Stonebound Seguir história

D
Dejectgrain 98


John kay , un chaval de temprana edad que simplemente deseaba tener unas vacaciones comunes es llevado a otro mundo donde todo está perdido ,allí encontrará a el unico superviviente de aquel mundo , el cual le contará la profecía de que un dios salvaría este mundo activando las Stonebounds.


Ação Impróprio para crianças menores de 13 anos.

#emocionante #isekai #post-apocaliptico #fantasia-epica
5
570 VISUALIZAÇÕES
Em progresso - Novo capítulo A cada 30 dias
tempo de leitura
AA Compartilhar

Prologo/capitulo 1

Voz distante 1

-sí, pero…

-cómo es que así de repente?

Voz distante 2

-no has pensado en otra persona o ver si es apto?

-puedo hacerlo o no?

Voz distante 1

-sí, pero…

Voz distante 2

-pues hacedlo, mándalo lo antes posible

-que vuelva por la sala de vuelta cuando quiera

Voz distante 1

-está bien, es tu subvención has lo que te plazca

-entonces, lo envió ahora mismo?

Yo, John Kay por fin a los diez años conseguí convencer a mis padres de que me llevaran de viaje a Flowersea una pequeña ciudad costera , que era la más cercana a nuestra ciudad que tenía mar , me subí al coche y ahí empezó mi aventura.

Mis padres y yo íbamos en coche desde nuestra casa por la carretera mientras iba observando el mar a ambos lados de la carretera ya que Flowersea es una península, y la única manera de conseguir acceder a ella.

Al cabo de unos minutos llegamos al pueblo costero desde el coche se podía sentir el ambiente y cálido de los lugareños con multitud de comercios pequeños y un ambiente en general muy acogedor.

Seguidamente mi padre aparcó en el hotel, subimos por las tortuosas escaleras de aquel hotel, que, aunque sencillo era de lo mejor que nos podíamos permitir.

Al llegar a la habitación me dispuse a dejar mi teléfono y mis otros objetos que pude llevar al viaje, sin prácticamente ningún descanso dejamos las maletas en la habitación del hotel y nos dispusimos a ir a la calle mayor del pueblo que estaba a pocos metros de donde se ubicaba nuestro hotel.

Al llegar a la calle sentí como si estuviera en otro mundo completamente diferente al mío, algo comprensible ja que era la primera vez que salía de la zona de donde yo vivía en la gran ciudad.

Nos dispusimos a pasear por el paseo de aquél idílico pueblo de verano tranquilamente comprando de tanto en tanto algo para beber y haciendo alguna parada para observar el paisaje hasta que después de un largo paseo llegamos a la zona del puerto de la ciudad.

Era un puerto pequeño, con unas pocas barcazas de los pescadores de la zona y una parte hecha para los turistas con alquileres de pequeñas embarcaciones y algunos paseos turísticos en barco para tener una visión diferente de la zona.

A los pocos segundos mis padres me ofrecieron ir a dar un paseo en uno de los barcos turísticos, yo obviamente asentí, siempre me gustó el mar, pero por azares del destino nunca me fue posible ir en persona.

Nos subimos al barco decididos a partir con el sonido de las olas y de las gaviotas de fondo, era mi primera vez en subirme en un barco y por ello estaba muy nervioso, pero por suerte mis padres me tranquilizaron diciéndome que no pasaría nada y que todo iría bien mientras tuviera seguridad.

Al subirnos al barco nos dimos cuenta de que a pesar de la actividad que había en el paseo costero dentro de el barco no éramos más que la tripulación y un par de parejas a dentro, lo cual me inquietaba a la vez que me agradaba así que no le di más vueltas.


Al poco tiempo de zarpar sentí una especie de temblor, seguidamente mi padre sin razón aparente me abrazó, lo cual me alarmó si podía ser todavía más ja que si mi padre estaba tan alterado es que algo grave había pasado, en ese momento lo único que podía pensar es en salir corriendo de ahí para evitar el peligro, así que aparté a mi padre y salí corriendo hacia adelante sin pensar en las consecuencias , pero de pronto una luz completamente blanca me absorbió, se sentía completamente fría como si un escalofrió me pasara por el cuerpo y al cabo de unos pocos segundos , dejé de sentir absolutamente nada.

Inmediatamente después de ver la luz blanca me desperté en una playa de apariencia tropical realmente eso no era ni de lejos lo más inquietante ja que si el barco había naufragado en algún lugar había la posibilidad de acabar en una playa, el problema es que algo no iba bien en ese lugar, no corría el aire, no había ningún tipo de ruido de los animales, y lo más inquietante de todo, mi cuerpo era el de un adulto.

Estaba completamente en shock, no sabía lo que tenía que hacer así que pensé que era un sueño, cerré los ojos y esperé un rato a ver si todo volvía a la normalidad, lo cual no fue así.


Al abrir los ojos me levanté del suelo con sorprendente agilidad para haber llegado a ese lugar después de estar inconsciente en el mar deambulando a la deriva inconscientemente.

Sin más miramientos me dispuse a buscar algún indicador que pudiera indicarme, aunque fuera de una manera muy vaga en el lugar donde me hallaba, pero lamentablemente sin ningún animal a la vista, sin que corriera ni siquiera una leve brisa me sería difícil orientarme, por lo que simplemente me dirigí hacia el camino que se extendía desde la playa hasta el horizonte.

Continué por aquel camino durante unos pocos minutos hasta que llegué a una zona que parecía una carretera abandonada llena de grietas y sin estar muy cuidada, pero eso me dio ánimos para continuar el camino, ya que por lógica simple todas las carreteras llevan a algún lugar.

Seguí andando unos minutos más hasta que por fin encontré unas pequeñas casas, daban la sensación de llevar abandonadas durante bastante tiempo, la cual cosa no hacia más que desanimarme, a estas alturas ya empezaba a anochecer, pensaba que no iba a encontrar a nadie lo que me aterraba, no me había quedado solo en la calle durante la noche nunca en mi vida.


Pero por suerte para mí, al final de la calle pude vislumbrar a un par de personas paradas en medio de la calle, así que me fui acercando a ellos a toda velocidad, por fin había encontrado a alguien, podía llamar a mis padres, que me vinieran a buscar y todo esto no habría sido más que una pesadilla muy larga.


Conforme me acercaba a aquellas personas mi corazón se iba acelerando, cada vez inconscientemente estaba corriendo más rápido hasta que me detuve justo delante de los dos hombres que estaban detenidos en aquella calle y les pregunté sin ni tan siquiera mirarlos:

-perdonen señores, podrían dejarme hacer una llamada?

No obtuve respuesta así que me dispuse a repetirles la frase otra vez esperando que esta vez encontrara una respuesta, pero justo entonces me paré a ver quién estaba delante de mí y al ver que la persona que tenía delante no tenía una forma normal me asusté y di un paso hacia atrás instintivamente, pero lo mientras iba subiendo la mirada mi corazón se aceleraba más, pero esta vez del miedo a lo desconocido.

Aquello que estaba delante mío no era un humano de eso seguro, pero tampoco era un animal bípedo era una especie de humano como si su cuerpo entero estuviera cubierto en una sábana blanca que le hacía de piel y con una cabeza en forma de pico.


Me hallaba paralizado por el miedo de ver a ese ser delante de mí sin tener ni la más remota idea de cómo podría reaccionar, y justo cuando acabé de verle de arriba abajo su cabeza amorfa y sin ojos se giró hacia mí, entonces salí corriendo hacia el lado izquierdo de la calle donde había una varilla de hierro, la cual cosa pensaba que por lo menos podría ahuyentar a esos seres.

Pero en lugar de ahuyentarles lo único que conseguí es que dirigieran su mirada hacia mí, instintivamente me puse en guardia y tras respirar hondo para conseguir calmarme, me dispuse a atacarles, no sabía cómo iban a reaccionar, si gritarían y llamarían a más de los suyos, pero tenía que hacer algo y en ese momento no se me pasó por la cabeza huir.


Afortunadamente con un par de golpes dados en su cuerpo fue suficiente para que se evaporaran, sin tiempo para siquiera descansar noté un golpe de algo muy fuerte como podía ser una piedra, me caí al suelo adolorido del golpe y justo estaba ahí una persona encapuchada sucia, parecía uno de los indigentes que había por la ciudad, de esos que mi madre decía que no les diera de comer, que si no luego tendríamos la casa llena de ellos.

Desobedeciendo a mi madre me dispuse a hablar con él, después de haber estado con esos seres no podía ser tan mala idea hablar con una persona ordinaria.

Me acerqué lentamente al encapuchado con intención de hablar con él directamente y le dije sin demora, él también se acercó a mí lentamente, parecía que por fin iba a encontrar ayuda, y justo cuando estábamos a una distancia suficientemente cercana para poder hablar el encapuchado sacó una daga de un bolsillo suyo y me apuñaló en el hombro.


Sentí un tremendo dolor, se me cortó la respiración de golpe, pero cogí fuerzas y le asesté un buen golpe al encapuchado que lo dejó adoleciéndose en el suelo.

Entonces yo le pregunté quién era y el respondió

-¿De verdad quieres saberlo?

-no, lo interesante es saber quién eres tú

Me quedé anonadado con sus palabras, yo no sabía dónde estaba ni que había pasado.

El encapuchado aprovechando mi distracción se acercó a mí y antes de que pudiera darme cuenta sacó una piedra ordinaria de su bolsillo y me tocó con ella, automáticamente me desorienté, perdí las fuerzas y volví a ver aquella luz.

Al abrir los ojos aparecí justo delante del embarcadero con el que mi familia y yo tomamos el barco.

Todo parecía haber sido una pesadilla, pero esa idea desapareció rápidamente de mi cabeza.

Mi cuerpo seguía siendo el de un adulto y aquellas calles que antes rebosaban de vida estaban completamente desiertas.

Primero me invadió el miedo de quedarme en este lugar de por vida, que todo lo que había vivido hasta ayer hubiera sido solo un recuerdo lejano y que a partir de ahora tenga que sobrevivir en este mundo odioso.


Di una vuelta por la zona marítima esperando encontrar algún atisbo de humanidad y tras un tiempo, vislumbré a una pareja en el horizonte en pie sin hacer a penas ningún movimiento, pero con cada paso que daba las formas que podía ver al fondo de la calle se iban haciendo cada vez más amorfas, aun así, continué hacia ellos ciegamente aferrándome a la esperanza de que mis ojos me estuvieran engañando.

Hasta que ve detuve por completo no sabía dónde estaban, pero sentía como si hubieran cada vez más de esos seres a mi alrededor y antes de que tuvieran la oportunidad de siquiera aparecer ante mí volví por el paseo.

Al llegar a el embarcadero escuché lo que creía que era la sirena que avisaba que un barco iba a zarpar del puerto entonces me di cuenta de que el barco era el mismo que tomamos mis padres y yo.


Sin dudarlo por un segundo subí al barco y este inmediatamente se movió, en ese momento pensé, tiene que haber al menos un capitán de barco o alguien responsable de esto así que me dispuse a ir al puente de mando de la embarcación, me apresuré a llegar hasta ahí, pero en uno de los pasillos que cruzan el camino hasta el puente me encontré lo que creía que seria imposible, a mis padres.


Estaban apoyados en la barandilla del barco cogidos el uno del otro mirando al horizonte, me acerqué a ellos y les dije con toda la energía que me quedaba:

-Papá mamá por fin os encuentro

-no sabéis por lo que he pasado


No obtuve ningún tipo de respuesta, además de que no parecían inmutarse de mi presencia así que intenté darles un toque para que se giraran, pero al tocarlos mi mano los pasó como si fueran humo.

Furioso empecé a golpear a la barandilla esperando que algo me escuchara y entonces hubo un temblor y entonces apareció ante mí una criatura más extraña si cabe que los monstruos que he estado viendo todo este tiempo.

Tenía un aspecto parecido a un calamar enorme, de hecho, era igual de grande que el propio barco donde estaba, tenía una especie de marca en el centro de su cuerpo, al darme cuenta puso los tentáculos encima del barco lo cual hacía que el barco comenzara a volcar.


Me dispuse a pararlo, pero antes de que consiguiera ponerme de pie escuché como si crujiera una madera, era el barco y los materiales que lo sostenían estaban en las últimas.

Me puse en pie de la mejor manera que pude en esa situación, miré a la barra de hierro que tenía en la mano, sabia que no iba a hacer gran cosa, pero era lo mejor que tenía en aquel momento.

Sin pensarlo más salté directamente a lo que parecía su cara sin pensar en que si fallaba me iría al agua, pero justo antes de conseguir darle volvió a aparecer esa luz.

12 de Setembro de 2019 às 17:41 2 Denunciar Insira 4
Continua… Novo capítulo A cada 30 dias.

Conheça o autor

Comentar algo

Publique!
Tenebrae Tenebrae
Es interesante ver cómo el protagonista es llevado a ese otro mundo donde al parecer han hecho algo con él por medio de esa piedra. Lo han vuelto algo qu puede saltar entre los dos mundos y, quizá, tal vez el protagonista mismo sea una especie de "puente" entre dos mundos. Saludos.

  • D 9 Dejectgrain 98
    Si te interesa la historia y quieres saber como acaba tienes la versión guía. Esta versión va a tardar mucho tiempo en adaptar todo 1 day ago
~

Histórias relacionadas