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GALA SANGRIENTA EN EL TEATRO COLÓN



Llovía torrencialmente aquella noche sobre la ciudad y sus alrededores, una tormenta que ya llevaba un par de días. Para empeorar la situación, un fuerte apagón dejó sin energía eléctrica a toda la zona. Muchos medios de comunicación no funcionaban y solo existían las redes sociales, para aquellos teléfonos que tenían el celular cargado, el rumor era que el apagón era generalizado, y que afectaba quizás a todo el país, e incluso países limítrofes. Por el apagón y la tormenta, la ciudad estaba paralizada.



En medio de aquel contexto, Carlos Matías Sandes, el Basquetbolista, Quesón y Asesino, se encontraba en su departamento, solo le quedaba dos hormas de Queso, dos hormas gigantescas, de un tamaño descomunal, imposible de describir con palabras, dos Quesos Emmenthal. Rodeado de velas, ante la falta de electricidad, el basquetbolista, con sus dos metros y dos centímetros de altura, sus enormes pies talle cincuenta y dos, sus ciento cuatro kilos de peso, el basquetbolista, con sus gigantescos pies descalzos desplegados sobre la mesa, con guantes negros, cortaba con el machete el Queso y lo iba devorando, se comía el Queso como un ratoncito, se lo fue devorando de a poco.

Cuando terminó totalmente de comer la primera horma de Queso se paró, quedaba el segundo Queso sobre la mesa, entonces agarró el machete con sus guantes negros, lo levantó con sus manos, y dijo:

- ¡Ahora que Lady Dumitrescu regresó con su esposo ya nada ni nadie podrá detenerme! ¡Mora Godoy te quesonearé! (1)

Con un fuerte golpe de machete, como las que realiza para asesinar a sus víctimas, a las mujeres a las que asesina en forma cruel y violenta, el asesino partió el Queso en dos con una furia inusitada mientras gritaba:

- ¡Queeeesssssssooooooooooooooooooooooo!

El Queso quedó partido en dos, Carlos agarró las dos mitades del Queso, y las puso sobre sus pies, parándose encima, el pie derecho sobre una mitad y el pie izquierdo sobre la otra mitad, Carlos entonces levantó el machete y lo levanto como un trofeo que ganaba en el básquet, el asesino volvió a gritar:

- ¡Queeeesssssssooooooooooooooooooooooo!



Justo en ese momento, regresó la electricidad, la luz volvió de golpe, y la ciudad que estaba a oscuras, se iluminó nuevamente.

- Se hizo la luz, se hará el Queso – dijo Carlos y gritó otra vez con furia - ¡Queeeesssssssooooooooooooooooooooooo!

En aquel instante, golpearon la puerta de departamento de Sandes, el basquetbolista respondió al llamado y abrió la puerta.

- Buenos días, señor Sandes, soy Mica, la vecina del departamento.

- ¿Qué queres, nena? – le preguntó Sandes.

- Al regresar la luz creo que una fuerte corriente eléctrica ha quemado mis electrométricos, ¡Estoy desesperada!

- No te preocupes más nena, no vas a necesitar más estos electrodomésticos.

- ¿Porqué no los voy a necesitar?

- Por esto nena, por esto – dijo Carlos.

El asesino levantó el machete y ¡zas! le cortó el cuello a su vecina.

- ¡Aaaaajjjjjjjjjjjjjjjjjjjj! – gritó la vecina mientras era ferozmente herida en el cuello.

Con gran rapidez, el asesino le asestó una segunda herida, que le atravesó todo el cuerpo desde el cuello a la cintura, y una tercera, similar, pero desde la cintura al cuello. No fueron necesarias más heridas, la sangre se dispersó por todos lados, Carlos entonces le tiró el Queso a su asesinada vecina.

- Queso – dijo con frialdad Carlos Matías Sandes.



El asesino limpió la escena del crimen, metió el cadáver de su víctima en una bolsa de dormir, con el Queso incluído, y lo guardó en su camioneta, la camioneta de la muerte, como aquella camioneta de guardar hielo, que aparece en la primera temporada de Dexter, y que asesinaba mujeres en forma cruel y sanguinaria.

- Vampirizada, quizás le sirva a la Marquesa de Avila, para su prostíbulo, ja, ja – dijo Carlos Matías Sandes riéndose con sarcasmo.

Con la tormenta finalizada y la energía eléctrica reestablecida, la vida en la Ciudad retomaba poco a poco su normalidad, al menos la normalidad habitual de un día no laborable. El basquetbolista estuvo atento a las noticias.

- Las autoridades anuncian que la gala en el Teatro Colón, donde participaran varias figuras, entre ellas Mora Godoy, en homenaje a la Marquesa de Toledo, se realizará en el horario que estaba previsto, ante el restablecimiento de la energía eléctrica y la mejora de las condiciones climáticas – dijo un escueto comunicado, emitido por el intendente de la Ciudad, una extraña versión viviente del Joker, el villano de Batman.

Sandes se preparó entonces para la cita, se bañó, se aseo, aunque no se lavó los pies, al contrario, en vez de ponerse talco en los pies, se puso Queso rallado, y mucho Queso en hebras, mucho Queso, algo común y habitual en los Quesones, y luego se puso unas medias malolientes, repletas de un olor asfixiante y penetrante. Se puso los guantes negros nuevamente, y agarró el machete, iba a agarrar el Queso, pero… se le terminó el Queso.

- Vaya vaya, entre todo el Queso que como y los que tiró en los asesinatos me quedé sin Queso, ja, ja, tendré que ir a la Quesería Carlos, la proveeduría de los Quesones.