viridiana-carrillo1570318838 Viridiana Carrillo

Es curioso como en la cultura popular glorifican a esos seres grotescos y salvajes a los que llaman vampiros. Es obvio que quien ha inventado todas esas mentiras nunca ha tenido la desdicha de toparse con uno de frente.


Conto Para maiores de 18 apenas.

#paranormal #cuentocorto #vampiros
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Los Vampiros Siempre Te Harán Daño

Es curioso como en la cultura popular glorifican a esos seres grotescos y salvajes a los que llaman vampiros, haciéndolos ver como personas increíblemente sensuales, capaces de sentir compasión e incluso amor. Es obvio que quien ha inventado todas esas mentiras nunca ha tenido la desdicha de toparse con uno de frente. Y que suerte. Nunca olvidaré la primera vez que vi a un vampiro real.


Había salido de la casa para tomar algo de aire y despejar mi mente pero una vez fuera empecé a caminar sin prestar atención de a donde se dirigían mis pies. Acababa de sostener una terrible discusión con la entrometida novia de mi padre, cualquier otro sitio sería mejor.

Vivíamos en la parte fea del centro de la ciudad, era tarde y las calles ya estaban desiertas excepto claro por los pandilleros que rondaban la zona y por alguna prostituta de pie en una que otra esquina; misma razón por la que siempre he preferido caminar por los callejones entre los edificios que sobre la acera.

Seguí caminando, a la espera de que pasaran las horas para volver a casa después de que papá llegara, para llegar a casa ya que estuviera dormido.

Caminaba por un callejón maloliente sorteando charcos de agua sucia cuando advertí que unos metros adelante, contra la pared, había una pareja fornicando. Una prostituta trabajando. No sé en qué estaba pensando cuando en lugar de dar media vuelta decidí apretar el paso y caminar en línea recta. Definitivamente fue un gran error. Al acercarme desvié la mirada hacia ellos como si se tratase de un imprudente reflejo. Me basto un instante para contemplar toda la escena, ella era una mujer joven que estaba casi desvanecida, sostenida contra la pared por un hombre que primero pensé que besaba sus senos pero no, la mordía tan fuerte que había sangre por todas partes.

Todo sucedió tan rápido que lo siguiente que supe era que alguien empujaba mi cuerpo contra una pared del callejón y cubría mi boca con una fuerte y fría mano mientras mis ojos no se apartaban del cuerpo de la mujer que se desangraba un par de metros frente a mí.

— No gritarás — dijo una suave voz varonil a mi oído, antes de liberarme.

Y no grité, no dije una sola palabra y tampoco me moví un centímetro cuando en realidad quería salir corriendo y pedir ayuda a gritos. Mi cuerpo no atendía a las órdenes de mi cerebro.

Ahora frente a mis ojos estaba un hombre joven y bien vestido que esbozaba una terrorífica sonrisa manchada de sangre mientras un hilillo de saliva bajaba por la comisura de su boca, saliva rojiza, como el brillo de sus ojos.

— Supongo que eres el plato fuerte — hablo de nuevo, acercándose lentamente a mí, sonriendo y luciendo los enormes y afilados colmillos con los que de un momento a otro atravesó mi piel.


No creas las mentiras que dicen las películas, los vampiros siempre te harán daño… los vampiros siempre te haremos daño.

6 de Outubro de 2019 às 01:50 1 Denunciar Insira 2
Fim

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José Maria José Maria
Muy buena historia, excelente redacción ya espero leer la próxima.
October 06, 2019, 03:13
~

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