kookie_red7 ••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎••

Taehyung y Jungkook acordaron pasar la cuarentena juntos por su hijo. Los primeros días fue insoportable, la tensión se sentía en el aire pero después de unos días los vecinos pudieron notar que en la casa de la ex familia Jeon, los mayores bailaban a mitad de la sala sin parar. °KookTae °Historia 100% mia °One Shot


Фанфик 13+.

#mpreg #beomgyu #amor #cuarentena #romance #jktop #vottom #jungkook #taehyung #kookv #kooktae
Короткий рассказ
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Capítulo Único

Las noticias no dejaban de anunciar que era inevitable, debían entrar en cuarentena obligatoria. Estaban frente a una gran pandemia, lo mejor era guardarse en sus hogares para evitar propagar el virus.


Un alto peli negro suspiró mientras miraba las recomendaciones que aparecían en la televisión, dejó de lado su maleta y pasó sus manos por su rostro, estaba frustrado. No quería pasar la cuarentena con su ex, menos en su casa, pero todo era por Beomgyu, su hijo. El pequeño fruto que surgió de años de amor con Taehyung.


Eran muy jóvenes cuando su amor se dio. Jungkook tenía 20 años cuando embarazó a Taehyung de 17 años. Su amor se había dado muy rápido, a menos de un año de novios ya serían padres. A pesar de eso, ambos estuvieron felices… por tres años. Los problemas iniciaron de golpe, Jungkook trabajando dobles turnos para pagar los gastos, Taehyung exigiendo tiempo, cansado de estar encerrado. Se separaron, aunque al inicio el pelinegro no quiso, accedió.


Ahora a dos años de su separación acordaron pasar la cuarentena juntos para no exponer a su hijo a salir de la seguridad de su hogar.


— ¿Nervioso?— preguntó alguien a espaldas de Jungkook.


— Un poco — suspiró el peli negro.— No todos los días vas a encerrarte por 40 días con tu ex.


— Venga hermano — sonrió un chico alto y de cabellera similar a Jungkook.— Es por Beomy, piensa en él. — animó dando unas palmadas en el hombro de su hermano.— Aparte lo ves cada fin de semana, será algo similar.


— No es lo mismo saludarlo por tres segundos para darnos a nuestro hijo a tener que estar con él las 24 horas.


SeokJin sabía lo difícil que era para su hermanito volver a convivir con Taehyung, aunque terminaron en buenos términos, el proceso fue exhausto para ambos. Hubo demasiadas lagrimas, corazones rotos y un pequeño que no entendía porque debía viajar cada semana para ver a uno de sus papás.


— Todo estará bien— dijo Jungkook tratando de convencerse.


Jungkook cogió su pequeña maleta, porque solo serían cuarenta días, o eso decían las noticias. Tomó las llaves de su camioneta y salió rumbo a la casa de su ex. Su corazón no dejó de latir todo el camino y cuando vislumbró la preciosa casa sintió sus piernas temblar. Era consiente que ya no eran aquellos jóvenes enamorados. El había logrado lo que juró, a sus 25 años tenía su pequeña empresa que amenazaba con dar grandes frutos, su ropa de segunda mano ahora era de una cara marca y los juguetes de Beomgyu ya no eran pequeñas manualidades sino los más grandes y costosos.


Por otro lado, Taehyung también hizo su vida, al quedar embarazado muy joven no logró iniciar una carrera, pero tenía un muy buen trabajo en una tienda de ropa cara. El sueldo era bueno y le daba para mantener sus gastos, su tinte rubio y gustos para su pequeño.


El mayor dio un gran suspiro, saludo a los vecinos chismosos del rubio recibiendo la misma mala mirada y con manos temblorosas tocó el timbre esperando por ver una vez más el chico que le había dado lo mejor. La puerta se abrió dejando ver al piel canela, seguía tan hermoso como siempre. Sus cejas pobladas, las largas pestañas, esos labios abultados y rosados, las suaves telas que envolvían el cuerpo delicado, las largas y delgadas canillas luciendo con ese diminuto short. Trago duro. Sería una larga cuarentena.


La ex pareja se mantuvo en silencio por unos segundos, ni uno sabía que decir, hasta que la tierna vocecita de Beomgyu rompió el asfixiante momento de tensión.


— ¡Papá Googie! — gritó el pequeño y pasó a un lado de su papito para lanzarse a los fuertes brazos.


El mayor no tardó en alzar al pequeño, era su adoración, sus cabellos castaños como solía ser la cabellera de su ex, los ojos brillantes por la emoción de que pasaría por fin tiempo de calidad con sus dos papás.


— Mi niño bonito — respondió Jungkook apretando el cuerpecito contra el suyo. Su mirada no podía dejar de escanear la piel expuesta del que fue su marido.


— Será mejor que pasen — interrumpió el rubio— Los vecinos están viendo mucho — rasco su nuca nervioso por sentir la mirada del mayor. Esa maldita mirada que por mucho tiempo le hizo sentir que su cuerpo se derretía, que un calor inhumano lo atacaba y que si acompañaba de la sonrisa aconejada lo acababan. Sintió sus mejillas arder ante los recuerdos acalorados de esas manos tatuadas sobre su cintura. Vio al mayor pasar con su hijo en brazos.— ¡Uff! — bufó apenas quedó solo en la puerta— Será una cuarentena interesante.


Semana 1


Un ruido le hizo girar de la cama, los rayos del sol aún no estaban colándose en su ventana, pero ¿quién demonios hacía tanto ruido en la madrugada?. Jungkook se levantó del incómodo colchón inflable que Taehyung le había prestado para dormir en la sala y caminó hacía el origen del ruido, la cocina. Lo primero que notó fue a su ex en pijama revolviendo algo con fuerza dentro del lavabo mientras suspiraba pesado. Quiso no hacerlo, pero fue inevitable que su mirada cayera en el trasero respingón que rebotaba por los duros movimientos del menor, las piernas apenas cubiertas por ese pijama tan corto y los delgados brazos moviéndose sin parar. Por inercia bajo sus manos sobre su entrepierna y se aclaró la garganta antes de hablar.


— Taehyung ¿estas bien? —cuestionó con la voz adormilada y ronca.


El rubio no estaba bien, estaba demasiado ansioso, tal vez para su ex estaba siendo fácil convivir las 24 horas, pero para él, era como el infierno. Ver al musculoso pasearse por su hogar sin camisas, usar esos shorts que dejaban expuestas las piernas fibrosas y luego cargar a Beomy con una mano mientras ambos reían era el detonante para acelerar su corazón y fundir sus pensamientos. No estaba bien, él no podía estar pensando en Jungkook, no una vez más.


Miró de reojo al mayor solo para presionar con fuerza el batidor entre sus manos. ¿Siquiera era posible verse tan bien en pants en la madrugada con el cabello desordenado? Parecía que para Jungkook si era posible, vio los cabellos oscuros caer por su frente, se preguntó si su melena seguiría siendo tan suave como cuando hundía sus dedos en ella mientras hacían el amor.


— Si — aunque su respuesta fue afirmativa, negó con la cabeza confundiendo al mayor. — Lo que pasa es que no podía dormir y cuando no puedo me levanto a hacer helado de lavanda ¿quieres? — dijo muy rápido.


— Tae — dijo de manera cariñosa — Son las cuatro de la madrugada, deberías estar dormido, aparte estas haciendo mucho ruido, puedes levantar al niño.

— Claro siempre lo que hago está mal. —ni siquiera el sabia porque está respondiendo eso, solo se sentía molesto de no aceptar un “si” como respuesta. Dejó su mezcla en el lavadero y salió de la cocina dejando al mayor boqueando.


— ¿Que mierdas? — vio el cuerpo delgado menearse hasta llegar al final del pasillo y azotar la puerta. — Bueno, por eso no seguimos juntos —ladeo la cabeza — Peleas absurdas cuando podria decirme que le molesta. — camino hasta el lavabo y metió un dedo en la mezcla púrpura, hizo un gesto de aprobación, su sueño se había esfumado así que paso en la cocina hasta terminar la deliciosa mezcla, esos días en el hogar de su hijo le hicieron recordar lo mucho que extrañaba ver a Taehyung cocinar, lo rico que cenaba siempre y los dulces besos que recibía, bueno antes que comenzaran a discutir por cosas sin sentido.


Los siguientes días no fueron mejores que los anteriores, Taehyung parecía seguir molesto y si antes sus palabras eran pocas, ahora se volvieron nada. El rubio solo asentía o negaba, mientras a Beomy le sonreía sin parar a el mayor le regalaba la nada, evitaba incluso verle, y cuando tenían que comer juntos en la mesa, fingia olvidar colocar su plato.


Apenas empezaba la cuarentena y Jungkook ya rogaba al cielo la cura de ese virus descubrieran y que por favor a nadie más se le ocurriera desayunar murciélago sin cocer.


Semana 2


El sol estaba en su punto, el sudor bajaba por su espalda hasta perderse en el elástico de sus shorts de lino, su playera blanca se pegaba a su torso empapado, sus manos estaban cubiertas por los guantes de jardinería, intentaba mantener su mente ocupada con sus rosales, pero las risas de su hijo y la voz de su ex esposo no paraban de causarle un hueco en el pecho. Soltó las tijeras e inhalo profundo buscando calmarse, el calor potente no ayudaba mucho, pasó su antebrazo por su frente empapada , unos mechones rubios se pegaban a su cara y sus mejillas se mantenían muy rosadas.


— Papá googie más alto — gritaba el pequeño. Se encontraba en el columpio que el mayo había comprado en línea para disfrutar su tiempo en casa. Jungkook daba pequeños empujoncitos a la espaldita para que el niño se elevará en el columpio.


— No más mi amor, esa altura está bien — respondió el mayor y Taehyung solo pudo sentir los vellos de su nuca erizarse ante las palabras “mi amor”.


Cuantas veces Jungkook no le dijo de esa forma mientras le sostenía con amor, cuantas veces no usó esas palabras para suplicar no pelearan más, cuántas veces no recibió rosas con las letras escritas en fino papel. No, no podía estar pensando en eso, menos cuando había aceptado la idea de Jimin y comenzar a salir a citas. Ya habían pasado dos años y tenía derecho a rehacer su vida. Intentó levantarse pero resbaló con la tierra regada, sintió que en segundos su cara iba a estamparse contra su perfecto pasto japones pero unas manos tatuadas le sostuvieron.


— Te tengo — dijo Jungkook jalando el cuerpo hacia él, sus manos picaban al sentir la suave piel, giró el cuerpo para toparse con ese rostro perfecto, ni siquiera notó cuando su rostro se inclinó hacia el del rubio. Retiró una mano de la cintura para llevarla a una mejilla rosada, pasó sus nudillos por la zona caliente y sonrió. Inhalo el aroma al perfume de Taehyung, seguía siendo el mismo, ahora combinado con el sudor de su cuerpo pero sin llegar a ser un mal aroma, al contrario, le encantaba como el rubio siempre mantenía una fragancia en su piel, detuvo su mirada en los labios rosados recordando la cantidad de veces que esa boquita le lleno de amor y también en ocasiones le insultó.


— ¿Qué haces? — preguntó el rubio subiendo sus manos delgadas a los brazos musculosos de su ex. Tragó duro y sin pensarlo acercó también su rostro, sintió la fragancia varonil a menta que el mayor solía usar desde siempre, vio esa cicatriz en la mejilla causante por él cuando molesto le aventó un jarrón sin pensar.


Ambos se concentraron en la mirada del otro, los dedos del mayor delineaban la cintura con pasión, la piel mojada por el sudor y caliente por la acción. El menor paseaba sus dedos largos por la nuca del contrario. Se pegaron hasta que sus narices se rozaban, como si aún fueran esa pareja que se casó enamorada abrieron sus bocas listos para sellar una vez más el pacto, amarse en las buenas y malas, pero una dulce voz interrumpio el momento.


— Papis ¿que hacen? ¿se van a dar besitos?— Beomgyu se encargó de con sus manitas separar a los mayores y quedar al centro girando su cabecita varias veces viendo los rostros rojos de sus padres.


— Que cosas dices bebé —habló Taehyung pasando su mano por los cabellos negros de su hijo. — Tú papá solo me ayudaba porque iba a caer.


— Pero ¿porque estaban asi? Ahora que ya vivimos juntos ¿de nuevo se aman?—insistió el pequeño.


Jungkook quiso decirle a su hijo muy fuerte y claro para que el rubio entendiera, que él nunca había dejado de amar a su papi, que nunca quiso que él pensara que su trabajo estaba antes que su familia, que él solo buscaba darles lo mejor sin pensar en el tiempo que le consumía lograrlo, que ellos dos eran su todo. Pero en su lugar habló su ex esposo.


— Tu papá ya tiene una vida hecha, nosotros nos tenemos cariño pero ya. Así que ya no más preguntas. —sacudió su short y se giró para entrar a la cocina dejando una vez más al mayor boqueando y al infante imitando la acción de su papá.


Taehyung entró a tropezones a la cocina, sirvió con manos temblorosas un vaso de agua fresca y bebió de golpe. Posó su mano en su pecho acelerado, el aun podía sentir sus piernas desfallecer cuando Jungkook se acercaba.


Semana 3


Las risas en la sala eran tan fuertes que incluso los vecinos podían escucharlas, la tarde estaba a nada de volverse noche y dos Jeon con un Kim mantenían sus cuerpos sobre el piso de madera jugando twister, el pequeño Beomy reía alto al ver como sus papis estaban en una posición incómoda.


Después del incidente en el jardín, ambos adultos evitaban el tema, pero ahora intercambiaban más palabras, incluso sonrisas y sonrojos. Incluso el mayor ya se había acostumbrado a ver al menor escapar de su habitación para verle preparar helado de lavanda en las madrugadas, se colocaba cerca de él para ayudarle a limpiar y robarle lindas sonrisas que aceleraban su corazón.


— Papis van a perder —dio unos brinquitos saliendo de los círculos que le tocaban, pero ni uno de los mayores tenía corazón para explicarle a su niño que hace un buen rato él ya había perdido.


Las manos de Jungkook temblaron al sentir a Taehyung moverse, el menor se encontraba bajo el con el trasero chocando con su pelvis, si Beomy no fuera un niño vería lo malo de la posición, parecía que el amyor estaba a nada de empotrar al rubio y sin parar. El peli negro no pudo más, sin poder evitarlo cayo sobre el rubio, colocó sus manos para no impactar de lleno sobre el menor.


— Papis perdieron — chilló emocionado el menor dando brinquitos y corriendo por la sala olvidando su posición.


Taehyung giró para toparse de frente a su guapo ex esposo, su corazón traicionandolo como lo venía haciendo las últimas semanas, sus piernas se abrieron para dejar que el mayor se colocara entre ellas mientras Jungkook se sostuvo con una sola mano y con la otra delineó desde los labios hasta la cintura, pasando rápidamente por los pezones parados que sobresalían de la camisa blanca. Ambos suspiraron y sin contenerse el mayor tomó la delantera, junto su boca a la contraria esperando ser rechazado pero recibiendo una boca dispuesta a más. El beso era apasionado, ansioso por años sin rozarse, los belfos reconociéndose y adaptándose una vez más. Taehyung enrollo sus piernas a la cadera del mayor. Jungkook apretó la cintura con una mano y luego la paso a la piel desnuda de las piernas. Estuvieron así por varios segundos, intercambiando saliva y sentimientos que volvían a surgir, ahora con más fuerza que antes.


— ¡Se están besando! — dijo el niño señalando a sus papis, quienes se separaron de golpe limpiando sus labios culpables de resistir un día más de ese amor contenido.


— Amor ¿por qué no vas a la cocina por una servilleta por papi? —habló el mayor — Anda se niño bueno y de paso me sirves refresco, con cuidado. — sabía que cuando Beomy encontrará la bolsa de galletas se demoraría más de lo esperado. Vio al niño correr olvidando lo visto y se giró al rubio. — Tae… yo…


— ¡Shh! no digas nada. Esto no va a repetirse—se levantó y salió huyendo de la sala.


Jungkook pensó en seguirlo, en decirle que eso era imposible, que ahora que lo había sentido una vez más no podía parar, que necesitaba dejar fluir ese amor por él, que deseaba tanto volver a sus brazos y no irse de ahí nunca más.


Semana 4


Los días pasaban volando y a pesar que los mayores creyeron que estaban a nada de matarse, estaba pasando lo contrario, ambos buscaban excusas para sentir el tacto del contrario, sonreían cómplices y fingían olvidar que en las madrugadas su amor salía una vez más. Ahora ambos estaban en la cocina sentados en el amplio mesón de granito blanco mientras comían del helado que el menor solía preparar con música muy baja de fondo pues no querían levantar al pequeño.


— Entonces lo haces como método de desesteres.— decía Jungkook metiendo un sorbo enorme del helado a su boca.


— Mmmju. Después de que nos divorciamos tuve una temporada de mucho estrés, una noche me desperté y cansado de solo llorar, decidí hacer algo, busqué unas recetas y bueno tenía mucha esencia de lavanda y lo demás es historia.— respondió simple moviendo sus hombros.


— Pues esto es exquisito. Siempre fuiste muy bueno para la cocina, deberías venderlo, enserio es el mejor helado que he probado — alagó el mayor pasando su lengua por los restos de helado que quedaba en la copa.


— No puedo, entre cuidar a Beomy, los cuidados del hogar y bueno mi trabajo no me da para costear todos los utensilios.


— Yo podría hacerlo, amo verte sonreír y triunfar —dijo sin pensar causando un gran sonrojo en el menor.


— ¡Basta! No digas eso.— llevó una mano a su rostro y se mantuvieron en silencio, la música suave siendo el único sonido. Aunque la canción estaba muy baja, el menor la reconoció, era su favorita, Jungkook se la había dedicado por tantos años que eso causo algo en su corazón haciéndole levantarse del cómodo banquillo para caminar al peli negro. — ¿Bailamos?.


Jungkook escuchó la suave canción, era su favorita, la perfecta melodía para confesar su amor a Taehyung, se conformaba con escucharla mientras miraba al rubio, pero cuando este le propuso bailar, supo que por nada del mundo se iba a negar.


— Claro que sí —se levantó del banquillo tan emocionado que se sentía como un pequeño, sujeto la cintura del menor y este cruzó sus brazos por detrás de su cuello, comenzó a moverse a la par del rubio, sus caderas chocando, sus labios acercándose y sus corazón latiendo al mismo ritmo. Por eso no pudo resistirse a soltar esas palabras que quemaban por su boca buscando salir. — Te amo.


Taehyung escucho fuerte y claro esas palabras que lo llevaban al mismo cielo, sonrió sonrojado y pego sus labios al mayor, sus labios moviéndose sin parar. Ambos cuerpos comenzaron a buscar más, el peli negro posó sus manos en los muslos de canela para impulsar al rubio a saltar y enredar sus piernas en su cadera sin despegarse del beso. Subió al mesón y en segundos la ropa desapareció. Jungkook no quería ser rápido, quería hacer todo lento, apreciar el cuerpo de miel frente a él, volver a explorar cada rincón que le hacía delirar. Elevó su mirada a su ex esposo para obtener una afirmación y continuar, pero obtuvo algo mejor.


— También te amo— confesó el menor.


Esa noche la pareja de enamorados volvió a unir sus cuerpos como la primera vez, dejaron que los problemas se esfumara y que la felicidad ganara. Repitieron esas palabras de amor que ambos corazones agradecían y bajo la bendición de la Luna concluyeron su acto de amor en la habitación del menor. Los dos yacían desnudos en la amplia cama, Jungkook sujetando el cuerpo delgado entre sus brazos, no quería soltarlo, no ahora que lo tenía otra vez. Un chirrido de la puerta hizo que ambos se removieran pero ni uno quería separarse.


— ¿Papis? — preguntó Beomy sorprendió de ver a sus papis juntos. Vio a su papá tapar el cuerpo de su papito — Están desnudos —dijo muy alto.


— ¡No! —se apresuró a negar Jungkook — No mi amor, solo teníamos calor —mintió y Taehyung le apoyo.


Cuando lograron convencer al niño, se vistieron en silencio y se juntaron para desayunar mientras escuchaban las noticias como suponían lo hacían todos los demás.


“Por fin el virus está perdiendo la batalla, ya es casi seguro salir a las calles, en poco tiempo esto acabara”


Acabar. Eso significaba dejar la casa de Taehyung una vez más, regresar a las visitas una vez por semana, no tenerlo cerca, no más besos ni caricias. Jungkook no quería eso, el quería estar con su familia completa. No los iba a perder dos veces.


Semana 5


De poco a poco la ciudad volvía a cobrar vida. Los hospitales se vaciaban y la gente se recuperaba. Jungkook llevaba días pensando como sentarse a charlar con Taehyung y confesar su amor. Por eso esperó a que Beomgyu cayera dormido para llevarlo a su habitación, besar la frentecita y acariciar los cabellos.


— Te amo mi amor.— dijo y salió de la habitación dejando la puerta medio abierta.


Sabía que Taehyung se encontraba recogiendo la cocina. No falló. El rubio se movía por el amplio lugar acomodando la vajilla en esos shorts verdes de lino y esa camisa blanca ceñida a su torso, suspiró y se recargo en el marco de la puerta viendo a ese chico perfecto hablar creyendo estar solo.


— Jungkook yo creo que debemos hablar — decía el rubio sin notar al mencionado detrás suyo.— No, eso suena rudo. Mejor algo como Kookie te amo. ¡Aish! Eso fue muy directo. — metió los platos al cajón y se giró para llevarse un gran susto al ver a su ex con los brazos cruzados por su pecho, los pants gris que se ajustaban a su cuerpo bien moldeado y los largos mechones cayendo por su frente.


— Me gustó más la segunda opción— caminó hacia el rubio hasta tomar la cintura con sus manos tatuadas — Es directa y honesta, así es como debimos hacerlo siempre.


El menor bajó su cabeza nervioso, colocó sus manos sobre las del mayor y subió sus pies descalzos encima de los del peli negro.


— Mmmju, directo es bueno.— asintió con la cabeza.


— Amor — sostuvo la carita del rubio.— También quiero que hablemos— pegó sus frentes — Te amo, nunca deje de hacerlo, incluso te amo más que antes. Estoy dispuesto a hacer de todo para quedarme con ustedes, mis amores.


El menor sonrió, aún sobre los pies del mayor se paró de puntitas y dejó un beso sobre los labios contrarios.


— Te amo, tampoco he dejado de amarte y quiero que te quedes con nosotros — puso sus manos sobre las mejillas contraria — Con tu familia.


La pareja comenzó a besarse, ambos sentían un fuerte amor y ahora no estaban dispuestos a dejar de luchar. La cuarentena les había dado una segunda oportunidad de volver a empezar.


25 августа 2020 г. 21:05:12 16 Отчет Добавить Подписаться
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••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎•• ホぁ !estas entrando a un sitio de pornoche. ⠀⠀⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⠀ →Sweek: kookie_7 →Ao3: kookiered_7 →Wattpad: GgukSeven

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Kim Merari Kim Merari
es increible tu dualidad al escribir <3 escribes cosas tan turbias (pero geniales) y tambien escribes super soft bonito agsksha

kim vante kim vante
Me encanto🥺
Julianny Enid Julianny Enid
Me gustó mucho. 🥺💗
winter bear winter bear
Adoro tu forma de escribir ✨💗

Itzel Itzel
🤩💜 Otra historia encantadora!!
JTkim01 JTkim01
Hermoso 🥺💜

~