Libro 3: Dos viajeros inoportunos son las piezas clave Seguir história

caelgitanoblanco Carlos Alberto (ElGitanoBlanco)

Tercer tomo de la saga "Alucinaciones de un hombre empedernido (Anécdotas y relatos)". Un joven humano ha acabado una etapa importante en su vida. No sabe que le depara el futuro y no sabe que caminos tomar. Claro... hasta que la suerte se topa con él; aunque, nunca imaginó acabar viviendo una aventura. Nuevos mundos y nuevos conocidos cambiarán completamente la vida de este joven.


Ficção científica Impróprio para crianças menores de 13 anos.

#magia #aventura #portales #batallas #otros-mundos #ciudad-futurista
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Capítulo 1

Universo: Vía Láctea

Planeta: Tierra.

Lugar: Distrito Federal, México


Empieza un nuevo día en uno de las tantas ciudades del planeta. Algunos dicen que es la más grande del mundo, otros que es la quinta o sexta. Llena de barrios, avenidas y familias. También está llena de otras características, pero… no vienen al caso.

Como siempre, los niños y muchachos se dirigen a las diferentes escuelas: primarias y secundarias. Por ejemplo en la colonia vergel de Guadalupe, ubicada en el oriente de la ciudad.

Un joven que hace poco cumplió 16 años se prepara para ir al colegio. Él es el protagonista de la historia.

Se prepara, vistiéndose con su uniforme escolar: camiseta blanca, pantalones grises con rayas verdes y negras, que forman patrones cuadrados y sus zapatos negros; arriba de la camiseta, lleva un suéter verde oscuro de manga larga y cuello en “V”.

La familia siempre madruga a las seis y media de la mañana; esa es la rutina diaria de lunes a viernes. El padre tiene que dirigirse a su trabajo, mientras que los hijos van a la escuela.

—¡Apresúrense! ¡Se les va a hacer tarde!

Grita la mamá desde la sala – comedor, ubicada en la planta baja.

—¡Ya vamos! —gritan las dos hermanas.

Arriba, en el primer piso, un gran cuarto se encuentra separado por una delgada pared de piedra; obteniendo el cuarto del hijo menor y el de las hermanas mayores. Al lado, se encuentra el cuarto de los padres.

Las hermanas son las primeras en bajar, seguidas por el hermanito. Todos se sientan a la mesa grande rectangular de imitación de madera; mientras que doña Altagracia sirve los huevos revueltos en los cuatro platos. Un típico desayuno familiar.

—¿Cómo van con los estudios? Ya casi son las semanas de exámenes finales —pregunta ella al hijo menor.

—Bien. Bien —responde él.

—Van a ser difíciles —dice una hermana de nombre Diana, que es la mayor de los tres.

—No tanto —dice Alejandra, la otra hermana.

Don Gerardo no dice nada, preparándose para otro día en la oficina.

Terminado el desayuno los hijos salen a la calle; tomando rumbos diferentes.

El hermano menor tiene que caminar tres calles, para luego atravesar una avenida de cuatro carriles; por suerte, hay un pequeño espacio en medio llamado “camellón”. Ahí puede esperar para cruzar en el momento adecuado.

Ese es el camino para llegar a una esquina y tomar el transporte público local: el microbús.

Al llegar el gran vehículo, se sube y paga su pasaje.

Mientras mira por las ventanas, el muchacho empieza a pensar en lo que se avecina. Un gran momento en su vida.

Falta un mes y medio para que termine el año escolar, y él está cursando el tercer grado de secundaria; lo que significa dar el paso a al siguiente escalón educativo: la preparatoria.

También hay dos eventos importantes que acabarán en las próximas semanas. Meses atrás, se realizaron las elecciones presidenciales, y el actual mandatario (Ernesto Zedillo) tendrá que ceder su lugar a otra persona y a otro partido político. Al joven estudiante no le atrae la política, así que no tiene importancia. El segundo suceso, puede que le llame la atención en las próximas semanas. Se han esparcido muchas teorías del fin del mundo, ya que pronto llegará el año 2000. Hablan de muchas profecías, que hablan del fin de los tiempos.

Siguiendo su ruta, el microbús se aproxima a la calle “volcán Ajusco”. El muchacho se prepara para bajar, tocando un timbre, que se encuentra arriba de la puerta trasera. Ahora, solo falta caminar otra cuadra y media, hasta llegar a la secundaria Basilio Badillo #167. Un plantel que ocupa una cuadra entera, pintada de amarillo y verde. De un lado, están las aulas: tres pisos de salones, con cuatro aulas en cada piso. En medio, el gran patio de recreo. En el otro extremo, los talleres: mecánica automotriz, electrónica y música; además del laboratorio de química.

Otro día, otra guía de estudios para los exámenes o trabajos especiales para ganar puntos extras. Nuestro joven estudiante es uno más del promedio.

Ha tenido buenas calificaciones en los bimestres anteriores: nueves y ochos, agregando uno que otro siete. Hay una excepción entre todas las materias: educación física, plagada de sietes y seis. No es un atleta; de hecho, es de complexión delgada, llegando a ser un alfeñique.

En la tarde regresa a su casa al mismo tiempo que sus hermanas, que ya están cursando la preparatoria. Después de comer, llega el tiempo de las tareas escolares. Con el tiempo disponible para descansar, solo queda ver la televisión; la misma serie de caricaturas de siempre.

Hay días en que la familia espera a don Gerardo, que llega tarde del trabajo; a las nueve o diez de la noche. La mayoría de las veces, los hijos se van a acostar temprano.

Mientras se mete a la cama y apaga la luz, el joven estudiante piensa en el día de mañana. No solo piensa en las tareas y los exámenes que se aproximan. Empieza a recordar los tres años que se han ido.

Los pocos recuerdos agradables, con el par de amigos de siempre, son opacados por los molestos compañeros de clase que nunca lo dejaron en paz. El “bullyng” de todos los días fue y sigue siendo un reto difícil de soportar. Nuevas bromas salen a relucir, día tras día; o simples insultos, a veces, acompañados de uno que otro golpe. No ha querido quejarse con los maestros; no hubiera servido de nada. Ellos lo consideran un “muchacho problemático”. Todos en la escuela le hacen la vida difícil.

¿Por qué?, ¿qué hizo para merecerlo?, ¿solo por ser introvertido y usar lentes?, ¿sólo por esa razón?

En fin. Ese es el blanco preferido de los abusadores.

Con sus padres tal vez pueda pedir ayuda; pero tienen a su hija mayor que es un modelo a seguir, con excelentes calificaciones y buena conducta. Eso sin contar con la segunda hermana que sufre de epilepsia; tienen que estar muy atentos a su salud, en especial, después de que sufre un ataque epiléptico. No. Tampoco ayudarán. El hijo menor tendrá que superarlo por su cuenta… sí es que puede.

Pasan los días y nada cambia; ni siquiera la rutina.

Levantarse, escuela, casa, tareas y dormir.

Levantarse, escuela, casa, tareas y dormir.

Un día, en medio del recreo y de un tiempo tranquilo a solas, el hijo menor se pone a pensar sobre un detalle.

«Tengo buenas calificaciones en todas las materias», piensa él. «Aunque repruebe éste último bimestre, podré acabar con un promedio aceptable». Mientras piensa, se sienta en una orilla del gran patio. «Pero será mejor sólo en una materia o dos. Mi mamá se enojará, y peor mi papá. La única materia que debo cuidar más, es educación física. No puedo reprobarla. Lo más seguro sacaré un seis o siete… como siempre».

Hace pruebas los primeros días, mintiendo acerca de algunas tareas y trabajos, diciendo que ya los ha hecho o que no tiene. Sus padres tienen otras preocupaciones y no lo vigilan mucho. Doña Altagracia le creé y ya no le dice nada.

Es el principio de las malas decisiones que tomará más adelante.

Pasan las semanas y los exámenes. El joven protagonista reprueba un examen, mientras que los otros son un poco mejor: seis y sietes, acompañados de un solo ocho. Esas calificaciones perduran hasta el final del semestre. La mayoría de las materias logra aprobarlas con sietes y seis, un ocho en historia universal; la única decepción es matemáticas, reprobada con un cinco. A pesar de las bajas calificaciones, logra terminar la secundaria con un promedio final aceptable: siete punto cinco.

Cuándo se enteran sus padres, se enojan y castigan al hijo mentiroso. El pensar tan despreocupado puede causar estragos en la vida; pero en esos momentos, él piensa que sí valió la pena.

Días antes de que acabe definitivamente el ciclo escolar, los alumnos tienen que hacer una labor importante: tienen que arreglar y pintar los pupitres que han usado en todo el año. La directora cita a los estudiantes muy temprano. Tienen que asistir con ropa casual; más recomendable, usar ropa vieja.

Un día en el que podría quedarse en la casa, pero tiene que ir a la escuela.

…o a otro lugar.

20 de Junho de 2019 às 00:25 4 Denunciar Insira 2
Leia o próximo capítulo Capítulo 2

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Tenebrae Tenebrae
Para entender esta historia es necesario que deba leer el libro 1 y 2? de ser así indícame qué libro es el primero por favor, el libro 2 ya lo encontré en tu repertorio de historias mas no encuentro el primero...
21 de Junho de 2019 às 11:29

  • Carlos Alberto (ElGitanoBlanco) Carlos Alberto (ElGitanoBlanco)
    Para entender esta historia, es mejor el libro 2, ya que utilizaré muchas palabras "raras" que se explican ahí; entonces, a ratos tendrás que leer el Libro 2: "presentación del universo Rómgednar", para que comprendas los significados de esas palabras "extrañas", las cuales voy a subrayar. Especialmente tienes que saber de un libro, que viene explicado en el último capítulo del Libro 2. El libro uno, es el compendio de diez historias que publiqué primero (las historias que tienen un numero en paréntesis y que tienen la misa portada, pero de diferente color), pero ese Libro 1 se retoma en el próximo tomo. 21 de Junho de 2019 às 11:45
  • Carlos Alberto (ElGitanoBlanco) Carlos Alberto (ElGitanoBlanco)
    Perdón, en la última parte me comí una letra. Quise decir "y que tienen la misma portada" 21 de Junho de 2019 às 11:47
  • Tenebrae Tenebrae
    Entiendo, empezaré a leer pues tanto el tomo 2 como el resto de historias que competen al tomo 1. Cualquier otra duda que tenga te la estaré escribiendo pues... 21 de Junho de 2019 às 12:15
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