Короткий рассказ
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Savage Love

La primera vez que lo vio fue al inicio de su primera clase de derecho laboral. Era su primer año de especialización de carrera por lo que muchos de los cursos de su malla curricular habían dejado de coincidir con el del resto de sus amigos. Al verlo entrar al salón lo primero que hizo fue hacer un chequeo mental rápido del rostro de todos sus compañeros de clase hasta la fecha, le parecía increíble que un chico así haya pasado desapercibido. Lo segundo, fue lo guapo que era. Pero no era de esos que existían por ahí, Taehyung tenía esa clase de belleza que se encuentra entre lo mundano y lo sagrado: era precioso.

Durante esa primera semana de clases pudo descubrir que compartía ciertos cursos con el bonito, como lo había llamado entre sus amigos, pero además de eso noto que tenía un novio el cual siempre iba a buscarlo. Normal, ¿no? Lo raro hubiera sido que no lo tenga. El afortunado era Park SeoJoon, de último año de arquitectura. Un tipo alto, moreno, con cara de estar oliendo mierda y conocido entre el resto de estudiantes por ser el capitán del equipo de básquet de la universidad.

Si le hubieran preguntado qué opinaba de la parejita sensación, hubiera contestado honestamente: no pegaban. Sencillamente sentía que había algo que no iba bien, pero sus amigos se reían de él totalmente convencidos que solo decía eso de puro celos al no tener ni una mínima oportunidad con ese chico de piel canela y sonrisa cuadrada. La realidad era que a él no le preocupaba el hecho de no tener pareja, siempre había sabido muy bien cómo manejar sus necesidades sin tener que involucrarse sentimentalmente con nadie. Pensaba que tener una relación era agregar una dosis de drama innecesaria en su vida y en esos momentos su prioridad era la universidad, sus amigos y sus videojuegos. Pero al verlos paseando de la mano por el campus pensaba que quizás sus amigos si tenían razón y después de todo si era celos hacia el tal SeoJoon que podía besar y abrazar al bonito cada que se le venga en gana pero que no lo hacía. Vaya imbécil.

Paso una noche que salía de su última clase, era tarde e iba de camino a su parada de autobús cuando los escucho discutir. Estaban en una calle aledaña al campus conocida por ser poco transitada, el lugar esta iluminado tenuemente por las luces de los faroles sin embargo podía ver claramente la silueta del bonito gesticulando exageradamente hacia quien era su novio. Se inclino fingiendo estar atando sus botines pero con los ojos bien puestos en la pareja, algo le decía que no era buena idea pasar de largo y dejar al bonito tan expuesto con ese tipo que no le gustaba nada.

—¡Eres un imbécil, SeoJoon! —escucho su bonita voz resonar fuerte—. ¡Que sepas que te puedes ir muy a la mierda!

—¡No me jodas, Taehyung! —después de gritarle en la cara, paso por su lado golpeándolo en el hombro. Sin pensarlo dos veces se levantó listo para enfrentarse a él, pero Taehyung ya le había ganado. Corrió directamente hacia él y lo empujo con fuerza por atrás haciendo que tropezara. Por un segundo creyó que SeoJoon iba a reaccionar mal y empezó a caminar hacia ellos listo para intervenir, pero lo único que hizo fue burlarse en la cara del castaño antes de dar media vuelta y caminar hacia la avenida mientas sacaba un cigarrillo de su chaqueta y lo prendía.

SeoJoon paso rozándole el hombro, pero Jungkook lo omitió olímpicamente. Sus ojos no podían despegarse de la figura de Tae que caía arrodillado llorando en medio de la calle. Su madre siempre le había dicho que debía de ser prudente y el entrometerse en los asuntos de los demás, a no ser que lo pidan, no entraba en esa definición. Pero ahí iba él presuroso por llegar al lado del bonito como si hubieran gritado su nombre pidiendo ayuda.

—Hey, ¿estás bien? —pregunto suavemente inclinándose levemente a su lado mientras le tendía la mano para ayudarlo a levantarse.

—No te importa —contesto apartando la mano bruscamente.

—Vi que...

—Sí, ya puedes ir con el chisme —le cortó bruscamente mientras se ponía de pie solo y sacudía su ropa de la suciedad del suelo— no necesito la compasión de nadie —fue lo último que le dijo antes de empezar a caminar lejos de él.

Pero él no le dijo a nadie lo que había visto esa noche, ni siquiera a sus amigos. Sabía muy bien que había sido espectador de algo íntimo y no era quien para estar divulgándolo. Pero de nada había servido mantenerse callado, a los pocos días de aquel incidente ya todo el campus hablaba de la ruptura de Taehyung con SeoJoon y como este había encontrado una mejor versión para reemplazarlo: Lee Haneul, 4to año de Ciencias Políticas. Y junto con esta noticia vino el chisme que SeoJoon había estado engañando a Taehyung con esta chica por meses.

Mientras el rumor se esparcía como un reguero de pólvora, los estudiantes se dividían en dos grupos: aquellos que apoyaban la nueva elección de SeoJoon porque, claro, era mil veces mejor estar con una chica que con un tipo que ni tan guapo era. Y por el otro lado, estaban aquellos que se solidarizaba completamente con Taehyung, nadie se merecía que le vieran la cara por tanto tiempo. Y luego, estaba él, si de por sí ya odiaba a la gente que hablaba de la vida de los demás, ahora lo hacía más al ser su bonito el protagonista principal.

Pero a pesar de todo no se atrevía a hablarle, no después de aquella pésima primera vez, así que las semanas que le siguieron se limitó a verlo de lejos mientras se compraba un café en el Starbucks de la esquina de la universidad o tomando apuntes desde la primera fila del salón de clases. Aunque sí que hubo un cambio que noto pero no se atrevió a volar mucho en este, al parecer ahora el bonito notaba su presencia. Lo sabía porque sus ojos chocaban cada que entraba al salón de clases o cuando ambos se encontraban con su grupo de amigos en la cafetería.

Fue una mañana en la que estaba sentado en una mesa de la cafetería copiando a mano los apuntes de una clase a la que no pudo entrar por que el profesor le cerró la puerta en las narices ¡Solo por 15 minutos de retraso! Para coronarla no traía encima el dinero suficiente como para fotocopiarlos y se moría de hambre, por salir corriendo para evitar llegar tarde ni había podido tomar desayuno. Era la tercera vez que su estómago se quejaba exigiendo alimento cuando sintió que alguien dejaba frente suyo un vaso de café caliente y un sándwich. Levanto la mirada esperando encontrarse con cualquier persona menos con Taehyung, el corazón casi se le sale de la impresión.

—Hola —fue lo único que dijo una vez había obtenido la atención del pelinegro— lamento interrumpir, solo quería disculparme por lo de la otra vez y agradecerte que no dijeras nada de lo que viste. Fue muy considerado de tu parte.

—No tienes nada que agradecer, no era mi asunto y no tenía por qué comentarlo.

—Sí —contestó apartando la mirada— sería bueno que ese pensamiento abundara por aquí...

A simple vista Taehyung se veía igual de guapo que siempre, pero para Jungkook le fue inevitable no notar que sus ojos ya no brillaban como antes, que debajo de estos se habían instalado dos grandes ojeras las cuales trataba de ocultar con maquillaje y su cabello estaba algo opaco. Era su bonito pero sin llegar a serlo del todo.

—¿Quieres sentarte? —ofreció sin esperar que realmente lo hiciera.

—Gracias —Taehyung no espero que lo ofreciera dos veces y ocupo la silla frente a él— por cierto, el café y el sándwich son tuyos por... Ya sabes.

—Gracias.

—No sabía cómo te gustaba, así que te pedí un americano con uno de splenda.

—Es perfecto —contesto con una sonrisa mientras le daba un sorbo a la bebida— me llamo Jeon Jungkook —se presentó al ver que la conversación moría lentamente.

—Lo sé —contesto asombrándolo— llevamos juntos Derecho Laboral, Economía 1 y Marketing. Soy Kim Taehyung, aunque eso ya debes de saberlo.

Conversar con Taehyung era tal y como se lo había imaginado siempre, el chico era agradable aunque siempre iba un poco a la defensiva, siempre listo para una respuesta mordaz. Le recordaba mucho a un animalito que ya fue herido, temeroso de ser encontrado nuevamente con las defensas bajas. Su expresión era seria y cuando sonreía lo hacía de vez en cuando y solo por breves segundos, no hacía falta ser un experto para notar que aún se sentía dolido por lo de aquella noche, pero por más que deseo preguntarle qué era lo que realmente había sucedido, prefirió no hacerlo. Justo en ese momento se escuchó una fuerte carcajada, ambos voltearon para ver quién era el causante encontrándose con SeoJoon abrazado fuertemente de su nueva novia.

—Ese imbécil —susurró el castaño y Jungkook no necesito seguir su mirada para saber de quien se hablaba— ¿puedes creer que me estuvo viendo la cara de idiota por cinco meses? –soltó de pronto mientras regresaba su atención a él— y al parecer todos los estúpidos de sus amigos lo sabían y apoyaban —siguió contando por lo que prefirió guardar silencio— Esa noche que nos viste me había enterado de todo porque la muy asna decidió enviarle un mensaje conmigo, ¿Qué tan tonta debes ser para hacer eso? ¡Todos aquí sabían que estábamos juntos!

—Quizás alguien que no es tan tonta como crees.

—¿Qué? —Si las miradas mataran…

—Piénsalo, todos sabían que ustedes estaban juntos y ella era la otra. Y lo fue por meses, estoy seguro que deseaba quitarte del camino desde hace mucho para ocupar tu lugar, y la única forma de hacer eso era que tu terminaras con él ya que SeoJoon no se atrevía a hacerlo. Así que el que te haya pedido que le des el mensaje, fue en realidad un plan sencillo pero efectivo.

—Esa zorra —susurro por lo bajo mientras volteaba a verlos en el preciso instante en que se besaban— cómo me gustaría vengarme.

—Puedes hacerlo —obviamente no estaba razonando, y por la mirada que le dirigió el bonito supo que no era el único que pensaba lo mismo— digo, si quieres… puedo ayudarte.

—¿Cómo? —le interrogó con una ceja levantaba y ladeando la cabeza ligeramente a la derecha.

—Podemos fingir que salimos… —estaba a punto de decir que solo era una broma cuando el castaño lo corto.

—¡Es una idea genial! —contesto con una sonrisa torcida— podemos fingir que salimos, así le doy celos y cuando regrese…es cuando me va a conocer —termino mientras regresaba su vista a la pareja una vez más.

Cualquiera que se hubiera enterado de ese plan le hubiera dado un par de patadas en el culo por no tenerse un mínimo de respeto, y se las habría tenido bien merecidas pero el estar con el bonito, aunque todo sea parte de un plan que el mismo propuso para que regrese con su antiguo amante, de cierta forma lo emocionaba. No podía dejar de pensar que ahora tenía una excusa por demás perfecta para pasar más tiempo con él, podría acompañarlo durante los recesos que hubiera en su horario o sentarse a su lado en las clases que compartían, incluso si eso significaba abandonar su lugar al fondo del salón.

Y con ese mutuo acuerdo pronto empezaron con aquella farsa. Taehyung fingía felicidad absoluta mientras se paseaban cogidos de la mano por el campus, incluso lo abrazaba y besaba de más, sobre todo cuando SeoJoon se encontraba cerca, y cuando no lo estaba dejaba de ser tan efusivo pero aun manteniéndose a su lado. Pronto la comunidad universitaria dejo de hablar del capitán del equipo de básquet y su noviecita para centrar su atención en el nuevo novio goth que se había conseguido Kim Taehyung y el bonito contraste que ambos formaban como pareja.

Pero a pesar de saber que todo era solo una puesta en escena y que no debía de no olvidar el verdadero fin de todo aquello, las ganas a veces le podían más a Jungkook y ya se encontraba comprándole el desayuno o algún que otro regalo, pasando los fines de semana encerrados en su habitación viendo alguna película o invitándolo a conocer algún sitio nuevo.

Con el pasar de las semanas ambos fueron descubriendo que en realidad tenían más cosas en común de las que se hubieran podido imaginar. Por ejemplo a ambos les gustaba la fotografía, el arte, los videojuegos y las canciones con tonadas tranquilas. Ambos sentían un amor especial por una hamburguesa de un local en específico, les relajaba los paseos por la playa o la preferencia de una marca de ropa interior en especial. Incluso se sorprendieron cuando un día de improviso Taehyung empezó a fingir que se encontraba en medio de la escena de un drama y Jungkook no dudo un segundo en unirse al juego sorprendiendo al mayor. Por lo general la gente no lo captaba y él tenía que explicarlo todo, perdiendo ya la gracia del momento.

Pero así como compartían muchas cosas, había otras tantas con las cuales eran totalmente incompatibles. Comenzando por su estilo a la hora de vestir, mientras Jungkook parecía estar listo para asistir a un funeral y con botines, Taehyung era puro color, texturas y zapatos o zapatillas dependiendo de lo que llevara puesto. Cuando Jungkook escuchaba Taking Back Sunday o My Chemical Romance, Taehyung cambiaba la playlist y ponía a Nat King Cole o Frank Sinatra. Y ni que decir sobre hacer ejercicios, Jungkook no podía iniciar el día sin su rutina de 40 minutos que lo mantenía en forma pero para Taehyung esa palabra era una blasfemia y no podía unirse a su nombre en una misma oración, es más se sentía muy orgulloso de sus bracitos delgados y su pancita suave.

Con el paso de los meses las actitudes de Taehyung cambiaron, paso de ser una persona totalmente a la defensiva, con respuestas sarcásticas y a quien le incomodaba de sobremanera que lo abrazaran o se mostrara si quiera un poco cariñoso cuando estaban a solas a empezar a ceder e incluso buscar un poco de su contacto por iniciativa propia, sin contar de las interminables conversaciones que mantenían por chat. Pero a pesar de este cambio de actitud a su favor, no quería hacerse ninguna ilusión ya que sabía que en algún momento esa enorme sonrisa cuadrada que le dedicaba cuando decía algo gracioso, se iría.

Hasta que un día sucedió lo inevitable. Ambos se encontraban sentados en la cafetería revisando sus apuntes, como ya se les había hecho costumbre porque a ninguno de los dos les funcionaba estudiar en la biblioteca, cuando SeoJoon se acercó a ellos. Jungkook supo que el castaño lo había notado desde antes pues su cara y lo nervioso que se había puesto lo delataba. Así que cuando escucho la voz del chico detrás de él no le sorprendió en absoluto.

—Ehmmm...disculpen, chicos —ambos voltearon haciéndose los desentendidos.

—¿Sí? —contesto el castaño con fingida inocencia aunque sus ojos gritaban algo que Jungkook no quiso calificar.

—Tae, quisiera hablar contigo a solas un momento —comenzó el mayor— claro si es que a Jungkook no le inte…

—No me interesa —le corto sin pena y totalmente molesto. No tenía derecho a sentirse así, él siempre supo que todo esto se había dado para este momento que ya había llegado— siéntate, yo ya me iba —No espero ninguna respuesta, recogió sus cosas y colgándose la mochila al hombro salió del lugar sin siquiera dedicarle una mirada a su supuesto novio.

Aún tenía una clase mas ese día, pero había decidido saltársela. No pensaba entrar en ella, no cuando encima le tocaba con Tae, quien de seguro en esos momentos debía estar arreglando las cosas con el imbécil de SeoJoon. Se colgó bien la mochila en la espalda y empezó a caminar alejándose cada vez más del campus, necesitaba un poco de paz. Tenía que pensar con claridad y tomar responsabilidad de sus actos: él era el único responsable de sentirse así, nadie le había obligado a jugarse sus sentimientos de esa forma. Pero a pesar de ser consciente de eso no podía evitar sentirse decepcionado, las últimas semanas una parte muy dentro de sí había llegado a creer que los sentimientos de Taehyung habían cambiado y empezaba a verlo con otros ojos. Que equivocado había estado.

De pronto su celular empezó a vibrar en su bolsillo, lo saco para ver quien lo llamaba siendo la foto de un Taehyung con cara de asco la que iluminaba toda su pantalla. Sonrió con nostalgia al recordar que se la había tomado al inicio de toda aquella broma, en serio que iluso había sido al creerse capaz de lograr que un chico como él se quede a su lado y lo llegue a preferir por sobre SeoJoon. El estómago se le revolvió de solo recordar lo nervioso que se había puesto con la presencia del mayor.

La pantalla se apagó y la llamada entro al buzón de voz, pero tan pronto se había apagado volvió a encenderse con la imagen del castaño ocupándola toda nuevamente. No entendía, ¿para que lo llamaba? ¿Quería darle la feliz noticia? No quería saber ni mierda. Volvió a guardar su celular en el bolsillo ignorando el vibrar continuo y siguió caminando hacia aquel gran parque que era su preferido y que hace unas semanas atrás le había enseñado a su bonito.

Viendo la copa de su árbol favorito se dio cuenta de lo injusto que estaba siendo al ignorar de esa forma a Taehyung, más cuando sabía que tarde o temprano toda esa falsa relación terminaría. Reviso nuevamente su celular encontrándose con 15 llamadas perdidas, todas del castaño. Suspiro rendido, ¿Qué le diría cuando al fin hable con él? ¿Qué se puso celoso porque siempre le había gustado y que en esos meses que pasaron juntos se dio cuenta que realmente quería una relación pero solo si era con él y había tenido la tonta esperanza que lo escogiera? No podía hacer eso ahora, conociendo a Taehyung era capaz de matarlo. No era como que sus puñitos le hicieran realmente daño, pero su mirada y palabras era otro tema. Siempre lo había sospechado, pero ahora lo confirmaba: era idiota. Volvió a guardarse el celular decidido a hablar con él más tarde, quizás el próximo ciclo.

—¡Jungkook! —volteo buscando quien lo llamaba, a lo lejos del camino por el cual se había adentrado venia un Tae corriendo lo más que esos benditos zapatos de meter le permitían— ¡Jungkook, espérame! —al poco rato llego a su lado totalmente sudado, con la respiración agitada y sus bonitas ropas desordenadas.

—Tae... ¿estás bien? —pregunto realmente preocupado al ver las condiciones del chico.

—¿¡Eres idiota!? —le grito cuando pudo regular un poco mejor su respiración— Sabes que odio correr y me haces esto, ¿porque no me respondías el teléfono? —reclamo realmente enojado.

—Yo...no lo sentí —le mintió descaradamente— perdóname.

—Una mierda, he visto como lo veías y te lo volvías a guardar —le acuso con uno de sus dedos — ¿acaso no pensabas devolverle la llamada a tu novio? ¿Acaso quieres que te pegue?

—Y-yo, lo lamento... Solo quería estar un tiempo a solas —contesto con la cabeza gacha y el hoodie tapándole los ojos que estaban empezando a llenarse de lágrimas— ¿cómo esta SeoJoon? —pregunto con la voz más despreocupada que encontró mientras fingía que algo se le había metido al ojo.

—Supongo que bien —contesto el castaño encogiéndose de hombros y con voz aun algo molesta— ¿que tienes, Jeon?

—Nada, me tengo que ir a casa —contesto mientras se daba vuelta y empezaba a caminar. Mientras más rápido se hiciera a la idea que él chico ya no estaría a su lado, más rápido se olvidaría de todo.

—¡¿Que?! —le grito desde atrás— Hoy es viernes, ¿no íbamos a ir a la feria? —le pregunto con voz notablemente irritado— Me lo prometiste, Jungkook.

—SeoJoon puede llevarte, Tae —contesto aún con la cabeza gacha.

—¿Porque le pediría a SeoJoon que me lleve? —le pregunto mientras se acercaba a él– Yo quiero que me lleve mi novio, y hasta donde sé tú lo eres... ¿O ya no lo somos y no has tenido la decencia de comunicármelo?

Jungkook levanto la vista totalmente confundido, mostrando sin vergüenza sus ojos más cristalizados de lo normal. No entendía, ¿aún iban a continuar con la mentira?

—Pero, entonces ¿SeoJoon no te pidió regresar? —pregunto confundido.

—En realidad lo hizo, el muy estúpido —contesto bufando una risa— pero yo lo rechace, no me interesa estar con un imbécil que es capaz de cambiarme por otra persona a la primera oportunidad que se le cruce —le cogió de ambos lados de la cara haciendo que se ponga a su altura— en lo personal, prefiero a los chicos del tipo goth, con sonrisa de conejo, que no pueda iniciar su día sin su cuota de ejercicios y le encante las hamburguesas tanto como a mí. Prefiero estar con alguien con quien pueda ser yo libremente y cuyos ojos estén siempre en mí así como los míos siempre estarán en él —le dedico una sonrisa realmente sincera— Te quiero a ti, Jeon Jungkook.

Eso era real, ¿no? Por favor que alguien lo despierte, pensaba que estaba soñando. Una sonrisa tímida broto de la garganta del pelinegro y no pudo evitar abrazarlo mientras escondía su rostro en el cuello del mayor. Mientras aspiraba su perfume había decidido que la vainilla era su nuevo aroma favorito y la cintura pequeña de ese chico, su perdición. Lo sintió reír quedadamente en su cuello y no pudo evitar abrazarlo más fuerte de lo que ya lo hacía y en el proceso levantarlo para empezar a dar vueltas con él haciendo que las risas del castaño se escucharan cada vez más fuertes, como nunca antes lo había escuchado.

—Te amo, savage love —le dijo antes de besarlo con ansias. Sabía que cuando se separaran su bonito lo iba a matar por llamarlo así, pero no importaba. No importaba nada, Tae había decidido quedarse con él. Había logrado conquistar a su fierecilla.

9 октября 2020 г. 21:36:29 17 Отчет Добавить Подписаться
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Ꮮꮻꭱꮖꭼ ♡ ⁘ 𝗍𝖺𝗇 𝗉𝖾𝗋𝖽𝗂𝖽𝖺 𝖼𝗈𝗆𝗈 𝖺𝗅𝗂𝖼𝗂𝖺, 𝗍𝖺𝗇 𝗅𝗈𝖼𝖺 𝖼𝗈𝗆𝗈 𝖾𝗅 𝗌𝗈𝗆𝖻𝗋𝖾𝗋𝖾𝗋𝗈 ⁘

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lululesme lululesme
Ay me encantoo😭💖💖💖
day Naomi day Naomi
wfsjgkfhakfm nooo q lindo 😭😭
Faat Arevalo Faat Arevalo
esto es taaan precioso, me encanta ㅠㅠ
𝑣𝑒𝑥𝑥 <3 𝑣𝑒𝑥𝑥 <3
que bonito todo. ㅠㅠ
jjkthx jjkthx
Ay skdjwoe escribes realmente hermoso, me encantó 🥺🖤
Danny Smith Danny Smith
Lo he amado tanto 💜💜TT estuvo muy bonito ajdkfk
SC Sophie Cortez
Esto es realmente precioso, es HERMOSO ^_^

Estefanía Garrido Estefanía Garrido
WOOOOO ES BELLÍSIMO, QUE TALENTO💕💜

Diana Tovar Diana Tovar
ARTE!!!!!!!! 💜💗💜💗💜💗💜💗💜💗💜💗💜💗💜💗💜💗💜💗

Mar Alice Mar Alice
Pero que belleza ✿♥‿♥✿

Domenica Rendon Domenica Rendon
Escribes muy hermoso. 💕💕💕 Espero seguir leyendo muchos más de tus escritos. 🌺🌷

  • Ꮮꮻꭱꮖꭼ ♡ Ꮮꮻꭱꮖꭼ ♡
    Muchas gracias! ♡ Espero que te sigan gustando mis demás as historias :3 October 24, 2020, 16:03
~