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El Cuarto Diálogo

PRIMERA PARTE

1. El Cuarto Diálogo.


GUIÓN DRAMÁTICO:

EL CUARTO DIÁLOGO (TIEMPOS DE VIDA EN LA CIUDAD)


PERSONAJES:


EL HOMBRE

EL CÍNICO

LA MUJER

EL EXTRAÑO

EL JOVEN

OTROS


INTRODUCCIÓN:


Un hombre evoca para sí mismo, sus sentimientos y sus recuerdos desde su destierro: la montaña.


EXTERIOR. TARDE. BOSQUE. DÉCADA DE 1960


EL HOMBRE


— Bien claro tengo el recuerdo de los acontecimientos que ocurren en la ciudad. Todos mis amigos cambian en su forma de actuar, de hablar y de pensar. Muchas cosas, como que nos quieren “ligar” a otra tierra y manera de pensar. Esas costumbres enajenantes como la música en inglés, la manera de vestir a "la desenfadada" y tantas otras cosas, como las expresiones idiomáticas externas; la perspectiva de vida "a la americana", que ahora las recreo en mi cerebro. No obstante, lo que más daño nos hace es usurpar la mente con ideas sin analizar con mayor profundidad y que nos condenan a quedar expuestos a un sin fin de pronunciamientos radicales; a guardar apariencias ante propios y extraños… Pero en fin, ya ha de llegar el día en que, nos levantemos en una lucha de hastío colmado, donde se reclame y demande lo justo por lo justo.


El hombre calla. Las lágrimas caen, humedecen apenas los nudillos de las ásperas manos. A momentos levanta la vista y entonces se pregunta en silencio si la lucha (de inicio hace tan sólo dos meses atrás) tiene efecto en los habitantes de la ciudad. Después, la angustia y el coraje le brotan por todo el cuerpo; siente que se desborda y fragmenta su ser, como cristal que se estrella sobre el suelo.



SE INCORPORA DEL LUGAR DONDE SE ENCUENTRA. HACE UN MOVIMIENTO RÁPÍDO. MUESTRA SILENCIO. SE DESPLAZA DENTRO DEL ESPACIO EN EL QUE SE ENCUENTRA CONFINADO. VA HACIA UNA VENTANA Y ELUCUBRA LO SIGUIENTE:


— "¡Vamos, acércate hasta ese único orificio que te sirve de ventana! ¡Pinche cuarto frío y oscuro, carajo! ¡Ahora, desde aquí, observa a los demás reos que apilan troncos en el espacio que media entre el comedor general y las celdas de los presos políticos! ¡Ajá" ¡Lo sabía...! ¿No que no, güeyes...? ¡A trabajar?"


TOMA ABIERTA A UN GRUPO DE RECLUSOS, RESGUARDADOS POR UN CONTINGENTE DE POLICÍAS, FUERTEMENTE ARMADOS.

Los guardias del reclusorio tres escoltan al grueso de los homicidas y de condenados a prisión perpetua, bajo un orden riguroso y una extrema seguridad. Las voces de los guardias se tornan más gruesas y autoritarias a medida que se aproximan hacia el cuartel de las Guardias Presidenciales de Élite; tan odiados por los reos e incluso, hasta por los demás guardias de las distintas secciones, que tienen como centro clave, la fortificación de la montaña, lugar tachado de inexpugnable y pertrechado en armamento, hombres y víveres.



APARECE UN RÓTULO: "MONTAÑA DE BELÉN". TOMA DE RECLUSOS MOVIÉNDOSE CON CIERTA DISPLICENCIA BAJO CUSTODIOS DE MAL SEMBLANTE.


NARRADOR EXTERNO: VOZ EN OFF.


INTRODUCE AL ESPECTADOR A DETALLES DEL PRESENTE Y DEL PASADO RELACIONADOS CON ESTA HISTORIA:


APARECEN ROSTROS ANÓNIMOS DE RESIDENTES DEL PENAL:


" Como han de apreciar, lectores curiosos; observadores distantes, curiosos del drama carcelario habitual, no en balde este centro de inadaptación humana es nombrada como: la “Montaña de Belén”, en honor a la antigua cárcel del mismo nombre que llegó a ser célebre hasta inicios del siglo XX. A dicho lugar van a parar reos comunes e incorregibles; ladrones de casas; últimos asaltantes callejeros o reincidentes inmiscuidos en asesinatos baladíes...


"Como pueden apreciar, hasta disidentes políticos universitarios; altos funcionarios públicos; maestros y preparatorianos o rijosos muchachos de vocacional. Los propósitos aviesos, mezclan igual destino, tanto a terroristas y chantajistas; burócratas y políticos de poca importancia e incluso, en última instancia, a uno que otro reo político”, cuyo eufemismo es incierto...


"En las últimas semanas se observa, de modo inusual, un incremento de vagos y tratantes de blancas. No obstante, los traficantes de drogas, separados de todos estos, tienen su lugar en la Prisión Mayor, sitio de convivencia de locos y explotadores de menores; latifundistas y aeropiratas... Por extraño que parezca, en este lugar trabajan autoridades militares; guardias, reos de buena conducta con liberaciones inciertas y trabajadores de diversos oficios (carpinteros, impresores, electricistas, radiólogos, alfareros, pintores de brocha gorda), así como también quienes elaboran enseres de aseo e higiene casera, industrial y de oficinas, una maquinaria humana de explotación extraeconómica que no importa a nadie, excepto a sus inmediatos explotadores...


"Novedad reciente es la de una pequeña sección que ha reclutado gente nueva para desempeñar habilidades culinarias tanto en preparación como en elaboración de alimentos y bebidas; en este trabajo colectivo, no falta quienes se encargan de tareas de reforestación, cuidado de plantas y áreas verdes; un poco distantes entre sí, también se encuentran quienes se encargan del mantenimiento de máquinas y herramientas e incluso, otros más se dedican al mantenimiento del parque vehicular...


"Como se puede apreciar, las maneras de disminuir condenas no están desapartadas de la suerte de otros reos que, pese a lo antes mencionado, deben pagar sus cuotas de condena por decreto común; es decir, una letra no escrita pero que les impone el Gobierno y la administración en turno -sin importar las banderías políticas ni los momentos coyunturales por los que atraviese el país...


"Y, entre todos estos sujetos, sobresalen los que deben cumplir de treinta a cien años de prisión… una escoria más integrada a sobrevivir dentro de las condiciones inhumanas que prevalecen en este lugar; nada del otro mundo que no se padezca; se enfrente; se afrente y termine por amoldarse a un hacer justicia dentro de cánones torcidamente establecidos, que recuerdan ese aserto novohispano: "¡Obedézcase, pero no se cumpla...!



EXTERIOR. TOMA ABIERTA DE LA CIUDAD DE MÉXICO: SANTIAGO NONOALCO TLATELOLCO


DIALOGO: UN CAMINO


INTERIOR DE CASA. FAMILIA DE TRES MIEMBROS. TODOS HOMBRES: PADRE (50), HIJO MAYOR (30) E HIJO MENOR (20)


EL HIJO MADURO:

— Padre, es necesario que escuches, ahora, junto a mi hermano segundo, pues ya demuestra inquietudes semejantes a las mías: has de ver y hasta de creer que vamos a cambiar a todos los jóvenes de la ciudad y del país.


EL PADRE:

— ¡Veamos, muchacho: habla de manera objetiva! ¡Lo que dices es un absurdo; una desproporción! ¡Vamos a ver: espero que tu plan sea razonable; que tenga importancia y utilidad, porque de lo contrario, te van a tachar de loco; pero, en fin, que sea como tú esperas y quieres que sea...!

Ahora bien, ten en cuenta tanto mi interés como el de tu hermano que, aunque menor a ti, desea ayudar dentro de sus capacidades e intereses posibles…

¡Te escuchamos!


EL HIJO MADURO:

— ¿No es verdad que cuando pequeños, tu aflicción más grande en la vida fue la muerte de nuestra madre, por mediación del gobierno?


EL PADRE:

— Sí, en efecto… fue algo muy duro…


EL HIJO MADURO:

— Pues bien, guardas esa pena aún; ya han transcurrido diecinueve años, y sólo hasta hoy, hasta esta tarde, debemos afronar la verdad que se encuentra encubierta por la pátina de los años; de silencio resentido y de necesidad de responder a mis preguntas…

¿Qué experimentaste en aquellos años...?

Siento la curiosidad de preguntar y de empezar a visualizar mis inquietudes del pasado, para canalizar en este presente, y procurar establecer un fin útil y bueno; justo y preciso…

Como ta has dado cuenta, hoy día, el ser humano de nuestro tiempo parece que olvida dónde se encuentra; cuál es su pasado y qué está ocurriendo con su presente...

La sencillez del pasado, en la que tú todavía alcanzaste a experimentar, se realiza en estos últimis días, de manera más complicada y el grado de enajenación es cada vez más evidente…principalmente entre las generaciones anteriores a la mía...


EL PADRE:

— ¡Bien dices que el hombre vive enajenado!

¿Sabes?

Celebro que te preocupes por ello; tus intenciones deben estar soportados en algún plan: ¿no es así?

¿Cómo pretendes que te apoye?

Me gusta escucharte ahora y hacerme reflexionar para saber dónde poder fortalecer y proyectar ideas y ver si compartimos, desde tu perspectiva, ideas de beneficio generacional que buscas.


EL HIJO MADURO:

— Bueno, de todos es conocida la predominancia de la injusticia social que asola todo el país.

El lugar que muchos jóvenes empiezan a tomar en el desarrollo de la nación no resulta tan satisfactoria en muchos aspectos...

La mayoría de la gente parece aceptar, de manera consciente e inconsciente ciertas actitudes que no nos son propicias para nosotros, principalmente por parte de quienes nos gobiernan...

Se concede una importancia relativa a cosas tan simples que nos cuesta trabajo desechar; por ejemplo, la música de géneros de triviales donde se sexualiza a las mujeres como putas y a los hombres como drogadictos o narcos; o bien, las diferentes formas de vestir y sobre todo en las diferentes maneras de expresar o comportarse de modos distintos a nuestras raíces…


EL PADRE:

— ¡Y, qué propones, entonces...!

¿Vivimos en un país expuesto a la influencia exterior, principalmente de Norteamérica, pero también del modelo occidental europeo: Inglaterra, Francia, Alemania, España e Italia, por señalar algunos países...

EL HIJO MADURO:

— ¡Padre, una mayoría de nosotros debe tomar partido en diversas esferas de la vida pública y social, como también procurar asimilar lo mejor de cada acción emprendida por anteriores generaciones, donde al nivel de personas significativas ha aportado rumbo al país...

Considero que ya es tiempo de llevar a la práctica las transformaciones necesarias; ahí, donde se retrasan o desechan...

En nuestro caso, la participación juvenil debe ser mejon aprovechada dentro de este presente de apariencia ruinosa, pues es el único piso donde nos movemos y nos encontramos...!


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GLOSARIO CAPÍTULO 1:

LIGAR, en sentido de atar o sujetar algo; ante algo o alguien en tanto persona y/o situación mediante vínculos legales, morales; por extensión, sentimentales


A LA DESENFADADA, o a la “casual”; de manera desenvuelta o desinhibida en su estilo de vida, de vestido o de conducirse en la vida, ante otros


A LA AMERICANA, en sentido multicultural liberal, donde cada quien es muy su persona; es muy suyo; pero influye en formas de cultura popular, por ejemplo, comportarse con valores no propios, pero aceptando dichos valores


GÜEYES, asociando un sentido animal, donde un buey, reúne las condiciones de ejemplar manso y castrado; empleado el adjetivo en México, sirve para denostar por lo bajo a una persona que suele conducirse de manera torpe, errática y sin muestras de agudeza inteligente; este mexicanismo suele usarse también para “suplantar” el nombre de una persona y llamarla así: “Mi amigo…”, por: “Mi güey (amigo)”: Empleada en singular y plural y en cada una de las personas que, no necesariamente siendo jóvenes, se les designa así; alcanza cualquier edad.

En el uso del femenino, no pocas mujeres emplean la expresión: “mi güeya…” por “mi amiga…”.

Así el socorrido: “¿Qué onda, güey’”… por: “¿Qué pasa, amigo…?” contextualiza un nivel de chanzas celebradas, aceptadas, conjugadas; departidas, repartidas; alabadas, censuradas, etcétera.


CÁRCEL DE BELÉN, erigida en su tiempo –su vida penal transcurre entre 1882 a 1939.

Como tal, es la Cárcel Nacional de la Ciudad de México. Se construye en el siglo XVII.

Surge como prisión de reos peligrosos.

Ocupa un predio que anteriormente es edificio de albergue del Colegio de San Miguel de Belem o de San Miguel de las Mochas, institución educativa y de asistencia social que concreta la primera experiencia de conservatorio para mujeres de la Nueva España.

Corre el tiempo y tribulaciones históricas que llevan al tránsito del pasado virreinal a los primeros años de la naciente realidad liberal de México.

Las Leyes de Reforma, resultado del triunfo sobre el Segundo Imperio, no obstante, antes de eso, Maximiliano I ordena constituir un comité dedicado a supervisar las cárceles de México, entre las que se cuenta en aquella época, con la de Belén.

La vida carcelaria siempre ha sido una historia de problemas múltiples (de personal preparado; de instalaciones adecuadas; de resultados de atención a la problemática de reos y autoridades; de ocupación del tiempo libre y de finalidades de reclusión de corto, mediano y largo plazos; separación de internos por modalidades de delitos de baja, media y alta peligrosidad; de controles generales, particulares y específicos; de condiciones de alojamiento; del funcionamiento de celdas y juzgados; de sobrepoblación; de la calidad, higiene y alimentación de los reos; de las condiciones de insalubridad e higiene; de las carencias de atención hospitalaria, etcétera).

En su largo historial se cuenta la fuga del famoso bandido Chucho el Roto (1876); pero en otro orden, la indebida atención –a las ingentes necesidades de actividades administrativas judiciales y procesales, hicieron necesario llevar a los presos fuera de esa prisión, para ser atendidos en juzgados instalados en el Templo y Antiguo Convento de la Enseñanza, hasta que se construyen e inauguran edificios adyacentes a esa cárcel –concretamente el Palacio de Justicia del Ramo Penal y un Salón de Juzgados (1900).

Durante el Porfiriato, se inaugura el Palacio de Lecumberri, proyecto penitenciario de su gobierno; la Cárcel de Belén queda relegada a segundo plano y el traslado de sus reos pasa a ocupar ese recinto. Se demuele el edificio carcelario de Belén, así como también los edificios judiciales. Con el gobierno de Abelardo L. Rodríguez, se tiene nuevo proyecto de nueva escuela: se conmuta el legado negro de aquella cárcel y se ocupa su terreno para el surgimiento de la escuela Centro Escolar “Revolución”, acorde a la proyección de la educación pública de la época (1934).


SANTIAGO NONOALCO TLATELOLCO, antiguo barrio de la Ciudad de México.

Hacia 1337 marca una escisión de residentes inconformes de México Tenochtitlán. Trasladados a un anterior islote, al norte de aquella otra, se denomina Xaltelolco o “lugar del montículo redondo de arena”, asiento de la fundación de esa ciudad gemela; es erigida por los tlatelolcas, tribu mexica separada de los tenochcas.

Centro comercial de mayor importancia en el México anterior a la presencia española, fray Bernardino de Sahagún elabora un documento sobre su impacto de su afamado tiángüis, lugar de trueque e intercambios donde confluyen mercaderes de lejanas lugares de la geografía mesoamericana.

Esta actividad era la principal y además un centro de reunión del pueblo.

En ese desarrollo se vinculaban noticias sobresalientes de su zona de adyacencia; a frecuentar el trato familiar y de lazos de amistad como sitio de referencia de padres de jóvenes y casamenteros para buscar jóvenes solteras.

Sitio de intercambio de la casta pochteca –comerciantes-, reunidos en torno a ese eje del comercio y la economía en el Valle de Anáhuac, debido a su posición estratégica, en los linderos con la ciudad de México Tenochtitlán.

Según los textos que retratan aquel mercado, éste fue de enormes dimensiones, acudiendo miles de personas. A decir de Francisco Cervantes de Salazar asisten diariamente unas 30,000; según Hernán Cortés unas 60,000 y según Alonso de Zuazo hasta unas 80,000. Bernal Díaz del Castillo aseguraba que “solamente el rumor y zumbido de las voces y palabras que allí había sonaba más que de una legua”.

En este mercado las transacciones comerciales se hacen mediante el trueque.

Se puede intercambiar producto por producto, o bien, cuando se trata de productos de gran valor se cambian por cacao, cañones de pluma de ave llenos de oro en polvo, navajas en forma de medialuna que se labraban con finas hojas de cobre martilleado (hachuelas de cobre) y algunas telas que servían de moneda.

Lo que permitió el uso del cacao como moneda fue que se podía fraccionar y transportar fácilmente, así como conservar y almacenar. No todos podían tener acceso a él, debido a que su plantación y almacenaje estaban a cargo de la nobleza.

Los sitios donde se almacenaban se denominaban “Casas del Cacao”. Unidades de Medida del Cacao:

  • Zontle 400 Semillas de Cacao
  • Jiquipil 8,000 Semillas de Cacao (20 Zontles)
  • Carga 24,000 Semillas de Cacao (3 Jiquipiles)
  • Algunas equivalencias para adquisición de bienes y servicios:
  • 1 conejo: 10 semillas de cacao
  • 1 esclavo: 100 mazorcas de cacao
  • 2 zapotes (fruta): 1 semilla de cacao

Las negociaciones están mediadas por leyes comerciales verificadas por tribunales establecidos entre los vendedores, con la finalidad de impartir justicia y también velar porque los productos —sobre todo los alimenticios— tengan la higiene necesaria y que los puestos estén perfectamente ordenados conforme a los productos que se intercambian.

Todo bajo la creencia compartida en una deidad denominada Yacatecuhtli, dios del comercio, patrón de los mercaderes y del intercambio, especialmente de los viajes comerciales.


Organización del mercado

El mercado está dispuesto según el tipo de producto a ofrecer.

Por un lado, están los vendedores de animales, quienes ofrecen xoloitzcuintles, conejos, mapaches, armadillos, tejones y tortugas; mientras que otros venden pájaros con plumajes de gran colorido; allí también pueden obtenerse aves de rapiña, serpientes y carne de venado, siempre presente en los banquetes de la nobleza.

En otra sección del mercado están los puestos de comida preparada, donde las cocineras preparan las nutritivas tortillas que acompañan con frijoles y chile; ellas ofrecen además tamales y atole, así como ricos tlacoyos rellenos de haba y frijol.

Traídos de las costas, los pescados son ofrecidos sobre hojas de palma que los mantiene frescos; conocido es, a través de las crónicas, el gusto que Moctezuma tenía por este tipo de alimento, el cual llegaba diariamente a su mesa.

Los jitomates, la chía, el maíz en grano o en mazorca, los frijoles, las calabazas y, naturalmente, los chiles, se ofrecen a la clientela en puestos especializados en vegetales y legumbres, lo mismo que la fruta, esta se trae principalmente de las tierras calientes.

Hay en el mercado gente dedicada al transporte de mercancías, los tamemes o cargadores, quienes realizan su pesada labor sosteniendo sobre sus espaldas el cargamento, ayudados de cestas y costales.

En este mercado nativo se hallan también los puestos donde se expende toda clase de hierbas, animales y diversos polvos, e inclusive rocas, que se utilizan con fines medicinales; ésta era la sección donde los curanderos mexicas practican sus artes terapéuticas.

Además, con dichos materiales y sustancias también se realizan actividades de hechicería.

Hay comerciantes especializados en la cerámica, tanto de uso cotidiano, como de uso suntuario, exclusiva para las mesas de los nobles, destacan los recipientes que proceden de Texcoco, decoradas con llamativos dibujos sobre pintura roja muy pulida, y las vasijas policromas de Cholula, de la región tlaxcalteca y de la mixteca.

Los pigmentos y minerales, así como los pinceles con que trabajan los artistas mexicas, también pueden ser adquiridos en el mercado, en los puestos donde se expende toda clase de colorantes de los más variados tonos y texturas.

Con ellos cobran vida los muros de la ciudad, los cuerpos de los hombres, los textiles y los manuscritos pictográficos.

En cuanto a los textiles, éstos se tejen en telares de cintura, y en el mercado se ofrecen, principalmente, aquellos trabajados con hilo de algodón, a los que se agregan, entretejidos, cuentas de jade, caracolillos, plumas y piel de conejo.

Con estos textiles se confecciona la vestimenta de los habitantes de Tenochtitlan y Tlatelolco, el quechquémitl (prenda que cubre la parte superior del cuerpo), el huipil (blusa o vestido adornado) y el enredo o falda -para las mujeres- y el máxtlatl (taparrabos) y la tilma (prenda usada en el frente como un delantal largo) -para los varones-.

El mercado de Tlatelolco tiene una sección, en su parte central, dedicada a la venta de artículos que solo los nobles o pipiltin (señores importantes entre los mexicas, como los sacerdotes, los militares y los funcionarios de gobierno) pueden adquirir; allí se ofrecen los cactli o sandalias, que dan identidad jerárquica, siendo ésta la primera indicación que diferencia a un pipiltin de un macehualtin (clase social que está por encima de los esclavos y debajo de los macehualtin o nobles).

También se expende objetos y materiales de gran valor traídos desde tierras lejanas por las caravanas de pochtecas, como las plumas de quetzal, de guacamaya y de otras aves exóticas; los metales preciosos y las piedras que son muy estimadas, como la turquesa y el jade.

La joyería y los ornamentos ya trabajados se ofrecen también para el uso exclusivo de la nobleza, el jade, el oro y la plata se transforman en pulseras, collares, diademas, pectorales, bezotes y anillos, por obra de los orfebres.

El mercado tiene sus propios gobernantes, quienes fungen a su vez como los jueces supremos que cuidan del buen funcionamiento de la institución.

Bajo su mando están los guardianes del orden. guerreros pochtecas que se identifican por sus peinados, sus vestimentas y su elegante abanico.

Ellos son los únicos que pueden deambular por el mercado con sus armas.

El tianguis de Tlatelolco es además el principal centro de reunión del pueblo; allí acude la gente a enterarse de las noticias más sobresalientes de los alrededores y a verse con los amigos; y es, asimismo, el lugar a dónde van los padres de los jóvenes y los casamenteros a buscar, entre las jóvenes solteras, la futura esposa de sus hijos.

Un área aparte del mercado está destinada de manera exclusiva para la venta de personas esclavizadas; estas se adquieren como un producto de lujo.

Pueden ser utilizadas para la realización de trabajos forzados, servidumbre o sacrificios humanos.

También hay un área para la prestación de diferentes servicios, entre los cuales se encuentra la barbería.

El mercado de Tlatelolco es visitado por Hernán Cortés poco antes de la guerra de conquista.

En el sitio tiene lugar la última y decisiva batalla contra los mexicas el 13 de agosto de 1521, cuando es derrotado Cuauhtémoc y obligado a capitular ante Cortés.

El cronista Bernal Díaz del Castillo describe la matanza de mexicas: “…ese día es tan sangriento que es imposible caminar por el lugar debido a la cantidad de cadáveres apilados». Se estima que más de 40.000 indígenas son asesinados ese día.”

La caída de Tlatelolco marca el fin del más importante Imperio mesoamericano.


CONTINUACIÓN

2. DIÁLOGO Y CAMINO

2 октября 2020 г. 14:04:30 0 Отчет Добавить Подписаться
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