mymemoriesdied_ Vodka ♡

"¿Cómo consuelas a un ave que ya no puede volar?". Heridas tan profundas que no están a la vista de los demás, pero que tampoco desaparecen con el pasar de los años. ・❀ Oneshot. ・❀ Couple: KookV. ・❀ Drama. ・❀ Historia original/ No copies, no adaptes. VODKA.


Драма Всех возростов.

#amistad #tragedia #drama
Короткий рассказ
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Once upon a time there was you and me.


Se dice que el transcurso del tiempo cambia a las personas. Taehyung no cree que haya cambiado mucho en estos cinco años que pasaron desde la última vez que sintió que su vida era remotamente interesante. Taehyung creía que eso era subjetivo.

Yendo de camino a su casa luego de culminar su última jornada laboral por la semana, hizo una pequeña parada en una tienda para comprar unas pocas cosas y saludó al empleado de esta. Estaba haciendo demasiado frío esos días, y a pesar de amar el invierno ultimadamente no podía esperar a que el verano llegara y el sol irradiara con esplendor. Habían sido días exhaustivos al ser época de exámenes, aunque no lo pareciera, la llegada del fin de semana sólo significaba más trabajo desde casa a pesar de que todo lo que deseaba hacer era dormir, dormir y descansar.

Subió las escaleras del edificio donde residía mientras jugueteaba con las llaves dentro del bolsillo de su abrigo, pensando en tal vez tomar una siesta antes de irse a bañar y continuar con las correcciones de los exámenes de sus alumnos. Se detuvo en seco cuando llegó a su puerta y divisó a una persona de pie también frente a esta, el ruido de su llegada llamando la atención del individuo por lo que se giró, bajando el tapabocas negro que llevaba para descubrir su sonrisa y con ello todo rastro de color en el rostro de Taehyung se drenó fuera de él.

—Ah… ¡Hyung! Ha pasado un tiempo.

La bolsa con sus compras resbaló de sus manos y se sostuvo firme de la baranda de la escalera, su boca abierta sin poder apartar su vista –aunque quisiera- de la persona que le sonreía con familiaridad y aparente emoción.

—No —Su respuesta fue inmediata mientras se llevaba su otra mano al rostro y frotaba sus ojos porque… Ese tonto no podía estar realmente allí frente a la puerta de su casa. Debía estar alucinando a causa de tanto estrés en el trabajo.

Se dio la vuelta y dio una profunda respiración queriendo conseguir tranquilizar su cuerpo que fue azotado ante tal sorpresa y para nada… grata. Sus manos temblaban y tuvo que hacerlas puños y deshacerlas varias veces, y si hubiese podido, se habría sacado su propio y ruidoso corazón y lanzado bien lejos donde cada latido no lo hiciera sentir bastantemente enfermo.

Como esa sonrisa que desapareció una vez se dio la vuelta.

El semblante de Jungkook ya no era amigable y cálido como segundos atrás, ahora era serio e intimidante, pero nunca había conseguido tener efecto en el mayor así que estaba bien. Cogió sus cosas del suelo e ignorando la presencia del pelinegro abrió la puerta de su apartamento y entró con el miedo todavía sacudiendo sus brazos y piernas. Se apoyó en la puerta, dejando las bolsas sobre la mesa para luego dirigirse hacia el sofá acostándose y cerrando sus ojos.

Su corazón latía con prisa y su mente se hallaba nublada de todo tipo de pensamientos y dudas que empezaban a mortificar toda su calma y comodidad.

¿Qué hacía su ex mejor amigo allí? Habían pasado un poco más de cinco años desde que ocurrió lo que ocurrió entre ellos y sus caminos se dividieron irremediablemente, o eso había creído. Así que, ¿por qué luego de tanto, tanto tiempo, estaba una vez más frente a él?

Jeon Jungkook.

Apretó sus ojos con fuerza, frotando con sus palmas todo su rostro antes de recomponerse e ir hacia la entrada de su apartamento de nuevo.

¿Y si no era él y sólo se trataba de alguien similar?, quiso convencerse de que era así y que su pánico era por nada, pero…

“Hyung”.

Abrió la puerta y lo vio revisando su teléfono hasta ser consciente de su presencia, devolviéndole la mirada debajo de aquel fleco de su oscuro cabello que casi ocultaba uno de sus ojos por completo. Llevaba puesto un abrigo verde olivo con unos jeans rasgados en las rodillas, botas negras y una bufanda azul marino alrededor de su cuello—. No tenía idea de que ahora tratas así a tus visitas también —declaró este mientras guardaba su teléfono en el bolsillo de su abrigo y se mantenía en su sitio.

— ¿Qué estás haciendo aquí, Jungkook?

—Doy una cálida visita a un viejo amigo, ¿qué más crees? —inquirió cruzado de brazos y una sonrisa ladina en su rostro.

—Tú y yo ya no somos amigos, y no sé qué asuntos tienes aquí —inició, en el fondo haciéndose una idea en realidad—, pero será mejor que entres si no quieres congelarte a morir. Puedes tomar asiento en el sofá o… donde quieras, no sé.

—Uhh, tus palabras son más frías que el clima acá afuera. El sofá está bien.

Taehyung cerró la puerta una vez ambos estuvieron adentro, se quitó su abrigo y bufanda dejándolos en el perchero antes de irse a la cocina y guardar las pocas cosas que compró—. Quieres… Uhm, ¿quieres un poco de té? —ofreció desde la cocina sin mucha seguridad.

Pudo escucharlo reír—. Gracias, pero no. No me gusta el té.

—Ah… Cierto. Lo olvidé.

—Sí, lo olvidaste —murmuró para sí mismo. Cuando el mayor decidió regresar y tomar asiento en un sillón, Jungkook seguía con su abrigo y bufanda puestos, pareció notar que diría algo al respecto ya que se adelantó—. Esto no tardará mucho, por eso.

—Bien…

El silencio que hubo fue incómodo más para Taehyung que para el más joven, quien parecía estar en completa calma observando a su alrededor con naturalidad. El castaño movía sus piernas con nerviosismo, apretando sus manos entrelazadas deseando que todo su cuerpo consiguiera relajarse aunque fuese un poco, sin importar que en la situación en la que estaba aquello era pedir demasiado. De repente, una seca y sutil risa nerviosa salió desde el fondo de su garganta. «¿Qué demonios, Kim Taehyung?» Habían pasado cinco años así que no lograba comprender por qué todavía se veía afectado por la presencia de esa persona frente a él. “Basta” quería decirse a sí mismo en voz alta, “basta” quería decirle a Jungkook por volver a aparecer en su vida y derrumbar con una sola mirada su esfuerzo en dejar todo atrás y continuar.

—No esperaba que siguieras viviendo en el mismo lugar, así que fue pura suerte encontrarte al llegar. No ha cambiado mucho.

—Es un lugar agradable y no me toma mucho tiempo en llegar a mi trabajo actual, no lo iba a dejar tan fácilmente.

Las manos de Jungkook frotaron sus muslos, deslizándose hacia sus rodillas con un sonido silencioso—. Ciertamente es un lugar muy acogedor. Y bien, ¿cómo te ha estado yendo todo este tiempo?

—Bueno… Nunca me imaginé que terminaría impartiendo clases en una universidad, pero cuando menos lo supe ya todo estaba hecho —rió un poco mientras frotaba su nuca—. Es bueno, es un trabajo que sorprendentemente me ha hecho feliz.

—Vaya —Jungkook dio unos cuantos aplausos, sonriente—. Eso es muy bueno, Hyung.

—Ah… Gracias, supongo.

Y aquella sensación tan familiar entre ellos se hizo presente, cómo si eso en realidad se tratara de una casual reunión de amigos que tenían tiempo sin verse, pero ellos ya no eran algo como eso precisamente. ¿Qué venía ahora? ¿Sacar cervezas y ponerse aún más al día?

—Puedo adivinar lo que estás pensando —cruzándose de brazos y ladeando un poco su cabeza, esas fueron las palabras de Jungkook. Taehyung apresó una parte de su labio inferior sutilmente, estaba seguro de no haber expresado aquello en voz alta—. “¿Por qué actúa de esa forma tan casual?” “¿Acaso no recuerda todo lo que sucedió?” “¿Acaso sólo está pretendiendo y burlándose de mí?”.

El mayor apartó su mirada del pelinegro un momento para suspirar y frotar su ojos izquierdo con agotamiento—. No puedes culparme, ¿o sí? Te apareciste sin más frente a mi casa, creo que es lo más común que puedo pensar dada nuestra situación.

—Nah, no estoy culpándose ni nada parecido. Tampoco estoy fingiendo o mofándome; realmente es bueno escucharte decir algo como eso, a no ser que fueses una especie de enemigo para mí y me alimentara de tus desgracias —Taehyung enfocó su visión en él, siendo leído fácilmente por el más joven. Rió—. No lo eres —añadió con obviedad—, no he olvidado todo lo que sucedió tampoco, vine precisamente por eso, porque no puedo olvidar y me gustaría resolver las cosas. Creo que cinco años han sido suficiente tiempo para reflexionar, ¿tú no?

Taehyung volvió a suspirar con desgano, deseando haberse ido a beber con sus colegas después del trabajo. No era como si Jungkook fuese una molestia, que tuviera razón era lo que en realidad le mortificaba—. Siendo sincero, ¿de verdad crees que las cosas pueden solucionarse a estas alturas? No es como si nuestras acciones y errores fuesen a desaparecer, tú más que nadie lo sabe.

—Ash, ¿por qué eres tan negativo siempre? —Taehyung hizo una mueca de desagrado y Jungkook lo ignoró—. No se trata de conseguir reparar el pasado, sino el presente y el futuro, ¿cómo puede ser muy tarde para eso, Taehyungie? Si tu mentalidad es esa, entonces venir acá fue una verdadera pérdida de tiempo.

—Espera —Taehyung lo detuvo cuando lo vio ponerse de pie con claras intenciones de irse así como llegó—. Lo siento, sólo… espera, ¿sí? Tan sólo siento esto muy apresurado, no vi venir algo como esto.

Jungkook pareció dudar sobre tomar asiento de nuevo, puesto que realmente no se sentía con el ánimo de mantener una conversación si el mayor no parecía desear tomarse las cosas en serio, pero al final optó por hacerlo. Largó un suspiró y estiró sus brazos por todo lo largo del respaldar del sofá, dando una mirada al techo mientras que Taehyung tenía su rostro oculto entre sus manos. No iba a negar que mirarle tan mortificado, hacía que un sentimiento de culpa se arrastrara por su estómago, pero no se podía hacer nada. Él ya estaba ahí.

—En realidad… no vine aquí con la intención de arreglar las cosas entre ambos —El castaño descubrió lentamente su cara tan pronto escuchó aquella repentina confesión.

— ¿Por qué viniste entonces?

—Quería… saber cómo lo estabas haciendo, me refiero a tu vida.

Taehyung esperaba a que sus miradas se conectaran, pero Jungkook continuó mirando hacia el techo en todo momento. Su voz era suave, casi inseguro de cómo poner sus intenciones en palabras—. ¿Sonó eso muy mal para ti? No lo tomes a mal, por favor. Es obvio que no puedo obtener información como esa a menos que las cosas entre nosotros estuvieran estables, así que me gustaría ir sin rodeos y preguntarte directamente si realmente estás bien con esto. Si no es así, podemos hacer de cuentas que esto nunca pasó y me iré.

—Está bien.

Jungkook se sobresaltó ante la rápida respuesta, mirándolo entonces y apretando sus manos cuando vio al mayor con una dócil sonrisa. Sintió su propio corazón latir con prisa, y estuvo a punto de llevar su mano hacia donde se ubicada para cerciorarse de que no lo estaba imaginando.

— ¿En serio? Si lo dices porque te estás sintiendo forzado… Tú mismo dijiste que esto es muy repentino y la verdad es que soy consciente de que lo es pero-

—No, lo digo en serio. La verdad es que sería muy bueno volver a estar bien.

Una pausa—. Oh, bueno… Entonces ya está decidido.

El más joven volvió a sorprenderse cuando Taehyung se levantó repentinamente—. Discúlpame un momento, voy al baño.

—Ah… ¿Claro? Anda.

Con eso dicho, se aproximó al baño y cerrando la puerta detrás de él se miró en el espejo. Entonces, ahí en silencio, sintió las lágrimas acumularse en sus ojos. Aquel sentimiento implícito en las palabras de Jungkook lo alcanzó y antes de que pudiera detenerse a sí mismo, ya se había sentido al borde, a punto de mostrar sus rezagadas emociones en frente de él. Más no podía, no podía hacerlo ni mucho menos decirle que se sentía igual que él.

No estaba listo.

Abrió el grifo y lavó su rostro con agua templada buscando enjuagar las pocas lágrimas que quisieron salir. No quiso perder mucho tiempo allí y provocar sospechas en el más joven, así que se secó y volvió a salir, viéndolo aparentemente perdido en sus pensamientos y con una mano en el pecho.

— ¿Estás bien? ¿Te duele algo? —inquirió al tomar asiento. Jungkook retiró su mano, negando para después sonreír.

—Me siento increíblemente bien.

Ah…

Qué sensación tan agradable…

—Entonces, ¿puedo venir a verte de nuevo? Todavía queda mucho por hablar pero debes estar agotado del trabajo, así que lo más conveniente es que regrese por hoy.

—Oh, bueno… —Jungkook ya había dicho que su visita no tomaría mucho tiempo, pero era difícil aplastar la decepción al ver que realmente se iría pronto—, por supuesto.

Sin dejar de sonreír, el pelinegro se puso de pie seguido del mayor quién alcanzó el control de la televisión y la encendió mientras aflojaba su corbata con un suspiro.

“En el reporte del clima de hoy, se les notifica que está cayendo una ventisca demencial en la ciudad. Hace años no veíamos algo así, por lo que les recomendamos a las personas que no salgan de sus casas por seguridad. Se estará informando más adelante sobre esta situación, por el momento ese es el reporte”.

Se miraron mutuamente luego de escuchar la noticia—. No creo que sea buena idea que te vayas por cómo están las cosas.

Jungkook se acomodó mejor el abrigo—. No es como si fuese a pasarme algo de todos modos. Estaré bien.

—Pero… —Lo vio caminar hacia la entrada y esperar a por él, pero realmente Taehyung no se sentía con ganas de dejar que se marchara—. Pasa la noche aquí, mañana ya podrás regresar.

— ¿No te molesta que me quede a dormir?

—Para nada, me sentiré más tranquilo si lo haces —Se acercó con sus manos en sus bolsillos—. Tengo una habitación disponible, puedes tomarla y dormir ahí.

El más joven rió mientras procedía a quitarse su abrigo entonces y colgarlo en el perchero—. Ah… Esto me traerá bastantes recuerdos.

Taehyung sonrió con nostalgia. Muchos recuerdos vendrían a su mente también esa noche y estaba casi seguro de que no conseguiría dormir adecuadamente. Le dijo a Jungkook que se pusiera cómodo mientras él se encargaba de preparar la habitación para él, acomodando un poco y colocando sabanas limpias en la cama. Por supuesto que él tendría recuerdos al dormir allí, después de todo esa había sido su habitación.

La pequeña sonrisa en su rostro desapareció.

—Ah, Tae, ¿tienes cerveza? —Escuchó a Jungkook llamarle una vez salió de la habitación—, me gustaría beber un poco como una especia de celebración, si no te molesta.

—Creo que en el refri deben quedar unas cuantas, puedes tomarlas.

— ¡Bien! —El más joven elevó su puño en señal de victoria.

Taehyung sonrió y se percató de que Jungkook llevaba su bufanda puesta todavía.

— ¿No te incomoda llevar eso aquí adentro? —preguntó y estiró su mano para alcanzar la tela y empezar a retirarla. Se preguntaba cómo era que después de años, todavía sentía que trataba a Jungkook como a un pequeño hermano, aun cuando la diferencia de edades no era mucha—. Ven, la pondré junto con tu abri…go.

Él ya había detenido su mano, y aun así Jungkook sostuvo su muñeca y lo apartó con cuidado sin decir nada. En ese momento la mente de Taehyung quedó en blanco y sus cuerdas vocales se negaron a aportar, sólo pudo enfocarse en lo que sus ojos vieron antes de que Jungkook volviera a acomodarse la bufanda con serenidad.

Se inclinó unos centímetros y colocó su mano sobre su hombro—. Será mejor que la dejemos así.

Fueron sus palabras antes de ir a la cocina y buscar las cervezas. Taehyung se quedó largos segundos de pie en el mismo lugar con la imagen de aquellas marcas incrustada en su mente.

Luego de eso, no tardó en recobrar su compostura e ir a la cocina para preparar algo de cenar. Jungkook le ayudó en lo que pudo y fue agradable cenar con él luego de tanto, no conversaron mucho sin embargo, ya que estaban pasando un partido en la televisión y la atención de ambos se fue a eso mayormente, aunque en determinados momentos era difícil para él no mirar la bufanda del pelinegro. Taehyung no era un idiota, sabía que el ambiente entre ellos había cambiado después de ese descuido y no era de menos.

Más tarde esa noche, el mayor observaba el techo de su oscura habitación como si este fuese a brindarle las respuestas a las tantas preguntas que no le permitían dormir.

[🌃]

Se despertó gracias a algo que hacía demasiado tiempo –como para recordar- que no sucedía: el agradable aroma del desayuno. Su estómago comenzó a rugir en todo su trayecto hacia el baño para lavar su rostro y sus dientes, encontrando después al pelinegro en la cocina sirviendo en platos algo que olía muy bien. Su cabello estaba un poco desaliñado y llevaba puesto el pijama que le había prestado.

—No debiste molestarte, eres el invitado aquí. ¿Bibim guksu para desayunar? —inquirió cuando se acercó, ayudándolo a llevar la comida hacia la mesa.

—Son pasadas las doce del mediodía, de qué desayuno hablas —rió y Taehyung parpadeó como si recién estuviera despertando. No se percató de la hora—, además anoche cocinaste tú así que lo más normal es que quiera ayudarte también —Regresó a la cocina por unas gaseosas que el mayor tenía en el refri y tomaron asiento frente al otro—. Ah, pero eso sí —Jungkook le apuntó con los palillos, sonriendo—, los trastes van por tu cuenta.

Taehyung sonrió asintiendo y agradeciendo por la comida. Él todavía llevaba esa bufanda azul marino puesta.

— ¿Qué tal dormiste? ¿No te molestaron los perros de los vecinos bajando las escaleras por la mañana? —preguntó empezando a comer.

—Ni siquiera los escuché ya que también me desperté un poco tarde, sólo me levanté en la madrugada para ir al baño porque hacía demasiado frío. Del resto descansé muy bien.

—Uhm…

El más joven le dio una mirada mientras este estaba muy concentrado en su comida—. Tú no pareces haber dormido muy bien, ¿quieres que pique rodajas de pepino para ti?

Una risa se le escapó al castaño, rodando los ojos al alcanzar su bebida—. ¿Tan terribles están? —cuestionó con un poco de vergüenza. Se había dado un vistazo en el espejo antes, pero no creía que sus ojeras fueran tan espantosas—. Olvídalo, es sólo que el techo de mi cuarto estuvo muy interesante anoche como para dormir.

— ¿Sí? El mío estuvo muy aburrido.

Ambos rieron.

A lo lejos escuchó su teléfono móvil sonar y se disculpó al levantarse e irlo a buscar a su habitación, era su madre llamándolo. Atendió y volvió a tomar asiento en la mesa.

¿Cómo está mi dulce Taehyungie? ¿Recién te despiertas? Sé que es sábado pero no seas muy perezoso~

El castaño se quejó dejando de comer por un momento y apoyándose por completo del respaldar de la silla. Jungkook esbozó una sonrisa al escuchar la voz de la Señora Kim luego de tanto.

—Mamá… ya te dije que no me trates de esa forma, ya soy un adulto.

Igual sigues siendo mi adorado hijo, ¡no está mal ser dulce contigo de vez en cuando!

—Uhm, no es “de vez en cuando” ¡si no todo el tiempo! Ah…

Dio un vistazo al pelinegro y este parecía bastante animado, no dudaba en que la situación le hacía gracia.

Como digas mi cielo, ¿podemos hacer video llamada? ¡Es sábado! Si no vendrás a visitarme, al menos hagamos eso.

—Sí… bueno, justo ahora estoy comiendo madre, no creo que sea un buen momento así que ¿qué tal si lo dejamos para otro rato? —Escuchó a su madre suspirar con desgano, sin apartar sus ojos del más joven que comía con tranquilidad.

Ya lo prometiste, así que lo estaré esperando.

—Sí má, te amo. Hablamos.

Yo también te amo~~.

Colgó la llamada con un suspiro, esperaba no haber hecho sentir mal a su madre por rechazar su propuesta, pero con Jungkook ahí sería muy incómodo. Demasiado.

—Veo que tu madre sigue siendo igual de atenta con su querido hijo —espetó el pelinegro rompiendo el silencio que se había instalado unos cuantos minutos—, eso es lindo. ¿Cómo le va? ¿Cómo están tus hermanos, Taehyung-ssi?

—Bueno… Todos ellos están bien. Ji Tae se casó el año pasado con una compañera de trabajo y Yang mi está por entrar a la universidad, espera quedar en donde trabajo.

—Ohh, ¿Ji Tae se casó primero que tú? Quién lo diría… ¿Tienes fotos? Porque me encantaría verlas antes de irme —Se puso de pie al haber acabado la comida y emprendió rumbo a la cocina a llevar.

—Oye, no hagas como si no acabaras de burlarte de mí, ¿crees que no escuché? —farfulló apuntándole acusatoriamente con los palillos aunque este no lo estuviera viendo. Terminó lo que restaba en su plato y lo siguió—, no es mi culpa que mi última relación fuera un fracaso, además, no es como si estuviera desesperado por casarme; el matrimonio no es mi prioridad. Actualmente vivo una vida tranquila, así que estoy bien de esta forma.

Jungkook estaba con su cadera apoyada al mesón, mirando al castaño empezar a lavar los trastes—. Sólo estoy bromeando. Actualmente estoy muy felices por todos ustedes y sé que en algún momento encontrarás a alguien con quien buscarás matrimonio desesperadamente —rió al imaginarse la situación. Taehyung rodó los ojos—. De todas formas, tienes todo el tiempo del mundo, no hay por qué preocuparse por algo que tarde o temprano llegará, probablemente.

Era verdad, aunque Taehyung no estaba interesado en conseguir nueva pareja por los momentos. Siempre había sido sencillo para él tener novias, en el pasado era extraño verlo soltero pero con el pasar del tiempo comenzó a disfrutar su soltería aunque su familia a veces le molestara por eso. De repente una duda se formó en su mente, llena de curiosidad pero sin saber si era bueno que una pregunta como esa saliera de sus labios, teniendo en cuenta toda la… situación.

Se sentiría muy cruel.

—Ah…

Abrió su boca, pero inmediatamente la cerró esperando que Jungkook lo pasara por alto.

Por supuesto eso no sucedió—. ¿Hay algo que quieras preguntar? Sólo dispara y yo responderé.

Detuvo el movimiento de sus manos, pero fue incapaz de encararlo—. Uhm… yo me estaba preguntando… sobre tu familia.

La respuesta tardó en llegar, y la mirada fija del más joven le hizo sentir un poco de arrepentimiento por tocar un tema al cual creía no tenía derecho.

—Ellos… están bien —Jungkook se cruzó de brazos y suspiró, mirando sus pies—. Lo siento, esperaba que preguntaras cualquier cosa menos eso, no te preocupes. A ellos les va bien también, no sé… qué más puedo decirte sobre eso.

—Oh no, descuida —Se apresuró a decir el mayor, cerrando el grifo del agua y alcanzado algo para secar sus manos—.Yo sólo… Sólo pasó por mi mente, no es como si necesitara detalles, sé que ustedes no-

Mierda, y ahí estaba él arruinando todo el ambiente. Mordió su labio inferior y miró a Jungkook esperando ver una reacción que le diera la razón a su ilimitada estupidez, pero él sólo sonreía como si nada pasara, y eso fue peor.

—Lo siento…

— ¿Por qué te disculpas? Esa es sólo la verdad —expresó encogiéndose de hombros, restándole completa importancia al asunto con su familia. Igualmente Taehyung se sentía mal—. Sabes, anoche estuve pensando un poco y… ¿me preguntaba si podía pasar todo este fin de semana contigo?

Un fuerte latido pasó—. Sí… claro, pero ¿por qué el cambio de opinión? Ayer parecías querer irte con prisa.

—Empiezo a sentir que no quiero irme tan pronto luego de habernos visto, estoy seguro de que te sientes de la misma manera, ¿no? Pienso que las cosas irán bien —Taehyung desvió la mirada, no iba a admitir que tenía razón en eso pero tampoco se molestó en refutarlo. Pronto, sintió el cuerpo de Jungkook contra el suyo en un ligero abrazo que lo tomó totalmente desprevenido—. Tengamos un agradable fin de semana y arreglemos todos nuestros malentendidos en el camino, Taehyung-ssi.

La voz de Jungkook sonó dulce, muy hermosa y reconfortante, perfecta, como si hubiese estado practicando mucho para decir tales cosas.

—Sí… —musitó fundiéndose en ese abrazo, siendo ese el primero luego de largos cincos años. Se sintió tan cálido, que apenas pudo sentirlo real. Al menos podía hacer eso por él—, hagamos eso.

[🌃]

Se encargó de llamar a su madre unas cuantas horas después cuando Jungkook decidió tomar una siesta. Tenía muchos exámenes que corregir de sus estudiantes y clases que preparar, por lo que no duró mucho tiempo conversando y dispuso la mayor parte de la tarde en adelantar su trabajo. Cuando creyó haber invertido el tiempo suficiente en ello y su estómago exigió alimento, le ofreció a Jungkook ver alguna película después de cenar y este aceptó sugiriendo que fuese alguna de terror.

— ¿Te siguen dando miedo las películas de terror? —fue lo primero que este preguntó con su brazo rodeó sus hombros y palmeándole, como dándole ánimos de ser positiva su respuesta, más no fue el caso.

El mayor apartó su mano y se relajó contra los cojines, cruzando sus brazos sin despegar sus ojos de la pantalla—. No seas ridículo.

El deje de indiferencia en su voz lastimó un poco al más joven, sin embargo sabía que su actitud se debía a que nunca le gustó que le molestaran con cosas así.

—Uhm, supongo que entonces no será necesario tomarnos de las manos como en el pasado —bufó mientras colocaba ambas manos detrás de su nuca.

Taehyung lo miró de reojo por un instante para luego optar por ignorarlo y ver la bendita película. Había olvidado lo molesto que Jungkook solía ser de vez en cuando, y a pesar de estar viviendo una vez más aquella ligera molestia que le producía, la sonrisa que después se dibujó en sus labios fue incuestionable. En el pasar de los minutos con su atención puesta en la película casi por completo, fue capaz de percibir la mirada de este desviándose hacia él cada cierto tiempo en que alguna escena terrorífica emergía en la película. “Es inútil”, quiso decirle, porque él no mintió al insinuar que asustarse a esas alturas de su vida por un simple filme de terror era algo ridículo.

—He visto cosas más terroríficas que esas escenas en la pantalla. Ya no me asustan.

Hubo un corto silencio antes de que el pelinegro respondiera—. ¿Puedo saber qué tipo de cosas?

—No puedes.

La respuesta no alcanzó a desanimarlo ni un poco, fueron en cambio sus propias palabras lo que lo hicieron—. Lo entiendo, lo sé. Lo siento. ¿Puedo reformular mi pregunta?

Alcanzó el control de la TV y pausó la película—. Adelante —concedió acomodándose mejor para mirarle.

Jungkook se había inclinado en su puesto, sus piernas abiertas con sus manos entrelazadas entra estas. La alfombra parecía ser su punto de enfoque al momento de hablar—. ¿Cómo te sentiste después de eso? —soltó tomando desprevenido al mayor, cuyo cuerpo fue azotado por un desagradable escalofrío—, francamente mi intención no es presionarte o hacerte incomodar, pero me gustaría que fueras sincero, porque si hay algo que tú también quieras saber, yo de igual forma te diré la verdad.

Esa fue una buena pregunta, una que nunca nadie le hizo en todo ese tiempo y que la primera vez se debiera gracias al mismo Jungkook, lo hizo sentir descolocado. Vulnerable. ¿Cómo se había sentido? ¿Qué nombre tuvieron aquellas emociones que lo acompañaron en aquel entonces, cuando Jungkook se fue? Cualquiera que haya comprendido la situación, el problema entre ambos, lo habría adivinado y respondido con mucha facilidad y simpleza, más al tratarse de él mismo intentando explicar sus propios sentimientos que él había decidido abandonar en ese año, se le complicaba encontrar las palabras adecuadas sin sentirse afectado.

—No es justo… —musitó al borde de una risa falsa que murió ahí mismo—, siento que esta pregunta es aún más cruel e invasiva que la anterior.

—Taehyung —llamó este tan sólo para darle una sonrisa afligida y una mirada que el mayor se rehusó a observar por mucho tiempo.

—Te odié —contestó al fin y lo escuchó suspirar—, lo hice como nunca odie a nada ni a nadie, porque sentí que fuiste más injusto de lo que yo fui, pero no duró de esa manera por mucho tiempo. Fue duro reconocer que el único culpable fui yo, que todo el desprecio que sentí hacía ti al principio fue sólo una autodefensa para evitar destruirme a mí mismo —Nunca le contó eso a alguien, y le avergonzaba que fuese Jungkook el primero y único en revelárselo, aunque era lo más justo—. Quise golpearte, tanto como quise disculparme y abrazarte de nuevo, porque sentí que te llevaste veintiún años de mi vida contigo y que yo había vuelto a nacer, que empecé una vida desde cero forzadamente. Creo que fuiste un completo tonto, pero no tengo derecho alguno para culparte y mucho menos juzgarte porque yo también lo fui en grandes cantidades, y aún si pudiera, no soy un desalmado.

Jungkook no le permitió oportunidad alguna al mundo de reconocer las palabras vociferadas por el castaño, cuando refutó—: Y aun así, con todos esos sentimientos tuyos, no fuiste a buscarme ni una sola vez, Hyung. Eso dolió.

Con el nerviosismo a flor de piel, no pudo contenerse de mordisquear el interior de su mejilla y labios hasta que el metálico sabor de la sangre inundó su boca. Quería decirle que no lo entendía, pero de hecho Jungkook completamente lo hacía.

— ¿Fue culpa? ¿Fue porque tardíamente reconociste tu error y la culpa de carcomió vivo?

Sonrió con desgano—. Eres tan malditamente insensible, Jungkook.

—Sólo responde, maldición —Hizo sonar aquello como si fuese una broma—. He esperado cinco jodidos años.

— ¡Sí, fue por eso! ¡¿Contento?! El del error fui yo, el inmaduro fui yo. Que lo admita ahora no va a cambiar ni una mierda porque ese tiempo ya no existe, ¿okay? Ya es muy tarde.

Un poco falta de aliento, miró el rostro estoico del pelinegro viéndose este interrumpido al hacer amago de decir algo por golpes en la pared, probablemente del vecino debido a todo el repentino escándalo. Malditas paredes delgadas.

El silencio sepulcral que se instaló entre ellos lo hizo sentir aún peor consigo mismo, al punto de desear no haber vuelto a ver a Jungkook nunca más.

—Lo siento… —Se disculpó cubriendo su rostro ante la pérdida de su temperamento. Se arrepentía de haberle alzado la voz—, yo…

—Tienes razón, Hyung —corroboró el más joven a sus palabras, su mirada perdida en la iluminación del televisor—, lo que ocurrió no cambiará admitamos nuestros errores, pero eso no quiere decir es completamente innecesario, por el contrario siento que con escuchar todo esto me siento más ligero, ¿acaso es bueno vivir una vida cargando encima una gran incertidumbre? Yo siempre he pensado que no y aunque no lo digas en voz alta, puede ser igual para ti —Taehyung lo miró—. ¿No es injusto y mortificante leer una buena historia que esté a medias? Piénsalo, las cosas inevitablemente salen a flote en algún punto, de una forma u otra. Si escribes una historia fragmento por fragmento saltándote las partes que sientes aún no puedes desarrollar, esta nunca estará lista y por más que intentes evitarlo te verás obligado a volver a estar si en verdad desear avanzar. Es exactamente así lo que ocurrió entre nosotros.

—Y por eso estás aquí… Para rellenar esos espacios vacíos que quedaron —acotó.

—Si no, no podríamos avanzar correctamente.

Taehyung apoyó su cabeza de la pared, sintiéndose abrumado por las palabras tan metafóricas y certeras que daban vueltas en su mente—. Si es así, ¿entonces qué hay de ti? —inquirió aún sin mirarlo.

—Puedes ser más específico…

— ¿También me odiaste? —Su voz salió apenas, suave y cargada de inseguridad.

Hacer esa pregunta dolió tanto, que antes de siquiera tener una respuesta a tal interrogante que estuvo en su mente por años, ya podía sentir las lágrimas acumularse en sus ojos. No quería ser odiado por Jungkook por más que se lo mereciera, aun así, aceptaría cualquier que fuese la verdad.

Jungkook, quien lo había estado mirando por escasos segundos, apartó su mirada sintiéndose impotente al no poder darle a Taehyung lo que aspiraba—. Como no tienes una idea…

Si el amor de Jungkook fue siempre descomunal, no quería preguntarse si su desprecio habría sido igual.

—Está bien —contestó cubriendo sus ojos con las palmas de sus manos, dejando salir un profundo suspiro acompañado de unas cuantas lágrimas—, me lo merezco. ¿Qué más sentiste en ese entonces, Jungkook-ssi?

— ¿Cuánto más pretendes torturarte, Taehyung?

—Hasta que mis pecados se expíen.

El pelinegro chasqueó la lengua con completo desagrado y alcanzó una de las manos de Taehyung, entrelazando sus dedos sin prestar importancia a que esta estuviera humedecida.

—De acuerdo entonces —Apretó su mano e hizo de cuentas que los bajos sollozos del mayor con cada una de sus palabras eran un impulso a no detenerse. Si él quería que lo lastimara, lo haría tanto como deseara si con eso él conseguiría su conciencia tranquila—. Sentí que merecía más, a alguien mejor y que no quería volver a verte o escuchar de ti nunca más. Estabas “muerto” para mí. Dolió como el infierno pensar ese tipo de cosas, pensar de esa forma de alguien a quien yo quería más que a mí mismo, y eso también estuvo mal; siempre te puse muy por delante de mí y fue por eso que una discusión de esa índole me afectó más de lo que era capaz de aguantar —Contempló aquella mano temblorosa que sostenía, y un brutal sentimiento se instaló en su pecho—. Y aun así, era renuente… a querer soltar tu mano en ocasiones sin importar que tan inestables las cosas estuvieran, pero mi orgullo pudo más. Nunca te culpé, nunca culpé a nadie más que a mí mismo. Y así fue como me auto-destruí.

Y fue así como él nunca regresó.

—Te odio —alcanzó a decir a través de su patético llanto, ¿por qué era él quien lloraba?

Rodeando el cuello de su llorón Hyung con su brazo, apoyó su cabeza sobre su hombro y cambió la mano con la que lo sostenía—. Nah, no lo haces. Sé qué es lo que sientes por mí en realidad, y es algo muy bonito.

Taehyung alcanzó el control remoto y reprodujo la película para llenar el silencio que lo atormentaba entre su propio llanto desconsolado, porque a pesar de la brutal honestidad en cada una de las palabras de Jungkook, su voz fue delicada en todo momento. Como un consuelo.

Minutos pasaron hasta que las lágrimas se detuvieron y sólo quedaron las silenciosas secuelas. Sus manos seguían entrelazadas, el pulgar de Jungkook acariciando sus nudillos con gentileza y su cálida cercanía siendo el factor que más le ayudó a recomponerse.

—Hyung, ¿deberíamos quitar la película? Después de todo no querías ver una de miedo en un principio, así que mejor veamos un partido y hagamos alguna tonta apuesta.

—Perdón, aunque no tenía intenciones de quejarme. ¿Se te hizo aburrida también? —inquirió débilmente mientras se disponía a quitarla.

—Tengo miedo —Al principio creyó que estaba bromeando, pero al sentir el leve apretón en su mano inmediatamente giró su rostro para mirarlo y cerciorarse. Su oscuro flequillo caía sobre sus ojos cerrados, ocultando su ceño ligeramente fruncido—. Tengo miedo de a estas alturas empezar a anhelar algo que ya perdí la oportunidad de tener.

En silencio dejó caer su cabeza sobre la de Jungkook, cambiando los canales de la televisión hasta dar con un partido random—. Elige un equipo, si este pierde tendrás que sacar la basura.

Le oyó reír—. Como si eso fuese a pasar.

Sonrió sin emoción alguna, tal y como aquella risa.

[🌃]

A pesar de sentir sus hombros y conciencia más ligera que antes, otra cosa tenía a Taehyung preocupado una vez más y al siguiente día no fue capaz de continuar ignorándolo. El escaso tiempo que compartía con Jungkook lo comenzaba a disfrutar genuinamente y quizá más de lo que debería, esa sensación tan familiar se había vuelto a instalar entre los dos luego de abrir un poco sus corazones y el tiempo pareció correr nuevamente. La ambivalencia lo capturó entonces, era como si estuviera flotando sobre un vasto y cálido mar en el que le gustaría sumergirse aunque no supiera nadar y terminara ahogándose en este.

Con ese pensamiento podía entender con facilidad lo que Jungkook había dicho. Precisamente por esa razón la inquietud se hacía presente en cada mirada, sonrisa y palabra que compartiera con el más joven al punto de ser demasiado consciente de ello.

Se encargó de distraer su agotada mente ocupándose de los deberes que le correspondía con la silenciosa compañía mirando algún programa en la televisión o utilizando su teléfono. Pese a la calefacción esa tarde se sintió un poco más fría que anteriores y tomó eso como una pequeña señal de descanso para ir a preparar bebidas calientes para ambos. Lo dulce siempre le acomodaba el humor. Cuando el delicioso aroma se extendió por todo el apartamento, Jungkook se levantó del sillón sólo para ir a tomar asiento donde el castaño se encontraba haciendo su trabajo. Aguardó allí por él, mirando el montón de hojas completamente organizadas sobre la superficie y sus negros anteojos de lectura puestos a un costado de la laptop. Taehyung regresó con dos tazas de chocolate sin verse sorprendido de encontrarlo ahí. Le brindó la bebida caliente recibiendo un bajo agradecimiento y se sentó.

—Ha pasado mucho desde que probé un chocolate caliente así de bueno —comentó con una sonrisa que Taehyung también le devolvió antes de soplar un poco su humeante taza—, el tuyo siempre fue mi favorito.

—Recuerdo que de niños nos moríamos porque mi mamá nos lo preparara, gracias a ella aprendí a prepararlo decentemente.

—Tu mamá probablemente se sintió ofendida al ver que su aprendiz la superó —Ambos rieron mientras continuaban disfrutando el chocolate—. Mi madre por más que lo intentó no consiguió que quedara igual de bueno aunque fuese algo sin mucha ciencia. La cocina nunca fue su fuerte en ningún sentido —rió dulcemente como si hubiese recordado algo.

El mayor sólo hizo un ruido afirmativo sin querer agregar nada más. No quería volver a pisar esa mina.

—Debes saber que en realidad nos llevamos muy bien actualmente, toda mi familia —dijo repentinamente al haber leído a su amigo—. La mayor parte del tiempo estamos en contacto así que no debes preocuparte, Hyung.

Taehyung le dio una mirada con desconfianza—. ¿De verdad está todo bien?

— ¡Sep! —corroboró con templada emoción, dando un sorbo a su bebida—, aunque siguen siendo tan tercos como siempre. Deseando que regrese con ellos…

—Es lo normal, después de todo eres su preciado hijo menor; por supuesto que querrían tenerte lo más cerca que fuese posible de ellos.

Delineó unas cuantas líneas imaginarias sobre el portavasos—. ¿Aún si ya soy un adulto?

Taehyung sólo pudo sonreír lo más que pudo—. Sí, incluso aunque seas un viejo.

Jungkook soltó una risa colocando sus dos manos sobre su bufanda—. Ah… Esta charla me hizo extrañarlos, debo ir a verlos pronto también.

Estuvo de acuerdo con él.

Las tazas se vaciaron entre cómodas conversaciones, sus pies por debajo de la mesa acercándose cada vez más sin ellos darse cuenta hasta que las cálidas y confortables caricias llegaron. En determinado momento la plática murió y sólo quedó el sonido lejano de la tv llenando el silencio, ellos tan sólo se miraban, lanzando una que otra sonrisa ante sus pies traviesos. Fue ahí que Taehyung consiguió las agallas para estirar su mano y frotar la tela de aquella conservaba bufanda entre sus dedos.

—Yo te la obsequié, ¿no es así?

Jungkook capturó su mano con delicadeza y la besó como queriendo decir “gracias a dios” antes de llevarla hacia su mejilla, viéndolo— Cielos, y recién te das cuenta.

Con cuidado él deslizó sus dedos por sobre la tersa piel. Sonrió con nostalgia al retirar su mano—. Debí darte algo mejor, como uno de esos cd’s que te gustaban o sushi.

—Qué estás diciendo…

La comisura de su labio se estiró cuando un suave golpe aterrizó en su hombro—. Cualquier otra cosa habría sido mejor que un trozo de tela, pero nunca fui bueno para los regalos, ese eras tú.

— ¿De verdad? —Cuestionó de brazos cruzados—, sólo te creeré si aún conservas algo que te haya obsequiado.

Taehyung se puso a reír mientras se levantaba—. Iré a mi habitación un segundo entonces.

Fue inmediatamente y con sólo abrir uno de los cajones dentro de su armario encontró lo que había recordado que aún tenía. Al volver, dejó lo que buscó sobre la mesa y su pecho se llenó de regocijo al ver a Jungkook sonreír en grande y alcanzar el mazo de cartas de Póker—. Por favor dime que ya acabaste con tu trabajo, porque realmente quiero jugar una partida.

—Terminé hace rato, sólo estaba adelantando una parte —Tomó asiento y colocando ambos codos sobre la mesa apoyó su mentó sobre sus manos, mirándolo sacar las barjas—. ¿Recuerdas cómo jugar?

— ¡Por supuesto que sí! Soy un pro, de los dos yo he sido quien más partidas ha ganado.

El castaño se quejó y rodó los ojos para ese idiota presumido a la vez que despejaba la mesa—. Sólo porque aprendiste del mejor.

Riendo, Jungkook le dio un pequeño golpe debajo de la mesa—. Oh por dios, tuve razón, tu madre realmente debió sentirse indignada.

—Silencio y reparte.

[🌃]

Esa misma noche Taehyung se despertó a un cuarto para las doce bañado en frío sudor y jadeante, observando hacia todas direcciones en la sombría habitación con pavor, su agarre en las sábanas tan fuerte como los latidos de su corazón contra su pecho. Quería tanto estirar su brazo y encender la luz de la lámpara pero estaba petrificado con la vívida sensación en su piel de haber tenido una terrible pesadilla.

La televisión estaba apagada y no conseguía recordar en qué momento antes de dormir la había apagado, él acostumbraba a dejarla encendida durante la noche precisamente para ahorrarse estos episodios de terror nocturno. Poco a poco fue tranquilizándose y recobrando su normal ritmo cardiaco mediante pausadas respiraciones, a tientas encontró el control remoto y la luz de la pantalla le dio la fuerza que le faltaba para dejar atrás el mal rato.

— ¿Será por la película que vimos? —sopesó en vano, él sólo se hablaba a sí mismo para disminuir la sensación de abandono con la que quedó.

Salió de la cama y en silencio fue hasta la cocina por un vaso de agua, encendiendo cada luz en el camino.

—Hyung, ¿todo bien?

Taehyung ahogó un grito de tragedia al girar y encontrar a Jungkook somnoliento detrás de él, sorprendiéndolo también por su intensa reacción.

— ¡Demonios Jeon! —exclamó en un susurró con la mano en el pecho, bajando la mirada hacia el agua que había derramado en el suelo—. ¿Eres un ninja acaso? Avisa cuando vayas a aparecer.

No lo culpen, él sólo estaba muy susceptible.

El más joven –más despierto- lo miró como si se hubiera vuelto loco.

— ¿Estás bien? Luces como si acabaras de ver un fantasma —rió.

El castaño guardó silencio un momento—. Ajá, divertido. Tuve una pesadilla, eso es todo. ¿Tú por qué estás despierto?

—Me levanté para ir al baño y te escuché, ¿en verdad estás bien? —Alcanzó la mano con la que sostenía el vaso con agua—. Estás temblando… ¿Quieres un poco de compañía? Hasta que te sientas más tranquilo, en este estado no conseguirás dormir pronto.

Taehyung asintió sin pensarlo mucho y fueron hasta su habitación. Sabía que la cercanía de alguien y sobretodo de Jungkook le prestaría bastante.

— ¿Recuerdas algo de lo que soñaste? —preguntó tomando el control remoto.

—No realmente —contestó metiéndose entre las sábanas.

—Bien, de todas formas es mejor no pensar en eso. Pondré un poco de música, ¿algo en específico que quieras escuchar para relajarte?

—Uhm, piano estaría muy bien. ¿Chopin?

Jungkook esbozó una sonrisa—. Tus gustos no han cambiado.

Ciertamente.

—Me trae recuerdo de esas veces en que practicabas el piano en tu habitación. Era entretenido verte tocar y parecías disfrutarlo, me sorprendía mucho lo bueno que te volviste en tan poco tiempo —Las mejillas del azabache se tiñeron de un fugaz rosado que se extendió al mismo tiempo que su sonrisa en su rostro. Se acercó a Taehyung, tomando asiento en la cama.

El castaño sonreía también.

—Fue una pena haber perdido el piano, -en realidad teclado- de aquella forma tan estúpida —musitó con un poco de pena, al recordar cómo lo perdió en una tonta apuesta.

—Lo fue. Tú realmente parecías amarlo.

—Uhm… —El pelinegro extendió sus brazos hacia atrás y se apoyó, observando pensativo el pálido techo encima de ambos—, ¿lo hacía?

La sonrisa del mayor se borró ante la actitud amnésica de este, ¿cómo parecía dudar de algo que era muy obvio? Si había alguna cosa en el mundo que Jungkook más amaba, esa sería la música—. La música siempre fue lo más importante para ti, ¿cómo puedes ignorar eso? —golpeó su hombro juguetonamente, aliviado al verlo sonreír otra vez.

—Uhm… ¿Era así? —Se preguntó de nuevo mientras frotaba el falso dolor en su hombro, desviando su mirada hacia el mayor donde sus ojos llegaron a suavizarse y su sonrisa se tiñó de un sentimiento agridulce. Un latido pasó para el castaño—. No —recordó entonces—, no lo era.

Ah…

Y ahí estaba de nuevo.

Aquel horroroso sentimiento de culpa y arrepentimiento, que estrujaba su pecho con fuerza y lo dejaba carente de palabras o aliento alguno para siquiera responder y retomar la conversación, más los ojos de Jungkook parecían decir miles de cosas que él jamás alcanzaría a descifrar. El tiempo para eso había terminado hacia mucho y los dos lo sabían.

—Hyung, ¿recuerdas aquella melodía que te gustaba que tocara?

—Sí… —No lo hacía, pero Jungkook parecía esperar una respuesta positiva y él no podía ser más cruel de lo que ya era.

— ¿Te gustaría que la tocara una vez más para ti? —El mayor parpadeó confundido, mirándole colocar sus propias manos en frente de él simulando tener sus dedos rozando las teclas de un piano imaginario—. Aún sin uno, puedo crear la música para ti. Sólo tendrías que cerrar tus ojos y disfrutar.

—Suena agradable. Está bien.

Se recostó en sus almohadas y tomando una profunda respiración se permitió cerrar los ojos y esperar que Jungkook hiciera lo que sea que tuviera en mente. Siempre había sido así, siempre había sido el más joven el de las ideas fantásticas y creativas de entre todos sus amigos, precisamente por esa cualidad era que Taehyung se había visto tan lleno de fascinación por este y cautivado ante cualquier cosa que hiciera e inventara. Entendía por qué la familia de este lo adoraban tanto, si Jungkook siempre fue una persona cálida que traía alegría a cada persona que lo rodeara.

Y Taehyung había sido tan afortunado. Oh… Vaya qué afortunado, por haber sido amado por semejante persona.

La melodiosa voz de Jungkook lo tomó con la guardia baja, su corazón dando un vuelto tan desastroso que no pudo contener el jadeo ante la sorpresa tan pronto la melodía llenó sus oídos y lo empapó por completo de nada más y nada menos que… Jungkook. Una sensación tan cálida que derramaba pequeñas gotas de un agridulce rocío que jamás vería un mañana. Su garganta se comprimió al recomponerse de golpe y contemplarlo con deslumbramiento allí frente a él, sus ojos cerrados mientras tarareaba con una rebosante sonrisa la melodía que guiaba el movimiento de sus manos. Sus dedos acariciando el aire tocaron su alma al son y abrieron aquella caja de recuerdos que Taehyung mantuvo cerrada desde hace cinco años con el propósito de hacer nula la existencia de ella. Las miles de memorias brotaron desde él como las tibias lágrimas que recorrieron sus mejillas, su rostro deformándose a una triste mueca que ocultó al agachar su cabeza cuando todo se volvió insostenible.

Ahí, entre las humedecidas palmas de sus manos pudo rebobinar a aquel día en se habían visto por última vez, aquel en que en medio de la terrible discusión él le cerró la puerta en la cara al más joven sin darle la oportunidad de refutar o defender, de decir lo que sea que él haya querido en ese momento. Luego esa puerta que había sido un punto y final para ellos, se abría y por ahí entraba un entusiasmado Jungkook cargando unas cuántas maletas porque empezarían a vivir juntos por un tiempo. Y fue retrocediendo, regresando hasta los días en que no eran más que niños que se habían vuelto cercanos por tener el mismo color favorito, plagados de una inocencia que era entrañable. Lo estaba perdiendo todo, toda su fuerza y valentía contenida se derramaba fuera de él de la misma forma en que sus sollozos y lágrimas de filtraban por entre sus dedos a medida que la triste voz de Jungkook sonaba con más brío.

Nunca debió cerrar esa puerta, él lo sabía y no hubo día después de que el lazo que ellos tuvieron se vio irremediablemente roto que no se arrepintiera de las acciones inmaduras que adoptó. Si tan sólo se hubiese detenido a sí mismo en aquel momento y dado una profunda mirada aquellos ojos que siempre le miraron con transparencia… Era un milagro el haberlo vuelto a ver después de tantos años y sobre todo tanto dolor que sufrieron a manos del otro inconscientemente. Limpió su rostro en vano y no esperó mucho tiempo más para aproximarse y abrazarlo, porque eso fue lo que debió hacer desde un principio; envolverlo entre sus brazos cuando volvió a verlo luego de años, y en aquella ocasión en lugar de cerrar la puerta en sus narices. Debió sostenerlo fuerte, aferrarse a él o permitir que este se aferrara a su cuerpo, porque nunca fue consciente de lo frágil que ese chico había sido todo este tiempo.

—Ah… Te extrañé —alcanzó a musitar finalmente aquellas dos palabras con su voz rota y una sonrisa que no duró mucho siendo una a causa de la profunda tristeza que seguía azotando su cuerpo—. Te extrañé, Jungkookie. Lo siento tanto.

Y entonces el pelinegro dejó de cantar y lo abrazó con fuerza, temblando, ocultando cual fuese la expresión que tuviera en su rostro ante tales palabras.

—Sí.

Poco a poco el castaño consiguió tranquilizarse gracias a la cercanía de Jungkook y las suaves palmadas en su espalda, cuando supo, su llanto ya había cesado y ahora sólo sentía mucha vergüenza por todo su drama—. ¿Cuál era el nombre de esa melodía? —quiso saber todavía abrazado a él.

— ¿No lo recuerdas? —Taehyung sacudió su cabeza y Jungkook hizo un sonido lleno de decepción—. Creí que lo hacías, yo tampoco lo recuerdo.

Se separó carcajeándose bajo, ganándose una mirada curiosa del más joven cuando retiró los residuos de lágrimas en su rostro.

—Tampoco te recordaba llorón.

Taehyung sorbió una última vez su nariz con su camiseta, acostándose de regreso en la cama con Jungkook tomando el sitio a su lado—. ¿Qué puedo decir? Me convertí en uno desde que te fuiste.

El pelinegro le dio una larga mirada, indagando en su expresión. Lo vio tomar una de sus manos y sostenerla con las suyas, las cuales temblaban un poco—. Hyung— llamó suavemente, jugando con sus dedos.

Taehyung sonrió—. ¿Sí?

—Hyungie.

—. ¿Sí?

—Taehyungie.

—. ¿Sí?

De pronto el agarre de su mano se vio más firme, contrastando la sonrisa en labios de Jungkook que temblaba y sus ojos cristalizados. Su voz rota al pronunciar las siguientes palabras—. Taehyung, yo no estoy enojado contigo así que… Por favor ven a verme, ¿sí? Yo también te he extrañado todos estos años, te he esperado todos estos años —Y cuando las lágrimas de Jungkook salieron, las de él lo hicieron también. Y fue consciente del significado de estas, del peso que tenían y deseó –oh, cómo deseó- tener la posibilidad de enmendar sus errores del pasado—. “¿En serio es el final?” “¿En serio ya es demasiado tarde para hacer las paces?” esas fueron la clase de preguntas que siempre rondaron en mi cabeza durante tanto tiempo. Como nunca me buscaste, decidí hacerlo yo y- —Un sollozo seguido de otro impidió que continuara hablando y llevó la mano de Taehyung hasta su lloroso rostro, frotando así la punta de su nariz contra el dorso. Taehyung lloraba de nuevo también, llevando su otra mano hacia la mejilla de este para acariciarlo y hacerle saber su respuesta. Él estaba ahí y aunque intentara hacerse una idea de todo el dolor que Jungkook llevaba consigo, jamás lo entendería a la perfección. Porque jamás estaría ni remotamente en sus zapatos—. Lamento… haberme ido de esa forma, yo sólo… Sólo quería permanecer a tu lado, Hyung, eso era todo… Absolutamente todo lo que yo deseaba.

—Lo siento…

Y con eso lo atrajo a sus brazos de nuevo y se encargó de consolarlo a él esta vez, susurrándole muchas disculpas y lo mucho que él también él había querido que sus caminos no se dividieran de la manera en que lo hicieron.

Se dice que el transcurso del tiempo cambia a las personas. Taehyung no cree que haya cambiado mucho en estos cinco años que pasaron. Taehyung cree que él se mantuvo cambiando, madurando y creciendo durante todos los años en que tuvo a Jungkook a su lado.

“¿Quién estaba consolando a quién?” se preguntaba sintiendo el cuerpo del más joven temblando todavía entre sus brazos, sus propias lágrimas cayendo sin cesar ante la espantosa realización. “¿Cómo consuelas a un ave que ya no puede volar?”.

¿Quién era el ave?

Ya no importaba. Ya nada más importaba.

Taehyung se fundió aún más en la vívida sensación de Jungkook en sus brazos, en su olor y toda su calidez, cerró sus ojos y dio unas cuantas caricias cayendo así en un profundo sueño luego de largos minutos.

Jungkook, a quien más había querido proteger, a quien más había deseado hacer feliz pero que terminó consumiendo toda esta felicidad tan rápido como soplar la llama de una vela. Su preciado Jungkook.

Ya no importaba, eso era el pasado. Mientras lo sostuviera de esa forma en ese preciso momento, nada más importaba.

Ya el daño estaba hecho.

[🌃]

A la mañana siguiente del Lunes, Taehyung se despertó con la común sensación de frío su cama.

Se sentó de golpe como si hubiese tomado dos tazas de café y suspiró en alivio al ver a Jungkook atándose los cordones a un lado de la cama. Este se giró a verlo por un momento y sonrió.

—Lo siento, ¿te desperté?

Taehyung negó y frotó sus ojos, bostezando—. ¿Pensabas irte sin despedirte?

El pelinegro se detuvo por un instante, luego relajándose y riendo al ponerse de pie. El castaño lo miraba somnoliento todavía, con ganas de seguir durmiendo. Los recuerdos de la noche anterior eran vagos en su cabeza dado a que recién despertaba, y había olvidado completamente que Jungkook se iría ese día.

—Iba a esperar a que despertaras, y ya lo estás así que…

— ¡Déjame ir al baño y te acompaño a la puerta!

Se levantó con rapidez, tropezando y siendo atrapado por el azabache que no paraba de reír. Lavó su cara y cepilló sus dientes antes de volver con su amigo y encaminarse hacia la puerta del apartamento. Con cada paso que daba, más despierto se sentía y más inseguro también. Una vez llegaron al destino y Taehyung abrió la puerta, no supo qué palabras debía decir.

—Estos días fueron muy gratificantes —inició Jungkook acomodándose la bufanda—, si soy sincero fue mejor de lo que esperé así que me estoy regresando contento, aunque también un poco abochornado por todo el llanto de anoche, no tenía idea de que podía ponerme de esa forma —Llevó su mano hacia su nuca y la rascó, sonriendo con timidez—, supongo que toda la situación fue demasiado para mí y terminé sintiéndome abrumado por ella, pero todo lo que te dije lo mantengo en pie.

Taehyung también estaba un tanto avergonzado por toda la escena de ayer—. Puedo decir lo mismo.

Jungkook le sonrió, sus ojos haciéndolo también—. Espero tengas un buen día hoy en el trabajo. Nos vemos, Hyung.

—Espera, Jungkook —El azabache sostuvo el pomo de la puerta y se detuvo, girándose a verlo inmediatamente—. Espera, yo… Sobre volver a vernos… ¿En serio podremos hacerlo?

Los labios del más joven se estiraron en una cálida sonrisa, acercándose hasta colocar su mano sobre la mejilla de Taehyung y acariciarla—. Asumiendo que ahora las cosas entre nosotros se solucionaron, claro que sí, ya te lo dije antes. ¿Te sientes inseguro?

—Sí…

Rió—. No temas, ya todo está bien. Sabes dónde encontrarme, sólo si anotaste correctamente la dirección que te di —señaló risueño. Se inclinó un poco y susurró—: puedes ir cuando quieras, yo te estaré esperando.

Taehyung lo abrazó, con su corazón latiendo fuerte y dolorosamente ante su partida—. Iré, lo prometo. Espérame un poco más.

—Sí. Siempre.

Se separaron sin dejar de mirarse, y antes de alejarse por completo, Jungkook golpeteó suavemente el mentón del castaño con su dedo y este recordó cómo solía hacerle eso a él en el pasado—. Esta vez me despedí adecuadamente, ¿cierto? —Taehyung sonrió a pesar de que aquellas palabras punzaron con leve dolor en su pecho, entonces, Jungkook agarró el frío pomo y sus pasos resonaron en los oídos del mayor—. Adiós, Taehyung.

Cuando Jungkook atravesó aquella puerta café y se cerró detrás suyo, por puro impulso Taehyung sostuvo el pomo con prisa y latientes ganas de abrirla e ir tras él a pesar de saber lo que le recibiría allá afuera si salía. Se contuvo bien y fue fiel a la promesa que habían hecho de volver a verse cuando Taehyung decidiera dar el primer paso esta vez.

Por eso un mes después de la visita de Jungkook él se encontraba pidiendo direcciones porque Jungkook no fue tan detallista en darle su dirección como él había deseado. Sus piernas temblaban y sus manos sudaban una vez se vio ubicado. Su corazón retumbaba fuerte en su interior y tuvo que llevarse la mano al pecho un momento y tomar varias respiraciones para controlarse.

“No temas, ya todo está bien”.

Jungkook tenía razón, no había motivo para sentirse inseguro; Jungkook no lo odiaba después de todo lo que ocurrió entre ellos y todo estaba bien. No podía fallarle dos veces a su mejor amigo.

Caminó un poco más chequeando repetidas veces la dirección en el papel hasta que finalmente llegó.

Se sentía como en un sueño, pero no se trataba de uno. Era real, más real que aquel fin de semana aunque no menos significativo. La brisa era fría y melancólica, de alguna manera empujándose hacia adelante hacia la realidad, recordándole el propósito por el que estaba allí de pie leyendo repetidas veces el nombre de quien fue su mejor amigo en vida. Se arrodilló con una sonrisa inestable en sus labios, sin soltar el ramo de lirios blancos y dando una gran y profunda inhalación, muy necesaria. Ahh… Cinco años le tomó llegar a ese lugar, cinco años para finalmente asimilar sus errores y dejar de castigarse a sí mismo por un tiempo que ya no existía, por una persona que ya no estaba.

—Ah… Qué mierda.

Honestamente, apestaba. Toda la situación apestaba porque a pesar de tanto tiempo, su corazón y alma seguían sin sanar, respirar dolía, vivir dolía aún más.

Sin Jungkook.

Y fue ahí que entonces, con lágrimas amargas en sus ojos que se sintió preparado para confesar aquello que por años quiso ocultar con fingida ignorancia. Los errores y arrepentimientos estaban ahí, sí, persiguiéndolo pero nunca tocándolo con cada paso que avanzaba hacia el futuro, quizá necesitando un poco más de fuerza de voluntad para dejar ir tan pesada carga por completo, pero… sus sentimientos de igual manera lo estaban.

Ahora que lo pensaba, se sentía un completo tonto.

¿Cómo pudo vivir todo este tiempo sin reconocerlo? Sin reconocer que extrañaba aquella cálida persona que siempre estuvo incondicionalmente a su lado, de él, una persona terriblemente orgullosa.

Hubo una vez donde Jungkook le dijo, sonriente al querer hacerlo sonar como una broma: “Tu orgullo terminará matándote algún día”, y fue así. Taehyung nunca pensó que una persona podía morir dos veces.

—Soy un completo tonto… Probablemente estuviste esperando por esto durante tanto tiempo y yo… no sé qué decir ahora que finalmente nos volvemos a ver después de años. Aun así, aun conociendo como soy —sonrió con tristeza mientras secaba sus lágrimas—, volviste a por este tonto, Jungkook. Lamento haberte hecho sentir triste, lamento hacerte extrañarme cuando es este estúpido orgulloso quien más te ha extrañado a ti, pero descuida, no voy a volver a huir. Lamento muchas… demasiadas cosas, pero… —con una mano cubrió su afligido rostro, porque por más que no lo deseara, por más que intentara luchar contra ello, sus desbordantes sentimientos necesitaban salir—, pero no… haberte dicho jamás, ni una sola vez… “gracias por estar conmigo” es lo que más me ha estado rompiendo por dentro. Te extraño, y sé que lo haré por el resto de mi vida así como te amaré también. Prometo hacerte sentir orgulloso de la mejor persona que intento ser cada día, ¿sí?

Dio un beso a las flores, suspirando temblorosamente al abrazarlas delicadamente contra su pecho antes de dejarlas sobre la lápida. Sin nada más que hacer y decir por ese día, se puso de pie sacudiendo sus rodillas y emprendió su camino a casa no sin antes darse la vuelta una vez más. Una vez familiarizado con el camino que ha de recorrer, regresaría a su querido amigo una y otra y otra vez, porque este siempre lo estaría esperando y extrañando saber de él durante cada día.

Esa tarde, llovió a cántaros.


“Once upon a time, there was you and me…

Now it’s just me”.

FIN.

3 сентября 2020 г. 20:19:11 25 Отчет Добавить Подписаться
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Vodka ♡ ❛✿22. 🎇 Tomate un shot de Vodka ♡ ||Pseudo escritora|| ||Kookv & Atsuhina L0VER|| Acá yace el diminuto porcentaje de mis ganas por continuar escribiendo fics. Bienvenido/a ♡. Twitter: @forelsketxbts (。•̀ᴗ-)✧ Procrastinando en el nombre de la luna🌙.

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nose o nose o
Increible historia, como todas las que escribes <3
MG Melani Guarachi
Tengo tantos sentimientos encontrados que no se cómo expresarlos, llegué aquí para despejar mi mente y dejar mi tristeza de lado jaja me fue peor.
Adriana Diaz Adriana Diaz
¿Como dejo de llorar ahora? Por momentos me imagine el final pero mi corazón aun guardaba esperanzas, por eso me destrozó aun más. Solo no entendí el motivo de su discusión
Mafi F Mafi F
este fic terminó con mi estabilidad emocional y no lo digo en joda, es real removió tantas cosas en mi, tantos pensamientos y me hizo cuestionarme cientos de cosas que terminé ahogándome en llanto. lo que tae y jk nos quieren transmitir, ponerse en sus zapatos y vivir lo que están sintiendo amo mucho este fic, y tiene muchos detalles que definitivamente cada vez que reeles te das cuenta aunque rompa aún más mi corazón definitivamente vale la pena muchas gracias y admiro como escribes <3
tresor vnte tresor vnte
esta historia me llegó mucho personalmente. la perdida de mi mejor amigo se sintió demasiado similar a como se relata esta historia; la ira, la tristeza y la aceptación son las fases de duelo que más me costó sobrellevar después de perderlo. porque sí, lo odié así como lo amé y lo extrañé, me siento completamente identificado con taehyung en este fic y la forma tan realista que tiene la trama, termina envolviendote y haciéndote sentir un montón de emociones con cada párrafo. es la primera historia tuya que leo y seguramente las próximas que vendrán serán aún mejores.♡

  • Vodka ♡ Vodka ♡
    Y sí, no es fácil lidiar con todas esas emociones juntas, es doloroso y agotador, pero una vez dejas ir lo negativo, tú perspectiva de las cosas se vuelve más amplio y hermoso. Lamento que te hayas sentido indentificado con una situación, no se lo deseo a nadie, pero gracias por tomarte el tiempo de apreciar está corta historia. Ten días bonitos ♡♡ April 24, 2021, 01:35
Karu 🖤 Karu 🖤
Lo sospeche desde un principio .... y lo leí todo de un tirón por el nudo que tenía en la garganta... aunque no sabía si mis sospechas eran ciertas :( ... al final la Duda que me quedó fue si ellos se Amaron (románticamente)? aunque al parecer nunca concretaron algo.... y siento que quizás una culpa de tae es también nunca haberse confesado :/ ... lo más probable es que esté equivocada ! Muchas gracias por este oneshot!!!! 🥺

  • Vodka ♡ Vodka ♡
    Hola! Jamás hubo algo romántico entre ellos. Su relación fue muy platónica, pero en algún punto llegaron a cuestionar sus sentimientos ♡♡ April 19, 2021, 03:32
DV Daniela Villarreal
Ay llore😭jajaja por la mitad ya me imaginaba lo que pasaba pero llegar al final me puso muy triste, que bonito escribes💖
day Naomi day Naomi
ES Q YO SABÍA WN YO SABÍA Q ALGO ANDABA MAL CTM AHORA CÓMO DEJO D LLORAR AYUDA

Entonces lo de Tae fue como un sueño?.... Wow que hermoso todo pero estoy triste
Kthie Kthie
Realmente no se como sentirme. Increible historia
Kim Leila Kim Leila
Sabía que esta historia me pondría triste y me dejaría un vacío en el pecho así que me tomo tiempo mentalizarme para leerlo y así fue. Me gustó mucho esta historia, como todas tus historias 💜
M Mia
Que alguien me diga como dejar de llorar. Amè tu historia, muchas gracias por escribirla <3
Amantedelosmichis Amantedelosmichis
No se por que estoy llorando, si presentía que iba a pasar algo como eso, joder ahora no puedo parar de llorar
Odett Gomez Odett Gomez
Yo... Estoy llorando
nellie nellie
Estoy llorando de una mamera impresionante, no sé cómo no había leído esto antes. Realmente me dejó super destrozada, es lo más hermoso que he podido leer. Me encanta, muchas gracias por esto.

  • nellie nellie
    omg, manera* October 22, 2020, 19:36
Meraki Meraki
Dios, te juro que te sigo hace tiempo y nunca leí esta historia, me removió todo dentro mío y necesito asimilar algunas cosas. Simplemente debía comentarlo.

❅AleJy❅ ❅HSA❅ ❅AleJy❅ ❅HSA❅
¿JungKook se suicidó? Él no quería quitarse la bufanda por marcas, supongo que en el cuello, y dijo que siempre había querido más a TaeHyung de lo que se quería a él, y Tae se culpa mucho...Este también dijo que ya no le daban miedo las películas de terror porque había visto cosas peores ¿Le vio suicidarse? Porque no creo que él le haya matado, ¿Era un amor no correspondido? Tantas dudas y mucho llanto ;-;

  • ❅AleJy❅ ❅HSA❅ ❅AleJy❅ ❅HSA❅
    Tendría que releer para entender mejor yo creo, pero me rompería el corazón otra vez y no soy tan masoquista XD Me gustó la historia a pesar de que me mató por dentro ♡♡♡ September 10, 2020, 07:29
  • Vodka ♡ Vodka ♡
    Sí a casi todo jajaja, Taehyung no lo vio cometer suicidio, tampoco lo encontró él, pero obviamente tuvo que verlo en el velorio y esa imagen para él ha sido más terrorífica que cualquier otra cosa. Respecto al amor no correspondido... Sí, Jungkook lo amaba muchísimo a Taehyung y viceversa, pero no fue un amor del tipo romántico uwu <33 September 11, 2020, 18:09
marlene marlene
Leer esto me rompió de mil maneras, pero me hizo reflexionar mucho. Gracias por escribir esto
Camila Rios Camila Rios
Espera que!???!
~