Короткий рассказ
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Una Historia En Sí Misma...

1. Mauricio Toyma cavila su historia misma.


Avezado lector, forra cada libro con una parte de piel humana de un transeúnte cotidiano, quien, distrae en segundos su existencia y ante problemas inmediatos y mundanos es botana recurrente a tan agraciado monstruo.


En esa oportunidad de ambos, aquél anónimo sujeto no alcanza a externar terror personal; lo engulle desde la elástica y pegajosa lengua bífida de Maurice, que lo envuelve con un dejo de parsimonia franciscana.


Tira de dicha presa con elegante conducción hacia ese remedo de camino mal oliente, sinuoso y fluorescente que asemeja brecha y encuentro perfecto de ese estado de emulsión que desprende miembros -uno a uno- del tumefacto cuerpo de la víctima del día.


La deglución campechana se consumada; succiona desde propiedades disolventes cada miembro, primero los inferiores, mientras auto escucha el ritmo oneroso de "Power", interpretado por Snap.


A ese golpeteo poderoso, exacto y cumplido, se suceden, de manera calculada, un lapso de tiempo de tres minutos y cuarenta y seis segundos.


De pronto, un silencio mórbido y esquivo da paso a la elaboración posterior de intervenciones humanas que, con harta fiebre en contra, "arman" la carpeta de investigación que ayude a esclarecer -según parámetros oficiales- qué le ocurre a este ciudadano de a pie, mas yerto que el muerto anterior.


Elaboran diligencias apegadas a ingentes protocolos institucionales en apariencia irresolubles.


Se alcanza alongamiento de mutua desesperanza por hacer que doña Justitia, no pronta, ni expedita, comparta por separado, el duelo de contrarios contrariados desde siempre.


Son bandos del inminente serial de devaneos entre técnicos y peritos profesionales de medicina legal y de ciencias forenses que, sin embargo, especulan sobre lo recién ocurrido: de la !A2 a la "Z"; de "Principio" a "Fin"...


Da la impresión de que se busca elocuente precipitación en vaso colmado de agua embotellada para dejar caer en su interior, dos tabletas disolventes que bailotean en sus movimientos efervescentes


Esto resulta un eufemismo pagano: dos inquietudes de presunción criminal -odio más hombre; o bien, adiciones de intemperancia de testosterona sin hormonas vagabundas; pero un tercero incomoda como el que más: ante calva oportunidad, elección libre de una leyenda urbana de hisopo morboso:


"...Bueno; es decir...; o sea que...; se cuenta con (n) líneas de investigación...; y se sigue el caso; eso sí, con todas las presunciones de ley... ' haiga' sido como ' haiga' sido...".


Lo demás es mero asunto ocurrente; es paso de sensacionalismos locales, algo caros y propios de los diarios de circulación nativa como sucede respecto de algunos que se editan y reputan como tales en esta Ciudad de México.


2. Esta mañana, Mauricio Toyma es nada y es todo; es capricho y voluntad; es, si se acepta, concepción extraordinaria de un escape abrupto y cuenta de los días.


El mismo es suceso y ente, pues al menos, tras seis mil años de hacer lo que sabe hacer, ahora hace lo que hace.


Se presume también, que lo hecho ayer, ahora es ley, y lo que hizo anteayer deja de ser preocupación de no ser humano.


Cuenta con autorización para rumear esa mixtura compacta que, de un momento a otro, y por proceso irreversible, deja aparecer, tras degluciones sentidas de una producción de mojón de perro.


Se esparcen sobre aceras o inmediaciones de parques -o en contrario, dentro de esas periferias arboladas y aún, en andadores de bolsillo-; pero también, surgen a un lado de setos, encontrados por aquí o por allá.


Por supuesto, no evita esa colusión de esquinas, donde a una u otra calle, dirime sus silencios entre líneas rectas o del tipo que quiera su contra capricho humano, llegando a evacuar sus penas en construcciones de edificios o espacios públicos y privados.


Si lo indicado anteriormente mueve a confusión de lo descrito, se argumenta que tales barruntos orgánicos, compactos, mal olientes y ricos en contaminantes aéreos, señalan la marca propia en sendos perímetros del barrio donde vives.


3. Mauricio Toyma, en tanto relaja su vasta entidad, le bastan cinco minutos de gloria para dejar constancia de siguiente muestra de enfado; en su estilo, lee el periódico digital y, antes de que concite ocurrencias ajenas, por ejemplo, que te sientes frente a tu vieja Laptop, choca contra la parsimonia en la que te meces.


Por voluble azahar, te enteras, con bastante decisión, y no menor enfado, cuanto se empeñan algunos moralistas y poetas satíricos del día como también esos inoportunos intelectuales de falseadas letras libres, lo que todos promueven en redes sociales: un inmediato regreso al estado de cosas que hasta antes del arranque del año 2020 prodigan o mendigan las impresiones de vida de cada ser humano de esta ciudad capital.


Molesta a tus impresiones de ser pensante, el sólo recuerdo de lo mal que andas en ambos pies.


También deploras pertenecer a esta raza humana que cada día él deglute, siempre urgido por tan crónica hambre, sin que en ello exista ninguna aceptación a la monserga que expresa: "igualdad sustantiva" de personas, preferencias, condiciones o circunstancias de vida del tipo de que se trata y donde él lo traga...


4. Ahora, algo resuena en las tibiezas de sus inveteradas cavidades gástricas cuando emite la auto señal de ataque próximo.


Ya suena y resuena "Rock Me Amadeus", que interpreta Falco y se dirige hasta donde se encuentran ustedes, novios impasibles que toquetean todo el ser corpóreo con total impudicia pública, dejando vía libre, cada uno, a los vericuetos de sus respectivas almas.


A tiro de lengua sabe que lo que ambos devoran de sí mismos, son preludios de falsa excitación sexual.


Descorren estados de ánimo compartido en lubrica fiesta que surge desde doradas juventudes que disputan bocas, lenguas, dientes, labios y cuanto se encuentra en sus proximidades de rostros.


Ambos se envuelven en ofrecimientos con recónditas ganas de intercambiar propiedades carnales, sin etiqueta alguna de moral púdica.


Antes de empezar a masticarlos, él piensa, justo ahora, que está por concluir el año 2020 y el milenio en curso, cobra cotas de vida, monstruosas y bajo gazapos de decisiones, aún más terribles que su propia condición de bestia.


Tras leer a Emile Zolá y su "La Bestia Humana", se auto felicita por encontrarse un grado abajo de ese rasero.


Luego, entonces, se auto inquiere:


¿Qué me deparan las lecturas de continuidad humana, como son:

"Un Mundo Feliz"; "La Peste"; "La Piel de Zapa"; "El Retrato de Dorian Grey" y otras más que no recuerda, pero que sabe que están ahí, como el dinosaurio ese de "Tito" Monterroso...


5. Pese a esto, se auto preocupa día a día, por la dieta cotidiana de levantar un humano por horario calculado; comprende que su estado de hambruna o tiene reparo; pero tampoco: "no es, ni puede ser", por mucho tiempo más, lo que los demonios del Corona Virus-19 estragan en todo el orbe.


En el desborde de muertos, contagiados y porteadores de esa sintomatía, representa, para su causa solitaria de monstruo venido de confines donde rebotan el espacio y el tiempo, una mera cuestión de frenar y eliminar la sobre población de las botanas bípedas y cuatri miembros. sin tan siquiera tomar a molestia el que no le avisen que , ante incrementos estadísticos acelerados proporcionalmente en contrario, su altruista labor de comida negativa, hace posible que él, más que nadie, todavía se alimente en modo tradicional, según parámetros de fábulas y leyendas; mitos y tradiciones de todo el mundo...


6. Mauricio Toyma, el horror bestial que imaginan los seres humanos, está de regreso desde los últimos seis mil años de transcurso directo.


No se apura ni roba de golpe y plumazo tan preciados manjares y sobre todo su deglución cumplida es acorde y fiel a su hábito de auto musicalización que desde siempre, él se proporciona


7. Rima musical de ser bestia horrible, él espanta de lo que espanta...


Como ocurre ahora que encuentra a este par de tórtolos, aprovechando circunstancias de Cupido y de Eros, y ya los engulle como ahora sabes cómo lo hace...


Desde ese momento él y ellos, también auto escuchan: "Rock You Wald", con Weeks And Company, y lo demás, es otra historia...


8. Mauricio Toyma nunca repara en sus hechos lo suficiente.


Sabe que todo daño en persona ajena, resulta intereses propios para asegurar la marcha de los días que registra en provecho de su hambre crónica deficitaria...


9. Sin detenerse ante preceptos de teología o de política, sobre todo, de ésta última -no hace aspaviento alguno- dada esa fatal necesidad que ya es práctica y una vía desenvuelta como práctica democrática.


Desde siempre, para él, los seres humanos comen cuanto se mueve en cielo, tierra y mar e incluso, hacen práctica ancestral entre la humanidad al alimentarse de especies diversas y múltiples... sin exceptuar a su propia especie.

10. Esta mañana, por ejemplo, Mauricio Toyma tiene una pregunta para ti, incauto bocado de pronto transito; mustio y aletargado en la inusitada calle de Flora, corta, única y paralela de circunstancias donde bulle la vida de la ciudad de México.


Dicho sea de paso, ésta calla se sitúa, de cabeza a pies en la Avenida Chapultepec y Puebla; de brazos mismos, con las de Mérida y Frontera, donde tal rúa principal separa las colonias Juárez y Roma...entonces, la auto pregunta va hacia ti:


¿Qué demonios quiere decir toda esa retahíla de gritos tuyos -mala copia a lo Alfred Hitchcok, en "Psicósis", cuando él deglute medio cuerpo de tu novia y acaba de tragarse los pies que tanto cuidas...?


11. Luego, a modo de auto respuesta, vierte ante tu rostro, lo siguiente:


¿Si no tienes en mente el final y principio del bocado mío: no debe haber pesar tuyo al entrar por mis fauces e ir cayendo hasta la olla; ésa, a la que hasta al Wendigo espanta...?

12. Mauricio Toyma, ahora en cama, por mala digestión, se encuentra en estado de retraimiento demencial.


Por ahora, ayuna y, quizá más tarde con cierta recuperación de hambre crónica, está por decidir volver a las andadas.


Se asegura de probar nuevos encantos, sin preocuparse de despojar de ropas a los siguientes entremeses.


Antes del opíparo festín para el desayuno, tiene en mente y en fauces sus instintos oscuros: mirar con detenimiento las profundidades propias del corazón humano que debe engullir sin ningún remordimiento de conciencia propia.


Nunca dejar de ser el monstruo y verdadero dueño de los derechos de horror que sabe honrar a la célebre sentencia que lo delata:


"... ser otro ser y propio lobo del hombre".

5 ноября 2020 г. 17:21:18 0 Отчет Добавить Подписаться
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Об авторе

Francisco Rivera Escritor activo en varios géneros que desea dar a conocer su producción y llegar a público masivo monetizando en debida oportunidad sus creaciones propias, con apoyo de Inkspired.com/es

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Terra Plus Non Perfecta
Terra Plus Non Perfecta

Narro en prosa, relato desventuras; amo contra toda suerte de individuos en femenino; amisto monstruos; convierto seres mágicos o mitológicos en humanos; el exotismo y la fábula los derramo ante incrédulos, misántropos y mentirosos... ¿Hacemos un cuentito...? Узнайте больше о Terra Plus Non Perfecta.