Los diablos vienen a bailar y tomar al frente de la iglesia Seguir história

carlavgonzalez Carla González

Crónica de la Diablada de Píllaro, fiesta popular en Ecuador


Histórias da vida Impróprio para crianças menores de 13 anos.

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Los diablos vienen a bailar y tomar al frente de la iglesia

Son las 6 de la mañana, y ya se escucha rugir al pueblo, las tripas cocinándose, los niños gritando. Es 5 de enero del 2013 en Píllaro, un pueblo encerrado entre cimas y frío. Luego de año nuevo, y por una semana “religiosamente” los pillareños se endiablan. Llegamos al final de la jornada.

La Diablada Pillareña es una fiesta y una protesta.Los pobladores encarnan a distintos personajes y salen a las calles con bandas, música y alcohol. Entre familiares y vecinos se reúnen y desfilan con una alegría contagiosa.

Están los diablos, nunca iguales al año pasado, cada vez más grandes y coloridos.

Las guarichas son las más divertidas. Me imagino que los jóvenes se pelean por serlas. Una (que en realidad era uno) me alcanzó al final de la calle y no me pude resistir las ganas de bailar. Muchas preguntas y lo dejé que se una a la banda.

La siguiente salida será en la tarde. Salimos al pueblo más cercano para caminar y descansar. La fiesta sigue allá también con castillos y personajes militares con máscaras tocando trompetas en el camino. Logramos un poco de descanso al llegar a la cascada y nos acostamos al pie del río entre árboles.

Queremos ver más, tomar fotos, y quizás calentarnos con un puro. Regresamos al centro.Todos se reúnen ante la iglesia, que está frente al parque, de perfectas tradiciones españolas. Ella se apaga solita, cierra sus puertas y se queda callada. Frente a ella ya tiene una tarima con música y un puesto donde compramos un canelazo, que nos da sueño y calor.

8 de la noche. La calle llena de basura. Se nos ha pegado la música e imitamos el bailecito que todavía no logramos perfeccionar.

Todo culmina en un gran desfile estacionario. Dan vueltas en sí mismos y piden las canciones preferidas. La banda no se cansa. Los niños diablos prefieren los juegos. Los adultos diablos buscan asustar, algunos lo consiguen y pueden alardear de su hazaña.Los más viejos también están felices. Añoran la época donde la tradición era “más pura”.

6 de enero. 7 de la mañana. Esperamos ver un pueblo dormido, sucio y con resaca. Píllaro parece que no ha vivido nada. Los taxistas listos para sacar a los turistas, no adivinamos ni un poco de chuchaqui en los conductores.

9 de Abril de 2019 às 23:19 0 Denunciar Insira 1
Fim

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Carla González Periodista ecuatoriana con alma latinoamericana

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