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Alas al viento

ALAS AL VIENTO

Hoy es mi cumpleaños número treinta, el regalo de mis hyungs de Súper Junior, para mi gran sorpresa fue que me lanzara en paracaídas desde un avión en movimiento a más de mil doscientos metros de altura.

Cuando estamos frente al hangar fue que me dijeron, me resistí lo mas que pude mientras ellos me sujetan y me obligan a ir hacia delante, Eunhyuk y Siwon; me sostienen cada uno de un brazo, mientras Leeteuk me empuja a mis espaldas, yo me resisto con todas mis fuerzas,  el resto de los chicos se ríe a grandes voces de mi.

Fue ahí cuando la vi, una hermosa muchacha de pelo rubio ondulado, vestida con un traje de paracaidista color negro, el color que viste los que te asisten en el salto, su pelo rubio baila con el viento, habla con dos de sus compañeros, ríen mientras conversan.

Mis amigos me seguían empujando pero yo ya no me resisto, ellos no se han dado cuenta, al estar más cerca de donde  se encuentra, puedo ver que posee unos ojos verdes, grandes y soñadores y una boca delicada de labios rosados y que su piel era muy blanca y sedosa, me sentí enamorado.

Fue Eunhyuk ahora que lo recuerdo el que se fijo en mi embeleso, sorprendido me miro y la miro a ella fue discreto, entonces propuso que me soltaran, yo lo mire sabiendo que él lo había notado, acomode mis ropas y con paso firme y decidido camine hacia el hangar, debía conocerla.

ooOoo

Ahora estoy sentado en el avión ya está todo preparado, las piernas me tiemblan no se ha donde se fue mi corazón, en un revoltijo de sensaciones este se desapareció. Mi estomago dio un vuelco, allí viene ella, nuestros ojos se encuentran, ella solo está dando un reconocimiento, asegurándose de que todos estemos listos, logro ver su nombre en una inscripción en su traje  “Charlotte”

Anuncian que todo está listo para despegar, Charlotte se coloca de cuclillas en el medio del avión mientras este despega, mi mirada no se aparta de ella mientras ella recoge su pelo. El bamboleo del avión y la fuerza del despegue me aterran solo ella me da fuerzas.

Ya estamos en el aire Charlotte se levanta y yo la sigo con la mirada, ayuda a todos lo que igual que yo están frente a este desafío, somos cuatro o cinco, yo soy el ultimo en su lista, se acerca a mí y revisas todos los dispositivos de seguridad del traje se asegura de que todo este bien ajustado.

Si todo esta ajustado menos mi corazón, me digo esto mientras la miro, ella se fija en mí y me sonríe, esta asegurando mi asco y se acerca a mi oído y me pregunta

─Está todo bien ─la miro y desde mi mutismo le niego con la cabeza

Ella me sonríe y me mira sorprendida sus ojos se hacen cada vez más grandes, se vuelve se acerca a mí y me vuelve a preguntar

─¿Qué te pasa?

─No quiero hacerlo ─le respondo, mientras ladeo la cabeza y miro sus lindos ojos verdes

Su sonrisa ahora es débil, siento como si me desaprobara, y me digo “entonces debo hacerlo” ella sonríe y es tan tierna la expresión de su cara, me parte en dos como si el paracaídas no se hubiese abierto y yo me hubiese estrellado contra el suelo.

Ella coloca sus dos manos en mi pecho siento el calor de ella, se acerca más a mi oído y me dice

─No sientas temor, la sensación de estar afuera flotando contra el viento es algo que solo Dios puede disfrutar y que ahora lo haremos nosotros solo por un breve momento.

Ella busca mis ojos, aprieta mi mano y siento que me ama, luego me doy cuenta Oh, no es ella mi compañera en este salto mortal, oh Charlotte cuanto te ame Charlotte.

Ahora ella está detrás de mi no se supone que sea así, ella será quien estando sobre el viento me ayudara a domar mis miedos, pero pienso que no debería ser así, que debería ser yo y no ella quien estuviera protegiéndola.

Siento el viento frío y fuerte golpear mi rostro esto me desespera Charlotte se aprieta fuerte contra mi cuerpo y abraza mi cintura, ahora su mejilla está pegada a la mía y escucho cuando pregunta

─Estás listo ─niego con la cabeza su boca esta tan cerca de mí, sus ojos me ven, su rostro refleja decepción y pienso

─ “No, no puedes decepcionarla Kyuhyun, no puedes hacerlo¨

Ella sigue abrazada a mí, aprieto sus manos creo que ella observa mis mejillas rojizas pues yo las siento arder, dejo de sentir unos de sus brazos y escucho un clip, ella ha desajustado el agarre y se abalanza sobre mi y juntos caemos al vació, siento su peso sobre mi cuerpo, me siento feliz, cierro mis ojos y suspiro, dejo que el viento y Charlotte me guíen.

¡Oh no! Estaba feliz cayendo ahora vamos hacia arriba el paracaídas se abrió, Charlotte me mira y yo logro verla ella me sonríe, está feliz, la he hecho feliz, lo hice es la primera vez que estoy en su vida y la hecho feliz y deseo hacerlo para siempre.

El aterrizaje me agarro desprevenido, hice perder el equilibrio a mi amiga, y nos precipitamos contra el suelo, hemos dado muchas vueltas y aun seguimos cayendo, ella tiene sus brazo alrededor de mi cabeza esta protegiéndome. Al fin paramos estoy sobre ella, quien suelta el agarre para separarnos.

Me levanto la miro, Charlotte esta tendida creo que esta inconsciente, me aproximo a ella y ella abre sus ojos verdes me mira, me sonríe y se queda viéndome examinándome, asegurándose que todo esté bien conmigo, estoy seguro que mi cara refleja todos mis miedos y mi pena, pues ella hace un esfuerzo por levantarse, lo intenta y no puede se recuesta de costado y se apoya sobre su brazo, le quito el casco y su pelo empieza a volar Charlotte vuelve a sonreír, una voces se escuchan en lo alto preguntando

_!Están bien ahí!_ ;miro hacia arriba y respondo

─Sí ─hemos caído en el fondo de un barranco

Vuelvo a mirarla y ella asienta con la cabeza toma mi mano, la aprieta fuerte y me dice

─Felicidades lo hiciste muy bien, feliz cumpleaños.

Su voz suena cansada, la miro y me esfuerzo en sonreír, ella trata nuevamente de incorporarse pero un gemido de dolor mientras aprieta su costado se les escapa y me dice

─Creo que algo no está bien ─no puedo pronunciar palabra la reviso con la mirada pero no veo nada, con mis ojos la interrogo.

Ella sonríe y yo me pregunto

─ “Porque siempre sonríe.”

sigue apretándose el costado mientras se retuerce de dolor, se calma un poco y busca apoyo en mi hombro, trata de incorporarse levanta su dorso del piso, pero su rostro se ve pálido y luego se torna gris, sus pupilas se dilatan.

ooOoo

Corro ahora al lado de la camilla donde trasladan a Charlotte, esta pálida y un hilo de sangre se escurre de su nariz, sus ojos están desorbitados, tomo su mano ya no es cálida, llegamos a un punto donde me apartan de su lado, no me permiten acompañarla un enfermero me obstruye el paso, la llevan a quirófano.

Las lágrimas son ahora mi compañía, mientras seco mi rostro, me digo que no las quiero, mis fuerzas se acaban y también mis plegarias.

ooOoo

Los recuerdos y el remordimiento viene a mi mente hace un mes pelee con ella, y nos separamos después de haber estado viviendo juntos por seis meses.

Después que nos conocimos en aquella nefasta ocasión. Su lesión resulto en una costilla fracturada, la fui a visitar al hospital, la saque de ahí y la lleve a su casa, y luego seguí visitándola, un día hablamos de lo ocurrido y me dijo que ella lo había disfrutado, yo lo tome de la manera  menos pensada y le dije que la amaba, a ella le pareció lindo y me dejo entrar en su vida.

Un día nos besamos y ya no paramos a pesar de sus muchos huesos fracturados. Nos fuimos a vivir juntos, éramos felices a ratos, siempre peleábamos, en realidad era yo el que peleaba, ya no quería que ella siguiese lanzándose en paracaídas, la excusa era siempre la misma

─Solo será hasta que logre reunir la plata para irme de viaje ─eso me decía

Ella quería irse de viaje por Asia y Europa, y yo le respondía que yo podía pagarle todo, y su respuesta siempre fue la misma

─No sería igual, a mi me gusta ganarme mis cosas, luchar por mis sueños.

Yo molesto con esa respuesta, me quedaba viéndola.

Antes de hoy ya había tenido dos accidentes y se había visto muy grave, ahora que lo pienso quizás fue eso lo que hizo que la relación durara, pues primero cayo con un aprendiz y volvió a fracturarse una costilla, pero esta vez la costilla perforo su vaso, estuvo muy grave.

Luego el viento la envolvió y la llevo hasta unos árboles, ahí protegiéndose ella y al aprendiz se fracturo un brazo y una pierna.

Hoy no se puede decir que hueso le queda sano, tiene múltiples contusiones, en esta ocasión el paracaídas no se abrió a tiempo, ella maniobro todo lo que pudo resguardado la vida del aprendiz, su cuerpo fue el que cayó a tierra amortiguando el golpe, protegiendo así la vida del otro, estuvo horas tirada en el suelo, cuando por fin los rescatista la levantaron aun respiraba, me llamaron y vine directo al Hospital a esperarla, cuando la bajaron de la ambulancia tenía los ojos abiertos pero estoy seguro que ella ya no podía ver nada.

ooOoo

A las once y treinta de la mañana me han informado que mi novia a muerto me siento desorientado pero ya no estoy llorando, camino hacia la salida buscando el viento que a ella tanto le gustaba.

Una brisa me envuelve y comienzo a dar vueltas dentro de ella, buscando su cara, su risa y sus besos, caigo al suelo no puedo sentir nada solo el silencio y el miedo, el llanto se escapa de mi garganta hasta dejarme sin aliento.

Estoy tirado en el suelo, siento el calor de muchas manos, de brazos fuertes que me sostienen pero no siento el calor de ella, reacciono y los veos a mis amigos a mis compañeros, a los mismos que aquella vez estuvieron, se enteraron por las noticias en la tele y de inmediato vinieron acompañarme.

ooOoo

Hoy espero en la soledad de mi silencio abrazandola

Sus compañeros de equipo también guardan silencio, hoy todos la honramos a ella, yo abrazo contra mi cuerpo su féretro, al igual que una vez lo hiciera ella con mi cuerpo, a diferencia de la primera vez que estuve con ella esta vez yo deberé soltarla en pleno vuelo, sus cenizas se esparcirán por todo el cielo y con mis lagrimas pronunciare mil veces te quiero.

 Fin

11 de Janeiro de 2019 às 14:29 1 Denunciar Insira 0
Fim

Conheça o autor

LJ Febres Amante del baile, la música, la literatura, la familia, el respecto y la cordialidad. Escribo desde los doce años, pero nunca creí que alguien llegara a leerme, tan siquiera a tener la posibilidad de publicar alguna historia, escribo porque me encanta, todas las ideas se agolpan en mi cabeza y después ya no puedo parar-

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LB Laura Benitez
que lindo
22 de Janeiro de 2019 às 21:00
~