kookie_red7 ••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎••

Taehyung no es un omega típico, en su interior no se oculta un lobito, más bien un tierno pingüinito camina a su lado deseando que el alfa Jungkook acepte que son destinados y una linda piedrita ponga en su manita. ❄KookTae ❄Historia 100% mía ❄One Shot ❄5K palabras


Фанфик Всех возростов.

#amor #lobo #jungkook #omegaverse #kookv #taehyung #alfa #omega #kooktae #pingüino
Короткий рассказ
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Único🐧

"¡Hola! Antes de empezar... se que el omegaverse tiene sus reglas, pero creo que cada autor toma las bases para hacerlas a su modo. En mi caso decidí poner en vez de un lobito para Tete, un tierno pingüinito. También modifique el celo y clasifique en temporadas de acuerdo las estaciones, los omegas deberán ser marcados antes de los 21 años, en esta historia no existen los betas. Y bueno creo eso es todo."

❄━━━━━━✧🐧✧━━━━━━❄


El invierno estaba por terminar dando inicio a la temporada favorita de los omegas. La primavera, esa época donde los preciosos seres eran cortejados bajo la bendición de la nueva luna y dando paso a nuevos sentimientos que florecían al igual que los bellos girasoles. Los animales salían a flote con naturalidad, delicados lobos se meneaban por el festival de las flores soltando sus dulces aromas para conquistar a los alfas más feroces.


Las cuatro estaciones daban lugar a eventos importantes. Por un lado estaba la bella primavera dando paso a la época de cortejo, omegas salían en su forma animal para cautivar a los grandes lobos listo para que cuando el verano llegarán pudieran iniciar la temporada de apareamiento. Las nuevas parejas eran bendecidas por los calores del celo para fundir sus cuerpos en uno mismo, sus lobos creando un lazo tan fuerte que los destinados latían a la par. Ansiosos por la unión entraban a la estación llena de alegría y emoción, el otoño. Cuando las hojas caían anunciaban la llegada de los cachorros o en su caso la dulce espera. Alfas feroces cuidando a sus omegas que cargaban en su vientre el fruto que la primavera y verano les había dejado, en algunos casos sosteniendo la mano de su destinado mientras daba a luz un nuevo ser listo para gozar entre la tierra sagrada. Y por último estaba el frío invierno, era la temporada menos apreciada, los helados corazones solitarios solían apagarse entre los copos de nieve. Los omegas rechazados no soportaban las duras heladas sin el calor de su pareja y lo natural era que el frío viento se los llevara.


En un pequeño departamento un dulce omega suspiraba observando los copos de nieve caer sobre lo que fue un pasto verde reluciente, la enorme capa blanca cubría toda superficie. Ese año el invierno estaba pegando con fuerza. Sus manitas sin guantes y sus piecitos con altas calcetitas de lana, su cuerpo luciendo un enorme suéter azul, su color favorito con detalles en las largas mangas. Solo eso necesitaba, su cuerpo estaba bastante adaptado para soportar las heladas. Cerro sus ojitos mientras despegaba un poco el celular de su oreja. No quería seguir escuchando los "consejos" de su madre una vez más.


— ... Deberías aprovechar la próxima primavera y lucir con orgullo tu animal, tu aroma seguro se desvanece entre el de las flores, deja de esperar por ese lobo chocante.— repetía la progenitora del omega de cabellos oscuros.— Estoy segura que no faltara un alfa que sepa valorar lo maravilloso que eres.


Taehyung era un omega especial, no era solo por sus cabellos tan oscuros como la noche, ni sus ojos tan azules como el mar, ni las pequitas que decoraban su naricita, era por el animal que llevaba dentro, pues no era un lobo como todos esperaban.


Era una rara especie donde su lindo lobito en realidad era un tierno pingüinito amante de danzar bajo la helada lluvia, hundir su cuerpecito en la nieve, jugar descalzo sobre el hielo y como un enamorado esperar por su pareja ideal. Su naturaleza le dictaba esperar por ese ser que disfrutara tanto como el la alegría que el frío podía dejar. Su linaje era de los más antiguos y escasos, ya no se escuchaba de omegas que no tuvieran un gran lobo en su interior y si existían se escondían por miedo a lo que la nueva sociedad dictaba. Por eso cuando su verdad se reveló comenzó a ser mirado con burla y tratado como raro en la gran ciudad. ¿Que omega normal disfrutaba ser visto caminando bajo los copos de nieve cuando podría estar recibiendo el calor de su alfa?.


Hace un año había abandonado lo alto de las montañas para mudarse a la ciudad y empezar a estudiar en la universidad, su gran sueño de ser geólogo le esperaba. Tanta emoción le daba descubrir miles de piedritas, de tocar con sus manitas la tierra y saber que escondía debajo de ella. Todo parecía normal al inicio de su llegada, hasta que su lindo animalito lo comenzó a delatar, su gusto por las cosas frías, incluso los corazones, su cuerpecito siempre en bajas temperaturas se mantenía aunque el duro sol de verano le impactara, lento para caminar pero veloz si en el agua se adentraba, su pequeña estatura y su tierna pancita que amaba le acariciaran eran de las cosas que hacían se replanteará si el omega era normal, su aroma que en vez de ser un dulce algodón de azúcar era una salada fragancia a agua de mar y claro no podía faltar sus pasitos, juntar sus piecitos y abrir sus manitas pegadas a sus costados, era una de las maneras en que amaba caminar cuando algo le encantaba. Todos se burlaron, incluso el alfa que sabía era su destinado se había alejado al ver que un lobito en su interior no habitaba.


— Mamá, ya lo hablamos. Yo ya encontré a mi lobo...


— Ese alfa tonto no te conviene mi pingüinito ¿acaso no ves como pasa de ti? — dijo la mujer molesta.


— No pasa de mi, solo está muy ocupado...


— Ocupado siendo un idiota. — bufó — Como sea, deberías aprovechar y salir al festival. Escuche que el hijo de los Min proviene de un raro linaje de osos polares ¿escuchas lo que digo? P-O-L-A-R-E-S. Eso sería perfecto para ti.


— Yo ya tengo a un lindo lobito, que estoy seguro muy pronto llegará a mi para dejar la piedra perfecta y así iniciar nuestro gran amor. Chilló emocionado de solo imaginarlo, su naricita recordando el aroma a tierra mojada, tan sutil como una brisa de viento en primavera, tan cálido con una suave manta.


La mujer no quería seguir escuchando a su único hijo hablar de ese alfa, ni menos que su pingüinito se ilusionara más. Suficiente tuvo cuando el pequeño llamó desconsolado para contarle que su lindo secreto había sido revelado y que pese a que se esforzaba por ser tratado igual, cada día era mas juzgado.


[❄]


"Solo cuatro semanas para que la primavera visite sus hogares. Omegas no olviden lo aprendido y salgan a encontrarse con su alfa destinado bajo la lluvia de pétalos"


No existía omega que no estuviera ansioso por la llegada de la estación del cortejo. Incluso los alfas comenzaban a trabajar junto con sus lobos para el gran día. En la universidad los alfas populares se reunían en las grandes escalinatas esperando ver pasar a los omegas, en un juego de ego y poder, verificaban que su futuro omega fuera siempre el mejor.


— ¡Uff! Sin duda Jennie será la omega más hermosa en el desfile de las flores. — dijo un alfa de cabellos rojos y nombre Hoseok.


— Permiteme diferir, el omega más precioso sera mi chocolatito Taemin.— indicó Jimin, un alfa rubio.


Un grupo de omegas pasaba bajo la atenta mirada de los cuatro alfas más codiciados del momento. Seokjin, Hoseok, Jimin y Jungkook. Eran simplemente alfas que no podías olvidar, sus rostros varoniles, sus cuerpos trabajados, sus aromas tan fuertes y atrayentes. Nadie se resistía a ellos, por eso ahora desfilaban por las escaleras amplias esperando llamar la atención de uno de los chicos.


— Yo no me preocupo por eso. — dijo Jin presumido. — Jisoo será la reina del desfile, su delicioso aroma a fresas es el mejor y para su suerte puse mis ojos en ella. — guiño un ojo hacia la omega que se encontraba en un grupito de omegas coquetas intentando ser vistas.


— Será un buen año. —Hoseok palmeo a Jin y Jimin para luego mirar al único alfa que no había hablado. — ¿Qué hay de ti Jungkook? ¿Crees que tu omega sea el mejor? —burlo el chico causando que el mencionado gruñera.


— El no es mi omega. —un molesto pelirrojo hablo.


Jungkook era un alfa muy deseado, su cuerpo atractivo combinaba con sus fuertes facciones varoniles, el cabello tan rojo como el vino y la piel blanca como la nieve que ahora en el suelo estaba. Su lobo era un animal peculiar que nadie quería retar, pues poseía una fuerza anormal que mejoraba mientras el frío a el llegaba.


— ¿A quien quieres engañar? Nosotros jamás olvidaremos como estabas tras el toda la primavera pasada hasta que el verano lo delató junto a su defecto. — dijo Jin y comenzó a reír alto al recordar la ocasión.


Un aroma a mar se hizo presente, algunos arrugaron su nariz al sentirlo. Jin, Hoseok y Jimin elevaron su mirada hacia el omega que caminaba alegre. Taehyung usaba un gran overol de mezclilla gruesa, bajo una camisa roja con rayas y una linda boina amarilla cubría sus cabellos oscuros, sus piecitos ligeramente abiertitos, sus manitas a los costados se movían con cada paso dado haciéndole lucir como el lindo pingüinito que era.


— Ya llego tu pingüino. — dijo entre risas Hoseok. En unos segundos el omega se paró frente a los chicos alzando su cabecita hacia arriba por la diferencia de tamaños.


— ¡Hola chicos! — saludo alegre el omega, para luego buscar entre las bolsas de su overol una piedrita pintada de color negro y blanco, era un pingüino— Toma Jungkookie. Lo hice yo mismito. Me costó encontrar una piedra perfecta pero creo que al final la haye.— sonrió dejando ver esos dientecitos blancos y el precioso rectángulo que inflaba sus mejillas de pan.


— Taehyung ya te dije que dejes de llenarme de piedras.—respondió molesto el alfa pelirrojo. — No me des más regalos y menos en público ¿cuántas veces debo repetirlo? No me agrada escuchar tu voz chillona, ni tus chistes de "gorditos y bonitos" menos que me dejes tu aroma feo ¡Tu no eres mi omega!.


Un furioso Jungkook se alejó dejando al pingüinito con la piedrita en manos. Los omegas alrededor comenzaron a reír alto, algunos alfas hacían sonidos de burla, Hoseok y Jin contuvieron las risas mientras Jimin siguió al alfa.


— ¡Espera! — grito el alfa rubio corriendo hacia el pelirrojo. — Jungkook, no debiste avergonzar así a Tae.— jadeo al llegar. Jungkook bufó molesto. — Enserio amigo, no puedes tratar así a tu pareja, menos a uno tan especial como lo es el.


— Jimin no es mi pareja...


— Lo es, deja de negarlo. Lo sabes ¿cuanto más ocultaras tu verdad?


— No sé de qué hablas —dijo bajando la cabeza, los largos mechones rojos cubriendo sus ojos.


— Ahora resulta que no sabes que eres un lobo polar que aborrece el fuerte calor, que tu pelaje no es tan oscuro como la noche sino más bien tan blanco como la nieve y que...


— ¡Shh! no lo digas tan fuerte. — llevó sus manos a su cara y restregó duro. — No es fácil. Todos me juzgarían si me ven con Tae. No es normal, yo no puedo salir con alguien que no es un lobo.


— Pues yo creo que tus excusas son horribles, Tae es un precioso omega, cualquiera que no sea un idiota estaría feliz de tener a un pingüino a su lado. ¿Sabías que son los seres más fieles que puedan existir? Se enamoran solo una vez y su amor perdura por lo largo de su vida. — palmeó el brazo de su amigo. — Aparte, ¿no crees que es una bendición que cuando creías estar destino a estar solo, un lindo omega polar llegará a tu vida?.


Jungkook movió sus hombros no queriendo admitir que Jimin tenía razón. Había pasado años ocultando su verdadero lobo, mintiendo acerca de lo que en realidad amaba, todo por miedo. Cuando Taehyung llegó, el sintió a su lobito blanco aullar de felicidad, su rico aroma a agua salada le hacía recordar cuando de niño nadaba en el frío mar. Pero todo se esfumaba cuando las burlas llegaban. Era un terror a ser señalado, a no ser aceptado en esa sociedad tan dura en la que vivía, así que prefirió mentir a luchar. Al parecer el podía ser un gran animal feroz, pero era el pingüinito quien demostraba día a día la valentía.


— Si fuera tu no perdería el tiempo en prejuicios idiotas e iría tras mi omega. — volvió a hablar Jimin. — El invierno esta por acabar y estoy seguro que Tae amaría que por fin una piderita a su puerta llegará de la mano de su alfa polar.— Jimin dejó solo al alfa pelirrojo esperando sus palabras le hicieron recapacitar.


[🐧]


"Dos semana para que la primavera llegue. Omegas no olviden esparcir su aroma dulce a la par de las flores. Alfas recuerden que sus parejas esperan ser sorprendidas con bellos detalles. Entre más fino más lindo."


Jungkook caminaba entre las calles aún cubiertas de nieve, una bufanda roja sobre su cuello, sabía que no la necesitaba, el frío era parte de el. Aun así debía fingir. Los últimos días no había tenido noticia del tierno pingüinito, ni tampoco había asistido a sus clases, y eso aunque no quería le preocupaba. Las palabras de Jimin hacían eco en su cabeza, no pudo evitar investigar por su cuenta todo lo dicho por su amigo alfa. Era cierto, los omegas pingüinos no solo eran una especie muy rara, también era considerada la mejor pareja para un alfa, siempre tan fieles, extremadamente cariñosos y detallistas, tan sensibles que lastimosamente si su corazón era roto, podían incluso morir de tristeza sin importar no tener aun el lazo. La información había dejado al alfa pelirrojo pensando, confundiéndose un poco más. El no quería que a Taehyung le pasara algo malo, no quería ver la preciosa carita cubierta de lágrimitas, pero también temías ser rechazado por sus amigos, por su manada, ser el alfa burlado. Tantas cosas en su cabeza le atareaban.

Por eso intentaba despejar su mente con ayuda del frío sobre su piel, nada más relajante que los copos de nieve cayendo sobre el, el agua fresquita de la ligera lluvia, el viento helado impactando con su rostro mientras caminaba.


Comenzó a sentir su cuerpo relajarse, incluso juraba sentir un rico aroma similar al mar. Caminó siguiendo la fragancia, su nariz guiando sus pasos hasta que se topó con su omega caminando con otro alfa, uno que sostenía su pequeña cinturita con esas sucias manos. Su lobo gruño sin importar que estuviera en el exterior. ¿Quién era ese pálido que tenía a Taehyung tan ocupado como para no llevarle piedritas en todos esos días? Nadie podía tocar al pelinegro mas que el, ese desconocido debía pagar por sus actos.


Pensó en caminar y tomar en brazos al omega pelinegro, era suyo después de todo. El era el único merecedor de sus piedritas, de su atención, el único que podía admirar esos pasos tan bonitos y el que debía darle amor a ese pequeño cuerpecito, sostener el fino cuerpo entre sus brazos, dejar cálidos besos en la piel fría. Estaba tan furioso solo pensando en atacar, su lobo blanco incluso sentía su sangre hervir en coraje, ambos deseaban defender lo que era suyo por mandato de la madre luna, pero unas risas le hicieron reaccionar.


— ¡Hey! ¿que no es el omega raro? —dijo una chica cubierta hasta los ojos por abrigos gruesos.


— Si. Míralos, son unos raros. Si ese alfa está tan cómodo con el pingüino es porque debe ser igual o peor de extraño que el.— opinó un omega a lado de la chica.


— ¡Puagh! que horror que en estos tiempos aun existan esas cosas. La madre luna debió extinguirlos a todos.— dijo con fastidio— Si ese alfa no lo reclama estoy segura que sera el ultimo invierno para la cosa rara.— termino su oración con burla y risas.


Tenían razón, si Taehyung no era reclamado, su omega comenzaría un cuadro depresivo. Todos los omegas debían ser reclamados antes de los 21 años, era la regla de la naturaleza y para mala o buena suerte, el omega aun tenia ese año para ser cortejado y el siguiente marcado o entonces quedaría abandonado. Si no eras marcado serias desechado y a su vez por el dolor, tristeza y la vergüenza de no portar el lazo su lobo o en este caso pingüino comenzaba a morir en soledad.


El alfa vio una última vez a Taehyung sonreirle al alfa pálido luego de resbalar en el frió piso y ser sostenido por las grandes manos, para luego caminar lejos de la escena que le lastimaba. Tal vez así era mejor.


[❄]


Un horrible calor le atacaba, su cuerpo sudaba sin parar y las sábanas delgadas sobre su cuerpo le incomodaban. Estaba a los últimos días de invierno y aunque la nieve ya casi no estaba, el frío permanencia. Por eso los tres amigos de Jungkook se cuestionaban que le pasaba ¿porque parecía que estaba entrando en celo?.


— Taehyung — gimió el alfa pelirrojo restregándose contra las sábanas blancas.


— ¿Creen que este alucinando?— preguntó Jin.— No se si sea su celo, nadie entra en celo hasta verano y falta mucho aún.


— Tae... — volvió a gemir el alfa.


— Sin duda, seguro una pesadilla para que este pensando en el pingüino.— opinó Hoseok.


— ¡Basta! Jungkook está mal, es obvio.— Jimin señaló el cuerpo sudado en medio de la cama.— Dejemos las bromas tontas y busquemos como ayudarle. Parece que nuestro amigo está en celo justo en invierno.


Los dos amigos asistieron bajando su cabeza, apenados por burlarse de la situación.


— Lo que necesita es un omega...


— ¡No!— gruñó Jungkook desde la cama.— Solo necesito a mi pingüinito.


Dos alfas se sorprendieron al escuchar a Jungkook, mientras Jimin sonreía. El rubio se acercó a la cama aunque el chico en celo se negó a ser tocado, solo quería las manitas frías sobre su piel ardiente.


— Jungkook, no podemos traer a Tae aquí. — intento hacer entrar en razón a su amigo —Si el consejo se entera nos expulsa y tu omega puede ser vetado por estar con su alfa en invierno ¿quieres eso? — el pelirrojo negó. Jimin tenia razón, si el consejo se enteraba que un omega practicaba relaciones sexuales fuera de la temporada establecido podía ser expulsado de su manada y vetado de por vida. — ¿Crees aguantar si te consigo algo con su aroma y un bote de crema?.


El lobo polar asintió, aun quería a su omega, pero no se arriesgaría a poner en riesgo al precioso pingüino. Por ahora tendría que soportar con el aroma del mar. Otra cosa en la que el alfa debía mentir, era su temporada de celos. Mientras los demás disfrutaban uniéndose bajo el sol de verano, el añoraba a su pareja en el frío. Veces pasadas logró pasarlo bien, pero ahora necesitaba tanto estar con Taehyung, su lobo rasguñaba con furia por la falta de la piel helada.


Los días después de verle con otro fueron horribles. Imaginarlo con un alfa que no era el, pensar en cómo ahora debía dejar las preciosas piedritas a un pálido y no a el, las manitas moviéndose mientras daba sus pasitos hacia ese desconocido, las mejillas regordetas y rosadas siendo tocadas por otro. Eso no era lo que quería. No podía ocultarlo más, Taehyung era su pareja ideal, el destinado que la luna le había otorgado, su lobo lo aceptaba y ahora el deseaba no fuera muy tarde para conquistarlo antes que la nieve acabará.


Apenas pasará su celo enfrentaría a todos, haría lo que fuera por hacer que su pingüinito estuviera mejor. Si lo aceptaba, le haría el más feliz, no dejaría que nunca nadie más se burlará del lindo animalito que llevaba dentro. Juntos se unirían aun con la nieve a su alrededor. La luna, la nieve y la lluvia serian testigos del nuevo amor. Uno que no necesitara seguir estaciones, uno que podría contra la naturaleza, contra todos.


Confesó su secreto que sus mejores amigos y pese a las burlas que antes dijeron. Los chicos comprendieron, se disculparon por lo dicho y prometieron pedir perdón al dulce omega con aroma a mar. Todo parecía ponerse en su lugar.

Aún en días de invierno el alfa aprovechó que su celo terminó para salir a buscar la piedra más hermosa que logrará cautivar al precioso omega. Su época de conquista comenzaba.


[🐧]


Su vientre dolía en demasía, respiraba lento tratando de calmarse. Escuchó su celular sonar, seguro era Yoongi hyung listo para ayudarle las mejores técnicas para conquistar un frío corazón como el de su Jungkook, no pensaba darse por vencido. No pudo coger la llamada por el fuerte dolor. Sin duda los últimos días de su celo eran los peores. Giro su cabecita al enorme calendario en su pared, su temporada favorita estaba por terminar y aunque resistía muy bien las burlas y malas palabras, no quería pasar otra primavera solo viendo a todos los preciosos omegas lucir sus hermosas coronas de flores dadas por sus alfas, sus prendas blancas como la nieve ondearse con la tierna brisa y sus aromas dulce inundar el malecón principal mientras el veía todo desde su ventana.


Sintió un punzón en su abdomen bajo y su cuerpo arder en fiebre. Cuando el invierno terminaba, también lo hacía su celo. Solo un día más y todo acabaría junto a sus ilusiones de por fin ser amado. Escuchó su puerta ser tocada, con pasitos lentos caminó para abrir y encontrarse con una cajita muy chiquita.


Curioso tomó el cubito de terciopelo azul y la abrió, sus ojitos brillaron al ver una piedra muy bonita, era tan lisa, tamaño perfecto para sostenerla con una mano y su color gris con unas manchitas más oscuras, sin duda toda una belleza, su corazón latió descontrolado al imaginar el dueño de tan lindo detalle, ansioso cogió la notita pegada a un lado para leer rápidamente.


"Le voy a contar al viento la historia de un omega precioso, sus pasitos lentos y descoordinados que se movían ágiles bajo la fría lluvia. Un hermoso ser que prefiere el aire salvaje contra su rostro al rayo potente de calor contra su piel. Que me lleve a ti, donde los helados copos de nieve calientan mi corazón cuando tus labios comienzan a danzar bajo la perfecta melodía que emana tu voz.

Con amor Jk, un lobito arrepentido."


Taehyung pegó la nota a su pechito, era de su destinado, de su Jungkookie. Alegre dio brinquitos omitiendo los calambres en su pelvis. A partir de ese día, las piedritas y notas no paraban de llegar a su hogar, a veces acompañado de flores, otra de postres que el omega adoraba, el detalle no faltaba para sacar en el rostro del pingüinito la más pura sonrisa. Todo parecia irreal para el pelinegro, solo faltaba algo para que su sueño por fin se cumpliera, que el alfa fuera personalmente quien llegara.


— Venga Jungkookie, ven porfis.— pedía bajito viendo la puerta de su hogar. En su interior su pingüinito ansioso caminando en círculos mientras movía sus aletitas.


El final de su celo había pasado con eso dejando el final del invierno. Era el ultimo día que la nieve se mantenía, a la mañana siguiente como si la magia existiera todo el hielo estaría derretido, las flores hermosas brillando, los arboles danzando sin copos blancos en el, las mariposas listas para volar y los alfas esperando para cortejar. Taehyung no podía evitar ilusionarse, como un niño pequeño ese día se había despertado desde temprano con la idea de que su alfa llegaría apenas el sol saliera, pero la bella estrella ya estaba por ocultarse y aun no había rastro del alfa destinado. Bufo vencido, su carita haciendo pucheritos, encima de un alto banco movía sus piecitos, y pasaba sus manitas por su ropita que había elegido con esmero. Los pantalones altos color crema, un ancho cinturón ajustado a su cinturita y su camisa favorita de tela azul pastel con preciosos dibujitos de copitos de nieve dejando a la vista por la apertura sus clavículas, en su cuello un lindo collar con la primer piedrita que su alfa le había regalado, sus piecitos inquietos cubiertos por los finos zapatos de broche café que su mamá le había aconsejado usara en el desfile de la primavera.


— ¡Pff! Creo que hoy no sabre nada de Jungkookie. — dijo bajito, por lo regular todos se refugiaban el ultimo día de invierno al ser el más fuerte.


Un toque en la puerta hizo que Taehyung saliera de sus pensamientos y chillara bajito. Arregló sus mechones negros apretó sus mejillas para que adquirieran un tono rojizo y ajusto su cinturón. Se olfateo sintiendo su aroma a agua con sal típico del mar, dio pasitos haciendo sonidos chillantes por la manera que arrastraba sus piecitos. Paró su naricita y puso sus manitas pegaditas a sus costados, las palmas abiertas, sonrío al sentir el rico aroma a tierra mojada. Su alfa si había llegado.


— Solo necesito que me escuches ¿si?. Fui un completo idiota, desde el momento que te vi llegar supe que eras mi omega, estaba tan... estoy tan encantado contigo, pero me asuste un poco cuando resulto que no solo eres el ser más perfecto sino también uno muy raro de encontrar. Me deje ganar por el miedo a ser señalado y te deje... — el alfa suspiro pesado, ahora que lo decía sonaba peor de como lo practico. Taehyung en realidad fue muy valiente al ignorar todas las cosas que le dijeron junto al rechazo.


Taehyung pegaba sus manitas a la madera que le separaba de su alfa, su noble corazón perdonando sin excusas al alfa temeroso. Solo quería abrir y estrecharse contra el cuerpo grande, sentir ese calorcito que solo experimentaba cuando a su lado estaba.


— Jungkookie — empezó a hablar el omega. — Yo si fui fuerte, pero debo admitir que nunca me importo lo que los demás dijeran, solo quería que mi alfa me viera, tus palabras son las únicas que deseaba fueran de comprensión. —confeso bajando su cabecita.— Pense que tal vez tu y yo no eramos destinados, digo tu eres un lobo en busca de un precioso lobito de aroma dulce...


— ¡No! —interrumpió— Mi Tae, yo fui un idiota. —se apresuró a decir. — No sabes lo mucho que me arrepiento de no darte el soporte que necesitabas, jamas podre perdonarme no estar para ti. Espero no sea muy tarde para mi, para que nos des una oportunidad a mi y... — lo iba a hacer, por fin confesaría su secreto a su omega. — Mi lobo polar.—un silencio reino, tras la puerta el pingüinito parpadeando varias veces. — Yo no fui muy honesto todo este tiempo. Soy un lobo polar —sonrió de lado—Así que creo que si la madre luna nos unió bien, ambos anhelando el frió entre días soleados. Tae ¿puedo pasar?.


El omega seguía impactado por la declaración, aun así llevo una manita a la manija de la puerta, la giro lentamente dejando que la madera crujiera y dejara ver a un imponente lobo blanco, llevo sus manitas a su carita. No mentía, era un animal polar como el. Taehyung llevo sus manitas al pelaje tan blanco como la nieve, sus deditos acariciando.


— Si sigues así caeré dormido en tu sala.—indico el alfa después de varios mimos. — Volveré a mi estado humano ¿de acuerdo? — el omega asintió mientras Jungkook regresaba a su forma natural, se apresuro a coger sus prendas olvidadas en el suelo y se vistió bajo la carita apenada del pelinegro que no soporto y se giró. — Ya termine —indico y camino al pequeño, cruzo sus brazos por el cuerpecito, lo giro y elevo para quedar frente a frente. —¿Es muy tarde para nosotros? Yo de verdad lo siento tanto, estos días estuve pensando como ganarme tu perdón, como hacerte el más feliz, que confíes en mi. Te quiero a mi lado Tae ¿podrías perdonarme?.


Taehyung cruzo sus bracitos por el cuello del alfa, sus ojitos brillosos por las lagrimas que amenazaban por salir. Su sueño estaba pasando casi en su totalidad. Espero que su voz no saliera cortada por las emociones encontradas.


— Sabes que si te perdono Jungkookie ¿como no hacerlo si eres mi lobito amado?.—el pelirrojo no pudo resistir a pegar su nariz con la contraria y frotar suavemente.— Pero... — el alfa se separó asustado.— No más secretos.


— Lo prometo, de ahora en adelante solo me voy a dedicar a llenar tu corazoncito de cosas tan hermosas como tu.— el alfa sostuvo con un brazo al pelinegro mientras con el otro buscaba en el bolsillo de su pantalón el regalo que hacia falta. —Sabes, estos días viaje a la costa, tenia con urgencia que encontrar algo.—apretó entre sus dedos su regalo. — Dicen que cuando los pingüinos encuentran a su pareja ideal, pasan tiempo buscando por la playa la perfecta piedra para entregársela a su destinado. — Taehyung asintió confirmando lo que el alfa decía. — Así que mi búsqueda inicio, encontré algo verdaderamente hermoso. — mostró el puño donde escondía la piedra —Mi lobo y yo creemos que te gustara, espero y si. —bajo con cuidado al omega y se inclino ante el. —Kim Taehyung ¿me dejarías llevarte al desfile de la primavera y presentarte como mi omega? —abrió su puño y dejo ver la preciosa piedra, era de un color oscuro con pequeños destellos de colores que asemejaban una galaxia bajo suyo un aro color negro y en las orillas brillantes.


El pingüinito no pudo evitar contraer su rostro y sollozar bajito al ver la piedra hermosa, era un ópalo negro. Lo sabia a la perfección, pasaba mucho tiempo investigando acerca de diversas piedras. Ahora si su sueño estaba completo.

— ¡Si quiero! Quiero ser tu omega — se agacho para quedar frente al alfa, este tomo la manita y coloco con cuidado la piedra hermosa. No mentía, había estado buscando por muchos lados la piedra perfecta, creyó que nunca encontraría algo perfecto para su pingüino, desesperado a mitad de la playa pidió ayuda a la Luna y su respuesta se encontró cerca del faro. No tardo en acercarse a un joyero que adaptara su regalo.


El alfa cerro sus ojos y junto su rostro al de su omega para unirse en su primer beso. Los belfos no tardaron en moverse, sus sabores explotando en sus paladares, una ola de frió lleno al habitación, pequeños copos de nieves caían sobre sus cuerpos dando la bendición de un nuevo amor polar. Esa noche cuando el invierno terminaba, dos corazones se unían, besos helados y caricias cálidas, ambos disfrutaban de la lluvia fría, danzando los nuevos amantes con sus cuerpos empapados, pasos nada coordinados pero llenos de sentimientos nuevos y puros. Un lobo blanco sobre la nieve que se deshacía cargaba en su lomo ancho un pingüinito, ambos despidiendo su temporada favorita.


[❄]


1 año después


El departamento mantenía un calor para nada normal, el alfa sudaba pero sabia que si abría las ventanas su vida corría riesgo. Quito su camisa y camino hacia la habitación que compartía con su omega. Como le llenaba de orgullo decir que Taehyung era su omega, su destinado. Aun recordaba los rostros sorprendidos cuando ambos danzaron en el desfile de la mano mostrando sus animales sin importar nada. Vieron juntos a la Luna bendecirles en su unión. Y sin seguir las reglas, unieron sus cuerpos en primavera, verano y otoño también. Nada arruinaría su felicidad.


Jungkook entró a la oscura habitación, sintió el aroma a mar mezclándose con la tierra mojada y vio el enorme nido que su omega había creado, en el centro se encontraba Taehyung en su forma animal y bajo suyo el precioso huevito, sus aletitas frotándose por su creación. Se transformo en el gran lobo blanco y pese a lo que todos creían, el rudo animal se acurruco cerca de su pingüino y su huevito, paso su lengua por la carita enamorada que le miraba.


— ¿Crees que falte mucho? —pregunto el alfa poniendo su patita sutilmente en el huevo.


— Según mis cálculos debe estar justo cuando el invierno inicie...


—Amor eso es mañana —soltó el alfa ansioso. — ¡Dios! Debo terminar de pintar el cuarto y aclimatarlo, también ir por despensa para los días que estaremos aquí encerrados.


— ¡Shhh! Alfa — hablo el omega. — Yo me ocupe de la despensa y tranquilo, nuestro cachorro necesitara nuestro calor aquí en nuestro nido.


Después de que el omega dijo palabras dulces para calmar a su alfa ambos volvieron a su forma humana, desnudos y acurrucados. Entre ambos cuerpos calientes estaba el pequeño huevo. A las doce en punto el cambio de temporada se dio, las hojas naranjas se vieron cubiertas por la nieve blanda, los copos cayeron seguidos de una lluvia helada y dentro de un cálido nido un cascarón se rompió.


— Amor —dijo Jungkook somnoliento —Creo que escuché un ruido...


Esas palabras fueron como alarmas, los dos cuerpos desnudos se levantaron. El huevo se rompió, por fin su pequeño venía. Jungkook y Taehyung vieron emocionados como el cascarón cayó para dar paso a un fuerte llanto, un lindo bebito había nacido, tan blanco como la nieve que cubría los suelos, los cabellos tan oscuros como las noches de invierno y la boquita rojita, las manitas chiquitas se empuñaban mientras los piecitos chiquitos se movían. El omega no tardo en cogerlo en brazos, su cuerpo desnudo dejando al aire la fuente de alimento de su cachorrito que no tardo en pegarse para calmar su llanto. El alfa pelirrojo se coloco detrás de su pareja besando las mejillas y luego con su mano acariciando la cabecita de su pequeño hijo.


— Bienvenido a casa Jeon Jihoon— dijo el omega mientras amamantaba a su hijo.


— Los amo tanto mis amores, prometo que nada ni nadie les lastimará. Jeon Jungkook siempre cuidara de Jeon Taehyung y Jeon Jihoon, mis ojos siempre estarán en ustedes.


La pareja se dio un pequeño beso. La nueva familia gozaba del frió que les envolvía. El invierno era su época especial, aquella donde su amor florecía como flores en primavera, donde sus cuerpos no soportaban el calor como en veranos y donde la espera del otoño les acompañaba. Puede que no fueran la típica familia de lobos, pero era algo mejor, una familia llena de amor leal, dos almas destinadas a amarse hasta el final, cuidándose y respetándose. Un lobo polar enamorado de un pingüinito.


[FIN]

Siempre existirá alguien perfecto para nosotros.

26 августа 2020 г. 15:10:30 33 Отчет Добавить Подписаться
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••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎•• ホぁ !estas entrando a un sitio de pornoche. ⠀⠀⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⠀ →Sweek: kookie_7 →Ao3: kookiered_7 →Wattpad: GgukSeven

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•◦ೋ•◦❥•TaeTae•◦ೋ•◦ •◦ೋ•◦❥•TaeTae•◦ೋ•◦
Creo que me enamoré,sin duda amé esta bellísima historia ❤
J.L J.L
Hermoso 😭👌🏻❤️❤️❤️. Me enamoré de esto 😍
Jeon Kim Jeon Kim
Me enamore!!! Que hermoso cuento!!! 😭❤️❤️❤️
Laura Penagos Laura Penagos
Me encantó..es bellisimo

Kim Jeon Kim Jeon
a r t e (◍•ᴗ•◍)

𝐉 🦋 𝐉 🦋
Ay no me morí de ternura con estooo!!😭💕 tus historias me provocan ternura

Karu 🖤 Karu 🖤
AME!!!! Demasiado lindo !!! <3

jl jeon liah
es preciosaaaa, sin mentir la habia leido en wattpad y este ultimo tiempo me volvi loca buscandola, me re emocione cuando vine a dar con ella 😍

winter bear winter bear
A r t e, tan original 💗💗💗

lesley lesley
Hermoso y simplemente perfecto la tenia en wattpad y llore cuando desapareció mil gracias por esta belleza de historia 😭💜💜💜

Pistachis🌸 Pistachis🌸
Amo que los escritores cambien lo que ya esta escrito!!!😍 Es una historia demasiado lindaaa💜👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻

Blood Moon Blood Moon
Una obra diferente, y muy muy buena, de las mejores que he leído. 💜 Realmente superó mis expectativas.

❅AleJy❅ ❅HSA❅ ❅AleJy❅ ❅HSA❅
ME ENCANTOOOO! Pero tengo una duda, su hijito que animal es? XD

MVnteJK MVnteJK
Que historia más CUTE!!! 😍😍😍😭😭😭 la amé!! En serio 💕

🎀Anaís 🎀 🎀Anaís 🎀
Ya terminé de leer 💖 Es que me morí de la ternura, me encantó, lo ame, mucho, demasiado 🤧💜 Me atrevería a decir que este está en mi Top 3 de tus historias, me hizo sentir triste pero también me hizo derretir de la dulzura 😔✨💕

🎀Anaís 🎀 🎀Anaís 🎀
Aún no leo la historia pero tuve que bajar a decir que solamente la descripción me dio una ternura terrible. Cuando dijiste piedrita yo tenía la mielicta corriendo por las venas 😣 ME ENCANTA 💜

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