0
3.6mil VISUALIZAÇÕES
Em progresso
tempo de leitura
AA Compartilhar

EL APAGÓN



Llovía torrencialmente aquella noche sobre la ciudad y sus alrededores, una tormenta que ya llevaba un par de días. Para empeorar la situación, un fuerte apagón dejó sin energía eléctrica a toda la zona. Muchos medios de comunicación no funcionaban y solo existían las redes sociales, para aquellos teléfonos que tenían el celular cargado, el rumor era que el apagón era generalizado, y que afectaba quizás a todo el país, e incluso países limítrofes. Por el apagón y la tormenta, la ciudad estaba paralizada.

En medio de aquel contexto, Carlos Matías Sandes, el Basquetbolista, Quesón y Asesino, se encontraba en su departamento, solo le quedaba dos hormas de Queso, dos hormas gigantescas, de un tamaño descomunal, imposible de describir con palabras, dos Quesos Emmenthal. Rodeado de velas, ante la falta de electricidad, el basquetbolista, con sus dos metros y dos centímetros de altura, sus enormes pies talle cincuenta y dos, sus ciento cuatro kilos de peso, el basquetbolista, con sus gigantescos pies descalzos desplegados sobre la mesa, con guantes negros, cortaba con el machete el Queso y lo iba devorando, se comía el Queso como un ratoncito, se lo fue devorando de a poco.

22 de Junho de 2019 às 20:50 0 Denunciar Insira 0
Leia o próximo capítulo CARLOS MATÍAS SANDES, UN ASESINO

Comentar algo

Publique!
Nenhum comentário ainda. Seja o primeiro a dizer alguma coisa!
~

Você está gostando da leitura?

Ei! Ainda faltam 10 capítulos restantes nesta história.
Para continuar lendo, por favor, faça login ou cadastre-se. É grátis!