Jade Seguir história

ianlivadi Ian Livadi

Una joven princesa huye de su reino cuando es joven en busca de un lugar seguro del que nadie sepa, mientras su padre el rey de Nagdir la busca para arrebatarle el poder de una antigua y poderosa diosa.


Fantasia Épico Todo o público. © ianlivadi

#343 #32816 #332 #341 #217
2
3.6mil VISUALIZAÇÕES
Em progresso - Novo capítulo Todos os Sábados
tempo de leitura
AA Compartilhar

Introducción: Jade

Hace nueve siglos una joven princesa llamada Jade huyó de Nagdir el reino del abismo. A Jade se le otorgaron los poderes de una diosa debido a que su padre había asesinado a la diosa Nairade para quedarse con su poder, pero ella antes de morir, en sus últimos suspiros, le concedió toda su magia y poder a la princesa con la esperanza de que lo utilizara para el bien ya que el poder de una diosa es capaz de destruir civilizaciones enteras solo con un simple ritual.


El rey Topacio , padre de Jade , no tardó en encontrar una solución, había hecho un trato con el dios Meros, dios de la luz, pero malvado como Mantis, una diosa que liquidó reinos enteros para alimentar a su mascota, la oscuridad. Meros mandó a los cazadores de sombras a buscarla, estos eran seres creados por Meros que habitaban los templos de los volcanes de luz; poseían una piel luminosa con alas que cuando se extendía iluminaban a su presa revelando así su sombra que absorbían con una linterna negra para más tarde devorarla.


Jade sabía que iban a por ella y que su padre quería quitarle sus poderes para hacer el mal y librarse de sus rivales siendo así el más poderoso de todo Minfins. Sin dudarlo recogió todas sus pertenencias más valiosas huyó del castillo lo más rápido que pudo por los portales de abismo, era peligroso y por ahí más, si no quería que la encontraran allá donde fuese debía utilizarlos puesto que estos borraban todo rastro de la persona y la dejaban en los lugares más desconocidos e inexplorados de Minfis. Jade entró rápidamente por el primero que vio y al abrir los ojos se encontraba en un paraje desconocido, en medio de una llanura extensa y aparentemente intacta. Se levantó del suelo y cogió la mochila donde tenía todas sus pertenencias y unos libros de magia que había cogido en secreto, a escondidas de su padre, de las bibliotecas del castillo. Al ver que se encontraba en medio de la nada buscó un lugar lo más aparentemente seguro e invocó un árbol donde pasó la noche, puesto que en la llanura todo era pasto sin sitios elevados ni árboles. Al día siguiente vio desde lo alto del árbol, en medio de la llanura, un espacio donde no había pasto y en medio se encontraba lo que parecía una rosa de muchos colores. Jade le apetecía averiguar de qué se trataba pero tenía demasiada hambre como para hacer un viaje tan largo. Por suerte al árbol mágico, durante la noche, le habían crecido manzanas encantadas que aceleraban a todo aquel que las tomase, aunque su efecto era pasajero y apenas le duró un par de horas a Jade. Lo suficiente para haber cogido fuerzas y realizar el viaje hasta el sitio que había divisado desde lo alto del árbol.

Cuando estaba bajando del árbol escuchó un ruido peculiar que no parecía venir de un animal terrestre precisamente. Jade levantó la vista y divisó lo que parecía ser un pájaro, su plumaje inferior era del mismo color del cielo, debía medir unos tres metros, así que se trataba de un pájaro grande pero tampoco tanto para ser de Minfis. A Jade lo que le preocupaba era que no recordaba a nadie que hubiese hablado de un pájaro tan extraño y no sabía si se la quería comer a ella o a los frutos que albergaba en su equipaje que anteriormente había recogido del árbol. Ella esperaba que no quisiese lo primero y no le quedó más remedio que seguir con su camino, aunque ya tenía preparado un hechizo por si se le acercaba.

No hubo ningún percance durante todo el camino y cuando Jade se estaba acercando a su destino notó algo extraño, como si hubiese entrado en un lugar pulcro y divino, al aproximarse a la rosa pudo contemplar su majestuosa belleza y sintió un deseo incontrolable de extender su brazo para poder tocarla, cuando ya estaba a poco centímetros de conseguirlo una brisa fuerte movió la rosa y delante de Jade apareció una hermosa chica de rostro familiar que le dijo:


– Yo de ti no la tocaría si no quieres pasar a formar parte de sus hermosos pétalos-.


Jade aun impresionada le contestó – Quien eres tú?


– Oh lo siento por mis modales, yo soy Nairade, hasta hace no muchos años la reina de los cielos y la diosa que mató tu padre cundo eras pequeña.


– Jade sé que ahora estas confusa y asustada, pero te pido por favor que me escuches pues he de decirte una cosa importante. Esta rosa es nuestra fuente de poder, si ella muere yo muero y si yo muero del todo una parte de ti se ira conmigo-.


Jade se quedó sin palabras mientras observaba ante ella la fuente de su poder y también la de su desgracia.


– Nairade a que te refieres? Porqué la rosa y porqué tú? Vi como mi padre te clavó su espada mata demonios-.


– Tu padre, como tú has dicho, me mató con una espada mata-demonios. Mas yo soy una diosa y muy poderosa, lo que es como intentar matar a un león con un palo, me harías daño, pero no me matarías nunca. Ahora quiero que tomes este libro que posee todos mis conocimientos y todo sobre ti, hasta la siguiente brisa Jade-.


Jade impresionada con aquel extraño encuentro tomó el libro que Nairade había dejado en el suelo después de que desapareciese en un haz de luz.

Cuando Jade había vuelto a su árbol vio como el pájaro lo había tomado haciendo un nido colosal en su copa. Esa noche tuvo que dormir en las raíces de este, pues no le quedaba más remedio que esperar hasta la mañana ya que estaba muy cansada como para realizar magia para echarlo.


Al día siguiente Jade se despertó en medio de la nada, al lado de la rosa y lejos del que fue su refugio, se levantó rápido y lo primero que hizo fue comprobar si estaba su mochila, donde tenía sus provisiones y el libro que le había dado Nairade el día anterior. Así fue, la mochila se encontraba al lado de ella junto con el libro que se había salido del equipaje, esto le llamo mucho la atención y al coger el libro este se encendió en un verde intenso, sus hojas se volvieron de esmeralda y su portada de jade. Jade en un acto de auto reflejo lo arrojó muy lejos con un hechizo, pero rápidamente fue a buscarlo y vio como el libro se abría y se elevaba muy alto y rápido. Jade hizo un esfuerzo en vano por intentar cogerlo porque, aunque le lanzó hechizos para intentar atraerlo el libro poseía un aura que impedía que traspasase ninguno. El libro se elevó muy alto y cuando estaba a unos seiscientos metros del suelo este empezó a girar rápidamente haciendo que su luz se hiciese más fuerte y cuando esta alcanzó tocar el suelo apareció de la nada un inmenso palacio que generó una brisa enorme en la llanura. Jade no se podía creer lo que acababa de pasar y cuando se acercó al palacio en sus puertas estaba Nairade esperándola con el libro en sus manos.

– Espero que te guste-. Dijo Nairade – Lo he diseñado yo misma y estoy segura de que es el más majestuoso de todo Minfis, además, esto de estar casi muerta tiene sus ventajas porque en su interior hay salas que poseen hechizos que hasta dentro de muchos siglos no se descubrirán-.


– Muchas gracias Nairade no sé qué hacer para mostrarte todo mi agradecimiento-. Dijo Jade emocionada. Después de que Jade le dijese esto, Nairade desapareció sin decir nada dejando en el suelo de nuevo el libro junto a una nota…


23 de Março de 2019 às 12:40 0 Denunciar Insira 1
Continua… Novo capítulo Todos os Sábados.

Conheça o autor

Comentar algo

Publique!
Nenhum comentário ainda. Seja o primeiro a dizer alguma coisa!
~

Histórias relacionadas