Corazón Valiente Seguir história

larrybreins Lucas Birkedal

Aquí abajo se siente como vibra el coliseo, la muchedumbre alienta con notoriedad este evento tan escandaloso. Estoy a pasos de la arena, bloqueado por una enorme reja oxidada que se abre cuando la vida de un luchador se cierra.


Drama Todo o público.

#drama #poesía #guerra #relato #vida #muerte #366 #338
Conto
3
3.3mil VISUALIZAÇÕES
Completa
tempo de leitura
AA Compartilhar

Último respiro

Aquí abajo se siente como vibra el coliseo, la muchedumbre alienta con notoriedad este evento tan escandaloso. Estoy a pasos de la arena, bloqueado por una enorme reja oxidada que se abre cuando la vida de un luchador se cierra, los grandes agujeros dan vista a la tribuna. Veo al emperador; encantado en su edén.

Uno por uno van saliendo, fila de guerreros esperando su fatalidad, pasar por la extensa puerta y tener una mínima posibilidad de volver.

Sacando al emperador hay otro ser que también se percibe con notoriedad, es él... Él aguerrido sujeto que está en el centro de la arena, obligado a enfrentar uno por uno a nosotros los simples esclavos. Su reputación no es poca, esta aumenta cuando de un noble corte acaba con un pobre cautivo. La multitud en las gradas arroja flores sobre la arena caliente.

Siento miradas tristes de mis compañeros, el miedo salía por sus poros; algunos de ellos rezaban, otros a sabiendas de su último minuto pedían clemencia a los guardias de turno, estos de un golpe se ahorraban las palabras.

Era hora de hacer frente, me tocaba cruzar. La reja se abre lentamente, por el contrario mi corazón latía tan rápido que intentaba huir de mí. Entre empujones y golpes puse mis dos pies en la ensangrentada arena; con mi deteriorada armadura, una espada sin filo en camino al combate.

Vi al enemigo, él también clavó su mirada. De un ángulo más frontal me di cuenta que era más grande de lo que yo había imaginado; diría que supera tres veces mi tamaño, un hombre robusto; con una armadura reluciente y un aspecto desagradable. Me quitó la mirada un momento, giró a ver al emperador, hizo un gesto de sonrisa y devolvió la mirada hacia mí. La acosadora visión del público me generaba mucha presión; mi orgullo no me dejaba ser menos y pensé dar el primer golpe. Tome la espada con seguridad y empecé a correr hacia él en zigzag, ya cerca del objetivo proyecte un movimiento con tal de cortarle el estómago, de un paso hacia atrás esquivo mi golpe. Yo quede desprotegido, él oportuno dio un golpe a mi estómago; volé tres metros, el golpazo me dejo sin aire.

Empezó a levantar las manos acompañando el festejo del público. Me levante con valentía aunque me dolía. Una cara de asombro y luego de enojo se transmitieron en el sujeto al ver mi renacimiento.

Empezó a correr hacia mi, con agilidad logré dar un giro esquivando su espada. Él quedó de espaldas, era el momento indicado. Corrí hacia él y clave mi hoja en el medio de su torso, el público estaba pasmado, retrocedí varios pasos creyendo que todo ya había acabado... Pero no, el guerrero tomó la espada y la sacó de su cuerpo como si se tratara de una espina, giró, luego de una leve sonrisa rompió la espada y la arrojó a lo lejos. El público recuperó el color de su piel y estallaron en alegría; mi mundo se vino abajo, las pocas esperanzas que tenía se habían acabado. En su bronca se echó a correr hacia mi, no tuve tiempo para procesar algún movimiento, me dio tal puñetazo que hundió la parte frontal de mi casco, me tomó del cuello y me levanto. Empezó a pegarme en la cara, cada golpe traía consigo un recuerdo en mi mente; fueron muchos. Me soltó y caí como una bolsa. Los espectadores comenzaron a gritar: ''¡Muerte, muerte, muerte!'', así en repetidas ocasiones.

Yo estaba muy atontado contemplando el cielo, pensando poco pero suficiente. Me sujetó de nuevo, los dos tuvimos un contacto visual de segundos, no sé que aspecto tenía mi rostro; procedió a clavar su espada en mi estomago, hasta que esta traspaso totalmente. Mirando su mano, todo parecía irreal.

Mi campo de visión se achicaba pero alcance a ver al emperador celebrando, me pregunto ¿Cómo alguien puede disfrutar ver morir a su hermano?

Sacó su espada de mi cuerpo, caí nuevamente. Ya era un cadáver más en ese cruel lugar, un festín para los cuervos.








26 de Fevereiro de 2019 às 21:49 11 Denunciar Insira 8
Fim

Conheça o autor

Lucas Birkedal Somos la generación de jóvenes poetas. Instagram: @lucasbirkedal

Comentar algo

Publique!
Francisco Dos Santos Francisco Dos Santos
Mayormente en los cuentos que hablan sobre combates así, todos terminan igual, el guerrero asustado extermina al héroe aclamado por el publico; pero en tu historia no, buena originalidad, felicitaciones.
18 de Maio de 2019 às 12:23

Yissell Manríquez Yissell Manríquez
Por cierto, la portada es hermosa <3
2 de Março de 2019 às 22:10
Yissell Manríquez Yissell Manríquez
Oh, me gustó mucho!, me hubiera encantado leer un poco más y el final me dio penita xD jajajaja.
2 de Março de 2019 às 22:09

  • Lucas Birkedal Lucas Birkedal
    ¡Muchas gracias! Jajaja el final es muy esperanzador. 3 de Março de 2019 às 08:48
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Sabes narrar muy bien los combates, y todo el relato en sí es muy fluido! Te felicito
27 de Fevereiro de 2019 às 09:47

  • Lucas Birkedal Lucas Birkedal
    Te admiro Baltazar ¡Muchas gracias! 27 de Fevereiro de 2019 às 10:13
ES Eduardo Saeta
Por cierto, me encantó la imagen que describiste con esta frase: "El guerrero tomo la espada y la saco de su cuerpo como si se tratara de una espina"
27 de Fevereiro de 2019 às 04:36

  • Lucas Birkedal Lucas Birkedal
    ¡Muchas gracias por tu comentario! Saludos. 27 de Fevereiro de 2019 às 07:59
ES Eduardo Saeta
Excelente relato! No me esperaba el final, me encantan los finales donde lo que una viene imaginando se desvanece! Gracias por el tan lindo texto!
27 de Fevereiro de 2019 às 04:33
~