Y si al revés no lo ves... Seguir história

igvalcal

(Continuación de "¿Lo ves al revés?") Crítica en forma de breve cuento en el que se exponen varios micro machismos despersonalizando a hombres y mujeres e invirtiendo sus papeles. Es la forma mas efectiva para que todos vean los que nos acarrea en el día a día a todos, y sobre todo a las mujeres.


Auto Ajuda Todo o público.

#igualdad #Adoslencente #cambio #revolución #realidad #Micromachismos #machismo #critica #feminismo #sociedad
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Y si al revés no lo ves...

Después de pagar pasan a la discoteca y ¡buah! Era igual o mejor de lo que se esperaban. Varias salas con diferentes estilos musicales, muchísima gente…Era increíble (los exámenes han pasado factura, jaja).


Avanzan todos juntos hasta la barra principal, al entrar a la derecha, ahí, justo al fondo. De camino a pedir una copa María, Sofía y Raquel activaron los rayos X y comenzaron a hacer su “catálogo sexual”. De sus boquitas salieron cosas tales como: “Buah, que pectorales tiene ese”, “dios, mira que pantalón más ajustadito…”, “madre mía…la de guarros que hay aquí” o cosas tan lógicas como “ese tiene ganas de coño, se le nota que flipas”.

Está clarísimo que si esas chicas fueran robots se hubiese oído: *Biiip, el escaneo ha sido completado*.


En la otra vertiente, Fer y Pablo ya se han pedido la copa, dos ginebras rosas con Sprite, que está buenísimo. - ¿Puedes ponerme una pajita? - pregunta Pablo a la camarera, -claro guapo, ahí la llevas- responde éste mientras la coge.


Al fin llegan las chicas a la barra, madre mía, seguro que han batido algún récord Guinness de realizar la menor distancia en más tiempo.

Se apoyan en la barra y parecen primates, gritan, se empujan… ¿Qué les pasa? Nah, cosas de mujeres.


Cuando ya se han tomado ese cubata, los chicos aprovechan y se piden otro para el camino, total, es gratis. Pero ellas no tienen la misma suerte, cualquiera se compra un cubata a 12 euros…


Así que con un cubata en mano van hasta la sala de reggaeton (Sofía ya está relamiéndose). Cuando pasan, a Raquel y Sofía se le salen los ojos de las cuencas, están anonadas, se dan codazo, “mira tía…”

Si cualquiera de nosotros entrase ahí vería lo hay, ¿no? Gente siendo libre, disfrutando de sus propios cuerpos (sí, propios), siendo sensuales, sintiéndose sexys, bailando. No están más que bailando.

Pero no, ellas no ven eso, ellas ven a muchos chicos pidiendo guerra, ven a todos deseando que bailen con ellos, ven a “chicos fáciles”.


Una vez que se hacen hueco (literalmente, no cabe un alfiler) hacen su corrito el grupo de amigos y a bailar, o a intentarlo…


Avanza la noche y van tomando una copa, otra copa, otra más…Ya van cogiendo el puntillo, se sueltan.


Pablo y Fer comienzan a perrear entre ellos, se gustan, las clases de twerk están funcionando muy muy bien. Sofía se queda mirándolos. Un segundo, limpiamos la baba y seguimos. Vale. Ya.


Sofía se queda mirándolos y le dice a Raquel: “Mira tía, estos hoy van buscando coño eh”. A lo que ni corta ni perezosa le responde: “Y tanto, chavala, son más guarros…luego pasa lo que pasa”. ¿LUEGO PASA LO QUE PASA?


Pero ellas no son la únicas que se dan cuenta de lo bien que bailan Fer y Pablo, o bueno, como dirían ellas: “lo cachondos que están”.

Detrás suya hay dos chicas con el pelo largo y castaño, bien vestidas y con mucha seguridad, que nota que se gustan, tienen mucha confianza en ellas mismas, demasiada quizás...


Y claro, con tanta confianza en ellas mismas se toman también el lujo de coger la de los demás también. Se les acercan poco a poco bailando y, sin pensárselo dos veces, pegan su sexo contra el culo de ellos. Fer y Pablo se miran, - que pollas está pasando- piensan. Su cara es un poema… arrítmico, sin sentido, sin rima.


Les empujan con el culo hacia atrás, pero ellas en vez de ver rechazo, lo que interpretan es que les gusta y quieren más. Donde quedo eso del espacio personal…


- ¡Estoy harto! - dice Pablo, y se gira dándoles un empujón, ¿que se creen?


Vaya, esta reacción no se la esperaban. Coge una de ellas, la más alta y les dice: “Que pasa, pero si estáis pidiendo guerra putitos”, a la vez que agarra a Fer del brazo.

Tras oír ese comentario Fer no aguanta más y explota – ¡No me toques! ¿Qué te piensas que somos tuyos o qué?- A lo que ella responde mirando a su amiga: “Buah, tía, nos han tocado los locos, ¿estáis en esos días o qué?”.


Y si, es así, estaban en esos días, en esos días de no aguantar la mínima falta de respeto, de decir basta a los abusos que les toca a aguantar día a día, en esos días de sentirse libres, de ser.



Continuara... (?)

16 de Maio de 2019 às 12:57 0 Denunciar Insira 2
Fim

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