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"Donde Taehyung sale de joda una noche y se topa con un delicioso e irresistible Jungkook stripper" -Lemon. -No tengo nada más para decir ah -Lean (?


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#kookv #smut #taehyung #kooktae #jungkook
Короткий рассказ
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7u7

Cerveza en mano, Taehyung recorría junto a su mejor amigo Jimin las calles de la ciudad con el motivo de celebrar su cumpleaños, yendo de fiesta en fiesta y de bar en bar. A esas horas de la madrugada, no querían estar en un mismo lugar, por lo que se movían a pie constantemente, llegando mucho más lejos de donde habían iniciado desde el comienzo de su salida.

No eran de muchos amigos y sus salidas eran bastante ñoñas, pero se estaban divirtiendo.

Para suerte de ambos, daba igual la hora, porque era una ciudad concurrida que nunca dormía, llena de gente joven, de museos y lugares a donde ir, a donde también habían ido a parar con la idea de chusmear un rato.

—¿Quieres un helado? —preguntó Jimin, viendo a lo lejos un McDonald's de 24 horas.

Taehyung asintió, pensando desde ya cual de todos iba a querer. Le vendría bien, aunque no hiciera tanto calor y la cerveza comenzaba afectarle. No quería beber más.

Luego de hacer la cola y poder comprar, se sentaron en uno de los tantos banquitos de la vereda, viendo la cantidad de jóvenes que iban de un lado a otro a pesar de ser las 4:00 am. Es que claro, eran puras cuadras con lugares donde comer y pasarla bien, era lógico.

De pronto, el bullicio se hizo presente a pocos metros de ellos. Un grupo de chicas gritaban y saltaban por la vereda, tirando papelitos y actuando de forma juguetona entre ellas. Una llevaba un vestido blanco como de novia, el cual parecía más un disfraz, y no tuvo que analizar mucho la situación para darse cuenta de que era una fiesta de soltera.

Siguieron con la mirada a las chicas, curiosos por sus festejos mientras terminaban sus helados, percatándose de que un micro negro las esperaba del otro lado. Este tenía cortinas, y aun así, podían llegar a ver las luces de colores que había dentro, como si fuera una especie de fiesta con ruedas.

—Que loco, ¿no? —dijo Taehyung, pensando que se veía demasiado genial como para no copiar la idea en un futuro.

—¿Qué estarán festejando? —preguntó Jimin.

—¿Qué no es obvio? Hay una chica vestida de novia. Claramente se trata de una despedida de soltera.

—Mmm... podría ser otra cosa, pero igual me da curiosidad el micro negro. —miró fijamente el vehículo, sin saber si se quedarían allí o se irían a algún lado.— ¿Quieres ir a preguntar?

—¿No crees que sería raro? —hizo una mueca.

Jimin negó, poniéndose de pie en cuanto su cucurucho era nada, dispuesto a ir hasta aquel lugar para librarse de dudas. Por supuesto Taehyung no iba a dejarlo solo, así que ambos cruzaron la calle para buscar la entrada del micro, la cual estaba abierta.

Ya desde allí se escuchaba la música y se veían mejor las luces. Al parecer todas lo estaban pasando bomba.

Jimin se acercó descaradamente a una de las chicas que estaba en la puerta: —Disculpa, ¿qué es lo que están festejando? Por cierto, me llamo Jimin.

—Dahyun. —respondió ella, sonriendo como si no fuera raro que un extraño se acercara a preguntar eso.— Es una fiesta de despedida de soltera. Mi amiga Jihyo se casa mañana, ¿quieren venir? Tendremos su stripper y todo.

Taehyung abrió sorprendido los ojos ante sus palabras. ¿De verdad los estaba invitando? Claramente andaban algo tomadas y muy enfiestadas como para que algo así sucediera de la nada.

Escuchó como Jimin charlaba con Dahyun, quien le explicaba que el micro saldría de ahí y luego haría un recorrido hasta sepa Dios donde. No conocía el lugar y ellos estaban a pie, ¿realmente era buena idea subir?

Jimin volteo a ver a Taehyung con una sonrisa. Un micro lleno de chicas guapas enfiestadas y strippers no sonaba mal, pero el castaño no estaba tan convencido. Se debatía entre seguir con su noche, ya algo aburrida o tener una aventura a raíz de una situación que no se da dos veces en la vida.

—No sé... —dijo Taehyung.

—Ay vamos, no pasara nada. —sonrió Jimin, subiendo los escaloncitos para entrar.

Taehyung no hizo más que seguirlo, subiendo también.

Una vez dentro, las chicas gritaron en cuanto los vieron, poco conscientes de lo peligroso que podía llegar a ser dejar subir a cualquiera, pero ellos eran buenos chicos, así que andaban de suerte.

El lugar tenía caños de los cual podían tomarse y asientos acolchonados por doquier, pareciendo pequeños sillones, al fondo, los altavoces sonaban alto y tenían una especie de mini barra de donde sacaban las bebidas. Las luces en el techo cambiaban de color y todo era muy tenue, acompañado de un suave olor a vainilla.

Se presentaron unos con otros y rápidamente les ofrecieron unas bebidas. Taehyung había prometido por esa noche no beber más, pero... ¿qué tanto mal podía llegar a hacerle una botellita de Quilmes más?

Pronto, ambos se encontraban inmersos en aquella pequeña y privada fiesta, bailando y bebiendo como si no hubiera un mañana, tanto, que ni siquiera habían notado cuando el micro arrancó.

—¡Llegó el stripper! —chilló Nayeon, y todas festejaron, dando saltitos y grititos.

Un chico con una especie de túnica subió al micro. La prenda no dejaba ver lo que traía puesto, pero Taehyung podía jurar que algo atrevido era, y no se equivocó. En cuanto la música sexy sonó, los chillidos aumentaron y el stripper se quitó aquella tela aburrida de encima, dejando ver su cuerpo trabajado y aquel traje de conejito playboy que le quedaba de infarto.

Una corbata negra colgaba de su cuello, las muñequeras como si fuera de camisa, el bóxer negro apretado de forma descarada para que se le notara el bulto, y las orejas y colita de conejo rosa. Su cabello azabache contrastaba con su blanca piel.

A Taehyung se le cayó la baba, porque ese conejito rosa estaba como quería.

Jimin andaba tan enfiestado como las chicas, ya bastante pasado de copas, a decir verdad, por lo que solo se limitaba a gritar y beber mientras veía como las jóvenes se deleitaban con sus movimientos sensuales, tocando sus abdominales de vez en cuanto.

Pero Taehyung... él podía ser realmente atrevido cuando quería.

Se acercó al azabache y descaradamente dejó dinero en entre el elástico del bóxer y su piel, como si fuera alguna especie de puto, eso llamó su atención. Jungkook no había prestado tanta atención al precioso castaño que ahora tenía enfrente, pero verlo en aquel apretado jean hacía que se le antojara.

Pronto, Jungkook se le pegó, tomándolo de la cintura y moviendo descaradamente su bulto con el suyo, lo que hizo chillar a las chicas, alentando a que siguiera con la cochinada.

Ni corto ni perezoso, Taehyung le pasó su botella a una de ellas, para con sus manos libres recorrer el torso desnudo del stripper. No estaba tan tomado como Jimin, pero si lo suficiente como para cometer locuras.

Le dio la espalda y meneo su trasero al compás de la música en el bulto del stripper, sintiendo como inevitablemente este crecía. Jungkook movía sus caderas en deliciosos vaivenes que le arrancaron varios jadeos, olvidándose de que no estaban solos allí.

Taehyung quería más.

Las chicas chillaron, canturreando una especie de porra en busca de alentarlos para que follaran y para su suerte no se iban a quedar con las ganas.

El castaño se dejó caer en uno de los asientos acolchonados, gimiendo de placer en cuanto Jungkook se posicionó entre sus piernas e hizo más fuertes sus embestidas, deseando ya poder arrancarle ese jean divino que tanto estorbaba.

—¿Estás seguro de esto, gatito? —habló Jungkook, con una sonrisa de satisfacción al ver al joven así debajo suyo.

No solía acostarse con quienes lo contrataban, pero si pasaba más seguido de lo que se pensaba, a veces con manoseadas y mamadas incluidas, una vez más no iba a matarlo, y menos si era con tremendo muchacho.

—Rómpeme todo. —jadeo Taehyung, comenzando a desabrocharse el pantalón.

Jungkook lo ayudó en su tarea de correr lo suficiente su ropa como para dejar ver su entrada, la cual brillaba de húmeda a causa de los descarados bailes de hacia un rato.

Sin hacerlo esperar más, Jungkook liberó al fin su erección atrapada en aquel apretado bóxer, haciéndole ver que estaba bien dotado y que la iban a pasar bien. Realmente no le importaba que hubiese gente mirando e incluso filmando.

Taehyung gimió en cuanto sintió la punta entrar lentamente, como si quisiera tantear que en verdad estuviese lubricado y preparado para recibirlo, metiéndola por completo en cuanto se aseguró de que así era.

El castaño no hacía más que gemir y tomarse de lo que tuviera más cerca ante las embestidas salvajes que el stripper le daba, sintiendo manos ajenas acariciarle su abdomen o pellizcando sus pezones cafés. De hecho, no le importaba, solo podía prestarle atención al falo que entraba y salía sin piedad.

Solo ellos podían escuchar con claridad el sonido sucio de la humedad que su entrada causaba, sus cuerpos chocando con desenfrenado placer como si no hubiese un mañana. Los músculos de Jungkook se tensaban, invitando a Taehyung a toquetear como quisiese.

Quizá era bastante inconsciente lo que estaba haciendo, pero realmente no tenía la cabeza para pensar con claridad en aquel momento donde al menos nueve chicas lo estaban viendo follar, sacando fotos y grabando, o peor, teniendo sexo con un completo desconocido sin condón... más si tenía novio, siendo un detalle importante que había olvidado.

Supo que Jungkook estaba por llegar cuando aumentó el ritmo de sus embestidas, tocando ese punto dulce que le hacía ver las estrellas, tirando su cabeza hacia atrás y retorciéndose en un placentero orgasmo que lo invadió por completo, obligándolo a arquearse. Cerró los puños sobre los bíceps de Jungkook, respirando pesado y viniéndose por sobre su propio abdomen.

Por su parte, Jungkook gimió al sentir como las paredes de Taehyung se contraían, apretando su miembro de una manera deliciosa como nunca nadie antes lo hizo. Antes de llegar, se salió rápido de su interior y se masturbó con agilidad, logrando acabar encima del castaño.

Recién en aquel momento en donde pudo respirar, Taehyung se dio cuenta de cómo las jóvenes festejaban lo ocurrido e incluso pudo ver la cara sorprendida de su amigo, anonadado de verlo sudado y follando con un tipo que ni conocía.

Taehyung se puso de pie, acomodando como pudo su ropa y buscando con que limpiarse, escuchando como las chicas se abalanzaban sobre el stripper, toqueteándolo y pidiendo que siguiera bailando. Este aceptó sin rechistar, porque después de todo, ese era su trabajo y por lo que le habían pagado.

El resto de la hora, Taehyung no hizo más que tomarse unas latas de bebidas energizantes, viendo como Jungkook bailaba para unas chicas ya muy borrachas. ¿Cómo no se veía ni un poco cansado? Pero como fuera, apenas se fijaba en lo bonito que era con sus ojos grandes y oscuros, sus labios finos y su nariz recta.

Ahora sentía curiosidad.

Cuando se hizo la hora de que se fuera y el micro paró, Taehyung se apuró en seguirlo, tomándolo del brazo para llamar su atención una vez fuera, lo que sorprendió un poco a Jungkook.

—Oh eres tú, precioso. —habló Jungkook, sonriendo de forma coqueta.— ¿Qué pasa?

Taehyung se quedó observándolo unos segundos, sin saber muy bien que estaba haciendo, pero allí estaba y ahora debía decir algo si no quería quedar como un idiota.

—Solo quería saber tu nombre y si puedes pasarme algún número al cual contactarte. —batió sus pestañas, en un claro gesto de seducción que al azabache le gustaba.— Quizá... este gatito se quedó con ganas de más.

Jungkook largó una pequeña risita, porque eso le pasaba más de la cuenta y nunca cedía. Sin embargo, el castaño estaba como quería y lo sucedido no había sido ni un cuarto de lo que en verdad podía darle. A veces llegaba a ser realmente pasional e intenso.

—Me llamo Jungkook. —metió la mano en el bolsillo de la túnica, sacando una especie de tarjeta que llevaba siempre encima por si las dudas y se la dio.— Es el club donde trabajo.

—Taehyung. —observó la tarjeta en su mano, aun preguntándose qué mierda estaba haciendo si tenía novio.

Entonces, sin siquiera esperárselo, Jungkook atrapó su rostro entre sus dedos y dejó un beso en sus labios. Taehyung estaba sorprendido, mas no fue impedimento alguno para recibir sus labios con gusto, comenzando un beso que terminó antes de que se pusiera mejor de lo que ya estaba.

—Si quieres más, tendrás que ir a verme, gatito. —ronroneo Jungkook sobre su boca, dejándolo con ganas de más.

Totalmente embobado, Taehyung asintió, mordiéndose el labio de solo pensar en que podría obtener más de lo ocurrido aquella noche... mucho más.

Escuchó como las chicas le pedían que subiera y así lo hizo, saludando a Jungkook con su mano antes de perderlo de vista y guardar la tarjeta en su jean. Claro que esa no sería la única vez que se verían.

21 сентября 2020 г. 9:38:40 0 Отчет Добавить Подписаться
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