El resurgir de los titanes [ EN EDICIÓN ] Seguir história

u15519752281551975228 Ibán José García Castillo

Jack cuando tenía 8 años escapaba con sus padres de algo que los atrapó, el único superviviente fue él. Desde entonces ha vivido en casa de su tío Henry quien le ha cuidado como mejor ha podido. Jack padece de pesadillas recurrentes donde algo con los ojos de un gato los persigue. Lo que no sabe el chico es que todo un mundo diferente se le abriría cuando a los 15 años el proceso de imprimación le de unos dones que no sabe controlar y que pondrán de muchas maneras posibles su vida y la de los que le rodean en peligro. Esta es la historia de los dotados y de una guerra ancestral que se cruza con la del mundo de los humanos, donde el conocimiento será el pilar que de el poder a alguno de los 3 bandos que aparecerán. Este libro es el primero de una trilogía denominada TRILOGÍA DE LOS DOTADOS. Espero que disfrutéis semana a semana cada uno de los avances con los cuales voy a ir evolucionando la historia hasta su impactante final.


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El prólogo



Carla estaba convencida, iban a morir..

La carretera solitaria ascendía entre los pasos y desfiladeros del parque natural de despeñaperros, en el límite meridional de sierra morena, subiendo y bajando entre el paisaje como si fuera una serpiente en constante movimiento. Las ramas de las encinas y alcornoques querían inclinarse ante el paso del peugeot 305 blanco que se deslizaba de esquina a esquina de la vía, mientras tomaba las cerradas curvas que iban apareciendo ante él.

Carla no solía ser una conductora agresiva, es más, ante la luz rojiza del atardecer y las crecientes sombras que querían invadir cada rincón de la periferia, su habitual sentido común le habría recomendado un poco más de precaución; sin embargo, la aguja del indicador tendía a disminuir solamente al principio de cada curva, antes de forzar los límites de la fuerza centrípeta embistiendo su pie contra el fondo del pedal de la aceleración e invadiendo en ocasiones incluso el carril contrario.

Su marido Alex estaba atrás con el niño, agarrándolo con fuerza para intentar minimizar el zarandeo constante y agresivo que curva tras curva iba arrastrando sus cuerpos por todo el auto.

―Cariño, no pasa nada, mi vida, mami está jugando a los pilotos de carreras ―dijo secando una lágrima de la mejilla de su hijo e intentando forzar una poco creíble sonrisa ―¿Ves como es malo ver tanta tele?

―No me gusta ―susurró ―tengo miedo mami

―Tranquilo Jackie, mamá solo tiene un poco de prisa, ya llegamos a casa del tío ―expresó sin mucho convencimiento, cosa que su hijo notaba.

El aire balanceaba el coche a la par que traqueteaban las ruedas en el asfalto cada vez con más violencia. El niño, que tenía 8 años, sentado en su silla del coche, entrecerraba los ojos al no poder distinguir el paisaje al verlo pasar entre la oscuridad creciente para perderse con rapidez en la distancia, lo cual acrecentaba su sensación de pánico.

―¡Mamá!, pis, ¡Para, mamá! ―sollozó en un quejido apenas ininteligible

―No puedo mi amor, más adelante, aguanta un poco ―la mujer se pasó el dorso de la mano por la frente perlada de gotas de sudor que humedecieron sus dedos, una incluso llegó a sus labios. El pie como si estuviera agarrotado permanecía casi hundido y la aguja del cuentakilómetros parecía dispararse en las escasas rectas donde sus cuerpos descansaban del brutal zarandeo, aunque la aceleración los terminaba empotrando entonces contra el respaldo.

―¡CARLA!, cálmate, baja la velocidad cariño, estamos lejos. Hace rato que no vemos nada y ellos van a pie ―intentó argumentar el hombre

Su mujer no logró encontrar algo a lo que agarrarse en aquellas palabras, ambos sabían que las leyendas que toda su vida habían creído falsas, eran ciertas y de ser así dudaban que en algún momento pudieran volver a sentirse a salvo...

Su mujer no logró encontrar algo a lo que agarrarse en aquellas palabras, ambos sabían que las leyendas que toda su vida habían creído falsas, eran ciertas y de ser así dudaban que en algún momento pudieran volver a sentirse a salvo


Seis años más tarde, Jackie se había convertido en el pequeño Jack y vivía en un apartado chalet en medio de la montaña con su tío Henry. Sus padres murieron en aquella noche fatídica donde el coche se despeñó montaña abajo; él milagrosamente se salvó sin una sola lesión y aunque no recordaba gran cosa, muchas noches se despertaba gritando, pidiéndole por favor a su madre que parará mientras unos ojos de color vivo, con las pupilas de un gato le miraban de manera fija a través del cristal del auto.

Se despertaba agitando la cabeza frenéticamente y llorando. Esos días tardaba un rato en poder conectar de nuevo con la realidad y calmarse para afrontar un nuevo día. Tenía 14 años.

7 de Março de 2019 às 16:52 10 Denunciar Insira 14
Leia o próximo capítulo Capítulo 1 – El despertar

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Pilar Belli Pilar Belli
buen comienzo!
28 de Março de 2019 às 04:46

Jeninffer B. G. Jeninffer B. G.
Has empezado muy bien. Parece una historia intrigante. Sigue así!
27 de Março de 2019 às 16:38

Ereth Khial Ereth Khial
Muy buen prólogo que oculta más de lo que cuenta. Ahora hay que continuar para enterarnos de lo ocurrido 😉 Buen trabajo!
24 de Março de 2019 às 02:01

Marcela Valderrama Marcela Valderrama
Que elegante manera de narrar, me encantó y por decir más, que buen comienzo de la historia. El pequeño Jack a estas alturas reprimió la situación. Sin embargo, su inconsciente lo saca a relucir. Muy bueno.
11 de Março de 2019 às 07:59

Ibán José García Castillo Ibán José García Castillo
Muchísimas gracias. Espero que el resto de la historia te guste igual. Ya me irás contando. Un saludo
8 de Março de 2019 às 08:04
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Que buen comienzo! Muy intrigante y bien escrito, gran trabajo!
8 de Março de 2019 às 06:44
~

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