mymemoriesdied_ Vodka ♡

"¿Qué? ¿Yo teniendo sentimientos por Jungkook? Para nada. Él es mi mejor amigo, esto es sólo... r-reforzar nuestra amistad". ・❀ Longshot. ・❀ Romance. ・❀ "Reforzamiento de amistad". ・❀ Lenguaje explícito, si no te gusta no leas. ・❀ Historia original / No copies ni adaptes. VODKA.


Фанфик Группы / Singers 18+.

#taekook #kookv #bestfriends #smut
Короткий рассказ
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Besties!

Entre tantos años de amistad, de conocerse casi perfectamente el uno al otro desde sus gustos y disgustos, Jungkook jamás se imaginó que el rumbo de sus cotidianas vidas daría un gran cambio después de aquella estúpida e inofensiva petición de su mejor amigo de la infancia y compañero de departamento.

—Jungkook-ah, ¿estás ahí? —Y aquella era la dulce voz de su castaño amigo proveniente del baño llamándolo. Jungkook estaba muy entretenido mirando la televisión acostado sobre la cama de este, recién había llegado de reunirse con sus amigos y lo primero que quiso hacer al regresar fue ir a la habitación de su mejor amigo y contarle cómo había ido todo.

Aunque sólo se encontró con que este estaba tomando una ducha, así que se vio obligado a esperar.

—Sé que estás ahí —Lo escuchó decir. « ¿Para qué pregunta entonces?», fue el pensamiento del pelinegro mientras se disponía a cambiar los canales—, ¿así que podrías hacerme un favor? ¿Podrías venir y frotar mi espalda?

El más joven continuó con lo suyo, ignorando olímpicamente a Taehyung.

— ¡Jungkook-ah! ¡No finjas no escucharme! —gritó más fuerte esta vez, sonando como una rabieta que hizo a Jungkook reír con diversión. Adoraba molestarlo,

Suspirando, se puso de pie y caminó con pereza hacia el baño hasta abrir la descompuesta puerta y entrar. Contempló el espejo empañado y dibujó un corazón en él—. ¿Acaso eres un abuelito que necesita que le froten la espalda? Siempre te estás quejando, pero nunca compras un cepillo especial para eso.

Taehyung corrió la cortina de la ducha y asomó su cabeza fastidiado por el comentario que recibió, más ignorándolo—. Mientras lo haces, puedes contarme cómo te fue.

Sin querer molestarlo más, simplemente aceptó­—. Deja lavo mis manos primero.

—Realmente no es necesario. Donde están las lociones hay un guante que utilizo cuando me aplico cosas en el cabello, póntelo y ven acá.

Igualmente lavó sus manos y luego hizo lo pedido, deteniéndose en frente de la cortina y pasando saliva antes de correrla lo suficiente para que el cuerpo desnudo de Taehyung se asomara. Este rápidamente le dio la espalda, alcanzando el bote de jabón líquido y tendiéndoselo con tranquilidad—. Y bien, ¿qué hicieron? ¿Trajiste algo de cenar para mí? —bombardeó el castaño lavando su cabello. Jungkook esparció el jabón en toda su mano enfundada por el guante, dejó el recipiente a un lado y comenzó con su labor de frotarle la espalda a su mejor amigo hasta hacer espuma.

¿Por qué se veía sometido a semejante tortura?

—No te traje nada de comer, si querías algo debiste avisarme antes. Sólo salimos a beber con Hoseok, Namjoon, Minjae y una prima de Jung, es muy simpática.

— ¿Younha? Ella es bastante bonita, hubo un tiempo en que estuve atraído fuertemente.

Jungkook deslizaba su mano por toda la extensión de la espalda de Taehyung, haciendo movimientos circulares al frotar la piel sin mucha brusquedad—. No me sorprende; lindas y tranquilas, totalmente tu tipo. Es una lástima que ella esté enamorada de Namjoon.

Taehyung giró su rostro, riendo—. ¿Tú también lo notaste?

El pelinegro asintió, posando sus ojos en cualquier parte del cuerpo de su amigo menos en la que le llamaba totalmente la atención. El castaño se dio la vuelta, enjabonando sus brazos—. Creo que ella lleva bastante tiempo así. Es muy obvia, pero Namjoon parece ser muy lento.

—Conociéndolo, probablemente él piensa que son imaginaciones suyas.

El más joven estuvo de acuerdo. Frotaba la espalda de su amigo esperando que este le dijera que ya era suficiente, porque si él era sincero, la estaba pasando verdaderamente mal y quizá era un exagerado porque no era la primera vez que veía a Taehyung desnudo, después de todo llevaban muchísimos años estando al lado del otro. No obstante, era completamente normal sentirte estúpidamente torpe al estar fregando la espalda del chico que te gusta, ¿no? Así se tu mejor amigo o un simple conocido. El tacto no tan directo con la preciosa piel a su alcance agitaba su ridículo corazón y pintaba sus mejillas de un rojizo color, si no salía pronto de ahí y recobraba su postura de indiferencia, se desmayaría ahí mismo.

— ¿Podrías lavar un poco más abajo?

Ah… Dios.

Deslizó su mano aún más abajo y fue inevitable no posar sus ojos en aquellos esculpidos glúteos que estuvo evadiendo todo el rato. Después de todo su mano ahora se localizaba en la espalda baja del castaño, era cosa de bajar un poco más y acariciar esa zona.

Evidentemente no lo haría.

El tiempo que el mayor dedicaba en el gimnasio mostraba muy buenos resultados y él se hallaba fascinado por ello.

Se aclaró la garganta—. ¿Hasta cuándo se supone que estaré haciendo esto?

Escuchó la suave risa de su amigo—. Uhm… No sé, se siente muy bien como para detenerte —Tae giró su rostro por sobre su hombro y golpeteó el mentón del pelinegro con su dedo espumoso, añadiendo un guiño—, deberías hacerme este favor más seguido y yo podría hacerlo por ti también, ¿no crees? Los mejores amigos deberían frotar la espalda del otro.

—Claro… —Jungkook a ese punto estaba gritando internamente, y cuando estuvo por decir algo el sonido del teléfono del contrario interfirió. Lo alcanzó en el lavabo con su otra mano y con total confianza miró la pantalla—, pero mira a quién tenemos aquí… Video llamada del fantástico Park Jimin.

Taehyung continuó lavando su cabello—. Contéstale.

Eso hizo, sonriendo al ver la confusión de su otro amigo reflejada en su rostro una vez prestó atención—. ¡Jimin-ssi! ¿Qué tal Busan? —saludó.

— ¡Hey Jiminie! —saludó Taehyung también, abriendo la regadera para sacarse el jabón.

¿Por qué estás tú respondiendo el teléfono de Taehyung? Y… ¿Estás en el baño? Se escucha la ducha.

Para ahorrarse la explicación, el pelinegro tan sólo cambió la cámara y enfocó a Taehyung, luego al guante jabonoso en su mano—. Me pidió que restregara su espalda, ¿puedes creerlo?

El rubio hizo una mueca, pero parecía contener las ganas de reír—. No me sorprende viniendo de Taehyung, y tú nunca puedes negarte a lo que te pida así qué... Por dios, deja de enfocar su trasero. No quiero verlo, ugh. ¡Taehyung por qué dejas que conteste la llamada si te estás bañando!

— ¿Eh? Creí que tal vez tenías algo importante que decir, por eso. ¡Ah! Casi me entra un poco de shampoo en el ojo.

Jungkook reía y Taehyung también lo hacía. Jimin sólo frotaba su cien, pero la situación era divertida y no tardó en finalmente soltar una carcajada. Tenía los mejores amigos más extraños del mundo.

Sólo quería avisarte que en dos semanas regreso a Seúl ya que no dejabas de preguntar, deberíamos salir los tres entonces. Agh, avísame cuando no estés desnudo y volveré a llamarte. Esto es incómodo.

— ¡Okay!

—Estoy cortando…

Espera, Jungkook —el menor prestó atención antes de finalizar la llamada, esperando que su amigo acabara de hablar—. Nah, olvídalo.

—Pff. Hablamos después, Jimin-ssi.

Cortó y procedió a quitarse el guante para después echarse un poco de agua. Taehyung estaba terminando de bañarse así que ya no tenía nada más que hacer allí. Fue cuando estaba secando sus manos que escuchó el agua dejar de correr y entonces el castaño estaba saliendo de la ducha. Le extendió la toalla, dispuesto a salir de una vez por todas y sacarse la incomodidad de encima de estar en un lugar de espacio tan reducido con el chico por el que tenía profundos sentimientos. Más aún en un estado de desnudes.

Desafortunadamente en lugar de obtener la distancia que ansiaba, consiguió lo contrario cuando Taehyung resbaló y él no dudó en alcanzarlo antes de que llegara a provocarse daño. El resultado de tan repentino acontecimiento, fue la proximidad en la que sus rostros quedaron.

—Wow —Taehyung envolvió uno de sus brazos alrededor del cuello del más joven, buscando más seguridad. Jungkook sólo podía prestar atención al precioso hombre que sostenía, sus brazos apretándose un poco alrededor de sus caderas—, eso estuvo cerca, Jungkookie. Gracias.

Luego de recibir aquella sonrisa, el pelinegro los recompuso a ambos y salió disparado del baño con el corazón en la garganta y sus mejillas hormigueantes—. ¿Eh? ¿No seguirás hablándome de la reunión? —escuchó la voz del mayor antes de salir de la habitación de este.

—En otro momento, voy a dormir. Suerte mañana en tu trabajo —respondió y se marchó.

El castaño quedó un tanto aturdido luego de escuchar la puerta de su habitación ser cerrada. Quizá no debió molestarlo para algo tan insignificante, ni siquiera sabía por qué la idea de pedirle a su mejor amigo que le frotara la espalda surgió de la nada. Fue hasta su armario por ropa y por su mente se cruzó la escena de hace un momento y la mirada del más joven en él, cómo su rostro pareció agarrar un poco de color. Lo cerca que habían estado sus rostros en ese momento… Llevó su mano hasta su pecho, sintiendo sus latidos normales ahora.

¿Era normal que su corazón se haya acelerado?

—Probablemente fue porque resbalé…

[♡]

Los siguientes días pasaron con normalidad para los dos chicos y el asunto del baño quedó olvidado ridículamente rápido, para Jungkook situaciones como esas en donde era sumamente consciente de sus sentimientos por su mejor amigo ocurrían todo el tiempo desde hacía mucho, por lo que estaba muy acostumbrado a lidiar con ello internamente hasta regresar a la normalidad. Ya saben, cosas que las personas con un amor no correspondido terminan aprendiendo para continuar remando en ese mar de desamor.

Estando en la ducha podía sentir toda la tensión de un día agitado en la cafetería deslizarse por sus hombros. Había esperado tener una jornada tranquila, pero uno de los clientes derramó su té sobre él cuando quiso entregar la cuenta y era sumamente agotador mantener una sonrisa decente a las chicas que iban regularmente al local porque según su jefe “él era muy popular”. Él no estaba interesado en volver a tener novia por los momentos, así que a cualquiera que intentara conseguir algo serio con él eran educadamente rechazadas.

Últimamente sólo tenía la energía suficiente para pensar y apreciar su enamoramiento de años por Taehyung, y cuando sintiera que estaba “muy en ello”, volvería a salir con alguien más como ha hecho veces anteriores.

Suspiró—. Ah… Taetae, no importa cuánto lo intente. No puedo conseguir en nadie más lo que encuentro en ti.

— ¿Jungkook-ah? Estoy entrando…

Se congeló por un instante al escuchar aquella voz y la puerta del baño abrirse. Dios santo. Cerró la llave y corrió un poco la cortina, encontrado al dueño de sus pensamientos sonriéndole mientras sostenía una esponja de baño—. La compré hoy. Déjame regresarte el favor y frotar tu espalda.

—Taehyung, ¿cómo entrarse?

—Bueno… —empezó el castaño, acercándose hasta tomar al más joven por los hombros y darle la vuelta—, siempre te bañas con la puerta sin seguro, no es un secreto, así que entré sin ningún problema como ves. ¿Me pasas el jabón líquido?

El pelinegro soltó un suspiro alcanzando el jabón y entregándoselo—. No es necesario que hagas esto…

—Pero quiero hacerlo —rebatió—, creo que te molesté por haberte pedido que me lo hicieras, así que si es así me gustaría compensarlo. Además, se siente bien tener a alguien cuidándote de esta forma, quería que lo experimentaras también.

—No me molestó frotar tu espalda, Taehyung.

—Uhm, como saliste corriendo la última vez…

Relamió sus labios, indeciso sobre qué respuesta darle—. Sólo estaba cansado.

Taehyung rió, empezando a frotar la esponja contra la trabajada espalda de Jungkook. Era… realmente increíble la vista—. Oh vamos, te conozco muy bien y sé que esa clase de actitud no la tomas cuando estás “cansado”, sino más bien agobiado por algo.

Había un deje de decepción en la voz del castaño, y Jungkook quería tanto asegurarle que no era nada por el estilo, pero eso requería un poco más de la sinceridad que no podía darle.

—Lo siento… Tan sólo olvídalo.

—Bien, pero recuerda que si hay algo molestándote puedes decirme, ¿sí? Incluso si se trata de mí.

—Taehyung…

—Pero bueno, ¿qué tal? —El castaño lavaba diligentemente la espalda de Jungkook, trazando cada músculo presente como si lustrara un trofeo—, se siente bien, ¿verdad?

El más joven apenas se volvía consciente del movimiento de la mano de Taehyung detrás de él, y llegó a la conclusión de que sí; le gustaba. Poco a poco empezó a sentirse más relajado y deseoso de que su amigo le diera uno de esos magníficos masajes que había aprendido en el spa donde trabajaba, eso seguro lo dejaría durmiendo como un bebé esa noche.

—Uhm, Tae, ¿por qué estás frotando mis brazos? —preguntó genuinamente curioso al sentirlo desplazarse desde su espalda hacia su brazos, enjabonando estos ahora.

— ¿Tiene que haber un por qué? —Escuchó decir con una suave risa mientras sentía las caricias sobre sus bíceps, lo más desconcertante era que Taehyung estaba usando ambas manos—. Sólo quise darles un poco de cariño a estos nenes de acá, mi mayor sueño. ¿Te molesta?

—Para nada, sólo tenía curiosidad —respondió rápidamente el azabache. No le molestaba en lo más mínimo que Taehyung tocara su cuerpo.

Era cierto que Taehyung tenía una especie de “devota debilidad” por sus bíceps y tríceps así como él la tenía por la mayor parte del cuerpo del castaño. No era ciego y podía reconocer que en varias ocasiones atrapó a su amigo apreciando su cuerpo con ojos que le hacía dudar sobre si realmente este no le correspondía de cierta forma. De todas formas nunca llegó a ser importante, dado a que siempre concluía en que no era nada como eso; Taehyung sólo aspiraba a tener un físico como el suyo.

Ah… Bendito hombre heterosexual inalcanzable.

— ¿Jungkookie? —Taehyung lo sacó de sus pensamientos, por lo que respondió con un suave sonido para indicarle que le estaba prestando atención y que prosiguiera—, puede que esto te suene un poco raro, ¿pero podrías darte la vuelta?

Bien, era algo repentino y también extraño tal y como él mismo dijo, pero la cuestión era que Jimin tenía razón; tenía dificultades con poder decirle que no a Taehyung y mucho más cuando le decía “Jungkookie” con aquella voz que obviamente era para pedir algo. El punto era que Jungkook estuvo por hacerle caso de inmediato, eso, hasta que se percató de tener una semi erección.

Y santo cielos… ¿Cómo pudo excitarse por sólo tener las manos de Kim Taehyung sobre su cuerpo?

De pronto quiso reír, la respuesta estaba en su propia pregunta; era Kim Taehyung de quien estamos hablando.

Respiró hondo, y se cubrió con una parte de la cortina antes de darse la vuelta y encarar a su mejor amigo—. ¿Se te perdió algo por este lado, amigo? —El castaño sólo ladeó un poco su cabeza, mordiendo su labio inferior como queriendo contener una pequeña risa al mismo tiempo que comenzaba a frotar la esponja por todo el pecho del pelinegro. La camiseta blanca de este se había mojado un poco y esto le permitió ver los pezones de este en casi todo su esplendor. Auto-control Jeon Jungkook, has pasado por cosas así por años—. ¿Algo gracioso?

—No te conocía tímido.

—Me haces sentir como a esos cachorros cuando les están dando un baño.

—Si de perros se tratara, tú serias un Golden Retriever —Y fue entonces que la mano de Taehyung comenzó a deslizarse desde su pecho hasta su abdomen, y la mente de Jungkook se llenaron de alarmas por lo que con su mano libre rápidamente lo detuvo tomándolo de la muñeca. Fue ahí que finalmente el castaño despegó sus ojos de su cuerpo y miró su cara—. ¿Qué-

—Eso quiero preguntarte yo, ¿qué crees que haces?

Taheyung remojó sus labios con nerviosismo, bajando un momento su cabeza y luego subiéndola—. Nada sólo… Hace mucho que no te veía desnudo, tu cuerpo realmente me impresiona así que… ¿Quise verte bien? A-Además probablemente tuviste un día agotador así que… creí correcto consentirte un poco más.

— ¿Consentirme? —inquirió Jungkook, y oh no, Taehyung supo que había dicho algo que no debió—. ¿Acaso piensas que soy un- Okay, ¿sabes qué? Aprecio tu preocupación y tus buenas intenciones, pero creo que ya has hecho más que suficiente por mí así que lo mejor será que te vayas y me permitas tener mi privacidad de regreso.

Retirando lentamente su mano, el castaño volvió a relamer sus labios y asintió—. Tienes… razón.

Lo siguiente que hizo fue dejar la esponja a un lado, lavar sus manos mientras escuchaba a Jungkook cerrar la cortina y abrir la ducha, para luego él salir y cerrar la puerta detrás suyo, apoyando su espalda por un momento hasta terminar deslizándose hacia el suelo.

Llevó sus manos hacia su rostro para cubrirlo, sintiéndolo caliente y creyendo que simplemente se debía a la fría temperatura de sus manos. ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué había buscado conseguir al poner a su mejor amigo en semejante situación incómoda?

No lo sabía.

Lo único que sí sabía en ese momento, era que no podía sacar la imagen del miembro erecto de Jungkook a través de la semi-transparente tela de la cortina y tampoco podía ignorar la sensación que recorrió su cuerpo con semejante imagen. Todavía podía sentir la piel de su mejor amigo en su tacto, sus músculos…

Santo dios…

Debía enfriar su cabeza.

[♡]

— ¿Seguro que no quieres que te traiga algo? —inquirió el pelinegro queriendo asegurarse de la decisión de su amigo, golpeando la puerta de su habitación con sus nudillos más sin embargo entrando de todos modos. Era sábado, por lo que sus amigos lo invitaron a beber esa noche.

Taehyung estaba recostado sobre su estómago, pataleando y con su concentración casi por completo en su teléfono—. Nah, prepararé algo yo mismo para cenar así que no te preocupes.

Apoyándose de la puerta con sus brazos cruzados, lo miró un poco para después acercarse. No podía quedarse embobando mirando lo maravillosas que las piernas de su amigo lucían en aquellos pantaloncillos, ni mucho menos la piel expuesta de su cintura por su camiseta levantada. Obvio no.

Se lanzó a su lado ignorando el quejido de este y lo abrazó, ojeando su teléfono—. No quiero escuchar tus lloriqueos de arrepentimiento luego. ¿Qué ves? —Taehyung sonreía hacia la pantalla sin darle la más mínima importancia a él. Ugh.

— ¿Recuerdas a Yongkyu? —Jeon hizo un sonido afirmativo y Tae prosiguió con emoción—. ¡Va a casarse pronto! Su novia está embarazada, ¿no crees que es increíble? Mira estas fotos.

—Wow, ¿tan pronto será padre? —sopesó mirando las imágenes, su ex compañero de clases lucía bastante contento abrazando a su novia, sus manos posadas sobre el vientre de esta—. Espero que seamos invitados al baby shower.

—Es lo más probable —Taehyung liberó una risita—. Así que debemos ir buscando un regalo. Ah, aunque todavía no sabemos si será niña o niño.

— ¿Y eso importa? Cualquier juguete estaría bien.

El castaño negó al mismo tiempo que rodaba los ojos y empujaba a Jeon con su hombro. El pelinegro le miró por largos segundos esbozando una leve sonrisa, empujando su lengua contra la cara interna de su mejilla una vez que Taehyung retomó ignorar su existencia y no paraba de sonreír como estúpido hacia el jodido artefacto. Liberó un bufido y buscó levantarse, pero antes…

—Bien, nos vemos más tarde —Sus labios hicieron una rápida parada sobre la mejilla de Taehyung, sorprendiéndose a sí mismo. A ambos.

Su amigo, rápidamente lo miró con confusión, su mirada brillando con algo más que duda. Era una sensación hormigueante y vergonzosa la que los recorrió, porque ellos no habían hecho algo como darse besos en las mejillas antes.

— ¿Y… eso?

Remojó sus labios en busca de alguna respuesta o excusa por su acción, pero su mente dejó de maquinar tan pronto vio el rostro de Taehyung teñirse en un sonrojo. Y entonces se empujó de nuevo y volvió a besar su moflete.

—No sé —musitó al volver a poner distancia—. Sólo pasó, y te sonrojaste y-

Dejó de hablar cuando la risa de Tae llegó a sus oídos maravillosamente—. Detente ahí —Jungkook parpadeó con confusión—. Si ya es raro que me des un beso, se vuelve aún más raro cuando intentas justificarlo. Está bien, Kook, no me incomodó de ni nada así que no estés tan tenso. Sólo fue sorpresivo viniendo de ti, supongo que puedes ser cariñoso de vez en cuando incluso con tu mejor amigo.

El pelinegro no pudo encontrar mejores palabras que las siguientes—: Tú lo eres conmigo. Bastante, diría yo, hace nada estabas bañándome diligentemente en el baño.

—Sí, pero nunca llegué a un beso en la mejilla como despedida —Apoyó su mentón sobre su mano, sonriendo todavía ante el nerviosismo del contrario. Poco sabía Jungkook que este se encontraba en el mismo estado que él, sólo que era mejor disimulándolo. Todavía no podía olvidar lo del día del baño.

— ¿Deberías? —y aquello salió por si solo antes de poder detenerse. Mierda—. Digo- ah. No es la gran cosa. Un beso, ¿no?

Hubo un silencio momentáneo, los dos mirándose seriamente.

—Si no te molesta entonces… —soltó su teléfono alcanzó la nunca de Jungkook y se sostuvo de ahí al dejarle un lento beso en la mejilla, poniendo su mejor sonrisa al separarse. Como si su corazón no estuviera desbocado—. ¿Feliz?

Su mano se mantuvo en la nunca del pelinegro cuando formuló la sencilla pregunta, acariciando y enroscando sus mechones en sus dedos. Jungkook inhaló antes de responder.

—Casi. Necesito probar algo.

Tae necesitó dar una profunda respiración porque tan pronto los ojos de Jungkook cayeron sobre sus labios, y en un reflejo por el creciente nerviosismo se los relamió.

— ¿Q-Qué cosa? —terminó inquiriendo con torpeza, queriendo creer que eran imaginaciones suyas.

Jungkook no era ciego; podía ver la tensión emanar del cuerpo de su mejor amigo, y con eso él fácilmente se habría alejado y dado todo por sólo un juego estúpido para así no cruzar aquella fina línea.

Pero…

Pero.

El atisbo de curiosidad en los ojos del castaño y aquellas reacciones tan conocidas para él, lo mantuvieron fijado en su sitio sin poder apartarse o dejar de recorrer cada centímetro de su rostro. Y entonces, imitó a su amigo, mojando sus propios labios con un golpe rápido de su lengua. El silencio aguardaba por ellos, por lo siguiente que el otro llegara a hacer o decir.

— ¿Jungkook?

—Dios, Tae, ¿sabías que tus labios se mueven de una forma hermosa cuando dices mi nombre? —Y entonces alcanzó la mejilla de Taehyung antes de que este pudiera procesar por completo sus palabras, y lo guio hacia un profundo y lento beso para acabar con la jodida tensión.

Duró unos pocos segundos los cuales Jungkook sintió como los mejores invertidos en mucho tiempo, por no decir que toda la vida. Las mismas miradas seguían ahí cuando hubo distancia, en desconcierto, la mano que reposaba en su nuca había perdido firmeza y sólo volvió a sentir un agarre cuando quiso distanciarse por completo. Taehyung no decía nada, mucho menos se movía ni un centímetro, casi podría decir que estaba de piedra si no fuese por su respiración. Sus narices se rozaban con cada inhalación que daban, y el menor no pudo hacer nada más que chasquear su lengua y empujarse de nuevo hacia la boca de su mejor amigo porque no consiguió probar lo que necesitaba.

Su mayor sorpresa después de descubrir una segunda vez que los labios de Taehyung eran increíblemente suaves, fue que este mismo no tardó en corresponder con un tanto de inseguridad. Sentimiento que Jungkook se encargó de borrar tan pronto se tomó el atrevimiento de profundizar y rozar sus lenguas juntas repetidas veces, provocando así que el castaño se afirmara de su nuca en busca de estabilidad.

Fue increíble. Dios. La humedad de esa dulce boca que asaltó con deseo, los sonidos ahogados y húmedos que se provocaron con cada colisión. Mierda. Su cuerpo temblaba y se desesperaba por más con cada segundo, Taehyung lo besaba como si quisiera devorarlo o dejarse ser devorado, en su neblina mental no podía detenerse a pensarlo bien.

Sus pulmones demandaron por oxígeno y Jungkook no tuvo otra opción que separase abruptamente, tomando el momento para recomponerse un poco y calmarse porque el mareo que lo atacó fue real. Santa mierda. Se habían besado de una forma hambrienta y él se encontraba medio duro ya.

—Espera —Jeon se congeló en su sitio con su respiración acelerada y mirando a su mejor amigo reincorporarse en sus rodillas para arrastrarse hasta caer en su regazo. Su rostro fue sostenido con fuerza por dos manos y el castaño lo observó con sus bonitos ojos.

Y esta vez el besado fue él.

Carajo. Fue besado y sostenido por Taehyung como si no quisiera dejarlo ir y él no sabía qué hacer, no quería irse, no quería alejarse y sólo dejarse llevar por el momento y no registraba si al final de cuentas aquello sería lo correcto, pero mierda que se sentía correcto. Perfecto. Magnifico.

La sensación, el olor y el peso de este sobre su cuerpo… Cristo, no necesitaba salir con sus amigos para conseguir sentirse embriagado si tenía al mayor en su regazo, con su lengua en su boca y tirando de su camiseta para sacarla.

Estuvo a punto de hacerlo, empezar a desvestirse y desvestirlo a él hasta que el timbre del apartamento sonó y terminó la sesión abruptamente. Los dos separándose cómo si aquel hechizo por el que se vieron sumidos se rompió con un chasquido, mirándose con grandes ojos y sus respiraciones desastrosas. Taehyung fue el primero en intentar decir algo, pero el timbre volvió a sonar y un poco más insistente esta vez.

Internamente ambos lo agradecieron.

Carraspeó su garganta mirando fijamente los ojos de su mejor amigo—. Probablemente vinieron por mí así que…

—Ah, cierto… Debes irte, okay.

Jungkook comenzó a mordisquear el interior de su mejilla—. Taehyung…

— ¿Sí?

Miró las manos de este todavía echas puños en su camiseta. El timbre volvió a sonar— ¿Podrías… uhm, bajarte? —Dios no, él lo quería por completo encima suyo.

— ¡Ah! C-Claro —El castaño saltó fuera de su regazo y Jungkook se puso de pie, arreglando a penas su ropa.

—Yo… Nos vemos más tarde —Se despidió incómodamente, viéndole asentir callado antes de salir de ahí como una flecha que fue disparada.

Abrió la puerta, salió y la cerró antes de que Namjoon siquiera tuviera oportunidad de dar un vistazo hacia dentro del departamento. Y Jungkook pudo escucharlo preguntarle algo, pero él definitivamente no podía prestar por estar por completo sumido en lo ocurrido antes cuando la realización lo golpeó.

Se habían besado… Santos cielos…

¿Lo mejores amigos podían besarse? ¿Podían besarse de esa forma?

Más importante, Taehyung no pareció disgustado con que eso pasara. Más bien…

Llevó su mano hacia su boca, cubriéndola cuando un jadeo de sorpresa quizá salir al tener las imágenes de su mejor amigo sobre su regazo buscando desvestirlo con ansias.

—Amigo, ¿qué demonios te pasa? Luces como si acabaras de ver un fantasma, ¿estás bien? —Era Namjoon observándole con el ceño fruncido claramente confundido por su estado.

Jungkook frotó su rostro, asintiendo lentamente aunque no estuviera bien del todo. El shock lo estaba consumiendo y probablemente lo que restaba de la noche estaría con su mente sumida en su mejor amigo—. Vámonos, creo que necesito mucho alcohol hoy.

[♡]

Lo que ocurrió después de eso fue bastante sencillo y altamente estúpido: ninguno sacó el tema y actuaron como si simplemente se trató de un sueño colectivo, o al menos eso hicieron por un día. El lunes por la noche cuando los dos estaban en total silencio en el departamento, Jungkook respiró profundo y fue hasta la habitación de Taehyung, tocando la puerta entre abierta y pasando cuando escuchó su voz indicándole que podía entrar.

—Ven a ver una película conmigo —dijo instantáneamente el pelinegro.

Y él no estaba preguntando, estaba demandando y Taehyung no era tonto como para captar el claro mensajes: “Vamos a hablar”.

Y fue así como llegaron a donde se encontraban actualmente, en la habitación del más joven con las luces apagadas y la película reproduciéndose en el televisor como única iluminación. Estaban sentados al lado del otro arropado por las cobijas, sin prestar verdaderamente atención a lo que tenían en frente. Taehyung estaba esperando a que Jungkook comenzara la conversación porque si era honesto él no tenía ni idea de qué decir, estaba confundido. Sin embargo el menor pareció tomarse su tiempo antes de hablar y el castaño no sabía si era debido a que se encontraba en el mismo estado que él o porque estaba esperando alguna señal para comenzar.

Entonces, Taehyung tuvo la idea de apoyar su cabeza en el hombro del pelinegro, abrazar su brazo y alcanzar su mano para entrelazar sus dedos. Aquello era algo bastante natural entre ellos, pero esta vez no se sintió de esa forma.

Había tensión en el ambiente y para empeorar todo, Jungkook seguía sin decir nada. Su única acción fue subir las manos entrelazadas de ambos sobre el muslo del ansioso castañito y dar unas cuantas caricias con sus dedos. Una vez más, algo así era muy típico entre ellos, pero no se sintió así.

Se sentía como sí ellos… estuvieran coqueteando con el otro con esas acciones, como si buscaran provocarse.

Taehyung se removió un poco por la exasperación de estar esperando algo y de estar recibiendo nada. Pasaron unos cuantos minutos y todo siguió de la misma manera hasta que Jungkook decidió abandonar los dedos del castaño, y así posar por completo su palma sobre la piel del muslo del mismo y dar un leve apretón que consiguió hacer estremecer al mayor. Este le dio una mirada, pero el azabache seguía mirando con aparente concentración al televisor.

¿Quizá después de todo la invitación sí fue para ver la película?

No podía ser…

No obstante, decidió hacer el intento y concentrarse a contemplar el televisor hasta que finalmente Jungkook habló—. Respecto a lo que sucedió antes… Creo que todo fue bastante sorpresivo, ¿tú qué opinas de ello?

La mano de Jungkook comenzó a moverse, deslizándose hasta el borde de sus pantaloncillo de dormir hasta regresar a la mitad de sus muslos, cada vez subiendo un poco más la tela y colando sus dedos con total naturalidad.

Se tensó al principio, y luego se avergonzó a recordar que no llevaba boxers puestos.

Respiró hondo y se “concentró” en lo que le habían preguntado.

—Yo… creo que sólo hemos estado un poco falta de un buen polvo, ¿quizá? —Su nerviosismo era notable en su voz. Realmente no sabía qué estaba diciendo—. Okay voy a ser honesto; fue raro, todavía pienso en ello y me siento como si no hubiese sido yo mismo en ese momento por lo que es inevitable no sentirme un tanto avergonzado. Aunque… ¿no sé sintió tan mal? —Le dio una mirada, viendo a Jungkook enarcar una ceja. El movimiento de su mano había parado—, digo, eres tú… mi mejor amigo y eso. Tenemos muchísima confianza.

Jungkook guardó silencio por un momento, regresando su vista al televisor y privándole de al menos leer su expresión con claridad. Taehyung seguía sosteniendo su brazo, acariciándolo con parsimonia. Entonces su corazón dio un vuelco cuando el azabache volvió a hablar—. Es así. Yo sólo… espero que las cosas entre nosotros no se vuelvan incómodas a causa de eso. Eso es lo que más me preocupa.

El mayor asintió aunque Jungkook no lo viera—. Si tú estás tranquilo con ello y yo también, entonces lo que pasó simplemente pasó y no afectará de forma negativa nuestra amistad —Él tampoco deseaba que su relación con Jungkook se viera perjudicada—. Quedará como una divertida anécdota más entre nosotros.

Dejó salir apenas una risa—. Divertida… Sí, supongo que eso es todo entonces. No es nada por lo que enloquecer.

—Sep.

Y con eso, ya habían tenido su necesaria charla respecto al beso aunque se sintiera realmente chueca. Después de largos minutos enfocados en la película, la traviesa mano de Jungkook retomó su trabajo subiendo y bajando en la tersa piel del castaño acariciando sin prisa, y Taehyung empezaba a inquietarse de nuevo. Toda su concentración desplazándose hacia esa mano que con cada ingenioso movimiento la excitación se extendía en cada fibra de su cuerpo, ante el pensamiento de que su amigo quizá buscaba acariciarle mucho más allá. Y entonces no fue consciente de estar empujando sutilmente sus caderas contra el tacto de Jungkook cada vez que su mano subía.

Quería llorar, realmente quería hacerlo porque comenzaba a sentirse frustrado y una parte de sí mismo le murmuraba que su mejor amigo no tenía la responsabilidad de complacerlo. Y sabía que era así.

Pero él quería, necesitaba que Jungkook hiciera algo más.

Y como si este hubiese recibido su pensamiento como un comando, subió su mano directamente y acarició sus genitales lentamente con dos de sus dedos, después con su mano completa. Fue en ese instante que todo pensamiento racional en la mente del mayor se esfumó felizmente, gimiendo y todo su cuerpo respondiendo a Jungkook como contenido inflamable al hacer contacto con fuego.

Enterró su cara en el hombro de este, cerrando sus ojos con fuerza mientras se abrazaba al brazo de Jungkook sin detener el movimiento de pelvis. Podía sentir el cabello de su frente adherirse a su piel por el sudor que brotaba a pesar de estar el aire acondicionado encendido. Sin querer verse más torturado, alcanzó la mano del más joven y la condujo hacia su adolorida y goteante polla, escuchando el suspiro tembloroso que este liberó antes de comenzar a masturbarlo en serio.

Santa mierda… Aquello se sentía tan bueno, que por momentos lo único que fue capaz de hacer fue gemir y jadear su nombre a causa del magnífico placer, alabando el trabajo que hacía. El agarre era tan perfecto, la textura de su mano tan buena… Dios. Alzó la mirada para observar su estado y se encontró que este ya lo estaba mirando y que su otra mano se hallaba ocupada masajeando su propia excitación por encima de la cobija. Su ceño fruncido y sus brillantes labios separados a causa de los jadeos que soltaba. Taehyung no perdió tiempo condujo su propia mano hacia el bulto de Jungkook, dando un suave apretón que hizo al pelinegro gemir roncamente un “sí”, y con tan sólo eso el libido del castaño aumentó aún más.

Él fue más atrevido y retiró la cobija que cubría a su amigo, insertando su mano en el short de dormir de este y sacar su dura polla porque él realmente quería volver a verla y sin nada en medio. La sensación de su miembro pesado y caliente en su mano se sentía bien, le gustaba y se preguntaba si se debía a que era el de Jungkook y no de algún extraño.

Con cuidado frotó su pulgar en la punta, esparciendo el líquido pre-seminal por todo el glande siendo consciente de que el movimiento de la mano de Jungkook se detuvo en ese preciso momento, como si toda su fuerza le hubiese sido arrebatada por completo y él lo creía, él lo conocía. ¿Qué tan loco era querer intentar darle una mamada? Tenía cero experiencias con pollas que no fuesen la suya, pero algo en la de su mejor amigo hacía su boca secarse y ponía su lengua intranquila. Dejó atrás la idea y prosiguió con su trabajo, comenzando a masturbarlo en un ritmo constante también que luego fue aumentando.

Fundiéndose en el placer, ambos creyeron que no podía haber algo mejor, pero sí lo había y lo probaron una vez que Taehyung se acostó por completo en la cama y Jungkook se colocó encima de él y bajó por completo sus pantaloncillos para así alinear sus pollas juntas y frotarse juntos. Para el castaño la imagen del más joven sobre él simulando suaves embistes fue tan extraña que casi se sentía como si no fueran ellos los que estaban ahí buscando saciarse como locos. Entonces sus miradas se trabaron junto a la otra.

Eran ellos, era real y estaba pasando.

Sus miembros se contrajeron cuando Jungkook los sostuvo con una mano y los masturbó a ambos, su cabeza cayendo con derrota al lado de la del mayor que se aferraba con fuerza a su espalda.

—Ah… Taehyung…

Un escalofrío lo recorrió cuando el cálido aliento de Jungkook acarició la sensible piel de su cuello al jadear su nombre con semejante deseo, y eso fue todo para soltar un gemido ahogado y correrse en la mano de su mejor amigo, manchando su ropa. No supo por cuánto tiempo mantuvo sus ojos cerrados con fuerza, pero cuando los abrió se sintió despertar de un letárgico sueño su mejor amigo seguía encima suyo muy quieto, podía sentir su respiración en su cuello todavía; tibia y un tanto agitada.

Bajó la mirada parar ver el desastre que había hecho y vio que el más joven seguía duro al no haberse corrido todavía, y cuando este soltó sus miembros y apoyó ambas manos en la cama con la intención de levantarse, Taehyung lo sostuvo fuerte de su espalda y deslizó su mano hasta su hombría para acariciarle sintiéndola contraerse ante su tacto como la primera vez.

Una sonrisa de suficiencia estiró la comisura de sus labios.

Quería que él también se sintiera bien y se corriera por razones que Taehyung muy en el fondo sentía muy egoístas. Quería ver su rostro cuando lo hiciera pero Jungkook no parecía con ganas de sacar su cara de donde la tenía, pero al menos así era capaz de escuchar muy bien los sonidos que este hacía con cada movimiento de su mano.

Ah, él quería muchas cosas al mismo tiempo en ese momento.

El pelinegro no duró mucho y se vació en la ávida mano de Taehyung, sus fluidos uniéndose a los de este sobre su pobre camiseta. Clavó su mirada en el techo una vez sintió el peso de su amigo sobre él, sus mentes siendo despejadas de aquella nube de lujuria y el cansancio arropando sus cuerpos. Fue entonces que registraron el ruido de la película todavía reproduciéndose y el del aire acondicionado.

—Y yo pensaba que besarnos era lo más raro que habíamos hecho hasta ahora… —confesó el castaño casi con diversión. Su voz salió un poco áspera, así que aclaró su garganta y luchó por no cohibirse.

Jungkook giró su rostro para mirarlo y se acomodó mejor, de forma que no lo estuviera aplastando tanto—. Con esto definitivamente ya no lo es, así que… —Taehyung lo miró, sus ojos brillaban con aparente emoción y había un poco de sudor en su frente—. ¿Te gustaría… intentarlo de nuevo?

Remojó sus labios, enfocando sus ojos lo más que podía en los de Jungkook y no en la floja pero atractiva sonrisa que le estaba dando—. ¿Besarnos? —inquirió sin mucha seguridad.

—Sí. Quiero volver a besarte.

Dios, su corazón ya estaba latiendo rápido de nuevo, ¿desde cuándo Jungkook era tan encantador?

A pesar de su anterior conversación, se dieron un trabajo manual el uno al otro como si fuese lo más normal entre ellos. Un beso no era nada ahora así que, ¿por qué no? Se sentía bien y estaban en confianza, después de todo eran mejores amigos de toda la vida. Sólo se estaban dando… una ayuda contra su frustración sexual.

Taehyung no dijo palabra alguna, tan sólo cerró sus ojos y pronto sintió la boca de su amigo sobre la suya, besándolo con una suavidad que hacía cosas extrañas en su estómago porque… era un poco dulce.

O quizá era demasiado dulce…

A diferencia del primero, en ese beso podía saborear un sentimiento tan familiar y pleno que sólo podía asemejarlo a las emociones que lo recorrían en cada momento junto a Jungkook. Se sintió hormigueante y cálido, muy hermoso. Con eso golpeteando fuertemente en su pecho, correspondió con una sonrisa dibujándose en su rostro.

Y el corazón de Taehyung encontró aquello como una nueva debilidad.

[♡]

Después de semejante acontecimiento, las cosas entre ellos siguieron tal y como siempre; salían juntos en sus tiempos libres, jugaban video-juegos, se reunían con otros amigos y ese tipo de cosas, sin embargo ahora se sumaba una pequeña –gran- diferencia entre sus hábitos. Normalmente después de estar haciendo algo juntos como los súper mejores amigos que eran de toda vida, cada uno se iría a su correspondiente habitación para descansar y así recibir el siguiente día. Ahora, Jungkook se encontraba con la grata visita de Taehyung en su habitación de vez en cuando por las noches para “dormir juntos”, y era normal; eran incontables las veces en que esos dos compartieron cama en todos esos años, y sí, ahora continuaban descansando juntos, sólo después de una larga sesión de besos y caricias que tenía con el mayor siempre sobre su regazo.

Era como si una especie de interruptor que decía “I’m horny for you and I don’t care if you’re my bestfriend” se accionaba entre ellos en ciertos momentos al encontrarse juntos.

No obstante, también había un cambio un tanto empalagoso entre ellos; si antes Taehyung era bastante afectuoso con Jungkook y demostrativo, ahora lo era muchísimo más. Lo era el doble; besaba las mejillas de Jungkook, su mano cuando la sostenía, pasaba tiempo plantando suaves besos en su cuello luego de alguna sesión entre otras pequeñas cosas que eran muy significativas para el menor y que no podía pasar por alto aunque su vida dependiera de ello. Tampoco podía evitar sentirse orgulloso y feliz de que fuese el mayor el que se aproximara e iniciara aquellos encuentros, claramente mostrando su interés y eso era más que satisfactorio. A esas alturas su esperanza iba por los cielos, pero no podía dar nada por sentado hasta que hablaran seriamente sobre lo que sea que ellos estuvieran teniendo.

Era agotador en cierta forma, porque se sentía estar en una cuerda floja.

—Jungkook-ah, ¿estás bien?

El pelinegro fue tomado desprevenido por la presencia del castaño en su habitación mientras buscaba una crema en su armario, quería pedirle que le hiciera un masaje porque su espalda dolía horrores—. Sólo estoy un poco cansado, ¿podrías darme un masaje? Estoy buscando una crema.

— ¡Por supuesto!

—Te lo agradezco… Mi espalda va a matarme.

El mayor rió, acercándose para darle un corto beso en la comisura de los labios. En serio, una parte de él no se acostumbraba a esto todavía y veía con inseguridad la naturalidad con la que Taehyung hacía cada cosa. La otra saltaba de emoción y le daba miradas que lanzaban corazones al castaño, y él parecía estar bastante bien con eso último—. Te espero en mi habitación entonces.

Lo retuvo antes de que se marchara—. Espera, ¿venías a decirme algo?

Taehyung pareció meditar y al final agitó su cabeza—. No realmente, sólo venía a darte una vuelta.

—Ah… Bien, en un momento voy —Si tan sólo encontrara la estúpida crema, llevaba rato buscándola por todo su cuarto y no aparecía.

Continuó buscándola un rato más sin obtener resultado, por lo que terminaron usando una de las lociones del castaño. Acostado boca abajo en la cama de este sin camiseta y aquellas habilidosas manos trabajando en su espalda, Jungkook se sentía en completa paz con sus recientes preocupaciones en un rincón muy lejano de su mente. Era de esperarse de uno de los mejores masajistas en aquel spa, uno con bastantes solicitudes que no siempre eran laborales, cabe añadir—. ¿Sabes si Jimin ya está aquí en Seúl?

Taehyung observó al pelinegro estremecerse cuando masajeó entre sus omoplatos—. Me dijo que llegó el día de hoy pero que estaba sin mucha energía para salir, lo más probable es que se aparezca por aquí mañana.

—Probablemente.

¿Qué pensaría Jimin si le contara todo lo ocurrido los últimos días? Era de los pocos que sabían de su enamoramiento por Taehyung, así que podría pedirle consejo. Lo que más quería es que las cosas funcionaran y no tomaran un rumbo desafortunado donde acabaran con pérdidas, y era por eso mismo que intentaba tomar las cosas un poco a la ligera sin hacer presiones, tanteando los límites de Taehyung en todo esto. Era consciente de muchos puntos negativos al no haber tenido una conversación seria donde pusieran las cartas sobre las mesa, pero tenía tanto miedo…

No sabía qué haría si llegase a perderlo.

—Taehyung —llamó con su voz un poco apagada. El sueño comenzaba a ganarle, por lo que sus últimas palabras fueron un susurró inteligible.

— ¿Sí?

El castaño se mantuvo esperando a Jungkook por unos pocos minutos hasta que detuvo sus movimientos, aproximando su rostro al de este para escucharle mejor, más sólo se encontró con este liberando suaves ronquidos. Suspiró, sin evitar sonreír por lo rápido que este se había dormido por lo cansado de debió estar de un pesado día en el trabajo. Salió de la cama sólo para apagar la luz y regresar a acostarse a su lado tirando de las sábanas para arroparse, abrazándolo. Apreció su expresión tan plácida y serena, tan diferente a cuando lo atrapó buscando con insistencia aquella crema que estaba seguro se había acabado hacía tiempo ya. Pareció estar perdido en sus pensamientos desde que llegó a casa y eso sólo se lo comprobó. Su torpeza era linda de vez en cuando, pero no podía evitar preocuparse por él; algo lo tenía pensando demasiado y él podía hacerse una idea de a qué se relacionaba, después de todo él estaba igual y fue precisamente por eso que había decidido tomar la iniciativa esta vez y sacar el tema sobre el repentino cambio en su relacion de una vez por todas, pero tan pronto como lo miró la valentía fue remplazada por el sentimiento contrario.

Entonces, aquella sonrisa ya no estaba en la cara de Taehyung.

—Te amo —soltó sin poder contenerlo mucho más, porque sí; amaba a Jungkook y sentía que todo junto a él era perfecto. Y aunque ahora su corazón se agitara de otra forma al pronunciar aquellas palabras para el menor aunque no fuese la primera vez, Taehyung sólo se enfocó en que seguía sintiéndose bien y correcto.[GR1]

[♡]

—Y esta es la razón por la que no han contestado mis llamadas ni respondido mis mensajes. Me gustaría decir que estoy sorprendido, pero no es así.

Ambos habían despertado tan pronto escucharon la puerta del apartamento abrirse y pasos resonando por el sitio, pero estaban demasiado cómodos entrelazados con el otro como para hacer algo respecto a ello, de todas formas sabían que se trataba de Jimin al ser el único aparte de ellos con un juego de llaves ya que estuvieron viviendo juntos una temporada. Con ganas de permanecer un poco más en la cama, Jungkook cambió de posición, dándose la vuelta como queriendo escapar del ruido que su otro amigo hacía al mover cosas en la habitación. Taehyung por su parte, fue directo a abrazarlo por detrás.

— ¿En serio chicos? ¿Regreso de viaje y recibo esta bienvenida? Entiendo que es el día libre de ambos, pero sería un desperdicio pasar la mayor parte acostados como holgazanes. No merecen los recuerdos que les traje —se quejó y quejó el rubio, tomando asiento en la cama con sus piernas elegantemente cruzadas y estirando su mano para jalar los pies de Jungkook, ¿o eran los de Taehyung?

Ninguno de los dos pensaba que sería un “desperdicio” si estaban así juntos.

—Viniste temprano… —murmuró con voz ronca el castaño.

—Son pasadas las doce —replicó divertido.

—Estás bromeando —intervino Jungkook en la conversación, estirando su mano hacia la mesa de noche buscando su teléfono más sin hallarlo. Perezosamente se sentó y miró alrededor en la cama con un solo ojo abierto, Jimin observaba sus mechones de cabello apuntando hacia todos lados y su dorso desnudo con bastante atención—. Demonios, ¿dónde está mi teléfono? —preguntó más para sí mismo.

—Debiste dejarlo en tu habitación.

Alcanzó el de Taehyung y vio que efectivamente eran más de las doce del mediodía. Cayó rendido de nuevo en la cama, sin muchas ganas de levantarse. Le dio una mirada al mayor e hizo un gesto con la mano, recién saludándolo—. ¿Qué tal el viaje, Jimin-ssi?

Jimin suspiró y se puso de pie—. Alístense que vamos a ir a comer, si yo tengo hambre no quiero imaginarme cómo están ustedes.

Una vez este salió de la habitación, lo primero que Jungkook hizo fue ver a Taehyung todavía somnoliento a su lado. Acarició sus castaños risos, jugueteando un poco con estos con su mente en el limbo, no recordaba cuando se quedó dormido mientras recibía el masaje. Finalmente salió de su trance y se levantó para lavar sus dientes y bañarse antes de que Jimin regresara.

Taehyung no tardó en levantarse, después de todo era incómodo continuar durmiendo con la cama empezando a sentirse fría.

Cuando estuvieron arreglados, con el estómago rugiendo a horrores y listos para salir, tomaron un taxi y fueron a su restaurante favorito. Había un poco de incomodidad en el aire y tanto Taehyung como Jungkook no sabían qué decir o cómo actuar delante de su amigo. Ordenaron Tteokbokki, dos botellas de Soju y una gaseosa para Taehyung. Jimin se encargó de contarles sobre su viaje a Busan mientras esperaban con ansias la comida, y ellos estuvieron encantados de oírle hablar.

—Están muy bonitos los obsequios que nos trajiste Jiminie, gracias —agradeció Taehyung por los coloridos porta retratos que este les compró—. A la repisa de la sala ya le hacía falta un par de fotos, aunque tenemos tantas juntos que no sabría cuales escoger.

—Pues sus favoritas —sugirió sonriente, apoyando su barbilla sobre su mano—. Realmente no es nada especial, los elegí al azar y con un poco de prisa ya que tuve que acompañar a la persona con la que estaba a otro lugar, pero igual no quise regresar con las manos vacías.

—Igualmente gracias por el detalle —La comida llegó y los tres parecieron ver a dios. Procedieron a comer y el hambre tan terrible que tenían apenas y podían conversar. El platillo y las bebidas estaban muy deliciosas como para enfocarse en algo más que eso por varios minutos.

—Por cierto, ¿estabas en una clase de cita? No recuerdo que conocieras a alguien allá —mencionó Tae luego de dar un sorbo a su coca-cola.

Jimin rió, tragando antes de contestar—. Nop, nada que ver. Era sólo un familiar, aunque hubiese sido genial estar con alguien. Siento que mi soltería va para largo, después de… ya saben, no siento como que quiera estar en una relación pronto —Kook y Tae se dieron un mirada un tanto afligida al ver al rubio suspirar, jugando con los palillos y la comida. Kim quiso golpearse—. En fin, ¿y qué sobre ti Taehyung? La última vez me dijiste que una sobrina de tu jefa parecía estar bastante interesada en ti.

Jungkook continuó comiendo, aunque prestando bastante atención a lo que fuese a decir Taehyung. Dios, su corazón estaba palpitando con nerviosismo que se disparaba en todo su cuerpo.

—Ah… Sí, sobre eso —se llevó un pequeño bocado con suma tranquilidad, como si estuviera comentando sobre el clima—, estuvimos hablando hasta hace poco, la rechacé. Estoy bien de la forma en que estoy en este momento.

—Hasta donde sabía, estabas bastante deseoso de empezar una relación con alguien y ahora me dices que tuviste la oportunidad y la rechazaste —Jimin lanzó una mirada por sobre su vaso a Jungkook antes de dar un trago y suspirar al ver que este fingía estar concentrado en la comida frente a él—. Bien, supongo que el corazón es muy volátil.

Fue el turno de Taehyung de reír dulcemente—. Yo no diría eso. Como sea, ¿van a pedir algo de postre? Se me antoja comer helado después de esto, deberías brindarme un poco Jiminie.

— ¿Disculpa? La comida va por mi cuenta y todavía quieres que… Uhm, bueno, si vas a darme esa mirada de cachorro…

Esos dos siguieron conversando mientras que el más joven tenía su mente maquinando a millón. Estaba asimilando toda esa información de Taehyung rechazando a una chica aun cuando él mismo sabía que antes de que las cosas entre ellos se convirtieran en lo que ahora eran, el castaño se quejaba sobre querer salir con alguien. Estaba sorprendido y aquello sólo se sumaba a sus estúpidas esperanzas porque su amigo no estaba interesado en tener algo con alguna persona, sin embargo ellos estaban manteniendo esta relación de… ¿amigos con derecho? Lo cual podía implicar que este no quería nada con… alguien que no fuera él… ¿Podía estar en lo correcto? ¿O estaba dándole mucha libertad a su imaginación?

“Estoy bien de la forma en que estoy en este momento”.

Dios. Se estaba ilusionando demasiado y en serio debía discutir sobre el asunto porque necesitaba que este le diera seguridad, más no se atrevía a dar el primer paso hacia una ruta que pudiera perturbar la calma que tenían actualmente. Le hubiese encantado estar a solas con Jimin y poderle pedir consejo porque en momentos sentía que se estaba ahogando en un profundo mar, y al otro en un ridículo vaso de agua.

— ¿Jungkook-ah? —Se sobresaltó al sentir la mano de Taehyung posarse en su muslo—, ¿no piensas contestar? Tu teléfono está sonado.

—Ah… —Sacó su celular de su bolsillo y miró la pantalla antes de ponerse de pie—, en un momento regreso.

Lo observaron salir del local con un poco de prisa y casi tropezando con uno de los camareros. Taehyung casi sintió pena por él. Alcanzó su gaseosa y bebió, fingiendo no notar la mirada que Jimin le estaba dando.

— ¿Qué pasó entre tú y Jungkook? —Jimin fue directo y Taehyung se atragantó. Demasiado obvio—. Han estado actuando raro y estoy seguro que no se trata de una pelea o no los habría encontrado durmiendo juntos. Así que bien, ¿algo que quieras compartir con esta tercera rueda?

— ¿Qué? ¡No te refieras a ti mismo de esa forma!

Se encogió de hombros, llevando los palillos a sus labios—. No soy estúpido. Ahora, habla Kim Taehyung. Tú y él me han estado viendo como si quisieran decirme algo, estamos solos así que es tu momento.

Taehyung mordisqueó la cara interior de su mejilla, dándose la vuelta para mirar hacia la salida—. ¿Cómo pretendes que tengamos una conversación tranquila? Él vendrá en cualquier momento, y todo esto es… un poco extenso.

Jimin suspiró, recostándose un poco en su asiento—. Tienes razón, ahí viene.

Antes de que el castaño tuviera la oportunidad de relajar su tenso y nervioso cuerpo, Jungkook ya estaba de pie a su lado, suspirando con pesadez.

—Era del trabajo, me necesitan ahí.

— ¿Hoy? Pero es tu día libre —recordó el mayor, o sea, Jimin—. Se supone que estaríamos juntos los tres hoy, ¿no pueden pedirle a alguien más que vaya?

—Eso les sugerí, pero al parecer la otra persona que está libre hoy no puede asistir por un compromiso con un familiar en la clínica, así que tendré que ir yo —Sacó su billetera y colocó unos cuantos billetes sobre la mesa para marcharse no sin antes despedirse rápidamente—, Hyung, te veo más tarde en casa. Quedemos otro día de nuevo Jimin-ssi.

—La cuenta va por mi esta- ¡Jungkook! Dios, ¿acaso nunca escucha lo que le digo? Y yo también soy su Hyung.

Taehyung guardó silencio, moviendo su pierna de forma compulsiva sin poder evitarlo. Estaba decepcionado, y el motivo por el cual lo estaba era por lejos demasiado frustrante. Había querido que pasaran un poco más de tiempo los tres juntos, tener a Jungkook a sentado a su lado.

«Ah… No pudimos darnos un beso de despedida como antes…»

Cubrió su rostro con sus manos ante semejante vergüenza que sus propios deseos causaron.

Estaba jodido.

—Y bueno, ahora estamos solos —escuchó a Jimin. Tomó una respiración profunda y alcanzó el vaso casi vacío de Jungkook, vertió Soju y dio un buen trago a lo que Jimin silbó, apartando el alcohol de él cuando tuvo la oportunidad—. Vaya, esto se pondrá bueno pero prefiero que no abuses, dulzura.

—Jungkook y yo… hemos estado haciendo cosas…

—Cosas —repitió Jimin, incrédulo ante las palabras que su amigo optaba por utilizar—, no tienes trece años Kim Taehyung, ¿ahora eres mojigato? Tan sólo dilo sin tapujos.

— ¡Okay! Bien, nos hemos estado besando y dando trabajos manuales tipo… casi todo el tiempo en cada momento —soltó con cierta exasperación—, es eso.

Esperó en silencio la reacción de su amigo, sintiendo sudar partes de su cuerpo que no sabía que podía sudar. Al no escuchar respuesta alguna, levantó un poco su rostro y miró a Jimin sonriendo delante de él—. No fue tan extenso como dijiste antes. Ah… No puedo irme de viaje a Busan por casi un mes y dejarlos solos porque pasa algo como esto. Supongo que directamente no puedo hacer nada, ya que es asunto de ambos así que sólo me queda ayudar indirectamente.

— ¿Por qué parece tan tranquilo con esto? —preguntó un tanto desconfiado el castaño, a lo que el contrario rió.

—Oh, soy sólo yo intentando no conseguir que alguna imagen no deseada se cole en mi mente —Taehyung le dio una mirada larga, sonrojándose mientras abultaba un poco su labio inferior. El rubio liberó una suave risa antes de tomar una profunda respiración, sentarse correctamente y entrar en modo sabio. Sus mejores amigos necesitaban su ayuda—. Primero que todo, ¿no se supone que eres heterosexual? Digo, de Jungkook no lo veo imposible ya que él es abiertamente bisexual, ¿pero tú? Quiero que seas honesto conmigo, Taehyungie.

—Yo-

No supo que decir. En todo ese tiempo no pensó sobre su propia orientación sexual, por el mismo motivo de que la persona con quien estaba teniendo ese tipo de experiencias era Jungkook. No sintió ese impulso de analizar tal cosa al no creer que fuese algo importante a esas alturas.

—Supongo… que ya no soy tan hetero después de todo. Tampoco soy un tonto, ¿sabes? Me gusta, me gusta lo que Jungkook y yo hacemos, si no lo hiciera no estaríamos teniendo esta conversación en primer lugar. Y es sólo porque se trata de él, con algún otro hombre lo vería imposible.

Fue increíble como Taehyung pasó de un “no lo encuentro desagradable” a un “me gusta”. Casi no podía creerlo, pero esa era la verdad.

—Por supuesto que no eres un tonto, Tae —corroboró tardíamente su amigo, cruzándose de brazos—. No es como si fueras un primerizo en esto de las relaciones sexuales, eres muy capaz de comprender el porqué de las respuestas de tu cuerpo a algún estímulo. Bueno, al menos por esa parte estamos claros en que te gusta la actividad física a pesar de que Jungkook es tu mejor amigo. Ahora me gustaría saber si él-

—Sé lo que vas a preguntar —se adelantó Taehyung, remojando sus labios con nerviosismo—, la respuesta es no.

Jimin enarcó una ceja, ignorándolo completamente—. ¿Te gusta Jungkook?

—Nop.

—Okay, relájate un poco Taetae —sugirió entonces, pidiendo la cuenta y sirviéndose un poco más de Soju y bebiendo—, no es como si te estuviera interrogando por un crimen, ¿sabes? No pienso juzgarte, sólo quiero que estés cien por ciento seguro de lo que sea que estés sintiendo, ¿bien? —Lo miró atentamente hasta que este asintió sin mucha seguridad y relajó un poco su cuerpo. Al menos era algo—. Hace un momento dijiste que no te sentías capaz de hacer lo que haces con Jungkook con algún otro hombre, ¿no es eso un poco contradictorio? Decir que Jungkook no te gusta, pero aun así seguir haciendo lo que haces con él, los besos, los toques.

—Él es mi mejor amigo. Hay confianza, hay comodidad. Es por eso.

—Yo también soy tu mejor amigo y lo he sido por mucho más tiempo que él —espetó, teniéndolo ahora justo donde quería—. ¿Serías capaz de hacerlo conmigo también?

Taehyung atrapó su labio entre sus dientes, golpeteando la mesa con sus dedos. Liberó un suspiró cuando finalmente respondió—: No.

— ¡Yas! Ahí lo tienes nene. No continuarías esto- no, ni siquiera hubieses accedido a todo esto en primer lugar si no tuvieras alguna clase de sentimientos por él.

— ¿Qué? ¿Yo teniendo sentimientos por Jungkook? —Alcanzó su bebida y dio un sorbo para refrescarse. Jimin tan sólo rodó sus ojos—, para nada. Él es mi mejor amigo, esto es sólo... r-reforzar nuestra amistad.

Jimin largó una carcajada que lo dejó en vergüenza por atrapar las miradas de las otras personas en el restaurante, pero no podía culparlo, incluso para él aquella excusa de cartón sonaba demasiado ridícula.

— ¿Ya terminaste?

Retirando una lágrima que recorría su mejilla, el rubio asintió, respirando profundamente pero estallando en risas una vez más— Oh dios, Taetae, ¿de dónde sacaste eso de “reforzar la amistad”? Cielos, espero no tengas que usar esas técnica en nosotros, creo que la nuestra está en muy buen estado, ¿no?

—Te pregunto de nuevo, ¿ya terminaste de burlarte? —instó—. Reconozco que fue algo muy estúpido de decir, no me tortures.

—Aww, eres tan… Tan tú, tan adorable. Y bueno —apoyó ambos codos sobre la mesa y acunó su propio rostro, sonriéndole a la camarera cuando trajo la factura—, ¿puedo yo también volver a preguntarte ahora? ¿Te gusta Jungkookie?

El corazón de Taehyung estaba acelerado, gritando con cada latido su obvia respuesta—. É-Él tiene que ser el primero en saberlo, sino no sería especial.

— ¿Ves? Tan adorable. Entonces haremos de cuentas que esta parte de la conversación jamás pasó. Ah, y no te sientas inseguro; después de todo Jungkook también está-

— ¡AH! ¡No digas nada o vas a arruinar que sea especial! —Dios su corazón se le iba a salir del pecho. No podía dejar de sonreír—, y no es tu secreto para contarlo, Jiminie.

Jimin se carcajeó, asintiendo al mismo tiempo que se ponía de pie después de dejar el dinero exacto—. Tienes razón, no quiero ser recordado como el asesino de momentos especiales. En fin, sólo asegúrate de hablarlo pronto para evitar que hayan malentendidos, ¿okay? Si él no toma la iniciativa es bueno que tú lo hagas. Si Jungkook no va a Taehyung, entonces Taehyung va a Jungkook. Matemáticas, luv —Abrazó a su castaño amigo cuando este se levantó, y alborotó un poco su bonito cabello rizado. Era fascinante como Taehyung se sentía muchísimo más tranquilo gracias a Jimin, era un ser de luz—. Los quiero a ambos. Vayamos por helado, los brinda nuestro queridísimo mejor amigo Jeon Jungkook.

[♡]

Más tarde esa noche, Taehyung había estado seguro que sería el momento perfecto para expresarle sus sentimientos a Jungkook cuando este regresara del trabajo, y fue por eso que cuando lo hizo, el pelinegro lo encontró plácidamente dormido en su habitación. Por un momento había creído que este seguía afuera al no escuchar ruido alguno cuando llegó y mucho menos al no verlo en su respectivo cuarto.

Eran casi las seis y su cuerpo demandaba descanso luego de cumplir con la mitad de un turno que no correspondía, pero al menos tendría la mañana del siguiente día libre para descansar.

Tomó un baño y pidió comida porque no tenía ganas de utilizar la cocina. Estaba tan enfocado sacando unos platos para cuando sirviera la pizza que no se percató de la presencia del mayor hasta que este lo abrazó por detrás, tomándolo desprevenido.

—Ya estás aquí… ¿Qué tal te fue?

Continuó con lo suyo con Taehyung reposando su mentón sobre su hombro—. Igual que la mayoría del tiempo, ¿tú cómo estás? Parecías bastante cansado.

Hizo puchero cuando dijo—: Bebí un poco de Soju con Jimin y luego empecé a sentirme mal, así que me trajo a casa. No pudimos comer helado.

—Es extraño verte beber alcohol, sabes que tu tolerancia es baja. ¿Tomaste medicina?

Negó—. Sólo tomé un vaso, así que con dormir un poco fue más que suficiente para volver a sentirme mejor. Ahora sólo tengo hambre —rió, abrazando aún más al pelinegro—, pero me gustaría hacer algo más antes de comer, ¿podrías darte la vuelta, por favor?

Jungkook rió mientras se giraba a encararlo—. No tienes que decir por-

Fue delicadamente silencio por los labios de Taehyung sobre los suyos, las manos de este sosteniendo acunando su rostro y Jungkook tan sólo se dejó arrastrar por tan dulce beso con todo el gusto del mundo. Sus labios danzando acompasados degustándose como si fuese la primera vez, tirándolos con sus dientes con sensualidad para volver a sumergirse en tan majestuosa sensación que se entendía a cada fibra de sus cuerpos. Los suaves suspiros y el ruido de sus belfos chocando cuando el beso se tornó un poco más húmedo y sus lenguas decidieron participar también al profundizar. Estaban abrazados cuando se separaron y se vieron las caras, aquel brillo familiar destellando en sus ojos.

— ¿Y eso?

—Me lo debías de cuando te fuiste esta tarde —fue la contesta del mayor con un sonrisa acariciando la mejilla del más joven con su tersa mano—. ¿Quieres continuar?

Con sus manos empezando a colarse por dentro de la camiseta del castaño, llevó su boca hasta el cuello de este para brindarle unos cuantos besos—. Creí que tenías hambre.

— ¿Y creíste que ese beso era todo lo que quería hacer? Tengo ganas de usar mi boca para algo más… —sugirió con casi un ronroneo, llevado su mano hasta el pecho de Jungkook para sentir como su respiración iba en aumento mientras fue bajando con lentitud hasta su entrepierna, rozando con un poco de burla el bulto semi-erecto y sintiéndose satisfecho ante la reacción del azabache—, no es que sea el más experto, así que no sé si estés interesado.

Y fue así como terminaron una vez más en la habitación de Jungkook con este sentado en su cama y Taehyung arrodillado entre sus piernas, su pecaminosa boca alrededor de toda la extensión de la virilidad del más joven que seguían sin creer lo que estaba viendo, lo mucho que habían avanzado. Succionando y dejando que su lengua jugueteara un poco, bombeando en la caliente y dura polla con un poco de inseguridad por miedo de estropearlo todo al principio, pero luego ganando confianza gracias a los consejos y halagos que Jungkook le daba mientras acariciaba su cabeza.

Era extraño, dado que en su boca tenía una polla latente y gruesa expandiéndola, toda la sensación y el sabor a piel junto con el líquido pre-seminal que sus papilas gustativas atrapaban. Le gustaba. Alzó la vista, sacándola un momento de su boca más no desatendiéndola del todo ya que su mano trabajaba muy bien también y era experto en ello. Cuando vio a Jungkook con su ceño fruncido, jadeante y como si intentara luchar contra toda la estimulación, corroboró que sí: Le gustaba, y le gustaba complacerlo a él.

Sin detener el movimiento de su mano, bajó su boca hasta los genitales y los lamió repetidamente de forma obscena sin destrabar su mirada con la de Jungkook, el gemido gutural que ganó de este fue directo hacia su propia y desatendida erección. Subió deslizó su lengua por el glande en círculos, disfrutando lo suave que se sentía. Chupó y después jugueteó con el orificio, y fue ahí que el agarre de Jungkook en su cabello se afianzo hasta casi ser doloroso, más él no se detuvo y volvió a engullir toda la longitud hasta donde podía tomarla.

—Taehyung —advirtió el más joven con un hilo de voz, sus manos hechas puños y sus piernas temblando cuando aquella caliente boca lo acogía con ansias—. Taehyung —instó una última vez antes de sentir sus bolas apretarse mientras se corría con la boca del castaño todavía a su alrededor.

Una vez que el golpe del orgasmo pasó en instantes que se sintieron largos minutos, sostuvo la mejillas de Taehyung y rápidamente alcanzó una toalla y la colocó frente a él cuando sacó su suave miembro de su boca.

—Escupe —demandó sin espacio a discusión, y aunque Taehyung quiso negarse, no sabía que haría si después de tragar le dieran ganas de vomitar, así que sólo lo escupió.

Se levantó con las piernas un poco inestables, y fue retirando su pantalón y ropa interior mientras se subía a su últimamente lugar favorito, su goteante miembro rozando la tela de la camiseta blanca de Jungkook. Besó sus labios, y murmuró decidido—: Fóllame.

El cerebro de Jungkook todavía no se había recuperado del reseteo gracias a ese oral cuando ya se estaba poniendo duro de nuevo, su corazón palpitando como loco mientras buscaba la más mínima señal de duda en la expresión del castaño y al no encontrarla.

— ¿Estás- Estás seguro? ¿Quieres llegar hasta el final? —Y Jungkook creyendo que el oral sería lo más lejos que llegarían—. Una cosa es besarse, darse trabajos manuales y un oral, Taehyung, follarte sería como cruzar la última línea que queda, así que tienes que estar muy seguro de ello.

Guardó silencio unos segundos—. ¿Tú no quieres hacerlo?

Y ahí estaba él de nuevo, usando su encanto en su contra y haciéndole ese tipo de preguntas cuando era más que obvia su respuesta. Suspirando, agarró ambos glúteos del castaño y posicionó su –otra vez- dura hombría entre ellos, sonriendo cuando este soltó un grito ahogado—. Dime, ¿te parece que no quiero follarte en cada rincón de mi habitación justo ahora?

Su sonrojo se sintió como una caricia al alma—. ¿Entonces…?

—No tengo condones —confesó.

—Yo compré hoy —confesó el otro.

El pelinegro arrugó el entre cejo, una sonrisa de medio lado dibujándose en su rostro—. Oh, tú compraste. ¿Un evento especial esta noche?

Entonces Taehyung recordó que se suponía esa noche iba a ser especial porque le diría a Jungkook sus sentimientos.

—Y-Yo- los compré para nosotros…

— ¿Así que ya tenías todo esto en mente, Taehyungie? —preguntó este rodeando su cintura y sonriendo.

Se estaba avergonzando, y él definitivamente se estaba acobardando de nuevo. No obstante hizo lo que pudo para al menos decir algo que le demostrara a Jungkook que él era especial, más que como un mejor amigo. Se abrazó a él, rodeando su cuello con sus brazos y encendiéndose ahí.

—Quiero hacerlo contigo porque eres tú, Jungkookie, porque son tus ojos los que quiero que me miren, tus manos las que deseo que me toquen y son tus besos los que me gustan y hacen estremecer —La mano de Jungkook sobando su espalda lo animó a continuar un poco más—. No haría nada de esto si no se tratase de ti, no desearía experimentarlo si no fuese contigo, ¿no es eso suficiente para hacerte saber que eres único para mí?

Si teniéndolo ahí entre sus brazos Jungkook ya se sentía feliz, no se podían hacer idea de cómo todo su ser se alborotó felizmente al escuchar semejante confesión. Fue tanta la emoción, que por inercia llevó sus manos hacia sus oídos para cubrirlos cuando el sonrojo se extendió por toda su blanquecina piel.

Y Taehyung iba a odiarlo, pero estaba tan feliz que tenía muchas más ganas de simplemente tirarse sobre su cama con abrazado y pasar la noche así llenándolo de besos, que tener sexo. Dios, se sentía tan genial que la persona de la que estás enamorado diga algo así.

—Ah… Taehyung, ¿dónde guardaste los preservativos?

Sonriendo, este plantó un casto beso en su mejilla y le indicó en cual lugar de su habitación los había puesto, y mientras fue a buscarlos él se terminó de desvestir para acostarse boca abajo en la cama, pataleando con emoción porque iba a llegar hasta el final con Jungkook. Acunó su rostro, sus mejillas amenazando con empezar a doler si no dejaba de sonreír en la forma en que lo hacía. Esperó y esperó, hasta que de un momento a otro sintió que su mejor amigo se estaba tardando en buscar una simple caja de condones para poder follar.

— ¿Jungkook? ¿Te perdiste? —llamó levantando la voz. Entonces, escuchó pasos.

— ¿Estás seguro que los dejaste en esa gaveta? Removí todo y no encontré nada —explicó acercándose.

Taehyung tomó asiento en la cama—. ¿Qué? Definitivamente deben estar ahí.

—Uhm, ¿deberías buscarlos tú entonces?

Sin poder creerlo, volvió a acostarse invitándolo a que se acostara con un gesto de su mano. No tenías ganas de levantarse a hacer nada—. ¿Quizá los dejé en el taxi por estar mareado? Increíble —El azabache se colocó encima de él inmediatamente repartiendo besos por todo su cuello—, pero no importa. Házmelo igual.

Jungkook soltó una risa, sin detener lo que hacía—. Lamento decepcionarte, pero no voy a follarte sin un condón. No todavía —Ignoró la queja del castaño, volteándolo rápidamente y levantando sus caderas de forma que su trasero quedara en todo su esplendor. Dio un beso en su glúteo derecho, alineando luego su miembro entre aquellos acanelados muslos y con eso, Taehyung ya estaba contento de nuevo—. No te preocupes, voy a hacerte sentir bien de cualquier forma.

Estaba un paso más cerca. Sólo les faltaba un suave empujón.

[♡]

La mañana siguiente, Jungkook disfrutaba del inicio de su día relajado en una de las sillas del comedor, revisando sus redes sociales por medio de su celular y mensaje de cierto individuo con una taza de café en mano cuando una imagen que jamás pasó por su mente –ni en sus más salvajes sueños- en efecto, ocurrió delante de sus ojos.

Últimamente muchas cosas que él jamás imaginó ocurrían.

—En serio, eres tan malo para encontrar las cosas… —fue lo que su mejor amigo espetó mientras lanzaba una caja rosada con unos cuantas envolturas plateadas sobre la mesa. El pelinegro lo observó, tragando su bebida. Taehyung iba usando una playera blanca y una toalla del mismo color enrollando sus caderas. La cercanía le permitía detectar el olor al jabón que este acostumbra a usar junto con sus lociones—. A estas alturas pienso que no serías capaz ni de encontrar mi próstata.

Jungkook casi se atora con su café. Casi. Una carcajada brotando desde lo más profundo de su garganta a la vez que sus brazos buscaban envolver la cintura de su amigo, quien tomó asiento en su regazo. Ambas manos en el cuello del azabache, acariciando. Este lo miraba reír con una expresión serena, tan crudamente familiar para Jungkook que hacía cosas realmente malas a su corazón.

—En mi defensa, me encontraba bajo mucha presión —fue la excusa que dio una vez su risa se apaciguó.

—Sólo eres un estúpido impaciente.

—Sí. Eso también funciona —corroboró con los bordes de sus labios estirados en una sonrisa—, pero no soy el único impaciente aquí, ¿no es así? —sus inquietas manos acariciando por debajo de la camiseta del castaño, haciéndolo derretir ante el toque aunque luchara por no dejarlo evidente en su expresión. Pero Jungkook lo conocía como la misma palma de esa mano que jugueteaba con el borde de la toalla, sólo molestando—. Mira esto… Ya estás encima de mí y sin nada debajo.

El castaño relamió sus labios, atrapando la atención de su amigo con ese sólo movimiento—. Si Jungkook no va a Taehyung, entonces Taehyung va a Jungkook. Matemáticas, luv.

Dicho aquello, se inclinó y buscó los dulces labios de Jungkook, capturándo con gusto sus suaves risas hasta callarlo y “obligarlo” a poner toda su atención en él y nada más que él. Taehyung estaba listo para continuar lo de la noche anterior y esperaba que el pelinegro lo captara, por eso cuando Jungkook subió un poco más la toalla y abrazó la cara interna de sus muslos, sintió un alivio inmenso.

—No dejaré que tu esfuerzo haya sido en vano —musitó sobre sus belfos, como si fuese consciente de que Taehyung no pudo dormir tranquilamente en la noche pensando en este día. Se levantó de la silla, utilizando su fuerza para cargarlo y salir juntos del comedor no sin antes tomar lo que el castaño había traído—. Lo haremos tu habitación, Tae, porque realmente adoro estar allí.

Taehyung se encontró asintiendo a las palabras de Jungkook inconscientemente, provocando que la sonrisa de este se ensanchara. Se volvía tan dócil en sus brazos en ocasiones, que resultaba encantador. Llegaron a la habitación y lo bajó, más no se separaron. Comenzaron a besarse de nuevo sin prisa, sólo disfrutando del buen ambiente que había entre ellos y separándose únicamente cuando se deshicieron de sus camisetas con ayuda mutua cuya intención era simplemente tocar y tocar. Un jadeo abandonó los labios de Taehyung cuando sorpresivamente, Jungkook agarró con fuerza en nudo de la toalla y tiró de su cuerpo, apoyando su otra mano en la espalda baja del castaño. Enterró su rostro en el acanelado cuello con deseo, besando y mordiendo con controlado vigor.

Taehyung sólo podía maltratar su labio inferior y dejarse hacer, más sin privarse de apretar los bíceps del pelinegro con deleite.

—Primero tomaré una ducha, así que tendrás que esperarme, ¿bien? —escuchó la voz de Jungkook susurrar tortuosamente en su oreja.

—Deja de hablarme como si fuese un niño —se quejó con un hilo de voz, buscando su boca—. Imbécil —farfulló contra esta una vez la encontró, propinando una leve mordida que estremeció al pelinegro de pies a cabeza.

Sí, definitivamente todavía seguía enojado por no haberlo hecho correctamente la pasada noche y sobre todo por su despiste. Quién diría que enojado era tan ardiente.

—Mierda… Deja de fingir que no te gusta que te hable dulce.

Con ambas manos Taehyung acunó el rostro de Jungkook lo besó duro, cortamente también, liberando una risa al separarse y darle la espalda—. Está bien.

Jeon se tomó un momento para apreciar la figura de su mejor amigo antes de girarse y desaparecer en dirección del baño. Su corazón martillando con ímpetu en su pecho y el aire calando con dificultad hacia sus pulmones, la sonrisa en su rostro imposible de ocultar. Taehyung se deshizo de la toalla, dejándose caer en la cama con todo su cuerpo siendo carcomido por una emoción que jamás había sentido. Era tan burbujeante en su ser, que lo volvía cada vez más impaciente con cada minuto de espera que pasaba. Iban a recorrer el camino completo en la intimidad y aquello era algo que ninguno de ellos nunca creyó que ocurriría, por más que imágenes de ese estilo los acosaban de vez en cuando durante todos esos años. Sueños que parecían ser completamente lúcidos pero que una vez despertaban, se sentían como la cosa más imposible del mundo y quizá ese tipo de pensar fue lo que los condujo a toda esta situación: el hecho de que nunca lo vieron como algo incorrecto, sino inalcanzable. Pero ahí estaban, finalmente rozándolo tentativamente con las yemas de sus dedos.

El castaño alcanzó una de sus almohadas y la abrazó acostándose boca abajo, hundiendo su rostro en aquella suavidad escuchando el sonido constante de la ducha a lo lejos. Con sus ojos cerrados se dedicaba a esperar con ansias el cesar de este, y cuando pasó sintió que el aire comenzaba a cortarse de sus pulmones. Un seco golpeteo llegó a sus oídos y giró su rostro para encontrar a su mejor amigo aseado, con sus caderas envueltas en una toalla, sus nudillos apoyados aún en la superficie de la puerta. Podía sentir su mirada recorrer cada centímetro de su cuerpo, y se obligó a sí mismo a no cohibirse ante el escrutinio, sin privarse de mirarlo de vuelta.

Entonces lo vio acercarse y tomar asiento en la cama, cerca de sus muslos. Parecía dudar sobre su próximo movimiento, pero porque todo comenzaba a sentirse sobrecogedor.

Titubeante, Jungkook posó su palma en uno de los glúteos de Taehyung. Su pulgar rozando la rojiza marca que había dejado en esa zona la noche anterior—. Mientras más te observo, más me sorprendo sobre mi propio autocontrol durante todos estos años, Taehyung.

Esas palabras habían sido pronunciadas con un tono cargado de afecto, con una dulce incredulidad que obligó al castaño a recomponerse en sus rodillas y acunar su rostro. Arreglándoselas para actuar con serenidad cuando en su estómago revoloteaban un montón de fastidiosas mariposas, y lo volvían súper tonto al actuar.

— ¿Es eso un voto?

— ¿Suena como uno para ti? —inquirió divertido.

—Lo hace —Taehyung fue honesto.

Jungkook esbozó una sonrisa y lo atrajo en un abrazo, encantado con el contacto de sus pieles desnudas y el contraste de las temperaturas. Hubo una pequeña queja por parte del castaño ante la fría humedad en el oscuro cabello de su amigo, y este no contuvo su diversión al verlo apartarse un poco para buscar su propia toalla y disponerse a secarlo. Tan doméstico.

—Estás goteando en toda mi-

Los ansiosos labios de Jungkook sobre los de él lo callaron, sintiéndolo sostener sus manos mientras saqueaba su boca con deleite. Sus lenguas entrelazándose en un baile cuyo ritmo era dictado con cada latido galopante en sus pechos. Dejó caer la toalla y abrazó al pelinegro con entusiasmo, rastillando sus dedos entre las hebras con cada caricia que recibía. Manos un tanto frías serpenteaban en la piel de sus muslos, subiendo y bajando, pellizcando. Sería una mentira si dijera que no se sentía en el cielo en ese momento. Todo se sentía tan increíble y abrumador que no conseguía pensar con claridad y tan sólo se dejó llevar.

—Menta… —alcanzó a murmurar cuando buscaron un poco de aire para sus exigentes pulmones.

Esbozando una sonrisa, Jungkook frotó su pulgar en la comisura del castaño, retirando el exceso de saliva y provocándole un tenue sonrojo más no por aquel descuido, sino porque ya había perdido la cuenta de cuantas veces llevaba viéndolo sonreír de aquella forma tan encantadora, que le dejaba en claro la cantidad de felicidad que cargaba encima y que no se molestaba en contener en frente de él.

—El café no es tu sabor favorito en el mundo.

Se acomodaron mejor en la cama, el pelinegro cruzando sus piernas y Taehyung desplazándose a horcadas hacia el regazo de este sin perder tiempo y continuar besándolo. Jungkook disfrutaba sin prisa el encuentro con Taehyung, registrando en su mente cada sonido de dicha y respuesta que recibía de este a cada movimiento que hacía. Debía recordar todo por los siguientes años. Los suaves jadeos que liberaba cada vez que tomaba el tiempo de mordisquear su labio, sintiéndolo inclinarse en busca de más y ejerciendo presión en sus hombros en una orden tácita de no jugar con él. Era tan encantador y sumamente estimulante en un nivel que Jungkook jamás creyó que alcanzaría a presenciar con alguien, y mucho menos con quien era su mejor amigo.

Alcanzó uno de los brazos de Taehyung y lo apartó de su cuello, acariciándolo hasta llegar a entrelazar sus manos. La reacción del mayor fue afianzar el agarre y alejarse un poco sin aliento. Jungkook aprovechó aquello para plasmar calientes besos en el pecho acanelado del contrario, dejando un sendero de estos al subir hasta su cuello con deleite, lanzándole miradas que esperaba fueran de su gusto. Enfrascado en la zona entre el cuello y hombro, liberó su mano sólo para amasar obscenamente uno de sus esponjosos glúteos y propinarle un azote que le hizo sobresaltarse y sostener con fuerza la cabellera oscura de Jungkook, alejándolo.

La mirada que Taehyung le daba estaba destinada a ser fulminante, pero teniendo sus ojos nublados por todo el tacto y besos fogosos, estaba muy lejos de serlo. Jungkook se carcajeó, relamiendo sus propios labios.

—Siempre quise hacerlo —se excusó, mirándole fijamente a la vez que sobaba la piel de su glúteo.

—Como si no lo has hecho ya antes —recriminó.

—Sabes que era diferente —dijo sonriente contra su pecho, frotando su nariz con cariño y levantando la mirada—. No estando en una situación como esta. No a punto de follar.

Las palabras visiblemente afectaron a Taehyung. Jungkook lo miró relamer sus labios antes de mordisquearlos, bajando su mirada—. Para estar a punto de follar, vas demasiado lento en esto.

— ¿Tienes prisa? Parecías disfrutar muchísimo la extensa sesión de besos y manoseo —le dio una larga lamida a uno de sus pezones, sosteniéndolo fuerte al sentirlo estremecerse. Con una de sus manos alcanzó la erección de castaño y acarició vagamente, bajando su vista hasta esta casi sin poder creer lo realmente resbaladizo que estaba. Taehyung se abrazó fuertemente al cuerpo del más joven, sus rodillas cediendo finalmente. Jungkook plantó un beso en su oído, extasiado por las respuestas del castaño y los gemidos que escapaban de sus labios conforme la mano se movía con más firmeza—. ¿Ves?

—C-Cállate… —Su rostro yacía escondido en el cuello del pelinegro, todos sus suspiros y demás llegando a parar allí. A Jungkook le encantaba—. Sólo quería que me… tocaras aún más —El pelinegro aumentó el movimiento de su diestra y se dispuso a seguir besando el cuello de Taehyung—. Dio- —perdió el aliento por un instante, sus caderas moviéndose por inercia—. J-Justo así.

La húmeda boca del más joven en su piel parecía quemarle exquisitamente. Cada vez que sentía sus dientes rozarle su propia polla se contraía en aquella tortuosa mano ante la sensación de ser tan deseado. Parecía como si el pelinegro buscara devorarlo por completo, y la idea de ello resultaba excitante para Taehyung. Con su mano sostuvo el mentón de este y lo guió hasta su boca, besándose entonces de esa forma; con la cabeza del mayor descansando en el hombro de Jungkook.

—Espera.

Deteniendo todo movimiento, el azabache lo miró en espera de lo que sea que estuviera molestándolo. Taehyung no dijo nada de inmediato, tan sólo fue directamente a lo que quería, y entonces Jungkook fue consciente de las manos de este trabajando en el débil nudo de su toalla. Tan pronto liberó aquella erección que llevaba rato sintiendo contra su cuerpo, le dio unas cuantas caricias para esparcir el líquido pre-seminal y se apoyó en sus rodillas, separando sus piernas de manera que toda la extensión quedara acomodada entre sus nalgas y pudiera deslizarse. En todo ese momento el pelinegro contuvo el aliento, saliendo de su trance cuando Taehyung lo miró casi con suplica.

—Quiero que te frotes ahí mientras me masturbas.

Las fosas nasales del más joven aletearon y Taehyung jadeó al sentir el caliente miembro entre sus glúteos contraerse. Con una de sus manos separó uno de los glúteos del castaño, apretando y sin poder contener el ronco sonido que salió de su garganta una vez que comenzó a mover sus caderas, recordando sostener el goteando miembro de este y estimularlo. Podía sentirlo temblar y estremecerse desde todas las partes de su cuerpo ante lo doble estimulación. Pasó un rato con ellos así hasta que era el mismo Taehyung el que se frotaba sobre su tensa polla, simulando montarla con su respiración agitada sin exceder demasiado el movimiento hasta que en un punto, el glande de esta quedó empujando contra el anillo de músculos del mayor.

Maldiciendo por lo bajo, Jungkook iba a acomodarse pero se vio detenido por Taehyung.

—No, espera…

Y lo siguiente que supo era que Taehyung estaba sosteniendo su verga, refregando sin vergüenza la cabeza en su fruncido agujero, levantando un poco sus caderas y haciendo movimientos circulares. Jungkook dejó salir un largo y profundo gemido cuando sintió la presión que comenzó a hacer, como si estuviera a punto de meterla pero retirándose antes de conseguir ser expandido. Estaba jugando con él y- santa mierda. No pudo hacer nada más que ayudarle a separar sus nalgas para mayor facilidad en aquella tortura.

— ¿Te gusta eso, uhm? —inquirió sobre la piel de su hombro, su respiración errática al chupar para dejar una marca. Apretó su agarre—, ¿cosita linda?

—Se… se siente bien —admitió contra su mejilla cuando volvió a presionar su agujero contra la goteante punta. Jadeó—: Quiero- Jungkook…

Sostuvo con fuerza los muslos del castaño y lo cargó hasta acomodarlo de espaldas en la cama. Cuando salió de la cama sintió sus piernas doler un poco por haberse mantenido en la misma posición por mucho tiempo. Fue hasta el armario y rebuscó hasta dar con la botella de lubricante, regresando entonces a la cama viendo como Taehyung yacía con sus piernas abiertas mientras se acariciaba a sí mismo, su rostro hacia una lado contra la almohada, cubierto por sus propios rizos cafés. Jungkook bebió de la vista mientras se posicionaba y desparramaba el aceitoso líquido en sus dedos.

—Debo prepararte.

Taehyung lo observó por entre sus revoltosos rizos, asintiendo y dándose la vuelta con su trasero a toda la disposición del más joven y sus rodillas flexionadas. Jungkook se inclinó, cubriendo el cuerpo del castaño con el propio apoyando su antebrazo a un lado de su cabeza, sus dedos lubricados rozándose contra aquella entrada. Se acercó a su oído, susurrando al insertar el primer dígito con lentitud.

—Date la vuelta. Quiero verte.

—Estás loco —fue la respuesta de Taehyung enterrando su rostro aún más en la almohada, su cuerpo un poco tenso ante la intromisión. Jungkook besó su nuca y le hizo temblar, su dedo siendo apretado por aquella cálida cavidad.

— ¿Demasiado? —El mayor asintió sabiendo a qué se refería.

Luego de unos segundos, insertó un segundo dedo yendo más profundo y torciéndolos en el interior de Tae hasta dar con un pequeño bulto, que al acariciarlo, Taehyung soltó un gemido tan fuerte que era probable que los vecinos lo hayan escuchado. Fue inevitable, la sacudida que sintió en su organismo cuando Jungkook tocó su próstata lo dejó en un estado de vulnerabilidad, que sus ojos se humedecieron de inmediato.

El pelinegro no perdió tiempo y continuó estimulando su punto dulce con burla—. ¿Qué habías dicho antes?

Taehyung lloriqueó cuando eran ya tres dedos los que expandían su interior. Se apoyó en sus rodillas en busca de una posición más cómoda, agarrando su desatendida erección para así masturbarse al mismo tiempo que se empujaba contra los dígitos del azabache. Dio un grito ahogado cuando sintió algo resbaladizo en su sensible entrada y no tardó mucho en adivinar lo que era—. Jungkook- —sentía su garganta cerrarse y cada músculo de su cuerpo tensarse. No podía respirar correctamente—. Ggukie.

Para el más joven todo se sintió muy rápido pero tortuoso. La fuerte presión en sus dígitos y espasmos en el cuerpo de Taehyung le hicieron entender la situación. Retiró sus dedos, mirando exhausto el cuerpo de su mejor amigo desplomarse sobre las sábanas intentando recobrar un poco de aliento. Jungkook serpenteó sus manos, contorneado la figura del castaño para después depositar pequeños besos a lo largo de toda su espalda. El mayor se removió, haciendo un ruidito.

— ¿Estás bien, Taehyung?

Le gustó cómo sonó su nombre en los labios de Jungkook en ese momento.

Se giró a un costado dándole una mirada larga con sus ojos nublados, fue entonces que vio el desastre que este había hecho en su propio cuerpo, su estómago cubierto de sus fluidos. Taehyung se había corrido tan fuerte, que parte del semen alcanzó a ensuciar su mentón y este no parecía consciente de nada de ello, mucho menos de lo bien que lucía tan destrozado. Fue una visión obscena para el pelinegro y bastante provocativa.

Silbando, con su mano cepilló su oscuro cabello hacia atrás para apartarlo de su sudorosa frente. Con cada mirada que intercambiaba con el castaño, más aumentaba el calor—. Bueno, luces bastante bien a mi parecer —Precioso incluso, pero se lo guardó.

Alcanzó un pañuelo de la mesa de noche y lo limpió un poco.

Taehyung lo miró consternado, su entrecejo fruncido y sus labios un tanto adoloridos por el maltrato de sus dientes. Estiró una mano hacia Jungkook y este automáticamente se acercó para besarlo con deleite, suspirando una vez sintió los besos del castaño ser plantados en su mejilla hasta llegar a su oreja y susurrar con ronca voz.

—Vamos… Ya fóllame.

Con su corazón martillando ruidosamente y su garganta seca, Jungkook se apartó para cumplir la súplica de Taehyung, alcanzando el condón y el lubricante. Fue en ese momento en que parte de su confianza pareció decidir irse de vacaciones, sus manos volviéndose un tanto temblorosas y torpes a la hora de romper el envoltorio del preservativo. El mayor se percató de ello, sin poder hacer más que sonreír con diversión y abrir más sus piernas.

Rodó el preservativo en su dura polla y se dio un par de bombeos con lubricante sin dejar de pasear sus ojos por todo el cuerpo de su mejor amigo con adoración. Una sola frase repitiéndose como mantra en su mente cuando se acercaba y posicionaba, sosteniendo con firmeza sus impecables muslos.

La sensación fue abrazadora para ambos. Taehyung se aferró con fuerza a las sábanas, boqueando por aire y parpadeando las lágrimas que inundaban sus ojos a medida que aquella caliente longitud se abría paso dentro de él, su interior recibiéndolo con un tanto de dificultad, obligando al más joven de tomar una pausa necesaria para los dos. Jungkook dejó escapar un suspiro tembloroso y abrió sus ojos sin saber realmente en qué momento los había cerrado. Se sentía fuera de sí y un poco aturdido, le costó un poco enfocar su visión en Taehyung y cuando lo hizo, acarició sus muslos queriendo transmitirle un poco de calma al sentirlo temblar. Aunque él mismo estuviera sintiéndose de todo menos calmado.

—Debes relajarte un poco más.

—Dame un minuto —frotó sus ojos con el dorso de su mano, dando una larga respiración—. Es sólo que… es demasiado y estás muy lejos… Me inquieta.

El comentario provocó una risa aireada al pelinegro además de un vergonzoso sonrojo. Ese chico era demasiado adorable para su propio bien. Le indicó que envolviera sus piernas alrededor de sus caderas y se inclinó hasta apoyarse en uno de sus antebrazos, quedando así nariz con nariz. Las acarició juntas antes de ladear su rostro y proceder a besarlo en espera que este consiguiera relajar su cuerpo. Eso no tardó en suceder, puesto que todo lo que el mayor necesitaba era tener al pelinegro de vuelta encima de él. Jungkook se enterró en aquella calidez por completo, tomando los gemidos de Taehyung en su boca la cual devoraba con ansias y deseo.

Pero necesitaba más, más de Taehyung. No podía contemplarlo como anhelaba debido a la cercanía, así que volvió a alejarse. Se acomodó de diferente forma, sosteniendo una de las piernas del contrario y elevándola sobre su hombro. Taehyung jadeó por la sorpresa, viéndose ahora de costado y con la sensación de estar demasiado expuesto en aquella nueva posición. Quiso decir algo, pero fue incapaz de hacer algo más que gimotear al sentir la polla de Jungkook rozar ese lugar de nuevo.

Hizo un puño en las cobijas, ladeando su rostro con la intensión de enterrarlo por completo en la almohada porque simplemente sentía que era sobrepasado por el cúmulo de sensaciones en ese momento. Tenía la polla de Jungkook, de su “mejor amigo” dentro suyo, follándolo con una lentitud que le daban ganas de llorar en parte por placer y por frustración. Su propio miembro estaba duro de nuevo a pesar de haberse corrido no hace mucho, doliendo en demasía y necesitado de atención.

Una fricción más directa en su próstata y el castaño se retorcía en un espasmo. Jungkook adoró ver eso, verlo retorcerse por cuenta propia y no por salvajes movimientos que podría estar haciendo con su pelvis en lugar de follarlo despacio. Pero es que había descubierto, que había algo en joder a Taehyung de esa forma en vez de ser duro como acostumbraba ser con sus parejas o encuentro de una sola ocasión, que le encantaba y derretía todo su ser con tan sólo beber un poco de las reacciones que provocaba en el mayor. Era un deleite total.

Se empujó de nuevo y entonces volvió a pasar. Maldiciendo por lo bajo antes la presión abrazadora por la que su miembro era recibido, consiguió ver a Taehyung correrse por segunda vez con un lamento abandonando su garganta. Su acanelado y brillante cuerpo azotado en repetidas olas de su clímax, le hubiese gustado ver adecuadamente su rostro, pero sus risos lo impedían. Las blanquecinas tiras de semen terminaron ensuciando la cama de nuevo y parte del abdomen del mayor.

Repartió besos en su pierna con cariño, aguardando a que se recuperara de ese orgasmo. Finalmente, cuando Taehyung le miró –un tanto avergonzado- a Jungkook le pareció lo suficientemente lindo como para molestarlo, así que lo dejó tranquilo.

—Podemos parar si estás muy exhausto. Es tu primera vez, después de todo.

Automáticamente Taehyung negó, apartándose un poco de cabello de la cara para observarlo apropiadamente—. Estoy bien —anunció, relamiendo sus labios. Parecía inestable, pero no había duda en su voz—, lleguemos al final.

Y Jungkook tomó su palabra, empezando a moverse de nuevo con un poco más de velocidad y facilidad, estimulando su próstata bastante bien. Pero para Taehyung aquello no pareció ser suficiente y se quejó, llamando la atención del pelinegro—. Lo quiero duro.

El más joven casi se atraganta al escucharlo, deteniendo sus movimientos de inmediato—. En serio. No tenía idea de que serías del tipo exigente en la cama, Kim Taehyung.

— ¿Te molesta?

—Me excita.

Taehyung pareció satisfecho con aquella contesta. Jungkook fue capaz de captar aquella sonrisa de suficiencia que trataba de contener—. Entonces deja de jugar y haz lo que te digo. No soy delicado y mucho menos frágil, no tienes que ser cuidadoso. Posiblemente no soy cómo las personas con quienes te has acostado antes, así que tómame bien. Con ganas.

—Estoy bastante seguro de que lo estoy haciendo con ganas muy evidentes —señaló un tanto ofendido –no realmente—. Y no, no eres como alguna de esa gente. Eres mi mejor amigo, Tae, y es por eso. Porque me encantas de una forma tan desbordante, al punto de arrastrar lo que se supone era nuestro único vínculo, es que estoy haciéndolo de esta manera. Porque-

— ¿Me amas?

Mordisqueó su labio inferior—. Y no de la forma en que crees. No como un amigo, sino como al amor de mi vida, santos cielos.

Hubo silencio luego de eso, pero fue escaso, rápidamente llenado por una suave risa proveniente de Taehyung. Bajó su pierna del hombro del pelinegro y se enderezó, lamentando la pérdida un momento, y después se abalanzó a abrazar al más joven por los hombros—. ¿Por qué dices todo eso cómo si yo no fuese consciente a estas alturas? En serio eres divertido y adorable, Jungkook-ssi. Además, yo también estaba a punto de confesarlo.

Jungkook lo rodeó con sus brazos, apoyando su mejilla de su hombro y cerrando los ojos un momento. La felicidad lo estaba poniendo torpe de nuevo, pero era entendible, después de tanto tiempo el oficial hecho de ser correspondido lo tenía casi al borde del llanto—. Se supone que tendríamos esta charla en el post-sex, pero eres exasperante en ocasiones. Sobre todo en las menos adecuadas.

Tae rodó los ojos, una sonrisa adornando su rostro—. Puedo decir lo mismo de ti. Pero bueno, así eres, así somos —besó su mejilla—. Así me amas y así te amo, también.

«Sí. Las cosas eran exactamente así», fue el pensamiento del más joven al recortarlo sobre su espalda en la cama de nuevo, escalando encima de él para cubrirlo con su cuerpo y los repetidos besos que se encargó de repartir. Taehyung abrazó sus caderas con sus muslos, recordándole lo que seguía esperando y Jungkook casi rió por eso. Él se sentía como un loco enamoradizo, mientras que Taehyung estaba súper excitado todavía.

— ¿Estás seguro de no querer parar por hoy?

—Jeon Jungkook. Juro por dios que si no pones tu polla de regreso en mí, te voy a patear de la cama, te sacaré de la habitación y haré que te arrepientas —un jadeo abandonó su garganta tan pronto sintió el glande rozar su agujero. Relamiendo sus labios se aferró a los brazos de Jungkook con fuerza mientras este lo penetró de un certero golpe, marcando un ritmo constante y vigoroso, sumamente placentero para el mayor—. Mierda… J-Justo así Jungkookie —dijo con voz entre cortada y sus ojos trabados en los del pelinegro—. Ggukie…

Y eso fue todo para Jungkook. Su autocontrol esfumándose junto a las suaves caricias y delicadeza de instantes atrás, sólo siendo capaz sostener a Taehyung con fuerza y sacudir sus cuerpos juntos con cada embiste que daba, su mano enterrada en la risada cabellera café y la otra abrazando su torso como si su vida dependiera de ello. Se sentía desesperado. Mierda. Pero era incapaz de entender por qué lo estaba si ya lo tenía ahí abajo suyo, recibiéndolo, correspondiendo sus sentimientos y repitiendo su nombre entre pecaminosos gemidos como si de una alabanza de tratase.

Viéndolo allí debajo suyo desmoronándose del placer mientras anunciaba su pronto orgasmo de nuevo, Taehyung era hermoso, siempre lo supo pero en ese momento sólo podía pensar en que no podía pertenecer a nadie más que a él. Amar a alguien de la forma en la que lo amaba a él, en donde con nada más estar al tanto de su existencia, su vida se sentía plena. Sus sentimientos siempre habían sido tan claros como el agua que quizá internamente se preguntaban cómo era que habían tardado tanto para llegar a ese punto, tantos años y tantos momentos que quizá fueron todos realmente necesarios e importantes para construir lo que hoy eran.

—Dios… Yo en serio te amo —escuchó a Taehyung sollozar mientras se mantenía abrazado aún después de ambos ya haberse corrido, quizá sensible por las dulces caricias y besos que le daba o por el cúmulo de emociones que los azotaron fuertemente junto con ese orgasmo.

Kim Taehyung, su mejor amigo, su amante y completo anhelo le había brindado tanto dicha y amor sin mucha necesidad de aquella corta frase, que la consideraría insulsa si no fuese por lo hermosa que sonaba al provenir de sus labios y porque este realmente amaba decirla.

Cayó a su lado, ambos entrelazando sus piernas y buscaban cobijo en el otro. Con sus lágrimas de felicidad dejadas a un lado y aquella hermosa sonrisa geométrica, dijo esta vez—: Permanezcamos juntos por mucho tiempo más, ¿sí, Jungkookie?

Y Jungkook se aferró a eso como la mejor de las promesas.

—Sí —dijo, frotando sus narices juntas escuchando la risa de Taehyung por las cosquillas que hacía al mover sus piernas—, porque los mejores amigos son para siempre.

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"Los mejores amigos son para siempre", sí aksqjkajs, okay sweetie sólo aplica en ustedes unu. Holi, aquí re-subí este long os de reforzamiento de amistad, quienes no lo hayan leído antes, espero les haya gustado <3


Hasta acá el shot de Vodka uwu.

5 сентября 2020 г. 1:31:01 22 Отчет Добавить Подписаться
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Vodka ♡ ❛✿22. 🎇 Tomate un shot de Vodka ♡ ||Pseudo escritora|| ||Kookv & Atsuhina L0VER|| Acá yace el diminuto porcentaje de mis ganas por continuar escribiendo fics. Bienvenido/a ♡. Twitter: @forelsketxbts (。•̀ᴗ-)✧ Procrastinando en el nombre de la luna🌙.

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Saku BTS Saku BTS
Siempre me deja con la intriga de querer algo más largo para ver cómo sigue pero al mismo tiempo estar feliz con lo que ya está hecho.
Gristk Kim Gristk Kim
Bueno ya tengo otra escritora fav 💜

ab tth ab tth
Creo que la leí en Wattpad, subes tus historias ahí también? Escribes hermoso.
doolin Osmara doolin Osmara
dios, por fin te vuelvo a encontrar, no sabía dónde habías resubido tus historias hasta ahorita 😭🙌
jane's side  jane's side
Vale, me lo he releído por tercera vez. Esto debería ser ilegal, puta madre. No voy a superar esto nunca, jo JAJAJA
V Vinz
ESTUVO MUY MUY MUY BONITOOOK ENSERIO AHHHHHHH 💖

HERMOSA HERMOSA HERMOSA HISTORIA
Mica Irigoitia Mica Irigoitia
Amoooo, todos tus OS son mis favoritos Me encantó a pesar de ya haberlo leído
Javiera Garrido Javiera Garrido
Wey que lindo🤧💜
SilverSky SilverSky
Me encantó mucho! Gracias 😊
Gumimarii ˋωˊ Gumimarii ˋωˊ
Me encanto...! Aunque es triste que Kooki tubo sentimientos desde años antes, hay que ser muy fuerte como para soportar tanto y ensima vivir juntos!! Jajaja bueno gracias por esta historia...fue graciosa en partes jaja espero que te cuides mucho..! Saludos
Cute-KookV :3 Cute-KookV :3
Me ENCANTOOO!!!😭 Fue demasiado hermoso todo💜 escribes muy bonito🥺
marlene marlene
El reforzamiento de amistad, amo todo
Dazuto Jeon Dazuto Jeon
Solo voy a decir una cosa: t amo.
tae ggukie tae ggukie
fue re lindo todo, amé 🥺💗
Ani Candia Ani Candia
Te amo, gracias por resubirlo 💖
Camila Rios Camila Rios
Me encantó mucho ♥️♥️♥️
ᴍɪᴜ ♡ ᴍɪᴜ ♡
Ahhh estoy muy feliz que hayas resubido este shot, es mi favorito de toda la vida 😭 lo amo tanto que después de esto, ningún otra historia de besties supera mis espectativas jsjsjsja
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