kookie_red7 ••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎••

Si hay algo que Jungkook ame más que molestar a su hermano Jin, son las tetitas. Le encantan enormes, con pezones parados, no importa si son rosados u oscuros, mientras el omega con el que está posea unas tetas de infarto el no pondrá peros. Por eso cuando se tope con Taehyung, un omega embarazado, hará todo por probar dicha creación que se esconde tras su bluson. ◉KookTae ◉Omegaverse ◉Historia 100% mía ◉No copias||No adaptaciones ◉Os


Фанфик 21+.

#jungkook #omegaverse #kookv #taehyung #kooktae
Короткий рассказ
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◉Capítulo único◉

Gemidos inundaban la habitación semi oscura, un fuerte aroma a chocolate se extendía con fuerza, un alfa fuerte se restregaba sin parar, su mano subiendo y bajando por el tronco de su pene erecto, sus testículos rogando por atención y su boca chupando un viejo chupón que había hurtado del consultorio de su hermano.


— Mmmm, yeah mommy— gemía el alfa mientras pasaba su lengua por el plástico que simulaba un pezón, ese chuponcito que cachorritos usaban para jugar, Jungkook lo utilizaba para cumplir sus fantasías sexuales.


El alfa sintió su pene hincharse más de lo normal, su boca succionando el plástico, su mente imaginando que el sabor no era tan desagradable y que en su lugar tenía un omega bajo suyo gimiendo su nombre, prestando sus tetitas, esos senos hinchados, los pezones parados, como todo pasaba en su imaginación, se creó la idea de que dulce leche emanaba de aquellas creaciones divinas.


Jungkook comenzó a sentir su mano humedecerse por su semen, la viscosa sustancia abundado sin parar mientras sus nalgas se apretaban y sus caderas impactaba contra una pobre almohada, se corrió mordiendo el chupón de plástico.


— ¡¡Jungkook!! — gritó un beta afuera de la habitación donde un alfa acababa de tener la mejor masturbada de su vida. — Desgraciado infeliz, se lo que hacías, puerco.— dio fuertes golpes a la puerta de madera buscando que su hermano saliera de ese escondite lleno de oscuros deseos del menor.


El alfa giró en la cama, su pene aún hinchado quedo apuntando al techo, su pecho subía y bajaba mientras sus mechones oscuros se pegaban a su frente sudada. Trató de ignorar la voz molesta de su hermano mayor ¿acaso no podía tener algo de privacidad en ese hospital? Pésimo servicio, menos cinco estrellas, los chupones tenían mal sabor y ahora que su mayor los escondía debía buscar más extensamente, teniendo menos tiempo para masturbarse.


Jungkook no era alguien que se contuviera, si le daban ganas lo hacía. Así que no vio lo malo de hurtar los chupones de plástico destinados a los cachorros en el consultorio de su hermano, coger unas sábanas blancas y encerrarse en unas de las habitaciones vacías del hospital para darse algo de placer, aparte no era su culpa, sino de la omega tetona que se paseaba con esa blusa de tirantes y sin sostén ¡que barbaridad! Era una invitación a tocarse a su nombre.


— Jungkook sal de ahí que mis pacientes van a llegar, maldito sucio — insistió Jin furioso.


El mayor de los Jeon estaba cansado, siempre era la mismo con ese alfa tonto que tenía como hermano. Un mocoso de 24 años que en vez de estar como un adulto responsable en su trabajo, se escapaba en las horas del almuerzo con la excusa de visitarlo y en su lugar ver a sus pacientes omegas pasearse por el pasillo del amplio lugar.


Pero claro, Jin tenía que irrumpir con la felicidad para sacarle del cómodo lugar. Jungkook se levantó y agitó su mano en el aire haciendo que gotitas de semen cayeran al piso blanco, se vistió rápidamente y cogió el chupón entre sus labios antes de abrir la puerta para toparse con su mayor.


— ¿Ge miegda gieges? — dijo con el plástico entre sus labios.


— Eres un descarado — sacó el chupete de la boca del menor y lo limpio en su bata blanca — Enserio Jungkook está prohibido para ti el visitarme, tu y esa obsesión por los pechos me tienen harto, que incluso las enfermeras te han visto ¡cerdo!.— regañó una vez más.


— Dos cosas, primera — posó sus manos sobre los hombros del mayor — Relájate, respira Jinnie, inhala y exhala — arrebató el chupete de su hermano, besó la punta del artefacto y lo guardó en sus pantalones — No tienes idea de cómo mame esta cosa — burló — Segunda, no es una obsesión, es un gusto refinado por ver esas creaciones de la madre luna — agitó los hombros de su hermano totalmente emocionado — Que solo imaginar la puntita del pezón, lo rosadito u oscuro, las tetitas paraditas cuando hace frío o cuando están excitados ¡Uff! — mordió su labio antes de seguir hablando — Amo las tetitas, así que no es obsesión, es amor.


— Idiota, pues más te vale controles tu amor. Hoy tengo mucho trabajo, unos pacientes del programa especial vendrán — vio como el menor lamió sus labios — Te quiero lejos de mi área de trabajo, no incomodes a los omegas en cinta o te juro que ese chupón que robaste aparecerá en tu ano — advirtió y se giró para caminar a su consultorio.


El alfa intentó quedarse en la pequeña sala de espera, pero conforme los minutos avanzaban le era imposible mantenerse quieto, suspiró profundo y subió sus pies al mueble, cerró sus ojos pensando en dormir hasta que un dulce aroma a malvavisco le hizo sonreír, su estómago cosquilleo, estaba encantado dejándose llevar por la fragancia.


— Disculpe — dijo una voz algo grave. Al ver que el hombre acostado en el mueble no reaccionaba, bufó y estiró una mano para tocar el hombro del que parecía un alfa. — Señor — insistió.


Jungkook salió de su estado de ensoñación para abrir sus ojos y toparse con la perfecta escena. Unas enormes tetitas, la puntita del pezón traspasando una camisa de tela chifón color violeta pastel, los senos hinchados subiendo y bajando con cada respiración que el omega daba, la vista del peli negro bajo hasta dar con una enorme panza. Era un omega en cinta, uno totalmente bendecido, no solo por su aroma dulce, los pechos de buen tamaño, sino que también tenía un rostro muy hermoso.


El omega pasó su mano por el rostro buscando que el alfa quitará la cara de tonto y le hablará. Inocentemente sostuvo su vientre abultado y se agachó dejando su pecho cerca del rostro contrario.


— Perdón que insista, pero ¿podría decirme dónde está el consultorio 3? — preguntó dulcemente, sonrío llevándose sus dedos largos y delgados para colocar mechones castaños tras su oreja mientras inhalaba una rica fragancia a chocolate que su lobo incluso agradeció y lo calmó.


¡Bendita seas madre Luna! Pensó el alfa al ser glorificado con los pezones saludando cerca de el. Sonrío maliciosamente, sus manos picando por tocar las puntitas paraditas, su boca ansiosa por pegarse como becerro a amamantar de esas ricuras.


— Tetitas — fue lo único que logró decir el alfa causando que el omega diera unos pasos atrás sin comprender.


— ¿Disculpa? — preguntó como si no hubiera escuchado. Antes de recibir respuesta la voz de una enfermera irrumpió el momento algo incómodo.


— Kim Taehyung.


— Soy yo — el omega se giró a la enfermera, sostuvo su pancita y antes de seguir los pasos de la beta dio un último vistazo al alfa, inhaló el rico aroma que le fascinó y caminó tras la mujer.


Jungkook seguía sonriente sin creer que había visto las tetitas más bonitas de todo el mundo. Reaccionó cuando el rico aroma a malvavisco se volvió débil. Se levantó de golpe y caminó tras el rastro de la rica fragancia llegando justo a la puerta del consultorio de su hermano ¡bingo!. Dio un brinco y elevó su puño, sin duda era su día de suerte.


Emocionado y con su lobo saltando pegó su oído a la madera que le separaba de esas ricas tetitas.


— Entonces dime Taehyung ¿Cómo has estado? — habló Jin sonriente, amaba su profesión, ayudar a omegas era lo que siempre quiso hacer, por eso era el fundador del programa especial para omegas en gestación que no poseían un alfa o marca.


— Bastante bien, los mareos han disminuido, mi lobo ha logrado salir y mi apetito sexual he logrado calmarlo — bajó su cabeza y jugó con sus dedos algo apenado — Ya no se siente tan triste — acarició su vientre abultado — Estos seis meses han sido exhaustos pero en general me siento bien doctor Jin. — sonrió al final.


— Me alegra escuchar eso, con los medicamentos y las terapias estoy seguro que tu lobo y tu cachorro estarán bien. No necesitas a un alfa para lograr un parto, aparte eres joven— con comodidad extendió su mano hasta la del omega para dar una suave caricia de apoyo. No mentía, Taehyung era un omega de 20 años bastante atractivo y saludable, seguro no tardaba en encontrar a su destinado.


Tras la puerta Jungkook escuchaba pensando que si el lindo omega necesitaba un alfa, el se ofrecía voluntario ya fuera para sostener su mano mientras pujaba o para usar su boca y ayudar a esas tetitas a vaciarse.


— Doctor Jin ¿Qué pasará si nunca encuentro mi destinado o este me rechaza por mí cachorro? — preguntó con miedo, era un tema que le preocupaba. Seguido escuchaba malos comentarios de que sería rechazado, solo un loco me aceptaría con un cachorro y un cuerpo cambiado.


— Dudo eso pase, los destinados son como dos piezas de imanes, podrás alejarnos por segundos pero tarde o temprano vuelven a su lugar — tecleo algo en su computadora y leyó el informe del castaño — Aquí dice que has tenido algo de picazón en los senos ¿por qué no te subes a la camilla para revisar?


Ni de coña, pensó el alfa tras la puerta. Esas eran sus tetitas, no había forma que su hermano tocara lo que su lengüita debía antes probar. Sin esperar abrió la puerta de golpe, justo en el momento que Taehyung levantaba su camisa delgada, dejando al aire dos pezones oscuritos muy bien dotados, se notaba la acumulación de líquido en ellos, las puntas paradas, incitando al alfa, las areolas más grandes de lo normal, luego estaba un vientre abultado y puntiagudo, el pequeño ombligo parecía que iba a reventar, pero aún así la escena era tan erótica para Jungkook.


— ¡Jungkook! — habló fuerte Jin buscando cubrir con su cuerpo al omega embarazado — Fuera de mi consultorio.


Las palabras de Jin, Jungkook las omitió para solo concentrarse en el omega que cubrirá sus pezones con las palmas de sus manos, el dulce aroma a malvaviscos flotando por el espacio, y su pene palpitando entre sus pantalones. Vio al castaño sonreírle, sus mejillas rosadas y nada más importó para el alfa, ni los golpes o manera brusca en que su hermano lo sacó, el debía estar con ese omega, el debía chupar esas tetitas.


El beta se disculpó múltiples veces con el omega, alegando que Jungkook era un alfa desquiciado.


— Te aseguro que es inofensivo — decía Jin. Revisó al chico de manera profesional y una vez terminó volvieron a tomar asiento en el escritorio blanco. — Bueno en general todo está en orden, solo te recetare un ungüento para la picazón y Tae... — levantó su vista al castaño — Es necesario que te mueva al siguiente nivel del programa — suspiró e intentó sonreír al ver el semblante desanimado del castaño — Se que no era lo que deseabas, pero en los siguientes meses será crucial la presencia de un alfa para darle paz a tu lobo y seguridad al cachorro.


Taehyung no quería un alfa, no quería un extraño rondando por su vida, después de esa noche de copas había aprendido que no podía confiar en cualquiera. No solo quedó en cinta, también fue abandonado con la promesa de que un día la marca llegaría, no pasó. Su cuello carecía de aquella mordida que todos los omegas deseaban, por ese motivo su embarazo se tornó riesgoso, ahora con seis meses su médico le pedía aceptar asistir al programa siguiente y adquirir un alfa que "le cuidará".


— No lo se — respondió con la cabeza gacha — Mi lobo aún está herido, y no quiero depender de un alfa, tampoco quiero que mi cachorro esté rodeado de cualquiera. No estoy listo para otra decepción.


— No sería cualquiera, los alfas del programa tienen informado solo cuidar, no te tocaran, ni harán nada indebido, solo prestarán su presencia para dar calma a tu lobo y protección a tu cachorro.


— ¿Sin marcas?— cuestionó el castaño, sus enormes ojos suplicantes esperando una afirmación.


— Lo prometo. — Taehyung asintió no muy convencido.— Perfecto, iré por los papeles para iniciar el trámite ¿puedes esperar aquí? No demoraré mucho.


Jin salió del consultorio sin notar que a pocos metros de distancia estaba un alfa acechando, un pelinegro que no podía dejar pasar la oportunidad de estar a solas con aquel bello ser, con esa obra de arte, con tremendo omega. Jungkook caminó decidido, se podía ir al diablo el programa y su hermano, no dejaría que nadie más tocara esas tetitas, ni al omega.


Abrió la puerta de golpe sintiendo una vez más el rico aroma, sabía que Jin debía viajar a la otra ala del hospital y tenía como máximo 30 minutos para probar la ricura frente a el. Vio al omega mirarle con asombro, sin poder evitar bajó la vista a sus niñas, ahí estaban esos pezoncitos paraditos, no había duda que le estaban provocando.


— El doctor Jin salió, si es que lo busca — habló el omega sintiendo el fuerte aroma a chocolate llenar sus fosas nasales, su lobito comenzó a removerse inquieto, incluso su cachorrito dio pataditas de aprobación, como si deseara estar en esa habitación con ese alfa. Apenado bajo su cabeza, nervioso de que por su mente pasara una escena obscena al ver el cuerpo bien dotado.


— Si, lo vi salir — con la vista en el omega, llevó una mano al pasador de la puerta y lo colocó — Él tardará, pero no te preocupes, yo puedo quedarme aquí — caminó hacía el castaño, su vista no se despegaba del omega — Por suerte escuché algo, si deseas yo puedo terminar de revisarte. — sonrío de lado, elevó una ceja y apretó sus manos deseosas por retirar las prendas de maternidad que usaba el omega.


El omega tragó duro al sentir el aroma a excitación expandirse por la habitación. ¿Por qué demonios ese alfa se excitaba? No había nada sexy en el lugar, solo él con su ropa prenatal, las sandalias capturando sus pies hinchados, sus senos creciendo por la leche acumulada, no era nada sensual.


Pero el alfa tenía una debilidad, una que incluía ver pezones erectos, grande pechos moviéndose mientras su lengua delineaba las areolas, mamar de los senos abultados era lo que Jungkook más amaba, podría pasarse una vida entera viendo esas creaciones de Luna, no le molestaba usar su boca para acomodar las tetitas. Por lo mismo ahora su aroma le delataba, tenía frente a él lo mejor de la nación, no solo un omega hermoso, también poseía esas tetitas creciditas por estar en cinta, y estaba seguro que había leído en los folletos de su hermano que un omega embarazo aumentaba su deseo sexual.


— Entonces ¿te revisó? mi colega Jin me dijo antes de salir que tenias un malestar en tus tetitas — mintió vulgarmente. Su sonrisa creciendo, su pene apretando sus boxers sin importar que minutos atrás se había masturbado. El descarado alfa se acercó más al omega, esperando que su glande traspasara la tela para rozar la piel de miel frente a él.


Taehyung cerró sus ojos, enrolló los dedos de sus pies y cruzó sus piernas buscando que su miembro no creciera por las palabras del alfa. Podía asegurar que mentía, que Jin no le había dicho nada y que no era un colega, era un alfa excitado buscando tocarle, mordió sus labios ¿hace cuánto no lo tocaban? Desde el embarazo tuvo que satisfacerse sólo, entre la tristeza de su lobo y los cambios en su cuerpo, tuvo que conformarse. Pero ahora podía gritar y salir de ahí o tomar la oferta de liberar un poco de ese deseo sexual. Abrió sus ojos para ver al pelinegro sonreírle, la gran mano sobre su pantalón, moviéndola por sobre su glande. Ya sabía que debía hacer.


— Si, me pica mucho aquí — llevo sus deditos a sus pezones y apretó suavemente causando que su camisa se humedeciera por el líquido espeso y amarillento. Su aroma se torno más dulce, un gemido su boca libero mientras sus manitas jugaban sobre su pecho.


El alfa no podía creer que ese omega hermoso estuviera cayendo en su juego sexual, era el mejor día de su vida. Amaba a los omegas en cinta, tan acelerados, tan entregados. Se agachó para quedar con su vista justo frente a las lindas tetitas, llevó sus manos a las zonas abultadas y tocó. Bendita sus manos que tocaban esa piel por sobre la tela, la zona húmeda por la leche le hizo sentir mejor los pezones, el castaño abría su boquita sacando gemidos.


— Ya veo, estas tetitas están tan llenitas —dijo con voz ronca el alfa — Para ayudarle necesito que se quite sus prendas — con la yema de sus dedos masajeaba aun los senos del omega.


— ¿Toda? — preguntó coqueto, respiraba agitado. Su mirada brillosa, sus pupilas dilatadas y su pene entre sus piernas despertando.


— Toda — pegó su cara a los pechos, quería hundirse entre las tetitas, inhalar ese aroma delicioso, chupar, mamar, tragar el líquido que comenzaba a escurrir por los pezones.


Taehyung se separó, se medio levantó de la silla sosteniendo su bultito, con sus mismos pies quitó las sandalias, luego desabrochó el pantalón de chándal dejando que se resbalara por sus largas piernas delgadas, en ese momento era tanta su excitación que no le importó ser visto con ese calzón que le llegaba hasta el ombligo, era lo mejor para el embarazo. Retiró su camisa con lentitud, viendo al alfa cesar desesperado, sonrió al aventar la prenda y dejar sus senos expuestos. Jungkook abrió su boca en grande al ver esas preciosuras, las tetitas de un lindo color de miel, abultadas, las areolas y puntas del pezón oscuritas, unas gotitas de leche escurriendo, perfección.


— Me temo que esto es peor de lo que imaginaba — dijo Jungkook gateando hasta llegar al omega, hundió su cara entre el vientre y los pechos, inhaló el aroma delicioso, su lengua deseosa salió chupando parte de la tela beige del calzón alto, subió su mirada al omega que ahora posaba sus manos delgadas en su melena oscura — Creo que tenemos un problema aquí — sus manos se restregaban desde las pantorrillas hasta subir a los muslos, con sus pulgares masajeaba entre los muslos internos. El alfa usó su lengua para dar un lengüetazo sobre la pelvis del castaño, este liberó un alto gemido acompañado de un leve jalón de cabellos.


— ¡Ay por la madre Luna! — movió su cadera hacía adelante buscando más de la lengua contraria, su ano comenzó a segregar su lubricante natural, un chorrito escurrió por sus nalgas hasta sus muslos. Pensó en apenarse pero el alfa recogió su líquido con sus dedos para llevarlo a su boca, su excitación creció.


Jungkook probó el dulce sabor del malvavisco, sonrió al ver como el omega gemía sin parar y solo lo estaba tocando, con sus dientes mordió la prenda aún sobre le cuerpo moreno, fue jalando el enorme calzón desde el ombligo hasta que lo dejó en los muslos, dejando que se escurriera por las piernas largas. Sus ojos escaneando el pene despertar del omega, la punta brillosa y jugosa, dio una lamida, dos, tres, varias hasta que volvió a probar ese sabor escandaloso. Su boca bendita probaba todo lo que tocaba, la piel, la pelvis, los belfos, el abdomen abultado, algo que debía ser íntimo entre las parejas ahora el lo hacía tan excitante.


Sus piernas temblaban por haber liberado un gran orgasmo, sintió su cuerpo ser levantado y colocado en la camilla, abrió sus piernas dejando que un alfa ahora desnudo se colocara, vio el glande largo y grueso, lamió sus labios, era una rica y enorme paleta que deseaba probar, su culito se apretaba de solo imaginar tenerlo dentro desgarrando su paredes, el cuerpo fuerte arremetiendo su entrada mientras el lloraba de placer.


— ¿Te gusta? — preguntó el alfa, el omega asintió rápidamente. Quería hacer miles de cosas con el omega, la principal chupar las tetitas, pero ver ese culito de infarto le incitó a dejar para el final las mamadas de teta que tanto anhelaba.


Jungkook ayudó al castaño a que se colocará encima de él, el rico culito sobre su cara, las piernas apretando su cabeza, las manos delgadas sobre sus rodillas, la panza abultada y puntiaguda impactando con su eight pack. Cuando el alfa sintió un chorrito de lubricante caer en sus labios, como loco comenzó a lamer ese apretado origen de exquisito sabor, sus manos abrían y separaban las nalgas rosadas, su lengua delineando la entrada ajustada. El omega se agachó más, llevó sus belfos necesitados al glande del alfa, hundió su cara entre el vello púbico no muy crecido para lamer el tronco de placer, su lengua devorando la salinidad que el pelinegro liberaba, sus manos le sostenían e impulsaban a tragar aquella polla necesitada, sus labios húmedos daban mimos placenteros.


El consultorio era una mezcla de gemidos de placer y aromas de la pareja excitada, movimientos de caderas, un pene siendo tragado por la boca de un omega necesitado y embarazado , un alfa hundiendo su lengua sin parar en aquella estrechez, tragando lo que el castaño daba, cuando la entrada de placer estaba lista para recibir su pene bien lubricado por la saliva de Taehyung, Jungkook con cuidado de no lastimar el vientre abultado, recostó al omega, dejando la almohadilla pequeña bajo su cintura.


— Si te lastimó, házmelo saber —dijo el alfa, aunque su excitación era grande, su lobo le pedía no ser rudo con el omega embarazado. Pegó sus labios a los del omega, era toda una delicia por completo, se separó para ver la mirada brillante y coqueta del castaño.


— No te contengas, solo mételo, mételo —suplicó el omega sudado.


¿Quién era Jungkook y su lobo para negarse a las peticiones de un omeguita embarazado? Nadie, si quería eso, él se lo daría. Se introdujo lentamente torturando al castaño, elevó una pierna del chico a su hombro y la otra la sostenía con una mano buscando abrir más, su pene hinchado estirando las paredes, el cálido lugar recibiéndole, echó su cabeza atrás y apretó los muslos contrarios. No esperó para moverse, su polla buscando el punto dulce del castaño, el omega se deshacía en gemidos, sus manitas se paseaban por sus pechos, apretando y dejando que por su torso escurriera la leche que liberaba. El alfa lo quería, tener su boca ahí, venirse mientras el mamaba las tetitas.


— Te gusta provocarme omega —su voz ronca por la excitación y el ajetreo del movimiento en sus caderas — Si eso quieres, te lo voy a dar.


— Hazlo alfa, chúpalas, están tan llenitas, tan sensibles —sus manos sobre sus pechos —Mis tetitas necesitan que las liberes...


No acabó de hablar cuando el pene del alfa se adentró más, el cuerpo ancho sobre él sin llegar a aplastarlo, la boca capturando uno de sus pezones marrones.


Por fin sus labios se bendecían, los pezones de Taehyung eran lo más exquisito para él, no solo olía a malvavisco, su culo y tetas sabían a esa gloria. Su boca succionaba sin parar, el líquido espeso llenado sus deseos mientras embestía, su pene hinchándose en el interior, una mano sobre su otra tetita, aplastándola, masajeándola, una vez escurrió el pezón que mamaba se giró al otro, no podía ser injusto y dejar a esa pequeña sin amor. La boca de Taehyung se volvió experta en liberar gemidos, sus manos sobre los hombros del alfa, movía sus caderas hacía adelante buscando más.


Jungkook estaba en el mismo cielo, sentir la humedad de Taehyung por las veces que lo había hecho terminar, estaba por venirse, no solo por la apretada entrada que le succionaba, también por cómo su boca mamaba sin parar, su más perfecto deseo frente a él, lo estaba cumpliendo y de mano del omega embarazado. Sintió el cosquilleo en la punta de su pene indicarle que estaba a nada de liberarse y anudar, no quería lastimar al omega, sabia que seria dañino que su nudo quedará, se salió causando que el castaño se quejara, no iba dejarle decepcionado, así que se movió entre la camilla para culminar su último deseo, puso su pene embarrado de lubricante natural entre las tetitas, Taehyung entendió al instante lo que el alfa deseaba y claro que lo haría. El omega apretó sus tetas con sus manos haciendo que el pene del alfa quedará apresado, movió y agitó logrando que Jungkook echará su cabeza atrás gimiendo sin control, el también lo disfrutaba.


— ¡Mierda, mierda! —habló Jungkook, su pene estaba siendo sobre estimulado por las ricas tetitas, sus testículos restregándose cerca de las tetas, su gran verga acariciada por los senos hinchados que ya amaba, no aguanto más, se liberó en grandes chorros manchando a sus niñas, el cuello y parte de la cara del castaño, cansado se recostó a un lado del omega, estaba exhausto, su pecho subía y bajaba.


Taehyung respiraba tranquilo, estaba seguro que las sabanas de la camilla debían ser quemadas pues habían recibido su lubricante natural, parte de su leche, su corrida y ahora la del alfa. Sintió las manos del alfa jalarle para pegarse a su pecho, sus nalgas y espalda impactando con el cuerpo duro, los dedos del alfa subieron a sus tetas, dando leves caricias a la zona.


— Mías, mías — besó el cuello sudado del omega — Son mis niñas, mis tetitas, tan perfectas, tan ricas — Taehyung sonrió, estaba feliz, su lobo y él lo agradecían. Jungkook llevó una mano a las nalgas del omega — También esto es mío — apretó la nalga rosada. El alfa no pensó mucho, su lobo y el querían hacerlo, así que llevó su mano sobre el vientre abultado dejando unas caricias, la piel ahí era suave, su dedo sobre el ombligo que parecía iba a explotar — Esto también es... — sus palabras se interrumpieron al sentir una patada sobre su palma abierta.


El omega se giró torpemente quedando boca arriba, su cachorro se movía, para Taehyung era importante esa señal, su pequeño aceptaba los mimos del alfa, su lobo en su interior diciéndole que estaba en un lugar a salvo, y él sin poder creerlo, sus ojitos se llenaron de lágrimas al ver como el alfa seguía masajeando su vientre, estaba acariciando a su bebé.


— Parece que le agrado — dijo Jungkook, le gustaba sentir los movimientos bajo su mano. Su lobo contento movía su cabeza apoyándole. — Me gusta, me gustas tú.


— También me gustas, parece que le agradas mucho — habló Taehyung viendo como su cachorrito no dejaba de patalear sobre la mano del alfa.


El alfa movió su cabeza para pegar sus belfos a los de Taehyung iniciando un beso lleno de dulzura, su mano dando caricias al cuerpecito, estaban tan sumidos en su burbuja recién creada que no escucharon la puerta ser abierta, pero sí el enorme grito de Jin.


— ¡¿Pero qué mierdas?! — el beta tiró sus papeles y miró la escena frente a el, Taehyung y su hermano estaban en la camilla, desnudos, sudados, sus cuerpos enredados, las manos del alfa sobre el vientre del omega, vio las prendas regadas, el aroma a sexo flotando.


— Creo que ya no hace falta ese papeleo Jinnie — dijo Jungkook sonriente mientras sus manos sostenían el cuerpo de Taehyung, su omega.


Jin negó con la cabeza, miró a Taehyung esperando por una buena respuesta y explicación pero el omega sonrojado se limitó a sonreír de esa forma cuadrada. Apretó sus puños y masajeo su frente antes de volver a hablar.


— Les doy 5 minutos para que se vistan —miró a Jungkook — Tu y yo tenemos mucho que hablar — miró a Taehyung — Tae, dime por favor ¿aún es necesario llenar el formulario?


Taehyung miró a Jungkook, este le apretó contra su pecho, acarició el vientre y luego le dejó un suave beso en los belfos. Estaba decidido.


— No Jin no es necesario, me tiene a mí — respondió Jungkook seguro, tomando las manos de su omega, se acercó a dejar un beso en la punta de la nariz y moviendo una mano al vientre abultado. Era suyo, eran suyos, el paquete completo y perfecto.


El doctor miró a la pareja sonreír y volvió a negar, levantó sus documentos y cerró la puerta para darles privacidad.


— La gente está muy loca — vio sus documentos, los rompió, bufó y sonrío — Bueno, espero que esos idiotas sean felices y que Jungkook comprenda que los antojos no solo serán sexuales.


Caminó lejos de su consultorio pues juró escuchar un gemido, sin duda quemaría esa camilla. Pero omitiendo lo malo, le alegraba que Jungkook eligiera a Taehyung, era un buen omega, uno que necesitaba de su amor y por suerte para ambos todo se dio gracias a la obsesión del alfa por las ricas tetillas.

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••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎•• ホぁ !estas entrando a un sitio de pornoche. ⠀⠀⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⠀ →Sweek: kookie_7 →Ao3: kookiered_7 →Wattpad: GgukSeven

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Taekook Lachimolala Taekook Lachimolala
awwwwwwwwwwwwww me encanto
guk <3 guk <3
POR DIOS AMEEE JABSKAKSKA me encantaaaaa 😭✨
𖥨۫¦𝐥𝐚𝐧𝐭𝐞ᴬᵁˢ🐻 ᵗᵉᵗᵉ 𖥨۫¦𝐥𝐚𝐧𝐭𝐞ᴬᵁˢ🐻 ᵗᵉᵗᵉ
AAGHHHH LO AME ESTÁ SUPWE GENIAL Y AL INICIO ALGO COMICO JSJSJS
♕𝒀𝒐𝒐𝒏𝑮𝒊 𝑷𝒆𝒓𝒇𝒆𝒄𝒕𝒊𝒐𝒏대취타♡ ♕𝒀𝒐𝒐𝒏𝑮𝒊 𝑷𝒆𝒓𝒇𝒆𝒄𝒕𝒊𝒐𝒏대취타♡
WOW✨DEFINITIVAMENTE LO AMEEE, ME ENCANTO!! DIOSSSS NECESITO SEGUNDA, TERCERA, CUARTA, QUINTA, SEXTA, SÉPTIMA PARTE DE ESTOOOOOOO!!!😻
nain nain
JAIAMWOWMWOELEOE DIOS ESTO FUE LO MEJOR QUE LEÍ HOY DKIDNDI ME REÍ MUCHO CADA VEZ QUE KOO DECÍA TETITAS DKDIDNDIDN AME AME AME
lectora enamorada lectora enamorada
Jaja no paro de reir me diverti mucho leyendote excelente erotismo y comisidad en un mismo escrito ❤

ᴍ ᴀ ɴ ɪ 🐯 ᴍ ᴀ ɴ ɪ 🐯
Necesito una parte 2, que sucederá después??porque creo que da a luz y las tetitas desaparecen o noseeee... Me encantoooo por eso quiero más 😂😔👌🏼💟

Belen Alzamora Belen Alzamora
Amo como escribes dkdkmdnxa está re explícito, me encanta ❤

Gumimarii ˋωˊ Gumimarii ˋωˊ
Joder... kook es un maldito pervertido jajajajajjajajaj fueee todo muy erotico y gracioso... me encanto jajaja que cosa... obsesion por laa tetitas jajajajajaj me encanto...me encanto xD

ᴍɪᴜ ♡ ᴍɪᴜ ♡
JAKSJSSJSN estuvo muy bueno, todavía me río dios, qué loco y sensual fue todo

❅AleJy❅ ❅HSA❅ ❅AleJy❅ ❅HSA❅
Fue raro y gracioso de leer en algunas partes, pero me encantó JAJAJAJAJAJA Me quedé con ganas de saber al final como llevaron su vida esa parejita XDXD

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