kookie_red7 ••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎••

Jungkook es un pirata de lo peor, navegando por los 7 mares, hurgando preciosos tesoros pero siempre volviendo al mismo puerto, unos dicen que para hacer molestar al rey Kim, otros que por el buen ron que se da, otros que por las bellas doncellas que salen a las calles a mostrar esos vestidos escotados y algunos pocos dicen que en realidad el pirata Jeon ama huir de su tripulación salvaje para cortar violetas y subir hasta lo alto del faro del puerto y decir lindos poemas de amor al menor de los hijos del rey. — Taehyung no quiero oro ni quiero plata, lo que más deseo es eso que te cuelga entre las patas o mejor aún que te des la vuelta y me enseñes ese lugar donde con mi lengua te hago gritar. ➜KookTae ➜Historia 100% mia ➜One Shot


Фанфик 13+.

#romance #pirata #amor #principe #jungkook #kookv #taehyung #kooktae #barcos
Короткий рассказ
92
4.3k ПРОСМОТРОВ
Завершено
reading time
AA Поделиться

Capítulo Único

La marea salvaje ondeaba el barco sin cesar, la bandera negra se movia tan veloz como el viento que soplaba, los cañones calientes y humeantes descansaban de la gran batalla, las espadas en las caderas de los hombres feroces reposaban cubiertas de sangre fresca, gotas de agua salada impactaban sobre los rostros de los despreciables hombres de negro que en vez de preocuparse danzaban con sus manos en lo alto sosteniendo lo más valiosos, el ron. Su celebración no se detendrá por una tormenta, ellos estaban eufóricos por salir victoriosos del gran atraco, la bodega repleta de grandes cofres con oro y joyas, barriles de el alcohol que les hacía danzar.


En lo alto un moreno que gritaba al cielo, retándole a recibir más de su furia, si Poseidon estaba de su lado ni una ola les iba a derrocar. En la proa los piratas danzantes elevaban su botella al escuchar la voz de su capitán, ese hombre temido, sus brazos musculosos cubiertos por la tinta oscura, su pecho expuesto dejando ver las cicatrices de batalla, su largo y oscuro cabello cayendo en su frente casi cubriendo la mirada feroz , el arete largo que colgaba de su oreja y caía cerca de su hombro, su cuello con la cadena que jamas quería perder, prefería morir a dejar el artefacto de oro despegarse de la zona, una mano apretando el timón y la otra sosteniendo la botella repleta del licor que quemaba su garganta y sacaba a flote su pasión verdadera.


— ¡Lo logramos! —gritó el capitán — Quiero que siempre recuerden este día —hizo una pausa — Porque hoy no solo hurtamos oro y alcohol, este día le ganamos al maldito reino — desenfundo su espada y apuntó hacia el puerto que casi no se vislumbraba por las olas enormes, solo las luces del faro eran visibles entre la tempestad.


— A la mierda el reino —gritó el teniente que se encontraba en la cofa.


Los demás piratas soltaron gritos de emoción, nada mejor que demostrar su odio a ese pueblo que les había cerrado las puertas, que los había arrojado al mar. Cada uno de los presentes en el gran barco tenía su historia con el reino y el rey. Ese fanfarrón que se paseaba por las calles luciendo los trajes pomposos y mirando hacia al frente sin bajar su mirada a los demás, ese idiota que forzaba las leyes a su favor, el viejo que les expulso. Detestaban el reino de Darbur y a su rey, Kim Minho.


— ¡Basta! — gritó el capitán cuando vio que sus piratas comenzaban a sacar sus armas y pegarse entre ellos locos por la euforia que les dejaba salir victoriosos. Volteo su mirada al barco en llamas a no mucha distancia, aún escuchaba los gritos de los soldados, aun sentía la sangre salpicar en su cara.— Hoy vencimos, pero no olviden que aun nos falta el premio mayor, no dejaremos que Darbur se olvide de nosotros. —dijo eso y saltó.


— ¡¡Jungkook!! ¡¡Jungkook!! —coreaban los piratas mareados por el alcohol en su cuerpo.


El alto pirata camino entre su pequeña multitud, unos se inclinaban ante él, otros elevaban su botella en su honor, y unos más exagerados se tiraban a sus pies. El pelinegro lo sabía, tenía su respeto total. Era conocido por ser el más feroz en el campo de batalla, el más audaz a la hora de robar, ya fuera oro o corazones. Su rostro parecía una bendición por el mismo Dios del mar, su destreza en batalla era un don dado por Ares. Jungkook era un hombre espectacular entre el mar, pero un detestable en la tierra de Darbur, su rostro dibujado listo para ser capturado.


— No luces contento para acabar de robar todo ese oro —dijo un pirata de piel blanca como la nieve y cabello rojo como las llamas, camino hacia el hombre tatuado con una sonrisa en su rostro — ¿Acaso hay algo mejor que el oro y el alcohol para que el gran Jungkook no esté saltando de felicidad?


El mencionado se recargo contra los barandales de madera, su cabello negro pegándose a su cara por el agua, su pecho expuesto salpicado de sangre y agua. Suspiró y dio un gran trago a su ron.


— ¿Cuando llegaremos al puerto? —preguntó sin mirar al contrario.


— Por mí podríamos llegar hasta el otro año… — recibió una mala mirada del capitán — Calma, que solo era una sugerencia …


— Quiero hechos Yoongi, no sugerencias —habló molesto.


— ¿Cuál es la prisa? Estamos celebrando, tuvimos una gran batalla, perdimos hombres, creo que lo mínimo que puedes hacer es darle unos días de paz, deja que acaben con el alcohol y luego volvamos a Darbur.


La idea no era mala, Jungkook era un pirata solidario con su gente, sabía que la batalla había sido dura, en otras circunstancias hubiera dejado a su tripulación descansar, pero no ahora, menos cuando entre la tempestad veía esa luz blanca que le llamaba como el canto de las sirenas a los marinos.


— No puedo esperar, lo sabes —dio otro sorbo mientras miraba el faro a distancia, llevó una mano a su cadena y apretó el artefacto colgante que escondía su mayor secreto.


— Es riesgoso mi capitán, el rey nos está cazando como si fuera temporada de brujas — puso su mano sobre el hombro contrario — ¿Tanto te importa?


—Me importa más que todo el oro —se apresuró a decir sujetando la parte superior de la camisa de Yoongi — Es todo lo que necesito. —sus ojos furioso por la impaciencia de no estar donde su corazón le indicaba — Si quieren beber no importa, mañana quiero estar en el puerto pueden dejarme y largarse me da igual — soltó al pálido y camino a su camarote.


[...]


Los rayos del sol impactaron sobre los rostros de los hombres alcoholizados que yacían sobre el suelo de madera, la noche se había extendido, la celebración terminó con golpes y espadazos. El capitán caminaba entre sus hombres desmayados, demasiado ansioso al ver el sol imponerse alto, podía ver con claridad el puerto, su bandera negra se ondeaba suave, la brisa del mar le salpicaba y su garganta se movía sin parar por la ansiedad de pronto llegar.


— Cada vez te pones más impaciente por verle — dijo el teniente Namjoon detrás del pirata — Los chicos están notando algo raro en ti. —suspiro — Ya no te apasiona el hurtar, las batallas son buenas pero no veo la furia en tus ojos, tu mente siempre está divagando, perdido entre luces blancas y el azul del mar.


— Tu deber es mantenerte firme en batalla y cuidar mi espalda no mirarme de más —respondió molesto. Namjoon sonrió grande.


— Estas enamorado, ni siquiera puedes ocultarlo. — comenzó a caminar lejos del capitán — Cuidado, recuerda quien es, y lo intocable que es para ti. No solo te pones en riesgo al volver a Darbur, también le arrastras al peligro que te sigue.


Jungkook sabía que tenía razón, amar era un riesgo para él, estar enamorado era un peligro para la persona que su corazón había robado. Pero, cómo evitarlo si los mechones azules como el mar se movían entre los dedos de sus manos y el sentía que su corazón brincaba, como olvidar la piel de miel que se deshacía de las prendas blancas en un abrir y cerrar de ojos para dejarse probar por su boca furiosa y curiosa, la corona de oro que se perdía en cualquier punto de su lugar sagrado para dejarse seducir por palabras atrevidas que sin duda el gran rey odiaba.


No podía, Jungkook no deseaba dejar ese lado suyo atrás, no importaba el riesgo si al final entré los brazos de su amor podía encontrar la paz y pasión que la batalla le quito. Apretó su cadena y con cuidado abrió el dije que escondía su gran amor, sonrió como nunca al ver la sonrisa cuadrada plasmada en ese pequeño trozo de papel.


El pirata vio el puerto tan cerca, la gente deambulando en paz por las calles transitadas, las mujeres luciendo los vestidos largos y escotados, los hombres en trajes costosos viendo con asco y miedo su llegada. No importaba, los únicos ojitos que deseaba tener sobre el le esperaban en lo alto del gran faro.


— Mantén los cañones cargados— indicó antes de saltar al mar y nadar los pocos metros que le separaban de su realidad.


Salio orgulloso del agua clara para caminar bajo la mirada de los pueblerinos. Escuchaba los murmullos nada disimulados.


"Seguro viene otra vez para molestar al rey Kim"

"Yo escuche que el ron es lo que lo tiene aqui"

"Pues yo supe de buena fuente que ese bandido está aquí para follar a damiselas sin parar"


Rió bajito por los chismes sin sentido, camino por Darbur hasta llegar a ese campo de violetas que nunca le fallaban. Corto hasta tener un ramo abundante, hurgo entre los bolsillos de sus pantalones para coger el precioso anillo de rubíes y jades. Inicio su recorrido silbando y cantando hasta ver el faro frente a el.


—Por favor, deseo que estés ahí… — pidió ansioso.


Subió los grandes escalones aún sintiendo sus piernas aguarse como la primera vez que huía de su legado para hundirse en la claridad y paz que ese lugar guardaba. Sus manos temblaron al abrir la puerta de madera que escondía su gran amor en esa habitación.


Ahí estaba. Sonrío enormemente al ver la delgada silueta recargada sobre el barandal de fierro en el balcón de piedra, las prendas blancas se ondeaban sin cesar, los cabellos azules danzando a la par del ruido del mar, la corono de oro cayendo con gracia en la frente, deteniendo los rebeldes pelos, el perfil perfecto, las pestañas largas y espesas abaniqueandose, los labios rosados formando un puchero y la manzana de Adán subiendo y bajando. Su amor debía estar tan ansioso como el.


— Taehyung no quiero oro, no quiero plata — dijo llamando la atención del peli azul, quien volteó rápidamente.— Lo que más deseo es lo que te cuelga entre las patas — caminó hasta tener al moreno tan cerca que sentía su rico aroma a lavanda — O mejor aún… — con una mano sujeto la cintura — Que me enseñes ese lugar donde con mi lengua te hago gritar.


— Idiota — el peli azul hizo sus manos puños y comenzó a pegar sobre el pecho fornido y tatuado — No tienes idea de cuántos días llevo esperándote, estúpido, tonto, pirata apestoso — sus manos fueron detenidas por las tatuadas del pirata.


— ¡Auch! Amor — logró safarse de los golpes.


— Eres un idiota.


— ¡Vaya! Ya comienzas a hablar como si fueras de mi tripulación. — jaló el cuerpo contra el suyo— Si sigues así, pronto podrías huir conmigo.


Los ojitos del peli azul brillaron ante las palabras del pirata. Era lo que más deseaba, dejar de esperar que el bandido regresará, hacer el amor en el faro para por la mañana despedirse con un amargo beso, no soportaba más estar alejado del hombre que amaba.


— Entonces ya llévame — subió su mirada del pecho decorada con tinta oscura, sus iniciales sobre la zona del corazón, hasta los ojos negros. — No quiero esperar más para estar contigo.


— Mi amor — acaricio una mejilla — Mi barco no es lugar para un príncipe como tu — vio los ojos contrarios brillar por la presencia de lágrimas — Aparte tu padre no dejaría de buscarte por todos los mares hasta atraparte.


— ¿Y eso que? ¿No deseas tenerme ? ¿Todo lo que me dices y prometes son mentiras?— se separó del pirata para volver sus pasos al balcón, el frío viento secando las lágrimas en sus mejillas.


Taehyung sintió los brazos cruzarse por su cintura, acariciado su abdomen bajo, la boca grosera que se encargaba de decir las blasfemias más horripilantes, ahora se encontraba besando con dulzura su cuello largo y delgado.


— Nada de mi amor por ti lo es —giró el cuerpo moreno— Te amo Taehyung.

El peli azul suspiro y por fin vio las violetas,las tomo y paso de largo al pirata buscando la salida pero siendo detenido por los fuertes brazos.


— ¿Piensas dejarme? — cuestiono el pirata cerca del oído contrario.


— Seria lo justo. — echo su cabeza hacia atrás al sentir las manos del rufián subiendo hasta su pecho — Llegas, me juras amor, me haces tuyo a la luz de la luna y cuando el sol sale me abandonas con la misma promesa de volver. Ya no te creo Jungkook.


Jungkook deseaba con su vida tomar su mayor tesoro, su precioso peli azul, el hijo del rey. Sabia el riesgo que significaba posar sus ojos en tal belleza, lo prohibido para el. Nunca fue su intención caer por el pequeño Kim, el solo buscaba robar algunas joyas del gran castillo, pero terminó siendo al revés. Pues esa noche al gran pirata temido le robaron el corazón.


Desde esa ocasión, se escabullía para llegar a la última habitación y ver al morenito hablar y hablar, no se cansaba de la dulce melodía que era su voz, ni de cómo unas manos tan largas podían ser tan delicadas sobre su espalda a la hora de hacerle el amor.


No soportaba irse, pero junto al amor llegó la realidad, su príncipe no podía vivir bajo sus condiciones, un barco lleno de borrachos y asaltantes. Por eso a escondidas de su tripulación conseguía un buen hogar lejos del reino de Darbur, una casa cerca del mar donde podría admirar a su segundo gran amor. Junto grandes tesoros para no dejar que su Taehyung careciera de algo.


— Pues es una lástima — besó el cuello — Porque encontré nuestro hogar perfecto bajo sus manos hacia la pelvis del peli azul — Una preciosa casa, tiene incluso un faro pequeño, amplio jardín y el mar para armonizar nuestras noches de amor.


— Dime que no juegas — gimió al sentir al pirata adentrarse a sus pantalones y jugar con su hombría.


— Es verdad mi amor, este atraco fue el penúltimo.


— ¿Penúltimo? — se giró molesto de pensar que aún debía aguantar un poco más.


— Si, porque mi atraco final eres tú — dijo y estampó sus labios contra los de Taehyung.


Las prendas comenzaron a desaparecer, bajo el sonido del mar se escuchaban gemidos placenteros, las manos del pirata sujetando con pasión el cuerpo del moreno, abriendo y separando lo que escondía su mayor tesoro, hundiéndose en la cavidad caliente que tanto adoraba, besando la piel de miel hasta sentir que su saliva marcaba la dermis perfecta dejando su rastro. El príncipito abrazaba el cuerpo fornido con sus piernas y brazos, entregándose al amor que le consumía, sus uñas enterándose en la piel de la espalda mientras duras embestidas le hacían rebotar. Su cúspide llegó a la par en la que las olas se impactaba con las rocas filosas.


Los cuerpos desnudos reposaban sobre las finas mantas que el príncipe había hurtado de su hogar para tener sus encuentros con mayor comodidad. Las manos del pirata se paseaban por la cintura y su boca deleitando el sabor del sudor que se acumulaba en los hombros brillosos.


— Te amo mi príncipe — susurro pegando su cuerpo, sintiendo los glúteos impactar con su erección aún creciente.


— También te amo mi pirata — cerro sus ojos al sentir como la virilidad se restregaba contra sus nalgas.— Entonces soy tu último atraco.


— Lo eres mi amor.— gimió llevando sus manos a las nalgas para separar y ver esa entrada donde buscaba adentrarse.— Eres el mejor tesoro que pueda imaginar. Te voy a robar.— dijo mientras entraba una vez más a la entrada dilatada.


— Hazlo, por todos los dioses hazlo ya.


La súplica del peli azul no se hizo esperar. Esa noche cuando el reino dormía, los dos amantes huían. El pirata tomando el timón de su nueva vida a lado del hijo del rey, el feliz príncipe sonriendo aunque se encontraba entre piratas furiosos, su gran amor le cuidaba, la espada brillando listo para atacar si un bandido a su tesoro buscaba tomar.


Para el gran pirata Jeon Jungkook no había tesoro ni oro más valioso que la piel de miel que le hacía suspirar de amor, su príncipe Kim Taehyung.


[...]

30 августа 2020 г. 19:43:31 18 Отчет Добавить Подписаться
92
Конец

Об авторе

••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎•• ホぁ !estas entrando a un sitio de pornoche. ⠀⠀⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⠀ →Sweek: kookie_7 →Ao3: kookiered_7 →Wattpad: GgukSeven

Прокомментируйте

Отправить!
kim vante kim vante
que lindo todo✨
kim vante kim vante
Jajajaj que poético
Ameris ÑM Ameris ÑM
Amé demasiado esta historia , es mi favorita ❤️
Gumimarii ˋωˊ Gumimarii ˋωˊ
Todo muy romantico...jajajaj pero ese poemaa!!? Jajaja aigo...me encanto xD

Arely Pérez Arely Pérez
Me encanto! 😍❤❤

𝖒𝖆𝖑 ⁷ 🌸 𝖒𝖆𝖑 ⁷ 🌸
me encantó, super lindo 💘

CA Caro AnPa
Que hermoso, necesito más

Amli Amli
Hermoso c: me ha encantado

~