kookie_red7 ••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎••

Taehyung creía que la vida universitaria sería color de rosa, pero la dura realidad le pegó orillandolo a ingresarse en esa famosa página "OnlyFans". "El éxito está a una simple foto..." ➡️KookTae ➡️Historia 100% mía ➡️No copias||No adaptaciones ➡️Three Shot


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#jungkook #taehyung #onlyfans #kookv #kooktae
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C._001

Arrugaba con fuerza medida aquel examen que fue el detonante para llevarlo a la cruda realidad. Soltó el aire y parpadeo buscando desplazar las lágrimas que amenazaban con salirse; quiso hacer una rabieta a mitad del salón, no lo entendía, nada estaba saliendo como lo pensó. Sus notas eran un asco, si seguía ese paso acabaría perdiendo sus vacaciones de verano y dando extraordinarios, lo peor era que sus problemas no solo se centraban en sus bajas notas universitarias, era una extensa lista que podía resumirse a que ya no tenía dinero, ni siquiera para darse el lujo de un ramen. Se recriminaba el no haber aceptado el dinero que su padre le ofreció, era muy tarde para llegar a la casa del hombre adinerado buscando ese cheque que había rechazado con tanto orgullo, se dijo que nunca necesitaría más de ellos.


La vida no le estaba sonriendo en absoluto, pero su orgullo y dignidad le impedían doblegarse ante su necesidad, ni loco pensaba volver a su hogar, prefería ser echado de su cuarto e irse a dormir bajo un puente a tener que aguantar los gritos de sus padres, los maltratos y las malas caras. Taehyung tenía claro que lo mejor sería comenzar a buscar nuevos planes, giro su mirada a Jimin, tal vez podría pedirle quedarse en su cuarto, pero borró su idea al ver como el mencionado tomaba el rostro de una chica pelirrosa para impactar sus labios de manera cariñosa, suspiro pesado, seguramente Rose impediría que el se acogiera en la cama de su novio, descarto a su amigo, comenzando a sentirse agobiado, más cuando el profesor dejó caer su palma con fuerza sobre su pupitre sacándolo de sus quejas mentales.


— Sal de las nubes, Kim — dijo en voz alta el profesor, su rostro serio se fijó en él moreno, los ojos oscuros clavándose sobre su piel canela. Taehyung tragó duro cuando vio el movimiento de cabeza que hizo el mayor, pegando su rostro al suyo, dejando que la mezcla de aromas del contrario le impactara, un fresco perfume a menta y un adictivo aroma a tabaco, esa fragancia que le hacía olvidar por escasos segundos lo mucho que detestaba al profesor y los problemas que le acechaban. Le gustaba imaginar a su mayor sosteniendo aquel delgado cigarrillo, soltando el humo cerca de su cara... — Si estuvieras atento, tus notas serian otras — recriminó molesto, se separó mientras acomodó sus lentes y negó con su cabeza para caminar lejos del menor dejándole a mitad de sus pensamientos.


En instantes sus mejillas se pintaron de un color similar al de sus mechones rojizos, la vergüenza de ser regañado ante sus compañeros le hizo bajar la cabeza y ver sus puños. Lo odiaba, no entendía porque el profesor Jeon se empeñaba en siempre estar regañándole, sabía que Jackson sin duda era el peor de la clase y aun así el que siempre salía perdiendo era él, comenzaba a creer que era algo personal. Vio el gran cuerpo del mayor subir al pequeño taburete, notaba los músculos aún bajo el traje oscuro, se notaba que el pelinegro disfrutaba de ejercitar su cuerpo tanto como enseñar Física. Taehyung no era un ciego, su profesor era extremadamente guapo y sexy, a sus 32 años podría ser confundido con alguno de los estudiantes; una lástima que su actitud fuera similar a la de un viejo amargado.


El pelirrojo negó, tenía muchos problemas como para seguir analizando a uno de los causantes de sus escasas noches de sueño. Salió del salón con la mirada triste y como si la vida le odiara, su celular comenzó a sonar, vio el nombre de su casero y solo supo que su día terminaría peor de lo que imaginaba. Con miedo respondió, solo para que el señor Lee le dijera que tenía una semana para liquidar sus deudas o lo echaría a la calle, apretó sus labios conteniendo el sollozo de desesperación, su estómago quejumbroso por la ausencia de alimentos hizo un chillido recordándole que no tenía los wones suficientes para cenar esa noche. Definitivamente su vida como estudiante independiente era una gran mierda ¿Dónde estaba la maldita sonrisa que esos chicos de los folletos mostraban? Falacias. No recordaba cuando fue su última fiesta, ni cuando su cuerpo había sido tocado con deseo, aquellas películas de Hollywood le mintieron, desde que había entrado a la universidad no había visto ni un pene más que el suyo y el único alcohol que probó fue el que tuvo que colocar sobre su nariz para buscar no desmayarse por los días sin sueño.


— ¿Por qué la cara larga, Tae? — una chica de pequeña estatura y gran escote en "V" se colocó a lado del pelirrojo.


— Mi vida es una mierda, Jennie — dijo mientras echaba su cabeza atrás, pegando con el locker a sus espaldas — volví a reprobar con Jeon, estoy a una falta de llevarme a extraordinarios la materia con Park, mi beca pende de un hilo y mi casero es un idiota.


La chica sonrió de lado, creyendo que el pelirrojo exageraba como de costumbre, pero al escuchar el rugido del estómago se percató de pequeños detalles que había estado omitiendo, desde que su amigo cargaba las ojeras más espantosas que había visto hasta el hecho de que tres días no le había visto probar bocado alguno, incluso si lo pensaba a fondo, muchos días atrás Taehyung solo comía galletas de avena. Dudo que se tratara de alguna dieta, pues el moreno disfrutaba comer más que coger. Tomo su mano e ignorando las quejas del chico, llegaron a la cafetería.


— No hay nada que un buen bibimbap no solucione — indicó la pelinegra sonriendo al pelirrojo.


— Jennie, no tengo hambre —mintió, no pensaba confesar que su cartera estaba llena de telarañas al igual que sus calzones, era un orgulloso de primera — Aparte necesito pensar cómo hacer que Jeon me dé una oportunidad...


— ¡Shhh! Escucho tu estómago desde aquí, vamos a comer — levantó su mano, callando la posible queja del moreno — voy a pagar yo y tu cosita hermosa te vas a relajar, te conozco lo suficiente como para saber que no estás pasando por tu mejor momento, así que déjame hacer esto por ti—exigió antes de girarse para pedir la comida.


Aunque al inicio Taehyung quiso no lucir desesperado, después del segundo bocado, Jennie tuvo que quitar su mano o estaba seguro que el pelirrojo terminaría mordiéndola.


— ¡Dios! Esto sabe a la gloria — el moreno puso los ojos en blanco al sentir por fin algo de alimento delicioso en su boca — Enserio Jennie, lo único que he tenido dentro de mí en estos días, ha sido el hilo de mi tanga —bromeo.


— Lo imagine, pero venga, cuéntame todo — pidió la pelinegra.


Jennie escuchaba la situación de su amigo en silencio, desde cómo sus ahorros se drenaron a cero, hasta como el señor Lee le había puesto un límite para pagar la renta, y claro el cómo Jeon le odiaba.


— Te juro que me odia — hablaba con la boca llena — Me hizo lo mismo con el examen pasado, mis respuestas eran buenas, todo era fácil que hasta Jackson saco 6, yo fui el único que saco 3 — llevó otro bocado a su boca, ya no le importaba estar comiendo de manera desesperada — Es un maldito, te juro que tengo pesadillas con él. En mis sueños el es Hitler y yo un pobre judío, sus actos en mi contra no tienen justificación.


— Tal vez si le buscas en privado, más calmado, el te ayude — dijo la chica mientras miraba su celular — Lisa me dijo que el semestre pasado ella habló con él y le dejo entregar el proyecto días después — elevó su mirada al moreno — inténtalo, relájate hoy y mañana le hablas, te pones algo bonito y le dices: Ayúdeme por favor, le daré el culo.


— Tonta — cogió una servilleta sucia y se la aventó —No todo se soluciona con sexo.


— Te equivocas, todo se soluciona con sexo — Taehyung le miro confuso, esperando porque la pelinegra siguiera hablando. Jennie sonrió y acercó su celular al moreno, dejando en la pantalla aquella aplicación que le estaba ayudando a tener la gran vida que había soñado.


El moreno cogió el iphone nuevo de su amiga, incluso tocarlo le daba miedo, no quería romperlo y aumentar su lista de desgracias, aun así, miro la pantalla sin entender que debía mirar, solo la pantalla en blanco brillante, al fondo unas letras negras y azules con un candado llamativo.


— No entiendo ¿Qué es esto? — volvió a mirar el celular, viendo como lo blanco cambiaba a una hilera desplegable de fotos, era similar a un Tinder o Instagram ¿acaso Jennie le insinuaba que salir a citas sería el final de sus problemas? La pelinegra bufó al ver que el pelirrojo necesitaba más que las imágenes para entender.


— ¿Has escuchado de OnlyFans? — el moreno negó de inmediato — Bueno ¿recuerdas que el semestre pasado tuve un problema con papá y él me quitó el dinero? — el pelirrojo asintió confuso sin saber a dónde quería llegar su amiga — Pues, esa pelea fue mi entrada a lo mejor del mundo — giró su cabeza a todos lados y se pegó al moreno — Gracias a ello descubrí esta página y mis problemas financieros acabaron, en semanas mi cuenta se llenó de mucho dinero, fácil, rápido y seguro.


Eso captó la atención de Taehyung, eso sí sonaba a la solución a sus problemas, necesitaba con urgencia dinero rápido, poder liquidar sus deudas, llenar su alacena y porque no, darse un gusto, hace mucho no tenía relajación. Necesitaba saber más de lo que Jennie hablaba.


— ¿Y qué tienes que hacer? — pregunto emocionado de ver la luz al final del túnel.


— Fácil — la chica cogió su celular, picando sobre la pantalla para volver a girarlo a Taehyung, mostrándole lo sencillo que era obtener dinero, las imágenes explícitas lograron que Taehyung abriera sus ojos tan grandes como platos.


— ¡Iugh! Vaginas — dijo en tono de asco — Jennie ¿Qué es eso? ¡Dios! Me he traumado, ni en mis tiempos de confusión creí ver una vagina así de abierta — la chica no tardó en darle un fuerte golpe en el brazo.


— Tonto, es mi vagina de la que estás hablando — puchereo de manera rápida — Como sea ¿no entiendes? — el moreno negó — ¡Aish! Es obvio, Tae, yo vendo mis fotos desnuda por dinero, contacto con mis clientes por la página, hacemos el trato y listo — aplaudió sonriente como si lo que acabara de decir fuera realmente la cura del cáncer.


El moreno boqueo procesando la información ¿fotos? ¿desnudos? ¿dinero? Sonaba a que no era una buena combinación, pero el recuerdo de sus problemas era un impulso a inquirir más.


— ¿Me estás diciendo que aquí puedo vender mis fotos desnudo y un par de personas extrañas mantendrán mi cuenta llena de dinero? —preguntó mientras pegaba sus manos.


— Si, que es fácil. Te juro que es muy seguro, incluso hay algunos famosos que no creerías están ahí — levantó una ceja buscando animar al moreno — Si no me crees, mírame — se señaló a sí misma — tengo un buen celular, ropa de marca y en un mes podre irme de casa de mis padres — alardeo —El éxito está a una simple foto.


Taehyung regresó a su pequeño cuarto esa noche con las palabras de Jennie retumbando por su cabeza, sonaba fácil, era solo enviar fotos desnudo, incluso podía ser partes específicas sin que su rostro se mostrará, clientes con una gran billetera. Parecía la mejor opción para sus problemas económicos, pero el miedo de que su rostro y su cuerpo desnudo rondaran por internet era el freno que le impedía coger su cámara y mostrar sus nalgas; aun así, tenía muchas cosas que resolver, cosas que el sexo -como decía Jennie- no solucionaba.


[♥︎♥︎♥︎]


Si creía que el diálogo sería su solución con el profesor Jeon, se equivocó, el mayor ni siquiera le dejó terminar de hablar cuando le sacó de su oficina alegando que no admitía alumnos después de sus clases, su teoría de que le odiaba tomaba fuerza. Parecía que el mayor no podía ni soportar su presencia.


Caminaba por el campus con los hombros caídos, pateaba una piedra tratando de ignorar los silbidos de otros chicos, esa mañana tuvo que usar esos leggins deportivos ajustados, ya que se quedó sin jabón para lavar sus prendas. Sabía que poseía una gran retaguardia, en otra ocasión se habría detenido para mostrar su dedo medio a los idiotas que alardeaban de su trasero, pero no tenía ganas más que de llegar a su cuarto, tirarse a la cama y llorar por el fracaso que significaba su vida universitaria.


En su lugar se topó con el señor Lee recordándole que debía pagarle, no tenía paz, ni en las aulas escolares, ni en su cómoda cama. Frustrado se permitió soltar lágrimas amargas, comía su última barra mientras moqueaba, ignorando los constantes sonidos que su celular emanaba, estaba cansado de todo, estaba por seguir llorando cuando no pudo seguir con el fastidioso tono de llamada, cogió el aparato y declinó la llamada de Jennie, no tenía ganas de escuchar lo bien que la pasaría su amiga en sus vacaciones mientras él se quedaría haciendo extraordinarios y viviendo seguramente bajo un puente.


Suspiró profundo, apretaba el celular entre sus manos, su cabeza recordando las palabras de Jennie: "el éxito está a una simple foto".


Elevó su mirada a su closet, se levantó y comenzó a rebuscar hasta dar con aquellas medias largas de reja que usó en su última fiesta de Halloween, las tomó y con rudeza quitó el resto de lágrimas de sus mejillas. El también sería exitoso, se repetía mientras deslizaba sus leggins por sus piernas ahora más delgadas, vio su bóxer y lo quitó de inmediato, inhaló profundo antes de ajustar su celular sobre una mesita de noche, encendió la cámara y corrió a ponerse únicamente las medias.


— Venga, tú puedes Tae — se animó a sí mismo. Se observó en el espejo, su culo apresado entre las rejillas de sus medias, su pequeña cintura era capturada por el elástico.


Le gustaba lo que veía, sabía que tenía un cuerpo deseado, con manos temblorosas activo el temporizador y comenzó a posar, siempre cubriendo de manera sensual y provocadora su sexo. Desplazando sus problemas se dispuso a tocar su cuerpo, dejando que la cámara capturar cada gemido que él soltaba al comenzar a masturbar su glande, sus largos dedos se paseaban por sus testículos sensibles, la excitación le impulsó a levantar su presemen con la punta de sus dedos para luego llevar dos de ellos a su entrada suplicante de atención; se retorcía en el suelo mientras su ano era atacado por sus falanges, se imaginaba que era envuelto por un fuerte aroma a menta y tabaco, que unos ojos oscuros le miraban mientras él se masturbaba sin control, sentía los músculos de su anillo tensarse lanzando corrientes eléctricas directo a su pene hinchado, enrollo sus pies al imaginar una cara en específico, abrió sus ojos de golpe mientras gemía alto "Jeon" , chorros de semen caliente fueron impactados contra sus medias altas, sus muslos se relajaban mediante el líquido blanquecino escurría de su interior, sacó sus dedos de su entrada, su pecho subiendo y bajando. Después de unos minutos y se dispuso a tomar fotos de sus muslos manchados con su propia viscosidad. Aun se sentía tan extasiado recordando que se corrió con la imagen de su profesor que no dudo en probar poses que dejaban su gran culo expuesto, su anillo rosado a la vista de cualquiera que pagará.


Cuando su galería se llenó de fotos suyas, se dedicó a crear un perfil enigmático, algo que llamara la atención de posibles grandes clientes, puso de perfil una foto suya con un antifaz, sus labios jugosos siendo mordidos, erótico, pensó, lleno todas las casillas necesarias y subió las fotos semidesnudo, dejando las otras para otra ocasión, ahora le tocaba esperar pacientemente a que alguien compraba las fotos de "Cherry Petite".


Se quitó la prenda manchada y se cambió rápidamente, dejo su celular de lado y se dispuso a estudiar, el sexo podría ayudarle con el dinero peor no a pasar el examen de Jeon. Intentó no pensar en cómo imaginó que el pene de su profesor se clavaba en su culo mientras él se masturbaba, pero era imposible sacar eso de su cabeza, ni siquiera sabía porque tenía esas escenas eróticas en su cabeza, más cuando ese demonio era el culpable de sus desgracias. Escuchó varios pitidos de su celular, dispuesto a relajarse de su fallido intento de estudio, se acercó para ver quién era tan insistente con los mensajes. Contuvo un chillido al ver que eran mensajes de OnlyFans, emocionado abrió la aplicación para toparse con una grata sorpresa, tenía muchos seguidores, no creía que unas cuantas fotos de su cuerpo semidesnudo le hubieran resultado. Ojeo algunos perfiles, topándose con uno que captó su atención "GoldenJJ". Soltó un chiflido al ver que el usuario había comprado todas sus fotos sin excepción, y no solo eso, había dejado un mensaje privado, pico con emoción para ver que decía.


"Me encanta la estética de tus fotos, eres sin duda la cosita más hermosa que he visto. Me encantaría poder adquirir más fotos tuyas, claro si es posible. Estoy dispuesto a pagar el precio que desees"


El pelirrojo mordió sus labios y dio un brinco, con curiosidad se deslizó hasta el perfil de GoldenJJ, no decía mucho, aun así, había algo en ese perfil que le mantenía hechizado, tal vez la foto de los brazos tatuados o que, aunque no quisiera pensarlo le recordaba a la misma persona con la que se había imaginado mientras se masturbaba. Después de minutos se dispuso a contestar el mensaje.

Esa noche corrió al cajero más cercano, con lo recién ganado pudo pagar su deuda al señor Lee, asegurando su pequeño cuarto por un tiempo más. Se permitió salir y comer una gran hamburguesa, su estómago casi chillo por lo agradecido que estaba. Tal vez después de todo el éxito si estaba a una foto.


[♥︎♥︎♥︎]


Las vacaciones de verano habían llegado en un pestañear y aunque Taehyung había amortiguado sus problemas económicos, los estudiantiles permanecían, especialmente con el profesor Jeon, por eso ahora en vez de empacar para irse a la costa a disfrutar con sus amigos de fiestas y alcohol, tenía que quedarse dos semanas más y presentar el extraordinario, seguía sin entender porque Jeon era tan despiadado con él, era el único que había reprobado.


Negó con su cabeza y siguió su camino hacia el salón donde debía presentar el examen, el campus estaba tan vacío que una ola de tristeza le inundó, él quería disfrutar. Estaba siendo exitoso en OnlyFans, tanto que en un corto tiempo podía permitirse mudarse a una zona mejor de la que vivía, su ropa ya nunca estaba en mal estado, incluso su celular era el más novedoso en el mercado y su estómago no volvía a chillar por hambre contenida, que hasta la mensualidad de un caro gimnasio se podía costear sin pena. Se había vuelto muy famoso entre la aplicación, su estética le hacía inconfundible, luces rojas, medias altas, su enorme trasero en diminutas tangas y sus piernas cruzadas eran características que sus fans admiraban, hasta el momento el único cliente que conocía un poco más de su piel era GoldenJJ, pues sus pagos eran los mejores, hace unos días el usuario le rogaba porque por fin accediera a venderle fotos completamente desnudo.


Deseaba aceptar, más cuando sus dedos se clavaban en su entrada mientras el gemía el nombre de su profesor Jeon, pero aún le aterraba saber quién se escondía tras ese perfil que llamaba tanto su atención.


Negó con su cabeza, dispuesto a solo concentrarse en lo que le esperaba en ese salón de clases. Entró sintiendo una ola de nervios, estaría solo con el profesor Jeon, el mismo que parecía odiarlo, él mismo con el que él se masturbaba para darle buen contendió a sus clientes. Sonrió temblorosamente para saludar a su mayor, pero este solo le levantó una ceja asustándole. Taehyung corrió a sentarse en un pupitre, bajando la mirada cuando vio al pelinegro caminar hacia él, el aroma que tanto le encantaba entraba por sus fosas nasales, no pudo evitar suspirar al imaginarse bajo una ola de humo y el fuerte cuerpo que le odiaba.


— Tienes una hora para terminar, no quiero que saques tu celular, ni nada que no sea lo que pedí — hablaba el mayor y aunque Taehyung quería mostrarse firme y atento, sólo deseaba cerrar sus ojos y seguir imaginando. — Esta es tu última oportunidad Kim, si la repruebas tendrás que recursar la materia.


Taehyung tragó duro, asintió rápidamente y movió su vista a lo que debía ser su prioridad, el pene del profesor Jeon, No, se recriminó por estar pensando y viendo la entrepierna de su maestro. Si seguía así reprobaría.


Los minutos avanzaban y el pelirrojo tomaba confianza, respondía seguro, sus desvelos estaban tomando frutos, no había manera de que fallara. En pequeños lapsos subía su vista al apuesto profesor, intentando descifrar que lo mantenía tan hipnotizado a su celular, se sentía un gran acosador al ver como el mayor tragaba duro, como si lo que estuviera viendo en esa pequeña pantalla le causara estragos, sonrió de lado cuando juró que Jeon cruzó sus piernas para tapar lo que el moreno aseguraba era una erección.


Una idea tonta cruzó por su cabeza, imaginando que el gran hombre recto que regañaba a sus alumnos por usar las camisas desfajadas, que solía esconderse tras las canchas para fumar, era el mismo que disfrutaba ver porno mientras él intentaba aprobar la materia. Puchereo al imaginarlo en OnlyFans pero no suscribiéndote a su perfil.


— 20 minutos Kim — habló desde el escritorio el mayor sin mirarle, haciendo que Taehyung saliera de su imaginación.


Verificó su examen dos veces, orgulloso se levantó para dejarlo sobre el escritorio. Por fin su vida soñada comenzaría a pasar, no había manera que reprobara.


— Termine, profesor — se aplaudió internamente por no tartamudear. Ganándose solo una mirada fría del pelinegro, sus ojos viajaron al cuello del contrario, bajando hasta el pecho por donde pequeñas gotas de sudor escurrían hasta perderse en su interior, paró su nariz como un animal para captar ese aroma que le fascinaba, esta ocasión sintiendo algo más flotar en el aire, el sexo emanaba de Jeon. Tal vez por eso su estado agitado, pensó, sus mejillas siendo una mezcla salvaje de tonos rosados por lo que estaba imaginando.


Nervioso de seguir encerrado ahí con el hombre que le sacaba los mejores orgasmos en sus fantasías, bajo su cabecita rojiza para salir casi a tropezones, incapaz de ver la sonrisa que Jungkook liberó y como los ojos del mayor se posaron en esa agraciada parte de su cuerpo que sus seguidores admiraban mientras unas manos tatuadas viajaban a la entrepierna recién liberada.


[♥︎♥︎♥︎]


No podía creer lo que sus ojos veían, la rabia subía por su cuerpo delgado, sus manos temblorosas sostenían su examen recién calificado, un enorme tres en rojo brillaba en la esquina superior y aunque eso debería ser el motivo principal de su enojo, no lo era, detestaba que ni siquiera hubiera tenido el valor de entregarle su examen de manera personal. En su lugar había enviado a un chico de dos grados inferiores. Suspiro pesado, para Taehyung era imposible que esa fuera su nota final, sabía todas las respuestas, paso noche tras noche estudiando. Ahogó un grito frustrado, sin duda el profesor Jeon tenía algo personal contra él.


Esta ocasión no pensaba quedarse callado, ya había soportado mucho. A la mierda todo, se dijo mientras caminaba con furia por la universidad, grandes zancadas eran dadas a la par que maldecía al pelinegro en mil idiomas que ni él conocía.


Vislumbró la puerta de la oficina de su némesis, se detuvo intentando controlarse, no podía agredir a un profesor, eso significaría más que una suspensión. Apretaba sus puños buscando calmarse. Con pasos sigilosos se acercó para abrir lentamente la puerta, debía ser civilizado. Cerró sus ojos cuando la madera crujió, esperaba que al abrir sus ojos vería a Jeon mirarle de esa forma intensa y déspota, seguro le correría como muchas veces atrás o incluso le cerraría la puerta en su cara. Pero no estaba listo para ver al profesor más temido con la bragueta abajo escondido en una enorme nube de humo, esas manos grandes que tantas veces se dejaron caer sobre su pupitre para asustarlo ahora se cerraban en su pene erecto, los brazos descubiertos dejando ver unos tatuajes que nunca se imaginó pudiera poseer, gemidos agudos emanaba de la boca que tantas veces le regaño; el pelirrojo tragó duro, desplazando su enojo al sentir su virilidad despertar entre sus bragas; podía ver como el mayor movía sus caderas hacia delante en un intento por sentir más placer dado por su mano, mientras sobre el escritorio fino yacía su celular reproduciendo varias fotos que Taehyung pudo omitir de no ser por algo que captó su atención.


Su maldito culo era aquel que se mostraba en el celular. Contuvo el grito al ver como Jeon Jungkook, su profesor, se masturbaba con sus fotos. Cerró la puerta y llevó su mano a su pecho acelerado ¿era posible que su profesor supiera que era él?


Los nervios se apoderaron de él, tanto que incluso su erección se esfumo, estaba acabado, su anonimato acabada de romperse frente a él, sería juzgado, tratado como puto; se dejó resbalar por la pared hasta caer al suelo frío, escucho claramente como su profesor se corrió alto y duro. Se mantuvo así por varios minutos hasta que el sonido de su celular le hizo salir de su pequeño trance. Cogió rápidamente su móvil para ver un mensaje de OnlyFans, específicamente de GoldenJJ. Suspiró antes de abrir el mensaje. En esos últimos días, había estado hablando bastante con él, era su mejor cliente, incluso compraba contenido exclusivo a un precio muy elevado. Gracias a él, su cuenta nunca estaba en ceros rojos. Aún con su pecho acelerado abrió el mensaje.


"¿Lo has pensado? Enserio me gustaría conocerte. Me conformo con tu número. No sabes lo mucho que pienso en ti, tu cuerpo me ha hipnotizado, incluso he llegado a tocarme aun estando en lugares indebidos, es lo que me provocas Cherry petite".


Tragó duro al leer eso, inevitablemente pensó en lo que acababa de ver, las manos de su profesor tomando ese glande largo e hinchado, la punta rojiza cubierta por la baba viscosa, los brazos tatuados y venosos... detuvo su análisis al darse cuenta. Entró con rapidez al perfil de GoldenJJ solo para ver que los tatuajes que se mostraban ahí eran tan similares a los que acababa de ver. Una idea llegó a su cabeza ¿existía alguna posibilidad que su profesor fuera ese hombre que pagaba por verlo? Solo había una forma de saberlo. Tecleo con velocidad su número. No pasaron muchos minutos para que otro mensaje llegará, esta vez en su bandeja de Kakao Talk.


"Soy GoldenJJ, agéndame dulzura".


Taehyung haría más que eso, se levantó del suelo y abrió sutilmente la puerta, vio a Jeon sentado dando la espalda a su vista. Agenda el contacto y se apresuró a llamar, nervioso esperaba comprobar si su profesor era su mejor comprador. El silencio era como dagas que se clavaban en el moreno, juraba que podía escuchar sus latidos fuertes impacientes por saber la verdad, hasta que lo escuchó, el celular de Jeon sonaba fuerte y claro al otro lado de la puerta, pegó el móvil a su oreja solo para terminar de cerrar sus dudas, era su maldita voz.


[♥︎♥︎♥︎]

11 ноября 2020 г. 21:25:17 5 Отчет Добавить Подписаться
75
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kim vante kim vante
Esto se pone mejor
Paulina Paulina
Que intenso(en buen sentido)fjdkfkdkkf
lesley lesley
Te admiro muchisimo cada cuanto actulizaras si no es mucha molestia 😖😊

lesley lesley
Dios santo no me dejes asi escribes arte
~

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