Bajo la luz de la luna Seguir história

xcherrylove Sophia C. Castillo

Nerea fue abandonada en un orfanato desde que era bebé. Ella poseía un carácter peculiar, odiaba que la gente le dijera que hacer y detestaba las reglas. Es por eso que, ya habiendo alcanzado la mayoría de edad, se verá obligada a trabajar en una posada al pie de las montañas. Sin embargo, existe un misterio que envuelve aquel lugar, una misteriosa criatura se ha encargado de espantar a los trabajadores y visitantes de la posada, esto generó que nadie se atreva a adentrarse en el bosque. ¿Qué es lo que descubrirá tras su llegada?, ¿Por qué la gente de la posada siente tanto miedo de aquella majestuosa criatura? Y quizás... la incógnita más importante... ¿Por qué solo ella es capaz de verlo y escucharlo?


Fantasia Todo o público.

#mitologia #258 #unicornio #341 #mágia #romancemitológico #criatura #criaturamágica
0
4801 VISUALIZAÇÕES
Completa
tempo de leitura
AA Compartilhar

Prólogo

«Las niñas no hacen berrinches, las niñas son calladas y tranquilas, las niñas tienen que saber sentarse, comer y actuar.»

Palabras que vengo escuchando desde que tengo uso de razón. Por mes lograba pasar por dos o hasta por cinco familias diferentes, gracias a eso, al cumplir los diez años, ya sabía ubicarme en diferentes lugares de esta enorme ciudad tomando como referencia aquellas casas donde estuve por breve tiempo. Es gracioso decirlo, pero incluso desde que era una bebé resultaba ser alguien demasiado problemática, escuché al resto de mis amigos decir que mis llantos eran tan fuertes y estridentes que simplemente me terminaban regresando, como si me tratara de un par de zapatos, esos que pensaste que te quedarían, pero te terminaron no entrando. Si he de decir algo más con respecto a aquellas familias que conocí, las cuáles los nombres de sus integrantes en su mayoría ya olvidé, se podría decir que los más valientes me aguantaban dos semanas, el resto me regresaba al orfanato a los tres días de haberme llevado. ¿Y cuál era la razón de eso? simple, yo no acataba ninguna regla u orden que se me imponía, hacía lo que quería cuando quería: desde raparle la cabeza a mi nuevo padre, darme un baño de lodo junto a la mascota para sentarme en los muebles perfectamente limpios, o hasta romper los nuevos platos de porcelana de mi nueva madre. Es por eso que me catalogaban como «la niña problema o pequeña demonio», incluso algunos empleaban unas palabras de otro calibre no aptas para menores de edad.

No me gustaba irme del orfanato, amaba este lugar, quería estar junto a mis amigos y Mildred, la mujer que me cuido desde que era un bebé. Era la huérfana problemática que no quería a nadie, salvo sus más allegados, y a su vez que no se dejaba querer por nadie que yo no considerara digno, pero pese a que todos dijeran que era incapaz de amar verdaderamente a alguien, estaban equivocados, ya que yo tenía un sueño, y vaya que para mí representaba algo perfecto, en mis sueños, nosotros estábamos juntos para siempre, crecíamos y nos cuidábamos mutuamente hasta que fuéramos lo suficientemente ancianos como para no poder movernos… pero la cruel realidad era otra: mientras yo batallaba para volver junto a ellos, con el paso de los años, mis amigos, aquellos niños con los que crecí, iban abandonando el orfanato conforme eran adoptados, y pese a que jurábamos que regresaríamos, ellos nunca volvían. Perdí la cuenta de cuantas horas y semanas esperé sentada mirando por la ventana para ver ese mismo auto que se los llevó en la entrada, volver, pero eso nunca pasó.

Dieciocho años, muchos amigos que nunca volvieron y muchas promesas que nunca se cumplieron, soy consciente que mí tiempo en este lugar se agota cada vez más… Pero la idea de verme forzada a formar parte de un hogar que no sea este, simplemente no es para mí.


25 de Maio de 2018 às 04:04 0 Denunciar Insira 1
Leia o próximo capítulo Capítulo I: Mi querido hogar.

Comentar algo

Publique!
Nenhum comentário ainda. Seja o primeiro a dizer alguma coisa!
~

Você está gostando da leitura?

Ei! Ainda faltam 10 capítulos restantes nesta história.
Para continuar lendo, por favor, faça login ou cadastre-se. É grátis!