. Aguzó la vista para observar todos los detalles posibles: parecía una enorme serpiente hecha de hielo, sin embargo, su cuerpo debía de ser duro como el diamante porque era capaz de romper enormes rocas a su paso; debía tener por lo menos unos 5 metros de largo; no tenía ojos a la vista, al parecer las localizaba moviendo las enormes escamas cristalizadas que tenía alrededor de la cabeza; sus fauces eran enormes, de vez en cuando las abría para deshacerse de algún árbol que se interponía en su camino, dejando ver unos enormes colmillos cristalizados que luego se retraían. A ojos de Lena, era una maravilla viviente, que fuera carnívora no era culpa de la criatura, solo era su naturaleza.

—¡Cuidado! —exclamó Reiko, quien apenas y tuvo tiempo de crear una barrera negra que las protegió a las dos de una mordida de otra criatura igual a la primera, pero más pequeña. La grande detuvo la persecución y reptó en círculos alrededor de ellas.

—Deben ser sus crías —dijo Lena al recuperarse del golpe que se había dado al estrellarse contra la repentina barrera—. Nos trajo para que nos cazaran ellas mismas… Deben ser de hábito nocturno, si les damos algo de luz quizás se espantan. —Comenzó a cargar electricidad en su mano—. A la cuenta de tres abres la barrera y disparo hacia arriba.

La serpiente de hielo rugió en el preciso instante en que Lena abrió la boca para iniciar el conteo. Las crías dejaron de atacar la barrera, se enterraron en la nieve de un salto, dejando salir un chillido, y la madre las siguió. Ambas chicas se quedaron mirando los bultos de nieve que se perdían de vista veloces a la distancia, algo las había espantado y supieron qué al sentir los temblores bajo sus pies.

Entre los árboles apareció una manada de lo que parecían ser lobos blancos tan gigantescos como las serpientes, tenían las mismas escamas extrañas en la cabeza en vez de orejas y sus garras parecían hechas de zafiros al igual que sus enormes caninos, también eran dueños de unos profundos ojos negros. El que debía ser el alfa clavó su vista en ellas, abrió el hocico y una ventisca comenzó a formarse entre sus fauces, ante la incredulidad de ambas chicas. Apenas y pudieron reaccionar ante el rayo de hielo que les disparó el enorme lobo.

15 ноября 2020 г. 23:30:12 3 Отчет Добавить Подписаться
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Lily Estrada Lily Estrada
Oh ¡Me encanta! Nuevas criaturas, nuevos personajes y las aventuras de Lena. ¿Sabes lo genial que es leer sobre tus personajes después de un tiempo? Jajaja es lo mejor. Como siempre, lograste atraparme desde la primera frase y ni siquiera supe en que momento llegué al final del capítulo. Mucha suerte en este nuevo proyecto.

  • Ignacia Rodríguez Ignacia Rodríguez
    ¡Muchas gracias! Siempre me haces el día con tus comentarios. Esta historia será breve, pero está relacionada con el segundo libro de Limbo y revelará algunos detalles de ese universo 😉 Espero que la disfrutes y gracias de nuevo por el apoyo 💕 November 16, 2020, 16:35
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