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Luciernaga Silvero


LUCIERNAGA, NACIDA EN UN MUNDO QUE NO PIDIÓ NACER Y TRASLADADA A OTRO MUNDO COMPLEJO, PATRIARCADO, NARCOTRÁFICO, AMOR, FAMILIA. LA PASIÓN POR LAS TIJERAS, PEINADOS Y COLORES, LA MANTIENE VIVA. UNA HISTORIA COMPLETA NARRADA DESDE LA VIDA REAL.


Histórias da vida Para maiores de 18 apenas.

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Nacida para sufrir

Nació en el trapecio amazónico, un día de noviembre de los años 70, un día que no paraba de llover con truenos y relámpagos, provocando que las aves se escondan, las culebras escampaban y las lagartijas asomaban las cabezas por las ventanas, los zancudos no picaban y dormían en casa pues no podían salir, los lagartos se paseaban por los charcos; las calles eran de lodo y las motos transitaban despacio para no resbalar, carros con sus luces en alto para poder ver las calles oscuras, tan oscuras que solo encontrabas un poste de luz a cada diez cuadras. Esa noche, en medio de la selva estaba una mujer con dolores de parto, vivía un poco alejada del hospital más cercano de esa región, se quedó en plena puerta al no poder salir por la tormenta. Ella decidió parir en casa y dar a luz de forma natural, en esa época era más fácil hacerlo así que acudir a un hospital.

Llegaron las parteras. Dos mujeres descalzas vestidas con ropa blanca, muy curiosa y poco común. Llevaban trapos blancos y un balde, pedían fuego para hervir agua y así desinfectar los implementos con los que ayudaron a parir a aquella mujer. Se escuchaban sus gritos de dolor, era el cuarto alumbramiento y en cada parto el dolor era igual y diferente, como si fuera la primera vez. Ya existían cuatro almas bellas que solo escuchaban a su madre decir -No aguanto más- y susurraban entre ellos , -¿ya nació?-

De pronto se escuchó un último grito muy fuerte hasta que un silencio inundó en casa, y después de unos segundos un lloriqueo de criatura aconteció. En ese momento una de las parteras exclamó: -¡nació una niña!, una mezcla de dos razas. La más fuerte es la indígena, de una parte de la selva brasileña en la que vive la tribu los Ticunas; y la otra, una raza criolla de Colombia.

En plena selva nació una raza fuerte y a la vez sensible, la recién nacida sintió que su vida no iba a ser fácil desde la primera vez que abrió los ojos. Su lugar era una casa muy humilde de madera y calamina, como todas las viviendas aledañas, lactaba cuando se podía y cuando no la alimentaban con un tetero de agua y azúcar que reemplazando la leche.

Creció en el puerto y sus días eran oscuros como la noche, la madre trabajaba desde el amanecer hasta el anochecer, eran días tenebrosos para la pequeña, quién pasaba el tiempo encerrada dentro del coche de madera con ruedas, en el que la madre vendía pescado. Aquella mujer no tenía otra opción que meterla debajo de esa carreta, donde dejaba un espacio muy pequeño para que pueda respirar. La bautizaron en la iglesia católica con el nombre de Luciérnaga en la iglesia católica, este nombre vino por pedido del padre sin pensar que una premonición se haría realidad.

Pasaron un par de años de días oscuros para Luciérnaga, ella creció con el cabello crespo y largo, tenía un color de piel de misturas, como los hermanos cada uno con su origen. A los tres años solía comer en una mesita de madera cortada, diseñada para su estatura, comía pescado y fariña, que es yuca procesada seca y triturada, deliciosa y muy gustosa para los indígenas de esta manera se alimentó durante los primeros años de vida.

Recuerda que era muy feliz jugando con los hermanos mayores, ellos aplaudían y Luciérnaga danzaba al compás de las palmas, ellos jugaban con ella mezclaban su cabello enroscado con fariña, Luciérnaga se sacudía riendo a carcajadas, se sentía amada a pesar de vivir con madre y padre separados. Ella sentía que su vida era perfecta .

Un día cualquiera, Luciérnaga conoció a la abuela y tíos por parte del padre. Un acontecimiento que fue un giro en su vida, todo cambio, ella no sabía ni esperaba que vendrían por ella. La familia llegó en un ave, la más grande que haya podido llegar a la selva. El avión aterrizó en una bella tierra que tenía como particular un sol resplandeciente pero en cuestión de segundos te caía una tormenta ¡y que tormenta! .

29 de Julho de 2019 às 00:00 0 Denunciar Insira 2
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